Viajes de un Colombiano en Europa, segunda serie
Part 3
Es de los Alpes suizos que surgen casi todos los grandes rios de Europa, llevando la fecundidad y el movimiento á las comarcas mas opuestas. El solo grupo complicado y maravilloso que, por un sistema de enlaces, se extiende desde el extremo oriental del _San-Gotardo_ hasta las alturas de _Sidelhorit_ (pasando por _Matthorn_ y _Gries_, _Diechterhorn_ y _Grimsel_), da orígen á los siguientes rios que toman las mas opuestas direcciones:
Al sur, el _Tesino_, el _Maggia_ y el _Tosa_ y _Toccia_, que llevan sus aguas al lago _Mayor_ y constituyen luego el caudal principal del Po.
Al sud-oeste, el _Ródano_, que va á llenar la cuenca magnífica del lago _Leman_ ó de Ginebra, y sigue su curso por Francia hasta el golfo de Lyon.
Al oeste, el _Aar_ ó _Aare_, que despues de ensancharse en los lagos de _Brienz_ y _Thun_ y bañar á Berna y Solera (Soleure ó Solothurn) desemboca en el Rin, entre Schaffhouse y Basilea.
Al norte, el _Reuss_, rio que alimenta al lago de los _Cuatro-Cantones_ (ó de Lucerna), se escapa de esa cuenca en medio de la ciudad de ese nombre y va á engrosar el Aar, no léjos de la confluencia del _Limmat_.
En fin, al nordeste, las fuentes del Rin, llamadas _Rin superior_ y _medio_.
No debe olvidarse que el canton suizo de los Grisones le envia al Danubio superior su mas importante afluente, el _Inn_.
Así, pues, de los Alpes de Suiza nomas surgen las aguas principales que, por el Danubio, el Rin, el Ródano y el Po, llevan los aluviones del corazon de Europa hasta las hoyas lejanísimas del mar Negro y el del Norte, el Mediterráneo y el Adriático.
Las montañas del Jura tienen otro carácter. De ellas no surge ningún sistema hidrográfico importante; las neveras perpetuas faltan en sus cimas absolutamente; las formaciones de caliza reemplazan á las de granito; los grupos desordenados, complicados y muy abruptos no existen, sino que en su lugar giran tres cadenas de montañas paralelas y de extension desigual: dos de ellas de 15 leguas cada una, y de 18 la que llega hasta Schaffhouse. La mas alta cima del Jura no excede de una elevacion de 1,720 metros sobre el nivel del mar, y el espesor total de las tres cadenas no pasa de 55 kilómetros; miéntras que los Alpes tienen un espesor de 112 á 285 kilómetros. Por último, la vegetacion del Jura es mucho ménos variada, por el hecho de ser sus zonas ménos numerosas y elevadas.
La region intermediaria ó de la baja Suiza (formada principalmente por los cantones de Vaud, Friburgo, Berna, Solera, Lucerna, Zug, Zuric, Argovia y Turgovia) se compone, como he dicho, de planicies ondulosas, vallecitos estrechos y poco profundos, planos inclinados y colinas, con una elevacion sobre el nivel del mar que varía entre 250 y 390 metros, y algunas montañas cuya altura no excede da 975. Toda esa risueña y pintoresca region está muy poblada y cultivada, y tiene por marco, de un lado la línea occidental de los lagos Leman, de Neuchâtel y de Biena y del bajo Aar,--del otro la línea oriental que, partiendo del mismo lago Leman y terminando en el superior de Constanza, gira por los de Thun, Brienz, Lucerna, Zug y Zuric.
Puesto que he mencionado algunos lagos, diré algo mas sobre el conjunto de los que tiene Suiza. El territorio de la Confederacion contiene, en totalidad ó en parte, 18 lagos de primer órden (aunque muy desiguales en extension), 9 de segundo órden y mas de 60 de tercero, es decir casi microscópicos relativamente á los primeros. Casi todos los de primera clase son navegados por buques de vapor y barcas veleras; algunos solo son surcados por barquichuelos ó canoas de remo insignificantes; el mayor número carece de toda navegacion. La gran multitud de lagos de tercer órden se halla en los laberintos encumbrados de los Alpes, en las cabeceras de los rios ó al pié de las neveras. En cuanto á los de primero y segundo órden mas importantes, se hallan distribuidos así:
En la hoya central del Ródano, el de _Leman_, el mas considerable de todos.
En las hoyas cuyas aguas recoge el Tesino italiano, los lagos _Mayor_ y de _Lugano_.
En el curso del Rin, los pequeños de _Sils_, _Siva-Plana_ y _Moriz_, y los dos de _Constanza_, de los cuales el superior es el segundo de la Confederacion.
En la region occidental, al pié del Jura, los de _Neuchâtel_, _Biena_ y _Morat_.
En la hoya del Aar central, los de _Brienz_ y _Thun_.
En las del Reuss y el Limmat y las planicies comarcanas, los de _Lucerna_, _Wallenstadt_, _Zug_, _Zuric_, _Baldeg_, _Sempach_, _Hallveil_, _Greiffen_, _Pfoeffikon_, _Egeri_, _Lowez_ y _Sarnen_.
De toda esa multitud de lagos, admirablemente bellos, cinco son internacionales: el de Leman, que demarca límites con Francia (á virtud de la anexin de Saboya); los de Lugano y Mayor, que ligan á Suiza con Italia; el de Constanza superior, límite respecto de Austria, Baviera, Wurtemberg, y el gran-ducado de Báden, y el de Constanza inferior (_Unter-See_) respecto del mismo Báden. Los demas lagos le pertenecen exclusivamente á la Confederacion.
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La circunstancia de hallarse Suiza en la zona templada, al mismo tiempo que posee tan altas montañas de la mas variada configuracion, le da la singular ventaja de tener, durante la primavera, el verano y el otoño, tres elementos de variedad climatérica y consiguientemente de vegetacion, industrias, costumbres, etc. Las estaciones producidas á virtud de la latitud y las evoluciones del globo, son constantemente modificadas en Suiza, mas que en ningún otro país de Europa, por la influencia de las alturas y la exposicion de los lugares. De ese modo, el territorio suizo tiene tres temperaturas simultáneas de primer órden, determinadas por el sol, la altura atmosférica y las corrientes de aire que descienden de las heladas montañas por los boquerones ó gargantas estrechas.
Con excepcion de los frutos vegetales exclusivos á la zona tórrida, en Suiza crecen al aire libre todas las plantas que pueden vivir desde la zona baja de las viñas hasta las regiones del polo boreal. He visto florecer en plena tierra, en las márgenes del lago Leman, naranjos, granados y otros árboles frutales y arbustos que se ostenian con abundancia en Italia y España. No es, pues, extraño que Suiza sea tan pintoresca, ofreciendo los mas variados paisajes de topografía y vegetacion, desde el profundo valle y la ondulosa planicie hasta las agujas graníticas, negras y completamente abruptas, y las cúpulas de nieves eternas que se pierden en los abismos de la atmósfera, casi jamas holladas por el hombre.
Así, en los valles del Ródano, el Rin y sus afluentes y el Tesino, lo mismo que en las riberas de los lagos de la region central (particularmente en los de Leman, Neuchâtel, Zuric y Constanza) las viñas constituyen la base principal de la agricultura. A 200 ó 300 metros mas arriba, en las planicies montuosas y quebradas, los campos están cubiertos de legumbres, cereales, granos y hortalizas de todas clases, y árboles frutales en mucha abundancia, como el manzano, el peral, el albaricoque y el ciruelo. Se sube un poco mas y aparecen los bosques de hayas ó variedades de encinas, los matorrales interminables de avellanos silvestres y muchos otros árboles frutales resistentes, como el cerezo. Las legumbres escasean ó faltan, los trigos no medran, reemplazados por el heno; todo va cambiando de aspecto. En otra zona superpuesta no viven sino las coníferas, es decir los pinos y abetos en increíble variedad de especies, y las malezas ásperas. Mas arriba desaparecen esos pabellones sombríos de las altas montañas, dejando el campo casi exclusivamente á las gramíneas enanas, que se extienden hácia las cimas de las faldas en inmensas y tupidas alfombras. Encima está la region de los helechos enanos, líquenes y musgos de tintas pálidas ó sombrías. Por último, toda vegetacion desaparece, la vida termina bajo todas sus formas risueñas, las aguas se coagulan ó se filtran para perderse en los abismos subterráneos, y no quedan sino, desiertos de granito y mares de hielo, donde solo se siente el grito estridente del águila ó el mugido aterrador del huracan.... En aquellas alturas el sol mismo pierde frecuentemente su esplendor; la soledad de un eterno invierno impera sobre abismos insondables, que guardan en sus concavidades el misterio admirable de la fisiología del globo.
Esa gran variedad de temperaturas y producciones simultáneas de la flora suiza, ha hecho nacer naturalmente muchos órdenes de industrias y costumbres, escalonados desde el fondo de los valles hasta las mas altas eminencias habitables. Así, hácia las márgenes de los lagos y rios encuentra el viajero activas ciudades fabricantes, manufactureras y comerciales, como Ginebra, Losana y Vevey, Neuchâtel, Lucerna, Zuric, Basilea y Schaffhouse, y numerosísimos cultivadores de viñas y bateleros. En la region inmediata superior halla las bellas artes, las obras de mano delicadas, tales como los trabajos de relojería, escultura en madera, porcelanas, sombreros de paja, encajes y bordados, en Chaux-de-Fonds, Berna, Friburgo, San-Gall, Appenzell, etc. Mas arriba recorre la zona de los pintorescos _chalets_, de las queserías, las praderas cubiertas de ganados, la vida y las costumbres apacibles del pastor. Por último, en la region mas elevada, el fabricante y el batelero, el comerciante y el artista, el agricultor y el pastor han desaparecido totalmente; allí solo se ve al Inglés extravagante que hace excursiones á los nevados, ó al cazador de ciervos y gamuzas, rey de las soledades que despierta con las detonaciones de su fusil los ecos de los abismos, y sorprende en su voluptuosa somnolencia al águila posada sobre los conos graníticos.
Abajo, los trenes y los buques de vapor lanzan sus silbidos estridentes, en los ferrocarriles que surcan los valles y planicies y sobre las ondas azules de los lagos. Mas arriba no encontrais sino las diligencias y sillas de posta, cuyos conductores de curioso uniforme hacen resonar la voz aguda de sus clarines por carreteras ondulosas que giran al traves de los bosques, ya trepando sobre las altas colinas, ya descendiendo hasta el fondo de las ramblas. Subis algunas centenas mas de metros, y por entre selvas seculares de abetos, pinos y avellanos silvestres, seguis fragosos caminos, tan bien conservados como es posible, caballero en algun caballo ó macho gigantesco, de constitucion férrea, que os conduce á paso lento y seguro por los senderos mas dificiles basta los bancos de hielo. Mas arriba solo existen las sendas imperceptibles, los surcos variables de los torrentes y de los derrumbes del invierno, que sigue el cazador en sus audaces excursiones. Por último, si quereis marchar sobre el lomo brillante y resbaloso de las neveras, exponiendo la vida por un capricho de _turista_, necesitareis saltar sobre grietas profundas de cristal, y trepar cuidadosamente por escalones que vuestro guia va practicando en el hielo á golpes de pico ú hacha. ¡Qué de transiciones y variedades físicas y sociales entre la region de los ferrocarriles y la de las neveras,--entre el ingeniero y el cazador salvaje! Toda la distancia que média entre una civilizacion muy avanzada y la ausencia completa de la vida!...
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La Confederacion suiza ó helvética es un pueblo formado por la aglomeracion de muchas razas ó derivaciones de razas constituidas sucesivamente en Estados ó entidades que, gozando de soberanía propia, se han ido aliando en nacionalidad compleja, sin perder en manera alguna sus tradiciones y su personalidad política y social. Ese orígen contrasta evidentemente con el de todas las naciones de Europa, cuya unidad ha resultado de una serie de conquistas ó absorciones. De ahí la especialidad del tipo suizo, donde todo tiene el sello de la vida local ó de la independencia y la variedad dentro de la unidad federativa. Sin pretender resumir la historia complicadísima de ese país, que ha sufrido la influencia de muchas ó muy distintas invasiones y dominaciones (romanas, italianas, sarracenas, francesas, alemanas, saboyardas y aun británicas), indicaré rápidamente los episodios generales de primer órden; reservando los pormenores mas curiosos para la página que corresponda á cada canton en particular.
La primera época hasta donde alcanza la historia con alguna precision respecto de los habitantes que los Romanos denominaron _Helvecios_ ó _Helvetos_, ofrece apénas un enjambre de tribus bárbaras, de carácter áspero y ruda constitucion física, diseminadas en las montañas y planicies desde la orilla setentrional del lago Leman hasta la márgen izquierda del Rin central, y desde las alturas alpestres de los _Grisones_ ó _Rhetianos_ hasta las faldas del Jura vertientes del lado del Franco-condado meridional. Ocupando un territorio intermediario de razas y civilizaciones invasoras, los Suizos sufrieron sucesivamente tres dominaciones extranjeras de primer órden: la del imperio romano,--conquista comenzada 60 años ántes de la era cristiana, y completada por César;--la del imperio franco, que terminó en el siglo IX, poco despues de la muerte de Carlomagno,--y la de los Alemanes y la casa austríaca de Habsbourg, dominacion comenzada á sacudir por la liga de la independencia que inició Guillermo Tell al principio del siglo XIV.
Así, puede decirse que la historia de Suiza se resume en tres grandes épocas. La primera fué de barbarie, de _tribus libres_ que se llamaron _Ambronos, Tigurios, Tuginios_ y _Verbigenos_, en el centro, el oeste y el norte; _Allobroges_ del lado de Ginebra; _Rhetianos_ en los Alpes orientales, etc. La segunda época, que César inauguró con la gran batalla de Autun (ó Bibracte), fué de _conquista_, romana durante cinco siglos, continuada luego por los Francos y Germanos durante siete y medio siglos mas. El país se llama entónces _Helvecia_ y recibe poderosamente la infusion del feudalismo. La tercera fué la época _federal y_ de independencia, inaugurada por Guillermo Tell y los cantones de Urí, Schwyz y Unterwalden, coligados para sacudir la dominacion de los Habsbourg representada por el odioso Gessler. Es entónces que el país toma el nombre de Suiza (_Schweiz_), derivado del de los _Schweizer_ ó habitantes del canton de Schwyz.
En la primera época falta todo lazo de union entre las tribus. En la segunda, despues de los progresos introducidos por la civilizacion romana, el feudalismo hace surgir por todas partes obispos, abades, condes, bailios y señores que dominan porciones de territorio y ciudades libres importantes y privilegiadas. Todas esas porciones rinden vasallaje sucesivamente á los emperadores francos y soberanos alemanes, y la política de los grandes vasallos consiste solo en atacarse mutuamente para engrandecerse unos á expensas de otros; sin perjuicio de las luchas sociales entre los señores y sus siervos y los ciudadanos y paisanos. Así, la verdadera historia _nacional_ de los Suizos no comienza sino en el siglo XIV.
La batalla sangrienta de Morgarten, ganada contra el duque Leopoldo de Austria, descendiente de Rodolfo de Habsbourg, y contra la nobleza del país coligada para oprimir á los pueblos, aseguró la independencia de los tres cantones que fueron el núcleo de la Confederacion. Desde 1308 hasta 1848 Suiza ha pasado por una serie de cruentas luchas y de los mas extraños episodios, peleando unas veces por su libertad doméstica, otras rechazando las invasiones extranjeras, no pocas veces atacándose entre sí los cantones para disputarse territorios contiguos. Durante algunos siglos ese pueblo ha ofrecido al mundo un extraño contraste: miéntras que defendia con ardor su libertad é independencia, daba el escándalo infamante de sus capitulaciones y enganches para suministrar regimientos de mercenarios á casi todos los tiranos ó déspotas de Europa. Hoy, gracias a la energía del gobierno federal y sobre todo á la revolucion italiana, esa ignominia de la civilizacion desaparece, y Suiza no verá en sus hijos sino soldados de su propia causa.
Prescindiendo de los acontecimientos que no se han relacionado directamente con la formacion de la liga federal, los mas notables episodios de la historia de los Suizos se pueden resumir así:
El ejemplo de la fuerza adquirida para la defensa por los tres cantones coligados en 1308 hace entrar sucesivamente en la Confederacion, durante medio siglo, á otros cinco cantones ó Estados independientes: Lucerna, Zuric, Glaris, Zug y Berna,--el primero adherido en 1332 y los demas de 1351 á 1353. Desde entónces la nacion se hace respetable, y uniendo sus fuerzas obtiene conquistas en los territorios aledaños. La lucha contra la nobleza y la casa de Austria continúa con ventaja creciente para los pueblos, y su prosperidad es muy notable.
Hácia fines del siglo XV los Grisones, que habian formado su liga separada, se constituyen en canton independiente. Cárlos el Temerario, duque de Borgoña, ha sido batido por los Confederados en las memorables batallas de Grandson y Morat. La dieta federal de Stans admite en la Confederacion, en 1481, á los cantones de Friburgo y Solera.
Las guerras civiles y exteriores renacen poco despues, y la Confederacion, triunfante una vez mas de los Austríacos en 1499, se acrecienta, de 1501 á 1513, con los nuevos cantones independientes de Appenzell, Basilea y Schaffhouse. Otros cantones libres existian entónces, tales como Neuchâtel, San-Gall, Grisones y Valles, pero no figuraban respecto de la Confederacion sino como simples aliados para la defensa comun.
La reforma religiosa dividió profundamente á los Suizos en guerras civiles muy cruentas y tenaces, complicadas con las cuestiones político-sociales entre la nobleza y los ciudadanos y paisanos, y entre los cantones aristocráticos y católicos y los de organizacion democrática y religion protestante ó reformada.
Fué en 1553 que los cantones católicos dieron el ejemplo del _mercenarismo_, celebrando la primera capitulacion que puso un regimiento suizo al servicio del rey de Francia Enrique II. Los partidos ó cantones católicos y reformados tuvieron alternativamente la victoria y la preponderancia, y la nacion se vió hasta fines del siglo XVIII envuelta en mil dificultades y aun á punto de disolverse.
La revolucion francesa de 1789 conmovió profundamente los espíritus en Suiza y produjo cambios y episodios muy importantes. Los Franceses invaden el país y los pueblos oprimidos se agitan y levantan donde quiera contra los obispos ó abades soberanos y los señores ó nobles. En unas partes reclaman libertades y garantías, como en Basilea (ó Basel) y los cantones de Vaud, del Tesino, los Grisones, San-Gall, Schaffhouse, Solera y Friburgo; en otras cambian su gobierno, como la república independiente de Ginebra. El general frances Brune se apodera de Berna; la Confederacion queda disuelta y recibe una reorganizacion impuesta por las armas francesas y la revolucion.
Suiza es entónces República una é indivisible, basada en el principio democrático y compuesta de 18 cantones. El de los Grisones queda como aliado; la república de Ginebra y varios territorios del Jura son usurpados por Francia. Algunos cantones alemanes, los mas antiguos, resistieron; pero en breve fueron sometidos. Así, la Confederacion iniciada por Guillermo Tell habia durado 490 años, Nacida del triunfo sobre una dominacion venida del lado de los Alpes, sucumbia bajo el peso de otra invasion procedente del lado del Jura.
Suiza fué entónces un vasto campo de batalla entre los grandes beligerantes europeos, donde Massena y Korsakof se disputaron el terreno palmo á palmo. La paz de Amiens habia suspendido la lucha, que fué reemplazada por la guerra civil. El partido federalista destruyó el gobierno unitario, y Napoleon intervino violentamente, imponiéndole al país la célebre _Acta de mediacion_ que reconstituyó la Confederacion y provocó la nueva guerra europea. Desde 1803, el número de cantones se elevó de 13 á 19, por el ingreso de los de Argovia, Grisones (desmembrado), San-Gall, Tesino, Turgovia y Vaud. Ginebra continuó anexada á Francia, lo mismo que Mulhouse y otros territorios del Jura. Esa Constitucion establecia la igualdad social y cantonal, suprimiendo las prerogativas aristocráticas y todo vasallaje, y asegurando á los Suizos libertades bien importantes.
Vencido Napoleon, todas sus obras de artificio político se fueron á tierra. Los coligados invadieron á Suiza para penetrar á Francia; el acta de mediacion fué abolida, y el partido aristocrático quiso recuperar su antigua posicion. Al cabo de dos años de agitaciones é incertidumbre la Dieta de Zuric expidió la constitucion del 7 de agosto de 1815, llamada _Pacto federal_, que restableció la vieja nacionalidad suiza. Entretanto, el Congreso europeo de Viena habia acordado resoluciones muy importantes respecto de la Confederacion, entre otras la de hacer ingresar como cantones federales los de Ginebra, Neuchâtel y Valais (ó Valles), poco ántes dominados por Napoleon. Así, Suiza quedó compuesta definitivamente de 22 cantones, formando un cuerpo de nacion cuya inviolabilidad y neutralidad fueron por primera vez solemnemente reconocidas por las potencias europeas en el Congreso de Paris.
Si bien los cantones reformaron, en su mayor número, sus constituciones particulares, en 1830, bajo el influjo de la segunda revolucion francesa, la Constitucion federal no sufrió alteracion ninguna hasta setiembre de 1848, á virtud del triunfo de la revolucion radical sobre la liga del _Sonderbund_. Los 22 cantones, aunque ligados por el pacto federal, se hallaban profundamente divididos por cuestiones políticas y sociales, económicas y religiosas. No solo habia tres ó cuatro razas en antagonismo, sino tambien dos religiones y sobre todo dos principios que se excluian: el democrático y el aristocrático. El catolicismo aristocrático era preponderante ó absoluto en casi todos los cantones de raza alemana; miéntras que el liberalismo protestante predominaba en los de raza ó infusion latina: contraste singular y curioso, que tuvo sinembargo sus excepciones.
En 1841 Ginebra realizaba su revolucion radical ó democrática, que se reprodujo en 46. En 1844 el canton de Valles respondia con una reaccion aristocrática, y luego la guerra civil se hizo general. Ella habia sido provocada por la _liga separada (Sonderbund)_, verdadera confederacion dentro de la Confederacion, que tomó por pretexto la expulsion de los Jesuitas y otras medidas liberales de la Dieta nacional. Los cantones de Friburgo, Lucerna, Schwyz, Urí, Unterwalden, Valles y Zug hicieron esa liga particular para defenderse mutuamente y resistir á la autoridad y las reformas de la Confederacion, y esta tuvo que apelar á la fuerza para disolver el Sonderbund en 1847.
En breve Friburgo se rindió al general Dufour, sin combatir; Lucerna capítulo despues de dos dias de pelea, y los demas cantones disidentes se sometieron bajo condiciones. El triunfo de la revolucion radical, sostenida principalmente por los cantones de Ginebra, Vaud, Berna, Zuric y Tesino, hizo necesaria una reforma definitiva. La Constitucion federal del 12 de setiembre de 1848, aceptada desde su sancion por quince y medio cantones, lo fué poco despues por los seis y medio restantes. Las reformas interiores y liberales de los que habian hecho la revolucion fueron seguidas de las que hicieron en sus constituciones, de 1848 á 1850, diez de los otros cantones. Las últimas reformas en sentido liberal han tenido lugar en Neuchâtel, Tesino y Vaud, en 1858, 59 y 61.
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Si las constituciones cantonales son en su gran mayoría muy liberales, la de la Confederacion nada ó poco deja que desear, en punto á libertades políticas y personales, igualdad y elementos de fuerza y armonía. Gracias á ella el país ha hecho grandes progresos en los doce últimos años, consolidando sus instituciones de todo género y adquiriendo respetabilidad en el mundo, apesar de su pequeñez como territorio y poblacion.