Tratado metódico y práctico de Materia Médica y de Terapéutica, tomo segundo
Part 25
El eretismo domina en los síntomas de los tres grupos. El primero corresponde mas bien al espasmo de la invasion febril y al período de concentracion que al elemento inflamatorio general; es mas propio de la congestion activa hemorrágica que de la fluxion flegmásica. El segundo parece que parte mas bien de la periferia del árbol nervioso á la atmósfera y papilas nerviosas que están en relacion de accion y reaccion con el sistema capilar arterial, que de los centros; de lo cual resulta que las neuralgias conducen siempre á la fluxion erética de la parte afecta, ó por lo menos, son consecutivas de la misma. El tercero es una consecuencia del primero, y el último término de la afeccion de los capilares arteriales, de donde resultan los depósitos tofáceos, las periostosis, las sensaciones quemantes, las escoriaciones, las úlceras costrosas, los sudores nocturnos, los tumores eréctiles, los condilomas.
La accion de la _sabina_ se dirige principalmente la útero, á las membranas mucosas, á los tejidos blancos y á las articulaciones, lo cual esplica su influencia preponderante, en los límites de su esfera de accion, sobre el sistema linfático y nutritivo; y en la plenitud de la misma, sobre los sistemas arterial, capilar y nervioso.
§ III.--Efectos terapéuticos.
Los efectos terapéuticos son poco numerosos, pero bien determinados. Se ha dicho que la _sabina_ es el _acónito_ del útero, en el sentido de que su accion erética sobre el sistema arterial se pronuncia mas principalmente en el útero, de un modo opuesto al del _centeno cornezuelo_. La _sabina_ tiene una propiedad admirablemente eficaz en las menstruaciones escesivas, las congestiones y las hemorragias activas de este órgano. En las mujeres robustas, ó de un temperamento mas delicado, pero sanguíneo y nervioso, corrige las pérdidas de sangre de un color rojo; en las de constitucion fuerte corresponde tambien algunas veces á los flujos de sangre negra y venosa, cuando las pulsaciones arteriales se sienten en todas partes, que hay palpitaciones y pulso fuerte, pero retardado; en una palabra, en el estado del orgasmo sanguíneo y de plétora uterina; en las mujeres débiles y aniquiladas, pero con irritabilidad del sistema sanguíneo, las pérdidas de sangre venosa son mas frecuentes en el estado congestivo y de plétora erética del útero.
Para otras hemorragias, especialmente la del pulmon, la _sabina_ se diferencia poco de la _brionia_, dando á esta la preferencia, y aun al _acónito_ y el _árnica_. Insistamos un momento mas sobre sus relaciones con el útero. La indicacion de la _sabina_ supone siempre una irritabilidad uterina con congestion activa, exaltacion sanguínea y nerviosa, que se espresa por el aumento de los deseos venéreos, por dolores contractivos en la matriz, dolores como de parto, grande sensibilidad y aun turgencia ú hormigueo en los pechos. En estas condiciones, las menstruaciones son escesivas, se presentan hasta dos veces al mes, y se prolongan por ocho ó diez dias, ó se elevan hasta la metrorragia. La sangre tiene generalmente un color rojo, aunque á veces es negruzca.
Las jóvenes que tienen menstruaciones abundantes y muy frecuentes, no siempre deben considerárselas como enfermas. Cuanto mas pletóricas y precoces, ó cuanto mas sanguíneas é irritables son, mas debe atender el médico prudente á la precocidad de las pasiones cuya satisfaccion se efectúa generalmente tarde, y mas debe detenerse en considerar á estos flujos menstruales escedentes como un desahogo de que se vale la naturaleza para mantener el equilibrio entre el flujo de sangre destinada á la generacion, pero provocado por las costumbres sociales, y el retraso en la satisfaccion de las necesidades instintivas del útero. Procurar en estos casos contener las pérdidas de sangre de los órganos de la generacion, es esponer las personas á congestiones pulmonales, á un orgasmo uterino, que conduzcan á la tisis ó al histerismo. Debe el médico limitarse á la administracion de débiles dósis de _belladona_ y _carbonato de cal_, de la _sabina_ misma, sin intentar violentar la naturaleza, ni menos aun operar depleciones sanguíneas cuyo efecto seria eternizar un estado que la edad modificará poco á poco, y que el matrimonio cura.
En cualquiera otra circunstancia, la _sabina_ calma con éxito el eretismo uterino congestivo, regulariza el flujo menstrual, cura las metrorragias, modera los loquios escesivos y estiende su accion á las pérdidas de sangre que se prolongan mas allá de la edad crítica, no solo en las mujeres pletóricas, sino en las de constitucion delicada ó quebrantada con accion predominante del útero congestionado é irritable, puesto que se observan los síntomas indicados anteriormente y las pulsaciones arteriales sentidas en diversas partes.
La plétora, el orgasmo de la matriz con su eretismo y exaltacion del apetito venéreo, dependientes mas bien del estado de los órganos que de las disposiciones morales, es algunas veces una condicion opuesta á la corrupcion de las costumbres y una causa de la esterilidad. La _sabina_ corrige este estado regularizando la vitalidad del útero y disminuyendo la abundancia y frecuencia de las menstruaciones que es su resultado mas general. Algunas dósis de _carbonato de cal_ contribuyen eficazmente á obtener este resultado. La misma medicacion se emplea con ventaja en las disposiciones al aborto que reconocen las mismas causas.
Respecto á la propiedad de la _sabina_ de disminuir las menstruaciones escesivas y de curar las metrorragias debidas al eretismo y á la plétora uterina, la esperiencia nos sugiere una observacion que diferencia la accion de este medicamento de la de cualquier otro empleado en estados opuestos, es decir, con eretismo y plétora uterina, pero con supresion ó menstruacion difícil. Esta observacion consiste, en que, así como ciertos medicamentos gozan de una accion electiva sobre el sistema venoso y no sobre el arterial, sobre los centros nerviosos y no sobre la periferia y sus espansiones, la congestion catamenial de la _sabina_ ocupa principalmente los capilares arteriales, limita el eretismo y la irritabilidad, y tiende, por el contrario, á activar la hemorragia por los capilares venosos que solo están ingurgitados, que reciben, pero que no pueden retener ni arrojar, sino solamente eliminar. El _acónito_ y algunos pocos medicamentos que obran sobre el sistema arterial y que son mas francamente esténicos que los demás, obran del mismo modo que la _sabina_ en las hemorragias activas en general.
La _sabina_ por sus efectos fisiológicos es muy análoga á la gota, especialmente la irregular, ó por accesos incompletos, y con reumatismo articular, pero siempre en personas de temperamento sanguíneo, irritable ó pletórico. Los dolores son lancinantes y dislacerantes, afectan principalmente las articulaciones y el periostio de los huesos largos, ó se siente un dolor quemante y presivo. El aire fresco les alivia, y están acompañados de sensacion de pesadez en la parte y malestar general.
En las afecciones reumáticas hay generalmente tumefaccion roja y lustrosa de las articulaciones. Esta inflamacion se presenta en el dedo gordo del pié en los casos de gota propios de la _sabina_. La _brionia_ y el _árnica_, en union con la anterior, son los medicamentos mas apropiados en los casos agudos y eréticos ó sanguíneos.
La _sabina_ además es eficaz en una multitud de padecimientos gotosos y reumáticos: en cefáleas ó cefalalgias congestivas, pulsativas y vertiginosas; en la diminucion de la audicion y de la vision por congestiones frecuentes con calor, tension, pulsaciones arteriales locales; en odontalgias con dolor tirante, presivo, pulsacion, agravacion por el movimiento de las mandíbulas y por el calor de la cama; en anginas congestivas que ocupan las amígdalas y los pilares del paladar, aun con latidos y calor; en la dispepsia irritativa con sensacion de plenitud, lancinacion, calor, presion en el epigastrio, deposiciones irregulares, espulsion de gases; en hemorróides fluentes, irritativas, con hormigueo, y mas generalmente flujo de mucosidades sanguinolentas.
Cuando la gota en fin ha desfigurado las articulaciones con concreciones tofáceas depositadas en diferentes puntos, tambien es útil la _sabina_ aun en personas debilitadas y de nutricion alterada, porque el impulso del corazon sigue fuerte y vivo, y porque hay irritabilidad general, un estado de tension que escluye el flujo mucoso habitual y las secreciones asténicas.
Swediaur usaba con éxito la _sabina_ para combatir las vegetaciones rojizas y los condilomas[17].
Otros, despues de él, han obtenido escelentes resultados en las producciones sicósicas que se habian resistido á la _tuya_ y al _ácido nítrico_ en dósis débiles. Las enfermedades del periostio se combaten igualmente con la _sabina_ en condiciones de flogosis local y de irritabilidad que no permiten recurrir primeramente al _fósforo_, _mercurio_, _sílice_..... La _sabina_ aun es útil cuando en estas circunstancias se desarrolla una lesion que necrosa los huesos, y una ulceracion muy dolorosa con bordes encendidos, lustrosos y tirantes. En fin, la leucorrea inflamatoria y pruritosa con pus bien formado, fétido, espeso, se combate ventajosamente con la _sabina_, si hay disposiciones generales análogas á sus efectos.
=Dósis.=--Las dósis y modo de administracion de la _sabina_ son las mismas que para otros medicamentos, tales como _acónito_, _cólchico_, _opio_, _tuya_.....
SAMBUCUS NIGRA (SAÚCO).
§ I.--Historia.
El _saúco_ es de la familia de las madreselvas, _Juss._--De la pentandria triginia de _Linn._--Para la preparacion de esta planta sometida á la esperimentacion se usa toda ella: las flores, las hojas y la segunda corteza: con estas se hace la tintura, que es de la que tratamos. Se ha empleado el _saúco_ desde los tiempos mas remotos y Hahnemann ha aprovechado en sus estudios todas las observaciones anteriores, citando al efecto veintidos autores en el cuadro sintomático de este medicamento.
§ II.--Efectos fisiológicos.
Aunque la esfera de accion de este medicamento es muy limitada, las esperimentaciones le han caracterizado exactamente y han confirmado algunas de las propiedades admitidas en la antigüedad. Indicarémos primeramente que en todos tiempos se han administrado las flores en afecciones catarrales que presentan casi los mismos síntomas generales que _ipecacuana_, y que la corteza tambien se ha usado en algunas afecciones hidrópicas análogas á las de este medicamento.
Se citan envenenamientos por el _saúco_, como se ve por los síntomas siguientes: vómitos, evacuaciones serosas, debilidad estremada, sudores copiosos, palidez y alteracion de los rasgos de la cara, estado comatoso, marasmo considerable.
Pero los síntomas especiales desarrollados por la influencia de dósis insuficientes para producir efectos graves, nos dan mejor la medida de su accion y el carácter de su electividad. Espresan un ataque particular del sistema nervioso que se revela hasta en los fenómenos febriles: la horripilacion violenta está acompañada de frio glacial en las estremidades y seguida de un calor insoportable y de sudores escesivos, siempre sin sed, y con temor de descubrirse. Hay delirio accidental, ó en ciertos momentos, escitacion sanguínea, sensacion de temblor, tendencia al sueño sin poder dormir, angustia, ensueños frecuentes, temblor y opresion, disnea considerable; la pupila, que primero está contraida, se dilata prontamente.
Se observan síntomas congestivos en la cabeza, en la nariz, en la cara, en el pecho, en el útero, pero con un carácter nervioso asténico propio á la accion del _saúco_ hasta en el estado febril. Las secreciones participan de esta nerviosidad; la sequedad de la piel y de las mucosas así como su irritacion cesan prontamente, y son reemplazadas por sudores abundantes, orinas, mucosidades. Las menstruaciones son exageradas; los dolores del interior de la cabeza, que consisten en tension y sacudidas en el cerebro, presion de dentro á fuera, dislaceraciones en la frente y sienes, presion, entorpecimiento, hormigueo, dolores calambróides y prurito afectan con preferencia los órganos de los sentidos y las vísceras; los dolores lancinantes y dislacerantes se presentan del mismo modo en las partes musculares que en las articulaciones. Hay pesadez paralítica y temblor, agravacion durante el reposo y mejoría por el movimiento, escepto en el vértigo congestivo que se aumenta con el movimiento de la cabeza.
El carácter de astenia que se descubre en la generalidad de los síntomas, domina en los siguientes: cara pálida y térrea, hinchazon hidrópica, edema de los piés, enflaquecimiento escesivo, pulso lento y pequeño; en los que á continuacion indicamos, espresan el eretismo ó la irritacion nerviosa y sanguínea; rubicundez circunscripta de las mejillas, tos profunda y como hueca con agitacion y sed, y accesos de tos sofocante con gritos.
§ III.--Efectos terapéuticos.
Los efectos curativos del _saúco_ son notables: 1.º en la coqueluche con ronquera por acumulacion de mucosidades en la faringe, tos sofocante con gritos, respiracion sibilante, cara hinchada en el intérvalo de los accesos de tos durante los cuales se pone azulada, sudores escesivos con el calor de la cuna;
2.º En la bronquitis con respiracion angustiosa, temblorosa y espectoracion abundante;
3.º En el asma de Millar y espasmo de la glotis, en los niños y en el catarro sofocante propio de su edad;
4.º En el sudor inglés, aun con miliar y en los sudores escesivos, espontáneos y debilitantes, con hormigueo, picotazos en la piel y escitacion de la sangre. En esta afeccion se observa tambien una sensacion interior de temblor, ó tendencia al sueño y somnolencia, sin que se pueda dormir por impedirlo la ansiedad que obliga á estarse moviendo, ó por una sensacion de calor fatigoso y ensueños angustiosos que se presentan en el momento de dormirse. El decaimiento rápido de las fuerzas exige _arsénico_; el _mercurio_ está tambien muy indicado, y los dos medicamentos son los que deben inspirar mas confianza en los casos graves[18].
Carecemos de datos suficientes para afirmar lo mas mínimo respecto á la indicacion del _saúco_ en las intermitentes, en las hidropesías, en el coriza de los recien nacidos y la tisis. Debemos ser tanto mas reservados, cuanto que el carácter nervioso de su accion, la vivacidad de sus síntomas de reaccion y la falta ó la debilidad de la potencia reaccionadora del sistema nervioso que está bajo su influencia, se adaptan al parecer á las enfermedades de los niños y de las personas delicadas, de un temperamento linfático-nervioso ó sanguíneo nervioso análogo á la constitucion de la juventud.
=Dósis.=--Las de este medicamento son las mismas que las propuestas para _acónito_, _manzanilla_, _cólchico_.
SECALE CORNUTUM (CENTENO CORNEZUELO).
§ I.--Historia.
El _centeno_ es una gramínea de la triandria diginia de _Linn._--El grano está sujeto á una degeneracion sólida y corniforme que constituye el tizon de que tratamos. Esta sustancia ha sido objeto de muchos trabajos[19], especialmente en cuanto á sus indicaciones en el parto y en las hemorragias despues. De admirar es, que despues de tantos trabajos, no estén aun claramente formuladas sus indicaciones, y que no se haya estendido su uso á mayor número de enfermedades. Llama la atencion este medicamento, porque sus propiedades son bien manifiestas, y porque el pueblo le ha usado antes que el médico.
En el estudio de este medicamento, debemos mirar como inconexos los síntomas recogidos por los autores que han descrito el ergotismo, la _convulsio raphania_ de Linneo y todas las enfermedades convulsivas y gangrenosas epidémicas, en las que el _centeno cornezuelo_ no es la única causa sino otros granos mezclados con los de este medicamento, y aun otras influencias. Esta sustancia, pues, es una de las mas asténicas y menos piréticas, puesto que no se ve entre sus síntomas ningun rasgo de escitacion sanguínea. Solo los ensayos sobre el hombre sano, mas numerosos y estensos que los efectuados por médicos aislados y por sociedades médicas de esperimentadores, en Alemania, han podido dar á conocer algunos efectos febriles y cierta influencia en el sistema sanguíneo; pero estos efectos nunca podrán ser considerados como esténicos. La accion de este medicamento, lógica y clínicamente deducida de una série conveniente de hechos, no puede cambiar, ni en su espresion esencial, ni en su electividad. Precisadas además sus indicaciones por esta accion, los futuros conocimientos fisiológicos del medicamento solo podrán influir en estender su uso á otros casos morbosos, en vez de cambiarlos ó restringirlos. De este modo es como pueden ser útiles á la ciencia todas las adquisiciones nuevas, limitando cada medicamento á su esfera de accion, sustrayéndole á las interpretaciones de una práctica aventurada y perpetuando sus indicaciones.
§ II.--Efectos fisiológicos.
La accion de este medicamento sobre el sistema capilar, la nutricion intersticial y los órganos secretorios, es asténica, y se estiende prontamente á los centros nerviosos privados de las oscilaciones estimulantes de la actividad plástica y de la de los capilares. No es la nutricion la que se altera esencialmente por este medicamento, sino mas bien la inervacion ganglionar, y la cérebro-espinal despues. Las lesiones orgánicas y el marasmo dependen siempre de la inercia nerviosa. Los síntomas que comprueban esta síntesis, son los siguientes:
1.º _En el sistema nervioso_: angustia, ansiedad con ardor quemante en la region precordial, estupor y aun coma, laxitud despues del sueño, cansancio y pesadez de los miembros, sensacion de quebrantamiento general y de hormigueo, adormecimiento y rigidez en los mismos, calambres en diversas partes, abolicion de los movimientos voluntarios, parálisis de las estremidades, pérdida de la palabra, alternativas de palpitaciones de corazon y de calma, lentitud de la respiracion, dispepsia espasmódica, movimientos espasmódicos del útero, cólicos violentos, vómitos espasmódicos, deglucion imposible, vértigos y dilatacion de las pupilas, debilitacion de la vista, del oido, mayor aun de la voz, abatimiento moral, sensacion de adormecimiento en lo esterior de la cabeza, diminucion de las facultades intelectuales.
A estos síntomas preceden otros de escitacion nerviosa, como hilaridad ó mal humor, sensacion agradable de ligereza en la cabeza, resplandores y chispas en los ojos, agudeza del oido, exaltacion del sentido del tacto en la punta de los dedos de las manos.
2.º _En el sistema capilar_: piel seca y arrugada, petequias, manchas lívidas, piel fria, frio, y alternativas de calofríos y calor, hinchazones edematosas de las estremidades, éstasis sanguíneos en las cavidades, con vértigos, sensacion de presion y de plenitud con sequedad y ardor, epistaxis, hemorragia uterina.
3.º _En los órganos secretorios_: lagrimeo abundante, aumento de la secrecion nasal, salivacion escesiva, regurgitacion de serosidades y mucosidades viscosas, vómitos mucosos, y evacuaciones alvinas líquidas, diarrea mucosa, miccion frecuente y abundante, leucorrea, loquios escesivos y sero-sanguinolentos.
No debemos omitir algunos síntomas raros de sequedad de las superficies mucosas, pulso acelerado y duro algunas veces.
4.º _En la esfera nutritiva_: en esta se presentan la mayor parte de los síntomas precedentes, y además, cara y ojos hundidos, alteracion de los rasgos de la cara, marasmo.
Debemos hacer observar igualmente que las hipersecreciones se fijan mas bien en las glándulas salivales y las criptas mucosas del intestino, por lo cual, la piel está seca, la mucosa génito-urinaria mas bien irritada y seca que húmeda; el hígado parece que suspende su funcion secretoria, mientras que los riñones aumentan la suya. Estos síntomas deben, en nuestro concepto, ser mas variables que los otros. A medida que nos separamos de la electividad del medicamento, se observa mas que su accion depende del estado particular en que se halla la vitalidad del organismo de la persona que está bajo su influencia.
La inercia de la fibra que domina los efectos de este medicamento, le hace análogo á las constituciones de las personas flojas y linfáticas, y las de temperamento venoso, aniquiladas y dispuestas á flujos mucosos atónicos.
No es inútil indicar que entre los síntomas de este medicamento en los sistemas venoso y capilar, se observa una tendencia á conservar en la sangre su carácter venoso; lo cual depende principalmente de la falta de oxigenacion en el pulmon por la diminucion de la frecuencia de la respiracion y de la lentitud de su curso en los capilares. Sin embargo, no produce un estado asfítico tan marcado como el _carbon vegetal_; pero obra mas que este en la fibra orgánica, y por consiguiente se adapta mejor á la inercia de los tejidos, lo cual esplica su grande eficacia en las hemorragias pasivas, en la inercia del útero que se opone ó dificulta la espulsion de su producto, en la del hígado que disminuye ó suspende la secrecion de la bilis.....
El _centeno cornezuelo_, respecto al sistema nervioso, es tan recomendable como la _ipecacuana_ y, salvo la angustia, como el _eléboro_ y el _arsénico_, cuando la debilidad no es proporcionada á los síntomas concomitantes, y que reclamaria otro medicamento, si esta debilidad por su esceso mismo no espresase un peligro; de aquí resulta que el _centeno cornezuelo_ está frecuentemente indicado por un síntoma insignificante, como una deposicion diarréica, un coriza, un dolor en la cabeza, un vómito, un cólico, una epistaxis, una leucorrea, y una erupcion miliar infebril, si la debilidad característica les acompaña.
§ III.--Efectos terapéuticos.
La accion terapéutica de este medicamento sobre el sistema nervioso le hace apropiado para curar, solo ó auxiliado del _cobre_ ó del _opio_, los espasmos asténicos, los calambres musculares, y con principalidad las afecciones mucosas mas ó menos pasivas, el corea puramente nervioso y por debilidad paralítica, las convulsiones asténicas procedentes de neuralgias y de congestiones pasivas ó mezcladas con ellas. En todos estos casos, el _centeno cornezuelo_ es un poderoso antiespasmódico; sus convulsiones se estienden de los centros á la periferia, afectan los músculos de relacion y tambien las vísceras, como el pulmon y el hígado, por ejemplo. Se le emplea con resultados en el ergotismo, en las parálisis consecutivas de espasmos y en la eclampsia, y en algunas afecciones procedentes de fiebres y flegmasías agudas, cuando estas han debilitado profundamente el sistema nervioso y desarrollado una gran debilidad general y una inercia estraordinaria de la actividad plástica; cuando han dejado en pos de sí parálisis parciales, y que los enfermos recobran con suma dificultad sus fuerzas y que tardan en repararse del aniquilamiento y consuncion. En estas circunstancias, el semblante está alterado, los ojos rodeados de un círculo oscuro y hundidos, la piel seca, sucia, arrugada y fria, el pulso lento y débil.
Este medicamento está muy indicado en la inercia del útero, ya haya amenorrea ó dismenorrea asténicas, ó que el útero no influya sobre el feto en el acto del parto, ó que no se contraiga despues de terminado, ó ya, en fin, que sea inminente un descenso por la laxitud de su tejido ó de sus ligamentos. Está contraindicado en el trabajo del parto si el cuello del útero no está dilatado; pero es muy conveniente para impedir la espulsion en una metrorragia que tiende á provocar el aborto en los primeros meses de la gestacion.