Tratado metódico y práctico de Materia Médica y de Terapéutica, tomo primero

Part 6

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=Dósis.=--Las afecciones agudas soportan bien las dósis menos débiles de _acónito_, hasta la misma tintura; y cuanto mas simple y decidido es el carácter inflamatorio, mas eficaz y pronta es su accion. Lo mismo sucede cuando se le usa en el período prodrómico. Pero su influencia es de corta duracion y tanto menos persistente cuanto mas viva es la fiebre; de esto resulta la necesidad de repetir las dósis con tanta mayor frecuencia, cuanto mas aguda es la afeccion y que la enfermedad agota mas pronto su accion. Hay afecciones neurálgicas que se acomodan mejor á dósis mas elevadas, como, por ejemplo, en el tic doloroso de la cara y la angina de pecho. Mientras que el carácter inflamatorio persista, aun cuando se alivie, se debe insistir sobre el _acónito_ y repetir sus dósis: el mejor indicio de su utilidad es el pulso que disminuye de frecuencia al cabo de algunas horas. Conviene algunas veces administrar en el intérvalo del _acónito_ varias dósis de un medicamento cuya accion es análoga á la suya en la enfermedad que se trate, como la _belladona_, la _manzanilla_, la _pulsatila_. En las exacerbaciones agudas de las flegmasías crónicas y en el período subagudo de ciertas fiebres de larga duracion, la alternacion del _acónito_ y del _azufre_ produce escelentes resultados. El tipo de la accion benéfica del _acónito_ es la fiebre inflamatoria: este medicamento la modifica prontamente por una reaccion seguida de sudor, de calma y de un sueño reparador.

Jamás se verá el médico obligado á elevar la dósis mas allá de 10 ó 12 gotas de la tintura en 6 onzas de agua para todo el dia. La dósis comun, en la fiebre y la amigdalitis por ejemplo, es de 3 á 4 gotas de la primera atenuacion diluidas en agua. En las neuralgias ú otras afecciones muy propias del _acónito_, no se debe bajar de la tercera atenuacion.

AGARICO MOSQUEADO (AGARICUS MUSCARIUS).

§ I.--Historia.

Familia de los hongos y de la criptogamia de Linneo, de la que se conocen algunas centenas de especies de _agáricos_, si bien solo nos ocuparémos del _agárico[17] mosqueado_ ó _pintado_ ú _hongo carmesí_, y de cuya sustancia activa nada dicen los terapeutistas. Murray[18] sin embargo ha manifestado el uso que se ha hecho de él en ciertas induraciones linfáticas de las amígdalas, en las manchas de la córnea, las úlceras callosas, los temblores musculares y la epilepsia.

Aunque el _agárico moscado_ tiene en su patogenesia varios síntomas que es preciso separar, como los suministrados por ejemplo por un dartroso, esperiencias recientes hacen á este medicamento recomendable por algunos efectos aun no observados. Estamos distantes de atribuirle propiedades reales contra estados diatésicos y herpéticos como algunos autores creen, pues este medicamento no parece que tiene una influencia constante sobre la nutricion.

Pocos medicamentos ofrecen, como el _agárico_, síntomas accesorios insignificantes ó de valor dudoso, porque son pocos los que tienen una accion mas completamente limitada á la esfera nerviosa. Inútil es, pues, buscar en él otros síntomas nerviosos que los llamados por nosotros esenciales, opuestos á los que resultan de las fiebres graves y otras perturbaciones y que denominamos consecutivos ó sintomáticos. Menos aun se hallan indicios que anuncien una lesion de los tejidos y una alteracion de los líquidos. En cuanto á los síntomas sanguíneos y gástricos, el valor se deduce de su accion eminentemente nerviosa. No se puede dar á tales síntomas del _agárico_ la misma importancia que á los suministrados por el _acónito_ ó la _nuez vómica_, al menos en la misma categoría. La apreciacion del carácter dominante de un medicamento indica el valor de los síntomas que de él se separan.

§ II.--Efectos fisiológicos.

La exaltacion intelectual y física, el delirio y el furor, son efectos inmediatos del _agárico_ á dósis elevadas; son efectos tóxicos tales como los buscan ciertas poblaciones del Norte que le comen para proporcionarse cierta especie de embriaguez, como los orientales toman el _haschisch_ y fuman el _opium_. Bajo este aspecto, la analogía del _agárico_ con el _opio_ es notable, pues se eleva hasta los efectos de entorpecimiento y asténicos que tanto abundan en otros. Pero hay la diferencia que estos efectos, en el _opio_, son producidos por congestiones y éstasis sanguíneos, mientras que en el _agárico_ dependen de una lesion simple de la sensibilidad y contractilidad, en lo que son antagonistas estos dos medicamentos, siendo el _agárico_ mas análogo á _belladona_ por sus efectos sobre el encéfalo.

Este medicamento parece tener una accion electiva limitada al sistema nervioso general, pues el circulatorio y la vida vegetativa están como sustraidos de su influencia, ó deprimidos mas bien. Este carácter de astenia de los fenómenos nerviosos se estiende á todas las modificaciones del organismo y da al _agárico_ un sello especial que rara vez se ve tan marcado en otros medicamentos.

Todos los síntomas del pulso se refieren á su pequeñez, su debilidad, su fácil depresion; así es que se le observa muy pequeño, muy lento, filiforme, y aun cuando una causa escitante le acelere, no por eso se hace mas fuerte. La intermitencia es otro carácter del _agárico_; el pulso es pequeño, desigual, intermitente, falta una pulsacion despues de la 10.ª, 30.ª ó 40.ª: hé aquí por cierto un pulso eminentemente asténico, sin que su carácter deje por lo tanto de ser nervioso.

Dos síntomas solamente indican un aumento de calor, aunque desigual; las mejillas están quemantes y las manos frias; el calor dura poco tiempo, y solo tiene lugar en la cama; los calosfríos y sensaciones de frio de toda especie preceden, y generalmente no son precursores mas que de espasmos. El frio es casi siempre irregular, y se reproduce por poco que se descubra ó impresione el aire; la sensacion de frio es á veces interior y acompaña con frecuencia á los dolores de cabeza y de otras partes. El sudor febril es nulo, ó solo se le observa por la noche en la cama, ó como un signo de debilidad despues del cóito, del paseo, ó algun otro ejercicio corporal.

La falta de memoria, la inaptitud á toda aplicacion, la apatía, una alegría tonta, una locuacidad sin objeto, un delirio que parece el último término de la fatiga ó de la instabilidad, ó bien la indiferencia, la taciturnidad, el abatimiento, la tristeza y el mal humor, anuncian para el cerebro, no la actividad, sino un estado pasivo que se ve en la somnolencia y el sueño profundo, dos síntomas referidos varias veces á propósito de espresar los efectos de la fatiga física y moral, muscular y nerviosa; la inquietud que se esperimenta en las piernas y que retarda ó altera el sueño, es circunstancia característica. El sueño, en fin, no es reparacion de las fuerzas, sino una tregua incompleta de la irritabilidad, porque es con frecuencia interrumpida ó agitada por inquietudes, sueños penosos é intranquilos, siendo preciso hacerse violencia para salir de la cama y tardando mucho en poderlo efectuar.

Los males de la cabeza no tienen nada de agudos; son dolores sordos, presivos, como de estremecimiento y adormecimiento; la cabeza está atontada, pesada y con sensacion como de vacío; hay vértigos acompañados de distintas circunstancias; se esperimenta dificultad para ver, se vacila; pero un esfuerzo de la inteligencia, un acto de la voluntad, tonifican el cerebro y hacen cesar el vértigo; tambien se le hace cesar girando rápidamente la cabeza, movimiento que acumula mayor cantidad de sangre.

Los globos oculares están igualmente exentos de dolores; los numerosos síntomas que suministran, se reducen á prurito, estremecimientos y presion: esta última es la mas frecuente; la frotacion los calma, aunque lo realiza mejor la accion del vino y el calor de la cama. Poca ó ninguna falta nos hacian estas circunstancias para creerlos procedentes de la debilidad, del mismo modo que algunos fenómenos convulsivos, tales como los ojos giran en su órbita, los globos se dirigen hácia arriba. En fin, todos los síntomas de la vision denotan la astenia, como se ve por el oscurecimiento de la vista, por las manchas en el campo de la vision; los objetos palidecen ó aparecen cubiertos de una tela de araña, de una nube; la vista es débil, se ven los objetos duplicados; este es el único síntoma de ambliopia, así como se consigna otro de miopia que es el de ser necesario aproximar los objetos para verlos distintamente. En la audicion notamos, el zumbido, una especie de tintineo al aire libre y un ruido de glu-glu, parecido al que produce el agua ó vino al salir de una botella.

Todos los síntomas que acabamos de referir escluyen la idea de una intervencion activa del corazon. Lo mismo sucede con los que presentan los órganos digestivos siguientes: dolores y punzadas en el ombligo, hipocondrios, estómago; cólicos, retortijones, tenesmo sin síntomas congestivos, flatuosidades con borborigmos, tension, timpanitis; la lengua está como picoteada en su punta, algo corroida, y presenta capas de diferente aspecto; el epitelio parece á veces algo levantado en distintos puntos de la boca, y hay dolor.

Las funciones genitales están asténicas; hay erecciones sin deseos venéreos; se presentan por la noche, á causa probablemente de la escitacion que produce la plenitud de la vejiga; si se tienen deseos al cóito, no hay ereccion, ó se carece de sensacion voluptuosa en el acto. La eyaculacion seminal es tardía y seguida de debilidad, de fatiga, de postracion, de sudor abundante; las poluciones nocturnas se presentan sin ensueños lascivos; y si en la mujer se observa una menstruacion mas abundante, la evacuacion no va acompañada de sensacion alguna incómoda, de síntoma alguno de congestion. Los síntomas del aparato urinario no anuncian flegmasía alguna, pues si el tenesmo, por algunas circunstancias, podria hacer creer en una afeccion de la próstata, el carácter bien conocido del medicamento conduce á buscar su orígen en alguna estrechez ó estado espasmódico.

La cavidad torácica nos presenta sensaciones variadas, sin dolores vivos; las punzadas sordas, los estremecimientos, las constricciones y opresiones, son las mas ordinarias y comunes, y los dolores lancinantes detrás del esternon y en algunos puntos del pulmon, son fugaces. La sensacion de ahogo ó de opresion domina entre los síntomas suministrados por el corazon; si hay algunas punzadas y pulsaciones un poco mas fuertes, carecen de calor y solo ofrecen un carácter nervioso.

Los síntomas relativos á los sistemas nervioso y muscular son numerosos á contar desde el dolor vivo hasta la debilidad paralítica, último término del dolor y del espasmo, y resultado infalible del agotamiento de las fuerzas nerviosas.

En la cabeza existen los síntomas siguientes: dolores tirantes, presivos, sensacion de un clavo sobre el parietal, punzadas, dislaceraciones por accesos, prurito, frio glacial en la sutura coronal que se estiende é invade la frente, contracciones y temblores distintos de los párpados que se cierran y se abren con dificultad, sensacion de ardor en los ángulos de los ojos, punzadas en las mejillas y los maxilares, contracciones espasmódicas de los maséteros, odontalgia que se limita á una sensacion de prolongacion de los dientes ó un dolor corrosivo de los molares con pulsacion y dislaceraciones, con dentera de los incisivos inferiores.

Los músculos lumbares, los del dorso y de la nuca son el sitio de sacudidas espasmódicas, de dolores generalmente dislacerantes y de sensaciones de presion, de cansancio, de debilidad, de rigidez. Estos síntomas son bastante numerosos y variados para simular una afeccion de la médula espinal. Las mismas sensaciones se hallan en los miembros superiores é inferiores con síntomas de parálisis: debilidad, laxitud, temblor, movimientos irregulares, adormecimiento, vacilacion, frio, sensacion de quemadura, dolor paralizante y aun calambre en el pié. El calambre está aislado en medio de una multitud de otros síntomas neurálgicos.

Para establecer exactamente la esfera de accion del _agárico_, nos falta indicar las modificaciones que induce en los tejidos y las secreciones.

El ojo está seco; hay prurito en los oidos y algunos granos en la parte posterior del pabellon. El prurito y cosquilleo se observan en la nariz y en las narices; hay alguna irritacion en el interior, sequedad, romadizo, coriza y aun coriza fluente; sale de la nariz, por gotas un humor parecido al agua clara; estornudos frecuentes, y el olfato que en el coriza catarral está embotado, en el _agárico_ está exaltado. El prurito es un síntoma muy comun en este medicamento, sin que, como es natural, se observe erupcion alguna, á cuyo síntoma debemos reunir tambien los pinchazos como por alfileres en el menton. Al estado de las encías hinchadas, dolorosas y sangrantes, es preciso agregar el punteado y erosion de la lengua, las aftas observadas cerca del frenillo, la salivacion abundante y la sensacion de acorchamiento en toda la boca. La sed es mas pronunciada que el apetito; las náuseas y los vómitos parecen depender, como los cólicos, de la flatulencia y de un estado nervioso y atónico; el tenesmo y las deposiciones suceden á los retortijones; las deposiciones son al principio blandas ó como rizadas, y la primera parte escrementicia es la que tiene generalmente el carácter normal. Las deposiciones diarréicas van siempre acompañadas de dolores y emision de gases. El ano es el sitio de hormigueo, comezon y prurito, sin otro síntoma; no se ha observado variacion alguna en las orinas, así en su cantidad como en su calidad; y el prurito voluptuoso del pubis, del pene, del prepucio y de la vulva, es un síntoma aislado como el de la uretra y del escroto, é igualmente que el flujo de un moco viscoso por el canal de la uretra.

La laringe y el pecho ofrecen pocos síntomas: la tos es seca y espasmódica, provocada por un cosquilleo en los bronquios: los síntomas relativos á la respiracion son poco numerosos y puramente nerviosos.

Se sienten algunos pruritos, hasta quemantes, sobre la pared torácica, un grano en el pezon izquierdo y un dolor de escoriacion en varios puntos. Se observa el prurito en el dorso y en el brazo; vesículas que escuecen y corroen, y algunos granos en esta última parte. Los mismos granos, semejantes en los pequeños á los de mijo é inflamados, se observan en el dorso de la mano izquierda. La eminencia tenar, el índice, la tuberosidad isquiática, las piernas, el dorso del pié y sus dedos, son tambien el sitio de algunos pruritos. Los esperimentadores no mencionan mas que un forúnculo en la nalga derecha, y una erupcion miliar, blanquecina, seguida de descamacion, en la pierna izquierda, y que produce una comezon que obliga á rascarse.

Hemos indicado los síntomas de la esfera vegetativa, no porque los creamos de gran valor en sí mismos, sino para confirmar su naturaleza asténica. Verdad es que en la esperimentacion pura no se puede obtener mas que los rudimentos de la accion de los medicamentos sobre los tejidos, pero lo mismo sucede con el _agárico_, y sus síntomas no pueden tener la misma significacion que los de otros medicamentos de accion electiva sobre la piel.

La astenia y la nerviosidad constituyen, segun lo que se acaba de ver, el carácter fundamental de la accion del _agárico_. Así pues, los dolores que presentan los músculos ó los tejidos blancos, lejos de observarse en ellos fijeza, hinchazon y rubicundez, es la debilidad y la instabilidad lo que domina. Hay dolores simultáneos en partes separadas, ó bien que se cruzan de un lado del cuerpo al otro y de arriba á abajo; algunos se desarrollan en la inmovilidad, ó se agravan, ó vice-versa, se alivian con el movimiento, la impresion del aire frio: los síntomas, vértigos y convulsiones, se declaran por accesos mas ó menos frecuentes; pero todo esto no basta para hallar relaciones entre los síntomas y los ataques de epilepsia, aun cuando se admita como auténtico el síntoma de un poco de espuma en las comisuras de los labios.

Dirémos para terminar este asunto que pocos medicamentos tienen una accion continua, y que cuanto mas se limita su accion á la esfera nerviosa, tanto mas intermitente es en los fenómenos neurálgicos y espasmódicos. Esta irregularidad, este ritmo de la accion medicamentosa es fecundo en indicaciones terapéuticas. Hay igualmente pocas enfermedades, especialmente nerviosas, que sean continuas, pues como en los efectos de los medicamentos, las afecciones invaden por la tarde, por la mañana, por la noche, ó aumentan de intensidad á ciertas horas. Hé aquí caractéres no menos importantes que los resultantes de la agravacion ó mejoría producidas por el calor de la cama ó el frio, por el reposo ó el movimiento, por el agua fria ó caliente, etc. Los prácticos saben muy bien que estos caractéres tienen mas importancia que los que emanan de la forma lancinante, tirante, dislacerante, etc., de los dolores que generalmente son tan distintos en cada medicamento.

La fisonomía general, el carácter esencial y fundamental del _agárico_ está en su accion nerviosa y en la astenia. La actividad del mismo corazon se debilita: este órgano no se exalta ó es muy accidental el que se verifique; y si bien hay que reconocer alguna reaccion en la accion del medicamento, su fiebre no difiere de sus movimientos de calor y sudor, que están en relacion del estímulo de una emocion viva, ó que sobrevienen por un ejercicio, aunque sea moderado, en personas nerviosas, debilitadas y casi desprovistas de calor vital. El _agárico_, en efecto, corresponde muy bien á las constituciones nerviosas, debilitadas, ya presenten cierta gordura con abultamiento ó palidez y aspecto enfermizo, ya sean demacradas y de fibra seca: en uno y otro caso, el eretismo es una escepcion; la versatilidad nerviosa y la debilidad constante, hereditaria en los unos ó adquirida por escesos venéreos en otros, los temblores convulsivos y los sudores debilitantes son habituales, así como la debilidad muscular y visual, los desbarates de vientre, las palpitaciones, los vértigos, la somnolencia por el dia, los ensueños fatigosos por la noche, la flojedad.

El moral está en armonía con el estado orgánico: estas personas huyen de la conversacion, son indolentes, inconstantes, y descontentos del presente, se arrojan al porvenir por el poetismo y el gusto á las profecías; tienen un sueño ligero, interrumpido con frecuencia, y desde este estado enfermizo llegan basta la manía, á accesos de furor, de opresion y palpitaciones, á accesos epileptiformes, á neuropatías, á cierto embrutecimiento. La sensibilidad del cuero cabelludo; el latido en el vértice de la cabeza, las dislaceraciones lancinantes en el occipucio y sienes, los sudores por debilidad, sobre todo en las partes superiores y en el pecho; la rubicundez é inyeccion momentáneas de la cara, el lagrimeo y los bostezos son mas que suficientes para establecer una relacion terapéutica entre los efectos del _agárico_ y los síntomas producidos por los accesos venéreos y el funesto vicio del onanismo, vicio que desarrolla en los órganos de la generacion los mismos efectos que el _agárico_.

§ III.--Efectos terapéuticos.

Las enfermedades, como la ambliopia amaurótica, la odontalgia, los dolores osteócopos, los espasmos clónicos, los accesos epileptiformes, las gastralgias y gastro-atonías con sensacion de hambre, las diarreas y cólicos flatulentos, las neuralgias de la cabeza, del tronco, y el asma que se cura con _agárico_, deben ser mas valoradas. _Belladona_ es con frecuencia el medio principal, y el _agárico_ su mejor auxiliar, pero generalmente á dósis bastante fuertes, si nos es permitido invocar nuestra propia esperiencia. La _belladona_, _ácido fosfórico_ y algunos otros contienen al parecer en su patogenesia la esfera de accion del _agárico_.

Este medicamento está indicado en ciertas cefalalgias con sensacion de frio en la cabeza, en la hemorragia asténica de las encías, en ciertas aftas indolentes, en convulsiones sin fijeza, limitadas á algunos músculos, con agilidad y movimientos fáciles, en ciertas erupciones pruritosas ó miliares, en el prurito de los dedos de los piés y en los sabañones de los niños delicados y de personas nerviosas.

Algunos lectores podrán quizá juzgar que hemos dado poca importancia á este medicamento, pero les dirémos que no obramos así con todos, y que si lo hacemos con algunos es con el objeto de trazar mejor un estudio sério de la materia médica y manifestar el que hemos seguido.

=Dósis.=--El _agárico mosqueado_ se administra bajo la forma de tintura ó alcoholado. Es uno de los medicamentos que mas fácilmente se atenúan y dividen. La dósis que preferimos es una gota de la primera atenuacion hasta 5 ó 10 de la tintura en una pocion de 150 gramos, para tomar á cucharadas en las veinticuatro horas.

ALOES (ALOE GUMMI).

§ I.--Historia.

El _aloes_ es un jugo resinoso de una planta de la familia de las liliáceas, de Jussieu, y de la hexandria monoginia, de Linneo. Este medicamento es uno de los empleados antiguamente como purgante.

Hahnemann y sus discípulos investigaron sus efectos especiales y dinámicos en el curso de sus esperimentaciones y las apuntaron como vía de nuevas aplicaciones. Los efectos del _aloes_ han sido aceptados por Mr. Trousseau[19], pero evita el citarle, como lo hace siempre, por no rendir homenaje á los trabajos del sabio reformador de la materia médica.

§ II.--Efectos fisiológicos.

El _aloes_ llama la atencion del práctico por su accion congestiva sobre el sistema venoso en general y el de la vena porta en particular, como lo prueban los dolores cólicos, las deposiciones sanguinolentas y el calor del bajo-vientre que acostumbra provocar. En la práctica se observa que es muy conveniente á los temperamentos melancólicos, venosos, con constitucion gastada por los abusos de la mesa. Corresponde principalmente al sexo femenino ó al hombre en la edad madura y en la vejez. No limita su influencia al abdómen, sino que la estiende al pecho, á la cabeza, á todo el sistema venoso, á las membranas mucosas que se engrasan, toman un color mas oscuro y pierden su tonicidad.

Los síntomas del _aloes_ son: tosecilla seca, eructos frecuentes, gases fétidos, apetito irregular, sed, estreñimiento ó deposiciones diarréicas y disentéricas con ardor pruritoso en el ano y cólicos; las orinas son escasas, ardorosas, sucias; hay á veces tenesmo, escitacion irritativa de los órganos genitales, sensacion de plenitud en el bajo-vientre, diminucion del flujo menstrual con cólicos y tenesmo uterino, ó aumento de las reglas en mujeres débiles; las venas subcutáneas están abultadas; la piel es terrosa, seca, y se agrieta fácilmente; las cavidades esplánicas, sobre todo el abdómen, son el sitio de dolores tensivos, de latidos, de una sensacion de calor incómodo. La region hepática está con frecuencia timpanizada, tirante, caliente; el enfermo esperimenta dolores agudos, incomodidades, angustias, y la cabeza misma no está exenta de síntomas congestivos con sensacion de una barra ó peso en la base del cráneo.

§ III.--Efectos terapéuticos.

El _aloes_ produce, segun resulta de sus efectos fisiológicos, una actividad, una plenitud venosa, que sus indicaciones están claramente limitadas á los casos morbosos caracterizados por esta venosidad, lo cual esplica el por qué, á pesar de las recomendaciones de los terapeutistas, la administracion del _aloes_ no determina los hemorróides, si bien molesta con frecuencia al bajo-vientre: esto esplica tambien cómo este medicamento, dado para libertar al cerebro de congestiones crónicas, segun los consejos de la rutina, hace á estas mismas congestiones mas tenaces y agrega fenómenos mas graves, como la hipocondría y los éstasis venosos abdominales.