Chapter 3
Sin embargo debemos mantener la cabeza fría. Para oponerse a la vez a aquéllos que ponen las tecnologías en un pedestal y a los que sistemáticamente las conciben con hostilidad, se lanza en la web un movimiento llamado Technorealism (Realismo tecnológico) en marzo de 1998. Las ideas difundidas en el documento "Technorealism Overview" son retomadas en Quebec en el documento "Manifeste pour un technoréalisme" (Manifiesto para un tecnorealismo). Este manifiesto se apoya en los ocho principios siguientes: (1) las tecnologías no son neutras, (2) el internet es un medio de comunicación revolucionario, pero no una utopía, (3) el gobierno desempeña un papel importante en el ciberespacio, (4) la difusión de la información no garantiza su autenticidad, (5) conectar a las escuelas no garantizará una educación de mejor calidad, (6) la información debe estar protegida (en relación con el derecho de autor), (7) la red pertenece al dominio público, liego el público es quien debería gozar de sus beneficios, (8) la buena comprensión de las tecnologías debería formar parte de los fundamentos de la ciudadanía.
Según este manifiesto, "cuanto más popular se hace el ciberespacio, más se parece a la sociedad real en toda su complejidad. Las ventajas y el aspecto habilitador de la vida online corren pareja con algunas dimensiones maliciosas, perversas. (...) Contra lo que afirman algunos, el ciberespacio no es un lugar distinto regido por reglas distintas a las que rigen nuestra sociedad civil. Los gobiernos deben respetar las reglas y las costumbres nacidas con el ciberespacio, sin que por ello se le prohíba al público intervenir si algún ciudadano empieza a desvariar o si una empresa comete fraude. En calidad de representante del pueblo y guardián de los valores democráticos, el Estado tiene el derecho y la responsabilidad de contribuir a la integración del ciberespacio dentro de la sociedad civil. (...) Por muy potentes que sean nuestros ordenadores, nunca deberían sustituirse a la lucidez, el raciocinio y el juicio."
A pesar de todo, la web es una extraordinaria aventura. Para citar las palabras exactas de Tim Berners-Lee, su creador, "el sueño que se esconde detrás de la web es el siguiente: crear un espacio de información común en donde comuniquemos compartiendo la información. Es esencial que este espacio sea universal y que los hipervínculos puedan enlazar con cualquier tipo de datos: pueden ser personales, locales o mundiales. Tampoco importa que se trate sólo de esbozos o, al contrario, de documentos sofisticados. El sueño también tiene una segunda parte: el acceso a la web se generalizaría hasta tal punto que acabaría convirtiéndose en un espejo realista (o de hecho en la encarnación más directa) de la manera en que trabajamos, jugamos y hacemos vida social. Esto significa que tras contemplar online la descripción de nuestras relaciones sociales, podríamos utilizar los ordenadores para analizarlas, dar sentido a lo que hacemos, preguntarnos en qué tipo de espacio encuentra cada uno un lugar que le corresponde, y cómo podemos trabajar mejor juntos." (fragmento del documento "The World Wide Web: A very short personal history" (El World Wide Web: una muy corta historia personal), 1998, disponible en el sitio web del W3C)
1993: LA ONLINE BOOKS PAGE INVENTARIA LOS EBOOKS GRATUITOS
= [Resumen]
La Online Books Page fue creada en enero de 1993 por John Mark Ockerbloom para inventariar los textos electrónicos de dominio público en lengua inglesa de libre acceso en la web. Por esas fechas, John Mark estaba realizando un doctorado en la Universidad Carnegie Mellon (Estados Unidos). En 1999, empieza a trabajar en la Universidad de Pensilvania en el Departamento de investigación y desarrollo (research & development) de la biblioteca digital. En la misma época, también transfiere allí la Online Books Page, conservando la misma presentación, muy sobria, y prosigue con su trabajo de inventario en la misma línea. En 2003, el repertorio celebra sus diez años de existencia con más de 20.000 textos electrónicos inventariados, de los cuales 4.000 publicados por mujeres. En diciembre de 2006, cuenta con unos 25.000 títulos. A finales de 2007, contiene 30.000 títulos, de los cuales 7.000 títulos del Proyecto Gutenberg.
= [Texto]
Mientras algunos digitalizan las obras de dominio público, como el Proyecto Gutenberg y otros proyectos análogos, otros se proponen inventariar las obras de libre acceso en la web, para ofrecer al lector un punto de acceso común. Así pues John Mark Ockerbloom, estudiante de doctorado en la Universidad Carnegie Mellon (Estados Unidos), crea la Online Books Page, una página web destinada a inventariar las obras de lengua inglesa.
Cinco años más tarde, en septiembre de 1998, John Mark relata: "Yo era uno de los webmasters del Departamento de informática del CMU (Carnegie Mellon University), y empecé con nuestro sitio web local en 1993. Éste comprendía páginas con enlaces hacia recursos disponibles localmente, entre los que figuraba al principio la Online Books Page con enlaces hacia libros puestos en línea por personas de nuestro departamento (por ejemplo Robert Stockton, quien realizó versiones web de algunos textos del Proyecto Gutenberg). Después los usuarios empezaron a pedir enlaces hacia libros disponibles en otros sitios web. Me di cuenta de que muchos sitios web (y no solamente el Proyecto Gutenberg o Wiretap) proponían libros en línea, y que podría ser útil tener una lista completa que permitiera descargar o leer libros dondequiera que se encontraran en la red. Fue así como empezó mi catálogo.
Dejé mi actividad de webmaster en 1996, pero mantuve la Online Books Page porque entretanto me apasioné por el enorme potencial que representaba el internet para poner la literatura al alcance de mucha gente. Ahora se han puesto en línea tantos libros que resulta difícil para mí mantenerme al día (de hecho, tengo mucho retraso). Pero pienso seguir con esta actividad de una manera u otra. Me intereso mucho por el desarrollo del internet como medio de comunicación de masa durante los próximos años. También me gustaría seguir comprometido de un modo u otro en la difusión gratuita de libros para todos en el internet, ya sea que esta tarea forme parte integrante de mi actividad profesional, o que me dedique a una actividad voluntaria similar durante mi tiempo libre."
A finales de 1998, John Mark Ockerbloom obtiene su doctorado en informática. En 1999, empieza a trabajar en la Universidad de Pensilvania, en la el Departamento de investigación y desarrollo (research & development) de la biblioteca digital. En la misma época, también transfiere allí la Online Books Page, conservando sin embargo la misma presentación, muy sobria, y prosigue con su trabajo de inventario en la misma línea. El repertorio inventaría 12.000 textos en línea en 1999, 20.000 textos en 2003 (de los cuales 4.000 publicados por mujeres), 25.000 textos en 2006 et 30.000 textos en 2007, de los cuales 7.000 títulos del Proyecto Gutenberg.
En 1999, estalla una controversia acerca de un fortalecimiento de la ley de copyright de 1976, mediante una enmienda fechada del 27 de octubre de 1998. A consecuencia muchas obras que estaban a punto de pasar al dominio público permanecen bajo copyright, en perjuicio de Michael Hart (fundador del Proyecto Gutenberg), de John Mark Ockerbloom y de muchos otros.
John Mark explicó en agosto de 1999: "Me parece importante que los internautas entiendan que el copyright es un contrato social concebido para el bien público – y esto incluye tanto a los autores como a los lectores. Esto significa que los autores deberían tener el derecho de utilizar de manera exclusiva y por un tiempo limitado las obras creadas, así como se especifica en la ley actual sobre el copyright. Pero esto significa también que cuando expire el copyright, sus lectores deberían tener el derecho de copiar y reutilizar este trabajo tantas veces como lo deseen.
Últimamente en los Estados Unidos han intentado repetidamente retirarles a los lectores estos derechos, limitando las reglas relativas a la utilización de dichas obras, prolongando la duración del copyright (algunas propuestas prevén incluso un plan de copyright perpetuo) y extendiendo la propiedad intelectual a trabajos que no son obras de creación (véase por ejemplo las propuestas de copyright para las bases de datos). Incluso hay propuestas que pretenden sustituir por completo la ley de copyright por una ley que establecería un contrato mucho más fuerte. Me parece mucho más difícil compartir la opinión de Jack Valenti, director de la Asociación cinematográfica de Estados Unidos (MPAA: Motion Picture Association of America), cuando éste pide que se dejen de copiar las películas bajo copyright, cuando sé perfectamente que si esto se aceptara, ninguna película pasaría al dominio público (...). Al ver cómo las empresas de medios de comunicación tratan de bloquear todo lo que pueden, no me sorprende que algunos usuarios reaccionen poniendo en línea todo lo que pueden. Desgraciadamente esta actitud también perjudica los derechos legítimos de los autores."
¿Cómo resolver este dilema a nivel práctico?
"Los que tienen intereses en juego en este debate tienen que hacer frente a la realidad, y reconocer que los productores de las obras y sus usuarios tienen ambos intereses legítimos en la utilización de éstas. Si la propiedad intelectual se negociara por medio de un equilibrio de principios en lugar de ser gobernada por el juego del poder y del dinero que se suele observar a menudo, quizás sería posible llegar a un compromiso razonable."
1994: CADA VEZ MAS TEXTOS ESTAN DISPONIBLES EN LA WEB
= [Resumen]
A principios de los años 90, aparecen en línea las primeras versiones electrónicas de periódicos a través de servicios comerciales como America Online o CompuServe. Con la aparición del primer navegador a finales de 1993 y gracias al desarrollo rápido de la web que esto permite, numerosos "zines" (boletines) no comerciales empiezan a brotar, directamente en forma electrónica, y los órganos comerciales de prensa crean sus propias páginas web. También hay editores que deciden poner títulos de sus catálogos en la red, con acceso libre y gratuito, con la esperanza de ver aumentar así las ventas de las versiones impresas. La National Academy Press (NAP) es la primera editorial en tomar el riesgo, tan pronto como en 1994, y acaba ganando la apuesta. Sigue sus pasos la MIT Press (MIT: Massachusetts Institute of Technology) en 1995.
= E-zines
Los primeros títulos puramente electrónicos son obras cortas, inventariadas en la E-zine-list, una lista creada durante el verano de 1993 por John Labovitz. "Zine" es la abreviatura de "fanzine" o "magazine", y por lo general es obra de una persona o de un grupo pequeño. En cuanto al "e-zine" – contracción de "zine electrónico" – sólo se difunde por correo electrónico o en un sitio web. No suele contener publicidad, no tiene fines de lucro ni se dirige a una audiencia de masas.
¿Cómo nace la E-zine-list? En el historial del sitio web, John Labovitz relata que al principio, su objetivo es dar a conocer Crash, un zine en versión impresa del cual desea crear una versión electrónica. Se pone a buscar directorios, pero sólo encuentra el grupo de discusión Alt.zines, y archivos como The Well y The Etext Archives. Entonces se le ocurre crear un directorio organizado. Empieza con doce títulos clasificados manualmente con un programa de tratamiento de textos. Luego redacta su propia base de datos. En cuatro años, entre 1993 y 1997, ya no se trata de decenas sino de centenas de e-zines, y el mismo significado de la palabra e-zine se hace más amplio, para referirse a partir de entonces a cualquier tipo de publicación que haya sido editada por vía electrónica, aunque "exista aún un grupo original e independiente, minoritario, que sigue publicando lo que le dicta el corazón, más allá de los límites de lo que solemos llamar un e-zine". En el verano de 1998, la E-zine-list comprende 3.000 títulos.
= La prensa online
El desarrollo de la prensa en línea (en los años 90) es interesante porque prefigura el del libro en línea (en los años 2000).
A principios de los años 90, se pueden consultar las primeras ediciones electrónicas de periódicos a través de servicios comerciales como America Online o CompuServe. Tras la aparición del primer navegador a finales de 1993 y gracias al crecimiento rápido de la web que resulta de ello, los órganos de prensa empiezan a crear sus propios sitios web.
En el Reino Unido, el Times y el Sunday Times deciden crear un sitio web común llamado Times Online, que ofrece incluso la posibilidad de generar una edición personalizada.
En los Estados Unidos, la versión online del Wall Street Journal no es gratuita pero logra atraer a 100.000 suscriptores en 1998. En cambio la suscripción es gratuita para leer el New York Times en línea. En cuanto al Washington Post, propone las noticias del día en línea y numerosos artículos archivados, con imágenes, sonido y vídeos. Pathfinder (rebautizado más adelante Time) es el sitio web del grupo Time-Warner, que edita las revistas Time Magazine, Sports Illustrated, Fortune, People, Southern Living, Money, Sunset, etc. En este sitio web se pueden leer artículos "caseros", realizando una búsqueda por fecha o por tema. Y por supuesto también está presente en la web la revista Wired, primera revista impresa enteramente dedicada a la cibercultura, lanzada en California en 1992.
A partir de febrero de 1995, se inaugura el primer sitio web de un periódico impreso francés, el del mensual Le Monde diplomatique. Este sitio se estrenó con ocasión del foro de imágenes Imagina, y fue elaborado en el marco de un proyecto experimental con el Instituto nacional de audiovisual (INA: Institut national de l’audiovisuel). Facilita acceso al conjunto de los artículos desde enero de 1994, clasificados por fecha, por tema y por país. La integralidad del último número publicado se puede consultar gratuitamente durante dos semanas después de su fecha de publicación. Un foro de discusión permite al periódico mantener un diálogo con sus lectores.
A finales de 1995, el diario francés Libération también crea su propio sitio web, poco después del lanzamiento del "Cahier Multimédia", un cuaderno semanal impreso incluido en la edición del jueves. El sitio presenta la portada del diario, la sección Multimedia (que reúne los artículos del "Cahier Multimédia" y los informes de los cuadernos anteriores), el "Cahier Livres" (Libros) junto con el primer capítulo de las novedades seleccionadas por el diario, y muchas más secciones. La sección Multimedia es rebautizada más adelante Numériques (Digitales).
El sitio web del diario francés Le Monde se estrena en 1996. Presenta informes en línea, la portada en versión gráfica a partir de las 13.00, la integralidad del periódico antes de las 17.00, la actualidad en colaboración con la AFP (Agence France-Presse), y secciones relativas a la Bolsa, los libros, el mundo multimedia y el deporte. En 1998, el periódico online completo cuesta 5 FF (0,76 euros) mientras que la edición impresa cuesta 7,50 FF (1,15 euros). Los artículos del suplemento semanal impreso "Télévision-Radio-Multimédia" que tratan del multimedia están disponibles gratuitamente en línea en la sección Multimedia, rebautizada después "Nouvelles Technologies" (Nuevas Tecnologías).
L’Humanité es el primer diario francés en ofrecer libre acceso a la versión integral del periódico en la web. Clasificados por secciones, los artículos están disponibles sobre las 10.00 o las 11.00 de la mañana, excepto el número del sábado, disponible en línea sólo a partir del lunes siguiente. Todos los artículos se archivan en el mismo sitio web.
La prensa regional también está bien representada en la web, por ejemplo Dernières nouvelles d’Alsace (en el este de Francia) y Ouest- France (en el oeste de Francia).
Lanzado en septiembre de 1995, el sitio web de Dernières nouvelles d’Alsace propone la edición del día en versión integral, así como información práctica: cotizaciones en Bolsa, cálculo de los impuestos, etc., con 5.500 visitas diarias en junio de 1998. Ofrece también una edición abreviada en alemán.
El diario Ouest-France aparece en línea en julio de 1996. Primero el sitio web se llamaba France-Ouest, pero fue renombrado más adelante Ouest-France, o sea como el mismo diario.
¿Qué clase de repercusiones tiene el internet para los periodistas? Según Bernard Boudic, responsable editorial del sitio web de Ouest- France, "todavía son leves (en junio de 1998). Hace poco que podemos ofrecerles a todos acceso al internet (en la redacción del Ouest-France hay 370 periodistas repartidos entre 60 oficinas de redacción, 12 provincias... no resulta tan sencillo). Algunos utilizan el internet para la mensajería electrónica (correo interno o externo, recepción de textos de los corresponsales desde el extranjero, envío de diversos archivos) y como fuente de información. Pero esta práctica aún necesita extenderse y generalizarse. Por supuesto, reflexionamos también sobre la escritura multimedia y su retroacción sobre la escritura impresa, discutimos de los cambios en las costumbres de nuestros lectores, etc. (...)
El internet es a la vez una amenaza y una suerte. Una amenaza que pesa sobre el documento impreso, no cabe duda: el internet capta la publicidad y los anuncios por palabras, influye en los reflejos de los lectores, provoca un progresivo desinterés del público por las versiones impresas. También es peligroso por la competencia que representa un medio de comunicación gratis, y a disposición de cualquier persona deseosa de difundir información propia... Pero también es una oportunidad para aceptar retos, y rejuvenecer la prensa impresa."
Estos temas vuelven a surgir unos años más tarde cuando nace el libro digital: relación más tenue entre autor y lectores, necesidad de una formación técnica, versión de pago y/o versión gratuita, versión digital y/o versión impresa, etc.
= Libros gratuitos / de pago
La cuestión es saber si la publicación gratuita de un libro perjudica o no las ventas de la versión impresa. La National Academy Press (NAP) es la primera editorial en tomar semejante riesgo en los Estados Unidos, ya en 1994, y acaba ganando la apuesta.
"A primera vista, aquello no parece lógico", escribe Beth Berselli, una periodista del Washington Post, en un artículo de noviembre de 1997. "Un editor de Washington, la National Academy Press (NAP) vio sus ventas aumentar en un 17% en un año tras haber publicado en el internet 700 títulos de su catálogo actual, permitiendo así a cualquier persona leer gratuitamente sus libros. ¿Quién dijo que ya nadie compraría la vaca si la leche se distribuía gratuitamente?"
Luego una política como ésta, atípica, parece dar sus frutos. La National Academy Press (que a continuación se convertiría en la National Academies Press) es un editor universitario que publica unos 200 libros al año, esencialmente libros científicos y técnicos, y manuales de medicina. En 1994, decide poner en acceso libre en la web el texto integral de cientos de libros, para que los lectores los puedan "hojear" en pantalla antes de decidir comprarlos o no, así como lo harían en una librería. La NAP es el primer editor que apuesta por este proyecto, una iniciativa aclamada por las demás editoriales, aunque sin embargo seguían dudando en lanzarse también a la aventura, por tres motivos: los gastos excesivos generados por la puesta en línea de miles de páginas, los problemas de derechos de autor, y una "competencia" que juzgan perjudicial para la venta de estos libros.
En el caso de la NAP, fueron los mismos autores quienes pidieron que sus libros aparecieran en el sitio web, para dar a conocer su obra. Para la NAP, la web representa un nuevo instrumento de marketing para hacer frente a las 50.000 obras publicadas cada año en los Estados Unidos. Se concede un descuento de 20% sobre cualquier pedido realizado en línea. La presencia de estos libros en la web provoca también un aumento de las ventas telefónicas. En 1998, el sitio web de la NAP ofrece unos mil títulos en versión integral. La solución por la que optó la NAP también fue adoptada a partir de 1995 por la MIT Press. Fue un éxito: en poco tiempo se duplicaron las ventas de los títulos disponibles en versión integral en la web.
1995: AMAZON.COM ES LA PRIMERA GRAN LIBRERIA ONLINE
= [Resumen]
En julio de 1995, Jeff Bezos funda en Seattle (Estados Unidos) la librería online Amazon.com, futuro gigante del comercio electrónico, a la que el público acabaría llamando simplemente "Amazon". Amazon empieza con diez empleados y con tres millones de artículos a la venta. Cinco años más tarde, en noviembre de 2000, la sociedad cuenta con 7.500 empleados, 28 millones de artículos, 23 millones de clientes y cuatro filiales: en el Reino Unido (inaugurada en octubre de 1998), en Alemania (inaugurada en la misma fecha), en Francia (en agosto de 2000) y en Japón (en noviembre de 2000). La quinta filial abre sus puertas en Canadá (en junio de 2002), y a continuación la sexta, Joyo, en China (en septiembre de 2004). Al llegar el 3er trimestre de 2003, la sociedad obtiene beneficios por primera vez en su historia. Presente en siete países y habiéndose convertido ya en una referencia mundial para el comercio online (junto con eBay), Amazon celebra sus diez años de existencia en julio de 2005, con 9.000 empleados y 41 millones de clientes.
= En los Estados Unidos
# Primeros pasos
A mediados de los años 90 nacen nuevas librerías directamente en la web. Carecen de paredes, de escaparates, e incluso de rótulo en la calle. Realizan todas sus transacciones a través del internet. Es el caso de Amazon.com, que abre sus puertas "virtuales" en julio de 1995 bajo la batuta de Jeff Bezos, con un catálogo de tres millones de libros y diez empleados basados en Seattle, en la costa oeste de los Estados Unidos.
Quince meses antes, en la primavera de 1994, Jeff Bezos realiza un estudio de mercado para determinar cuál es el mejor "producto" para poner a la venta en el internet. Su lista incluye veinte productos mercantiles, entre los cuales figuran la ropa y las herramientas de jardinería. Los cinco primeros del listado resultan ser los libros, los CD, los videos, los softwares y el material informático.
"He utilizado una serie de criterios para evaluar el potencial de cada producto", relata Jeff Bezos en 1997 en el kit de prensa de Amazon. "El primer criterio fue el tamaño de los mercados existentes. Me he percatado de que la venta de libros representaba un mercado global de 82 millardos de dólares US. El segundo criterio fue el tema del precio. Yo quería un producto barato. Mi razonamiento era el siguiente: ya que ésta sería la primera compra que la gente iba a realizar en línea, el precio había de ser módico. El tercer criterio fue la variedad de artículos que se podría proponer a los clientes: había tres millones de títulos para los libros mientras que sólo había 300.000 títulos para los CD, por ejemplo."
# Expansión
Durante la primavera de 1997, Amazon decide inspirarse del sistema de "asociados" en línea lanzado unos meses antes por la gran librería online británica Internet Bookshop. Cualquier persona que posea un sitio web puede vender libros que pertenecen al catálogo de Amazon cobrando un porcentaje de 15% sobre las ventas. El "asociado" selecciona los títulos del catálogo que le interesan en función de sus centros de interés, y redacta sus propios resúmenes. Amazon recibe los pedidos por su intermedio, envía los libros, redacta las facturas, y le envía un informe semanal de actividad junto con el pago correspondiente. En la primavera de 1998, la red de Amazon cuenta con más de 30.000 sitios web asociados.