Part 27
[250] Math., III, 4; Marc., I, 6; fragm. del evang. de los Ebionim, en Epif., _Adv. hær._, XXX, 13.
[251] Malaquías, III, 23-24 (IV, 5-6, segun la Vulg.); _Eccles._, XLVIII, 10 y sig.; Math., XVI, 14; XVII, 10 y sig.; Marc., VI, 15; VIII, 28; Luc., IX, 8, 19; Juan, I, 21, 25.
[252] El feroz Abdallah, bajá de San Juan de Acre, por haberle visto en sueño, de pié sobre la montaña, creyó morir de espanto. En los cuadros de las iglesias cristianas se le presenta rodeado de cabezas cortadas; de él tienen miedo los musulmanes.
[253] _Ascension de Isaías_, II, 9-11.
[254] Luc., I, 17.
[255] Plinio, _Hist. nat._, V, 17; Epif., _Adv. hær._, XIX, 1 y 2.
[256] Josefo, _Vita_, 2.
[257] El verbo arameo _seba_, orígen del nombre de los _sabianos_, corresponde á βαπτίζω.
[258] Es de notar que los Elcaitas, secta sabiana ó bautista, habitaban el mismo país que los Esenios (orilla oriental del mar Muerto) y que se confundieron con ellos (Epif., _Adv. hær._, XIX, 1, 2, 4; XXX, 16, 17; LIII, 1 y 2; _Philosophumena_, IX, III, 15 y 16; X, XX, 29).
[259] Ver las noticias de Epifanio sobre Esenios, Hemerobatistas, Nazarenistas, Ossenos, Nazorenos, Ebionitas, Sampseanos (_Adv. hær._, lib. I y II), y las del autor de _Philosophumena_ sobre los Elcaitas (Lib. IX y X).
[260] Epif., _Adv. hær._, XIX, XXX, LIII.
[261] Marc., VIII, 4; Jos., _Ant._, XVIII, V, 2; Justino, _Dial. cum Tryph._, 17, 29, 80; Epif., _Adv. hær._, XVII.
[262] Mischna, _Pesachim_, VIII, 8; Talmud de Babil., _Jebamoth_, 46 _b_; _Kerithuth_, 9 _a_; _Aboda Zara_, 57 _a_; _Masseket Gerim_ (ed. Kirchheim, 1851), p. 38-40.
[263] Math., III, 1; Marc., I, 4.
[264] Luc., III, 3.
[265] Juan, I, 28; III, 26. Todos los manuscritos dicen _Bethania_; pero como no se conoce ninguna Bethania en aquellos parajes, Orígenes (_Comment. in Joann._, VI, 24) propuso sustituir _Bethabara_, y su correccion ha sido generalmente adoptada. Las dos voces tienen significaciones análogas y parecen indicar un lugar donde habia una barca para atravesar el rio.
[266] _Ænon_ es el plural caldeo _Ænawan_, «fuentes».
[267] Juan, III, 23. Es dudosa la situacion de aquel lugar. La circunstancia que indica el evangelista, hace suponer que no se hallaba muy cerca del Jordan. Sin embargo, los sinópticos están de acuerdo en colocar toda la escena de los bautismos de Juan sobre la orilla de aquel rio (Math., III, 6; Marc., I, 5; Luc., III, 3). La conformidad de los versículos 22 y 23 del cap. III de Juan y de los versículos 3 y 4 del cap. IV del mismo evangelio pudiera hacer creer que Salim estaba en Judea, y por consiguiente en el oasis de Jericó, cerca de la embocadura del Jordan, puesto que en el resto de la tribu de Judá se hallaria difícilmente un solo estanque natural que pudiera servir á la inmersion de una persona. San Jerónimo pretende colocar á Salim mucho más al norte cerca de Beth-Schean ó Scythopolis. Pero Robinson (_Bib. Res._, III, 333) no pudo hallar nada que justifique semejante alegacion.
[268] Marc., I, 5; Jos., _Ant._, XVIII, V, 2.
[269] Math., XIV, 5; XXI, 26.
[270] Math., XI, 14; Marc., VI, 15; Juan, I, 21.
[271] Math., XIV, 2; Luc., IX, 8.
[272] Luc., III, 15 y sig.; Juan, I, 20.
[273] Math., XXI, 25 y sig.; Luc., VII, 30.
[274] Math. ya citada.
[275] Math., III, 2.
[276] Math., III, 7.
[277] Luc., III, 11-14; Jos., _Ant._, XVIII, V, 2.
[278] Math., XXI, 32; Luc., III, 12-14.
[279] Math., III, 9.
[280] Math., III, 7; Luc., III, 7.
[281] Jos., _Ant._, XVIII, V, 2. Cuando Josefo expone las doctrinas secretas, más ó ménos sediciosas, de sus compatriotas, omite lo que tiene relacion con las creencias mesiánicas; y para no hacer sombra á los romanos, extiende sobre esas doctrinas como un barniz de trivialidad que da á todos los jefes de sectas judías el aspecto de profesores de moral ó de estóicos.
[282] Math., IX, 14.
[283] Luc., III, 11.
[284] Math., III, 13 y sig.; Marc., I, 9 y sig.; Luc., III, 21 y sig.; Juan, I, 29 y sig.; III, 22 y sig. Los sinópticos hacen venir á Jesús hácia Juan ántes de haber desempeñado un papel público. Pero, si Juan reconoció á Jesús, como lo dicen, y le hizo una acogida afectuosa, de suponer es que Jesús fuese un maestro ya renombrado. El cuarto evangelio conduce por dos veces á Jesús hácia Juan, la primera cuando todavía no era conocido, y la segunda con un grupo de discípulos. Sin tocar aquí la cuestion de los itinerarios precisos de Jesús (cuestion inestricable en razon de las contradicciones de los documentos y del poco cuidado que tuvieron los evangelistas de ser exactos en semejante materia), sin negar la posibilidad de un viaje de Jesús hácia Juan en el tiempo en que no tenía mucha notoriedad, adoptamos el dato producido por el cuarto evangelio (III, 22 y sig.), á saber, que Jesús, ántes de bautizar como Juan, tenía ya una escuela organizada. Preciso es tambien recordar que las primeras páginas del cuarto evangelio no son más que notas puestas de extremo á extremo sin ningun órden cronológico.
[285] Luc., I. Son legendarios todos los pormenores de la narracion, y en particular los que se refieren al parentesco de Juan con Jesús.
[286] Juan, III, 22-26; IV, 1-2. El paréntesis del versículo 2 parece ser una glosa agregada, ó quizás un escrúpulo de Juan, corrigiéndose á sí mismo.
[287] Juan, III, 26, IV, 1.
[288] Math., III, 2; IV, 17.
[289] Math., III, 7; XII, 34; XXIII, 33.
[290] Math., XI, 2-13.
[291] Math., XIV, 12.
[292] Luc., III, 19.
[293] Matheo (XIV, 3 en el texto griego) y Márcos (VI, 17) pretenden que fué con Felipe; pero es una inadvertencia. La esposa de Felipe era Salomé, hija de Herodías. (V. Jos., _Ant._, XVIII, V, 1 y 4.)
[294] Jos., _Ant._, IV, 2.
[295] Jos., _Ant._, XVIII, VII, 1, 2; _B. J._, II, IX, 6.
[296] Jos., _Ant._, XVIII, V, 1.
[297] Hoy dia, Mkaur, en el ouadi Zerka Main. Ese lugar no ha sido visitado desde Seetzen.
[298] Jos., _De Bell. Jud._, VII, VI, 1 y sig.
[299] Jos., _Ant._, XVIII, V, 1.
[300] _Levit._, XVIII, 16.
[301] Jos., _Ant._, XV, VII, 10.
[302] Math., XIV, 4; Marc., VI, 19; Luc., III, 19.
[303] Jos., _Ant._, XVIII, V, 2.
[304] Math., XIV, 5.
[305] Marc., VI, 20. Yo leo ἠπόρει, y no ἐποίει.
NOTAS DEL CAPÍTULO VII
[306] Tobías, VIII, 3; Luc., XI, 24.
[307] Math., IV, 1 y sig.; Marc., I, 12, 13; Luc., IV, 1 y sig. La semejanza sorprendente de estas narraciones con las leyendas análogas del _Vendidad_ (frag. XIX) y del _Lalitavistara_ (cap. XVII, XVIII, XXI) induce á no ver en todo ello sino un puro mito. Pero la narracion pobre y concisa de Márcos, representando evidentemente la redaccion primitiva, supone un hecho efectivo, que más tarde produjo el tema de los desarrollos legendarios.
[308] Math., IV, 12; Marc., I, 14; Luc., IV, 14; Juan, IV, 3.
[309] Math., VII, 29; Marc., I, 22; Luc., IV, 32.
[310] Marc., I, 14-15.
[311] Marc., XV, 43.
[312] Juan, XII, 31; XIV, 30; XVI, 11. Comp. II Cor., IV, 4; Eph., II, 2.
[313] Juan, I, 10; VII, 7; XIV, 17, 22, 27; XV, 18 y sig.; XVI, 8, 20, 33; XVII, 9, 14, 16, 25. La significacion de la palabra «mundo» está particularmente caracterizada en los escritos de Pablo y de Juan.
[314] Math., XIX, 30; XX, 16; Marc., X, 31; Luc., XIII, 30.
[315] Math., XIII, 24 y sig.
[316] Math., XIII, 47 y sig.
[317] Math., XIII, 31 y sig.; Marc., IV, 31 y sig.; Luc., XIII, 19 y sig.
[318] Math., XIII, 33; Luc., XIII, 21.
[319] Math., XIII entero; XVIII, 23 y sig.; Luc., XIII, 18 y sig.
[320] Math., XXII, 30.
[321] Ἀποκατάστασις πάντων. _Hech._, III, 21.
[322] Math., XVII, 23-26; XXII, 16-22.
[323] Juan, VI, 15.
[324] Stobeo, _Florilegium_, cap. LXII, LXXVII, LXXXVI y sig.
[325] Juan, VIII, 32 y sig.
[326] _Hech._, III, 21.
[327] _Apocal._, XXI, 1, 2, 5.
[328] Las sectas miliarias de Inglaterra ofrecen el mismo contraste, esto es, la creencia en un próximo fin del mundo, y sin embargo, tienen un raro buen sentido en la práctica de la vida, una inteligencia extraordinaria para los negocios del comercio y de la industria.
[329] Math., X, 17-18; Luc., XII, 11.
[330] Math., V, 10 y sig.; X entero; Luc., VI, 22 y sig.; Juan, XV, 18 y sig.; XVI, 2 y sig., 20, 23; XVII, 14.
[331] Luc., XVI, 15.
[332] Math., V, 3, 10; XVIII, 3; XIX, 14, 23-24; XXI, 31; XXII, 2 y sig.; Marc., X, 14-15, 23-25; Luc., IV, 18 y sig.; VI, 20; XVIII, 16-17, 24-25.
[333] Math., XI, 5.
[334] Juan, XV, 19; XVII, 14, 16.
[335] Véase el cap. XVII de San Juan, el cual expresa, si no un discurso verdadero pronunciado por Jesús, al ménos un sentimiento profundamente arraigado en sus discípulos, que sin duda procedia de Jesús.
NOTAS DEL CAPÍTULO VIII
[336] Luc., III, 23; evangelio de los Ebionim, en Epif., _Adv. hær._ XXX, 13.
[337] Juan, I, 37 y sig.
[338] Ezeq., I, 5, 26 y sig.
[339] Daniel, VII, 13-14. Comp. VIII, 15; X, 16.
[340] En Juan, XII, 34, los judíos no parecen al corriente del sentido de esta palabra.
[341] Libro de Henoch, XLVI, 1, 2, 3; XLVIII, 2, 3; LXII, 9, 14; LXX, 1 (division de Dillmann); Math., X, 23; XIII, 41; XVI, 27-28; XIX, 28; XXIV, 27, 30, 37, 39, 44; XXV, 31; XXVI, 64; Marc. XIII, 26; XIV, 62; Luc., XII, 40; XVII, 24, 26, 30; XXI, 27, 36; XXII, 69; _Hech._, VII, 55. Pero el pasaje más significativo es: Juan, V, 27; semejante al _Apocal._, I, 13; XIV, 14. La expresion «Hijo de la mujer» en lugar de Mesías se encuentra una vez en el libro de Henoch, LXII, 5.
[342] Juan, V, 22, 27.
[343] Esta denominacion aparece ochenta y tres veces en los evangelios, y siempre en los discursos de Jesús.
[344] Verdad es que Tell-Hum, que ordinariamente se identifica con Capharnahum, ofrece algunos vestigios de hermosos monumentos. Pero esta identificacion es dudosa, y dichos monumentos son del siglo segundo y tercero despues de Jesús.
[345] Math., IX, 1; Marc., II, 1.
[346] Math., XIII, 54 y sig.; Marc., VI, 1 y sig.; Luc., IV, 16 y sig., 23 y 24; Juan, IV, 44.
[347] Marc., VI, 5; Math., XII, 58; Luc., IV, 23.
[348] Math., XIII, 57; Marc., VI, 4; Juan, VII, 3 y sig.
[349] Luc. IV, 29. Probablemente se trata aquí de la roca á pico que está muy cerca de Nazareth, encima de la iglesia actual de los Maronitas, y no del pretendido _monte de la precipitacion_, distante media legua de Nazareth. V. Robinson, II, 335 y sig.
[350] Math., IV, 13; Luc., IV, 31.
[351] En Tell-Hum, Irbid (Arbela), Meiron (Mero), Jisch (Giscala), Kasyoun, Nabartein, dos en Kefr-Bereim.
[352] No osaré aún decidir nada respecto á la edad de esos monumentos, ni afirmar por consiguiente que Jesús enseñase en alguno de ellos. En una hipótesis semejante, ¡cuán grande interes no ofreceria la sinagoga de Tell-Hum! Me parece la más antigua de todas la gran sinagoga de Kefr-Bereim, cuyo estilo es bastante puro. La de Kasyoun tiene una inscripcion griega del tiempo de Séptimo Severo. La importancia del judaismo en la alta Galilea, despues de la guerra de los romanos, hace creer que muchos de esos edificios no se remontan más allá del siglo tercero, época en la cual Tiberiade llegó á ser una especie de capital del judaismo.
[353] II Esdras, VIII, 4; Math., XXIII, 6; Epist. Sant., II, 3; Mischna, _Megilla_, III, 1; _Rosch hasschana_, IV, 7, etc. Véase sobre todo la curiosa descripcion de la sinagoga de Alejandría en el Talmud de Babil., _Sukka_, 51 _b_.
[354] Filon, citado en Eusebio, _Præp. evang._ VIII, 7, y _Quod omnis probus liber_, § 12; Luc., IV, 16; _Hech._, XIII, 15; XV, 21; Mischna, _Megilla_, III, 4 y sig.
[355] Διάκονος. Marc., V, 22, 35 y sig.; Luc., IV, 20; VII, 3; VIII, 41, 49; XIII, 14; _Hech._, XIII, 15; XVIII, 8, 17; _Apoc._, II, 1; Mischna, _Joma_, VII, 1; _Rosch hasschana_, IV, 9; Talm. de Jerus., _Sanhedrin_, I, 7; Epif., _Adv. hær._, XXX, 4, 11.
[356] Math., V, 25; X, 17; XXIII, 34; Marc., XIII, 9; Luc., XII, 11; XXI, 12; _Hech._, XXII, 19; XXVI, 11; _II Cor._, XI, 24; Mischna, _Maccoth_, III, 12; Talm. de Babil., _Megilla_, 7 _b_; Epif., _Adv. hær._, XXX, 11.
[357] Math., XXIII, 6; Epist. Sant., II, 3; Talm. de Babil., _Sukka_, 51 _b_.
[358] Math., IV, 23; IX, 35; Marc., I, 21, 39; VI, 2; Luc., IV, 15, 16, 31, 44; XIII, 10; Juan, XVIII, 20.
[359] Luc., IV, 16 y sig. Comp. Mischna, _Joma_, VII, 1.
[360] Math., VII, 28; XIII, 54; Marc., I, 22; VI, 1; Luc., IV, 22, 32.
[361] La antigua Kinnereth habia desaparecido ó cambiado de nombre.
[362] Estaba muy cerca de Tiberiade, Talm. de Jerus., _Maasaroth_, III, 1; _Schebiit_, IX, 1; _Erubin_, V, 7.
[363] Marc., VIII, 10. Comp. Math., XV, 39.
[364] En el lugar nombrado _Khorazi_ ó _Bir-Kerazeh_, más allá de Tell-Hum.
[365] La antigua hipótesis que identificaba á Tell-Hum con Capharnahum, tiene aún numerosos defensores. El mejor argumento en favor de ella es el nombre mismo de _Tell-Hum_. _Tell_ entra en la composicion del nombre de várias aldeas, y pudo muy bien reemplazar á _Caphar_. Por otra parte, es imposible encontrar cerca de Tell-Hum una fuente que corresponda á lo que dice Josefo (_B. J._, III, X, 8). La fuente de Capharnahum parece ser Ain-Medawara; pero Ain-Medawara está á la distancia de media legua del lago, miéntras que Capharnahum era una ciudad de pescadores sobre la orilla misma del mar (Math., IV, 13; Juan, VI, 17). Respecto á Bethsaida, la incertidumbre es todavía mayor; porque la hipótesis muy generalmente admitida de dos Bethsaidas, una sobre la orilla occidental, otra sobre la orilla oriental del lago, distantes una de otra cosa de tres leguas, tiene algo de raro.
[366] La depresion del mar Muerto es del doble. Evaluacion del capitan Lynch, que concuerda con la del Sr. de Berton.
[367] Adopto la opinion del Sr. Thompson (_The land and the Book_, II, 34 y sig.), segun la cual la Gergesa de Matheo (VIII, 28), idéntica á la ciudad cananea de _Girgasch_ (_Gen._, X, 16; XV, 21; _Deut._, VII, 1; _Josué_, XXIV, 11), pudiera ser el sitio nombrado ahora _Kersa_ ó _Gersa_, sobre la orilla oriental, casi en frente de Magdala. Márcos (V, 1) y Lúcas (VIII, 26) nombran _Gadara_ ó _Gerasa_ en lugar de _Gergesa_. _Gerasa_ es del todo imposible, puesto que los evangelistas dicen que la ciudad citada estaba cerca del lago y en frente de la Galilea. Respecto á Gadara, hoy dia _Om-Keis_, á una hora y media del lago y del Jordan, las particularidades locales suministradas por Márcos y Lúcas no convienen con ella. Se comprende fácilmente que _Gergesa_ se haya cambiado en _Gerasa_, nombre mucho más conocido, y que despues _Gadara_ haya sido adoptada en razon de las dificultades topográficas que ofrecia esa última lectura.--Oríg., _Comment. in Joann._, VI, 24; X, 10; Eusebio y San Jerónimo, _De situ et nomin. loc. heb._, á las voces Γεργεσά, Γεργάσει.
[368] Math., XVI, 13; Marc., VIII, 27.
[369] Math., XV, 21; Marc., VII, 24, 31.
[370] Jos., _Ant._, XV, X, 3; _B. J._, I, XXI, 3; III, X, 7; Benjamin de Tudela, p. 46, ed. Asher.
[371] Jos., _Ant._, XV, X, 3.
[372] Lucianus (ut fertur), _De dea Syria_, 3.
[373] Los vestigios de la rica civilizacion pagana de aquel tiempo cubren aún todo el Beled-Bescharrah, y particularmente las montañas que forman el cabo Blanco y el cabo Nakoura.
NOTAS DEL CAPÍTULO IX
[374] Math., IV, 18; Luc., V, 44 y sig.; Juan, I, 44; XXI, 1 y sig.; Jos., _B. J._, III, X, 7; Jacques de Vitri, en el _Gesta Dei per Francos_, I, p. 1075.
[375] Math., IX, 1; Marc., II, 1-2.
[376] Juan, I, 44.
[377] Math., VIII, 14; Marc., I, 30; Luc., IV, 38; _I Cor._, IX, 5; _I Petr._, V, 13; Clem. Alej., _Strom._, III, 6; VII, 11; Pseud. Clem., _Recogn._, VII, 25; Eusebio, _H. E._, III, 30.
[378] Math., VIII, 14; XVII, 24; Marc., I, 29-31; Luc., IV, 38.
[379] Juan, I, 40 y sig.
[380] Math., IV, 18; Marc., I, 16; Luc., V, 3; Juan, XXI, 3.
[381] Math., IV, 19; Marc., I, 17; Luc., V, 10.
[382] Marc., I, 20; Luc., V, 10; VIII, 3; Juan, XIX, 27.
[383] Math., XXVII, 56; Marc., XV, 40; XVI, 1.
[384] Math., XXVII, 56-56; Marc., XV, 40-41; Luc. VII, 2-3; XXIII, 49.
[385] Marc., XVI, 9; Luc., VIII, 2; Cf. _Tobías_, III, 8; VI, 14.
[386] Luc., VIII, 3; XXIV, 10.
[387] Luc., VIII, 3.
[388] Juan, I, 44 y sig.; XXI, 2. Admito la identificacion de Nathanael y del apóstol que figura en las listas bajo el nombre de _Bar-Tolomé_.
[389] Papias, en Eusebio, _Hist. eccl._, III, 39.
[390] Traduccion griega de Tomás.
[391] Juan, XI, 16; XX, 24 y sig.
[392] Math., X, 4; Marc., III, 18; Luc., VI, 15; _Hech._, I, 13; Evang. de los Ebion., en Epif., _Adv. hær._, XXX, 13.
[393] Hoy dia _Kuryetein_ ó _Kereitein_.
[394] La circunstancia relatada por Juan, XIX, 25-27, parece suponer que en ninguna época de la vida pública de Jesús se adhirieron á él sus propios hermanos.
[395] Math., XXVII, 56; Marc., XV, 40; Juan, XIX, 25.
[396] _Hech._, I, 14. Comp. Luc., I, 28; II, 35, implican ya una gran consideracion respecto á María.
[397] Juan, XIX, 25 y sig.
[398] Marc., III, 17; IX, 37 y sig.; X, 35 y sig.; Luc., IX, 49 y sig., 54 y sig.
[399] Juan, XIII, 23; XVIII, 15 y sig.; XIX, 26-27; XX, 2, 4; XXI, 7, 20 y sig.
[400] Math., XVII, 1; XXVI, 37; Marc., V, 37; IX, 1; XIII, 3; XIV, 33; Luc. IX, 28. La idea de que Jesús habia comunicado á esos tres discípulos una gnósis ó doctrina secreta se entendió desde muy temprano. Es cosa particular que Juan, en su evangelio, no haga mencion ni una sola vez de Santiago, su hermano.
[401] Math., IV, 18-22; Luc., V, 10; Juan, XXI, 2 y sig.
[402] Math., XVI, 28; XIV, 22; Marc., VIII, 32 y sig.
[403] Parece haber vivido hasta el año 100. Véase su evangelio, XXI, 15-23, y las antiguas autoridades recogidas por Eusebio, _H. E._, III, 20, 23.
[404] Segun las epístolas, que seguramente emanan del autor del cuarto evangelio.
[405] No pretendemos, sin embargo, decidir si el Apocalípsis es de Juan.
[406] La tradicion vulgar me parece bastante justificada sobre este punto. Por lo demás, es indudable que la escuela de Juan retocó su evangelio despues de él (véase todo el cap. XXI).
[407] Math., XVIII, 4; XX, 25-26; XXIII, 8-12; Marc., IX, 34; X, 42-46.
[408] Luc., V, 3.
[409] Math., XVII, 23.
[410] Math., XVI, 16-17.
[411] Juan, VI, 68-70.
[412] Math., X, 2; Luc., XXII, 32; Juan, XXI, 15 y sig.; _Hech._, I, II, V, etc.; _Gal._, I, 18; II, 7-8.
[413] Math., XVI, 18; Juan, I, 42.
[414] Math., XVI, 19. Verdad es que tambien se concedió (Math. XVIII, 18) el mismo poder á todos los apóstoles.
[415] Math., XVIII, 1 y sig.; Marc., IX, 33; Luc., IX, 46; XXII, 30.
[416] Math., XX, 20 y sig.; Marc., X, 35 y sig.
[417] Marc., X, 41.
[418] Juan, XVIII, 15 y sig.; XIX, 26-27; XX, 2 y sig.; XXI, 7, 21. Comp. I, 35 y sig., donde el discípulo innominado debe ser Juan.
[419] Math., IX, 9; X, 3; Marc., II, 14; III, 18; Luc., V, 27; VI, 15; _Hech._, I, 13. Evang. de los Ebionim, en Epif., _Adv. hær._, XXX, 13. Preciso es suponer, aunque el caso parezca raro, que esos dos nombres se aplicaron al mismo personaje. La narracion _Math._, IX, 9, concebida segun el modelo frecuente de las leyendas de vocaciones de apóstol, tiene, es verdad, algo de vago, y no pudo haber sido escrita por el apóstol mismo de quien se trata. Necesario es recordar que, en el evangelio actual de Matheo, la única parte que pertenece al apóstol son los Discursos de Jesús. (V. Papias, en Eusebio, _Hist. eccl._, III, 39.)
[420] Ciceron, _De provinc. consular._, 5; _Pro Plancio_, 9; Tác., _Ann._, IV, 6; Plinio, _Hist. nat._, XII, 32; Apiano, _Bell. civ._, II, 13.
[421] Fué célebre hasta la época de las Cruzadas bajo el nombre de _Via maris_.--Isaías, IX, 1; Math., IV, 13-15; _Tobías_, I, 1. Creo que el camino tallado en la roca, cerca de Ain-et-Tin, formaba parte de él, y que desde allí se dirigia hácia el _puente de las hijas de Jacob_, como sucede hoy dia. Una parte de la ruta desde Ain-et-Tin hasta el puente es de construccion antigua.
[422] Math., IX, 9 y sig.
[423] Math., V, 46-47; IX, 10, 11; XI, 19; XVIII, 17; XXI, 31-32; Marc., II, 15-16; Luc., V, 30; VII, 34; XV, 1; XVIII, 11; XIX, 7; Luciano, _Necyomant._, II; Dio Chrys., orat. IV, p. 85; orat. XIV, p. 269; Mischna, _Nedarim_, III, 4.
[424] Mischna, _Baba Kama_, X, 1; Talm. de Jerus., _Demai_, II, 3; Talm. de Babil., _Sanhedrin_, 25 _b_.
[425] Luc., V, 29 y sig.
[426] Juan, I, 48 y sig.
[427] Juan, I, 42.
[428] Juan, IV, 17 y sig.
[429] Math., XVII, 3; Marc., IX, 3; Luc., IX, 30-31.
[430] Math., IV, 11; Marc., I, 13.
NOTAS DEL CAPÍTULO X
[431] Math., XIV, 26; Marc., VI, 49; Luc., XXIV, 39; Juan, VI, 19.
[432] Juan, I, 51.
[433] Math., XIII, 1-2; Marc., III, 9; IV, 1; Luc., V, 3.
[434] Math., V, 3-10; Luc., VI, 20-25.
[435] Llamados las Λόγια κυριακά. Papias, en Euseb., _H. E._, III, 39.
[436] El apólogo, tal cual le hallamos _Jueces_, IX, 8 y sig.; _II Sam._, XII, 1 y sig., tiene solamente una semejanza de forma con la parábola evangélica. La profunda originalidad de ésta nace del sentimiento que la llena.
[437] Segun la leccion de Lachmann y Tischendorf.
[438] Math., VI, 19-21, 24-34; Luc., XII, 22-31, 33-34; XVI, 13. Comp. los preceptos _Luc._, X, 7-8, llenos del mismo sentimiento ingenuo, con Talm. de Babil., _Sota_, 48 _b_.
[439] Math., XIII, 22; Marc., IV, 19; Luc., VIII, 14.
[440] Math., VI, 11; Luc., XI, 3. Significacion de la palabra ἐπιούσιος.
[441] Luc., XII, 33-34.
[442] Luc., XII, 20.
[443] Luc., XII, 16 y sig.
[444] Jos., _Ant._ XVII, X, 4 y sig.; _Vita_, 11, etc.
[445] _Hech._, IV, 32, 34-37; V, 1 y sig.
[446] Math., XIII, 22; Luc., XII, 15 y sig.
[447] Math., XIX, 21; Marc., X, 21 y sig., 29-30; Luc., XVIII, 22-23, 28.
[448] Math., XIII, 44-46.
[449] Juan, XII, 6.
[450] Luc., XVI, 1-14.
[451] Véase el texto griego.
[452] Luc., XVI, 19-25. Lúcas tiene una tendencia de comunismo muy marcada (Comp. VI, 20-21, 25-26), y yo creo que exageró ese pormenor de la enseñanza de Jesús. Los rasgos de las Λόγια de Matheo son bastante significativos.
[453] Math., XIX, 24; Marc., X, 25; Luc., XVIII, 25. Esta locucion proverbial vuelve á hallarse en Talmud (Babil., _Berakoth_, 55 _b_; _Baba metsia_, 38 _b_) y en el Alcoran (Sur. VII, 38). Orígenes, así como los intérpretes griegos, ignorando el proverbio semítico, tradujo maroma (κάμιλος).
[454] Math., XIII, 22.
[455] Salm. CXXXII, 3.
NOTAS DEL CAPÍTULO XI
[456] Math., XXII, 2 y sig.; Luc., XIV, 16 y sig.; Comp. Math., VIII, 11-12; XXI, 33 y sig.
[457] Luc., VI, 24-25.
[458] Luc., XIV, 12-14.
[459] Palabra conservada por una tradicion muy antigua y muy usada. Clem. de Alej., _Strom._, I, 28. Se encuentra de nuevo en Orígenes, San Jerónimo y en un gran número de Padres de la Iglesia.
[460] Prov., XIX, 17.
[461] Véase particularmente á Amós, II, 6; Isa., LXIII, 9; Salm. XXV, 9; XXXVII, 11; LXIX, 33, y generalmente los diccionarios hebreos en las voces:
אביון, דל, עני, ענו, חסיד, עשיר, הוללים, עריץ.
[462] _Henoch_, cap. LXII, LXIII, XCVII, C, CIV.
[463] _Henoch_, cap. XLVI, 4-8.
[464] _Henoch_, cap. XCIX, 13, 14.
[465] Julio Afric. en Eusebio, _H. E._, I, 7; Eus., _De situ et nom. loc. heb._, en la voz Χωβά; Oríg., _Contra Celso_, II, 1; V, 61; Epif., _Adv. hær._, XXIX, 7, 9; XXX, 2, 18.
[466] Orígenes, _Contra Celso_, II, 1; _De principiis_, IV, 22; Comp. Epif., _Adv. hær._, XXX, 17. Ireneo, Orígenes, Eusebio, las constituciones apostólicas ignoran la existencia de semejante personaje. El autor de _Philosophumena_ parece estar incierto (VII, 34, 35; X, 22, 23). Tertuliano y Epifanio son los que propalaron la fábula de un _Ebion_. Por lo demás, todos los padres están de acuerdo sobre la etimología: Ἐβίων = πτωχός.
[467] Epif., _Adv. hær._, XIX, XXIX, XXX, particularmente XXIX, 9.
[468] Math., XI, 5; Luc., VI, 20-21.
[469] Math., IX, 36; Marc., VI, 34.
[470] Math., IX, 10 y sig.; Luc., XV, entero.
[471] Math., IX, 11; Marc., II, 16; Luc., V, 30.
[472] Math., IX, 12.
[473] Luc., XV, 4 y sig.
[474] Math., XVIII, 11; Luc., XIX, 10.
[475] Math., IX, 13.