Viajes de un Colombiano en Europa, segunda serie
Part 21
Conforme á la Constitucion, las dos comuniones religiosas están representadas en proporcion á su fuerza numérica. La poblacion (de raza y lengua alemanas) era, en 1850, de 169,625 habitantes, de los cuales 106,000 católico-romanos y los demas evangelistas. En 1860 el guarismo total subió á 181,091. Cada comunion tiene su consejo ó comision constitucional que dirige los negocios relativos al culto y las escuelas, independientemente del Gobierno propiamente dicho. El poder legislativo es ejercido por un Gran-Consejo, de eleccion de los ciudadanos de edad de 21 años, renovable cada dos años y compuesto de 150 miembros. De estos, 88 representan á los católicos y 62 á los protestantes. Esa coexistencia en la separacion, y esa autonomía de las dos comuniones en la direccion del culto y la enseñanza, impiden toda colision en las elecciones, toda lucha que pueda despertar el fanatismo y afectar los mas caros intereses de la familia, que son los religiosos y de la instruccion pública. El poder ejecutivo está á cargo de un Pequeño-Consejo de 7 miembros, elegidos por el Grande, renovables cada cuatro años y presididos sucesivamente por dos _Landamman_ de duracion semestral que tienen la direccion personal del Estado. El Gran-Consejo elige tambien los representantes á la Dieta federal y los altos magistrados y oficiales del Estado. Los poderes están perfectamente separados; todas las garantías mas importantes son fielmente mantenidas; los ciudadanos son libres, y el régimen municipal favorece el progreso de todas las localidades.
El Canton, sumamente favorecido por la fertilidad de su suelo y las ventajas que le ofrece la navegacion del Rin, de los lagos de Constanza, Zuric y Wallenstatter y de algunos riachuelos, se compone de dos regiones distintas: una montañosa y elevada, del lado del alto Rin ó el sur, y la otra muy ondulosa, surcada por pequeñas colinas y dividida en una multitud de vallecitos pintorescos y muy cultivados. El Canton encierra dentro de su territorio, en su totalidad, al pequeño canton de Appenzel, montañoso y alto, y curioso por su afamada fabricacion de encajes y bordados y sus poblaciones de pastores y escultores en madera[25]. El área del canton de San-Gall contiene 1,952 1/4 kilómetros cuadrados, y su mayor longitud es de unos 78 kilómetros.
[25] El canton de Appenzel, dividido en dos grupos, según las religiones, cuenta 60,624 habitantes, de ellos 48,604 reformados, llamados _Ródas exteriores_.
Por razón de su agricultura, su industria y su comercio, San-Gall es uno de los mas valiosos é importantes Estados de la Confederacion. Sus productos agrícolas son muy considerables, relativamente á la extension territorial, consistiendo principalmente en vinos, granos, maderas y ganados; y su industria floreciente abarca una multitud de ramos de fabricacion, distinguiéndose por la especialidad de sus preciosos bordados y encajes, sus bellas muselinas y otros artículos de gusto.
La ciudad de San-Gall, poco feliz por su situacion para ofrecer de léjos un panorama ostensible, es sinembargo, por sus graciosos pormenores ó rasgos, una de las mas pintorescas y bellas ciudades de Suiza. Demora en el fondo de un primoroso vallecito formado por dos cordones de altos collados ó colinas que lo encierran, dándole al conjunto el aspecto de una inmensa bandeja de verdura salpicada en su fondo de vivos colores. Así, despues de llenar completamente el lindo vallecito, la ciudad se extiende en dispersos arrabales sumamente graciosos, que trepan por los flancos de los collados y se esparcen en las praderitas bajo las bóvedas que forman innumerables árboles frutales ó de adorno. Sus calles anchas y pulcras, sus graciosos edificios (muchos de ellos de lujoso aspecto y artísticas formas), sus numerosas fuentes públicas (como 120), sus terrazas, á veces escalonadas en anfiteatros irregulares, sus bellos edificios públicos de todo género, sus plazas orilladas de árboles, y los centenares de jardines y aun pequeños parques de estilo inglés que entrecortan las calles y embellecen las casas en el interior, ó afuera en derredor,--forman un paisaje lleno de frescura y gracia, animado por el movimiento industrial y comercial y el ruido de los trenes del ferrocarril que atraviesa de un extremo á otro la ciudad[26].
[26] La capital numera 14,522 habitantes, de los cuales unos 10,000 reformados.
Son notables en San-Gall: la iglesia catedral católica (de la antigua Abadía) restaurada según el estilo italiano, sin mérito exterior particular, pero muy elegante en su interior y riquísima en mármoles soberbios y frescos del pintor italiano Moreto; la iglesia protestante de _San Estévan_ (tambien renovada), edificio muy curioso por su estilo y decoraciones del gusto arábigo y su estructura interior de suma sencillez, que tiene el aspecto de un teatro; en fin el gran edificio de la Abadía, donde reside el Consejo gubernativo y se reune el Gran Consejo,--monumento triste y sin ningún valor artístico, pero importante por la biblioteca (mas de 26,000 volúmenes) y las colecciones que contiene. Entre estas las mas notables son las de manuscritos y antigüedades, donde pudimos admirar obras de caligrafía, escultura en marfil y miniatura verdaderamente maravillosas.
Ademas, llaman la atencion en San-Gall: la Casa de detencion, muy bien organizada; una excelente Penitenciaria; los colegios ó gimnasios de las dos comuniones religiosas; numerosas escuelas públicas bien mantenidas, y muchos institutos de crédito, beneficencia, economía y prevision, debidos al espíritu de asociacion. Todo contribuye en San-Gall á producir en el ánimo del viajero una impresion grata, que es la mejor justificacion del espíritu de libertad y tolerancia que allí reina.
No olvidaré un rasgo curioso, aun á riesgo de incurrir en una repeticion. Al recorrer la ciudad en todas direcciones y visitar algunos almacenes de bordados y objetos artísticos, nos parecia que íbamos á encontrar muchedumbres de obreras trabajando en esos bordados y preciosos encajes, que ostentan con vanidad las damas elegantes de Paris, Lóndres ó Viena. Nada de eso. Esos primores artísticos son obra de las manos mas rudas y callosas,--de los pastores de Appenzell y las montañas de San-Gall,--que al terminar los veranos bajan de las altas praderas con sus rebaños, y se consagran durante los inviernos á labrar sus admirables encajes ó bordados de gran valor, cuando no á esculpir juguetes y graciosas figuras en madera de abeto ó pino, de haya ó encina. Así, uno de los objetos de mas lujo en los grandes salones de Paris, procede de las manos mas humildes y toscas. ¡Cuántas veces el mundo, en su loca admiracion por las apariencias deslumbradoras, olvida las humildes existencias cuyo concurso ha producido las maravillas que se admiran!
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El tren que partió de San-Gall nos condujo á Zuric, de paso, por la via de Winterthur, al traves de una parte, ó casi el vértice, del curioso triángulo que forma el territorio del canton de Turgovia. Como allí no tocamos sino en localidades insignificantes, no me es dado hacer respecto de ese canton ninguna observacion particular. Solo diré que el triángulo de su territorio tiene su base sobre el Rin y el lago de Constanza, con sus lados limítrofes hácia San-Gall y Zuric. Su poblacion (que es tambien alemana) no excede de 90,500 habitantes, protestantes en mas de los dos tercios. Las instituciones de ese canton son liberales y muy análogas á las de San-Gall; y, aunque no carece de regular industria, su riqueza principal es agrícola.
Un segundo tren nos condujo de Zuric á Basilea, al traves del canton de Argovia, de una parte del de Solera y de todo el de Basilea-Campaña. De ese modo, en poco mas de ocho horas (incluyendo detenciones) hicimos la travesía de toda la region de planicies comprendida entre los Alpes de San-Gall y el Jura, en la grande hoya del Rin, casi desde la frontera de Austria hasta la de Francia. Toda esa comarca es bellísima, pintoresca en extremo, y es la mas poblada y mejor cultivada de toda la Confederacion. Al atravesar los cantones de Argovia, Solera y Basilea-Campaña, desaparece el encanto de los lagos y toda esa majestad de las montañas soberbias de los Alpes; pero la civilizacion manifiesta sus progresos en todos los objetos visibles, y el viajero se deleita admirando los lindos valles de los afluentes del Rin, y luego los mil caprichos de las montañas del Jura que surcan el país entre _Aarau_, capital de Argovia, y _Liesthal_, que lo es del medio-canton de Basilea-Campaña.
Diré apénas lo esencial respecto de esos tres cantones, por los cuales no hicimos mas que pasar. El de Argovia (cuya poblacion es de raza alemana, como los de Solera, Basilea-Ciudad y Basilea-Campaña) es muy industrial y agrícola, y feliz por la fertilidad de su suelo y su excelente sistema hidrográfico del Rin, el Aar y sus afluentes. Su área territorial contiene 1,389 kilómetros cuadrados, con cerca de 194,600 habitantes (en 1860), reformados en su gran mayoría. Es de notarse que en 1850 la poblacion era de 199,852; la emigracion es la sola causa de la disminucion. Las instituciones del Canton son muy liberales y le dan las formas de una república representativa.
El canton de Solera (ó _Solothurn_), completamente surcado por las cadenas del Jura y correspondiente á la hoya del Aar inferior, tiene un área excesivamente irregular ó dislocada, de 811 kilómetros cuadrados. El suelo es muy fértil y rico en productos agrícolas y minerales; la agricultura floreciente; la industria manufacturera activa, así como la explotacion de diversas minas y canteras, y el comercio de tránsito considerable. La poblacion alcanzó en 1860 á 69,675 habitantes, católicos en su gran mayoría, y conforme á la constitucion de 1840-41 el Estado forma una república democrática representativa.
En cuanto á Basilea-Campaña, su condicion es particular. En otro tiempo todo el país dependia de la ciudad de Basilea, y esta y los pueblos de la _Campaña_ vivian en lucha permanente. En 1832 se decretó la separacion, que se consumó al año siguiente, y desde entónces el Estado está dividido en dos medio-cantones que tienen sus constituciones separadas y gobierno independiente, representados por mitad en la Dieta federal. Basilea-Campaña, que comprende casi todo el territorio del antiguo canton (el de la izquierda del Rin), cuenta 51,773 habitantes, reformados en mas de sus cuatro quintas partes; es esencialmente manufacturero, sin perjuicio de su agricultura y comercio de tránsito, y es muy estimable por sus libres instituciones democráticas. Allí no hay culto oficial, no existe privilegio ninguno, y la libertad individual es tan completa como la igualdad política y social.
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CAPITULO XVII.
BASILEA Y LA SUIZA.
La ciudad de Basilea; situacion y panorama.--El medio-canton: su historia, sus instituciones, su industria y condiciones sociales.--Monumentos de la ciudad, institutos y costumbres.--Observaciones comparativas respecto de la Confederacion.
_Basilea_ (llamada en frances _Bâle_ y en aleman _Basel_) hace un juego muy particular con Ginebra, con la cual tiene muchos puntos de analogía. Ambas demoran á orillas de uno de los dos grandes rios que constituyen las bases del sistema hidrográfico de Suiza; ámbas son como las puertas de la Confederacion abiertas sobre las fronteras de Francia, en las dos extremidades de la region surcada por las cadenas del Jura ó sus contrafuertes; ámbas obedecieron en un tiempo á la dominacion de obispos y del imperio franco-burguiñon; ámbas vivieron la vida mas agitada, se distinguieron por su ilustracion y su riqueza, manifiestan en sus monumentos é institutos un alto espíritu de progreso, han sido fieles á la reforma religiosa (á cuyo influjo deben sus mayores ventajas), y se hacen notar por su genio altamente industrial y comercial y las grandes riquezas de sus numerosos capitalistas.
Hablar de Basilea es lo mismo, en rigor, que hablar del medio-canton da Basilea-Ciudad, toda vez que su territorio está reducido al que ocupa la ciudad sobre las dos márgenes del Rin, y su término circunvecino de jurisdiccion, que en su mayor parte está enclavado en el territorio del gran-ducado de Báden. Precisamente ocupa el vértice del enorme ángulo que describe el Rin, cuya direccion general de oriente á poniente desde Constanza hasta Basilea (que es la region central del gran rio) cambia allí repentinamente, torciendo en línea casi recta hácia el norte. El bajo Rin comienza, pues, en Basilea, y es allí que se halla el extremo superior de su gran navegacion, que mantiene tan valiosos cambios entre Suiza, Francia, los Países Bajos, los Estados occidentales de Alemania y otras naciones. La situacion de Basilea es, pues, sumamente feliz bajo el punto de vista comercial, y su panorama, aunque muy diferente de los de otras ciudades suizas, interesa al viajero y abunda en bellos pormenores artificiales. Sus fortificaciones, que en un tiempo la estrechaban, han desaparecido casi completamente para abrir campo á nuevos edificios, fábricas, almacenes y jardines, y á los rieles y trenes de los ferrocarriles.
Basilea, como casi todas las ciudades del principio de nuestra era y particularmente de la edad feudal, nació al derredor de un castillo fuerte (el de _Basilia_) en el curso del siglo V.... Su notable prosperidad data del siglo X, bajo la autoridad mixta de una serie de obispos. Pasando de la jurisdiccion suprema del reino de Borgoña á la del imperio germánico, vivió durante siglos en lucha constante contra los obispos y sus aliados los nobles, forcejando por asegurar su libertad y sacudir la dominacion eclesiástica. Su entrada á la Confederacion suiza (en 1501) y la adopcion de la reforma religiosa, la pusieron en posesion de su autonomía, agrandada con adquisiciones hechas en el territorio de Liesthal ó la Campaña, y el de la márgen derecha del Rin. Pero á su turno la _burgosía_ ó clase media de ciudadanos dominó como privilegiada, oprimiendo á los paisanos, hasta que la revolucion francesa, en 1798, y luego el «Acto de mediacion», fundaron la igualdad democrática, La lucha sangrienta de 1833 redujo á Basilea á sus proporciones actuales, quedando el primitivo Canton dividido en dos entidades políticas independientas.
Basilea-Ciudad no se ha quedado atras de ningún canton progresista en materia de instituciones. Estas son liberales y hospitalarias; aseguran todas las garantías que puede necesitar un pueblo para ser lire y civilizado, y hacen de la democracia sincera la base fundamental de ese pequeño Estado que, siendo tan insignificante por su territorio y reducido á solo 41,300 habitantes, ejerce sinembargo una influencia muy considerable sobre toda la Confederacion y ocupa una posicion de primer órden entre las plazas industriales y comerciales del Rin.
Si las líneas de ferrocarriles que la ligan con el interior de Suiza y de Francia y con las comarcas alemanas y francesas del Rin, le dan á Basilea tan considerable movimiento, su industria propia y de concentracion y sus institutos de crédito y especulacion variada multiplican la animacion de la ciudad. Ademas de la actividad fabril que los capitales de Basilea alimentan en Basilea-Campaña y las comarcas vecinas, la ciudad misma es una vasta manufactura cuyos productos son de valor considerable, particularmente en cintas, hilados y tejidos de seda y algodon. Acaso algunos de los lectores pensarán que muchas de mis indicaciones acerca de la industria suiza son inoportunas en un libro de impresiones de viaje que puede parecer de carácter principalmente literario. Debo decir, sinembargo, que, así como ninguno de mis viajes ó excursiones ha sido asunto de diversion para mí, pues mi objeto principal ha sido el de adquirir conocimientos útiles, del mismo modo mis incorrectos apuntamientos no tienen por objeto entretener á mis lectores hispano-colombianos, sino hacerles, en la medida de mis fuerzas, un servicio provechoso. Estoy bien convencido de que en Hispano-Colombia se sufre un error al creer generalmente que solo Inglaterra y Francia, y en parte la Alemania del Norte, merecen grande atencion, como elementos de la gran masa de cambios ó especulaciones que subsisten y se van desarrollando entra el mundo europeo y nuestras jóvenes repúblicas. Hay en Europa dos pequeños Estados muy estimables en todos sentidos á cuyo comercio prestamos poca atencion (involuntariamente, sin duda) los Hispano-colombianos,--Estados que pueden ofrecernos mil ventajas, mediante un sistema de especulaciones directas, y cuyo trato nos conviene aun bajo el punto de vista político-internacional: tales son Bélgica y Suiza, cuyos productos tienen la triple ventaja de la solidez, la baratura y el buen gusto. Oportunamente haré resaltar esta verdad en cuanto á Bélgica; por ahora debo decir, con absoluta conviccion, en lo que respecta á Suiza, que si sus excelentes vinos del Rin y sus afluentes, sus relojes é instrumentos de Ginebra y Neuchâtel, sus tejidos delicados y elegantes de San-Gall, ó muy populares de Zuric, Basilea y otras ciudades, así como otra multitud de productos, fuesen suficientemente conocidos en Hispano-Colombia, se ganaría mucho con establecer relaciones directas, pues los mercados suizos no solo ofrecen productos buenos y baratos, y sus negociantes se distinguen por su probidad y puntualidad, sino que tambien los Hispano-colombianos tendrían un buen campo donde colocar ventajosamente mucha parte de sus metales preciosos, su algodon, su tabaco (que en Suiza no está sujeto á ningún monopolio) y otros muchos productos del continente Colombiano.
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Si la situacion de Basilea, ciudad tan célebre por su famoso Concilio, que duró allí diez y seis años haciendo oposicion al pontificado y estableciendo graves precedentes en la Iglesia romana, es notable por su industria, su comercio y sus instituciones liberales, no lo es ménos por los rasgos particulares de sus costumbres y la multitud de establecimientos públicos que le dan el rango de una ciudad muy civilizada. Allí todo parece indicar una constante preocupacion con los intereses públicos,--el celo esmerado con que se ha cuidado de erigir monumentos sólidos á la instruccion, la beneficiencia, la economía popular, etc. La Universidad de Basilea alcanzó gran celebridad en Europa en otros tiempos, y hoy es todavía un instituto muy digno de estimacion. Las escuelas son numerosas y excelentes; y se consagra mucha atencion á las bibliotecas, los museos y las colecciones públicas. El edificio llamado _Museo_ es un espléndido palacio digno de una extensa capital, y en él se hallan reunidos: una hermosa biblioteca con 52,000 volúmenes y mas de 4,000 manuscritos (algunos de gran valor); una abundante galería de pinturas, rica sobre todo en excelentes cuadros de Holbein; colecciones estimables de medallas y antigüedades; un museo de historia natural completo, y de mineralogía y otros ramos; y todo eso sin perjuicio de importantes colecciones particulares, de un bonito jardin botánico y otros institutos importantes.
En cuanto á los monumentos antiguos de la ciudad el único bien digno de atencion es la Catedral, edificio de orígen bizantino y reconstruido según el estilo gótico del siglo XI. Esta circunstancia, que produce el contraste de dos estilos entre algunas partes del monumento, el color rojo de su mampostería, su bella situacion sobre una colina dominando el Rin, y algunas curiosidades interiores, así como las tradiciones que estas evocan, dan á la Catedral interes considerable, no obstante la ausencia total de esas obras artísticas de adorno que la sencillez y el espiritualismo del culto protestante excluyen de los templos cristianos.
El viajero no puede ménos que notar en Basilea ciertos rasgos característicos de las costumbres, que solo se encuentran en las localidades pertenecientes á razas germánicas. Donde quiera, en nuestras excursiones por Alemania, Holanda y la Bélgica flamenca, hemos encontrado un cierto espejito, símbolo original de curiosidad recatada, que en Basilea se muestra en todas las ventanas. Las mujeres asoman rarísima vez la cara al balcon ó la ventana, sea por recato de raza ó tradicion, sea por motivos de secta religiosa, ó acaso por gazmoñería huraña; pero como no por vivir encerradas y evitar las miradas indiscretas del que pasa por la calle dejan de ser mujeres, y por lo mismo curiosas, han inventado desde tiempos antiguos el consabido espejo, adherido a la ventana en el exterior, sobre un gancho que permite darle la situacion é inclinacion que se quiera. De ese modo la imágen de todos los que pasan por la calle y entran á las tiendas se reproduce delante de la curiosa, escondida detras de su ventana y ocupada en su labor ó su lectura, sin que nadie pueda escrutar el interior con indiscretas miradas, ni aun se aperciba de que su fisonomía ó sus actos están llamando la atencion arriba. La misma operacion se reproduce en todos los pisos de cada casa, que presentan interminables hileras de espejos giratorios; y no pocas llevan su curiosidad hasta duplicar el aparato en sus alcobas para tener la imágen completa de lo que pasa en la calle, lo que equivale para su curiosidad á aquello de _mascar á dos carrillos_.
La pulcritud de las casas y calles de Basilea, como de todo mobiliario, es admirable. Se diría que allí vive una colonia de Holandeses, eternamente ocupada en las faenas del cepillo, la esponja y la brocha. Causa admiracion el extraordinario aseo de las casas en su interior y exterior, de las calles, los muelles y todos los edificios y lugares públicos; y es tal el prestigio de esa pulcritud que aun las casas mas viejas, pintadas con esmero y lustrosas, parecen acabadas de edificar. No pocos viajeros se rien de esos y otros rasgos curiosos; por mi parte diré que todo eso me encanta, porque la pulcritud es, en mi concepto, la prueba material del sentimiento de la dignidad y de la pureza moral, ó del candor de las costumbres ó las inclinaciones de una persona ó de una sociedad. En todos mis viajes he tenido ocasion de observar, sin excepcion, que los hechos jamas dejan de corresponder rigorosamente á la buena impresion de simpatía que causa á primera vista una ciudad aseada, ó al disgusto invencible que inspira una localidad sucia, pestilente y empolvada, como hay tantas en los países católicos de Europa.
No hay quien visite á Basilea que no sienta su curiosidad muy picada por la chistosa tradicion de una costumbre muy original que hubo en la ciudad hasta fines del último siglo: la de tener todos los relojes públicos adelantados una hora, en prueba de gratitud, dicen, por un hecho análogo y casual que en otro tiempo salvó a la ciudad de un gran peligro. Confieso que la especie, aunque singular, no me pareció tan extravagante, considerada filosóficamente. Entre relojes desarreglados, preferiré siempre los adelantados á los atrasados, porque, despues de todo, con los primeros se vive mas apriesa y se trabaja mas en la via del progreso. Ya querría yo que adelantaran su reloj, siquiera un minuto por año, muchos hombres, partidos políticos, religiosos y económicos, y aun gobiernos y Estados, que no solo lo usan _atrasado_ sino hasta _parado_, porque no tienen valor para darle cuerda ni aceite _(ideas)_ para hacerlo andar.
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