Tratado Metodico Y Practico De Materia Medica Y De Terapeutica
Chapter 11
Se ha recomendado mucho el _mercurio_ en la encefalitis, ó mas bien en la aracnoiditis, especialmente en el momento en que amenaza pasar al hidrocéfalo agudo; es decir, que este medicamento corresponde á la fluxion mas bien serosa que sanguínea, ó por lo menos en el período de la inflamacion en que empieza el suero á separarse de la sangre. Pero en lo que menos se ha pensado, es en que se obtienen mejores resultados de la primera, segunda ó tercera trituracion del _mercurio vivo_ á la dósis de 5 á 10 centígramos, que por grandes dósis del mismo.
En la inflamacion de las mucosas, corresponde el _mercurio_ á la flogosis crónica de las criptas y los folículos mucosos con hipersecrecion y tendencia á la ulceracion ó á la induracion. En estas afecciones deben contarse la vaginitis leucorréica, ciertas metritis, laringitis y la mayor parte de las anginas, así mismo las seudo-membranosas, los catarros bronquiales y aun la coqueluche, la grippe, el coriza, la tisis mucosa, la dotinenteritis, y en general todas las afecciones foliculosas. Es tanto mas necesario el _mercurio_ en su tratamiento, cuanto que es el único medio de oponerse eficazmente y por electividad á las induraciones, callosidades, escirros, y á las ulceraciones en que tan frecuentemente terminan estas flogosis crónicas de las criptas mucosas.
El _mercurio_ está indicado en el período mas agudo de todas estas afecciones, por su analogía con la índole y síntomas mas principales de las mismas; tales como ansiedad ó agitacion, abatimiento, frio ó escalofríos en la plenitud de la fiebre, agravacion de la fiebre ó del eretismo sanguíneo desde que empieza la noche, aumento de la sensibilidad, endolorimiento de las partes afectas mas notable que para el _acónito_ y los medicamentos mas sanguíneos, porque empobrecida ó alterada la sangre en su vitalidad, no modera ya con regularidad la accion nerviosa, y comunica á la efervescencia sanguínea un carácter de agudeza dolorosa, tanto mas viva, cuanto mas rápidamente se gasta para dar lugar á una marcha crónica; sin esceptuar el muguet de los niños, inflamacion foliculosa de la mucosa de la boca y aun de todo el tubo intestinal, en la que el _cinabrio_ es generalmente preferible al _mercurio vivo_, con especialidad si se desarrolla la ulceracion; el _borax_ y el _ácido sulfúrico_ son siempre útiles y hasta necesarios en el último período del muguet.
La neumonía crónica ó con tendencia á la cronicidad por descenso de la fiebre, aun cuando sea múltiple y ocupe muchos puntos del pulmon se trata muy bien con el _mercurio_ alternado con _brionia_, medios muy poderosos para disipar la hepatizacion ó la induracion. En la hepatitis perenquimatosa es preferible el _calomelano_; pues en este caso está indicado aun desde el primer período de la flogosis; corresponde tambien á todos los grados de la hepatitis, alternándole, segun las causas y período de la afeccion, con el _acónito_, la _manzanilla_, la _brionia_, la _belladona_.
La peritonitis y las inflamaciones de las membranas sinoviales rara vez dejan de reclamar el _mercurio_, la _belladona_ y la _brionia_. En la peritonitis, los dolores son vivos; los sudores debilitan y no calman; hay sensibilidad exagerada del vientre, tumefaccion y dureza, borborigmos, desarrollo de gases, ansiedad, cara amarillenta y espresando un dolor profundo; hay menos orgasmo sanguíneo y escitacion nerviosa que para la _brionia_, y por consiguiente menos sed. Las inflamaciones articulares se adaptan al _mercurio_ del mismo modo que á los otros dos medicamentos, y corresponden á todas las fases de la inflamacion y de la cronicidad, siendo menor, sin embargo, la sensibilidad ó la incomodidad al menos.
La inflamacion de los vasos linfáticos requiere _mercurio_, ya que esta afecte á los gánglios aglomeradamente y en un espacio dado (adenitis), ya que se presente á lo largo de los vasos blancos (angioleucitis), así en la parte interna de un miembro, como en el muslo. La _belladona_ es en este caso un auxiliar muy útil del _mercurio_; como lo es la _pulsatila_ cuando la rubicundez oscura indica la afeccion simultánea de las venas. En estos casos se alternan los dos medicamentos, dando una dósis cada dos horas, y dejando de cuatro á seis horas de intérvalo entre uno y otro medicamento.
Creemos es esta la ocasion de insistir sobre la disentería y la diarrea apropiada al _mercurio_, que es la en que siempre existe una afeccion de los folículos mucosos, y que bajo este punto de vista ofrece un curso menos agudo ó menos rápido que otras. Esta es la disentería á la que mas conviene el _sublimado corrosivo_, y el que puede considerarse como específico. La sed que indica el primer período (congestivo), rara vez desaparece; cambia de objeto en el segundo y tercero (reblandecimiento, ulceracion); el enfermo desea entonces aguardiente, bebidas alcohólicas con las que esperimenta un alivio momentáneo. Hé aquí un carácter muy importante para la indicacion del _sublimado_, hasta en este último período, siquiera no sea el medicamento esencial de la ulceracion, que corresponde al _azufre_, al _carbonato de cal_, al _arsénico_... El _sublimado corrosivo_ posee todos los efectos del _mercurio_ soluble, pero en un grado mas enérgico y mas pronunciado. Es la mejor preparacion mercurial que se debe emplear en las enfermedades agudas que convenga detener y curar prontamente. Una disentería que se curaria en ocho dias con el _mercurio soluble_, se cura en cuatro con el _sublimado_; teniendo muy presente que la disentería de carácter pútrido es del dominio de otros medicamentos, como el _zumaque_, el _arsénico_. El _sublimado corrosivo_ es igualmente útil en el estreñimiento por inflamacion seudo-membranosa de una porcion dada del intestino grueso, y en los cólicos hemorroidales con tumefaccion del hígado, y éstasis venoso abdominal.
Acabamos de ver el poder antiflogístico del _mercurio_ y los inmensos recursos que ofrece bajo este punto de vista práctico. Sus propiedades se estienden aun á las inflamaciones subagudas, á las fluxiones agudas escrofulosas, á las induraciones consecutivas de estas flegmasías.
La inflamacion de la glándula mamaria, especialmente en las nodrizas, exige imperiosamente el _mercurio_, ya solo, ó seguido ó precedido de _belladona_ y _bryonia_, ya combinado con uno y otro en una pomada que se aplica á los panadizos incipientes, en las inflamaciones articulares, etc..... El _mercurio vivo_, el _calomelano_ y el _yoduro de mercurio_ son muy eficaces en las induraciones que persisten en distintos puntos de la mama despues del descenso de la inflamacion por un éstasis lácteo. Lo mismo decimos de las adenitis escrofulosas y de las flebitis, despues de la agudeza hasta la terminacion por induracion. El _yoduro de mercurio_, en sus efectos fisiológicos, inflama el útero relajándole; y es el mejor medicamento que se debe emplear en las metritis crónicas con descenso del útero, hipertrofia ó infarto de este órgano, y sensacion de pesadez, de calor, de tirantez.....
La parotitis en las personas linfáticas, aun cuando haya llegado á la supuracion, si hay grande infarto, cede al _mercurio_, que le resuelve si se le usa desde el principio. Es aun el mejor medicamento y el mas eficaz en las parotitis. En estos casos, como en las inflamaciones de la lengua y de las amígdalas, debe administrársele despues de la _belladona_; pero puede dársele solo en las amigdalitis y anginas de carácter membranoso; es el mas poderoso modificador conocido de las afecciones de la garganta. Solo está contraindicado en la angina maligna ó gangrenosa, y en general, en todas las flegmasías que tiendan á la gangrena por la malignidad ó por el esceso de inflamacion; la agudeza nerviosa ó sanguínea, es decir, los estados nerviosos ó sanguíneos no corresponden á su esfera de accion.
Como medio principal ó accesorio, el _mercurio_ está indicado en todos los casos de oftalmía subaguda y en gran parte de los crónicos. Su accion no se limita á la superficie, ataca á las partes profundas del ojo. En el estado flegmásico catarral y escrofuloso es análogo de _belladona_; en los casos crónicos, precisa como auxiliares el _azufre_ y el _carbonato de cal_. El _sulfuro negro de mercurio_ está aun muy poco conocido; pero ha sido muy eficaz en las inflamaciones crónicas de los ojos, en la blefaritis, la secrecion sebácea, la conjuntivitis crónica. La iritis reclama el _sublimado corrosivo_, lo mismo que la inflamacion escrofulosa erética. El _calomelano_ es mas propio de las inflamaciones oculares indolentes, en el flujo de los oidos de los niños sin otitis anterior, en la otitis subaguda despues de la _pulsatila_ ó la _belladona_, así como tambien en las afecciones de los gánglios del cuello con tension inflamatoria.
La orquitis venérea, el bubon sifilítico, la laringitis y la oftalmía de la misma naturaleza, la gonorrea virulenta y todas las inflamaciones de este género exigen _mercurio vivo_ ó _soluble_ de las primeras atenuaciones, á la dósis de algunos centígramos al dia y por un mes al menos. Los hechos y la esperiencia mas sólida están acordes en esto con los síntomas fisiológicos del _mercurio_, para confirmar esta práctica que es sin contradiccion la mas pronta y segura. Para convencerse si la gonorrea es ó no virulenta, se ha aconsejado recurrir á la esploracion por la inoculacion; pero este medio no es siempre aplicable: en estos casos, que se administre ó no inmediatamente la _copaiba_, es necesario emplear el _mercurio_ á las dósis arriba indicadas para destruir el vírus sifilítico si existe; si no existe, este medicamento no producirá efecto alguno perjudicial y será una garantía de seguridad.
Muchas afecciones erisipelatosas con edema alrededor, dolor quemante, color rojo claro de la parte, son del dominio del _mercurio_; como la erisipela de la márgen del ano, que algunas veces exige el _licopodio_, la inflamacion erisipelatosa del escroto y de las articulaciones, y la que sobreviene en personas cacoquímicas, escrofulosas, sifilíticas, en cualquiera parte del cuerpo; el _ácido azótico_ es un auxiliar del _mercurio_ y se administra con frecuencia en abscesos cutáneos antes del _sulfuro de cal_, cuando la piel está rubicunda; y en el panadizo abierto con pus seroso y sanioso. El _sílice_ corresponde á la estrangulacion de las partes inflamadas y á la lesion de los huesos. En estas formas patológicas, el _mercurio_ corresponde á la inflamacion del periostio.
=B.= _Afecciones neurálgicas y reumáticas._--El _mercurio_ no está indicado en las neuralgias esenciales. El elemento dolor y el espasmo, en el _mercurio_, dependen de una discrasia ó de una afeccion particular del órgano afecto de estas lesiones de la sensibilidad y de la contractilidad; como las caquexias sifilítica, neuro-asténica, escrofulosa, anémica, serosa; y tambien las congestiones venosas y linfáticas, las inflamaciones de la misma naturaleza, las flebitis, los éstasis venosos de la vena porta, las induraciones, las supuraciones sero-purulentas y saniosas, las erosiones de los tejidos. Las neuralgias propias del _mercurio_ presentan un ritmo característico mas que ningun otro medicamento. Se agravan por la noche y en la cama, empezando al finalizar el dia y concluyendo cuando reaparece. El calor de la cama la aumenta, pero la aplicacion del frio no alivia y el movimiento exacerba los padecimientos. Esto es aplicable igualmente á los síntomas febriles. Los dolores son generalmente profundos, quemantes ó dislacerantes, con latidos casi siempre, á escepcion de los dolores osteócopos propios del _mercurio_.
El único carácter que le hace análogo al _zumaque_ y á la _pulsatila_, es el de que los padecimientos se calman fuera de la cama; los dolores además se alivian por el movimiento en el _rhux_; los de la _pulsatila_ no tienen la misma fijeza. La _quina_, el _ledum_ y la _manzanilla_ tienen, como el _mercurio_, dolores que se agravan al crepúsculo y se alivian por la mañana, pero difieren por otras circunstancias. Repetirémos ahora, que la _brionia_ tiene por caractéres marcados la agravacion de los dolores por el movimiento, al aire libre, despues de la comida y hácia media noche; y que la _nuez vómica_, cuyos dolores tienen casi el mismo ritmo, aparecen especialmente ó se agravan hácia las dos de la mañana y al despertar; siendo tambien muy manifiestos al empezar á moverse y aliviándose con la continuacion del movimiento. Hé aquí datos eminentemente prácticos cuyo conocimiento es algunas veces el único medio para elegir el medicamento en casos dados. ¡Qué práctico no habrá observado la variedad estraordinaria de los dolores en cuanto á circunstancias de este género! La negligencia de estas apreciaciones pone con frecuencia al médico en la necesidad de recurrir á medios indirectos de curacion ó á la paliacion por la aplicacion de vejigatorios, por la administracion de narcóticos, etc.....
La cefalalgia del _mercurio_ se espresa por latidos; y si es histérica, por lancinaciones y un estado erético. El _fósforo_ tiene cefalalgias de este género, pero con náuseas por la tarde. No enumerarémos todas las neuralgias del _mercurio_, pero sí indicarémos la odontalgia, una de las mas frecuentes, porque cuando es catarral se adapta al _mercurio_, así como tambien la que tiende á la caquexia ó á la cáries del diente; presenta siempre un fondo linfático, hidroémico, ó de destruccion del tejido. Aparte del ritmo análogo al del _mercurio_ y los diversos estados orgánicos que se refieren á los del mismo medicamento, hay aun agravacion del dolor por la impresion del frio y del calor producida por los alimentos; el diente ó dientes parecen mas largos, vacilan, hay salivacion, desprendimiento de las encías, é irritacion frecuente de la membrana alveolar; se presenta, en fin, casi siempre alguna hinchazon pálida ó rubicunda de las encías ó de la mejilla.
Las afecciones espasmódicas y aun epileptiformes que se aproximan á los efectos del _mercurio_, no deben contarse entre las afecciones diatésicas de las que nos ocuparémos en los párrafos siguientes. Sin embargo, consignarémos las indicaciones mas notables del _mercurio_ en las neuroses desarrolladas, como la ninfomanía y la hidrofobia. El _mercurio_ corresponde por su accion antiplástica y descomponente en las diátesis caracterizadas, y en muchas neuroses de personas debilitadas cacoquímicas; pero su accion electiva en la garganta y el útero le hace muy útil en estas dos neuroses, en personas de una constitucion no ajada y jóvenes ó linfático-sanguíneas.
La ninfomanía propia del _mercurio_ es la que resulta del abuso de los placeres, cuando el orgasmo nervioso repetido ha producido temblores involuntarios y una astenia nerviosa profunda altera la nutricion. Los síntomas locales son: prurito insoportable y que llega hasta el furor, irritaciones frecuentes de la vagina y de los grandes labios, sensacion de quemadura al orinar, leucorreas corrosivas, alteracion de la vista, irascibilidad, apatía. El _oro_ y la _tuya_, y tambien la _nuez vómica_, prestan en estos casos servicios muy importantes en un tratamiento erizado de muchas dificultades.
El _mercurio_ está indicado en los espasmos del exófago y de la laringe característicos de la hidrofobia: estos espasmos dependen de la inflamacion de la mucosa faríngea.
La patogenesia del _mercurio_ contiene además el horror á los líquidos, el furor que escita la vista del agua, el delirio particular de la hidrofobia y sus alucinaciones, los movimientos espasmódicos del cuerpo. La _cantárida_ es en esto mas análoga que la _belladona_; pero esta, el _estramonio_ ó el _beleño_ se adaptan mejor á los espasmos de los músculos de la faringe que dificultan la deglucion con sensacion de sequedad.
Las neuralgias reumáticas de la cara, la otitis y la otalgia pueden exigir _mercurio_ ó _pulsatila_; para el primero, el dolor es mas fijo, se agrava mas ó con mas constancia por el frio, es mas exactamente nocturno; para el segundo, los dolores son menos fijos; el calor les agrava en general mas que el frio, y la existencia de una fluxion pálida ó encendida le contraindica. En los dolores reumáticos es necesario tener presente los síntomas siguientes, como indicantes del _mercurio_: agravacion por toda la noche, cara pálida, alteracion de los rasgos de la cara, edema de las estremidades, escitacion nerviosa, sudores que no alivian, y los síntomas que se refieren á la ciática y la gota. En esta última afeccion, hay rubicundez de la piel y tumefaccion; pero no tofos como para la _estafisagria_, la _quina_.
Vamos á insistir en este párrafo sobre la fiebre, para marcar los caractéres del reumatismo febril y de la fiebre reumática que corresponde á la esfera nerviosa del _mercurio_. En estas afecciones hay calor vivo y alternativa de escalofríos y bocanadas de calor muy incómodas; el enfermo se ve precisado á mover incesantemente las partes dolorosas, y sudores abundantes le molestan y fatigan. El sudor, especialmente el copioso que no alivia, es una indicacion particular del _mercurio_, en el estado agudo. Este medicamento es al elemento reumático-catarral lo que el _acónito_ es al elemento inflamatorio. Con mucha frecuencia, la _pulsatila_ completa ó confirma la accion del _mercurio_ en estas afecciones, y hasta es indispensable cuando los dolores son erráticos y cambian fácilmente de sitio.
El _mercurio_ presenta entre sus efectos el cuadro mas completo del reumatismo articular subagudo; su accion se dirige á las membranas sinoviales y tejidos blancos que son el punto de una fluxion cuyo carácter es mas bien linfático ó seroso que sanguíneo, y que viene á terminar por un derrame seroso mas bien que piogénico. La _brionia_ es en este caso el medicamente mas análogo en cuanto á la electividad sobre los tejidos celulares, membranosos, fibrosos y tendinosos; pero su accion es mas aguda, mas sanguínea y mas análoga en este sentido á la del _árnica_; la _sal de nitro_ parece ser el intermediario de la _brionia_ y el _mercurio_, el cual conserva siempre sus caractéres distintivos.
=C.= _Afecciones sifilíticas._--El _mercurio_ no cura todas las formas de la sífilis; pero la esperiencia clínica le indica como un medio necesario en primer término en todo accidente sifilítico á título de específico y de antídoto[9]. A todos consta que la sífilis ocupa sucesivamente, por lo general, la piel, las membranas mucosas, el tejido celular, los huesos; pero que el círculo de sus transformaciones no está limitado á estos puntos, y que el sistema nervioso puede afectarse, ó serlo inmediatamente, especialmente por la generacion. ¿Cuántos asmas, gastralgias, epilepsias, enajenaciones mentales, etc...., no proceden de la sífilis? La esperiencia prueba que puede revestirse con todas las formas de las afecciones de las membranas mucosas y de los diversos aparatos orgánicos, sin pasar por sus formas comunes y primitivas. En todas estas circunstancias, el _mercurio_ y sus diferentes preparaciones se hallan indicadas en primera línea, y dan lugar despues á otros medicamentos mas ó menos análogos y capaces de completar su accion; tales son: el _yodo_, el _oro_, el _azufre_, el _sulfuro de cal_, la _plata_, el _mezereum_.
La gonorrea ó la blenorragia no sifilítica es mas rara de lo que se cree, siendo prudente en muchos casos en los que las causas de la infeccion son probables, tratar esta afeccion como virulenta, aun cuando la inoculacion no sea favorable. Varias razones dan lugar á creer en la existencia de una gonorrea sicósica, aceptando que la sícosis sea un vicio independiente de la sífilis. Sea de esto lo que quiera, la aparicion de escrescencias, verrugas, condilomas, crestas de gallo, coliflores, en el curso de una afeccion sifilítica, ó en su declinacion y aun despues de ella, complicaria de un modo estraño el diagnóstico de las enfermedades venéreas sin los trabajos de Hahnemann y sus discípulos que han diferenciado la sícosis, no solo por sus síntomas propios, sino tambien por su tratamiento, como puede verse en los artículos _Tuya_, _Acido azótico_, _Licopodio_, y como lo harémos ver en este. Sin embargo, satisfechos con poseer los medios de combatir la sícosis, tan bien como la sífilis, nos importa poco que se considere á la primera como una consecuencia de la segunda, y que no se admita la naturaleza sifilítica de una gonorrea aislada de todo otro síntoma venéreo, hecha abstraccion de la inoculacion esploradora, puesto que se reconoce la sencillez de un tratamiento antisifilítico por las dósis pequeñas, y que se acepta con mas facilidad la necesidad de tratar por el _mercurio_ una afeccion, que sin este medicamento, produce con frecuencia estragos tanto mas graves cuanto mas desconocida es su etiología.
Suprimir el flujo en pocos dias con la _copaiba_ y dar inmediatamente el _mercurio soluble_, como lo hemos dicho anteriormente, es una práctica tan recomendable como el uso del _mercurio_ solo y de seguida. Este último proceder es mas propio para oponerse al desarrollo ulterior de todo síntoma. En los casos rebeldes, la gonorrea puede exigir el uso del _azufre_, especialmente cuando el líquido es amarillento y la flogosis local casi nula. El _mercurio_ alternado con el _azufre_ es tambien el mejor medio para corregir las poluciones sanguinolentas con espasmos pasajeros que sobrevienen involuntariamente aun en la aproximacion de los sexos. Es muchas veces necesario en la gonorrea con erecciones dolorosas, estranguria y flujo de sangre, calmar esta irritacion violenta con algunas dósis de _cantárida_.
A su vez, el _azufre_ y la _tuya_, dados sucesivamente, curan muy bien las gonorreas indolentes y pasivas que subsisten despues de la administracion conveniente del _mercurio_. El _sublimado corrosivo_ es algunas veces necesario en los casos de uretritis crónica. Es preferible el _yoduro de mercurio_, si hay alguna nudosidad en un punto dado del canal de la uretra. En las mujeres, es el _mercurio_ con la _tuya_, el _hierro_ y el _zumaque_, pero usado antes que estos, aun en las vaginitis no sifilíticas, el mejor medio de corregir la leucorrea rebelde con dolores de escoriacion en la vagina, y quemantes con prurito en los grandes labios. Necesario es á veces recurrir á otros medicamentos, como la _sepia_, el _licopodio_, el _azufre_ y aun el _estaño_. Las indicaciones del _mercurio_ consisten en un estado inflamatorio de la mucosa vaginal que tiene un color rojo-oscuro, en un flujo abundante y corrosivo y en la tumefaccion de los grandes labios. En fin, el _precipitado rojo_ y el _cinabrio_ ó _sulfuro rojo de mercurio_, obran con mucha eficacia; del mismo modo que en los afectados de balanitis con erosion del glande y flujo como lechoso, y en las gonorreas subagudas por recidivas, si hay hinchazon de los vasos linfáticos á lo largo del pene y del prepucio.
La aplicacion de las diversas preparaciones del _mercurio_ en las úlceras sifilíticas de toda especie, exige distinciones que indicarémos, aunque ligeramente. El chancro primitivo, en la primera sífilis ó en una segunda infeccion despues de una curacion perfecta, exige simplemente el uso del _mercurio vivo_ ó _soluble_, á la dósis de 3 á 4 gramos de cada una de las tres trituraciones, tomados por fracciones cotidianas por mañana y tarde, durante veinticinco á treinta dias. El _precipitado rojo_ es la preparacion preferible cuando el anterior ha sido ineficaz por varias causas, por ejemplo, en personas que han sufrido repetidas veces la infeccion. El _cinabrio_ se dirige al chancro simple y primitivo, cuando el fondo se eleva sobre los bordes; la _tuya_ en iguales casos sucede al anterior con ventaja.