Viajes por Filipinas: De Manila á Albay
Part 12
El volcán Bulusan parecía extinguido hacía mucho tiempo, sin embargo de que en 1852 empezó á dar señales de alimentarse el fuego en sus entrañas. Según Mr. Jagor, este volcán se asemeja de un modo admirable al Vesubio; como este, tiene dos picos: al O., una cima redondeada en forma de campana; al E., como resto de una cumbre anular, una alta cresta dentellada, parecida al monte Somma: en sus vertientes se nota bien la estratificación paralela. Como en aquel, el cono de erupción está en medio del antiguo muro del cráter; el espacio que les separa de la valla montañosa situada enfrente, ó sea el piso del antiguo cráter, es considerablemente mayor y mucho más desigual que el _Atrio del Caballo_, en el Vesubio. ¡Desgraciado del barrio de San Miguel si _despierta_ el coloso! Dependen del pueblo de Bulusan los barrios de Talaonga, San Roque, Buhang, Malabago, Mombon y San Miguel. Este último dista de su matriz 16 km. y tiene mas de 2.000 almas, cifra que, unida al demás vecindario que compone el pueblo, suman un total de 6.592, de las que tributan 3.231. Se verificaron 372 bautizos, 87 casamientos y 128 defunciones. Solo 15 niños entienden algo el español de los 245 de ambos sexos que concurren á las escuelas. Hay radicados 2 europeos y 45 chinos. La estadística criminal solo registra un procesado.
En Bulusan, como en la mayor parte de los pueblos playeros del estrecho hay no afición, sino fanatismo por el gallo y sus peleas, de las que dice un notable escritor. «En Filipinas la pasión por los juegos de gallos es un verdadero delirio, y ninguna ley puede hacer variar el número y duración de las riñas que producen tal carnicería en los combatientes que bien puede dársele el calificativo de inhumana. En otros puntos suelen afilar los espolones de los gallos, pero en Filipinas se les arma de navajas, [12] y la casualidad más bien que la destreza, decide la cuestión. Mueren todos los días una infinidad de gallos, pero no por eso se disminuye su número, pues difícilmente se encontrará un pueblo que no cuente con más gallos que habitantes. En el puente grande de Manila, y entre cuatro y cinco de la mañana se oyen por todas partes, á todas distancias, y en todas direcciones, miles de _penetrantes trompetas_, pareciéndose á un cordón de señales que pasa de boca en boca, desde el pueblo de Bangui en Ilocos Norte, hasta el de Matnog, situado en la punta Sur de Albay. Hay gallos en cada casa, en cada rincón, al pié de cada árbol, á lo largo de los muelles y playas, en la proa de cualquier barco de cabotaje, y como si todo esto no fuera bastante, se encuentran además esculpidos y pintados con carbón en las paredes.
Es considerada por el indio como una falta de cortesía el tocar á un gallo de pelea, y siempre se solicita permiso del dueño para examinarlo. El gallo es objeto de muchísimos cuidados y caricias; come, canta y duerme en los brazos de su amo; no se aparta de su pensamiento, y hasta lo he visto celebrado en verso en les términos más afectuosos. Cuando ha salido victorioso repetidas veces en la pelea, es sujeto á un minucioso examen con el fin de descubrir por sus señales exteriores lo que puede caracterizar su mérito: se le cuentan las escamas de los pies, se observa su figura y distribución, la tendencia é inclinación de los círculos de los espolones, y si estos se asemejan uno á otro, la forma de los dedos y uñas, y el número y colores de las plumas de las alas, siendo once el favorito. Los ojos blancos son preferibles en el gallo á los castaños, y son buscados los de cresta corta. A cada gallo se le nombra con relación al color de su pluma: al blanco le llaman _puti_; al rojo _pula; talisain_ al blanco con pintas negras; al de cuerpo rojo, cola y alas negras _bulic_ ó _taguiguin_; al negro, _casilien_ ó _maitin_; blanco y negro, _bínabai_ al ceniciento _abuen_; al blanco y negro, con patas de este último color _tagaguin_, y así otros muchos. Al gallo silvestre le llaman _labuyo_.»
Muchos y buenos artículos, en broma y en serio, hay escritos sobre los gallos filipinos y sus peleas, destacándose entre todos ellos, según mi pobre opinión, por el sabor local de sus apreciaciones, el firmado por el Padre Buceta, no pudiendo resistir á la tentación de transcribir algunas líneas. El indio, dice aquel escritor, tiene una pasión inveterada por este juego, que ocupa el primer lugar entre sus diversiones. El gallo es el principal objeto de su cuidado, su compañero asiduo y lo lleva hasta la puerta de la iglesia, en donde lo deja atado á un palo de caña clavado en tierra, hasta que termina la misa. Por ningún dinero se desprende de su gallo favorito, y algunos poseen hasta media docena de estos inapreciables tesoros, á cuyo servicio se les ve exclusivamente dedicados.
Para estas riñas, cada pueblo tiene su gallera, que produce al Gobierno una renta bastante considerable. Las galleras son grandes edificios construidos de troncos de palmas, caña y nipa, y se reducen á un gran salón á que dan luz varias ventanas abiertas en el techo. En el centro se halla un tablado de unos 5 pies de elevación y rodeado de galerías de caña, á las que llegan los espectadores y pagan con arreglo á la proximidad y conveniencia de los asientos. Las galleras, por lo general, se encuentran llenas de concurrentes. El indio entra con su gallo bajo el brazo, le acaricia y le coloca en el suelo, le vuelve á coger, le acaricia con la mano, le dirige la palabra, le echa el humo de su cigarro, le estrecha contra su pecho, y por fin le dice que pelee con bravura. El gallo generalmente entonces canta como con orgullo y desafiando al enemigo. Se presenta el rival: se les ata á ambos un cuchillo ó navaja de dos filos al espolón natural, y después de hacer que por algún tiempo se miren uno á otro, se da la señal de principiar el combate, notándose entonces extraordinaria agitación en la concurrencia, hasta que un alguacil anuncia que está terminada ó cerrada la puesta: á cuyo anuncio se sigue un silencio universal. Los dueños de los gallos se retiran á otra señal, y los combatientes se contemplan con las plumas erizadas, mueven la cabeza y se arrojan uno sobre otro, continuando la riña hasta que uno de ellos cae mortalmente herido. El vencedor se echa sobre él y canta en señal de victoria, no siendo extraño que el herido se levante y se vuelva contra su enemigo, y si este huye, como sucede algunas veces, pierde y es condenado á ignominiosa muerte, desplumándole y colgándole de esta suerte fuera de la gallera. Las heridas del que sobrevive son lavadas con infusión de hojas de tabaco en vino de coco, teniéndose desde este momento en gran estima para apostar en su favor: pero si queda inútil para nueva refriega, es cuidado cariñosamente por su dueño, habiendo mediquillos y casas á propósito donde se dedican á curar sus heridas.
Es de advertir, como ya se ha indicado que el juego ó mejor dicho la _matanza_ del gallo, constituye en Filipinas un vicio estancado, cuyo desarrollo lo explota el Estado concediendo el monopolio de abrir galleras en sitios, días y horas determinadas al mejor postor. Quizás, y sin quizás uno de los más fuertes alicientes de esa afición está en su misma restricción, pues los indios y chinos que juegan al gallo, humanos son, y como humanos experimentan la picazón que exacerba toda privación.
Tanto la organización de las galleras como las reglas y prescripciones del juego, están consignados en un reglamento á que se sujetan sin comentarios los _tahúres_ como allí llaman á los más asiduos y empedernidos concurrentes á aquellos sangrientos _gallicidios._
Es tal la veneración que tiene el indio por su gallo, que creería cometer una profanación si verificada la riña apelase á malas artes para anular el fallo que da el sentenciador que en representación de la autoridad asiste á las galleras.
CAPÍTULO XIX.
De Bulusan á Barcelona.--Situación y estadística.--Gubat.--Censo civil y parroquial.--Casiguran.--Su etimología.--Campos y productos.--Minas de azogue.--Estadística.--Juban.--Sus límites y población.--Sorsogon.--Puerto.--Iglesia y convento.--Su población.--Bacon.--Estadística--Su párroco.--Isla de Bataan.--Minas de carbón.--Laguna de las Lágrimas.--El canto del calao.--Manito.--Su población.--Resumen.--Retorno á la cabecera.--Últimos recuerdos.
De Bulusan á Barcelona hay 15 km. de regular camino. Este pueblo le denominan no pocos indios con el nombre de Danlong, así llamado un árbol cuya corteza hace fermentar la tuba del coco.
Barcelona linda por N. con Gubat; por O., con Casiguran; por S. con Bulusan, y por E., con el Estrecho, en cuya playa se asienta. Estas costas fueron muy castigadas por las piraterías, y efecto de esto el ver por doquier restos de antiguos baluartes, de los que se encuentran en los alrededores de Barcelona no pocos.
Cuenta aquel pueblo 3.685 almas, de las que tributan 1.507. A 195 ascendieron los bautizos, á 62 los casamientos y á 51 las defunciones. Asisten 100 niños á las escuelas, no conociendo ninguno el español. Hay radicados 16 chinos.
Gubat es el inmediato pueblo, encontrándose de Barcelona á 7 km. de buen camino. La doble significación de aquella palabra ya se dejó consignada al hablar de Guinobatan. Linda al N. con Bacon, al S. con Barcelona, al O. con Sorsogon y al E. con la mar.
Gubat con sus barrios contiene 8.530 almas, de las que tributan 4.409. Su censo parroquial registró 541 bautizos, 133 casamientos, y 160 inhumaciones. Asisten á las escuelas 160 niños, no hablando ninguno el español. Hay radicados 2 europeos y 36 chinos. Su criminalidad la define un procesado.
De Gubat á Casiguran hay 21 km. de mediano camino, encontrándose en el comedio de aquel la visita de San Juan. Confina con Juban, Bulusan, Gubat y el Estrecho.
Casiguran se deriva de _casugudan_, cuya raíz es _sugud,_ que significa esquina ó canto, y también el punto más saliente de la rada ó ensenada. Sugud anteponiéndole la partícula _ca_, y posponiéndole la de _an_ resulta _casugudan_, que es pluralidad de cantos, esquinas, ó la parte más avanzada de la ensenada.
En los campos de este pueblo, como en los de aquella provincia, se ve por doquier el abacá, plátano que lo mismo crece en el bosque, que en la montaña, que en el llano, predominando en las ocupaciones de aquellos habitantes el beneficio de dicha planta, base y fundamento de la gran riqueza de la provincia.
En las cercanías de Casiguran y en su parte S. se hicieron en 1848 algunos infructuosos trabajos en busca del azogue, cuya presencia denuncia no pocas vetas de cinabrio.
El vecindario de este pueblo ascendía á 3.056 almas, de las que tributaban 1.206. Se registraron 238 bautizos, 58 casamientos y 118 defunciones. Asistieron á las escuelas 90 niños, de los que solo 2 hablaban el español. Hay radicados 18 chinos y 2 europeos.
Juban está á un paseo de Casiguran, pues que solo lo separa 5 km. de buen camino. Confina con aquel pueblo y con los de Sorsogon, Magallanes, Rulan y visita de San Miguel. Está situado á un cuarto de hora de la mar en terreno llano, formando su caserío 12 calles regularmente trazadas. En su jurisdicción se encuentran 5 barrios, entre ellos, el de Santa Rosa, sito en la pintoresca islita de Sablaya.
Riegan su jurisdicción no pocos ríos, habiendo en las márgenes del Caducan manantiales termales.
El vecindario de Juban asciende á 3.122 almas, de las que tributan 1.666. Se registraron 150 bautizos, 42 casamientos y 39 defunciones. Asisten á las escuelas unos 100 niños, hablando 24 medianamente el español. Hay radicados 7 europeos y 14 chinos.
El pueblo que da nombre al partido se halla á continuación de Juban, separándole de este 5 millas.
Sorsogon se deriva de sogsogon, cuya raíz, _sogsog_, significa vadear, razón por la que al río, laguna ó canal vadeable se dice: _Salog, danao ó dagat na sagsogon._
Sorsogon linda con Bacon, Juban, Gubat y Casiguran. Se fundó en 1626, y fué cabecera de la provincia hasta 1767. Está situado entre dos riachuelos que van á desaguar al puerto del mismo nombre que el pueblo; ese se halla próximo á su playa, en terrero llano y clima templado. Son fértiles sus tierras por las que corren numerosos ríos; al NO. del pueblo se eleva el pico de Sorsogon, que dista poco más de una legua. Produce arroz, maíz, algodón, abacá, legumbres y frutas.
El puerto de Sorsogon, comprendido entre los 127° 27' longitud, 127° 41' idem, 12° 50' latitud, y 12° 38' 50'' ídem, es muy seguro y tiene de bojeo unas 14 leguas y de largo 4 1/2. A la derecha de su entrada se hallan las islas de Poro y Malacimbo.
Sorsogon tiene buen caserío, siendo de notar la iglesia y convento, habitado, en la época que visitamos el pueblo, por un cura indígena de notable ilustración. Entre el convento y las opulentas casas de los señores Granados y Santos, pasamos el tiempo que permanecimos en aquel pueblo, de gran movimiento mercantil. Su puerto exporta todos los años muchos miles de fardos de abacá, cuyo filamento es prensado en los almacenes que allí se encuentran.
Sorsogon comprende un total de 9.804 almas, de las que tributan 4.659. A 422 ascendieron el número de nacimientos, 57 los casamientos y 223 las defunciones. Solo 10 niños de los 170 que asisten á las escuelas conocen medianamente el español. Hay radicados 5 europeos y 48 chinos.
De Sorsogon á Bacon fuimos en una magnífica carretela del Sr. Santos. Este camino, en el que invertimos una hora, está muy bien conservado.
Bacon es un rico pueblo situado en la contracosta de Sorsogon. Tiene 12.151 almas, de las que tributan 5.444. Ascendieron á 403 sus nacimientos, 113 los casamientos y 151 las defunciones. Asisten á las escuelas 320 niños, de los que solo hablan el español 5. Hay radicados 7 europeos y 30 chinos. Su criminalidad está representada por 3 procesados.
En Bacon nos esperaba una espaciosa embarcación, en la que habíamos de retornar á Legaspi. Antes de abandonar el pueblo, cumplamos con el deber de consagrar un cariñoso recuerdo á su ilustrado párroco, D. Santiago Ojeda, sacerdote indígena, de grandes virtudes y no escasos conocimientos.
De Bacon depende la isla de Batan, en la que se han gastado grandes caudales por una empresa particular, en la explotación de unas minas de carbón de piedra que hubo que abandonar por no tener el mineral la densidad debida.
En la travesía de Bacon á Manito, nos llamó la atención una columna de humo que perezosamente y cual si fuera una compacta bruma se elevaba en la costa. Pregunté al patrón y me dijo que aquel humo procedía de solfataras parecidas á las de Tiui: en vista de tal noticia, mandó poner proa al sitio donde salía el humo.
Atracamos á los pocos minutos, merced á los bicheros que hicieron presa en aquellos fondos madrepóricos y saltamos no sobre tierra, y sí sobre desdentadas masas acantiladas. A pocos pasos de la costa principia el bosque en el que muy laboriosamente fuimos internándonos gracias á los bolos de toda la gente de los botes. El humo era nuestro guía. A las dos horas de no pocos trabajos entramos en un claro. Pocos panoramas he presenciado en mi vida más imponentes, que el que mostró ante mi vista aquel anfiteatro cercado de colosales árboles, á cuyos troncos se extendía un lago de aguas rojizas en ebullición. Con no pocas precauciones para evitar quemaduras tratamos de sondar aquellas aguas, siendo nuestros ensayos infructuosos. El volcán Mayón tiene no pocas válvulas, y seguramente las más importantes son las de Tiui y Manito. El color de las aguas de esta última, la producirán las materias colorantes del terreno, combinadas con las descomposiciones que aquellas altas temperaturas producen en los vegetales tintóreos. El siniestro silencio de aquellas soledades, solo interrumpido por el canto del _calao_, anunciando las horas del día, con la regularidad de un cronómetro inglés, el aspecto fantástico de aquellas rojas aguas, en las que reproducen sus contornos, los seculares árboles que resguardan aquella maravilla, forman un todo tan imponente y majestuoso, que parece cual si se animasen y tomasen vida y contornos las vertiginosas descripciones que salieron de la divina pluma del Dante. Al abandonar aquellas hirvientes aguas las bautizamos gravando en el añoso tronco de un árbol con la punta del bolo, _Laguna de las lágrimas._
De la Laguna de las lágrimas á Manito, solo hay 3 millas. Este pueblecito es el último de los que forman el partido de Sorsogon. Tiene 1.719 almas tributando 801. Se inscribieron en los libros canónicos 46 bautizos, 8 casamientos y 19 defunciones. Asisten 50 niños á las escuelas habiendo solo 2 que entendieran el español. Hay radicados 4 chinos.
De Manito regresamos á Legaspi, y de allí nos trasladamos á la cabecera.
Resumiendo todos los datos estadísticos que hemos dado al detalle, resulta que la provincia de Albay en 1878 tenía 238.220 almas, de las que tributaban 113.813. En dicho año según las estadísticas que galantemente me facilitaron los párrocos, se inscribieron en sus libros 11.094 nacimientos, 2.150 casamientos y 5.416 defunciones. Como se ve el número de nacidos supera al de difuntos en más de un 50 por 100. Según los datos minuciosamente recogidos en la inspección de instrucción pública de aquella provincia, asistieron á sus escuelas, aquel año, por término medio 5.416 niños de ambos sexos, de los que solo hablaban medianamente el español 495. Europeos y americanos radicados en aquellos pueblos sumaban 127 y 646 los chinos. La criminalidad registra un total de 158 procesados, siendo 152 varones y 6 hembras. De este total sabían leer y escribir 40.
* * * * *
Réstame solo decir que mi amigo Luís se retornó á Manila antes de emprender el viaje por la provincia de Albay, asustado ante la idea de llegar, no á dejar de comer pan francés y sí á no comerlo _castila_. La perspectiva de las _bolas_ de morisqueta, _sabroso_ pan del indio, se le atragantaron antes de probarlas, poniendo en su vista proa á la mural ciudad. A Enriqueta, le cumpliré mi palabra mandándole el primer ejemplar que salga de la imprenta: el Reverendo Padre á quien tuve ocasión de tratar sigue soltando nudos á su cordón, gastando fósforos, y hablando por supuesto en ... bicol. En cuanto al alegre capitán del _Sorsogon_, me lo encontré vegetando en Barcelona con la nostalgia propia del que vive lejos de las Islas Filipinas, después de haber residido en ellas muchos años. El _Sorsogon_ corrió la suerte de todos los barcos que navegan en el Archipiélago. Lo sepultó la furia de un tifón.
FIN
NOTAS
[1] En la Exposición de Filipinas figura un ejemplar caligráfico del Quijote, hecho por indios de Albay que no hablan español.--_(N. del A_.)
[2] En la Exposición de productos filipinos figuran muchísimas muestras que atestiguan nuestro aserto.--_(N. del A_.)
[3] En la Exposición Filipina figura un ejemplar con notas manuscritas de su autor.--_(N. del A_.)
[4] Con la creación de la cédula personal se ha reducido á quince el número de días.--(_N. del A_.)
[5] La _falla_ se ha sustituído por la multa.--_(N. del A._)
[6] Este capítulo fué escrito en Filipinas, antes de la reforma de la prestación personal, y la abolición de la falla, mas como quiera que el trabajo comunal aunque reducido, existe, y los vicios en la forma de llevarse á cabo son los mismos, hemos creído conveniente dejarlo.
[7] En la Exposición de Filipinas hay seis cráneos de los encontrados en estas cuevas. En uno de ellos hay una inscripción puesta por los célebres antropólogos franceses MM Montano y Rey.--(_N. del A_.)
[8] Este cono fué tallado por su base bajo la dirección del autor de este libro, y hoy figura en la Exposición de Filipinas.--(_N. del A_.)
[9] En la Exposición filipina hay dos buenos ejemplares procedentes de Catanduanes. El uno es de cera purificada, el otro lo es virgen, y ambos fueron premiados en la Exposición de Filadelfia.--_(N. del A_.)
[10] Véase el viaje de _Manila á Marianas_.
[11] Figura en la Exposición Filipina.--_(N. del A_.)
[12] En la instalación que tiene el autor de estas líneas en la Exposición filipina figura una colección completa de estas navajas.