Tratado metódico y práctico de Materia Médica y de Terapéutica, tomo primero

Part 30

Chapter 303,598 wordsPublic domain

El _cólchico_ es en general el remedio de los padecimientos reumáticos de las vísceras, escepto las diferencias que hacen preferible la _brionia_. La disentería otoñal, ó la diarrea reumática cede mejor al _cólchico_ que á la _dulcamara_ y á la _ipecacuana_: esta se dirige mas bien al estómago y á las mucosas; la _dulcamara_ se dirige á estas últimas; el _cólchico_ obra sobre las membranas musculosas y serosas de los intestinos, está muy indicada en la disentería rectal ó anal, en la cual los cólicos son poco pronunciados, pero que hay presion sobre el ano, y tenesmo con evacuaciones muy pequeñas. El _mercurio corrosivo_ solo combate la disentería con afeccion del tubo intestinal y dolor en el ano.

Se ve, pues, que el _cólchico_ responde á los dos elementos morbosos, reumático y seroso. Esto esplica el por qué está indicado en varias hidropesías, como la ascitis, la hidropericarditis, la hidrartose y el hidrotorax, puesto que el elemento reumático ó el reumatismo blenorrágico y el elemento dolor han obrado ú obran como estimulante nervioso ó como causa. El ojo mismo reclama la accion del _cólchico_ en ciertas inflamaciones subagudas, aun cuando pueda considerárselas como escrofulosas, si sus partes fibrosas y serosas son las principalmente atacadas.

=Dósis.=--El _cólchico otoñal_ se presta mas que ningun otro medicamento á la graduacion de las dósis, ó se las puede adaptar á los diversos grados de agudeza y de irritabilidad. Así, pues, se usa la tintura de una á diez gotas por dia, y las atenuaciones desde la primera hasta la trigésima, á la dósis de algunos glóbulos, ó de una gota en veinticuatro horas.

COLOCYNTHIS (COLOQUÍNTIDA).

§ I.--Historia.

Esta planta es de la familia de las cucurbitáceas, de _Juss._--De la monoecia singenesia, de _Linn._ Se usa el fruto seco pulverizado con el grano para las preparaciones comunes.

La _coloquíntida_ ha sido conocida en medicina en todos tiempos. El abuso que de la misma se hizo, condujo á algunos médicos á proscribirla; las enormes dósis á que se la administra provocan efectos que la han hecho entrar en el número de los purgantes drásticos, sin permitirla desenvolver los síntomas especiales que la hacen recomendable en varias afecciones nerviosas y de otra índole.

Ya en la antigüedad se la empleaba en el asma, la hipocondría, los dolores crónicos y otras enfermedades reputadas como nerviosas ó incurables, casi del mismo modo que los griegos usaban el _eléboro blanco_; es decir, como último recurso. Mas recientemente se la ha preconizado en la gonorrea crónica; y en una obra moderna de materia médica[64] se hallan estas indicaciones:

«La _coloquíntida_ no ha sido usada tan solo como purgante drástico, sino que se la ha dado como vermífuga, hidragoga, emenagoga, desobstruente; se la ha prescrito en la ciática, en los dolores producidos por el _mercurio_, en el reumatismo, la gota, y aun en la misma rabia...»

§ II.--Efectos fisiológicos y terapéuticos.

Se admite en la _coloquíntida_ relaciones fisiológicas y terapéuticas muy especiales con los nervios trigéminos y los plexos lumbo-abdominal y sacro. Sus efectos son bastante limitados, y por consiguiente, es de creer que los trabajos de Hahnemann y otros varios esperimentadores, entre los cuales se cuentan algunos indivíduos de sociedades alemanas, han agrandado el cuadro, aun cuando todavía no se comprende en la esfera de accion de este medicamento mas que los nervios designados, y la piel en sus relaciones con la mucosa gastro-intestinal.

En las neuralgias propias de la _coloquíntida_, hay siempre grande escitacion nerviosa y alteraciones funcionales que demuestran la afeccion secundaria de los nervios ganglionares; son tirantes, calambroides, semi-laterales algunas veces; y hay punzadas rápidas al través de la parte afecta. No es raro que al mismo tiempo se presenten evacuaciones alvinas, orinas muy abundantes, calambres verdaderos, contracciones musculares y tendinosas. Estas contracciones son algunas veces generales, súbitas, hasta con retraccion de los tendones, pero sin persistencia, y bien diferentes de las contracturas del _causticum_.

La _coloquíntida_ guarda cierta analogía con la _brionia_ en las fiebres y las flegmasías, pero su accion es mas nerviosa que sanguínea; y cuando se afectan el estómago y los intestinos, los vómitos son mas violentos, los dolores cólicos mas pronunciados y frecuentes, las evacuaciones diarréicas mas acuosas, mas escocientes y abundantes.

En casos de este género, se observan con preferencia accesos de debilidad y de desfallecimiento que dan á la _coloquíntida_ cierta analogía con el _arsénico_, la _manzanilla_ y el _eléboro blanco_. Este último tiene otros puntos de contacto con la _coloquíntida_, ya respecto á su accion electiva, ya tambien en sus fenómenos simpáticos y consecutivos.

Las personas reumáticas y gotosas, las puramente nerviosas, de una constitucion fibrosa, de piel seca, amarillenta, escamosa, y con un prurito incómodo, mayor por la tarde en la cama, son las mas predispuestas á sufrir padecimientos análogos á los efectos de la _coloquíntida_, y por lo tanto las que con mas frecuencia reclaman este medicamento, ya como principal y fundamental, ya como agente de curacion secundario ó intermediario.

Precisarémos algunos caractéres de las diversas afecciones que este medicamento puede combatir.

La hemicránea propia de la _coloquíntida_ afecta y sigue con preferencia la direccion del ramo frontal del trigémino, y coincide ó alterna con padecimientos abdominales, y se aproxima á los efectos del _eléboro blanco_, de la _brionia_ y de la _nuez vómica_. Su tic doloroso se sitúa principalmente en el nervio supra-orbitario; es con frecuencia intermitente, pero rara vez con accidentes espasmódicos locales. Estas especies de neuralgias se agravan con el aire frio y al bajar ó mover la cabeza ó los párpados solamente.

De todos los dolores reumáticos y artríticos del dominio de la _coloquíntida_, la ciática es la mas frecuente; su carácter es calambróide, con sensacion de constriccion local. Tambien tiene á veces el de estar complicada con cólicos, diarrea, diversos padecimientos abdominales, principalmente despues de comer. Es frecuente que haya otros dolores que recorren el cuerpo al mismo tiempo, especialmente en las escápulas y pequeñas articulaciones, en las manos y en los piés.

Los cólicos que este medicamento alivia ó cura, son espasmódicos, y su violencia les distingue de los del _eléboro blanco_. Por lo comun hay desarrollo de gases, deposiciones frecuentes, acuosas y disentéricas, escasas algunas veces y muy dolorosas, y en otras abundantes y con vómitos violentos. La presion en el vientre alivia los cólicos aun cuando haya síntomas de flogosis subaguda. La palidez de la cara con contorsiones, los gritos y la violenta contraccion de los miembros inferiores son en los niños indicaciones de la _coloquíntida_. Es con frecuencia preferible á cualquier otro medicamento en las disenterías de esta edad, á causa de la estremada susceptibilidad del sistema nervioso y de la mucosa intestinal, ya con violento tenesmo, ya con parálisis de los esfínteres ó que su relajacion espasmódica dé lugar á evacuaciones involuntarias. No se debe olvidar la utilidad de la _coloquíntida_ en la tumefaccion dolorosa de las hemorróides, con grande irritacion, estreñimiento y flujo de sangre, en los gotosos y en las personas que vienen padeciendo hace mucho tiempo del bajo vientre.

La _coloquíntida_, así como la _spigelia_, tiene un carácter precioso en la inflamacion del ojo, que es el de afectar sus partes profundas, sus elementos fibrosos. Por esto, y por su carácter general, está indicada en la oftalmía artrítica, en la que haya mas dolor que inflamacion manifiesta. Este dolor, para la _coloquíntida_, se estiende á los lóbulos anteriores del cerebro, mientras que en la _spigelia_, parte de dentro á afuera en el ángulo interno del ojo; y para los dos, la inyeccion varicosa de los vasos de la conjuntiva forma algunas veces un rodete ó cordon alrededor de la córnea. En la _coloquíntida_, los objetos aparecen iluminados, y la inyeccion es rubicunda y de menos estension que en la _spigelia_; pero constituye un síntoma bastante constante con la sensacion de presion y de ardor quemante.

La _coloquíntida_ ¿podrá estar indicada en el asma esencial, puesto que ofrece entre sus síntomas una tos seca, opresion, sensacion de constriccion en el pecho y palpitaciones de corazon, aun por accesos? Este medicamento ¿será preferible á la _nuez vómica_, á la _brionia_, y á la _manzanilla_, en la ictericia producida por una rápida concentracion, efecto de un susto ó de un frio escesivo, puesto que desarrolla en la piel calor y sequedad, prurito violento con el calor de la cama, una especie de descamacion general del epidérmis, náuseas, gusto amargo, vómitos verdosos, sensibilidad y punzadas en la region hepática? Cada medicamento tiene su especialidad de accion en todos estos casos; pero la práctica manifiesta que se ha usado poco la _coloquíntida_. ¿Indicaremos, en fin, la diabetes como una de las enfermedades que son del dominio de este medicamento? Solo nos falta la autoridad de Bœnninghausen para afirmarlo; y sin embargo, es un hecho que en Alemania se le ha dado como un específico de esta fatal dolencia. Mas debemos manifestar que si algunos esperimentadores han obtenido de este medicamento orinas abundantes, frecuentes y claras, otros han logrado orinas escasas y con tenesmo, y otros unas orinas fétidas y que se vuelven prontamente espesas, gelatinosas y glutinosas.

=Dósis.=--Lo que dejamos sentado sobre las dósis en el medicamento anterior, es aplicable á las de la _coloquíntida_.

CONIUM MACULATUM (CICUTA MAYOR).

§ I.--Historia.

Es una planta de la familia de las umbelíferas, _Juss._--De la pentandria diginia, _Linn._--La _cicuta mayor_, cuyas propiedades venenosas fueron conocidas en la antigüedad, y que la muerte de Sócrates la hizo ya célebre, se la preconizó primeramente en muchas enfermedades, y despues se la usó casi esclusivamente en los infartos glandulares, en las induraciones linfáticas, en los escirros y afecciones cancerosas, bastando al efecto indicar los trabajos de Stoerk. Pero las esperiencias de Hahnemann han permitido ensanchar el círculo de las aplicaciones de esta sustancia, y dar la razon de su eficacia ó de su impotencia, en enfermedades para las que se la habia usado sin conocer sus efectos fisiológicos.

La _cicuta mayor_ ha sido, pues, rehabilitada y ha recobrado su verdadera importancia. Se la ha empleado en la grippe, en ciertas toses convulsivas y en la coqueluche, en afecciones verminosas, en el vómito crónico dependiente de una induracion del píloro, en la leucorrea por inflamacion lenta de las criptas mucosas de la vagina y de la matriz, en neuralgias y dolores reumáticos y artríticos, en muchas flegmasías subagudas escrofulosas, en otras enfermedades en las que no siempre ha sido eficaz. Se ha reconocido que la _cicuta_ procedente de los países meridionales es mas activa que la de los países frios. La _conicina_, alcalóide reputado como el principio activo de la _cicuta mayor_, se le usa generalmente en los infartos glandulares. Ninguna esperiencia demuestra que su accion difiera de la de la planta de que se ha estraido.

§ II.--Efectos fisiológicos.

Los estudios fisiológicos y clínicos de este medicamento inducen á creer que no afecta al cerebro del mismo modo que la _belladona_ y el _opio_; su accion sobre este órgano es indirecta. Los vértigos, la escitacion cerebral y la diminucion de la sensibilidad, la debilidad de la vista, la somnolencia, los movimientos congestivos, no impiden el tener conciencia de su estado. La _cicuta_ difiere de otros narcóticos, porque no tiene accion electiva sobre ciertos nervios en particular, como el _acónito_ sobre el quinto par, y el _estramonio_ sobre el nervio vago.

Su accion en los gánglios linfáticos es de la misma naturaleza que la que ejerce sobre el sistema venoso, y es relativa á su influencia especial sobre la médula oblongada y los nervios ganglionares. Esta accion electiva se espresa: 1.º por calambres y convulsiones que difieren de las de la _nuez vómica_, y tienen un carácter de tonicidad que las hace análogas á las del _eléboro blanco_; 2.º por un malestar considerable y la debilidad muscular de los músculos voluntarios. Mas, así como la _belladona_ y sus análogos afectan especialmente los esfínteres, que la _cicuta_ paraliza ó debilita, esta solo obra sobre el sistema muscular en general; 3.º debilitacion de la respiracion que es corta, difícil, retardada por la debilidad ó el estado convulsivo de los músculos respiratorios y aun por los de la faringe; 4.º por la lentitud y diminucion de los movimientos del corazon, por sus pulsaciones congestivas; 5.º por la influencia que ejerce en la sangre disminuyendo la hematosis y favoreciendo la formacion de sangre venosa, porque su accion sobre la médula espinal y el neumo-gástrico retarda la respiracion. En esto difiere esencialmente del _acónito_ que obra electivamente sobre la circulacion arterial, aproximándose mucho al _centeno cornezuelo_; 6.º por las estancaciones y congestiones, en fin, que produce en los capilares venosos, y en los vasos y gánglios linfáticos.

Esta accion de la _cicuta_ indica una actividad terapéutica, que si es menor quizá que la que en otros tiempos se la ha atribuido, es mayor que la que hoy se la da generalmente; está indicada en las inflamaciones subagudas y de un carácter venoso y linfático, en los infartos glandulares, en afecciones espasmódicas, histéricas, hipocondríacas; en alteraciones gastro-intestinales y uterinas dependientes de una debilidad nerviosa con estancacion venosa abdominal. Por esto está recomendada en las enfermedades atribuidas al celibatismo, á la continencia, cuando estos estados han exigido gran fuerza de voluntad, privaciones que conducen á la apatía, á la morosidad y hasta el disgusto de la vida. Es tambien útil en personas aniquiladas por causas contrarias, y todavía mejor en aquellas cuyo sistema venoso y linfático está lánguido por astenia y que predispone á congestiones é infartos, mas bien por falta de contractilidad y de tono en la fibra, que por la actividad de las inflamaciones. Las indicaciones generales de la _cicuta_ no escluyen, sin embargo, cierta agudeza de los accidentes flegmásicos, y cierto eretismo con tension de la fibra, en las mismas personas, pero en el primer período de la afeccion; período que corresponde á la irritabilidad que es uno de los efectos de la _cicuta_, en su accion sobre la esfera nerviosa y antes que se haya propagado á los sistemas circulatorio y nutritivo.

Concluirémos estas consideraciones, esponiendo el carácter de la accion de la _cicuta_ sobre el sistema nervioso ganglionar y sobre la vida vegetativa. Privada la piel de su tonicidad, produce la inercia de sus vasos; no la priva de los jugos nutritivos, pero estos no tienen condiciones restaurantes; la piel está mas bien ingurgitada que seca, aun en la cara; hay inflamaciones superficiales muy limitadas, manchas rojizas, oscuras ó amarillentas en las estremidades, como si la sangre estuviera despojada de la materia colorante; prurito violento, granos psóricos, costrosos, erupciones urticarias, lesiones herpéticas húmedas, úlceras súcias con supuracion abundante; los vasos y gánglios linfáticos están ingurgitados, inflamados, dolorosos; las glándulas se infartan y sobreviene la induracion; las mismas vísceras pierden su tonicidad, se dejan infiltrar y se infartan; la quilificacion no se hace libremente, y la hematosis se altera, ya por la perturbacion de las secreciones y de los órganos glandulares afectados, ya por la lesion de los vasos absorbentes y de las criptas secretorias de las membranas mucosas; de todo lo cual procede la debilidad profunda del cuerpo y de espíritu, la ineptitud para el trabajo, las ansiedades nerviosas, la indiferencia hipocondríaca.

El _café_ es el antídoto de la _cicuta_ como escitante de la contractilidad fibrilar. Los dolores de la _cicuta_ se agravan por la mañana, al aire frio, y muchas veces despues de comer. Este carácter no tiene nada de especial para diferenciar su accion, hecha abstraccion del estado general.

§ III.--Efectos terapéuticos.

Procurarémos, sin entrar en grandes detalles, indicar las enfermedades y los períodos de las mismas que son propios de este medicamento. Empezarémos por la hipocondría de las personas deterioradas por esfuerzos morales ó escesos venéreos, con tal que no esperimenten calor pronunciado en el vientre, ó todo lo más, algunas veces, una sensacion de escoriacion. El estómago es el sitio de un malestar, asímismo de dolor con sensacion de frio; hay incomodidad casi contínua. Esta hipocondría puede elevarse hasta presentar accesos de manía, sin alteracion de las funciones sensoriales ni musculares, no contando como tal alteracion una gran debilidad.

La _cicuta_ es por último muy útil en las mismas personas y en los escrofulosos, en los padecimientos gástricos y abdominales, con lentitud de las digestiones; estreñimiento erético ó diarrea, con astenia; cuando hay eructos con gusto á los alimentos, dolores calambróides, sensacion de frio, especialmente en la espulsion de gases que son abundantes; la timpanitis es parcial, ocupa el epigastrio, los hipocondrios ó la region umbilical; y en este punto es en el que se sienten con preferencia los dolores, las lancinaciones.

Los espasmos de las personas histéricas en los que la _cicuta_ es el medicamento indicado, tienen su punto de partida en el útero, con presion en la garganta y sensacion de una bola que asciende del fondo del estómago, desvanecimientos que obligan á apoyarse en los objetos próximos, y mal humor. La _cicuta_ es en estas personas un escelente medio para restablecer la regularidad del flujo catamenial, en lo cual armoniza con la _magnesia_ y la _sepia_; los calambres de la matriz, el prurito vulvario, la laxitud ó un estado varicoso del cuello, menstruaciones habitualmente débiles y adelantadas, son síntomas que indican formalmente este medicamento. La _cicuta_ es por lo mismo conveniente para combatir la esterilidad, haciendo desaparecer las disposiciones morbosas de que acabamos de hablar. Agreguemos que la _cicuta_ corresponde tambien á este estado venoso abdominal y uterino que produce hemicráneas y sueños angustiosos, y que se manifiesta por dolores hepáticos, por un calor local con presion de dentro á fuera, por tiranteces á lo largo de los vasos linfáticos y venosos de la íngle.

La hemicránea que la _cicuta_ cura, es vertiginosa con sensacion como de contusion en el lado afecto, náuseas hasta el vómito. El dolor es generalmente estupefaciente y muy movible: esta hemicránea se presenta por accesos frecuentes y cortos, y es producida, ya por el molimen catamenial y hemorroidal, ya por el estreñimiento que ocupa el intestino grueso; y que nunca persiste mucho tiempo la hemicránea sin ocasionar la alopecia.

Se ha usado muy poco la _cicuta_ en las neuralgias y los dolores reumáticos; es á veces superior á la _brionia_ en los dolores que se agravan por el movimiento. Estas neuralgias son con frecuencia tirantes y calambroides, con dolores como de contusion, y, cosa notable, el sudor en la palma de las manos que es un síntoma de la _cicuta_, y la sequedad de la garganta que es otro del _acónito_, acompañan por lo regular á las neuralgias propias de la _cicuta_.

Si numerosos síntomas no indicasen su accion sobre las membranas mucosas de las vías aéreas, la clínica bastaria para probar su eficacia en algunas bronquitis que se desarrollan con la fiebre en personas irritables y linfáticas, en los niños y los viejos; es una fiebre catarral. El eretismo y la sequedad de la tos que la caracterizan, son mas incómodas que la debilidad del sistema sanguíneo hace suponer; los enfermos están muy enervados, angustiosos; el sueño no es reparador, el menor ruido incomoda y aumenta la afeccion de la cabeza; la orina es turbia; la tos es seca y casi continua ó por accesos violentos. En semejantes casos, usada la _cicuta_ antes del _acónito_, produce una flojedad favorable y un alivio estraordinario; la misma tos cede con facilidad. La _nuez vómica_ es preferible, si los enfermos son mas sanguíneos, mas biliosos, mas robustos, aun cuando está mas indicada por los calofríos, mientras que el aumento de calor en el pecho corresponde mejor á la _cicuta_, y que en las bronquitis y en las grippes exige quizá mas escitacion, mas sensibilidad en el cerebro.

Ya está pues espuesto todo el aparato febril que la _cicuta_ cura; tambien se la ha empleado con utilidad en ciertas coqueluches en el período inicial y aun en el convulsivo, cuando el organismo nervioso y sanguíneo reviste los caractéres que dejamos indicados; en el asma seco, nervioso y con accesos de tos violentos, durante los cuales la cara se pone como inflada y azulada; en la tísis mucosa, en fin, con sudores de las manos, calores internos, palpitacion de corazon; en todos estos casos hay recrudescencias de la tos y de la irritacion febril. La _cicuta_ en estas circunstancias, guarda un término medio entre el _carbonato de amoníaco_ y el _estaño_; es asimismo útil algunas veces en las toses con vulsivas que persisten con algun infarto pulmonal despues de una neumonía, en cuyo caso es este medicamento un escelente auxiliar del _fósforo_.

En cuanto á las propiedades bien conocidas de la _cicuta_ en las inflamaciones de los vasos y gánglios linfáticos, en las adenitis, infartos é induraciones glandulares aun escirrosas, tenemos poco que decir. La _cicuta_ en estas afecciones es inferior á _belladona_, _pulsatila_, _azufre_, _mercurio_ y _yodo_, y no es realmente médico quien no haya observado su ineficacia, aun en las inflamaciones de las glándulas mamarias á consecuencia de una contusion, que son los casos en que los alemanes la dan como específica. La tabes mesentérica se alivia algunas veces; y si su accion benéfica no llega hasta la curacion de los tejidos degenerados, calma el dolor y disipa la irritabilidad; obra con eficacia en las induraciones que existen y en las que vienen á terminar las inflamaciones de los vasos y de los gánglios linfáticos. No siempre es posible distinguir con exactitud los casos en que deba ser preferible á la _barita_, al _yodo_, al _mercurio_, al _oro_, al _carbon animal_, escepto en las circunstancias y personas de que hemos hablado y cuyo estado ofrece analogía con sus propios síntomas. Los escrofulosos están en el mismo caso, especialmente cuando vienen padeciendo irritaciones oftálmicas, intestinales, con hipersecreciones mucosas. La _cicuta_ cura el rechinamiento de dientes nocturno de los niños, y tambien disipa los infartos glandulares de que son afectados.

Los niños de temperamento venoso ó linfático y dispuestos á los infartos, son los que presentan las indicaciones de la _cicuta_ en las afecciones siguientes: 1.º en la opacidad del cristalino ó de su cápsula á consecuencia de un golpe ó de derrame linfático; 2.º en la ozena; 3.º en la otorrea con flujo sero-sanguinolento; 4.º en las manchas amarillas de la piel, ó en estas y equímosis de los viejos; 5.º en cierta gonorrea ó gota militar que se ha resistido al _ácido azótico_, al _sulfuro de cal_, á la _thuya_; 6.º en las úlceras induradas, saniosas, húmedas; 7.º en el _lupus_ sin dolores quemantes; 8.º en la sarna degenerada, ciertas erupciones crónicas con manchas rojizas en la piel, dartros húmedos, escamosos; 9.º en oftalmías escrofulosas con fotofobia; 10.º en el coriza crónico con laxitud de la membrana pituitaria, ó de una especie de pólipo mucoso.