Viaje a los Estados Unidos, Tomo III
Part 7
El _humbug_ en una sociedad educada, calculadora, activa y en que domina _el peso omnipotente_, tiene que ser infinitamente flexible, revestir todas las formas, amoldarse á todos los gustos, iniciarse resuelto, proceder por sorpresa, llegar á la temeridad, apareciendo fácil y sencillo, y esto le da carácter fisionómico en esta sociedad.
En la política, el _humbug_ se calza el guante blanco, se almidona los puños, se peina de polvo y vuelve locos á franceses y japoneses, á austriacos y españoles, que condescienden con estas excentricidades de los yankees.
--En política, me decia J. J. Baz, que ha estudiado con sagacidad el _humbug_, se manifiesta en toda su grandeza el _humbug_ en la eleccion presidencial.
Francisco, con la sencilla claridad que constituye una de las dotes de su elevado talento, me decia:
--Marcy, Ministro de la Guerra de uno de los presidentes más notables, formuló el juego electoral con estas notables palabras: _Los despojos son de los vencedores_. Traducido al idioma palaciego, quiere decir esto: "Los empleos corresponden á los que trabajan en la eleccion."
Favorece la especulacion poderosa que aquellas palabras crian, el artículo constitucional que da facultad al Presidente de remover y nombrar libremente á los empleados de la administracion dependientes del Ejecutivo.
Llaman los americanos á esta vuelta de la fortuna palaciega, _rotacion_, en cuyo movimiento resultan contusos y despostillados muchos, y muchos en la cumbre de la riqueza y los honores.
Para llegar al fin del movimiento está la máquina política, y para untar la máquina, aunque no oficialmente, pero sí casi públicamente, se hacen descuentos de sus sueldos á los empleados.
Próxima la eleccion, á punto de moverse los círculos y de comenzar á funcionar la máquina, los prohombres del partido, con sus respectivos coros, redactan la _Plataforma_, ó sea programa de la administracion futura, y se encomienda á la publicidad.
Dos móviles poderosos se emplean para acreditar la _Plataforma_, á cuyo través se perciben los candidatos á la presidencia: un resorte es la prensa, el otro el _Speech_.
En el primer órgano se apiñan los noticieros, los politicastros y la gente de turbulencia sedentaria, y aquello es la mar: por un lado el insulto, la diatriba asquerosa, la calumnia, las alusiones á la vida íntima, la rabia del desenfreno; por el otro, las promesas deslumbradoras halagando las ideas populares.
Así se apoderó la prensa de la cuestion de esclavitud, que aunque grandiosa en sí, no tuvo por móvil exclusivo aquí la reivindicacion de la humanidad; así fué la cuestion del Alabama para la eleccion de Grant; así para la competencia de Hayes y de Tilden, la reforma de la lista civil.
--Advierte que es un móvil poderoso, me hacia notar Francisco, porque se trata nada ménos que de purificar la administracion, de separar la intriga de las funciones oficiales para llamar al mérito á los destinos públicos, independiéndolo de los compromisos que trae consigo la complicidad en el fraude.... La prensa es la orgía del escándalo, la embriaguez de la difamacion, los defectos físicos, los descuidos de la niñez, crónica escandalosa: todo se exprime en el filtro de la opinion, para revestir de formas deslumbradoras el gran _humbug_.
El _Speech_ es aun más incendiario; comunícanse órdenes desde á los ensartadores de palabras más oscuros, hasta oradores de merecida nombradía: hijo legítimo del _Speech_ es el _Stump_.
Al desmontarse un terreno vírgen (esta es explicacion para que entiendas el _Stump_), los gruesos troncos que quedan en la superficie de la tierra, se llaman _Stump_, (troncon, traduciremos para entendernos).
En ese troncon, desde la sociedad naciente se levantó el orador primitivo: de ahí vienen el discurso y el orador de _Stump_. Estos energúmenos invaden plazas y calles, y hacen su tribuna de un cajon vacío, de un barril, de un poste.
Calentada la opinion por los recursos anunciados, los agitadores ó _politicians_ (politicastros), congregan grandes convenciones de los jefes ó cabecillas del partido: las convenciones últimas de los republicanos fueron en Cincinati; los demócratas se reunieron en San Luis Missouri.
Aquellas convenciones son divinas: no hay ni en las olas ni en las tempestades nada que pueda compararse á una convencion en toda su efervescencia.
En la convencion se discute el _ticket_, ó sea la lista de los candidatos para la futura administracion, es decir, se llega al proyecto de reparto de los despojos de los vencidos: aprobado el _ticket_, se envía al Presidente en ciernes una carta acompañada de la lista, para saber si el Presidente acepta: esta es una pura fórmula, porque el Presidente acepta generalmente lo que viene de su partido.
Celebrado el pacto, se procede á la eleccion y luego al reparto del botin.... corroyendo semejante sistema todos los resortes del órden, de la moralidad y de la decencia.
Hayes, no obstante, ha querido con empeño realizar su programa; pero hasta ahora no ha logrado absolutamente nada. Hé ahí una faz, y muy importante, del _humbug_ político.
La administracion de justicia (entiéndase que exceptúo la justicia de la federacion, propiamente dicha), los jueces en lo general, están contaminados de la corrupcion electoral.
Alborotadores de café, politicastros de _bar-rooms_, entrometidos y bullangueros, suelen tener influjo decisivo en las masas, y hacen el nombramiento de jueces: el resultado es que en los negocios en que ellos intervienen, se hacen servir despóticamente, y la justicia se plega á sus conveniencias, imprimiendo en los negocios un sello de prostitucion descarada á veces, que realmente escandaliza á los poco conocedores de esta clase de negocios.
Por lo demás, para despertar la curiosidad en esta Babel y entre gente tan preocupada de su negocio, la prensa suelta dia á dia cada _humbug_ que canta el credo.
Empresas imposibles, descubrimientos estupendos, muertes horripilantes, todo está á la órden del dia con estrépito, en relieve, en són de catástrofe ó de contento, segun produzcan la sorpresa ó el halago del mayor número.
Hay un periódico semanal titulado _El Sunday Mercury_: en él está recopilado cuanto la mente humana no puede idear de más tremebundo.
Apariciones, endriagos, monstruos, tertulias de muertos, amores horripilantes, descubrimientos de países estrambóticos, erupciones volcánicas, brujas, milagros, y yo no sé cuántas cosas más.
En los teatros tienen su asiento y se aclimata lo más extravagante y lo más inconducente: como hemos visto, se pone en escena _La Vuelta al Mundo_, de Julio Verne; de tres dramas de asuntos diferentes, se hace uno de _plan americano_, y la cosa marcha. Hay romanos de _revólver_ al cinto, y aparece en el Bosque de Boloña la Basílica de San Pedro. Todo esto no es de literatos, sino de saltimbanquis y teatros de segundo órden.
En espectáculos de otro género, basta seguir las peripecias de la vida de Barrum para persuadirse que no hay más allá....
El puebla de gigantes su espectáculo, ó produce enanos; expone á la vista hombres con las pieles de todos los colores, venidos de regiones misteriosas, ó saca á luz circasianas de profusas cabelleras y rostros confeccionados en Saturno ó en Júpiter.
Barrum es el rey del _humbug_ y se enorgullece de su primacía, gana su dinero dando espectáculos de un género especial, se anuncia con procesiones de carros en que van expuestos los objetos y los animales y las maravillas que va á exponer, y este anuncio ambulante es dispuesto con tal artificio, que por sí constituye una maravilla.
En los carros va al descubierto lo conveniente, y oculto lo que necesita el prestigio de lo singular.
Bajo las ricas mantas de algunos carros, se oyen rugidos de fieras, articulaciones en idiomas desconocidos, gemidos, como caidas de agua y como tempestades, y se ven luces siniestras entre gigantes, enanos, pájaros extraños é indescifrables.
Una vez anunció que habia sorprendido un borrego en los Alpes, de colosal tamaño, y de tan raro aspecto, y de tal singularidad de conjunto, que las sociedades de historia natural estaban con tanta boca abierta.
En efecto, el borrego era singularísimo; un hombre de pié apénas alcanzaba la altura del lomo.
El público le veia, le acariciaba y pagaba con gusto sus entradas: el dia ménos pensado, el borrego se soltó relinchando (el borrego era un caballo con lana sobrepuesta y pintorreado).... pero esto, léjos de disminuir, acreció la reputacion y la fortuna de Barrum.
En Paris, me contaba J. J. Baz, habia un caballero por el estilo, llamado Mayard, de extraordinaria celebridad.
Este hombre pretendia sincerarse á menudo de la nota de charlatan con que se le pretendia agobiar.
--Todos me dicen charlatan, clamaba, y nadie se fija en la mágia del lápiz de Mayard.
Y diciendo y haciendo, sacaba de su bolsillo un lápiz como una tranca; con una navaja como un alfanje le tiraba un par de tajos, y caten vdes. el lápiz cortado como en una máquina.
--Este lápiz no es comun, repetia: ¿vdes. han visto cosa semejante?
Y clavaba el lápiz en un tablon, como un puñal; despues, como distraido, hacia unos garabatos: era un engendro raro, unas rayas inconexas, un caos de líneas que todos veian casi con disgusto; trazaba un rasgo sobre ellas, y aparecia un pájaro tan perfecto, que se creia iba á saltar, cantando, del tablon; otras veces, entre esas líneas, dejaba caer como al acaso dos puntos y una raya, y saltaba haciendo muecas la caricatura de uno de los circunstantes, en medio de la risa universal.
Mayard y Barrum se encontraron y fueron amigos.
Le decia Mayard:
--¿Vd. ha repasado sus Memorias? ¿Ve vd. todos los modos de engañar que ha descubierto? pues ya le enseñaré á vd. uno nuevo.
Pasó el tiempo: Mayard desapareció de Paris; un periódico, una vez, dió la noticia de que estaba en Africa empeñado en una cacería de leones. Se describia su tren y su servidumbre.
Un dia, el mundo de la curiosidad y la mentira amanecieron de duelo.... Mayard habia muerto: habia luchado heróicamente con un leon.... pero uno de sus acicates se enredó en unas yerbas, cayó, y aquello fué espantoso.
Una tarde, entre los magníficos carruajes de la aristocracia, habia uno realmente deslumbrador; lo guiaba una especie de orangutan, pero revestido de oro; en el fondo se veia un caballero saludado con entusiasmo por la multitud.... Era Mayard que habia refaccionado su crédito, haciéndose devorar por un leon.
Descendiendo en la escala del _humbug_, deben mencionarse las medicinas milagrosas, raíces de la India, píldoras con extractos de hígados de serpiente, elíxires que contienen lágrimas de pescados de cuatro piés, y cosas que ni con calentura se discurren, ni los locos en sus extravíos imaginan. Por supuesto, las curaciones que operan, tienen certificados fehacientes y les han valido cruces y medallas á los autores. Entre estas medicinas ocupan lugar preferente las que reparan las fuerzas, y son el ensueño de los viejos verdes.
Pero donde para mí encuentra el _humbug_ su apogeo, es en dos cosas.
Las ventas y combinaciones para rifas y loterías, y el _humbug_ de la oratoria.
En cuanto al primero, habia un hombre una mañana en una encrucijada de la calle de Cidar, que la atraviesa otra _ex abrupto_ y como cerrándola. El caballero estaba elegantemente vestido y hablaba con la sencillez de un niño. Tenia á su frente caramelos, cajitas de carton con anillitos y piedras falsas.
El hombre, ya envolvia un caramelo, ya ponia en una cajita un billete de á veinticinco centavos.
Confundido con otros caramelos, el del papel colectaba de á centavo para el que quisiera caramelo, y entre las manos hacia la rifa.... Todos los circunstantes ganaban su caramelo.... y él decia: "Esto es dulce," y procedia á otra rifa: el público acudia, y en las cajitas se ponian _grimbaks_ de á veinte pesos.... el juego era de lo más divertido: ¡lástima que la policía no fuera de la misma opinion!
En las calles se ve perorando en alto, en mangas de camisa, con un sorbete reluciente, un pañuelo enredado al cuello, al rayo del sol, con una mesita al frente, un hombre que manotea, gesticula y dice cosas tremendas sobre las virtudes de un jabon mágico que quita las manchas de los sombreros: de repente el sombrero más averiado de la concurrencia está sobre la mesa: viene de no sé dónde, en alto, un vaso de agua; se lava el sombrero, se exprime, reaparece como nuevo; la gente aplaude y se venden aquellos pedazos de jabon, que es un juicio. Ya vimos en Orleans á uno de estos prestidigitadores.
En medio de una plaza se ve á un jóven moreno, de mirada escrutadora, con una jaulita de canarios al frente; entre los alambres de la jaula hay tiritas de papel de distintos colores; el confidente del canario explica con los colores, que el canario responde á la buena y á la mala fortuna, y siguen las consultas.
En una plaza de Orleans, como hemos visto, noche á noche, entre hachones, aparecia un pizarron para explicarse un método de contabilidad que era el asombro del mundo: despues se vendian los libritos.
En un quicio de puerta, al frente de una mesita, se ve un hombre como probando unas plumas; se tiene la pluma entre las manos, se humedece en un vaso de agua, se escribe.... y aquello es lindo: se ven pintiparadas las letras como si las hubiera parido el mejor tintero.... Va vd. á su casa, quiere hacer la propia operacion.... escribe vd..... y ve vd. despues el papel como la madre lo parió.... como si nunca le hubieran puesto la mano encima. Hay muchas de estas plumas que surten excelente efecto.
Una mañana, al vestirme, noté la desercion de dos botones de mi pantalon; me resolví á que entrase en campaña mi ineptitud para la costura, y aquel fué tragin: me hice criba los dedos, pujé, bufé, grité.... y me entregué á la desesperacion. Pero la costura no fué para mí tan laboriosa ni humillante, como la ensartada de la aguja.... aquella postura de cazador, aquellos gestos contra la ventana, aquella desviacion del hilo que se parecia á la burla, me tenian humillado....
Salí á la calle, de pésimo humor: á la espalda del Correo habia frente á una mesita un viejo cano, fresco, alegre, bien vestido, de ojos grandes y dentadura blanca, con un carrete de hilo en la mano; hablaba tan sabroso, que tal me parecia castellano lo que hablaba: un inmenso círculo de gente le oia con verdadera complacencia. El mostraba su carrete que remataba en un aparato de estaño.... aquella era una maquinita de ensartar agujas: ni Cristóbal Colon se sintió más grande con su descubrimiento, que yo con el mio.
Hablando, hablando, aquel génio y aquel bienhechor mio, ensartaba agujas como quien traga anises. Yo estaba encantado: compré mi carrete en diez centavos, compré otro y otro, y hubiera querido traspasar su puesto al vendedor.... volví al hotel triunfante.... A Francisco le saqué conversacion, de modo que me viese ensartar una aguja él que me habia burlado en la mañana.... aquello era el imposible.... aquella treta hacia más difícil la operacion que con los medios comunes.... muchas agujas eran alambres de acero sin ojos.... Riendo me decia Francisco:
--¿No querias saber lo que es _humbug_?.... Hay tambien maquinitas verdaderas que surten ese efecto.
Es comun ver en las noches, en una banqueta, un telescopio, y á su lado una persona grave dando un curso de astronomía, como no lo hubiera hecho el mismo Arago ó Flammarion.
Más adelante pondremos á los ojos de nuestros lectores anuncios que pueden pasar como tipos en materia de _humbug_.
La siguiente es una parodia del estilo yankee, tomada del _Asmodeus_, libro de crítica que se ha hecho muy raro, y del que no me ha parecido conveniente dar idea en estos Viajes.
Se trata de vender las acciones de una mina de leche, mantequilla y miel:
¡ATENCION!
¡Nuestros prodigios no cesan jamás! ¡Poseemos minas capaces de redimir en un dia las deudas de todos los gobiernos de la tierra, inclusa la de los Estados-Unidos! Las Montañas Rocallosas tienen plata para que se forjen de sus desperdicios rieles que unan al Atlántico con el Pacífico.
Trabajamos á la luz saludable del sol montañas inagotables de carbon que no tienen rival en cualidad y de las que son tributarias, á su despecho, las miserables naciones de Europa, porque ellas tienen que descender á veces por ese precioso combustible al lecho del Océano. Para proveer á nuestras grandes ciudades de una luz más dulce y económica que la del dia, solo tenemos que abrir unos cuantos hoyos en dos ó tres de nuestros Estados; pero, ¡oh prodigio! ¡oh asombro! hoy anunciamos un descubrimiento que excede á las más estupendas creaciones de nuestros novelistas modernos y á los más inverosímiles milagros de las _Mil y una noches_.
Varios trabajadores, al trozar una loma en el Estado de _Humbuggia_, para ponerlo en relacion con las otras estrellas del firmamento americano, descubrieron con sorpresa extrema un pozo que brotaba leche de exquisito aroma y sabor. El estupendo fenómeno fué explicado cuando, profundizando el pozo, llegaron á inmensos depósitos de mantequilla y miel petrificadas.
Depósitos semejantes, que parecen haber permanecido en el estado que se hallan, por siglos de siglos, han conservado á los preciosos artículos que denunciamos, su sabor primitivo. La leche y la mantequilla, lo mismo que la miel, despues de expuestos unos minutos á la luz, se coloran suavemente de un tinte dorado, que les hace muy agradables á la vista.
El eminente profesor Sillyman ha extendido un luminoso Informe de este prodigioso descubrimiento; Informe aprobado por una Sociedad de geólogos y otros sabios ilustres, que han acudido de los más remotos puntos del globo á este privilegiado Estado de la Union. En el Informe se demuestra, á la luz meridiana, que esos inagotables depósitos se deben (salvo los errores á que puede inducir la falta de datos tratándose de fechas tan prolongadas), á una raza de hombres y animales de estupenda pujanza, probablemente gigantes, que habitaron ántes aquellas regiones. Los grandes banqueros Gulling y Cª han examinado los pormenores todos de la empresa, suscribiéndose con cuarenta y cinco mil pesos cada uno para la explotacion, organizándose en Compañía (conforme á las leyes del Estado), y dando vida á esta riqueza con que nos ha querido dotar la bienhechora mano de la Providencia.
Los mismos banqueros han permitido, á instancias de multitud de personas, que se pongan en venta cuarenta mil acciones de á cincuenta mil pesos cada una.
La suscricion al fondo de la "Compañía de leche condensada, miel y mantequilla," se abre hoy á medio dia, en el despacho de la oficina que se menciona, con la firma irreprochable que se ha dicho.
(Traduccion libre).
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Copiemos ahora el anuncio verdadero de un Museo Anatómico, que no es el que describimos en nuestras páginas anteriores:
SE ABRIRÁ EL 4 DE JULIO DE 1877
MUSEO DE ANATOMIA, CIENCIAS Y ARTES
EN TODO SU DESARROLLO FIGURAS DE HOMBRE Y DE MUJER DISECADAS EN CADA UNA DE SUS PARTES
Un mundo de secretos descubiertos. Una mina explorada de riqueza anatómica. Una fuente rebosando en bellezas. Excursiones por un mundo misterioso. Revelacion singular de las formas humanas, Con ejercicios de su complicado mecanismo.
OBRAS MAESTRAS DEL PODER CREADOR LAS SORPRENDENTES MARAVILLAS DE TODAS LAS EXISTENCIAS
LA ESTRUCTURA HUMANA Su accion oculta, su organismo secreto revelado por la mano de la ciencia y la destreza del génio.
Anatomía de la abeja, Del buey, del caballo, De las flores vegetales, Y diez mil curiosidades más, que constituyen este Museo en único en su género.
Para concluir esta parte de nuestra charla, copiaremos algunos avisos de la _Gaceta Matrimonial_. Es de advertir que los avisos los redactan los mismos interesados:
UNA señora viuda, de cuarenta años, sin estorbos,[1] de buena presencia, bien relacionada y con una renta moderada, desearia abrir correspondencia con un caballero como de cincuenta años, con miras de matrimonio.
[1] Los estorbos son los hijos.
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UNA muchacha trabajadora, de diez y ocho años de edad, que gana diez pesos semanarios, quisiera casarse con un jóven que trabaje con regularidad, y que ni fume ni beba con exceso.
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UN caballero inglés, de edad de cuarenta años, buena familia, no mala presencia, moreno, de buen natural y corazon ardiente, quisiera casarse con una jóven de ménos de treinta años.
* * * * *
UN clérigo de edad de treinta y cinco años, con elevadas relaciones, buena casa y comodidades, desea entablar relaciones para casarse con una jóven bien educada.
* * * * *
MARIANA, de edad de cuarenta años, representa diez ménos, bien educada, de mediana estatura, morena, bien parecida, amable, de corazon ardiente y disposicion amante, con una pequeña propiedad y residencia en Albany, desea corresponderse con un caballero de buenas proporciones y no enteramente viejo, con mira de casarse.
* * * * *
UN clérigo, que es á la vez maestro de escuela en un pueblo de Pensylvania, alto y moreno, desea correspondencia con una señora pasable, de algunas proporciones. No se desecharia una viuda sin hijos.
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UNA jóven rubia, muy inclinada al matrimonio, desea contraer conocimiento con un caballero de honor, que le preste un auxilio moderado.
* * * * *
SOY un mecánico de treinta y tres años de edad, grueso, pero bien formado, americano de nacimiento, tengo deseos de saber las señas de alguna buena muchacha de juicio que desee tener su casita propia. Que no pierden su tiempo conmigo las muchachas de moda.
* * * * *
LA hija de un clérigo, de edad de veinticinco años, morena, bonita, muy viva, muy cariñosa y bien educada, desea una correspondencia, con objeto de casarse.... luego que mueran sus padres, tendrá una fortuna considerable. Está lista para marchar á cualquiera de los Estados de la Union.
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=TEMPUS FUGIT.=--Muchachas hermosas, la que de vosotras quiera un marido de poco más de treinta y cinco años, de carácter alegre, y fuerte como un buey, con tal que la que pretenda no sea muy afecta á vivirse en la calle, puede dirigirse con su retrato al editor de este periódico, quien tiene instrucciones.
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_El Herald_, hace pocos dias anunció unos matrimonios por rifa, de chuparse los dedos.
En cuanto á los avisos del _Mercurio_, los hay tan pecaminosos, que nos ha sido materialmente imposible hacer la traduccion de ellos.
VIII
Establecimiento tipográfico y librería.--Appleton.--Librería.--Varias oficinas.--Mr. Veillet.--Periódicos.--Su carácter.--El Reporter.--Periódicos notables.
El establecimiento tipográfico y de librería, que lleva como un timbre de honor el nombre de Appleton, tiene, con justicia, celebridad universal; nadie desconoce su influencia bienhechora en la civilizacion del Nuevo-Mundo, y todo americano se vuelve reconocido hácia una fuente de instruccion que recuerda desde los planteles de la niñez.
Es la casa de Appleton un modelo en que están hermanadas sábiamente la especulacion y la beneficencia.
La librería y el gran despacho de los negocios están ubicados en la calle de Broadway, y de su suntuoso edificio de fierro hay numerosos trasuntos en publicaciones pintorescas.