Viaje a los Estados Unidos, Tomo I

Part 33

Chapter 333,804 wordsPublic domain

“La costumbre es limpiar las aceras diariamente y amontonar, ó mejor dicho, formar murallas á sus orillas, de modo que se camina como por cañadas formadas, por las paredes de las casas de un lado, y por el otro, de la nieve. Cuando brilla el sol, aparece una ciudad encerrada en muros de cristal.

“Las calles son amplias y rectas, todas ellas con hileras de árboles por sus dos lados y una corriente de agua potable á su pié, en acueducto aseado y á propósito para que se surtan todas las casas de la ciudad.

“Al siguiente dia de mi permanencia en Utah, me acompañó, en calidad de _cicerone_, un dependiente del hotel.

“El gran Tabernáculo ó templo _Mormon_ es el edificio que más sobresale: es como una inmensa cúpula sostenida por innumerables columnas y abierta á todos los vientos.

“Se distingue á lo léjos como una media naranja, sobre los otros edificios de la ciudad: puede contener el edificio, que tiene el aspecto de un perol boca abajo, doce mil personas, y en caso de incendio, se desocuparia instantáneamente.

“Las condiciones acústicas del edificio son tan excelentes, que no obstante su extension, desde cualquiera de sus extremos la voz del opuesto lado se escucha, sin perderse una sílaba, aunque no se esfuerce.

“El órgano del templo es como otro edificio, tiene tres mil tubos y los hay de cinco y seis piés de altura.

“El H^[no.] _Mormon_, encargado del templo, nos dijo que allí mismo se construyó el órgano, en un taller que nos mostró.

“Otro de los grandes edificios es el Museo, especulacion de un viejo que muestra con gran prosopopeya petrificaciones vulgares, pájaros disecados, vestidos y armas de indios. Nosotros lo recorrimos de prisa, para visitar la gran casa de comercio de Bringam Young.

“Ropa, sedería, armas, instrumentos de labranza, muebles, todos los inventos de las ciencias y de las artes, se encuentran en aquel espléndido bazar.

“Los dependientes serán de treinta á cuarenta, entre hombres y mujeres, todos hijos de Bringam Young.

“El teatro, aunque edificio de grande magnitud, no tiene nada de extraordinario.

“El templo de que hice mencion anteriormente es de madera y fierro: ahora se construye uno nuevo de granito, de una magnificencia superior á todo encarecimiento: es costumbre que los viajeros den su limosna para la construccion del nuevo templo.”

Cesó de hablar el caballero frances, y ví á mis compañeros poco satisfechos de su narracion. Se ha pintado á los _Mormones_ de un modo tan fantástico; la circunstancia de poseer cada uno de esos chicos cinco y seis mujeres, y vivir, segun dicen, en paz, cuando por mi tierra muchos no se la pueden entender con una, exigia algo de crónica, algo de cuchicheo y de chisme, que no se encontraba en la relacion del frances, ó algun estudio sobre el particular.

Entónces yo dije que poseia una carta sobre el particular, de mi erudito y sabio hermano y amigo, Ignacio Ramirez.

Mostraron los circunstantes mexicanos interes por conocer mi carta, y yo dí lectura á la siguiente, que veo como la mayor gala y como el más valioso ornamento de mis pobres Viajes, aprovechando la ocasion de hacer pública mi gratitud, á aquel cuyo talento admiro más cada dia, y cuyas virtudes y patriotismo son honra de mi patria.

Oigamos al ilustre _Nigromante_, miéntras llegamos á Ogden:

“SR. D. GUILLERMO PRIETO.

“Querido _Fidel_:

“Voy á referirte todo lo que he leido con relacion á los _Mormones_, procurando, con este trabajo, satisfacer tus deseos, y estudiar, al mismo tiempo, cómo se forma una religion verdadera, supuesto que la revelacion de Smith es, segun éste pretende, la única fidedigna.

“Salomon Spaulding, eclesiástico, doctor y comerciante, fué desgraciado en todas sus profesiones; para agravar sus penas se metió á erudito. Los yankees, como asíduos lectores de la Biblia, son propensos á resolver el problema sobre los primeros pobladores de la América, por medio de un dilatado viaje que se supone hicieron en otro tiempo varias tribus judías; así es que Spaulding hizo fácilmente su Exodo americano. En su entusiasmo, para acreditar su teoría, escribió una obra, suponiéndola traduccion de otra, donde en estilo bíblico se cuenta que Lehi, con sus hijos Laman, Lemuel, Sam y Nephi y con las esposas de éstos, en el reinado de Zedekias, salió de Jerusalem y vino á dar al nuevo continente. Figuran tambien en el libro otros nombres como los de Mormon, Moroni, Mosiah y Helam, héroes, profetas y personas distinguidas, siempre necesarias en un dilatado drama. Establecidas las tribus semíticas en la América Setentrional, sobrevinieron los disgustos y las guerras consiguientes, hasta haberse declarado Dios en favor de los Nepitas, que por lo mismo fueron destruidos por los feroces é impíos Lamanitas: de éstos descienden los actuales _pieles rojas_.

“El caviloso anticuario trató de publicar la Odisea, pero no encontró un socio capitalista; se murió dejando en ajenas manos su mujer y su manuscrito. La viuda, en tiempo oportuno, hizo la revelacion verdadera de la falsa revelacion de su consorte difunto; y el manuscrito paró en manos de Sidney Rigdon, impresor, teólogo, versátil en sus creencias religiosas, grande ergotista y más amigo de esta vida transitoria que de la eterna: era uno de tantos que se afanan por encontrar la religion verdadera para los otros, partiendo de la conviccion de que ellos no necesitan ninguna.

“Dueño Rigdon de este tesoro, no sabia cómo emplearlo, cuando la Providencia le deparó un mozalbete que ella habia destinado para trastornar el mundo. Joseph Smith, primer profeta de los _Mormones_, nació en 13 de Diciembre de 1805, en Sharon, condado de Windsor; y en 1816 pasó con sus padres, hermanos y hermanas á Palmira, lugarejo perteneciente á Nueva-York. Smith, padre, se dedicó á varias humildes profesiones, por no tener ninguna; fué principalmente cervecero, varillero, cavador de pozos y buscador de tesoros. Smith, hijo, trabajaba lo ménos que podia. Elegante de aldea, aborrecia por igual su estado humilde y los medios comunes para mejorarlo. Sensual, misterioso en sus palabras y acciones, pasaba sus ocios pescando en el rio y cazando ratas almizcladas. Ignorante hasta apénas saber leer y escribir, se dedicó sin embargo á repetir de memoria numerosos versículos de la Biblia. Ese mozuelo, con ocasion de que su padre y hermanos abrian un pozo, se apoderó de una piedra trasparente que tenia la figura de un pié; hallazgo que en vano le reclamaron los dueños del terreno: esa piedra sirvió de base á su pedestal de profeta.

“Esto pasaba en 1819, cuando tú habias entrado en tu segundo año de edad. Intencionalmente aproximo tales nombres y tales fechas. Pocos años despues, segun refieres en el bellísimo prólogo de tu “Viaje á los Estados-Unidos,” inventabas unos cristalitos por medio de los cuales se veian campos, mares y cielos, completándose el encanto por la maravilla de un cajoncito que, sin agotarse, producia onzas de oro. Tu infantil invencion revelaba al mundo un poeta; pero el vidrito de Smith, mejorado despues con otros vidritos, iba á convertir todas tus ilusiones en sorprendentes realidades. Armado el mozalbete haragan con su curiosidad geológica, dió y tomó en que á través de ella descubria lo pasado y lo futuro; positivistas los yankees, solicitaron al zahorí para que les enseñase, no de dónde vinieron los indígenas al Nuevo Mundo, ni si la tierra fué criada en siete dias, ni á dónde irán á parar sus almas, ni ningun problema científico, sino pura y simplemente dónde habia dinero enterrado.

“Entónces ya tuvo el jóven Smith una profesion tan nueva como preciosa; muchos, muchos tesoros buscó sin descubrir ninguno, porque siempre el encanto se deshacia á causa de que alguno de los concurrentes hablaba mal á propósito; pero ganaba el importe de las buscas, y la numerosa familia de su padre pudo vivir con algun desahogo.

“Creció tanto la fama del _vidente_, que llegó á los oidos de Rigdon; éste, pues, cargó con su misterioso manuscrito, y despues de muchas conferencias secretas, se publicó solemnemente la primera página del mormonismo. Hé aquí en extracto lo que esa historia contiene:

“Un ángel, con todo el aparato escénico que acostumbran los ángeles, se apareció repetidas veces á José Smith: despues de haberlo sometido á las pruebas convenientes, le llevó á un montículo, y le dijo: “Escarba.” Smith, que era un escarbador hereditario, comenzó á profundizar la tierra y á levantar piedras, hasta que formada por varias de éstas, descubrió una caja donde se encerraban, figurando un libro, varias láminas que el profeta unas veces llama de bronce y otras de oro. Sobre ese libro aparecieron unos anteojos propios para el más agigantado de los gigantes; uno de sus cristales sirve para ver lo pasado, y el otro, para el porvenir: tales vidritos se llaman: el “Urim” y el “Zhummim.” Ya ves cómo la revelacion ha derrotado completamente á la poesía.

“Amigo de proceder con órden, José Smith comenzó aplicando uno de los extensos lentes, no sé si el “Urim” ó el “Zhummim,” á la lectura del libro que el cielo le habia entregado.

“La Biblia mormónica, lo mismo que el “Manuscrito descubierto” de Spaulding, se ocupa del viaje que varias tribus judías hicieron desde hace más de tres mil años al nuevo continente, y de la destruccion de los Nefitas por los degenerados Lamanitas; ese libro nos revela que la brújula ha sido descubierta y usada desde, por lo ménos, hace cuatro mil años; que los geroglíficos egipcios se han usado desde entónces en la América, desfigurándose con el tiempo hasta convertirse en la escritura azteca y maya; que los mahometanos no inventaron ni la voz ni el instrumento _cimitarra_; que ya desde entónces la voz Biblia, que designa la coleccion del Antiguo, y Nuevo Testamento, era tan conocida, que Cristo y su crucifixion se mencionan como acontecimientos sabidos desde la dispersion de Babilonia; y que el Señor Dios siempre ha aborrecido la poligamia; pero en el fondo esa obra contiene lo que todo libro revelado: la Moral saliendo de los brazos de la Fé.

“Smith, más afortunado que Spaulding, encontró, no sin alguna dificultad, quien le costease los gastos de imprenta. Martin Harris, anciano de frente levantada, cabellera alisada cayendo en bucles sobre la oreja, y con todas las arrugas que caracterizan á la vejez; medio teólogo, lleno de supersticion y fatigado por ingénita codicia; usurero y mal casado, solo por contradecir á su esposa y ganar un ciento cincuenta por ciento, aceptó la empresa de publicar á su costa el libro revelado: publicólo, se arruinó, pero quedó divorciado.

“Cuando Harris vacilaba en sus compromisos, se le dieron por Smith, en copia, algunas páginas del libro milagroso. Harris consultó con varias personas, cuya opinion no le fué favorable. Una circunstancia hizo que ántes de conocer los fragmentos de la obra, vacilasen algunos inteligentes. El profesor Rafinesque llamó la atencion de los sabios sobre algunas láminas de oro encontradas en nuestra República, y que contenian extrañas inscripciones; recordáronse entónces hallazgos semejantes en diversas planchas metálicas, y se renovaron todas las antiguas teorías sobre el orígen de los indios; para los hebreo-maniacos aparecia muy natural que se descubriese algo semítico y que en pos de las inscripciones saliesen de las entrañas de la tierra los libros sagrados de los judíos. Cuando muchos sabios se dicen: “Esto es posible,” la muchedumbre clama: _Esto se ha realizado!_

“El profesor Anthon, citado como testigo del monumento egipcio por la opinion pública, desmintió la especie burlándose de los pretendidos caractéres geroglíficos, y de la doctrina mormónica, y de Martin Harris. Este, entónces, como buen creyente, se confirmó en la fé mormónica, aprontó sus ahorros y fué el primer editor de la Biblia del Siglo XIX, tan fecundo en biblias.

“La sociedad mormónica quedó solemnemente establecida. Ya, desde entónces, la formaban los hermanos y hermanas y los padres de José Smith; Olivier Cowdery, secretario del profeta; Sidney Rigdon, que tuvo derecho y autoridad para publicar despues el apéndice bíblico, titulado: “_Doctrinas y pactos_;” Martin Harris, satisfecho de haber compensado todas sus pérdidas con un divorcio que le permitió intervenir en una milagrosa concepcion segun los rumores que corrieron sobre una hermana de Smith, y muchos otros que pronto fueron potentados de la Iglesia.

“La concordia entre el profeta y sus primeros apóstoles, duró poco, así lo quiso el Señor. En prueba de ello, en 1831, Smith tuvo una revelacion del tenor siguiente: “Escúchame, dijo el Señor Dios, en lo que concierne á mi servidor Olivier Cowdery. No conviene á mi sabiduría que le confíe el dinero que debe llevar á Sion, si no es que lo acompañe una persona segura y fiel.”

“El gobierno de Smith, fué una série no interrumpida de revelaciones; te mencionaré las más importantes: “Conviene, dijo una revelacion del Señor, que se fabrique una casa para mi servidor, José Smith.” En otra revelacion, quiso el Señor que se construyese un palacio para Smith y sus esposas. Y por fin, el Señor se resolvió á que su pueblo aceptase la poligamia, no dando para tanta inconsecuencia otra razon, sino esta: “_Yo soy alfa y omega._”

“Los habitantes de Palmira no se vieron en tan extraños acontecimientos, por no tener á su disposicion el “Urim” y el “Zhummim,” un conjunto de maravillas y la renovacion del mundo, sino la audacia en la mentira, la santificacion del escándalo y un peligro contínuo para la seguridad de sus bienes; multiplicaron, pues, de tal suerte sus hostilidades, que Smith y su Iglesia tuvieron que trasladarse á Kirtland en el Ohio. Aquí reinó la “efusion del espíritu,” y todos los habitantes se convirtieron en profetas; fué necesario que el Señor prescribiese que Smith tenia concedido el monopolio de las revelaciones.

“Poco despues, para libertarse de la accion inmediata de toda autoridad, resolvió el legislador trasladar su pueblo á las fronteras occidentales, que tenia entónces la poblacion de los Estados-Unidos; emprendióse, pues, una marcha atrevida hasta Independencia, en el condado de Jackson. Así pinta la localidad el mismo Smith: “La temperatura es deliciosa durante nueve meses del año; la nueva Sion, la ciudad que estableceremos, quedará situada á igual distancia del Atlántico y del Pacífico, en el grado 39 de latitud y entre los 10º y 20º de longitud occidental; será, por lo mismo, uno de los lugares más afortunados del mundo.”

“Ese establecimiento no duró mucho tiempo. Smith tuvo que ausentarse para volver á Kirtland, donde fué emplumado y donde la suerte le fué adversa en toda clase de negocios; y cuando regresó á Sion, sosteniendo una nueva lucha contra la fortuna, se vió expulsado del Estado de Missouri, y aceptó un asilo en el Illinois, donde fundaron á Nauvoo, “La Biblia.” Aquí fué donde se desarrollaron admirablemente la prosperidad material y la organizacion característica de la secta.

“Bajo el nombre de diezmo, los _Mormones_ contribuyen para los gastos públicos con todo lo que les sobra de sus gastos privados, á juicio del profeta. La institucion es una mezcla de la propiedad individual y del comunismo. Así, el gobierno disfruta de influencia y de recursos poderosos. Vióse Smith derepente con la múltiple investidura de revelador, jefe de la Iglesia, de prefecto y de general, y con autorizacion, por parte del gobierno de la Union, para levantar una fuerza respetable. Habitó un magnífico palacio, edificó un templo monumental, y pudo pasar revista á cuatro mil hombres, acompañado de un brillante _estado mayor_, donde figuraban diez damas.

“Pero Satanás y sus secuaces no se cansaban en perseguir al santo y á su Iglesia; José Smith, candidato para la presidencia de la República, murió á manos de infames asesinos, y los _Mormones_ tuvieron que abandonar á Nauvoo para refugiarse en Utah, desierto que entónces pertenecia á la Nacion Mexicana. La historia de tan audaz y dilatada peregrinacion, es conmovedora. Doscientas mil personas abandonaron sus comodidades, y á pié, á caballo y en carros, atraviesan vastas soledades, donde sus pasos levantan sal en vez de polvo; donde el silencio es importunado por el aullido del lobo; donde el mosquito, como los héroes, nace del fango y se alimenta de sangre; donde la vegetacion se arrepiente de su nacimiento y se oculta entre las desnudas rocas; donde el manto de la nieve dura seis meses sobre el suelo; y donde los vientos no corren, sino patinan. Las jóvenes, orgullo de Nauvoo, lavando sus vestidos en una fuente extraviada y sin más adorno que su hermosura, celebraban las fiestas religiosas, entonando los himnos de las tribus judías, cuando marcharon al cautiverio de Babilonia. La nieve era lecho nupcial, cuna y sepulcro.

“En esos dias, el yankee se apoderaba de la Alta California, se descubrian los placeres de oro, y los _Mormones_ podian improvisar una maravilla en el _Lago Salado_. Pero, muerto Smith, ¿quién ha podido recoger su herencia, presentarse como profeta, dirigir la inaudita expedicion é imponer su voluntad á los creyentes y á los gentiles? Ese hombre extraordinario ha sido Brigham Young, que acaba de entregarse al eterno reposo.

“Brigham Young, adoptó el mormonismo en Kirtland, el año de 1832. Nació en Veomont, cuatro años ántes que José Smith. Era audaz, astuto y gran conocedor del corazon humano. Urbano en su trato y de buen gusto en sus placeres. Comprendia fácilmente toda clase de negocios y se expresaba con facilidad y elocuencia. Su organizacion atlética le inclinaba á rivalizar con Hércules, en algunas de sus hazañas escandalosas. Y su incontestable superioridad le dió la mano para elevarlo á una altura en que se ha sostenido hasta su muerte.

“Brigham Young asaltó el poder, luchando con poderosos rivales; derrotó en la opinion pública y expulsó á un hermano del primer profeta; excluyó de la herencia pontifical al hijo mayor de Smith, haciendo notoria la incredulidad del jóven y de su madre Emma, en lo relativo al orígen divino de la revelacion sobre la poligamia, y excomulgó solemnemente al tremendo Rigdon, que era acaso el verdadero padre del mormonismo.

“Brigham Young, por medio de sábias y minuciosas precauciones, hizo posible la peregrinacion de doscientas mil personas por el desierto; y arrancó de entre los bancos de sal, en Utah, una ciudad con sus palacios, sus jardines, su movimiento industrial y mercantil, y su templo.

“Brigham Young ha visto caer bajo el puñal de los celos á los principales jefes del mormonismo, y siéndoles superior en intemperancia erótica, ha podido dominar las tempestades públicas y privadas que á cada paso levanta la poligamia. Los disturbios domésticos ocupan una página extensa y curiosa en la historia de los santos del último dia, y la intervencion de Brigham Young, se hace á veces tan necesaria, como la intervencion de nuestro gobierno en los pronunciamientos locales, y esa mediacion es tan desinteresada como la nuestra. Por lo comun, las riñas conyugales terminan con una paliza.

“La sobrevigilancia de Brigham Young, dice Rocheford, desciende á veces hasta los últimos pormenores domésticos y hasta los más fútiles adornos del tocado. Así, ha predicado en el templo, contra los abultadores: “_Hace algun tiempo que observo en vuestros talles algunas hinchazones insólitas. ¿Qué significan esas modas ridículas? Salid y volved sin ese aparato mundano. No es hácia las espaldas donde debeis lucir vuestras protuberancias. Veo, no sin ira, que de seis meses á esta parte, en la ciudad santa, nacen muy pocos muchachos._”

“Muerto Young, ¿qué será del mormonismo? yo no tengo el “Urim” ni el “Zhummim” para revelarlo; puede ser que tú descubras algo con tus cristalitos. Pero la prosperidad actual de esa tribu es la encarnacion de una verdad importante; así en la sociedad como en el individuo, los estados de barbarie y de civilizacion no son sucesivos sino simultáneos. En la república-modelo coexisten la libertad y la lucha de razas, la monogamia y la poligamia, la libertad individual y el comunismo, y la teocracia y la democracia. Algunos escritores consideran la poblacion de Utah como un remolino; pero los mismos Estados-Unidos, ¿no son una vorágine?

“La única leccion que para mi uso he sacado de estos estudios, se reduce á que la religion verdadera del _Lago Salado_ se ha concebido y formado lo mismo que las falsas; pero no terminaré sin hacerte notar que los _Mormones_, por medio del trabajo, han desterrado del Desierto dos plagas de los países más favorecidos por la naturaleza; la mendicidad y el infanticidio.

“En verdad te lo digo, hermano mio, la poligamia es un acto de barbarie. Esclavizarse toda la vida á una mujer por amor, se concibe y tiene su utilidad y su poesía; los pesares entónces son las espinas de la flor. Pero solo por incontinencia, alumbrar numerosos hogares, pagar numerosos caseros, luchar con innumerables suegros, fastidiarse en todos los lechos y sacrificar á las queridas la esposa, es pagar muy caro el vicio; sobre todo en este siglo en que la Vénus de lance, muy diversa de la Vénus vaga, está de tal suerte acreditada, que no hay marido de esos que lloran en el teatro, que no desee poseer una mujer infiel por el placer de perdonarla. Sin embargo, yo creo que las señoras _Mormonas_ disfrutan alguna compensacion, supuesto que cuando en Utah algun pequeñuelo afirma que conoce á su padre, todo el mundo exclama: _Este niño es más sabio que su madre!_

“En cuanto á la iniciativa individual, es seguro que los _Mormones_ hubieran desaparecido desde que llegaron á Utah, si en vez de confiarse al trabajo hubieran pretendido subvenciones ó derechos protectivos: los ignorantes y perezosos han inventado la proteccion y las subvenciones, que son hijas de los caballeros de industria.

“Yo te presento un mundo helado: anímalo con el sol de tu inteligencia; sepan los _Mormones_ algun dia, que por el _Lago Salado_ pasó el año de 1877 un poeta.

“Tu hermano,

EL NIGROMANTE.

“POSDATA.—Yo no conozco á ningun _Mormon_; pero he tratado á muchos amigos, que por intuicion han seguido el sistema de Smiht: en sus riñas conyugales, tú harias tal vez el papel de Brigham Young.—_Vale._”

La lectura del manuscrito que dejo copiado, de tal manera nos preocupó, que pasamos por Ogden sin fijarnos en él convenientemente.

La poblacion tendrá 3,500 habitantes: sobresalen entre las casitas de madera las iglesias, las escuelas y los hoteles: se ven al rededor de las casas jardines cultivados con esmero, y en el fondo del paisaje riseñas sementeras.

El cañon de Ogden, que tiene de largo cinco millas, se ve como una inmensa galería de altas y negras rocas, que parecen unirse luego que pasa el tren: del corazon de estas paredes hendidas, desiguales, como que se arrancan y están como al caer, peñascos estupendos que encallejonan y dan aspecto caprichoso al horizonte.

Gigantescas masas de roca decoran la salida de ese cañon, y despues de un trecho accidentado se precipita el tren en _Devils Gate_ (La Puerta del Diablo), que es imponente y pintoresca.

Colosales peñascos derrumbados de uno y otro lado de los rieles, fragmentos de piedra que remedan ruinas estupendas, forzan el curso impetuoso de un verdadero torrente, y en aquellos desfiladeros y sobre las crestas de esas rocas parece que se han desafiado como para un duelo á muerte la naturaleza y el arte.... se interpone el promontorio de piedra, lo supera el arco.... quiere hundirse, y robustas columnas le detienen.... como que intenta una desviacion, y la malla de fierro sujeta el camino, ó un tejido de alambre resiste los vaivenes que parecen empujar al abismo la locomotora.... en el fondo de esas rocas, y abriéndose como un pórtico espléndido, se ven los campos de esmeralda y los sembrados de oro.... alegrando el espíritu y ofreciendo al mortal, en medio de los desiertos, la prosperidad y la abundancia.