Tratado metódico y práctico de Materia Médica y de Terapéutica, tomo primero
Part 31
=Dósis.=--No hay necesidad, en la mayoría de los casos, de elevar las dósis de la _cicuta_ mas de diez á quince gotas de la tintura para veinticuatro horas; pero sus efectos terapéuticos se desenvuelven mejor y mas fácilmente con dósis débiles desde la primera á la sesta atenuacion, sobre todo en las fiebres catarrales en que está indicada, en las neuralgias, en las congestiones venosas y en las subirritaciones. Estas dósis son suficientes algunas veces aun en el tratamiento de las induraciones y tumores que reclaman su uso interno, mientras que se aplica al esterior, ya en fomentaciones con el cocimiento de la planta en la proporcion de 15 á 20 gramos para un litro de agua, ya en pomada compuesta de seis partes de grasa por una de estracto de _cicuta_, ó de _conicina_, ya, en fin, con el estracto, ó la _conicina_ simplemente, en unturas sobre la parte afecta, en pequeñas dósis fraccionadas ó distribuidas para varias veces.
CUPRUM (COBRE).
§ I.--Historia.
El _cobre_ metálico y sus diversas sales tienen casi unas mismas propiedades; pero como el metal es el que ha sido particularmente estudiado en sus efectos fisiológicos, á él referirémos con especialidad todo lo que espongamos. Aun cuando las esperimentaciones sobre el _cobre_ no sean tan completas como fuera de desear, es preciso borrar del número de sus síntomas los que se han tomado de autores antiguos y que se refieren á envenenamientos con esta sustancia unida al _mercurio_, al _azufre_, etc..... Si no bastasen las nuevas observaciones recogidas para llenar este vacío y poder determinar la esfera de accion del _cobre_, y aun cuando los datos clínicos fuesen, en el estado actual de nuestros conocimientos, el elemento mas débil de nuestros estudios, seria suficiente el cólera que viene reinando en un período de treinta años, para que el _cobre_ adquiriese el título de medicamento eficacísimo.
§ II.--Efectos fisiológicos.
El _cobre_ goza al parecer de tan grande influencia en todos los aparatos orgánicos, que la esperiencia y la observacion le elevarán un dia al rango de policresto. Pero su accion es mas especial sobre los nervios de la médula oblongada y sobre los plexos ganglionares.
Sus dolores son á veces profundos y osteócopos, comunmente presivos, calambróides, manifestándose en cualquiera parte, pero con particularidad en las articulaciones y en los músculos; los calambres musculares se presentan con frecuencia y por accesos irregulares; siendo esta la forma de presentarse la mayor parte de los fenómenos del _cobre_, entre otros, las convulsiones, que es el síntoma dominante, como se ve por el siguiente cuadro: convulsiones epileptiformes, movimientos involuntarios como en el baile de San Vito, desórden en los músculos de la cara, distorsion, risa espasmódica. Las convulsiones empiezan generalmente por los dedos de las manos y de los piés, por las estremidades. Algunas veces son generales; el sistema muscular está en movimiento como por una fuerza estraña, y se observan estremecimientos convulsivos aun durante el sueño.
Este estado nervioso de la vida de relacion se completa por una sensacion como de contusion despues de las convulsiones, así como tambien despues de los simples dolores, por una gran laxitud que se hace permanente, por una debilidad que llega hasta la parálisis. El encendimiento de la cara, la escitabilidad de todos los órganos y la impresionabilidad de los sentidos, y los accesos de desvanecimiento acompañan y complican á los otros síntomas nerviosos formando un grupo, y por accesos que conducen al marasmo, á la consuncion; en este caso, la vida nutritiva está ya alterada y el sistema sanguíneo afectado, si bien secundariamente; presentándose calosfríos, fiebre lenta, sudores frios y copiosos, por la noche.
Las funciones respiratorias y digestivas están profundamente alteradas. Las primeras presentan, desde la ronquera y la sensacion de cosquilleo en la laringe, hasta la tos convulsiva, seca, con disnea, y á la matutinal con espectoracion purulenta, comprendiéndose en esta escala los accesos de asma seguidos de espectoracion mucosa, blanquecina. Los músculos respiratorios ofrecen movimientos espasmódicos, y la respiracion es difícil, corta, angustiosa y como estinguida por el calambre y el espasmo constrictivo. Los calambres no escluyen el vientre ni aun el corazon, pues los accesos irregulares de palpitaciones espresan su padecimiento.
Las funciones digestivas no están menos alteradas. Las bebidas producen cierto ruido al descender: este síntoma, en el _cobre_, solo es momentáneo é indica el espasmo del exófago, no su parálisis. Hay salivacion, espuma en la boca, hipo, náuseas ó conatos al vómito que parecen ascender desde el bajo vientre, vómitos violentos, sensacion de magullamiento, depresion, calambres en el estómago y en el vientre, convulsiones en el acto de defecar, cólicos espasmódicos, retraccion del vientre, dolores con ansiedad ó convulsiones, deposiciones sanguinolentas.
La escena pasa completamente en el sistema nervioso de las dos vidas, y el corazon no toma parte en ella; no está afectado como órgano de la circulacion, sino como víscera y como músculo; el pulso es débil, mas lento que lo que está habitualmente. De la esfera nerviosa, pasa directamente la accion del _cobre_ á la vida vegetativa sin el intermedio del sistema linfático. La nutricion está afectada en sí misma, como lo prueba el marasmo, la consuncion, la palidez de la cara, el hundimiento de los ojos, la tristeza del semblante; hay azulamiento de la cara por efecto del espasmo; prurito quemante en la piel, manchas rojas no circunscritas, escoriacion en la parte interna de los labios, erupciones y ulceraciones en diversos sitios.
En cuanto al moral, se observan igualmente accesos de furor y de melancolía, ansiedad que alterna con arrebatos ridículos, la dulzura con la obstinacion; agitacion continua, ocupaciones imaginarias, falta de aptitud para el trabajo, accesos de enajenacion mental con ojos huraños. El color amarillento, las encías ulceradas y de un rojo de púrpura en su borde, son síntomas mas propios del _carbonato de cobre_. La tos sanguinolenta pertenece al _acetato de cobre_, así como tambien la accion sobre el dérmis con la que tiende al desarrollo de escrecencias ficiformes, y aproximándose en esto al _ácido azótico_.
Se atribuye por último al _cobre_, el coriza, el dolor dislacerante de los dientes hasta la sien, el sueño con sobresaltos, el mearse en la cama, dolor presivo en los ojos, ardor y sudor en la planta de los piés, dolor de cabeza vertiginoso y sensacion de vacío en la misma, exaltacion de la sensibilidad y de la contractilidad, calambres, retraccion momentánea de ciertos músculos, acortamiento de los dedos, hipo, mirada esquiva, sudor frio; el curso de la afeccion es por accesos irregulares de grupos de síntomas neuropáticos.
La mayor parte de los dolores se agravan por la presion; los vómitos se alivian bebiendo; lo opuesto sucede con el _eléboro blanco_, del cual por otra parte es análogo; los dolores viscerales se agravan con el tacto y el movimiento. El _cobre_, en fin, es aun poco conocido por los detalles de las circunstancias de este género capaces de influir en sus efectos.
Su accion sobre la circulacion es consecutiva de la alteracion que produce en la vida nutritiva por los nervios de la vida orgánica. El _acetato de cobre_ es tambien digno de consideracion bajo este punto de vista, y merece ser contado entre los medicamentos de accion especial en el dérmis por las producciones sicósicas y las vegetaciones.
§ III.--Efectos terapéuticos.
Entre las afecciones diatésicas con fiebre lenta que el _cobre_ puede combatir con resultados, es la tísis pulmonal, si bien pertenece mas especialmente al _carbonato_ ó _acetato de cobre_. Los síntomas que indican con preferencia el _carbonato de cobre_ y que pertenecen esencialmente á esta sal, son: tos seca, marasmo, pérdida de las fuerzas, color amarillento, sudores nocturnos, estreñimiento y cólicos; los siguientes indican mejor el _acetato_ y forman parte de su sintomatología: marasmo, cara pálida y hundida, palpitaciones con esputos sanguinolentos, respiracion difícil, contraccion dolorosa del pecho, inquietud, agitacion continua, lengua húmeda, sed viva, pulso pequeño. Estas dos sales cuentan entre sus efectos la ulceracion ó reblandecimiento de las encías con un cordoncito de un rojo púrpura.
El _cobre_ no debe ser estraño al tratamiento de la tísis mesentérica, de los catarros crónicos, de las leucorreas antiguas con grande irritacion vulvaria, cuando la nutricion general está alterada, que se desarrollan accidentes espasmódicos, y que el eretismo persiste en los órganos de la vida de relacion, ó que se establece un flujo mucoso ó purulento. El _cobre_ es quizás mas eficaz que la _plata_ en ciertas cáries con discrasia mas bien venosa que linfática, sobre todo si hay fiebre lenta, y si esta es remitente é irregular con abultamiento del vientre, estreñimiento, ojos hundidos, pulso pequeño y concentrado. Hay además, vómitos rebeldes, diarrea abundante que sucede al estreñimiento, retraccion del vientre y timpanitis algunas veces, eructos, flujo de aguas como gaseosas y sanguinolentas, calambres y presion dolorosa en el estómago, ansiedad...., síntomas todos, que unidos al estado general, indican el _cobre_ en ciertas afecciones crónicas del estómago y aun en la induracion tambien crónica de algunas de sus partes.
El cólera asiático ha puesto en relieve este importante medicamento, dándole un lugar necesario en el tratamiento y profilaxis de esta fatal enfermedad. El doctor Schmit, médico de la duquesa de Toscana, fué el primero que ideó las pequeñas láminas de _cobre_ aplicadas sobre la piel, como preservativo del cólera; el doctor Burq inventó las cadenas metálicas para el mismo objeto, segun las observaciones recogidas en los obreros que trabajan en metales, y por lo tanto en el _cobre_, y que han gozado de una inmunidad general en todas las epidemias del cólera. Hahnemann fué el primero en aconsejar el _cobre_ con el _arsénico_ y el _eléboro_, en la primera invasion colérica. Los resultados obtenidos por esta medicacion á la cual se agregan algunos otros medicamentos, tales como el _carbon vegetal_, la _ipecacuana_...., se han propagado por todas partes, y el tratamiento está recomendado por una multitud de prácticos instruidos. El _cobre_ se alterna con el _eléboro_ y el _arsénico_ como profiláctico del cólera. Para el tratamiento curativo, se le da en los calambres que siempre alivia y que tambien cura, contribuyendo así á modificar las evacuaciones. Pero estas son mas propias del _eléboro blanco_, lo cual esplica por qué se alternan estos dos medicamentos á cortos intérvalos en el cólera confirmado.
Es racional el uso del _cobre_ en la diarrea aguda ó crónica por irritabilidad intestinal, ó eretismo espasmódico, despues de un enfriamiento algunas veces, haya ó no tenesmo, pero sí dolores cólicos que abaten y aniquilan las fuerzas; que el vientre está retraido y se observan tirones dolorosos en los miembros inferiores. El estreñimiento propio del _cobre_ depende igualmente de la irritabilidad y se aproxima al del _plomo_; y durante el mismo es cuando se presentan las hemorróides dolorosas y sangrantes. En estos dos casos, las orinas son escasas y producen escozor. Solo son abundantes en los estados convulsivos, generales ó parciales; pero en cualquiera otra circunstancia son turbias ó fétidas.
La utilidad del _cobre_, en particular del _acetato_, es innegable en la supresion del sudor de los piés, así como en la de las reglas, si se desenvuelven espasmos histéricos, diarreas violentas ó asma espasmódico: la indicacion del _cobre_ es clara, si se trata de personas delgadas, irritables, con estremecimientos musculares en el reposo, é inquietud moral habitual. Estas personas reclamarán fácilmente el _cobre_ en muchos casos de dolores reumáticos y aun osteócopos, que se manifiestan frecuentemente por contracciones. En estos dolores la fibra muscular se fatiga mas por el movimiento, el espasmo, el dolor, y la fibra muscular espresa mas bien la sensacion como de contusion ó magullamiento. Las convulsiones y los calambres musculares del _cobre_ tienen cierta analogía con los efectos de la _ipecacuana_ y del _centeno cornezuelo_. El _cobre_ y el _plomo_ afectan mas especialmente los músculos estensores en las afecciones dolorosas reumáticas y paralíticas; así como el _causticum_ y la _sal marina_ afectan, por el contrario, los músculos flexores.
El _cobre_ no modifica la corea sino cuando es crónica ó muy incipiente y parcial; los espasmos y las convulsiones no son continuas; el enfermo tiene buenos momentos, si bien los músculos voluntarios están en una escitacion continua.
Los espasmos histéricos y la eclampsia del _cobre_ se aproximan á las convulsiones epileptiformes. Las vísceras del bajo vientre participan del estado convulsivo; hay repugnancia, vómito, regurgitaciones dolorosas ó diarrea, constriccion en la garganta, pero sin fenómenos consecutivos. La _ignacia_, el _platino_ y la _valeriana_ tienen algunas analogías con el _cobre_.
Este medicamento corresponde á la epilepsia puramente nerviosa, esencial, con palpitaciones musculares, gritos repentinos al principio, caida rápida, contorsiones, convulsiones que de las estremidades convergen hácia el tronco. El _acetato de plomo_, tan poco conocido aun, podria ser análogo; necesario es indicar, sin embargo, que el _plomo metálico_ corresponde á las convulsiones epileptiformes que, partiendo del tronco y de las vísceras, convergen hácia las estremidades; el cerebro es el último que se afecta; verificándolo antes la periferia en el _cobre_. El _carbonato de cal_ y la _belladona_ son útiles en un tratamiento de este género, por distintos motivos que el _cobre_, y los tres se completan mútuamente. El _zinc_ cubre mejor que ninguno otro los gritos y prodromos de una epilepsia, por cuya razon puede estar indicado y ser uno de los medicamentos en un tratamiento semejante. Es muy importante tener en cuenta, particularmente en esta horrible enfermedad, el estado moral, que en el _cobre_ es análogo al de la melancolía, deseo de la soledad, la antropofobia, el aislamiento hasta la alucinacion y la manía.
Es preciso pensar en el _cobre_, cuando á consecuencia de accesos frecuentes de epilepsia, los enfermos conservan la vista huraña, los ojos brillantes ó apagados, las facciones sombreadas, el aspecto angustioso, grande desigualdad de carácter, laxitud, grande debilidad muscular, movimientos y estremecimientos involuntarios, y grande impresionabilidad de todos los órganos. El _acetato de cobre_ se ha manifestado sobre todo útil á consecuencia de accidentes convulsivos en algunas afecciones mentales caracterizadas por la tristeza, el miedo ó susto y una exageracion hipocondríaca.
Indicarémos otra propiedad del _cobre_ que quizá algun dia recibirá una legítima sancion, relativa á su estension á los espasmos viscerales, la cual consiste en su eficacia contra las toses convulsivas en el segundo período de la coqueluche. Su indicacion es justa y completa, si la tos está desprovista de todo elemento flegmásico. En los accesos la cara y los labios están azulados, los ojos equimosados, y cuando se presentan por la noche, que es lo mas frecuente, producen vómitos por el dia, lo cual no es privativo del _cobre_; el espasmo es prolongado, la respiracion interrumpida, la rigidez del cuerpo tetánica; hay asimismo calambres, y terminados los accesos, los enfermos tiemblan, vomitan, están abatidos, aunque menos que en la _belladona_, cuya accion se dirige al cerebro, y que corresponde además al elemento flegmásico. Lo que parece diferenciar la _drosera_ del _cobre_, es que este no tiene el frio de las estremidades, ni la epistaxis de aquella, y que la _drosera_ no tiene la suspension de la respiracion hasta el mismo grado, ni la rigidez tetánica, y la apariencia de asfixia que caracteriza los casos graves propios del _cobre_ y principalmente del _acetato de cobre_.
Varios prácticos han indicado el _cobre_ para el crup antes de la formacion de las falsas membranas, y en el elemento convulsivo de esta afeccion, caracterizado por la angustia, la respiracion convulsiva, la ronquera pertinaz, la tos seca con sofocacion: estos síntomas del _cobre_ pertenecen mas bien al último período del crup y á sus consecuencias; y decimos del _cobre_, porque todavía se conoce muy poco la accion de sus sales, y á las que tal vez en un porvenir mas ó menos remoto se las dará mayor importancia en la coqueluche, en el catarro sofocante, en la angina de pecho..... Mas el uso del _cobre_ en el asma nervioso y espasmódico está justificado, tanto por los síntomas patogenésicos como por hechos prácticos, pero con la circunstancia de que la mayor parte de los accidentes asmáticos tienen su orígen en el espasmo de los músculos voluntarios de la respiracion.
Quisiéramos, para terminar, poder establecer las indicaciones del _cobre_ en las lesiones orgánicas y las afecciones cutáneas. Su eficacia en estos casos no está suficientemente comprobada por los hechos. Aceptando el hecho aislado de la accion del _acetato de cobre_ sobre el dérmis para la produccion de vegetaciones sicósicas, se puede utilizar esta sal en la sícosis rebelde, así como tambien en las afecciones dartrosas, rebeldes, secas, con prurito y escamas, en ciertas cáries indolentes, sin supuracion y estacionarias, y por último en úlceras costrosas inveteradas.
=Dósis.=--Se usa al interior la primera, segunda ó tercera trituracion del _cobre_ ó de sus sales á la dósis de 1 á 4 decígramos en veinticuatro horas y por fracciones frecuentemente repetidas, en casos en que la actividad de la reaccion ha sufrido graves ataques como en el cólera; pero es mas comun y mas útil el uso de dósis mas débiles, de la sesta ó duodécima atenuacion. Las neuralgias y las lesiones de la sensibilidad requieren ó son suficientes las atenuaciones aun mas elevadas; las afecciones locales y las lesiones orgánicas exigen á veces el uso de las trituraciones, y además la aplicacion local del _acetato de cobre_ para la cauterizacion de las aftas, de las úlceras, y en ciertas oftalmías granulosas.
DIGITALIS PURPUREA (DIGITAL).
§ I.--Historia.
Esta planta es de la familia de las escrofularias, _Juss._--De la didinamia angiospermia, _Linn._--La parte usada es la hoja del segundo año antes de que florezca. Es un medicamento muy comunmente empleado, del que se ha escrito mucho, que todas las escuelas han estudiado, y que sin embargo está aun reducido al papel de sedativo de la accion del corazon, y de diurético. Podemos decir, que sus efectos han sido mal apreciados. No se juzgará exagerada esta asercion cuando se recuerde que el profesor Bouillaud se ha admirado de que esperimentadores formales hayan atribuido á la _digital_ las dos propiedades contrarias de disminuir la circulacion y de acelerarla; ¡tan despreciada es aun la esperimentacion sobre el hombre sano! ¡tan desconocida es la accion del medicamento que se desenvuelve en el organismo desde la esfera nerviosa hasta la sanguínea y nutritiva, accion que se manifiesta aguda ó crónicamente, y que produce efectos especiales ó tóxicos! No volverémos á ocuparnos de este asunto, pero aprovecharémos la ocasion, al tratar de la _digital_, de indicar el grave error de la escuela italiana respecto á los efectos opuestos en un mismo medicamento. Tommasini, uno de los jefes de esta escuela, ha ido mas allá, preciso es hacerle justicia, que la mayor parte de los autores de materia médica, puesto que conoció, en los medicamentos que estudió, esta doble accion; una irritativa, esténica, hiperestenizante, escitante, y otra atónica, asténica, alterante é hipostenizante. Sin embargo, al clasificar cada medicamento de una manera absoluta, ó entre los hiperestenizantes, ó entre los hipostenizantes, partió del principio de considerar el primer período de la accion medicinal, de su accion esténica, como un efecto local, como una accion irritante determinada en un punto dado; aceptando y dando, por el contrario, al otro período de la accion medicamentosa el carácter de una estimulacion dinámica, de un efecto asténico general. Esta es la teoría de la escuela italiana. Téngase entendido que no es objeto de cuestion para nosotros la admision del efecto local mecánico de un medicamento; la aceptamos como todo el mundo, pero no la seguimos en nuestros estudios puramente médicos, porque nos atenemos á los efectos dinámicos; estos son irritantes en su principio, y sedativos despues, á medida que la accion se propaga á todos los sistemas orgánicos, es decir, á medida que esta accion se prolonga, ó que es bastante eficaz para completarse. De modo que esta escuela, al separar de la accion de un medicamento una parte importante y necesaria de sus síntomas, limita su esfera de accion, reduce el campo de la materia médica y de la terapéutica, y se sujeta á una posologia capaz de producir lo mas pronto posible los efectos hipostenizantes, únicos que se desean obtener.
Es, pues, evidente, que apreciada y conocida la accion del medicamento en toda su estension, ofrece una esfera de actividad mucho mayor, grupos diferentes de síntomas, que exigen, por consiguiente, una posologia mucho mas estensa, y que abrace todas las dósis, puesto que debe responder á todos los efectos del medicamento, efectos, que son nerviosos, sanguíneos, ó que consisten en lesiones orgánicas; en lugar, pues, de esta terapéutica grande, natural y eminentemente eficaz y útil, la escuela italiana se limita á perturbar y á producir una sedacion que es la opresion de la vitalidad, en lugar de calmar la actividad y dirigirla en armonía con el antiguo precepto: _Quo natura vergit eò ducendum_; para la escuela italiana la naturaleza no es la naturaleza medicatriz de Hipócrates[65]: _Natura morborum medicatrix_. Si es á la vitalidad á la que se dirige el medicamento para restablecer por su mediacion, la armonía de las funciones y la integridad de los órganos, esta vitalidad debe ser moderada, escitada, dirigida, en un sentido mas ó menos especial, por la accion convenientemente aplicada del medicamento.
§ II.--Efectos fisiológicos.
Ni puede ponerse en duda que la _digital_ aumenta la frecuencia del pulso, ni tampoco puede considerarse este aumento como un efecto mas frecuente que su diminucion, pues precisamente cuando mas acelerado es el pulso, la debilidad se presenta mayor. Se observan habitualmente palpitaciones tumultuosas sin causa apreciable. Las pulsaciones son irregulares é intermitentes manifestándose una pulsacion fuerte y llena despues de dos débiles. El _antimonio_ tiene una accion algo análoga sobre el corazon, y además produce sudores, deposiciones frecuentes y saburra gástrica; la _digital_ aumenta las orinas, desarrolla el embarazo gástrico, y goza por otra parte de una electividad sobre el corazon, que, como en el _antimonio_, se efectúa por mediacion de los nervios ganglionares. En los dos medicamentos se nota una marcha subaguda de los fenómenos flegmásicos y la sedacion cuando su accion se ha completado. Estas analogías entre el _antimonio_ y la _digital_ se estienden hasta el estado constitucional en el que con preferencia están indicados, y que es el que se observa en los temperamentos venosos ó linfáticos. Un incremento de actividad en los absorbentes disminuye la tonicidad de estos vasos por el hecho de la estancacion y de la tension; los materiales asimilables, convenientemente elaborados y animalizados primero, pierden luego más y más esta cualidad, y conducen á una debilitacion general y una diátesis venosa ó linfática. Esta disposicion corresponde á la constitucion de los gastrónomos, y á las constituciones, ya flojas ó flegmásicas, ya melancólicas.