Vida y obras de don Diego Velázquez
Chapter 12
Diego Velázquez, pintor, cargo de cuatrocientos ducados en plata. Los trescientos a cuenta de sus obras y los ciento por la de una pintura de Baco que hizo para servicio de S. Magd.--El Rey: D. Mateo Ibañez de Segovia, de la Orden de Calatrava, mi tesorero general, yo os mando que de cualquier dinero que se os esta hecho o hiciere cargo en mis arcas de tres llaves, sacándolo dellas con intervención de los contadores de la razón de mi hacienda que tienen las dos, déis y paguéis a Diego Velázquez, pintor, cuatrocientos ducados en moneda de plata, que valen ciento y cincuenta mil mrs. Los trescientos dellos por cuenta de lo que se le debe de pinturas que hace para mi servicio, y los ciento restantes por cuenta de una pintura de Baco que ha hecho para mi servicio, que con su carta de pago, o de quien su poder hubiere y esta mi cédula, habiendo tomado razón della el Grefier de mi Bureo, que ha de prevenirlo para que a la persona que se hubiere entregado o entregaren las dichas pinturas, se le carguen para que dé cuenta de ellas, tomándola asimismo los dichos contadores de la razón serán bien pagados, y mando se reciban y pasen en cuenta, en la que diereis del dicho nuestro cargo sin otro recaudo alguno, y apruebo y tengo por bien lo hayáis cumplido antes de ahora en virtud de orden de mi contador mayor. Fecha de Madrid a 22 de Julio de 1629.--Yo el Rey.--Por mandado del Rey Nuestro Señor, Miguel de Ipenarrieta.--Tomé la razón, Tomás de Águila.--Tomé la razón, Bartolomé Manzolo.
_Velázquez pide el pago de sus gajes._
Señor: Diego Velázquez, Ayuda de la Guardarropa de Y. Majd. y su pintor de Cámara, dice que a él se le deben de sus gajes hasta fin del año de 1643, once mil ochocientos y cuarenta y tres reales, como parece por certificación del Veedor y Contador de las Obras Reales, y 3.960 reales, de cuatro años de vestido de que V. Majd. le hizo merced, a razón de 90 ducados cada uno, de que tiene libranzas del Guardarropa, que todo monta 15.803 reales; y demás desto se le deben otras cantidades de pinturas que ha hecho, por lo cual se halla con mucha necesidad, suplica a V. Majd. le haga merced de mandar se le paguen con efecto los dichos 15.803 reales, para que pueda mejor acudir al servicio de V. Majd. en esta ocasión que se ha mandado pintar para la Torre de la Parada en la R.ª (sic) muy grande.
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Decreto: Habiéndose dado por Diego Velázquez, mi pintor de Cámara, el memorial incluso, he acordado de remitirle a la Junta de Obras y Bosques y ordenado que se procure forma como pagarle y darle satisfacción. (Rúbrica del Rey.) En Madrid a 16 de Octubre 1636. A Don Francisco de Prado.--La Junta: En 24 de Octubre 1636 se publicó esta orden en la Junta y se acordó se consultase a su Majd. que en cobrando se cumplirá con este hombre. (Rúbrica.)
_Propuesta al Rey sobre reforma en la concesión de los vestidos de merced._
Felipe IV. Cámara. Leg.º 3.
Sobre lo que contiene la relación inclusa de los vestidos de merced que se dan por la Cámara.--Como os parece, etc.--Señor: Por la relación inclusa V. Magd. se servirá de ver los vestidos ordinarios y extraordinarios que se dan cada año por su Cámara, y por haberme parecido muchos en número, de que se podrían excusar algunos y reducirse otros a menos valor, diré lo que en cada uno se me ofrece para que habiéndolo visto Su Magd. resuelva lo que más fuere de su Real servicio.
A los músicos de Cámara se les comenzaron a dar vestidos de precio de 100 ducados, y en la reformación general que se hizo, en que se les baxó a todos la décima parte, quedaron en 90, y en el año 1622 se redujeron a 400 reales, corriendo en esta forma hasta el de 1626, que por consulta del Duque volvió a mandar V. Magd. se les continuase los mismos 90 ducados.--Paréceme que se les podrían dar de aquí adelante 80 ducados, que es al respeto que van moderados los demás.
El vestido de D. Enrique Butler músico, que conforme a la relación monta 200 ducados, me parece podría ser calzón y ropilla de terciopelo liso labrado, como lo escogiese, herreruelo de paño, jubón de raso blanco, medias de seda, ligas, sombrero ordinario y espada negra con puños dorados, y que el precio de la espada no pueda exceder de 120 reales.
Cuando se hizo el asiento con Bat.e Jovenardi, se ajustó con él que se le había de dar un vestido de precio de 100 ducados, paréceme que se le debía guardar su asiento, no siendo V. Magd. servido de mandar otra cosa.
Los vestidos de los barberos y de _Diego Velázquez_ se podrían reducir a 80 ducados, y los de los mozos de la guardarropa a 70 ducados.
A los mozos de retrete se les podrán dar de aquí adelante vestidos de a 60 ducados.
Los de los zapateros, que son de 54, me parece que podrán pasar como están.
Los de los escuderos de a pie podrían quedar en 50 cada uno.
A los barrenderos se les dan vestidos de 45 ducados; parece que se les podrían continuar así; y lo mismo a los jardineros del jardín del Emperador y de la Priora; pero podría servirse V. Magd. de mandar que a los jardineros que entraren, en lugar de los que ahora lo son, se les reformen.
El vestido de 72 ducados que se da a Tomás Pinto, por haber sido ayo de D. Antonio, el enano inglés, me parece que se podría reformar desde luego.
El que se le da al destilador, aunque es de los más antiguos, me parece que se reduzca en éste a 80 ducados, y que al primero que entrare se le reforme.
Los vestidos de Frías y su compañero, que tienen a su cargo los lebreles, me parece que se les reduzca ahora a 80 ducados cada uno, y que a los primeros que entraren se les reforme por esta parte, y se les vista por la caballeriza la librea de mezcla.
A doña Beatriz de Vargas se le podría continuar, siendo V. Magd. servido, lo mismo que ahora se le da, porque he entendido que su necesidad es muy grande y que en esto consiste su principal sustento.
A Soplillo sería de parecer que se le diese un vestido a su medida de terciopelo, otro de gorguerán y otro de tafetán, ocho camisas y la demás ropa blanca de la persona ajustada a este respeto, pero todo a su medida y que con lo que certificase el escribano de Cámara, que unido todo esto en dinero, lo pueda librar el guardarropa.
A Calabazas se le podrían dar los vestidos que ordenare el Camarero Mayor y la ropa blanca que hubiese menester al respeto de ocho camisas, y lo demás se ha de reformar, y lo mismo se hará con D. Diego de Aedo (_El Primo_), pero todo a su medida, como queda dicho.
A Lezcano y los demás enanos se les podrían dar los vestidos que ordenare el Camarero Mayor o Sumiller, a la medida de sus cuerpos.
A Andrés Pérez se le ha dado de algunos años a esta parte un vestido, como se dice en la relación, pero me parece que hoy éste sea ordinario, ni se haya de poner en el libro. Y que cuando V. Magd. fuere servido de mandarle dar alguno, sea sotana, herreruelo y calzones de paño, jubón de olandilla o camuzas, medias de seda, ligas y dos camisas: y a todos se ha de tomar la medida por sus cuerpos, y presente el escribano de Cámara, que certificara lo que es menester puntualmente.
A D. Juan de Austria, Bañuelos y Ochoa, me parece se les podrá continuar como hasta aquí se ha hecho, sin que tengan cosa fija.
A D. Cristóbal Velázquez me parece se le podría reformar el vestido que hasta aquí se le ha dado algunas veces.
A Cristóbal el ciego se le dará a disposición del Camarero Mayor o Sumiller, pero como el de Andresillo cuando se le hubiere de dar.
A Pablo de Valladolid, si se le mandare dar algún vestido, podrá ser de terciopelo o paño, de las calidades dichas arriba. Y lo mismo a Bautista el del Ajedrez, y en este caso se le ha de hacer efectivamente y ponérsele y no andar como ahora.
También se suele dar algunas veces a Nicolás Panela, vestido de la calidad contenida en la relación, y en éste me parece lo mismo que en Bautista, en caso que se le mandare dar alguno, y que se le ponga efectivamente.
Y los cuerpos de jubones de estos vestidos podrían ser de aquí adelante de olandas crudas, fustán, lienzo o camuza, como quisieren.
Cuando V. Magd. mandare dar algún vestido a Alonso Martínez, que no le tiene si no es en este caso, me parece que podrá ser de terciopelo o paño de las calidades referidas arriba, y también las espadas, cuyo precio no ha de exceder de 120 reales, como queda dicho.
Y sería de parecer que los que entrasen de nuevo en lugar de los que ahora tienen vestidos de merced por orden de V. Magd., entren sin ellos, y quede este gasto reformado para adelante.
A D.ª Ángeles de Toledo, de nación turca, y a su madre e hijos, se les han dado por mandado de Vuestra Magd. los vestidos que dice la relación: a mí me parece que al marido y a los hijos varones se les den vestidos de paño, y a ella se le podrían dar de terciopelo gorguerán o raso, y a dos niñas pequeñas unos habitillos de alguna cosa conforme a su edad, y porque los dos hijos mayores la tienen ya y disposición para poder servir, juzgo que sería conveniente que por donde toca les mandase V. Magd. hacer alguna merced para que vayan con más aliento.
Esto es, Señor, cuanto se me ofrece en razón de los vestidos que se dan por la Cámara y forma en que podrían correr adelante. V. Magd. mandara en todo lo que más fuere de su Real servicio.
Del Aposento 15 de Set.e de 1637.
_Manda el Rey que se paguen a Velázquez atrasos de sus haberes._
Por parte de Diego Velázquez se me ha representado que ha más de dos años que sirve en las obras de Palacio, sin que en este tiempo se le haya pagado nada del salario que le he mandado señalar, y porque mi voluntad es que haya puntualidad en socorrerle con lo que hubiese de haber, os encargo le hagáis dar satisfacción pronta de lo que constare debérsele, y que dispongáis que en la paga de lo de adelante, se le guarde el lugar y antelación que le toca. (Rúbrica.)--(Año 1645).
_Decreto del Rey accediendo a la liquidación de cuentas solicitada por Velázquez antes de emprender su segundo viaje a Italia._
Diego Velázquez me ha representado, que de las pinturas que ha hecho para mi servicio desde el año 628 hasta el de 640, y de los gajes de pintor de los años desde 630 hasta 634 que faltó la consignación, se le restan debiendo 34.000 reales, porque lo demás se le ha pagado en los 500 ducados que le mandé librar en los ordinarios de los de la dispensa por meses, desde 640, suplicándome que sea servido de mandar que estos 500 ducados se le cumplan a 700 y se le paguen en la misma consignación hasta que le haga merced de acomodarle en cosa equivalente para poderse sustentar, con que se dará por satisfecho de esta deuda y de las demás pinturas que ha hecho e hiciere adelante: y porque he venido en concederle lo que pide, el Bureo dispondrá que así se ejecute, previniendo lo necesario para ello.--Madrid a 18 de Mayo de 1648. (Rúbrica del Rey.)
_El Embajador de España en Venecia al Rey._
Diego Velázquez llegó aquí a los 21, y sin perder tiempo he procurado que vea todas las pinturas que le permitiere el estar en mi casa, que el recato de aquí es de calidad que muchos tendrán escrúpulo, si bien procuraremos con maña que no le embarace esto; y deseando encaminarse a Módena (por haber tenido noticia de que podría hallar cosa muy apropósito), le daré cartas para facilitarle la introducción, y en todo le asistiré como en despacho de 22 de Noviembre me lo manda V. M., cuya católica persona guarde Dios como la cristiandad ha menester. Venecia y Abril a 24 de 1649.--El Marqués de la Fuente.
_Declaración de Alonso Cano en la información hecha por el Consejo de las Órdenes sobre concesión a Velázquez del hábito de Santiago._
Testigo 84. En la villa de Madrid, a 23 días del mes de Diciembre de 1658 años, para esta información recibimos por testigo a el licenciado Alonso Cano, racionero de la Santa Iglesia de Granada y natural de ella; juró _in verbo sacerdotis_ de decir verdad y guardar secreto; y preguntado al tenor del tanto, dijo: Que conoce a Diego Velázquez, pretendiente, de cuarenta y cuatro años a esta parte y que es natural de la ciudad de Sevilla; conoció a sus padres, que se llamaron Juan Rodríguez de Silua y doña Jerónima Velázquez, naturales de dicha ciudad; conoció al abuelo paterno, que se llamó Diego Rodríguez de Silua, natural que oyó decir haber sido de la ciudad de Oporto, en el reino de Portugal, y no conoció a la abuela paterna, mas tiene noticia della, y que se llamó doña María Rodríguez, así mesmo, natural de la dicha ciudad de Oporto; de los cuales sabe que fueron padre y abuelo del dicho pretendiente, porque a los que conoció los vio tratarse como padres e hijos, y de los que no conoció lo oyó decir por cosa cierta que lo fueron, de los cuales sabe son y fueron habidos de legítimo matrimonio por no haber oído cosa en contrario, y por cristianos viejos, limpios de toda mala raza y mezcla de judío, moro o nuevamente convertido, sin haber oído que ninguno dellos ni sus ascendentes fuesen penitenciados por el Santo Oficio de la Inquisición en público ni en secreto por delito alguno de los contenidos en la pregunta ni por otros. Y asimismo dijo que el tiempo que los conoció en la ciudad de Sevilla, donde asistió desde el año de catorce, los tuvo y vio tener por nobles hijosdalgos de sangre, según costumbre y fueros de España y Portugal, y fueron estimados guardándoles las exenciones que se acostumbran guardar a los demás hijosdalgos, tratándose con lustre y porte de hombres nobles, sin haber tenido dichos padres ni aquel oficio vil, bajo, ni mecánico. Y en cuanto al pretendiente, dijo lo mismo.--Y repreguntando por el oficio de pintor dijo, que en todo el tiempo que le ha conocido, ni antes sabe, ni ha oído decir que lo ha tenido por oficio, ni tenido tienda, ni aparador, ni vendido pinturas; que sólo lo ha ejecutado por gusto suyo y obediencia de S. M., para adorno de su Real Palacio, donde tiene oficios honrosos, como son el de Aposentador mayor y Ayuda de Cámara, y que esto es la verdad por el juramento que tiene hecho. Leyósele su dicho, rectificose en él, y lo firmo. Dijo no tocarle las generales, y que es de edad de cincuenta y ocho años poco más o menos.--Alonso Cano.--Fernando Ant. de Salcedo.--Diego Lozano y Villamejor.
_Declaración de Juan Carreño de Miranda en la misma información._
Que conoce al pretendiente había casi treinta y cuatro años, que son los que hace que vino el testigo a esta corte. Que comúnmente llamaban y le llaman el Sevillano, que le tiene por noble hijodalgo, etc....., y que sabe que yendo un día del año pasado de 1654 o 55 a Palacio a buscar a dicho pretendiente, subiendo por la escalera del cubo que sale a la galería del despacho, sintió que venía otra persona detrás del testigo, y reconoció que era un caballero de la Orden de Calatrava; porfió con él que pasara adelante, y le dijo que no, que supuesto iba a ver a Diego Velázquez, le dijese que su primo D. Fulano Morejón Silva le esperaba. Que no ha vendido pinturas por sí ni por tercera persona; antes se acuerda de un retrato del Sr. Cardenal Borja, siendo Arzobispo de Toledo, que le pidió a Diego Velázquez le hiciese, el cual, llevándosele, no quiso tomar ninguna cantidad por él, y el Sr. Cardenal le envió un peinador muy rico y algunas alhajas de plata en recompensa.
_Declaración de Francisco Zurbarán en la misma información._
Francisco Zurbarán Salazar, natural de Fuente de Cantos, en Extremadura, vecino de Sevilla, residente en Madrid desde Junio de 1658, y dijo que le conoce hace cuarenta años, y que conoció a sus padres, que eran gente muy principal; que en la familia de Velázquez había habido familiares de la Inquisición; que a los padres, que conoció, los vio siempre tratarse con mucho lustre y estimación y lo mismo oyó de los abuelos; que no ha tenido tienda ni ejercido el oficio de pintor más que para S. M., y que si hubiera algo en contrario lo supiera por haber muchos años que conoce al pretendiente y a sus padres.
_Declaración de don Gaspar de Fuensalida en la misma información._
Que le conoce cuanto ha que vino a Madrid..... Que siempre le ha conocido en Palacio a vista de S. M. con nombre de mayor pintor que hay ni ha habido en Europa, y que así lo confesó Rubens, un gran pintor que vino a esta corte..... Que le ha visto este testigo pintar en Palacio lo que S. M. le ha mandado, así para España como presentes que ha hecho a otros Príncipes de Europa; y sabe que lo ha enviado _tres_ veces a Italia, como a Venecia, Roma, Florencia y otras partes, donde ha tenido mucha amistad con los SS. PP. Urbano VIII e Inocencio X, teniéndole en todas estas provincias por el modelo de la pintura, sacando retratos, etc..... Y en las jornadas que ha hecho ha sido siempre para traer originales de su mano y de los pintores y estatuarios antiguos..... Que el pretendiente es quien acabó y perfeccionó el Panteón del Escorial.
[imagen: MUSEO IMPERIAL DE VIENA
EL PRÍNCIPE FELIPE PRÓSPERO
_Fotog. Braun, Clement y C.ª_]
_Instancia del Contador de palacio al Rey sobre reclamaciones de Velázquez._
Señor: Diego de Silva Velázquez, Aposentador de Palacio, dice que de los ordinarios de su oficio se le esta deviendo un año entero que ya aporta setenta mil reales y más se le deve el año de cinquenta y tres treinta mil, y los barrenderos y oficiales de mano dependientes de su oficio no sirven ni dan recado, y lo que más es que no hay un real para pagar la leña de las chimeneas del quarto de S. M. con que esta en peligro de una gran falta. Suplica a V. M. mande se le den mil ducados de socorro por cuenta de sus ordinarios de lo más pronto que tuviere el maestro de la Cámara.
También representa a V. M. que de resulta del hospedage del embajador de Francia se an distribuido las alajas dél en diferentes oficios, cargando a la Tapicería las sillas, y las vidrieras a la munición. Suplica a V. M. mande se devuelban al oficio de la furriera donde tocan y sobre este punto mandarse informar de los oficiales más antiguos de la casa.
Habiéndose visto en el Bureo de 17 de este mes, un memorial de Diego de Silva Velázquez, Aposentador de Palacio, en que pedía mil ducados de socorro por cuenta de sus ordinarios, de lo más pronto que tubiese el maestro de la Cámara, se acordó (a esta parte) que el dicho Diego Velázquez ajuste sus cuentas y el Contralor y Maestro de la Cámara ajusten el dinero que le tienen dado y traigan relación de ello desde que sirve el oficio, y Velázquez las cuentas de ordinarios y que se le entreguen los diez mil reales que dice al maestro de la Cámara tiene prontos para este oficio. De que doy aviso a V. M. para que, por lo que le toca, tenga cumplimiento el referido acuerdo del Bureo. Guarde Dios a V. M. muchos años como deseo. Madrid y Noviembre 19 de 1659 años.--Gaspar de Fuensalida.--Señor Contralor.
_Carta escrita por Velázquez en Valladolid al volver de la jornada a la frontera de Francia._
Señor mío: holgaré mucho halle esta a V. m. con la buena salud que le desseo y asimismo a mi señora doña María. Yo S.r llegué a esta Corte sábado a el amanecer 26 de Junio cansado de caminar de noche y trabajar de día, pero con salud, y gracias a Dios hallé mi casa con ella. S. m. llegó el mismo día y la Reyna le salió a recibir a La casa del Campo y desde allí fueron a n.ª S.ª de Atocha. La Reyna esta muy linda y el príncipe n.º S.r El miércoles pasado hubo toros en la plaza mayor, pero sin cavalleros, con que fue una fiesta simple y nos acordamos de la de Valladolid. V. m. me avise de su salud y de la de mi señora doña María, y me mande en que le sirva, que siempre me tendrá muy suio; a el amigo Tomás de Peña de V. m. de mi parte muchos recados, que como io andube tan ocupado y me bine tan de prisa no le pude ver. Por acá no ay cosa de que poder abisar a V. m., sino que Dios me le g.de muchos años como desseo.
M.d y Jullio 3 de 1660.
d. V. m., q. s. m. b., DIEGO DE SILVA VELÁZQUEZ
S.r Diego Valentín Díaz.
_Partidas de defunción de Velázquez y de doña Juana Pacheco, su muger._
Partida.--En siete de Agosto de mil y seis cientos sesenta murió en esta parroquia de San Juan Bautista de Madrid D. Diego Velázquez, caballero de la Orden de Santiago y aposentador de S. M. Recibió los Santos Sacramentos, y dejó poder para testar a doña Juana Pacheco, su mujer, y a D. Gaspar de Fuensalida, y a cada uno in solidum, ante..... Escribano de S. M., que asiste.... Enterrose en la bóveda de dicha Iglesia, y dieron de sepultura, paño y tumba 3.200.
Partida.--En catorce de Agosto de mil y seis cientos sesenta murió en esta parroquia de San Juan Bautista de Madrid (habiendo recibido los Santos Sacramentos) doña Juana Pacheco, mujer que fue de D. Diego de Silva Velázquez, caballero del hábito de Santiago y aposentador de S. M., que vivía en casa del Tesoro. Otorgó poder para testar ante..... Escribano.....
_Memoria de lo que se encontró en el cuarto del Príncipe por muerte de Diego Velázquez._
En Palacio, en el quarto del Príncipe nro. señor (que esté en el cielo), a diez de Agosto de mil seiscientos y sesenta, el señor Don francisco de Contreras y Rojas, aposentador de Palaçio, de orden de su Mg.d el Rey nuestro S.r abrió la pieça de la galería del dho. quarto, y en presencia de D. Gaspar de Fuensalida, Grefier de el Rey nuestro señor y testamentario de Diego de Silva Velázquez que fue aposentador de Palacio; estando también presentes Juan Baptista de Maço, yerno del dho. Diego Velázquez, se reconoçieron los papeles que se hallaron de quentas de la furriera, alegajados y sueltos, y otros que auía de obras particulares; los quales se quedaron en la misma pieça hasta que se tome orden de quien sean de entregar.
Alajas de S. M.
Hallose vna estatua o medalla, medio cuerpo de bronçe, del S.r Rey Don Phelipe segundo, con una peaña triangulada con tres águilas.
Vn xpto formado de barro coçido, con dos ángeles que es el descendimiento de la cruz.
Catorçe colgaduras de marcos de bronce dorado, formadas con cada dos bichas.
Vna pintura del basan[98] con diferentes ganados: tiene dos baras y tres quartas de largo, y dos baras de alto, poco más o menos.
Vn quadro de san Seuastian de Joseph de Riuera, de dos baras y dos tercias de largo, y dos baras de alto.
Vn quadro de la fee, de Tiçiano, de dos baras y media de largo y dos de alto.
Dos quadros iguales, de Josef de Riuera de Job y San Gerónimo, de dos baras de largo poco más o menos.
Vn quadro de san Seuastian, con su marco dorado, de tres quartas de alto.
Vn Retrato del Rey de Francia que oy es[99], medio cuerpo, con su marco dorado.
Vn quadro en tabla, de tres quartas de alto y bara y quarta de tendido, pintado nra. señora, el niño y algunos santos.
Vna cabeça de un hombre, baçiada de çera.
Dos cajones de madera con unas plantas de papel de la Villa de Madrid.
Vn cupidito de marmol sobre una almohada.
Vn Retrato de la S.ra Infanta Reyna de vngría.
Seis marcos de éuano verde, ondeados, de bara y tercia de largo.
Otros dos marcos dorados, pequeños.
Vna peaña de caoba y éuano.
Ocho pies de yerro de morillos, forma de culebras.
Vna medalla de bronçe del señor don Juan de Austria, medio cuerpo, sobre vna peaña de piedra negra.
Vn relox de luz con vna nuestra señora metida en una guirnalda de flores.
Medio bufete sin pies, de pórfido, ochavado.
En el Camarinete de la torre que corresponde al oratorio, se alló:
Vn descendimiento de la cruz, de bronçe con su peaña de éuano, y la cruz de éuano con su letrero.
Vn Relicatorio de christal con una anunçiata de oro y esmalte, metido en una caja açul de terçiopelo.
Vn retrato del griego[100], de una caueça de un clérigo.
Vn retrato del griego, medio cuerpo, de vna muger.
Otro del mismo, de vn viejo, antiguo.
Vna caueça de una verónica en una sauana.
Dos antojos de larga vista, con los cauos de marfil, en sus cajas carmesis.
Vna caja con unas frutas de çera.
Tres quadrillos ochauados, pequeños, con sus marquillos dorados.
Tres antojos de larga vista, los dos en pergamino, y el otro colorado con cabos de marfil.
Vn cuerno de bada con un pieçeçillo de plata.