Tratado metódico y práctico de Materia Médica y de Terapéutica, tomo primero
Part 8
Los señores Trousseau y Pidoux colocan al _ambar gris_ en la clase de los antiespasmódicos con la _valeriana_ y los _éteres_, con el _alcanfor_ y el _almizcle_. Los antiguos le consideraban como un medicamento capaz de escitar y fortificar los nervios; Rhassis le daba una accion especial sobre el corazon, y Abanus sobre el cerebro. Recientemente Mr. Cloquet ha indicado su eficacia contra las fiebres atáxicas, las dispepsias nerviosas y los catarros crónicos, y Riviere le prescribe contra la gastro-atonía. Ha sido mirado generalmente como un escelente medio para la epilepsia y la hipocondría. Preciso es confesar que un medicamento cuyas indicaciones se limitan á semejantes generalidades, bien merece que se le descuide algo y mas hubiera valido someterle á esperimentaciones formales, como lo ha hecho la nueva doctrina, especialmente en Alemania y los Estados-Unidos.
§ II.--Efectos fisiológicos.
Este medicamento no afecta lo bastante la vida vegetativa para dar lugar á lesiones orgánicas, pues si bien desarrolla exantemas, su carácter no está ni en la cronicidad, ni en la rebeldía. Los exantemas que provoca se limitan á veces á cosquilleos, pruritos, ardores, ligeras hinchazones, rubicundeces pasajeras, ya en la piel, ya en las membranas mucosas. Los exantemas en la piel consisten casi únicamente en granos rojos, forunculáceos, y en manchas herpéticas furfuráceas. El prurito ardiente hace pensar en las molestas sensaciones que producirá una erupcion que se cree inminente.
Los síntomas del _ambar_ van acompañados generalmente de eretismo y de tension, si bien su limitacion y la astenia constituyen el fondo. La turgencia sanguínea es rara y puramente accidental; solo se la observa parcialmente.
Entre las afecciones aliviadas por el _ambar_, se cuentan las neuroses, en las que se aplicó este medicamento en collares, de la misma manera exactamente que hoy se aplican las cadenas metálicas. La electricidad puede con mas razon reclamar estos casos.
El conjunto de fenómenos á los que se da el nombre de fiebre, no son del dominio de este medicamento; pero corresponde á una especie de fiebrecilla, de irritacion sanguínea, generalmente nocturna, precedida de susceptibilidad moral, de ideas molestas, de escitacion de las facultades intelectuales, que dan lugar á un despecho interior, á conatos al llanto, á la ansiedad, al abatimiento. El enfermo se agita, se estira, efectúa el movimiento como para bostezar; su estado se agrava hácia la noche, no puede dormir; las manos y los piés están helados, adormecidos, temblorosos; frio interior sin calosfríos, pero con laxitud y pesadez de cabeza que le fatiga; la cara y las partes genitales se conservan calientes; tiene apetito y se dispone á satisfacerle. El calor que sobreviene ni es ácre ni angustioso; ocupa con preferencia la cabeza, el cuello, las estremidades, y con frecuencia va acompañado de prurito y de picotazos, sobre todo en los dedos y en las palmas de las manos. La imaginacion es viva, penetrante, la palabra fácil; pero el ejercicio abate, enerva. El sudor es algunas veces general y de larga duracion, acompañado ó seguido de sueño, á no ser que la opresion se presente al mismo tiempo que un gran calor. Esta fiebrecilla es provocada por la fatiga, el trabajo mental, la falta de sueño, pero no por el pesar ú otras causas inmediatamente deprimentes.
Los dolores del _ambar gris_, que son completamente neurálgicos, no presentan fenómeno alguno congestivo. Dependen de un estado neuropático anterior, ó simplemente de una sobreescitacion actual del sistema nervioso; á los vértigos acompañan sensacion de debilidad en el cerebro, aniquilamiento, incomodidad precordial, calor en el estómago ó calosfrío interior; la cabeza está como sujeta y apretada; se esperimenta á veces afluencia de sangre y la cara está pálida; los dolores son tirantes ó semejantes á los que produciria una saeta. En el intérvalo de los dolores, así como por efecto de una debilidad consecutiva, hay la sensacion como si los cabellos se desprendiesen de la cabeza; la memoria se debilita, la inteligencia es lenta, y la astenia general es casi continua.
Los fenómenos nerviosos y neurálgicos que se observan en los miembros y las estremidades, son mucho mas asténicos que los otros. Consisten en movimientos convulsivos, en calambres, rigideces, pesadez, y mas especialmente, en adormecimientos y ataques bruscos de parálisis sin persistencia. La sensacion de tirantez domina en los dolores superficiales; los de las articulaciones simulan la artritis, y los internos son presivos y contractivos. Estos caractéres dicen bastante para apreciar en qué afecciones reumáticas, artríticas, epileptiformes y paralíticas se ha podido emplear el _ambar gris_, y el partido que se haya podido sacar en casos de este género.
Los síntomas concernientes á los órganos de los sentidos, espresan el mismo eretismo, confundido primero con el orgasmo, pero tendiendo siempre á la debilidad, á la astenia. Los ojos, la nariz y los oidos no presentan nada de especial; conveniente es consignar que mas bien hay ardor, sequedad y exhalacion sanguínea, que coriza. A pesar del calor ácre y de la sequedad, de la sensacion de arañamiento en la boca y garganta, á pesar de las vesículas y ampollas que se observan, no hay sed. Tampoco existe salivacion, ni el menor aflujo de saliva, lo cual está en armonía con el estado de tension y de eretismo que se observa en los enfermos curados por el _ambar_, ni del mismo modo se presenta tumefaccion sensible en las amígdalas y garganta, á pesar de algunos síntomas de angina.
Los síntomas del estómago, tales como flatos, eructaciones ruidosas, amargor, inflacion del estómago, provocados por los esfuerzos de espectoracion; las náuseas, regurgitaciones, digestion penosa, movimientos congestivos en la cabeza durante la digestion, con necesidad de acostarse por una sensacion de debilidad en el epigastrio, se manifiestan por la mañana y por la tarde. Se nota tambien pirosis, espasmos del estómago, tirones que se propagan hasta la cara, y presiones en los hipocondrios. El vientre está abultado, hay borborigmos y espulsion de gases que ocasionan con frecuencia dolores y otras sensaciones penosas. Los dolores cólicos y las deposiciones diarréicas no son mas características que el estreñimiento; el tenesmo y el cólico gaseoso lo son más, así como tambien el prurito en el ano, el flujo de sangre despues de las deposiciones y otros síntomas de hemorróides.
Indicarémos para los órganos génito-urinarios, el aumento de las orinas, su sedimento oscuro, su mezcla con la sangre, y el ardor en todo el canal al orinar, y además, leucorrea espesa, por lo comun nocturna, irritacion vaginal, punzadas y reglas anticipadas; y en el hombre, prurito violento, ereccion y prurito voluptuoso sin escitacion de las partes esternas.
El estado de la laringe y del pecho merece mas atencion, y es el orígen de indicaciones preciosas en las personas nerviosas y de constitucion delicada, con voz ronca, tos por la noche generalmente; la tos se presenta algunas veces por accesos de una violencia estraordinaria; su carácter es espasmódico, sostenido ó escitado por una sensacion de ardor, de cosquilleo en la laringe que se hace insoportable y se propaga hasta el estómago; la tos simula á veces á la coqueluche con sensacion de escoriacion en un punto limitado de la laringe, silbido y aflujo de saliva á la boca. Hay dolores agudos que atraviesan el pecho y dorso, espectoracion fácil y sucia, dolores y quebrantamiento, opresion espasmódica que se disipa comiendo, palpitaciones con palidez de la cara, sensacion de constriccion del pecho, ansiedad precordial y bocanadas de calor.
§ III.--Efectos terapéuticos.
Segun el cuadro precedente se puede determinar fácilmente los casos de espasmos epileptiformes ó efémeros, las neuralgias, las palpitaciones, los accesos de opresion, las toses convulsivas, sobre todo nocturnas, las hemorragias y las hemorróides, las dispepsias, la ictericia y las gastropatías que el _ambar gris_ debe curar. Es un medio muy útil contra el eretismo febril y el estado nervioso de los tísicos, de las personas delicadas con piel seca y que la tos fatiga particularmente.
=Dósis.=--En semejantes casos el jarabe de _ambar gris_ ó su tintura, tomada por gotas en un terron de azúcar, hasta la cantidad de diez á quince gotas en veinticuatro horas, son dósis convenientes. En la mayor parte de los otros casos, en aquellos especialmente en que predomina el elemento nervioso, conviene atenerse á una de las primeras atenuaciones, por ejemplo, una gota de la tercera dilucion en agua. El jarabe de _ambar gris_ se prepara magistralmente, segun la necesidad, en la proporcion de dos á diez gotas de la tintura por onza de jarabe de azúcar.
AMMONIACUM GUMMI (GOMA AMONÍACO).
§ I.--Historia.
Gomo-resina del _Ferula ammoniacum_, de la familia de las feruláceas, umbilíferas de Jussieu; se la prepara por trituraciones sucesivas ó por la disolucion en alcohol (tintura). La _goma amoníaco_ es un medicamento conocido desde la antigüedad, pero que hoy está casi abandonado. Los antiguos, en general, utilizaban sus propiedades para las afecciones catarrales asténicas ó con infarto de las glándulas ó de las vísceras. En nuestros dias, Mr. Cruveilhier le ha usado en las afecciones asmáticas.
§ II.--Efectos fisiológicos.
La _goma amoníaco_ posee una accion notable sobre las membranas serosas, lo cual interesa ya lo bastante para ser indicado; y á esta accion debemos una gran parte de sus síntomas, y quizá es la causa indirecta de otros, puesto que parecen ser la espresion de una desarmonía funcional, una consecuencia. La afeccion del neurilema ejerce probablemente su influencia.
Todas las articulaciones son el sitio de dolores, de tumefacciones subagudas; téngase presente, subagudas ó crónicas, que presentan el cuadro de los padecimientos de ciertas personas afectadas de artritis irregular ó de reumatismo vago, tenaz. El moral está en armonía con esta disposicion patológica: mal humor, taciturnidad, repugnancia universal, incapacidad de pensar: este estado general coincide con una astenia general.
En la cabeza, las meninges espresan la afeccion por dolores agudos, dislacerantes, sensaciones de presion, de hinchazon, de embarazo en diversos puntos, y se observan tambien punzadas en el cuero cabelludo y prurito. Los ojos se alteran; hay á veces fotofobia, y generalmente sequedad, presion, ardor, hormigueos. La sequedad de la conjuntiva existe sin hipersecrecion, mientras que en todas las membranas mucosas esta secrecion es seguida de flujos mas ó menos abundantes y de flegmorragia, sobre todo por la nariz y los intestinos. La orina es abundante.
Los violentos dolores abdominales, los pinchazos, la sensacion de presion dolorosa en el hipogastrio, pueden referirse al peritóneo, así como las punzadas en el cordon espermático. La pleura por su parte está afectada de manera que hace recordar ciertas pleuresías crónicas con derrame seroso: respiracion angustiosa, elevada, acelerada, opresion, punzadas en el lado izquierdo, peso hácia el dorso y presion en el esternon ó en la profundidad del pecho.
Las estremidades y el tronco son el sitio de dolores artríticos y reumáticos que justifican lo que dejamos dicho. Las articulaciones son las principalmente afectadas: en algunas, se observa punzadas, dislaceraciones y aun hinchazon de los dedos de los piés, ardor y dolores lancinantes en el dedo gordo del pié.
§ III.--Efectos terapéuticos.
Aun cuando este medicamento esté casi abandonado por los modernos, se debe, sin embargo, confirmar su eficacia en casos análogos á los en que los antiguos le empleaban, pues la esperimentacion fisiológica apoya esta asercion. La _goma amoníaco_ está indicada en personas poco irritables ó sanguíneas, en los viejos, cuando las membranas mucosas son el punto de la astenia ó hipersecrecion, ó que las serosas padecen de irritaciones crónicas que han debilitado los tejidos y dispuesto á derrames y exudaciones serosas. La pleuresía crónica y ciertas hinchazones articulares de los piés y manos están en este caso, así como tambien algunas dispepsias, bronquitis y catarros asmáticos ó flegmorrágicos, diarreas, amauroses, irritaciones de la uretra, de la vagina, etc., con esceso de secrecion mucoso-purulenta.
=Dósis.=--La _goma amoniaco_, triturada con agua, da una emulsion que puede emplearse con tanta utilidad como la tintura, á la dósis de 20 gotas: se puede igualmente prescribir varios centígramos. Se administran las trituraciones á la dósis de 1 á 2 decígramos varias veces al dia. Pero el práctico verá con sorpresa mejores efectos con dósis mucho menores, tales como una debilísima fraccion de la tercera atenuacion en 150 gramos de agua.
AMMONIACUM CARBONICUM.--A. MURIATICUM (SUBCARBONATO Y CLORHIDRATO DE AMONÍACO).
§ I.--Historia.
El _amoníaco_ es un gas tan violento que solo se usa combinado con otros cuerpos y en estado de sal. Las dos sales mas conocidas y usadas son el _subcarbonato_ y el _clorhidrato_. En cuanto al amoníaco líquido, que es agua saturada de _gas amoníaco_, le tratarémos en un apéndice á este capítulo. Los antiguos conocian las sales de amoníaco, pero rara vez las usaban solas. Los más se servian de diversas composiciones, tales como el _espíritu de Minderero_, el _de asta de ciervo_ y la _sal volátil_, etc. Se considera á las sales de _amoníaco_ como estimulantes, resolutivas, diuréticas, sudoríficas, y se las usa en casos de infartos crónicos, de catarro, etc.
Solo hablarémos del _subcarbonato_ y _clorhidrato_ por tener los dos efectos semejantes, y permitir por lo tanto confundirlos en un mismo estudio. Despues de Hahnemann se han ocupado muchos autores sobre el modo de que la ciencia fije sus efectos y propiedades. Preciso es citar á Hartlaub y Nenning, Wibmer y Ruckert. Huxham cita el caso de un hombre en el que el uso del _subcarbonato de amoníaco_ desarrolló una afeccion escorbútica.
§ II.--Efectos fisiológicos.
Tenemos en estas sales una accion que es comun á la de todos los alcalinos por su carácter fundamental: si, bajo su influencia, la fuerza plástica no sufre alteraciones que hagan degenerar su tipo y den lugar á productos nuevos, á escrecencias, á vegetaciones, ni aun á exudaciones que constituyen falsas membranas, y que no confundimos con las capas mucosas, ni á exudaciones simples y mucoso-purulentas, la fuerza plástica se debilita hasta el punto que los elementos orgánicos presenten una falta de cohesion, una especie de descomposicion incipiente; la sangre se empobrece, los sólidos se ponen flácidos, los líquidos se alteran, las fuerzas se debilitan, las membranas mucosas y serosas se convierten en puntos de secreciones abundantes, el tejido celular se engruesa y deja distender las células por la serosidad, el organismo entero está en un estado de atonía y deterioro que puede ser precedido de cierta turgencia sanguínea con sequedad de las superficies exhalantes y secretorias, y que le subsigue siempre. El aumento de secrecion de los riñones, de la piel, de las mucosas, constituye el período intermedio al estado febril erético y á la infiltracion serosa de los tejidos, efecto de la defibrinacion de la sangre.
Este estado es el cuadro de los efectos crónicos ó de dósis repetidas de _subcarbonato_ y _clorhidrato de amoníaco_. La analogía de este cuadro con el de las personas linfáticas ó de una constitucion sanguínea alterada por una vida penosa, un mal régimen y una habitacion fria y húmeda indican claramente el uso de estas sales en tales personas. Pero como por otra parte sus efectos crónicos son precedidos de algunos fenómenos de escitacion, se sigue que los sugetos que se hallan en un estado opuesto al que acabamos de señalar, tienen, habida consideracion á otras circunstancias de agudeza ó de estacion, condiciones favorables á la accion de estas sustancias.
En los fenómenos de escitacion es necesario, por consiguiente, reconocer el predominio de la vida material orgánica sobre la de relacion; de suerte que las sales de _amoníaco_ están poco indicadas en las personas nerviosas, inteligentes, vivas, y lo están mas en las que son blandas, frias ó entregadas á la vida animal. En todos estos casos el moral presenta la mayor parte de los síntomas ordinarios de las afecciones que alteran profundamente la vida nutritiva, como la tristeza, la inquietud, la dificultad de pensar, la aversion al trabajo, la ansiedad y el mal humor: estas dos últimas disposiciones del espíritu, que se manifiestan con preferencia en el estado agudo ó febril, y por la tarde, época natural de la sobreescitacion sanguínea en las fiebres humorales, catarrales, mucosas, etc., son propias de las _sales de amoníaco_.
=A.= _Estado agudo._--El _carbonato de amoníaco_ tiene en su patogenesia síntomas de sobreescitacion sanguínea continuos y remitentes, y se los puede dividir en dos períodos: el de eretismo y de relajacion, ó agudo y subagudo: el de este medicamento, sin embargo, es mas bien subagudo, comparado con el de medicamentos francamente piréticos.
El período de eretismo revelado por la esperimentacion pura y por el uso clínico, dura poco; se espresa por ebulliciones de sangre, aliento ardoroso con latidos, punzadas en la parte afecta y particularmente en el cerebro: movimientos fluxionarios pasajeros en los ojos y otros puntos, generalmente en los principios de las membranas mucosas y en los órganos de los sentidos; ojos, oidos, nariz, boca, bronquios, ano, y partes genitales. Estos órganos son el sitio de un orgasmo que se eleva hasta la tumefaccion, con sequedad, calor, ardor, exudacion sanguínea. Movimientos semejantes se observan en la piel, en la que se presentan manchas y placas escarlatinosas, forúnculos, todo con fiebre, y alternativas de calosfríos y bocanadas de calor. Los síntomas febriles se manifiestan ó se agravan durante la primera parte de la noche, y ofrecen una gran variacion del pulso, el cual, unas veces es lleno, otras blando y otras duro. Pocos estados febriles, como no sea el estado catarral, producen tanta ansiedad, tanta agitacion, tanta irritabilidad; tambien se observan intermitencias en la fiebre con accesos separados por muchos dias, hasta el número de siete.
El _carbonato de amoníaco_ representa con bastante exactitud en su patogenesia el cuadro de una fiebre mucosa y de la erisipela que acompaña al estado mucoso, en los linfáticos, frioleros y dispuestos á las afecciones catarrales, con el aire esterior, la humedad y el frio.
En medio de los diversos síntomas de coriza y aun de angina, el enfermo arroja un moco sanguinolento y aun sangre pura por una ú otra nariz; los labios están secos, hendidos, escoriados; la boca de un color rojo oscuro y ardorosa; hay vesículas, aftas en la lengua, lo cual tiene lugar en los primeros dias y durante el período de flojedad que se prolonga indefinidamente; las encías están tumefactas, pálidas ó rojas, y sangran fácilmente; la faringe está irritada, escoriada y de un color rojo vivo ú oscuro. Despues de los primeros dias de eretismo, hay aumento de las secreciones salival y mucosa. Domina el gusto ágrio, aunque puede ser dulzoso, el aliento es malo, no hay apetito, el disgusto es continuo, especialmente para la carne y alimentos grasos y cocidos; la sed varía, si bien suele ser muy pronunciada en los primeros dias; las náuseas conducen con frecuencia á vómitos mucosos, ágrios; el epigastrio está caliente, dolorido, es el punto de unas punzadas que se observan tambien en toda la estension del vientre; hay además una sensacion de malestar, de constriccion ó de plenitud. Los dolores cólicos abaten, las deposiciones son escasas con tenesmo, ó diarréicas con ó sin conatos; la orina es mas bien clara, si bien llega á ser sanguinolenta algunas veces.
En los casos en que el pecho es el mas comprometido, se observa un ardor constante, aflujo de sangre, tos seca muy fatigosa acompañada de calor en la cabeza y varios síntomas de pleuresía y bronquitis intensa.
El período de relajacion se espresa insensiblemente despues de algunos dias, siendo notable por el restablecimiento de todas las secreciones y por el incremento de las mismas. Las deposiciones fecales, sin embargo, continuan siendo sólidas y escasas, ó lo llegan á ser por la persistencia de una irritacion que se concentra en los órganos digestivos, y complica ó sostiene el embarazo gástrico. El sudor es considerable, y tambien un signo esencial de las indicaciones de las _sales de amoníaco_ en las fiebres mucosas. Necesario es agregar las frecuentes alternativas de frio ó de impresion de frio; los dolores contusivos y constrictivos mezclados de punzadas en las cavidades esplánicas; las orinas muy abundantes, blanquecinas y turbias; ciertas manchas y erupciones miliares y vesiculosas en la piel y sobre el límite de las membranas mucosas; el sudor circunscrito á las articulaciones en fin, síntoma que, unido á otros, hace reconocer cierto grado de orgasmo en las sinoviales ó membranas serosas articulares. En tal estado, la cabeza está siempre pesada, dolorida, con vértigos y náuseas, ó presion sentida ordinariamente de dentro afuera como en la _belladona_.
=B.= _Estado crónico._--Este estado sobreviene poco á poco, despues de una duracion variable, pero siempre larga, del período precedente. Entonces la astenia y la inmovilidad de los síntomas dominan, escepto algunas ocasiones en que la persistencia de la tos, ciertos dolores y el estreñimiento reproducen la irritabilidad y el eretismo. La cara, sin embargo, está pálida, hinchada, con una espresion enfermiza; la menor emocion, el trabajo mental y el de la digestion congestionan el cerebro con calor y sensacion particular de tension. La piel está pálida y ha perdido su tonicidad; todos los síntomas que se observan, anuncian una tendencia á la descomposicion: los ardores y punzadas agudas, las vesículas llenas de serosidad acre y quemante, los granos que pican y escuecen despues de rascarse, dejan escoriaciones rebeldes para curarse; las erupciones miliares, las rubicundeces escarlatinosas, así como los equímosis ó eritemas pasivos, las escoriaciones entre las piernas, los granos forunculosos, los orzuelos, hinchazon y esfoliacion de los dedos, las grietas de los labios, de las manos, que se ponen tumefactas cuando se las deja colgantes: estos fenómenos de estancacion de los líquidos en tejidos debilitados son propios del _carbonato de amoníaco_.
Sus dolores espresan la naturaleza de su accion: hay por lo tanto diversas sensaciones y modificaciones funcionales. En la cabeza, los dolores no son agudos, pero sí tenaces, pasivos, vertiginosos, con náuseas, punzadas rápidas, sensacion de vacuidad ó de escoriacion, síntoma que se repite en otros órganos, tanto al interior como al esterior: la sensibilidad del cuero cabelludo está aumentada, pero por un simple predominio de la nerviosidad sobre la sangre; el infarto, si le hay, es reemplazado por los jugos linfáticos y serosos, y el tejido se debilita y los cabellos se caen.
La odontalgia se alivia por la aplicacion de paños calientes, y se agrava por la presion de los dientes de ambas mandíbulas; el dolor pasa por todos los grados, desde la sensacion de dentera como por ácidos, hasta violentas dislaceraciones. Las encías están encendidas ó pálidas, el epitelio corroido; sangran fácilmente.
El sistema muscular no ofrece particularidades notables; las punzadas y las sensaciones de contusion, de pesadez, de quebrantamiento, de cansancio y de frio, los calambres ligeros, las contracturas y la debilidad muscular, manifiestan tambien el aniquilamiento de la vitalidad, espresado por los estremecimientos musculares, los hormigueos, los adormecimientos parciales y momentáneos, por una debilidad muy grande y el marasmo.