Vida de Cervantes

Part 13

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[25] En la oración en alabanza de las obras de don Diego Saavedra Fajardo, la cual precede á su _República literaria_, reimpresa en Madrid, año 1735.

[26] Lord Carteret.

[27] En la exposición del _Momo_, traducido por Agustín de Almazán. Conclusión 2.ª

[28] _Don Quijote_, tomo I, cap. III.

[29] Véase la Ley 22, título 21, partida 2.

[30] Lib. III.

[31] Véase Aldrete, _Origen de la lengua castellana_, libro I, cap. XXII.

[32] Véase el fin de su _Galatea_ y la dedicatoria de sus novelas.

[33] En la dedicatoria de sus novelas.

[34] Diálogo II, pág. 42.

[35] _Lettre de l'origine des romans._

[36] En la Carta 3.

[37] Fr. Antonio de Guevara, obispo de Mondoñedo, distinto de don Antonio de Guevara, prior de San Miguel de Escalada.

[38] _Origen de la lengua castellana_, lib. II, cap. VI.

[39] Diálogo X, pág. 426. Diálogo XI, pág. 447.

[40] _De christiana fœmina. Cap. Qui non legendi scriptores, qui legendi._

[41] _De causis corruptorum artium_, lib. II, _in fine_.

[42] _Historia imperial y cesárea._ En la vida de Constantino, cap. 1.

[43] En la _Exposición del Momo_. Conclusión 2.

[44] _De locis theologicis._ Lib. II. cap. VI.

[45] En el prólogo de su tomo I.

[46] En el prólogo de la primera parte.

[47] Tomo I, caps. VI, XVIII, XXXII y XLIX. Tomo II, capítulos I y XXVI.

[48] Tomo I, cap. II.

[49] Tomo I, cap. XXXVIII.

[50] Tomo II, cap. VI.

[51] Tomo II, cap. XVI.

[52] Tomo II, cap. XLII.

[53] Tomo II, cap. XLIII.

[54] Tomo II, cap. XXX.

[55] Tomo II, cap. XXXII.

[56] Tomo II, cap. XXVII, en el fin.

[57] Tomo II, cap. XLIV.

[58] Tomo II, cap. LVIII.

[59] Tomo I, cap. XXVIII.

[60] Tomo I, cap. IX.

[61] Tomo I, cap. XV.

[62] Tomo I, cap. XVI.

[63] Tomo II, cap. XVIII.

[64] Tomo II, cap. XL.

[65] Tomo I, cap. V.

[66] _In retoricis._

[67] _De desrum natura._

[68] _In Præcxercitamentis._

[69] _In macrobiis._

[70] _Initio_, lib. II.

[71] En la dedicatoria de su primera novela.

[72] Tomo I, cap. IX.

[73] Tomo II, cap. III.

[74] Miguel de Cervantes Saavedra.

[75] Tomo II, cap. V.

[76] Tomo II, cap. XVI.

[77] Tom. I, cap. IX.

[78] Tomo II, cap. III.

[79] Tomo II, cap. XVI.

[80] Tomo II, cap. XXXII.

[81] Tomo II, cap. III.

[82] Tomo II, cap. LXXI.

[83] Véase el prólogo del segundo tomo de _Don Quijote_.

[84] En la adjunta al _Viaje del Parnaso_.

[85] Tomo II, cap. XXXI.

[86] Tomo II. caps XXXI y XXXII.

[87] Tomo II, cap. LXI.

[88] Tomo II, cap. LXX.

[89] En el fin del tomo II.

[90] Tomo II, cap. XXX.

[91] En la primera edición de Tarragona se lee "hierros", así lo copió también Mayáns.--_N. del E._

[92] Don Nicolás Antonio, en su Biblioteca hispana.

[93] Montalván, en los elogios á Lope de Vega Carpio, ó _Fama póstuma_, dice que Lope compuso mil ochocientas comedias.

[94] Tomo I. cap. XLVIII.

[95] Véase lo que dijo Lope de Vega, ya citado.

[96] Comedias de Miguel de Cervantes Saavedra. Véase la _Adjunta al Parnaso_.

[97] Uno de ellos era Lope de Vega.

[98] El mismo Lope en su _Arte_.

[99] Lope de Vega, de quien dice Montalván que compuso mil ochocientas.

[100] Seis dijo Lope de Vega que había escrito con arte. No las señaló, librándose con esta cautela de nueva y más rigurosa censura.

[101] En el prólogo del segundo tomo.

[102] En la batalla de Lepanto.

[103] Esto es, á la emulación.

[104] Cap. II.

[105] Tomo II, cap. I.

[106] Tomo II. cap. LVIII.

[107] _Laurel de Apolo_, Selva 8.

[108] En el prólogo del segundo tomo de _Don Quijote_.

[109] En el prólogo ya citado.

[110] En el prólogo del tomo primero del _Quijote_.

[111] _Laurel de Apolo._ Selva 9.

[112] Tomo I, cap. VI.

[113] En el mismo cap. VI.

[114] Tomo I, cap. VI.

[115] Tomo I, cap. I.

[116] Tomo I, cap. I.

[117] Cap. VIII, y en otros muchos.

[118] No le pinta así el aragonés.

[119] Véase el tomo I, cap. IX, de _Don Quijote_.

[120] Esta es una oculta amenaza contra el escritor aragonés.

[121] Como lo es la continuación del aragonés en muchos capítulos.

[122] En el cap. II.

[123] Tomo II. cap. XXXII.

[124] Tomo II. cap. LXX.

[125] Véase el prólogo de la reimpresión del llamado Fernández de Avellaneda.

[126] Tomo II. cap. LXXI.

[127] Tomo II, cap. LXXII.

[128] Véase la _continuación_ de Fernández de Avellaneda, capítulo XXXVI.

[129] Habla de la de Fernández de Avellaneda.

[130] Tomo II, capítulo último.

[131] Tomo II, en el fin.

[132] Lo que se sigue está sacado de un romance antiguo, no me acuerdo cuál.

[133] Indicio de cuán oculto era el autor tordesillesco.

[134] El mal continuador, en el capítulo último, dió indicios de querer escribir algunas andanzas de Don Quijote en Castilla la Vieja.

[135] Si se contase la del tomo II, serían tres las salidas de Don Quijote. Pero Cervantes habla suponiendo no estar publicado sino el primero.

[136] Esto es, Miguel de Cervantes Saavedra.

[137] Periódicos.--_N. del E._

[138] _De christiana fœmina_, lib. I. cap. _Qui non legendi scriptores, qui legendi._

[139] Novelas de Eneas Silvio, siendo mero beneficiado, retratada después en su Epíst. 395.

[140] Tomo II, cap. IV.

[141] Véase el fin del tomo I.

[142] Tomo II. cap. XLIV.

[143] Esto es, que pareciesen novelas, como verdaderamente lo son.

[144] Tomo II, cap. XXVII.

[145] Tomo II, cap. L.

[146] Tomo II, cap. LV.

[147] En el mismo capítulo.

[148] En el fin del tomo primero.

[149] Tomo I, cap. VII.

[150] Tomo I, capítulo último.

[151] Tomo II, caps. V y último.

[152] Véase el tomo I, cap. VII, en el fin.

[153] Obsérvese el fin del tomo I.

[154] Tomo I, cap. XLVII.

[155] Véase el tomo I, capítulo último.

[156] _Roderic. toletan._, lib. 6, cap. 30.

[157] Tomo I, cap. XIII.

[158] El mismo Cervantes le alaba mucho, lib. I, cap. VI. Pero Vives le vitupera con todos sus semejantes.

[159] Tomo I, cap. I.

[160] Tomo II, caps. I y XLVII.

[161] Tomo I, cap. XIX, y tomo II. cap. LVI.

[162] Tomo I, cap. XLVIII.

[163] Tomo II, cap. VIII.

[164] Tomo II, cap X.

[165] Tomo II, cap. XL y LXXI.

[166] _Miniana de rev. hisp._, lib. IV, cap. VIII.

[167] Tomo II, cap. XXXV.

[168] Primera parte del lib. II de la _Historia de la Florida_, capítulo X, del inca Garci-Laso de la Vega.

[169] Tomo II, cap. XXXV.

[170] Tomo I, cap. VI, y en otros muchísimos.

[171] Tomo I, cap. VI. Tomo II, caps. I y LXII.

[172] Tomo II, cap. XXXIII.

[173] Tomo II, cap. LXVII.

[174] Tomo I, cap. VI.

[175] Tomo II, cap. XXII.

[176] En el mismo capítulo.

[177] Tomo II, caps. VI, LXIII y LXX.

[178] Tomo II, caps. VIII y XVIII.

[179] Tomo II, cap. LXVII.

[180] Tomo II, cap. LXII.

[181] Tomo II, cap. LVIII.

[182] Tomo I, cap. XVIII.

[183] Tomo I, cap. III.

[184] Historia del rey don Juan II.

[185] Tomo II, cap. XXXIV.

[186] Tomo I, cap. XLVII.

[187] Tomo I, cap. VI.

[188] En el cap. IV.

[189] Tomo I, cap. XXXII. Añádase el cap. XXXV, en el fin.

[190] Tomo I, cap. XXXIX.

[191] Tomo II, cap. XXIII.

[192] Tomo II, cap. XLI.

[193] Tomo II, cap. XLIX.

[194] Tomo II, cap. XI.

[195] Tomo II, cap. LVIII.

[196] _Historia de Valencia_, lib. VIII, cap. XXVIII.

[197] Tomo II, cap. VIII.

[198] Tomo II, cap. LXIII.

[199] Tomo II, cap. LXV.

[200] Tomo II. cap. XXXVI.

[201] Tomo I, cap. XLVII.

[202] Según se había usado antes de Cervantes.

[203] Caps. XXXII y XLVII.

[204] Tomo I, cap. II.

[205] Tomo II, cap. XXIX.

[206] Tomo II, cap. XXVII.

[207] Tomo I, cap. I.

[208] Tomo I, cap. IX.

[209] Tomo I, cap. VIII.

[210] Tomo II, cap. VI.

[211] Tomo I, cap. XVI.

[212] El uno en el cap. XXII y el otro en el XXIV del tomo II.

[213] Gracián, _El criticón_. Parte III, Crisi 6.

[214] Tomo I, cap. XXXI.

[215] Tomo II, cap. XXXI.

[216] Tomo II, cap. XI.

[217] Tomo II, cap. XXXII.

[218] Tomo II, cap. XLII.

[219] Tomo II, cap. XLIII.

[220] Tomo II, cap. XXXIII.

[221] Ley II, tít. V, parte segunda.

[222] Tomo II, cap. LXII.

[223] Tomo I, cap. XLVII.

[224] _Lettre de l'origine des romans._

[225] En la dedicatoria de su primera novela á la señora Marcia Leonarda.

[226] En la exposición que hizo al _Momo_, conclus. 2.

[227] En el prólogo citado.

[228] En la décima del poeta entreverado.

[229] Cap. IX, vers. 8.

[230] Cap. XIV, vers. 8.

[231] Tomo I, cap. XXXVIII, en el fin.

[232] _In Bibliotheca._

[233] Tomo II, cap. XLVII, en el fin.

[234] En el principio de su prólogo.

[235] En la dedicatoria de la novela _La desdicha por la honra_.

[236] _Viaje del Parnaso_, cap. IV.

[237] Tomo I, caps. XLVII y XLVIII.

[238] En las _Eróticas_, elegía VII.

[239] _Viaje del Parnaso_, cap. III.

[240] Lib. VI.

[241] Cap. VII.

[242] Rimas de Lupercio y del doctor Bartolomé Leonardo de Argensola, pág. 316.

[243] _Viaje del Parnaso_, cap. III.

[244] Tomo II, cap. IV.

[245] Tomo I, cap. VI.

[246] Tomo I, cap. XXIII.

[247] _Viaje del Parnaso_, cap. I.

[248] Idem, cap. VI.

[249] Véase el libro V de su _Galatea_.

[250] _Viaje del Parnaso_, cap. III.

[251] Idem, cap. IV.

[252] Cap. IV.

[253] _Lettre de l'origine des romans._

[254] _Apud Leonem Allatium in Apibus Urbanis_, página 196.

[255] En la dedicatoria de su _Historia de las cosas de España_.

[256] En el _Sincello_, párrafo segundo de la introducción.

[257] 2, _ad Corinth._ XII, vers. II.

[258] En el _Viaje del Parnaso_, cap. IV.

[259] En la _Adjunta al Viaje del Parnaso_.

[260] He leído manuscrita esta comedia. Está escrita con mayor verosimilitud que las impresas.

[261] Hallábase presidente del Consejo Supremo de Italia.

[262] Habla del amigo incógnito que dijo ser su consejero en el prólogo primero de _Don Quijote_.

* * * * *

EL CERVANTISMO EN VALENCIA

EL CERVANTISMO EN VALENCIA

ARTÍCULOS Y NOTAS

POR

J. GIL Y CALPE

C. DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA

[Ilustración]

CERVANTES EN VALENCIA

El cultísimo cronista de Valencia y distinguido jefe de la Biblioteca Universitaria, don José María Torres Belda, fué el primero en darnos á conocer, tras pacientes investigaciones, algunas noticias referentes á la estancia de Cervantes en la ciudad del Turia.

Consignadas quedaron estas ligeras noticias en el tomo primero de la _Revista de Valencia_, correspondiente á los años 1880-1881, donde puede leerlas el curioso; pero la prueba plena, documental, del paso de Cervantes por Valencia, la dió el eminentísimo bibliógrafo don Cristóbal Pérez Pastor en el volumen primero de sus _Documentos cervantinos hasta ahora inéditos_, Madrid, 1897.

Según resulta de la lectura de estos documentos, Cervantes, que había sido rescatado en Argel por el Procurador general de la Orden de la Trinidad, redentora de cautivos, Padre Fray Juan Gil, el día 19 de Septiembre de 1580, permaneció durante algunas semanas en el lugar de su cautiverio, evacuando cierta información que le era muy necesaria por haber perdido todos sus papeles y necesitar se le acreditasen los servicios prestados durante los cinco años que estuvo cautivo.

Provisto de un traslado de la mencionada información (cuyo original se conserva en el Archivo de Indias en Sevilla), suscrita por Pedro de Rivera, notario apostólico entre los cristianos de Argel, fecha el 10 de Octubre de 1580, y de un apéndice á la misma, fecha 22 del mismo mes, embarcó en Argel--según testimonio de Francisco Aguilar (documento número 18)--el 24 de Octubre, en compañía de Diego de Benavides, Francisco de Aguilar, Rodrigo de Chaves y otros dos rescatados más, llegando á Valencia á fines del indicado mes.

En la información solicitada por el padre de Miguel de Cervantes en Madrid en primero de Diciembre siguiente, comparecen dos testigos declarando que habían visto á Miguel rescatado y libre en Valencia, hacía como mes y medio poco más ó menos, y afirmando otro que "vinieron juntos en una nave cuando se rescataron, hacia la cibdad de Valencia, donde al presente está el dicho Miguel de Cerbantes..."

De la información practicada el 19 de Diciembre acerca del cautiverio de Rodrigo de Chaves, no llega á precisarse el lugar donde embarcaron; pero en la declaración de Cervantes, que figura ya como testigo en esta información, se dice que, rescatados á un mismo tiempo, "vinieron juntos en un baxel hasta Denia, que es en el reino de Valencia".

Bien fuera el puerto de Denia ó el Grao de Valencia el lugar donde desembarcara el príncipe de nuestros ingenios, el hecho ciertísimo es que se dirigió á Valencia para formar parte de la procesión con que se celebraba la redención de los cautivos.

La solemne entrada de los redimidos en Valencia hacíase, según refiere Pérez Pastor, solicitando previamente la licencia del virrey, y obtenida ésta, los religiosos de la Orden Redentora reunían á todos aquéllos y se organizaba la procesión, en la cual, precedidos de trompetas y atabales, iban todos los cautivos con la cabeza descubierta y en el pecho el escapulario de la Orden que los había redimido, por la calle del Mar, hasta la iglesia Mayor, donde oían Misa y sermón.

Cervantes permaneció en Valencia ocupado en el arreglo de sus asuntos--pues era deudor al mercader valenciano Hernando de Torres de 200 ducados, que le había facilitado para ayuda de su rescate, y de 2.000 reales al Padre Fray Juan Gil, con el anterior objeto--todo el mes de Noviembre y los primeros días de Diciembre de 1580, afirmación que se comprueba por la solicitud presentada por su padre en Madrid el primero del último mes y en que se dice que estaba Miguel en Valencia.

Durante este mes y medio debió frecuentar Cervantes el trato con los principales ingenios valencianos, especialmente con el editor, poeta y librero Juan de Timoneda, quien hubo de mostrarle el precioso libro de caballerías _Tirant lo Blanch_, vertido del portugués en lengua valenciana por Mossen Joannot Martorell y Martí de Galba, como más tarde hubo de _traducir_ Cervantes el manuscrito del árabe Benengeli con el título _El Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha_.

En diferentes ocasiones hubo de recordar Cervantes estas amistades, dando prueba de ello en el "Canto de Calíope", que forma parte de _La Galatea_, en donde elogia á nuestros ilustres paisanos Juan Coloma, Luis Garcerán, Alonso Rebolledo, el doctor Falcón, Micer Rey de Artieda, Gaspar Gil Polo y Cristóbal de Virués.

En el _Viaje del Parnaso_, publicado en los últimos años de su vida, vuelve á recordar á nuestros ingenios y les tributa los siguientes elogios, sin dejar de olvidar la hermosa tierra que le recibiera amorosa después de un lustro de cautiverio:

Y en esto descubrióse la grandeza De la escombrada playa de Valencia Por arte hermosa y por naturaleza. Hizo luego de sí grata presencia El gran don Luis Ferrer, marcado el pecho De honor, y el alma de divina ciencia. Desembarcóse el dios, y fué derecho Á darle cuatro mil y más abrazos, De su vista y su ayuda satisfecho. Volvió la vista, y reiteró los lazos En don Guillem de Castro, que venía Deseoso de verse en tales brazos. Cristóbal de Virués se le seguía Con Gaspar de Aguilar, junta famosa De las que Turia en sus riberas cría. No le pudo llegar más valerosa Escuadra al gran Mercurio, ni él pudiera Desearla mejor, ni más honrosa. Luego se descubrió por la ribera Un tropel de gallardos valencianos, Que á ver venían la sin par galera: Todos con instrumentos en las manos De estilos y librillos de memoria, Por bizarría y por ingenio ufanos: Codiciosos de hallarse en la victoria, Que ya tenían por segura y cierta, De las heces del mundo y de la escoria. Pero Mercurio les cerró la puerta. Digo, no consintió que se embarcasen, Y el por qué no lo dijo, aunque se acierta. Y fué porque temió que no se alzasen, Siendo tantos y tales, con Parnaso, Y nuevo imperio y mando en él fundasen. En esto vióse con brioso paso Venir al magno Andrés Rey de Artieda, No por la edad decaecido ó laso. Hicieron todos espaciosa rueda, Y cogiéndole en medio, le embarcaron, Más rico de valor que de moneda. Al momento las áncoras alzaron, Y las velas ligadas á la entena Los grumetes apriesa desataron. De nuevo por el aire claro suena El son de los clarines, y de nuevo Vuelve á su oficio cada cual sirena. Miró el bajel por entre nubes Febo, Y dijo en voz que pudo ser oída: --Aquí mi gusto y mi esperanza llevo.

* * * * *

En su póstuma obra, _Los trabajos de Persiles y Sigismunda_, dedicada á su protector el conde de Lemos, cuatro días antes de su muerte y después de recibida la extremaunción, se encuentran otros elogios á nuestra ciudad por todo extremo halagadores y que tenemos verdadero gusto en reproducir: "Cerca de Valencia llegaron, en la cual no quisieron entrar por escusar las ocasiones de detenerse; pero no faltó quien les dijo la grandeza de su sitio, la excelencia de sus moradores, la amenidad de sus contornos, y finalmente, todo aquello que la hace hermosa y rica sobre todas las ciudades, no sólo de España, sino de toda Europa; y principalmente les alabaron la hermosura de las mujeres, y su extremada limpieza y graciosa lengua, con quien sola la portuguesa puede competir en ser dulce y agradable."

EDICIONES CERVANTINAS VALENCIANAS

No son, en verdad, muy numerosas las ediciones publicadas en Valencia de las diversas obras del príncipe de nuestros ingenios; pero las hay de tan extraordinaria rareza, y aún desconocidas algunas por los biógrafos cervantinos, que no resistimos á la tentación de enumerarlas en los actuales momentos en que España y el mundo entero conmemoran el tricentenario de la muerte del inmortal Manco de Lepanto.

En un rarísimo volumen en 12.º, impreso en Valencia en 1593, y del que da puntual noticia don Pedro Salvá, en el comentario al número 363 de su excelente "Catálogo", se incluyen tres romances que la generalidad de los críticos atribuyen á Cervantes.

Son los titulados _Los celos_.

Yace donde el sol se pone Entre dos tajadas peñas. Una entrada de un abismo, Quiero decir, una cueva, etc.

Se compone este romance de quince cuartetas asonantadas, como la primera, que insertamos. Se cree ser de Cervantes, por la referencia del mismo, en el capítulo IV del _Viaje del Parnaso_, donde dice:

Yo he compuesto romances infinitos Y el de _Los celos_ es aquél que estimo. Entre otros...

Los otros dos romances, rimados de igual modo que el anterior, son los nominados _Elicio_ y _Galatea_.

El curioso puede verlos insertos en el _Romancero general_, publicado por don Agustín Durán.

El año 1605, fecha memorable en los anales cervantinos, salía de las prensas de Juan de la Cuesta la primera parte del _Quijote_, y el público madrileño, anticipándose al juicio de la posteridad, arrebataba en pocas semanas todos los ejemplares de la copiosa edición de manos del librero del rey, Francisco de Robles, primer editor del famoso libro.

Dos impresores portugueses, Jorge Rodríguez y Pedro Crasbeech, movidos por el acicate del lucro, se apresuraron á reimprimir en Lisboa sendas ediciones de la primera parte.

Aún no habían transcurrido tres meses, y ya circulaba la segunda impresión de Cuesta, hecha en vista de la primera y de la que sólo se diferencia por algunos descuidos en la portada y ligeras erratas en el texto.

Estas variantes, que sirven para distinguir las dos impresiones de Madrid, de 1605, fué el primero en advertirlas el docto bibliógrafo valenciano don Vicente Salvá en su _Catalogue of Spanish and Portuguese books_, publicado en Londres el año 1829, notando además que la segunda impresión lleva el privilegio para Portugal, de que carece la primera.

Á fines de 1605, veía la luz en Valencia otra impresión del _Quijote_, conforme con la segunda de Cuesta, estampada por el hábil tipógrafo Pedro Patricio Mey y á costa del mercader de libros Iusepe Ferrer, en octavo menor, 16 hjs. prels. sin numerar y 768 páginas.

Algunas leves diferencias notadas por don Pedro Salvá entre varios ejemplares de la misma edición, hicieron creer en un principio que se trataba de dos impresiones distintas; pero un cotejo minucioso permite asegurar que las variantes obedecen á algunas erratas que, al ser advertidas, se irían subsanando durante la tirada.

Después de la segunda parte apócrifa del _Quijote_, que se dice estampada en Tarragona, por Felipe Roberto, en 1614, y de la que todavía no se ha puesto en claro su verdadero autor, publicó Cervantes en 1615 la _Segunda parte del Ingenioso Cavallero Don Quixote de la Mancha_, haciendo constar en la portada que era del "autor de su primera parte", advertencia importante para que no se confundiera con el infundio del falso Avellaneda.

Reimprimióse en Bruselas, en 1616, y el mismo año en Valencia, por Pedro Patricio Mey, siendo el editor Roque Sonzonio, mercader de libros. En octavo menor; ocho hjs. de prels., 766 págs. y 6 hjs. para tabla y 1 para el colofón.

Don Leopoldo Rius observa que esta edición es mucho más correcta que la _príncipe_, y fué la primera que salió expurgada de las palabras "advierta Sancho, etcétera", del capítulo XXXVI.

Las dos impresiones de Valencia llevan en la portada un grabadito que representa á un caballero lanza en ristre en actitud de acometer, al igual del que figura en el pseudo _Quijote_ de Tarragona.

Entre las composiciones laudatorias que figuran al principio del libro intitulado: _Los amantes de Teruel, Epopeya trágica: Con la restauración de España por la parte de Sobrarbe, y conquista del Reyno de Valencia. Por Juan Yagüe de Salas. Valencia, Pedro Patricio Mey, 1616_, figura un soneto dedicado á Yagüe de Salas por Miguel de Cervantes Saavedra:

"Del Turia el cisne más famoso hoy canta,"

etcétera.

Composición poética que prueba una vez más las cordialísimas relaciones que mantuvo Cervantes con los ingenios valencianos hasta los últimos momentos de su vida.

En 1617 se imprimió en Valencia, por Pedro Patricio Mey, la obra póstuma de Cervantes, _Los trabajos de Persiles y Sigismunda_, á costa del editor de la segunda parte del _Quijote_, Roque Sonzonio. En octavo, 599 págs.

Tanto esta edición, como las del _Quijote_, son hoy rarísimas.

Hasta muy avanzado el siglo XVIII, no vuelven las prensas levantinas á reproducir obra alguna de Cervantes. En 1769, el impresor y librero Salvador Faulí publica en dos volúmenes en octavo las _Novelas ejemplares_, edición tan rara ó más que las anteriormente mencionadas, y casi en absoluto desconocida por todos los bibliógrafos. El notable autor de la _Bibliografía crítica de las obras de Miguel de Cervantes Saavedra_, don Leopoldo Rius, no llegó á verla, como tampoco el diligente bibliófilo don Manuel Cerdá.

La casualidad ha puesto en nuestras manos un ejemplar, y vamos á describirlo con alguna minuciosidad:

NOVELAS ∣ EXEMPLARES ∣ DE MIGUEL ∣ DE CERVANTES ∣ SAAVEDRA ∣ En esta ∣ NUEVA IMPRESIÓN ∣ Adornadas, e ilustradas de muy ∣ bellas Estampas. ∣ TOMO PRIMERO. ∣ (Viñeta) ∣ CON LICENCIA DEL REAL CONSEJO. ∣ (Filete) ∣ EN VALENCIA: ∣ En la Imprenta de Salvador Faulí. ∣ (Filete) ∣ M.DCC.LXIX.

2 vols. en 8.º menor.

El primero, de 8 hjs. de prels., inclusa la portada, más 441 págs. numeradas y 1 h. de anuncios de obras.

Port. en rojo y negro.--v. en bl.--Prólogo al lector.--Tabla de las novelas.--Texto. Lleva siete láminas sueltas, grabadas por T. Planes: la primera, el retrato de Cervantes, copia del grabado por G. Kent y que figura en la ed. de Londres de 1738, y las seis láminas que corresponden á cada una de las novelas de este tomo, son reproducción de las ideadas y publicadas por Jacobo Folkema en la ed. de La Haya, de 1739.

El segundo tomo, con igual portada al primero, salvo la indicación de TOMO SEGUNDO, consta de:

Port.--v. en bl. más 446 págs. numeradas. Al pie de las 446: Tabla de las novelas. Con nueva paginación (80 págs.) se inserta la _Novela del curioso impertinente_.

Este tomo lleva siete láminas sueltas del mencionado T. Planes.