Viaje a los Estados Unidos, Tomo III
Part 14
La negrita de Mantilla fué su nodriza, nodriza negra, de la servidumbre de su casa: no solo le alimentó á sus pechos; no solo cuidó y dirigió su primera educacion, sino que fué su guía, su amparo, su madre y el ángel custodio de sus primeros años; y Mantilla no solo venera su memoria; no solo ha levantado un monumento que guarda sus cenizas, sino que sus recuerdos son poemas de arrullos, de ternura filial, que simpatizan y dejan entrever la bondad infinita de esa alma niña consagrada á los niños.
En efecto, Mantilla es uno de los hombres más respetables que yo haya conocido: su vida es una consagracion sublime á la purificacion del hombre por medio de la instruccion; su elevadísima inteligencia no busca lauros, no aspira á honores; quiere y anhela por la instruccion, y esa faz de lo bello y lo bueno, lo absorbe y lo embebe en su objeto con fanatismo sublime.
El Japon, la China, las Américas, los lugares más salvajes resuenan con su nombre: los libros de Mantilla son la gran Cruzada de la civilizacion en todo el mundo; él es el único que ignora su mérito; es sencillo hasta la humildad, y pone su persona al servicio de los desvalidos, con placer y como si en ello recibiera favor.
Allí, á su celdita de monje, á su vivienda oscura, van estos recuerdos, recuerdos de gratitud, porque Mantilla honra cuando estrecha la mano de un hombre llamándole su amigo.
La conversacion, que solia adquirir esos matices de gravedad y conmocion, se rompia alegre al tocar en la frente de Gutierrez, y entónces, como de una cajita de chucherías y joyas, saltaban las _ladies_, los teatros, los paseos, las bellas artes, los poetas y las bacantes de la crónica escandalosa de la Ciudad Imperio.
Respecto de bellas artes, me hice eco de la opinion vulgar de que los americanos las descuidan, de que falta al pueblo de fogoneros y postillones el soplo divino que engendró los Rafaeles y Murillos; pero fácilmente corrigieron mis errores, con solo citarme las numerosas y bien dotadas academias de dibujo y la aplicacion de él á las artes útiles.
Yo replicaba:
--No me podrán vdes. negar que muy frecuentemente se confunde el mérito de las obras de arte; que el vulgo prefiere una muñeca medio desnuda y con pedazos de esmalte por soguillas y pulseras, á creaciones delicadas; que hay estatuas aun frente al Capitolio, que son blasfemias.
--Puede ser que en algo de lo que vd. dice tenga razon; pero es necesario para entendernos, me dijo uno de los circunstantes, que nos pongamos de acuerdo en el punto de partida de la crítica. Fíjese vd., continuó, en que la práctica de la igualdad es cosa que repugna al europeo, y más al europeo bien educado; de ahí las amargas censuras á las faltas del bien parecer y de cultura á la europea. Como de esa crítica se apoderaron personas inteligentes, por otra parte poco capaces de analizar las instituciones y los elementos constitutivos de esta sociedad, cobraron boga las censuras al yankee, que enarbolaba sus piés sentándose en la espalda; del que escupe; del que forma un polvero de tenacilla con el índice y el pulgar; del que bebe con su criado, y del mozo de café que habla en un _meetting_ con el desplante de Mirabeau. Lo mismo son las críticas de las bellas artes y de todo.
Pero hoy es distinto: los hijos de ricos comerciantes, capitalistas y banqueros, se educan en gran número en Europa: es muy comun en las personas de buen tono la posesion de tres y cuatro idiomas; la buena sociedad americana tiene mucho de la buena sociedad inglesa, sin su etiqueta tirante y sin las ceremonias, empalagosas á veces, del afiligranamiento frances.
Le prueba á vd, ese refinamiento, la boga de la Ristori y de actores de su mérito. La Aimée ha hecho en los Estados-Unidos una cuantiosa fortuna.
Las ediciones americanas pueden competir con las primeras del mundo, y sus delicadísimos grabados suponen artistas de primer órden.
Hay multitud de particulares que tienen galerías espléndidas en que se pueden seguir los progresos del arte moderno.
--Yo daré á vd., dijo otro de los amigos, algunas apuntaciones sobre bellas artes, y por ahora me reduciré á hacerle notar que algunos viajeros especuladores pintan al yankee, como lo hacen, por la misma razon que nos pintan á los mexicanos bailando con sombrero jarano y espuelas, y á las damas con su rebozo terciado y su cigarrillo en la boca. Si nos pintaran de una manera comun, nadie compraria sus obras.
El Sr. Gutierrez, que es muy diestro y caballeroso para hacer los honores de anfitrion, dió otro giro á la conversacion, y abriéndose nuevos horizontes, volaron á ellos como parvadas de aves regocijadas nuestros pensamientos.
Como memoria de aquel delicioso convite, dejé á Jacinto Gutierrez el siguiente recuerdo de mi gratitud:
A JACINTO GUTIERREZ Y COLL.
A mí tú, inspiracion, á mí que ardiente A tu ala de relámpago confiado, Tendí en la tempestad soberbio el vuelo, Y á la region etérea remontado, Cruzando el firmamento de la gloria, Olvidé el fango del mundano suelo. Angel de inspiracion, cuando tu cauda Se agita en el espacio, se alza en olas De ópalo y grana el esplendor del dia, Estalla el viento en himnos de esperanza, Sobre la tierra llueven flores bellas Y señalan la senda que recorres Cuando llega la sombra, las estrellas. Van dejando tus cantos deliciosos, Como estela de fuego en el vacío, Como el manto de púrpura esplendente Que cuelga el sol del cielo de Occidente, Y reproduce en su cristal el rio. Y así elevado y con la frente erguida, ¡Oh juventud! te estrecharé en mi seno, Miéntras retumba amenazante el trueno En el mar tempestuoso de mi vida. Y así elevado en ráfagas de acentos Que estallan del volcan de mi ternura, Volarán, perfumándose los vientos, Con mis himnos de amor y de ventura. Aguila jóven, tú desde tu altura Herida viste en la caduca rama Al ave sin su sombra y sin su nido, Que en vez de canto armónico exhalaba Doloroso gemido. ¿Nave ligera, el vuelo detuviste Orlada de tus lindas banderolas, Para amparar amante al barco triste Que se va hundiendo náufrago en las olas? Ave de dulce canto, ¿Por qué dejas tus mágicos pensiles? ¿Por qué del lago el delicioso encanto Y su faz sosegada y cristalina, Para trinar entre la ingrata yerba Que surge entre las grietas de la ruina? ¿Por qué, poeta, al trovador errante, Al que tiene en la planta vivas llagas De atravesar desiertos y malezas, Le ofreces esplendores, Le circuyes de amigos y ternezas, Le coronas de lauros y de flores?.... ¿No ves tú que los lauros y las rosas Se secan con mi llanto? ¿tú no sabes Que cuando no halla abrojos mi camino Teme abismos mi bárbaro destino?.... ¿No sabes que ese vino que levanta Tu copa trasparente entre sollozos, Va á pasar calcinando mi garganta?.... ¿Qué no conoces que si rasgo el velo Con que cubro mis ansias, como noche Va á sepultarnos mi tremendo duelo?.... Ven á mi corazon.... posa tu frente Sobre mi pecho.... invoca de tu padre En quien adoras.... santa la memoria, Y á las altas virtudes y al renombre Entre mis brazos te ungirá la gloria.
GUILLERMO PRIETO.
Nueva-York.--Julio 20 de 1877.
XV
Bellas artes.--Literatura.
Ahora sí me puedo dar gusto elogiando un capítulo de mi obra; ahora sí que entré en esa fácil gloria de los que hacen recopilaciones, índices y cuadros sinópticos que arden en un candil y procuran reputaciones colosales.
Esto de las bellas artes me traia desasosegado; por una parte, decia yo, sigamos la corriente y digamos, haciendo coro con todos los viajeros, que estos hombres no son para la inspiracion y para el buen gusto; citemos esos muñecos que son delicia de muchos, con sus colores rechinantes y sus oropeles; pongamos en espectáculo esas rocas formadas de trozos de jamon y esos mares cuyas olas parecen de algodon escarmenado; con esto lisonjearemos á los que rabian de ver la prosperidad de estas gentes, y se realza indirectamente nuestra reputacion de patriotas, pues se deja entender que para nosotros hay algo de muy superior en nuestra tierra. Pero no dejaba de escocerme recordar que en cada pueblo habia visto una academia de música ó dibujo, y las muy cuantiosas sumas dedicadas al cultivo de las artes, ya por el Gobierno, ya por los particulares. Además, en los grandes salones, en los teatros, en algun museo, habia visto obras de verdadero mérito, y no me parecia lícito cerrar los ojos á la evidencia, para adular servilmente una preocupacion por extendida que estuviese.
Revolviendo tales dudas en mi cabeza, consulté con mi amigo el Sr. Lic. D. Ignacio Mariscal, que aunque no ha hecho estudio detenido sobre la materia, ajena á su actual encargo y posicion, es persona de excelente criterio, de clarísimos talentos y de muchísimos más conocimientos que yo de los Estados-Unidos.
Es de advertir que promoví conversacion á mi amigo, á quema ropa, en medio de la calle, sin que tuviese á mano modo de rectificar sus opiniones; sin embargo de aquel asalto, y conservando en mi memoria letra á letra sus palabras, hice las siguientes apuntaciones, que espero no encontrará adulteradas su autor, y que verán sin duda con muchísimo gusto mis lectores:
"No están las bellas artes en los Estados-Unidos tan adelantadas como las artes útiles, que constituyen la industria; y, ni en número, ni en calidad, pueden todavía compararse los artistas americanos con los que hay en algunas naciones de Europa. Tampoco existen en ese país las grandes colecciones públicas de objetos artísticos formadas por el trascurso de los siglos y las rapiñas de los conquistadores. Sin embargo, se exagera mucho al hablar del atraso de los yankees en este ramo, y á la verdad en él tambien han hecho progresos considerables, si bien no guardan proporcion con sus adelantos de otro género. Para convencerse de ello, sin necesidad de haberlo visto, basta reflexionar en el íntimo contacto que guarda ese pueblo con la Europa, de donde recibe una contínua emigracion que á veces comprende artistas é individuos de una especial cultura, y en que la costumbre de sus ricos de viajar por el viejo mundo trayendo á sus hogares cuadros, estatuas, etc., es preciso que desarrolle el arte en aquel pueblo, más allá de lo posible en naciones comparativamente aisladas. De algunos años á esta parte, es asombroso el número de americanos que van anualmente á Francia, Inglaterra, Alemania, Italia, y aun España, con el fin, entre otros, de estudiar sus tesoros artísticos. Durante el verano, suman estos turistas de cincuenta á sesenta mil, muchos de los cuales consignan sus observaciones en viajes y aun obras didácticas, que popularizan las nociones sobre bellas artes. Otros dan disertaciones (_lutaces_), para las que nunca falta auditorio.
"Estos hechos y el de que las pinturas, esculturas, etc., con tal que lleven el nombre de un artista célebre, encuentran siempre mercado entre los americanos de fortuna, notables por su lujo y ostentacion, han producido un estímulo en favor de aquellas artes que inevitablemente las hace adelantar. Lo mismo sucede con la música y el canto, por la concurrencia de artistas extranjeros, que, si tienen algun mérito, nunca dejan de hacer allí su negocio. Aun cuando fuera cierto que la raza anglo-sajona no descuella por su gusto é invencion estéticos, ¿puede decirse otro tanto de la alemana y de otras que allí abundan? No; el arte en general tiene en los Estados-Unidos admiradores de todas las razas, no le faltan hábiles adeptos, y cuenta, sobre todo, con gran número de gente que puede y sabe pagarlo; condicion prosaica, pero indispensable para su desarrollo.
"No han faltado ni faltan notabilidades artísticas de aquel país. En escultura puede citarse, entre otros, á Powers, autor de la Esclava Griega y otras estatuas elogiadas por los inteligentes. Hay una jóven escultora, cuyas obras ya tienen celebridad: se llama Miss Minnie Ream. En pintura, lo que más ha progresado es el paisaje, y en él se distinguen hoy Bieritadt y Church, que compiten con lo mejor que en el ramo produce la Europa. En música ha habido compositores de mediano mérito y cantatrices de talento extraordinario, como Adelina Patti, que aunque de raza italiana, es nacida y criada en los Estados-Unidos, de padres allí naturalizados. Existen otras muchas de dotes bastante apreciables, como la Kellogg, la Cary, las Natali, etc. Músicos hay excelentes y orquestas de primer órden, como la de Thomas, que ha hecho popular la música clásica alemana. En Nueva-York y en Boston se ha dado con buen éxito la famosa trilogia de Wagner "Der Niebelungen," que solo pudo darse en Bayrenth bajo la direccion del autor y el patrocinio del rey de Baviera.
[Ilustración:
_LIT. H. IRIARTE, MÉXICO._
Vista N. del Cementerio.
DE GREN-WOOD.]
"El arte dramático está bastante adelantado; y en las grandes ciudades de los Estados-Unidos se suelen representar piezas tomadas del frances, con una propiedad y lujo escénico comparables á los que se observan en Paris. Los dramas de Shakespeare se representan á veces con mucho esmero y magnificencia. Ha habido y hay actores de mérito, reconocidos tanto allí como en Inglaterra, por ejemplo Torrest, los dos Booth, Jefferson, Miss Cuthman, Wallark, Maggie Mitchel y otros varios, la mayoría de los cuales se ha enriquecido en el ejercicio de su profesion. Nunca faltan público, aplausos y oro para los buenos actores nacionales ó extranjeros. Entre estos últimos, la Rachel, la Ristori, Salvini y aun la Aimée, han hecho bastante dinero en aquel país.
"No hay, segun he dicho, grandes conservatorios ni galerías como los de Europa, que se sostienen con fondos del Estado; pero en ninguna de las principales ciudades deja de haber una escuela de dibujo, y en Nueva-York, por ejemplo, á más del Instituto de Cooper, donde se enseña ese arte á los pobres, se conoce la Academia de dibujo en la Cuarta Avenida y calle 23, conteniendo una coleccion, que diariamente se enriquece, de cuadros, mármoles y yesos. Tambien el Museo Metropolitano de Arte ocupa un edificio en la calle 14, con pinturas antiguas, estatuaria, porcelana, armas, medallas, etc. Se acaba de abrir en la Quinta Avenida, más allá de la calle 59, una institucion más avanzada para la pintura, con una escogida galería, siendo todo, incluso el edificio, obra de la munificencia de un particular, Mr. Lenox, que en esa forma ha regalado al público varios cientos de miles de pesos. Lo mismo ha hecho en Washington el banquero Corcoran, que ha establecido en la capital una galería de algun mérito, dotándola para que pueda ir en aumento. Allí está uno de los originales de la Esclava Griega de Powers. Son, sin embargo, todavía superiores las colecciones privadas, entre las que sobresalen en Nueva-York la de Stewart, que contiene buenos cuadros de Messonier y otros de la escuela francesa, habiendo costado uno solo de ellos hasta sesenta mil pesos; la de Marshall O. Roberts con magníficos paisajes; y la de Jerome con producciones de los mejores artistas que hoy tiene Europa.
"Suelen hacerse remates de cuadros de algunos ricos, vendiéndose á precios muy elevados; y hubo recientemente uno en que se remataron cincuenta cuadros pequeños, por más de doscientos mil pesos. Esto dará una idea del gusto desarrollado entre aquella gente por todo lo que pertenece al arte, gusto que existe ya aun con las extravagancias que caracterizan al _virtuoso_ del antiguo mundo."
En cuanto á literatura y ciencias, tuve un procedimiento semejante con Néstor Ponce de Leon, mi amigo finísimo, cumplido caballero y hombre cuyos claros talentos é instruccion, solo pueden ser comparables á su modestia y bondad.
Franco, listo, abierto, parlanchin y sincero en el trato familiar; sesudo, escrupuloso é integérrimo en los negocios.
En su despacho, es el hombre del negocio; en su casa, el tiernísimo padre de familia á nuestra usanza.
Ponce de Leon, originario de Cuba, es eminente abogado; pero no pudiendo ó no queriendo estar en el extranjero mano sobre mano, botó en un abrir y cerrar de ojos el casacon del lejista, se remangó las mangas de la camisa y se hizo impresor, despues fué librero. Relacionóse con literatos eminentes, estudió con asiduidad, escribió libros preciosos sobre educacion, creó _El Educador Popular_, periódico que por sí solo es un título de gloria para sus autores, y á fuerza de trabajo, de constancia y de honradez, conquistó un lugar distinguido entre la gente de ciencia y valer de los Estados-Unidos.
Su despacho y librería, situados en Broadway, números 30 y 32, es el cuartel general de todo bicho que habla el idioma de Cervantes.
Allí hay una especie de servicio grátis de noticias, encargos, depósitos é impertinencias: allí está sobre el tapete la cuestion de Cuba y las embestidas á México; allí la América del Centro improvisa arengas que arden en un candil; allí la madre España se acuerda de sus dorados tiempos, y el yankee se humaniza al punto de soltar una que otra interjeccion muy española, á la vez que alguna anciana de Sonora ó Sinaloa, penetra al despacho en busca de un "Padre Jaen" ó un "Ramillete de Divinas Flores," como pudiera hacerlo en la casa de Aguilar y Ortiz ó de Abadiano.
Abordé á Néstor pidiéndole apuntaciones sobre literatura; y al siguiente dia me presentó un haz de papeles amarillos, que coordiné con mil trabajos, y contiene lo que van á leer mis favorecedores.
Es de advertir que el trabajo de mi amigo, tal como se percibe al correr de la pluma y bajo cierta capa de frivolidad, ha merecido ventajosas calificaciones de literatos muy versados en las letras norte-americanas, y que aunque dice Ponce de Leon que lo más importante de sus apuntaciones lo ha tomado de una publicacion americana, ha expendido mucho de su propia cosecha, que revela el alto mérito de mi amigo.
¿Ya ven vdes. todo esto? Pues para probar que nada hay más atrevido que la ignorancia, con el mayor desembarazo del mundo, he hecho algunas ampliaciones á las observaciones de mi amigo, agregando referencias que pudieran interesar á México. Basta de exordio: hable vd. al fin, querido Néstor, que ya le sabrá la boca á medalla.
El interesado, despues de dar como diez fumadas seguidas á su puro, hasta envolverse en una espesa nube, leyó:
"La literatura americana puede considerarse dividida en tres períodos:
"1. Período colonial. "2. Primer período americano. "3. Período de desarrollo.
PRIMER PERIODO.
"Los hombres más notables de este período son Jonathan Edwards, teólogo, moralista y filósofo de gran mérito: su obra más importante es el "Tratado sobre el libre albedrío."
"Cadwallader Colden, historiador, y
"Benjamin Franklin, moralista, hombre de Estado y literato distinguido, sobre cuyo mérito creo inútil decir nada, pues vd. le conoce mejor que yo: además fué un gran físico é inventó el pararrayos.
NOTA CURIOSA.--Franklin fué impresor: quedan pocos ejemplares de los libros impresos por él, y es tal el fanatismo de este pueblo por la gloria de Franklin, que he visto vender sus almanaques originales en 60 y 80 pesos, en pública subasta.
SEGUNDO PERIODO--1770 á 1820.
HOMBRES DE ESTADO.
"Washington: sus obras, escritas en un estilo clarísimo y elegante, demuestran sus muchos conocimientos y su aptitud literaria: sus papeles de Estado y sus cartas son interesantísimas.
"Jefferson, autor del Acta de independencia: escritor concienzudo, su estilo es muy severo y conciso: su otra obra importante es "Notas sobre Virginia."
"Adams, John, autor de una excelente Defensa de la Constitucion, obra que fué de gran importancia en su época. Estos tres fueron presidentes de los Estados-Unidos.
"Hamilton, Alejandro, la capacidad más notable de aquella época, director del _Federalista_, en el cual lo ayudaron Madison y Jay, ambos distinguidísimos escritores, estadistas y autores de pequeñas obras históricas.
"John Marshall, amigo personal de Washington, gran jurisconsulto, presidente durante treinta y cinco años de la Corte Suprema de los Estados-Unidos y autor de una excelente "Vida de Washington."
"Además, como estadistas notables y distinguidos oradores se pueden elegir, entre otros, muchos de los de la época revolucionaria y tiempos cercanos á ella: Warren, Patrick, Henry Butledge, Otis, John Quincy Adams, etc.
"Poetas, ninguno hay de gran mérito: los más notables son Phillip Trevean, el poeta de la revolucion, en cuya época sus obras fueron muy celebradas, Trumbull y Barlow.
EN OTROS RAMOS.
"Sindley Murray, autor de una gramática que aun hoy es texto en Inglaterra y los Estados-Unidos.
"Brockden, el primer americano que escribió novelas.
"Ramsay (David), historiador de mérito: escribió la "Vida de Washington" y algunas obras sobre la guerra de la independencia.
"Wist, autor de una excelente biografía de Patrick Henry.
"Pick, viajero célebre que con el capitan Lerris hizo una expedicion por todo el valle del Mississippí hasta Oregon, y publicó sus viajes.
TERCER PERIODO--1820 en adelante.
"En este período, la literatura americana se emancipa y toma su carácter propio.
HOMBRES DE ESTADO.
"Daniel Webster. } "Henry Clay. } "John Calhoun. } "Williams Mary. } "William H. Seward.} Todos estos han sido grandes oradores, y vd. "Edward Everet. } conoce demasiado bien la historia política de "Stephen Douglas. } este país, para que yo pueda decirle nada nuevo "Lerris Cass. } acerca de ellos. "John Randolph. } "Charles Sumner. } "Wendell Philips. } "Thomas Benton. }
} Seria curioso hacer un paralelo entre estos "Abraham Lincoln. } dos hombres, el primero poco ilustrado pero de "Jefferson Davis. } gran capacidad, rectitud y lealtad; y el segundo } gran estadista, pero zorro de cuenta.
POETAS.
"El primero, en mi opinion, es su amigo William C. Bryant, cuyas obras conoce vd. mejor que yo; así, paso á otro.
"Richard H. Dana, poeta filosófico y descriptivo de mucho mérito, además jurisconsulto anotador del derecho internacional de Wheaton.
"Fitz Greene Halleck, cuyo poema Márcos Botzaris y otros tres ó cuatro, le valdrian la inmortalidad á que sus otras muchas obras no le hacen merecedor.
"Henry W. Longfellow, considerado por muchos el primer poeta americano: no me gusta porque le falta pasion; y para mí, la poesía fria, por muy artística que sea, es un huevo sin sal. Pero como poeta descriptivo es excelente, y como traductor no tiene rival.
"James Russell Lowell, poeta filósofo de gran imaginacion; además es un _humanista_ de primer órden. Es ahora ministro en España.
"Emerson (Ralph Waldo), poeta filosófico profundísimo, de admirable estilo y adorador entusiasta de la naturaleza, es además el primer filósofo americano, y no hay en lengua inglesa nada que supere á sus ensayos.
"Edgar Allan Poe, gran poeta y novelista, murió jóven; nadie ha pintado mejor que él las pasiones. Tipo semejante á Espronceda, escribió además unos cuentos que han sido traducidos al frances y al aleman y son muy celebrados.
"Además, son notables como poetas N. P. Willis, Ch. J. Hoffman, W. Allstin (pintor muy notable), J. R. Drake, O. W. Holmes, G. P. Morris, W. G. Simnis, John Wittier,[2] Joaquin Miller, autor de los "Cantos de las Sierras," muy aplaudidos en Inglaterra y que están llenos de alusiones á las costumbres mexicanas de la frontera, y otros muchos más que creo excusado mencionar para su objeto.
[2] Wittier es autor de una hermosa poesía titulada "Los Angeles de Buenavista," en que elogia la conducta de las mujeres mexicanas con los heridos en esa batalla.