Tratado Metodico Y Practico De Materia Medica Y De Terapeutica
Chapter 16
Las principales indicaciones de la _nuez moscada_ recaen: 1.º sobre la histeria mas general ó comun, por la atonía nerviosa que constituye el fondo de esta afeccion, en personas linfáticas, delicadas ó debilitadas, y que esperimentan, desde mas ó menos tiempo, las alteraciones nerviosas de los accesos histéricos ó simplemente nerviosos. Este medicamento conviene con principalidad en las convulsiones y accesos de debilidad y desfallecimiento; así como tambien en los accidentes nerviosos propios de las personas de carácter inconstante. La _valeriana_ está mas indicada, respecto á estas afecciones, en la impresionabilidad histérica de los sentidos y en una disposicion á la desesperacion, que á la instabilidad moral; 2.º en el estado de debilidad nerviosa de los convalecientes y de los hipocondríacos en los que se observan síntomas de irritacion espinal, menstruaciones retardadas ó débiles, digestiones muy lentas, calores internos incómodos, accesos de debilidad, laxitud al menor esfuerzo, necesidad de acostarse despues del mas ligero movimiento; 3.º en la debilidad muscular que procede de la debilitacion del cerebro y de los nervios, con diminucion de la memoria, y en las parálisis parciales incompletas seguidas á consecuencia de fiebres nerviosas graves, en otras varias afecciones, tales como la angina diftérica; 4.º en los accidentes graves, tales como diarreas pútridas, espectoracion sanguinolenta en ciertos casos de fiebres nerviosas despues de aliviarse el estado general, por una disposicion local asténica, de reblandecimiento de las membranas mucosas; 5.º en algunas neuralgias de los órganos de los sentidos, con caquexia, plétora venosa ó constitucion del mismo nombre. Las neuralgias del oido, de los dientes....., son dislacerantes, se agravan por la noche, con la humedad y el aire frio, se alivian con el calor y remiten por el dia; están acompañadas de una sensacion de plenitud ó de hinchazon de la parte, de pinchazos quemantes, de incomodidades, vértigos, náuseas, abatimiento, sudores parciales de corta duracion, y en las odontalgias en que las encías sangran con facilidad; 6.º en las gastro-atonías con calor acre y calambres en el estómago, falta de apetito y sed, sensacion de plenitud, timpanizacion del estómago, síntomas de hepatitis crónica, flatuosidades, diarreas, y en general, en las dispepsias de los que han abusado de las tisanas y de las bebidas acuosas templadas; 7.º en la inercia de los órganos génito-urinarios, con carencia de deseos venéreos y de ereccion, y flujo prostático; 8.º en la dismenorrea é irregularidad de las reglas por debilidad del útero, cuando hay sensacion de espulsion por la vagina en la época catamenial, lumbago, laxitud, indisposicion gástrica, aflujo de saliva ó de viscosidades en la boca.
La accion de la _nuez moscada_, en fin, puede utilizarse en la eclampsia de los niños caquécticos, en algunas fiebres intermitentes crónicas, en los cólicos flatulentos de las personas delicadas ó de los gastrónomos, en algunos casos de asma y de bronquitis crónica con debilitacion y flegmorragia, y en ciertas afecciones de sugetos anémicos ó profundamente debilitados, tales como descenso del recto, vómitos, afeccion escorbútica, desfallecimientos, etc.....
=Dósis.=--Se usa generalmente la tintura ó las trituraciones: la primera, á la dósis de 2 á 5 gotas en agua, y las últimas, por fracciones de 5 á 10 centígramos varias veces al dia. Los desórdenes nerviosos en general, ya del sistema nervioso cérebro-espinal, ya del digestivo, exigen dósis mucho mas débiles: una gota de la primera atenuacion ó de la tercera, y á veces, cuatro ó cinco glóbulos de la sesta ó duodécima y aun de una mas elevada, especialmente en personas irritables y sanguíneas. En los indivíduos nerviosos, la accion de este medicamento es fugaz ó inconstante si la dósis es muy débil, asercion que solo chocará á médicos poco familiarizados con la práctica homeopática.
NUX VOMICA (NUEZ VÓMICA).
§ I.--Historia.
Es la semilla del _strychnos nuez vómica_, de la familia de las apocíneas, _Juss._--Pentandria diginia, _Linn._--Algunos prácticos no han titubeado en reunir en un mismo capítulo y en una misma esposicion, la _haba de San Ignacio_, la _nuez vómica_ y la _estricnina_. Siendo esta un elemento constitutivo esencial de las dos primeras sustancias, ofrece en verdad grande analogía de accion con ellas; pero esta analogía es mayor con la _nuez vómica_, por lo cual tratamos de esta con separacion, y confundimos la _estricnina_ con aquella, advirtiendo sin embargo que este artículo está consagrado á la _nuez vómica_, aunque sin prejuzgar las cuestiones relativas á los síntomas que diferencian su accion de la de la _estricnina_, y menos aun las diferencias que existen en los efectos de las diversas sales de la última, efectos que no están aun suficientemente esperimentados, debidos principalmente al alcalóide puro que es el preferible en la práctica. No sucede lo mismo con la _nuez vómica_, pues mejor conocida por las numerosas esperiencias hechas en el hombre sano, y por su uso frecuente en las enfermedades[13], ocupa hoy un lugar distinguido en la materia médica.
Empleada primeramente la _nux vómica_ de un modo empírico, ha sido muy poco conocida porque se la ha usado á dósis capaces de producir inmediatamente efectos nerviosos y espasmódicos que anulaban, como es natural, la mayor parte de los especiales, considerándosela tan solo como un poderoso escitante del aparato raquidiano. Otros hicieron de ella despues un hipostenizante espinal, y la mayoría la reservaban para los casos de paraplegía; y por mas de un siglo, se tuvieron en muy poco los síntomas que desarrollaba en los órganos digestivos y circulatorios. Prácticos de diversas escuelas la emplean y recomiendan, sin embargo, en la fiebre intermitente, en el asma, la coqueluche, los cólicos, la disentería, el cólera, la peste, la hipocondría, la histeria, la epilepsia, gota, hidropesía, amaurosis y parálisis, la encefalitis y mielitis crónicas, y hasta en las inflamaciones francas.
Teniendo, como tenemos, una patogenesia estensa de la _nuez vómica_, compuesta: 1.º de los síntomas recogidos en el hombre sano; 2.º de los consignados por varios autores; y 3.º por numerosos casos de curacion, podemos especificar sus indicaciones, tanto por los síntomas, como por las condiciones de edad, de temperamento, de clima, las mas análogas á sus efectos y las mas favorables á su accion. La _nuez vómica_ pues, en consideracion á estos datos, es ya uno de los medicamentos mas útiles, mas usado en varios y numerosos casos.
§ II.--Efectos fisiológicos.
Los síntomas de la _nuez vómica_ espresan una accion electiva en los sistemas nervioso y gástrico. Se ha exagerado infundadamente su poderosa influencia en los nervios ganglionares, en el ráquis, en el cerebro, en los sentidos, en los órganos digestivos y en el sistema venoso, segun que se prestaba mas atencion á su eficacia en las neuropatías sobre todo convulsivas, en los accesos de espasmos, de dolores, de fiebres mas ó menos periódicas, en las afecciones gástricas, en las congestiones, hemorragias, flegmasías y afecciones inflamatorias de las membranas mucosas y del útero.
Su influencia en el sistema nervioso ganglionar y raquidiano se hace sentir desde los vasos capilares hasta las estremidades nerviosas; desde la digestion hasta la plasticidad, lo cual esplica los síntomas prodrómicos febriles y la afeccion de los capilares arteriales que se halla entre sus efectos; esto esplica tambien sus numerosos síntomas espasmódicos, paralíticos, asmáticos, gástricos, y la importancia que la han dado ciertos prácticos en el tratamiento de las afecciones de la médula, y particularmente su parte lumbar, de las fiebres de curso paroxísmico y de las enfermedades de los órganos de la respiracion y de la digestion.
Su accion en el aparato gástrico es de tal modo especial, que domina todas las formas morbosas en las que puede jugar con ventaja, ó que por lo menos constituye parte de todas sus indicaciones; de todo lo cual se podrá formar una idea, diciendo que es el regulador de la inervacion abdominal. En esto consiste su diferencia de la _pulsatila_ respecto á la influencia en los órganos digestivos y en todo el sistema de la vena-porta. El doctor Rau la atribuia una accion especial en los nervios ganglionares, y á la cual referia los dolores, las estancaciones venosas, los espasmos, las congestiones, las plétoras abdominales, las inflamaciones y las escitaciones nerviosas del cerebro y de la periferia. Esta manera de ver resume con bastante exactitud la patogenesia de la _nuez vómica_, y su estudio ha conducido á otros autores á considerar la accion de este medicamento sobre el sistema nervioso ganglionar como esencial y como la causa que determina en las cavidades viscerales y otros órganos, congestiones, obstrucciones, irritaciones y flogoses, de donde resultan las neuralgias, los espasmos, las afecciones febriles que se pueden llamar gástricas, venosas, hemorroidales, uterinas, mucosas, y en las que siempre domina el eretismo.
Distantes estamos, sin embargo, de la época en que los espasmos, las parálisis, fenómenos sobresalientes de la _nuez vómica_, absorbian la atencion é impedian observar los fenómenos mas especiales que la constituyen hoy en uno de los medicamentos mas importantes y la dan su mayor influencia en sus relaciones con el aparato gástrico. Es de observacion que todo grupo de síntomas gástricos en los que se desenvuelve el eretismo, haya ó no fiebre, corresponde mas ó menos directamente á la accion de la _nuez vómica_; y que toda enfermedad, aguda ó crónica, que reclama este medicamento, ofrece por cualquier lado que se la mire, una afeccion gástrica ó una alteracion de las funciones digestivas, sea cual quiera la forma de la enfermedad nerviosa, sanguínea ó linfática.
Por esta razon se ve que su primera influencia se espresa por alteraciones nerviosas y gástricas, así como tambien en el período agudo de su accion, es decir, cuando el sistema circulatorio toma parte en las sinergias patogenésicas, como en el estado crónico de su accion, cuando el organismo entero se ha modificado por el medicamento hasta en el aparato nutritivo y en la plasticidad.
No se puede negar que el eretismo, cierta tension ó rigidez de la fibra, presiden siempre la evolucion de la accion de la _nuez vómica_ en todos los aparatos orgánicos. Este eretismo constituye por lo tanto una disposicion característica de todos los estados morbosos que son propios de este medicamento, y distingue todos los síntomas nerviosos sanguíneos y gástricos.
El moral está en armonía con esta disposicion de los órganos, presentando en la _nuez vómica_ los fenómenos siguientes: humor irascible, carácter colérico, irritable, imperioso, hasta el punto que una de sus principales contraindicaciones es el carácter dulce y tímido del enfermo. Los fenómenos de sobreescitacion moral y de los sentidos pertenecen á su accion directa sobre el cerebro y los nervios de relacion; los síntomas de depresion moral y de apatía son el resultado de una disposicion hipocondríaca y efecto de la influencia gástrica sobre el cerebro; pero no se puede decir, como lo dice un autor moderno, que la accion de la _nuez vómica_ sobre el alma es absolutamente deprimente, que la priva de la aptitud reflexiva, que debilita la voluntad á pesar de su esfuerzo y de la terquedad para con los demás; porque las observaciones clínicas demuestran que esta tenacidad é irascibilidad son características en los casos propios de la _nuez vómica_, y porque las esperiencias lo confirman en su accion sobre el hombre sano.
Está suficientemente probado por la observacion y la esperiencia, que la _nuez vómica_ corresponde principalmente á las personas morenas de organizacion seca, á los adultos, á los temperamentos bilioso y nervioso ó bilioso sanguíneo, á los hombres entregados á los escesos de la buena mesa, del café, de las bebidas alcohólicas, así como tambien á las personas de bufete y que tienen una vida sedentaria que exalta el espíritu y activa la influencia del sistema gástrico ó venoso abdominal, aun en las constituciones linfáticas. Las numerosas esperimentaciones de muchos medicamentos en el hombre sano hacen resaltar bajo este punto de vista un hecho que es muy importante en la práctica: queremos indicar las modificaciones morales análogas á las físicas, y que tantas veces bastan para diferenciarlas, y para caracterizar la accion de varias sustancias. Recordarémos en pocas palabras, que la _nuez vómica_ difiere, en cuanto al moral, del _acónito_ por su ansiedad y la fijeza de sus ideas, de la _manzanilla_ por su carácter apesadumbrado y terco, de la _pulsatila_ por su tristeza y dulzura; si bien son análogos de la _nuez vómica_ bajo otros puntos de vista; de la _coca de Levante_ por el humor desapacible y la concentracion en sí mismo; de la _ignacia_ por su despecho é indignacion, y tambien por su vivacidad y su dulzura, en las afecciones gástricas.
Las enfermedades de las personas que dejamos indicadas, son aun mas propias de la _nuez vómica_, si residen en países cálidos, en sitios elevados y secos, en la estacion del estío. Se advierte que el _arsénico_ se halla en condiciones de eficacia casi siempre opuestas á las de la _nuez vómica_; se ha podido apreciar que se adapta mejor á un estado moral contrario, que obra mas eficazmente en personas distintamente dispuestas. La _nuez vómica_ tiene una accion esténica, mientras que la del _arsénico_ es deprimente. Aquella exalta la vitalidad al desordenarla, el _arsénico_ la abate al perturbarla, y mientras que este tiende á la estincion de la vida por un ataque directo, la _nuez vómica_ aniquila, sofocándola por la escitacion. Así pues, los síntomas siguientes de la _nuez vómica_ son completamente opuestos á los del _arsénico_ en las mismas categorías, agravacion de los padecimientos por la mañana despues de dormir y por las bebidas alcohólicas, por las vigilias, por la vida sedentaria, por el calor, el movimiento y los alimentos; alivio de los padecimientos estando acostado; elevacion y mejoría del pulso, aumento del calor, gusto amargo y repugnante de los alimentos, manifestacion de los fenómenos nerviosos á la primera influencia del medicamento.
Este antagonismo entre la _nuez vómica_ y el _arsénico_ desaparece en los casos graves en que la vida está próxima á estinguirse, porque los dos medicamentos se confunden y convierten en sus últimos efectos sobre la inervacion ganglionar, en una potencia de depresion y de aniquilacion, que, aunque diferente por su naturaleza, conduce á un mismo fin. Uno y otro medicamento gozan, pues, de una grande eficacia en las afecciones asmáticas y gastrálgicas, en las neuralgias y neuroses graves, hasta en las circunstancias de mas peligro en que la inminencia de una parálisis ó de una inercia de la fibra anuncian una inervacion desfalleciente.
La _nuez vómica_ es aun, con el arsénico y la _pulsatila_, uno de los mejores medios que se pueden oponer en general á las consecuencias, á los escesos de las bebidas alcohólicas y del _opio_. En estos casos, aun en el estado crónico y asténico, la irritabilidad de la fibra y el eretismo son un signo indicador de la _nuez vómica_. Este eretismo que caracteriza igual y particularmente su estado agudo, la aproxima á la _brionia_, no solo por el ritmo de sus neuralgias, sino porque en uno y otro medicamento, las afecciones se agravan por el movimiento, por el aire libre y despues de comer; en la _brionia_, sin embargo, la agravacion se presenta hácia media noche, mientras que en la _nuez vómica_ se verifica ya por el dia.
Considerada, en fin, la _nuez vómica_ bajo el punto de vista de la irritabilidad de la fibra y del eretismo sanguíneo nervioso, es el antídoto del _azufre_ en las flegmasías y las fiebres subagudas, crónicas ó lentas.
A pesar de nuestro deseo de concluir, tenemos que indicar aun la accion de la _nuez vómica_ en la contractilidad é irritabilidad de la fibra. Sus síntomas espresan una influencia activa sobre la fibra; sus espasmos son esténicos y todos sus fenómenos nerviosos, aun en el estado grave y en el diatésico ó crónico, son irritativos y con eretismo. La clínica corrobora estos datos por su uso en la hernia estrangulada, en las contracciones espasmódicas, y en las violentas del útero y los estados espasmódicos activos; en el esceso de irritabilidad de las personas nerviosas, y la disposicion esténica que se opone al efecto natural de los medicamentos apropiados. El esceso de sensibilidad á los medicamentos, ya por medio del sistema nervioso cérebro-espinal en las enfermedades agudas, ya por los nervios ganglionares en las enfermedades crónicas y gástricas, se calma muy bien con la _nuez vómica_: este estado debe distinguirse de la irritabilidad neuro-asténica de la _manzanilla_ y la de la _pulsatila_ que es debida á la anemia ó á la venosidad. Por otra parte, el fondo nervioso y asténico de la _pulsatila_ y de la _manzanilla_ se espresa por una movilidad que se halla tambien en los efectos de la _ignacia_ y sobre todo del _café_.
Preciso es, pues, convenir en que la accion de la _nuez vómica_ en la irritabilidad muscular y la contractilidad de la fibra es esténica, y opuesta completamente á la del _opio_, aun en los casos en que la atonía de los tejidos y la inercia de la fibra inclinasen á creer en una astenia real. Si se observan bien las afecciones de este género, el estreñimiento rebelde, por ejemplo, en el que es eficaz la _nuez vómica_, se reconocerá que mas bien hay irritabilidad que inercia; que el estreñimiento es erético y no asténico. De esto no se deduce que la _nuez vómica_ no corresponda tambien á la atonía de la fibra que resulta de su irritabilidad, tanto en los músculos voluntarios como en las fibras de los de la vida orgánica y animadas por los nervios ganglionares; de suerte, que en los casos de inercia real de la fibra y de los esfínteres, por ejemplo la incontinencia de orina de los viejos, no pertenece á la _nuez vómica_ sino cuando haya irritacion primordial y una debilidad, á consecuencia de la astenia y de la inercia, de las que nos ocuparémos, y que reclaman la eficacia de este medicamento.
§ III.--Efectos terapéuticos.
=A.= _Fiebres y afecciones flegmásicas._--El hombre civilizado sufre pocas enfermedades en cuya curacion no intervenga la _nuez vómica_. Establecerémos sus indicaciones por los síntomas esenciales, sin volver despues á las que emanan del estado general, de la naturaleza ó sitio de la enfermedad, del temperamento y otras circunstancias favorables y análogas á la accion de la _nuez vómica_.
En el período prodrómico de las fiebres, corresponde este medicamento á un estado espasmódico mas grave que el de _acónito_, y en el que se observa el azulamiento de los dedos de las manos, y de la cara, las contracciones espasmódicas de las estremidades, desfallecimientos, calofríos parciales en medio del frio general, dolores de estómago, espiraciones ardorosas que vuelven hácia el corazon, ansiedad; el sistema nervioso ganglionar está vivamente afectado; los fenómenos gástricos, los cólicos, los conatos al vómito, el color amarillento de la piel y de la cara, solo se desarrollan durante el calor y en la agudeza de la fiebre. Pero tambien se reproduce el calofrío en este mismo estado de agudeza, especialmente por poco que se descubra el enfermo, y aun el mismo sudor está mezclado con calofríos y bocanadas de calor. El eretismo caracterizado por la sequedad de la boca y de la piel, las orinas escasas ó encendidas, domina la escena y preside los movimientos congestivos de la cabeza, el pecho y vientre, con estension desigual del calor y de la rubicundez, y con calofríos é irritabilidad.
Respecto á la fiebre intermitente, el carácter esencial que desde el principio presenta la _nuez vómica_, es la afeccion de la médula espinal, como se ve por los vértigos apopléticos, ansiedad, temblor, debilidad suma y paralítica de los miembros, las rodillas se doblan, tiemblan las piernas, y hay, por lo tanto, síncopes, opresion y palpitaciones. Estos síntomas son los que, durante el calor, pueden caracterizar esta especie de fiebre. Los estadios son menos pronunciados en este medicamento que en la _quina_; la apirexia rara vez es completa, y ofrece síntomas gástricos, tales como diarrea biliosa, disentería con sed viva, tenesmo, dolores cólicos, deposiciones como espumosas y sanguinolentas. La _ipecacuana_ es en este caso su mejor auxiliar, si los accesos empiezan tambien por la mañana. El eretismo es el distintivo mas característico de las fiebres gástricas ó biliosas, de las catarrales ó reumáticas propias de la _nuez vómica_; hay calor, ansiedad, sed, diminucion de las orinas, calofríos frecuentes; en la fiebre reumática, se afectan mas bien los músculos que los tejidos blancos, la parte carnosa de los miembros mejor que las articulaciones; la agravacion, en fin, es nocturna. La indicacion de este medicamento en las fiebres gástricas es incomparablemente mas frecuente, pues si bien la _pulsatila_ rivaliza muchas veces en eficacia, en esta es mas propia y frecuente la flojedad y relajacion en las fiebres, especialmente en el estado mas agudo; además, en los casos dudosos, la _pulsatila_ se adapta y requiere temperamentos delicados, linfáticos, como las mujeres, los jóvenes, las personas pálidas y menos irascibles.
La _nuez vómica_ es un escelente medio en la fiebre puerperal, cuando, sin supresion de los loquios, hay una notable escitacion de la parte inferior de la médula y de los plexos ciático é hipogástrico, eretismo en el bajo vientre y violenta concentracion en el aparato uterino. El predominio de las afecciones espasmódicas y del delirio en el estado puerperal, anuncia además que la vida ha sufrido profundas alteraciones, y que puede presentarse la ataxia por cualquiera causa, ya en la forma inflamatoria, ya en la adinámica y pútrida; de modo que pueden estar indicados varios medicamentos en la fiebre puerperal, si se la individualiza ahora como lo hemos hecho ya, pero siendo el carácter principal de esta fiebre una escitacion sanguínea y nerviosa que alterna con una postracion é inercia notables, es conveniente dirigirse desde luego á los medicamentos que corresponden á este carácter múltiple de la afeccion. Despues de la _ipecacuana_, los mas principales son la _nuez vómica_, el _arsénico_, la _manzanilla_: sabido es que la _brionia_ se adapta á la afeccion del peritoneo, la _belladona_ á una inflamacion mas franca, el _opio_ á un estado de postracion, el _café_ á otro mas decididamente nervioso.
La _nuez vómica_ y la _coca de Levante_ tienen la propiedad de provocar el sudor suprimido en el curso de una fiebre eruptiva, cuando hay orgasmo con un estado de tension, que tiene como en suspension todas las secreciones. Con menos orgasmo, pero mas nerviosidad, el medicamento indicado es la _manzanilla_, especialmente si la causa de la supresion es un enfriamiento, como sucede ordinariamente. Las erupciones agudas propias de la _nuez vómica_, ni tienen el carácter de putridez que las de la _brionia_, el _rhux_, el _arsénico_, ni el de flogosis de _acónito_ y _belladona_, ni el venoso de la _pulsatila_, sino un carácter gástrico como para el _antimonio_: estas erupciones son sintomáticas de estados saburrales con un eretismo al que _antimonio_ es estraño.