Part 30
[1012] _I Cor._, XI, 26.
[1013] Math., XXVI, 26-28; Marc., XIV, 22-24; Luc., XXII, 19-21; _I Cor._, XI, 23-25.
[1014] Cap. VI.
[1015] Cap. XIII-XVII.
[1016] Juan, XIII, 14-15.--Math., XX, 26 y sig.; Luc., XXII, 26 y sig.
[1017] Juan, XIII, 1 y sig. Los discursos colocados por Juan á continuacion del relato de la Cena no pueden considerarse como históricos. Están llenos de giros y expresiones impropias del estilo de los discursos de Jesús, y, por el contrario, establecen muy bien el lenguaje habitual de Juan. Por ejemplo, la expresion «hijitos» en vocativo (Juan, XIII, 33) es muy frecuente en la primera epístola de Juan. Esa expresion no parece haber sido familiar á Jesús.
[1018] Juan, XIII, 33-35; XV, 12-17.
[1019] Luc., XXII, 24-27.--Juan, XIII, 4 y sig.
[1020] Math., XXVI, 29; Marc., XIV, 25; Luc., XXII, 18.
[1021] Luc., XXII, 29-30.
[1022] Luc., XXII, 36-38.
[1023] Math., XXVI, 31 y sig.; Marc., XIV, 29 y sig.; Luc., XXII, 33 y sig.; Juan, XIII, 36 y sig.
NOTAS DEL CAPÍTULO XXIV
[1024] Juan, XIII, 30.
[1025] La circunstancia de un canto religioso, referida por Math., XXVI, 30, y Marc., XIV, 26, proviene de la opinion que tienen esos dos evangelistas de que la última comida de Jesús fué la comida pascual. Ántes y despues de la comida pascual se cantaban Salmos. Talm. de Babilonia, _Pesachim_, cap. IX, 118 _a_.
[1026] Math., XXVI, 36; Marc., XIV, 32; Luc., XXII, 39; Juan, XVIII, 1-2.
[1027] Math., XXVI, 47; Marc., XIV, 43; Juan, XVIII, 3, 12.
[1028] Math., XXVI, 47; Marc., XIV, 43; Luc., XXII, 47; Juan, XXVIII, 3; _Hech._, 1, 16.
[1029] Tradicion de los sinópticos. En la narracion de Juan, Jesús se nombra á sí mismo.
[1030] Sobre este punto las dos tradiciones están de acuerdo.
[1031] Juan, XVIII, 10.
[1032] Marc., XIV, 51-52.
[1033] En materia criminal no se admitian sino testigos oculares. Mischna, _Sanhedrin_, IV, 5.
[1034] Talm. de Jer., _Sanhedrin_, XIV, 16; Talm. de Babil., mismo trat., 43 _a_, 67 _a_.--_Schabbath_, 104 _b_.
[1035] Math., XXVII, 63; Juan, VII, 12, 47.
[1036] Juan, XVIII, 13 y sig. Ésta es la mejor prueba del valor histórico del cuarto evangelio. Juan es el único que refiere esta circunstancia.
[1037] Math., XVI, 69 y sig.; Marc., XIV, 66 y sig.; Luc., XXII, 54 y sig.; Juan, XVIII, 15 y sig., 25 y sig.
[1038] Math., XVI, 57; Marc., XIV, 53; Luc., XXII, 66.
[1039] Math., XXIII, 16 y sig.
[1040] Math., XXVI, 64; Marc., XIV, 62; Luc., XXII, 69. Juan no sabe una palabra de esa escena.
[1041] _Levit._, XXIV, 14 y sig.; _Deuter._, XIII, 1 y sig.
[1042] Luc., XXIII, 50-51.
[1043] Juan, XVIII, 31; Jos., _Ant._, XX, IX, 1.
[1044] Math., XXVI, 67-68; Marc., XIV, 65; Luc., XXII, 63-65.
[1045] Math., XXVII, 1; Marc., XV, 1; Luc., XXII, 66; XXIII, 1; Juan, XVIII, 28.
[1046] Jos., _Ant._, XV, XI, 5; _B. J._, VI, II, 4.
[1047] Filon, _Legatio ad Caium_, § 38. Jos., _B. J._, II, XIV, 8.
[1048] En el lugar donde está hoy dia el serrallo del bajá de Jerusalen.
[1049] Juan, XVIII, 28.
[1050] La voz griega βῆμα habia pasado al siro-caldeo.
[1051] Jos., _B. J._, II, IX, 3; XIV, 8; Math., XXVII, 27; Juan, XVIII, 33.
[1052] Juan, XVIII, 29.
[1053] Virg., _Æn._, XII, 121; Marcial, _Epig._, I, XXXII; X, XLVIII; Plutarco, _Vida de Romulus_, 29. Comp. la _hasta pura_, condecoracion militar. Orelli y Henzen, _Inscr. lat._, núms. 3.574, 6.852, etc. En esta hipótesis, _Pilatus_ es una voz de la misma forma que _Torquatus_.
[1054] Filon, _Leg. ad Caium_, § 38.
[1055] Jos., _Ant._, XVIII, III, 1, init.
[1056] Jos., _Ant._, XVIII, II-IV.
[1057] Talm. de Babil., _Schabbath_, 33 _b_.
[1058] Filon, _Leg. ad Caium_, § 38.
[1059] Jos., _Ant._, XVIII, III, 1 y 2; _Bell. jud._, II, IX, 2 y sig.; Luc., XIII, 1.
[1060] Jos., _Ant._, XVIII, IV, 1-2.
[1061] Juan, XVIII, 35.
[1062] Math., XXVII, 19.
[1063] Luc., XXIII, 2, 5.
[1064] Math., XXVII, 11; Marc., XV, 2; Luc., XXIII, 3; Juan, XVIII, 33.
[1065] Juan, XVIII, 38.
[1066] _Hech._, XVIII, 14-15.
[1067] Tácito (_Anal._, XV, 44) presenta la muerte de Jesús como una ejecucion política de Poncio Pilato. Pero cuando escribia Tácito, la política romana respecto á los cristianos habia cambiado. Se los miraba como culpables de liga secreta contra el Estado. Natural era que el historiador latino creyese que Pilato habia hecho morir á Jesús obedeciendo á razones de seguridad pública. Josefo es mucho más exacto (_Ant._, XVIII, III, 3).
[1068] Marc., XV, 10.
[1069] Math., XXVII, 20; Marc., XV, 11.
[1070] El nombre de Jesús ha desaparecido en muchos de los manuscritos. Sin embargo, esta opinion tiene en su apoyo grandes autoridades.
[1071] Math., XXVII, 16.
[1072] S. Jerón., _In Math._, XXVII, 16.
[1073] Marc., XV, 7; Luc., XXIII, 19; Juan (XVIII, 40), presentándole como un ladron, parece ser aquí mucho ménos verídico que Márcos.
[1074] Math., XXVII, 26; Marc., XV, 15; Juan, XIX, 1.
[1075] Jos., _B. J._, II, XIV, 9; V, XI, 1; VII, VI, 4; Tito Livio, XXXIII, 36; Quinto Curcio, VII, XI, 28.
[1076] Math., XXVII, 27 y sig.; Marc., XV, 16 y sig.; Luc., XXIII, 11; Juan, XIX, 2.
[1077] Luc., XXIII, 16, 22.
[1078] Juan, XIX, 7.
[1079] Juan, XIX, 9; Luc., XXIII, 6 y sig.
[1080] En esto hay probablemente una primera tentativa de «armonía de los evangelios.» Lúcas habria tenido á la vista un relato en el cual se atribuiria, por error, á Heródes la muerte de Jesús. Y para no sacrificar por completo esa version, hizo uso de las dos tradiciones con tanto mayor motivo, cuanto que acaso sabía vagamente que Jesús (segun Juan nos lo afirma) compareció ante tres autoridades. Lúcas parece tener, en otros muchos casos, un conocimiento remoto de los hechos que figuran en la narracion de Juan. Por lo demás, el tercer evangelio contiene, respecto á la historia de la crucifixion, una serie de adiciones que sin duda tomó el autor de un documento más reciente, y cuyo arreglo se hizo de modo que se echa de ver la marcada intencion de edificar á los lectores.
[1081] Juan, XIX, 12, 15.--Luc., XXIII, 2. Para apreciar mejor la exactitud del colorido de este cuadro de los evangelistas, véase á Filon, _Leg. ad Caium_, § 38.
[1082] Math., XXII, 24-25.
[1083] Juan, XIX, 7.
[1084] _Deuter._, XIII, 1 y sig.
NOTAS DEL CAPÍTULO XXV
[1085] Jos., _Ant._, XX, IX, 1. El Talmud presenta la condena de Jesús como puramente religiosa y pretende en efecto que fué apedreado, ó á lo ménos que despues de haber sido crucificado fué apedreado, como sucedia muchas veces (Mischna, _Sanhedrin_, VI, 4). Talm. de Jer., _Sanhedrin_, XIV, 16; Talm. de Babil., _Sanhedrin_, 43 _a_, 67 _a_.
[1086] Jos., _Ant._, XVII, X, 10; XX, VI, 2; _B. J._, V, XI, 1; Apuleyo, _Metam._, III, 9; Suetonio, _Galba_, 9. Lampridio, _Alex. Sev._, 23.
[1087] Juan, XIX, 14. Segun Márcos, XV, 25, no eran sino las ocho de la mañana, puesto que, segun este evangelista, crucificaron á Jesús á las nueve.
[1088] Math., XXVII, 33; Marc., XV, 22; Juan, XIX, 20; _Epist. ad Hebr._, XIII, 18.
[1089] _Gólgotha_, parece tener en efecto relacion con el collado de _Gareb_ y el lugar de _Goatha_ mencionados en Jeremías, XXXI, 39. Esos dos parajes parecen haber estado al Nord-oeste de la ciudad. Me inclino á creer que el sitio en que Jesús fué crucificado se hallaba cerca del ángulo extremo que forma la pared actual hácia el Oeste, ó bien sobre los cerros que dominan el valle de Hinnom, encima de _Birket-Mamilla_.
[1090] Carecen de solidez las pruebas por las cuales se ha pretendido establecer que el Santo Sepulcro fué trasladado despues de Constantino.
[1091] El señor de Vogüé ha descubierto, á 76 metros al Este del sitio tradicional del Calvario, un lienzo de muralla judáica semejante á la de Hebron, que, de haber pertenecido al recinto del tiempo de Jesús, probaria que dicho sitio tradicional se hallaba fuera de la ciudad. La existencia de una bóveda sepulcral (llamada «sepulcro de José de Arimathea») bajo el muro de la cúpula del Santo Sepulcro deja tambien suponer que el referido sitio estaba fuera de las murallas. Por otra parte, pueden invocarse en favor de la tradicion dos consideraciones históricas, una de las cuales es de mucho peso. Consiste la primera en que sería sin duda muy original que los que, en la época de Constantino, trataron de fijar la topografía evangélica, no se hubiesen detenido ante la objecion que resulta de _Juan_, XIX, 20, y de _Hebreos_, XIII, 12. En efecto, ¿cómo siendo libres en su eleccion se habrian expuesto voluntariamente á tan grave dificultad? La segunda consideracion es que en tiempo de Constantino podian todavía guiarse por las ruinas de un edificio, erigido por Adriano, cual era el templo de Vénus que se alzaba en el Gólgotha. Á veces se inclina uno á creer que la obra de los topógrafos devotos de la época de Constantino fué en cierto modo concienzuda, y que si no prescindieron completamente de ciertos fraudes piadosos, trataron de guiarse por indicios y analogías. De no haber seguido sino un vano capricho habrian colocado el Gólgotha en un sitio más aparente, en la cumbre de alguna de las colinas próximas á Jerusalen, conformándose en esto con las suposiciones cristianas que desde muy temprano se empeñaron en que la muerte de Jesús habia tenido lugar sobre una montaña. Pero la dificultad del recinto es muy grave. Añadamos que la ereccion del templo de Vénus no prueba gran cosa. Eusebio (_Vita Cons._, III, 21), Sócrates (_H. E._, I, 17), Sozomeno (_H. E._, II, 1), San Jerónimo (_Epist._ XLIX, ad Paulin.) dicen, en efecto, que habia un santuario de Vénus en el sitio que ellos creen ser el del Santo Sepulcro; pero hay tres puntos muy dudosos: 1.º que Adriano hubiese erigido aquel templo; 2.º que se alzase en el sitio que entónces se llamaba Gólgotha; 3.º que tuviese la intencion de edificarle en el lugar en que Jesús fué ajusticiado.
[1092] Plutarco, _De sera num. vind._, 19; Artemidoro, _Onirocrit._, II, 56.
[1093] Marc., XV, 21.
[1094] La circunstancia que refiere Luc., XXIII, 27-31, es de esas en que se deja conocer el esfuerzo de una imaginacion piadosa y enternecida. Las palabras que se atribuyen á Jesús no pudieron escribirse sino despues del sitio de Jerusalen.
[1095] Talm. de Babil., _Sanhedrin_, fol. 43 _a_. Comp. _Prov._, XXI, 6.
[1096] Talm. de Babil., _Sanhedrin_, _l. c._
[1097] Marc., XV, 23; Math., XXVII, 34, desfiguran ese pormenor para obtener una alusion mesiánica.
[1098] Math., XXVII, 35; Marc., XV, 24; Juan, XIX, 23; Artemidoro, _Oniroc._, II, 53.
[1099] Luciano, _Jud. voc._, 12. Comp. el crucifijo grotesco delineado en Roma sobre una muralla del monte Palatino. _Civiltà cattolica_, fasc. CLXI, p. 529 y sig.
[1100] Jos., _B. J._, VII, VII, 4; Cicer., _in Verrem_, V, 66; Xeno. Eph., _Ephesiaca_, IV, 2.
[1101] Luc., XXIV, 39; Juan, XX, 25-27; Plauto, _Mostellaria_, II, 1, 13; Lucano, _Phars._, VI, 543 y sig., 547; Justino, _Dial. cum Tryph._, 97; Tertul., _Adv. Marcionem_, III, 19.
[1102] Ireneo, _Adv. hær._, II, 24; Justino, _Dial. cum Tryph._, 91.
[1103] Véase el texto árabe publicado por Kosegarten, _Chrest. arab._, p. 64.
[1104] Sparziano, _Vida de Adriano_, 10; Vulcatius Gallicanus, _Vida de Avidius Cassius_, 5.
[1105] Math., XXVII, 48; Marc., XV, 36; Luc., XXIII, 36; Juan, XIX, 28-30.
[1106] Dig., XLVII, XX, _De bonis damnat._, 6. Costumbre limitada por Adriano.
[1107] Math., XXVII, 36.--Petronio, _Satyr._, CXI, CXII.
[1108] Luc., XXIII, 34. Generalmente las últimas palabras atribuidas á Jesús, y sobre todo del modo que las refiere Lúcas, inducen á la duda. Déjase conocer en ellas la intencion de edificar y demostrar el cumplimiento de las profecías. En semejantes casos cada uno las entiende á su manera. Las últimas palabras de los condenados célebres siempre han sido recogidas de dos ó tres modos completamente diferentes por los testigos más cercanos.
[1109] Juan, XIX, 19-22.
[1110] Juan, XIX, 25 y sig.
[1111] Los sinópticos están de acuerdo en colocar el grupo fiel «léjos» de la cruz. Juan dice: «al lado», incitado por el deseo de manifestar que estuvo cerca de la cruz.
[1112] Math., XXVII, 55-56; Marc., XV, 40-41; Luc., XXIII, 49, 55; XXIV, 10; Juan, XIX, 25; Luc., XXIII, 27-31.
[1113] Juan, XIX, 25 y sig. Lúcas, siempre intermediario entre los dos primeros sinópticos y Juan, coloca tambien, pero á distancia, á «todos sus amigos» (XXIII, 49). La diccion γνωστοί puede, es verdad, atribuirse á los «parientes.» Sin embargo, Lúcas establece una diferencia entre γνωστοί y συγγενεῖς. Los mejores manuscritos dicen οἱ γνωστοὶ αὐτῷ y no οἱ γνωστοὶ αὐτοῦ. En los _Hechos_ (I, 14), María, madre de Jesús, aparece tambien en compañía de las mujeres galileas; en otra parte (_Evang._, II, 35) Lúcas la profetiza que una espada de dolor atravesará su corazon. Pero no se explica cómo puede olvidarla cerca de la cruz.
[1114] Éste es, en mi concepto, uno de los rasgos en que se descubre la personalidad de Juan y su deseo de darse importancia. Juan, despues de la muerte de Jesús, parece en efecto haber recogido á la madre de su maestro, y haberla adoptado (Juan, XIX, 27). La gran consideracion que María tuvo en la iglesia naciente le incitó á pretender que Jesús, de quien suponia haber sido el discípulo favorito, le habia recomendado á la hora de su muerte la más querida de sus afecciones. La presencia á su lado de este precioso depósito le aseguraba sobre los otros apóstoles una especie de supremacía y prestaba á su doctrina grande autoridad.
[1115] Math., XXVII, 40; Marc., XV, 29 y sig.
[1116] Math., XXVII, 44; Marc., XV, 32. Lúcas, en su manía por la conversion de los pecadores, ha modificado aquí la tradicion.
[1117] Math., XXVII, 45; Marc., XV, 33; Luc., XXIII, 44.
[1118] Petronio, _Sat._, CXI y sig.; Orígenes, _In Math. Comment. series_, 140; texto árabe publicado en Kosegarten, _op. cit._, p. 63.
[1119] Eusebio, _Hist. eccl._, VIII, 8.
[1120] Math., XXVII, 46; Marc., XV, 34.
[1121] Math., XXVII, 50; Marc., XV, 37; Luc., XXIII, 46; Juan, XIX, 30.
NOTAS DEL CAPÍTULO XXVI
[1122] Math., XXVII, 46; Marc., XV, 37; Luc., XXIII, 44. Comp. Juan, XIX, 14.
[1123] _Deuter._, XXI, 22-23; Josué, VIII, 29; X, 26.--Jos., _B. J._, IV, V, 2; Mischna, _Sanhedrin_, VI, 5.
[1124] Juan dice: «á Pilato», pero eso no es posible, puesto que Márcos asegura (XV, 44-45) que Pilato ignoraba todavía por la noche la muerte de Jesús.
[1125] No hay otro ejemplo de _crurifragium_ aplicado despues de la crucifixion. Pues muchas veces sucedia que para concluir con los tormentos del paciente se les daba el golpe de gracia. V. S. el pasaje de Ibn-Hischam traducido en la _Zeitschrift für die Kunde des Morgenlandes_, I, p. 99-100.
[1126] Juan, XIX, 31-35.
[1127] Herodoto, VII, 194; Jos., _Vita_, 75.
[1128] Marc., XV, 44-45.
[1129] Las necesidades de la argumentacion cristiana exageraron despues esas precauciones, sobre todo, cuando los judíos adoptaron el sistema de afirmar que el cuerpo de Jesús habia sido robado. Math., XXVII, 62 y sig.; XXVIII, 11-15.
[1130] Horacio, _Epist._, I, XVI, 48; Juvenal, XIV, 77; Luciano, VI, 544; Plauto, _Miles glor._, II, IV, 19; Artemidoro, _Onir._, II, 53; Plinio, XXXVI, 24; Plutarco, _Vida de Cléomenes_, 39; Petronio, _Sat._, CXI-CXII.
[1131] Mischna, _Sanhedrin_, VI, 5.
[1132] Idéntica á la antigua Rama de Samuel en la tribu de Efraim.
[1133] Math., XXVII, 57 y sig.; Marc., XV, 42 y sig.; Luc., XXIII, 50 y sig.; Juan, XIX, 38 y sig.
[1134] Digesto, XLVIII, XXIV, _De cadaveribus punitorum_.
[1135] Juan, XIX, 39 y sig.
[1136] Math., XXVII, 61; Marc., XV, 47; Luc., XXIII, 55.
[1137] Juan, XIX, 41-42.
[1138] Segun una tradicion (Math., XXVII, 60), José de Arimathea era propietario de la bóveda.
[1139] La bóveda que en la época de Constantino fué considerada como el sepulcro de Cristo, ofrecia esa forma, segun puede inferirse de la descripcion de Arculfo (en Mabillon, _Acta SS. Ord. S. Bened._, sect. III, pars II, p. 504) y de las tradiciones vagas que existen en Jerusalen entre el clero griego, respecto al estado de la peña actualmente oculta por parte del monumento del Santo Sepulcro. Fueron débiles ó nulos los indicios (V. S. sobre todo á Sozomeno, _H. E._, II, 1) sobre los cuales se apoyaron en tiempo de Constantino para identificar el sepulcro de Jesús con esa bóveda. Áun admitiendo el sitio del Gólgotha como casi exacto, el Santo Sepulcro no tendria ningun carácter serio de autenticidad. En todo caso, el aspecto de los lugares ha sido enteramente modificado.
[1140] Luc., XXIII, 56.
[1141] Luc., XXIII, 54-56.
[1142] Math., XXVIII, 1; Marc., XVI, 1; Luc., XXIV, 1; Juan, XX, 1.
[1143] V. S. Math., XXVIII, 15; Juan, XX, 2.
[1144] Habia sido poseida por siete demonios (Marc., XVI, 9; Luc., VIII, 2).
[1145] Cosa que particularmente se deja conocer en los versículos 9 y sig. del cap. XVI de Márcos. Esos versículos forman una conclusion del segundo evangelio, diferente de la conclusion, XVI 1-8, la cual sirvió de apoyo á muchos manuscritos. En el cuarto evangelio (XX, 1-2, 11, 18), María de Magdala es tambien el único testigo primitivo de la resurreccion.
NOTAS DEL CAPÍTULO XXVII
[1146] El año 33 corresponde exactamente á uno de los datos del problema, á saber, que el 14 de Nisan fué un viérnes. Para desechar el año 33, y hallar un año que satisfaga esa condicion, preciso es remontar lo ménos hasta el año 29 ó bajar hasta el año 36.
[1147] Luc., III, 1.
[1148] Jos., _Ant._, XVIII, IV, 2 y 3.
[1149] La afirmacion contraria de Tertuliano y de Eusebio se origina de un apócrifo sin valor (V. S. Thilo, _Cod. apóc. N. T._, p. 813 y sig.). El suicidio de Pilato (Eusebio, _H. E._, II, 7; _Chron. ad. ann. I Caii_) parece tambien originarse de hechos legendarios.
[1150] Jos., _Ant._, XX, IX, 1.
[1151] Jos., _Ant._, XVIII, VII, 1, 2; _B. J._, II, IX, 6.
[1152] S. Jerón., _De situ et nom. loc. hebr._, en la palabra _Acheldama_. Eusebio dice al norte. Pero los itinerarios sancionan la opinion de San Jerónimo. La tradicion que llama _Hacéldama_ al necrópolo situado en el fondo del valle de Hinnom remonta lo ménos á la época de Constantino.
[1153] _Hech._, I, 18-19. Matheo, ó más bien su interpolador, ha dado un giro ménos satisfactorio á la tradicion de relacionar con ella la circunstancia de un cementerio para los extranjeros, cementerio que se hallaba cerca de aquel lugar.
[1154] Math., XXVII, 5.
[1155] _Hech._, _l. c._; Papias, en Œcumenius, _Enarr. in Act. apost._, II, y en Münter, _Frag. Patrum græc._ (Hafniae, 1788), fasc. I, p. 17 y sig.; Teofilacto, _In Math._, XXVII, 5.
[1156] Papias, en Münter, _l. c._; Teofilacto, _l. c._
[1157] Salmos LXIX y CIX.
[1158] Ese sentimiento popular existia aún en Bretaña, cuando yo era niño. El gendarme se consideraba allí como en otras partes el judío, esto es, con una especie de repulsion piadosa, por cuanto á que él fué quien prendió á Jesús.
NOTAS DEL CAPÍTULO XXVIII
[1159] Math., VIII, 5 y sig.; Luc., VII, 1 y sig.; Juan, XII, 20 y sig. Comp. Jos., _Ant._, XVIII, III, 3.
[1160] Tácito, _Ann._, XV, 45; Suetonio, _Claudio_, 25.
[1161] _Ant._, XVIII, III, 3. Una mano cristiana ha alterado este pasaje.
[1162] _Ant._, XVIII, I; _B. J._, II, VIII; _Vita_, 2.
[1163] Talm. de Jer., _Sanhedrin_, XIV, 16; _Aboda zara_, 2; _Schabbath_, XIV, 4; Talm. de Babil., _Sanh._, 43 _a_, 67 _a_; _Schabbath_, 104 _b_, 116 _b_. Comp. _Chagiga_, 4 _b_; _Gittin_, 57 _a_, 90 _a_. Las dos Gemaras toman una gran parte de sus datos sobre Jesús de una leyenda ridícula y obscena sin valor histórico, inventada por los enemigos del cristianismo.
[1164] Jos., _Ant._, XVIII, III, 3.
[1165] Filóstrato, _Vida de Apolonio_, IV, 2; VII, 11; VIII, 7. Eunapio, _Vida de los Sofistas_, p. 454, 500 (ed. Didot).
FIN DE LAS NOTAS DE LA VIDA DE JESÚS.
ÍNDICE DE MATERIAS.
PÁGS.
DEDICATORIA. 1
INTRODUCCION, en la cual se trata principalmente de las fuentes de esta historia. 3
CAPÍTULO I.--Rango de Jesús en la historia del mundo. 33
CAPÍTULO II.--Infancia y juventud de Jesús. -- Sus primeras impresiones. 42
CAPÍTULO III.--Educacion de Jesús. 46
CAPÍTULO IV.--Órden de ideas en cuyo seno creció Jesús. 53
CAPÍTULO V.--Primeros aforismos de Jesús. -- Sus ideas de un Dios padre y de una religion pura. -- Primeros discípulos. 66
CAPÍTULO VI.--Juan Bautista. -- Viaje de Jesús hácia Juan y su permanencia en el desierto de Judea. -- Adopta el bautismo de Juan. 76
CAPÍTULO VII.--Desarrollo de las ideas de Jesús sobre el reino de Dios. 84
CAPÍTULO VIII.--Jesús en Capharnahum. 92
CAPÍTULO IX.--Los discípulos de Jesús. 100
CAPÍTULO X.--Predicacion del lago. 107
CAPÍTULO XI.--El reino de Dios concebido como el advenimiento de los pobres. 114
CAPÍTULO XII.--Embajada de Juan á Jesús. -- Muerte de Juan. -- Conexion de su escuela con la de Jesús. 122
CAPÍTULO XIII.--Primeras tentativas sobre Jerusalen. 127
CAPÍTULO XIV.--Relaciones de Jesús con los gentiles y los samaritanos. 135
CAPÍTULO XV.--Principio de la leyenda de Jesús. -- Idea que tiene él mismo de su mision sobrenatural. 140
CAPÍTULO XVI.--Milagros. 148
CAPÍTULO XVII.--Forma definitiva de las ideas de Jesús sobre el reino de Dios. 155
CAPÍTULO XVIII.--Instituciones de Jesús. 164
CAPÍTULO XIX.--Progresion creciente de entusiasmo y de exaltacion. 172
CAPÍTULO XX.--Oposicion contra Jesús. 178
CAPÍTULO XXI.--Último viaje de Jesús á Jerusalen. 186
CAPÍTULO XXII.--Maquinaciones de los enemigos de Jesús. 195
CAPÍTULO XXIII.--Última semana de Jesús. 201
CAPÍTULO XXIV.--Arresto y causa de Jesús. 212
CAPÍTULO XXV.--Muerte de Jesús. 223
CAPÍTULO XXVI.--Jesús en el sepulcro. 228
CAPÍTULO XXVII.--Suerte de los enemigos de Jesús. 231
CAPÍTULO XXVIII.--Carácter esencial de la obra de Jesús. 234
NOTAS. 245