Viage al Parnaso La Numancia (Tragedia) y El Trato de Argel (Comedia)
Part 14
De ira y de dolor hablar no puedo, Y es la ocasion de mi pesar insano El ver que Don Antonio de Toledo Ansi se me ha escapado de la mano. Los Arraces ufanos, con el miedo Que yo no les tomase su cristiano, A Tituan con priesa lo llevaron, Y en siete mil ducados le tallaron. Un tan ilustre y rico caballero Por tal vil precio distes, vil canalla? Tanto os acudiciastes al dinero? Tan grande os pareció que era la talla, Que le añadistes otro compañero, El qual solo pudiera bien pasalla? Francisco de Valencia no podia Pagar solo por sí mayor quantia? En fin, favorecióle la ventura Que pudo mas que no mi diligencia, Que esta es la que concluye y asegura Lo que no puede hacer humana ciencia. Conocieron en tiempo y coyuntura, Y huyeron de no verse en mi presencia, Que si yo á Don Antonio aqui hallara, Cinquenta mil ducados me pagara. Del conde de Alba hermano es, y sobrino De una principalisima Duquesa, Y en perderse perdió en este camino Ser General en una ilustre impresa. Airado el cielo, se mostró benigno En hacerle cautivo, y darse priesa A darle libertad por tal rodeo, Que no pudo pedir mas el deseo. Pero pues ya no puede remediarse, El tratar mas en ello es escusado. Mirad si viene alguno á querellarse.
MORO.
Señor, aqui está Izuf el renegado.
REY.
Entre, con intencion de aparejarse A obedecer en todo mi mandado, Sino, á fe que le trate en mi presencia Qual merece su necia inobediencia. Dónde están tus cautivos?
IZUF.
Allá fuera.
REY.
Quánto diste por ellos?
IZUF.
Mil ducados.
REY.
Yo los daré por ellos.
IZUF.
No se espera De tu valor agravios tan sobrados.
REY.
En esto me replicas?
IZUF.
Da siquiera Algun alivio en parte á mis cuidados. El esclavo te doy, Rey, sin dinero, Y dexame la esclava, por quien muero.
REY.
Tal osaste decir, cristiano infame? Llevalde abaxo, y dalde tanto palo Hasta que con su sangre se derrame El deseo que tiene torpe y malo.
IZUF.
Dame, señor, mi esclava, y luego dame La muerte en fuego, en hierro, en gancho ó palo.
REY.
Quitadmele delante, acabad presto.
IZUF.
Por pedir mi hacienda soy molesto?
_Aqui sacan al Cautivo que se huyó, y le cogieron, y sacanle con una cadena._
MORO.
Mi zara fugir.
REY.
Dónde ibas, di, cristiano?
CAUTIVO.
Procuraba Llegarme á Oran, si el cielo lo quisiera.
REY.
Dónde cautivaste?
CAUTIVO.
En el Almadraba.
REY.
Tu amo?
CAUTIVO.
Ya murió, que no debiera, Pues me ha dexado en poder De una tan braba muger, Que no la iguala una fiera.
REY.
Español eres?
CAUTIVO.
En Malaga nacido.
REY.
Bien lo muestras en ser tan atrevido, O tu Raxa caud, dalde seiscientos palos En las espaldas muy bien dados, Y luego le dad otros quinientos En la barriga, y en los pies cansados.
CAUTIVO.
Tan sin ley ni razon tantos tormentos Tienes para el que huye, aparejados?
REY.
Chito, Chifuz, Brequede, atalde, Abrilde, desollalde, y aun matalde,
_Metenle_.
No sé que raza es esta destos perros Cautivos Españoles. Quién se huye? Españoles. Quién no cura de los yerros? Españoles. Quién hurtando nos destruye? Españoles. Quién comete otros errores? Españoles: en cuyo pecho el cielo influye Un animo indomable, acelerado, Al bien y al mal contino aparejado. Una virtud en ellos he notado, Que guardan su palabra sin rebeses; Y en esta mi opinion me han confirmado Dos caballeros Sosas, Portugueses: Don Francisco tambien ha asigurado Que tiene el sobrenombre de Meneses, Los quales sobre su palabra han sido Enviados á España, y lo han cumplido. Don Fernando de Ormaza tambien fuese Sobre su fe y palabra, y asi ha hecho, Un mes antes que el termino cumpliese, Tal paga, con que quedo satisfecho: Con darles libertad sin interese Sé que acrecientan mi provecho, Que como van sobre su fe prendados, Pidoles los rescates tresdoblados. Bayran, sal allá fuera y llama luego Un cristiano de Izuf, Que quiero que grangee en su sosiego Por ver si mi opinion es verdadera, De pérdida y ganancia es este juego.
BAYRAN.
Señor, del bien hacer siempre se espera Galardon, y si falta en este suelo, La paga se dilata para el cielo.
_Entra_ AURELIO.
REY.
Ya sé quien eres, cristiano, Tu virtud, valor, y suerte, Y sé que presto has de verte En el patrio suelo Hispano. Esta Silvia es tu muger?
AURELIO.
Si señor.
REY.
Y adonde ibas Quando en las aguas esquivas Perdiste todo el placer?
AURELIO.
Yo te lo diré, señor, En verdaderas razones. De otro Rey y otras prisiones Fui yo esclavo, que fue amor. Desta Silvia enamorado Andube un tiempo en mi tierra, Y la fuerza desta guerra Me ha traido á este estado. Cumpli en esto mi deseo, Y pensando ir á Milan, Truxome el hado á este afan De esclavitud, do me veo.
REY.
No pierdas la confianza En esta vida importuna, Pues sabes que de fortuna La condicion es mudanza. Yo te daré libertad A tí y á Silvia al momento, Si teneis conocimiento De pagar tal voluntad. Mil ducados he de dar Por los dos, y lo que quiero Que me deis dos mil, empero Haveismelo de jurar. Y asi sobre vuestra fe Os partireis luego á España.
AURELIO.
Señor, á merced tamaña Qué gracias te rendiré? Yo prometo de inviallos Dentro de un mes sin mentir, Aunque los sepa pedir Por Dios, ó sino roballos.
REY.
Pues luego os aparejad, Y la primera saetia Tomad de España la via, Que á los dos doy libertad.
AURELIO.
El suelo y cielo te trate Qual merece tu bondad, Y toma mi voluntad Por prenda de mi rescate. Que yo perderé la vida O cumpliré mi palabra, Que este bien ya escarba y labra En mi sangre bien nacida.
MORO.
Señor, un navio viene.
REY.
De qué parte?
MORO.
Gavia tiene.
REY.
Debe ser de mercancia.
MORO.
Mi señor, ansi se suena, Que la mercancia es buena.
REY.
Si es limosna?
MORO.
Si será.
REY.
Vamos. Tú, Aurelio, procura Tu partida, y ten cuidado De aquello que me has jurado.
AURELIO.
Crezca el cielo tu ventura. Gracias te doy, eterno Rey del cielo, Que tan sin merecerlo has permitido Que por la mano de quien mas temia, Tanto bien, tanta gloria me ha venido.
_Entra_ FRANCISCO _cautivo, y luego los otros tres_.
FRANCISCO.
Albricias, caro Aurelio, que es llegado Un navio de España, y todos dicen, Que es de limosna, cierto, en el qual viene Un frayle Trinitario, cristianisimo, Amigo de hacer bien, y conocido, Porque ha estado otra vez en esta tierra Rescatando cristianos, y dió exemplo De una gran cristiandad y gran prudencia. Su nombre es Fray Juan Gil.
AURELIO.
Mira no sea Fray Jorge de Olivares, que es de la orden De la Merced, que aqui tambien ha estado, De no menos virtud y entendimiento, Tanto, que ya despues que obo despendido Veinte mil ducados que traia, En otros siete mil quedó empeñado. O caridad estraña, ó santo pecho!
SAAVEDRA.
Qué buen dia, compañeros, La limosna está en el puerto, Mi remedio tengo cierto, Porque aqui me traen dineros.
SEBASTIAN.
No tengo bien ni le espero, Ni en mi tierra siento quien Me pueda hacer algun bien.
OTRO.
Pues yo no me desespero.
FRANCISCO.
Dios nos ha de remediar, Hermanos, mostrad buen pecho, Que el Señor que nos ha hecho, No nos tiene de olvidar. Roguemosle como á padre Nos vuelva, y á nuestra Señora, Pues es nuestra intercesora Su madre, que es nuestra madre. Porque con su santo medio Nuestro bien está seguro, Que ella es nuestra fuerza y muro, Nuestra luz, nuestro remedio.
SAAVEDRA _haciendo oracion_.
SAAVEDRA.
Vuelve, Virgen santisima Maria, Tus ojos, que dan luz y gloria al cielo, A los tristes que lloran noche y dia, Regando con sus lagrimas el suelo. Socorrednos, bendita Virgen pia, Antes que este mortal corporeo velo Quede sin alma en esta tierra dura, Y carezca de usada sepultura.
SEBASTIAN.
Virgen bendita, que del Padre eterno Fuiste escogida, para dar el fruto Que quebrantó las puertas del infierno, Y del primer pecado quitó el luto, Vuelve tu rostro piadoso y tierno A la grande miseria, y al tributo Que aqui pasamos en tan triste calma, Pues está en peligro cada dia el alma.
OTRO.
En vos, Virgen dulcisima Maria, Entre Dios y los hombres medianera, De nuestro mar incierto cierta guia, Virgen, entre las virgenes primera, En vos, Virgen y madre, en vos confia Mi alma, que sin vos en nadie espera, Que me haveis de sacar con vuestras manos De dura servidumbre de paganos.
AURELIO.
Si yo, Virgen sagrada, he merecido De tu misericordia bien tan alto, Quándo podré mostrarme agradecido, Tanto, que no quede corto y falto? Recibid mi deseo, que subido Sobre un cristiano obrar, dará tal salto, Que toque ya, olvidado deste suelo, El alto trono del impirio cielo. Y en tanto que se llega el tiempo y punto De poner en efecto mi deseo, Al ilustre auditorio que está junto, En quien tanta bondad decierno y veo, Si ha estado mal sacado este trasunto De la vida de Argel y Trato feo, Pues es bueno el deseo que he tenido, En nombre del autor, perdon les pido.
_FIN DE LA COMEDIA_.
End of Project Gutenberg's Viage al Parnaso, by Miguel de Cervantes Saveedra