Tratado metódico y práctico de Materia Médica y de Terapéutica, tomo primero
Part 27
No es solo en la hepatitis ocasionada por la indignacion ó la cólera la en que la _manzanilla_ tiene su oportunidad, sino en todas las fluxiones é inflamaciones que reconocen las mismas causas, que presentan la misma irritabilidad de la fibra, la misma tension, el mismo estado de espasmos. Estos casos, mas bien nerviosos, presentan con preferencia la sensacion de tension á la tumefaccion, la sensacion de calor quemante que el calor real; no hay dolores á la presion, pero sí mas ansiedad que dolor. Respecto á la hepatitis, el dolor es nulo ó casi nulo en la inspiracion, y este dolor, la opresion y la incomodidad en la region precordial, manifiestan más el carácter nervioso de esta inflamacion, que no la afeccion de la cara convexa. La _manzanilla_, en fin, conviene esencialmente en la hepatitis de los niños, en los que el parénquima del hígado se afecta muy poco.
El primer período de la oftalmía catarral, pertenece á la _manzanilla_, si hay sequedad de la conjuntiva; despues se administra la _belladona_ por regla general; la _euphrasia_ está indicada cuando hay lagrimeo, y sobre todo en el segundo período; la _manzanilla_ además es igualmente útil en la oftalmía húmeda de los niños y en las conjuntivitis dolorosas. Lo es tambien en casos de fotofobia, de irritacion de los bordes libres de los párpados, en personas nerviosas que cansan la vista en el bufete y en los talleres.
Agregarémos para concluir este asunto, que la _manzanilla_ corresponde en las mujeres nerviosas y en el molimen menstrual de las jóvenes, si hay cólicos y sensacion de presion hácia el útero; en menstruaciones abundantes en las que la sangre es oscura y coagulada, con accesos de debilidad, frio en las estremidades, sed, movilidad nerviosa; en las leucorreas corrosivas con escozor en la vagina y aun dolores quemantes. Es igualmente propio de la _manzanilla_, la supresion menstrual con escesiva sensibilidad, tension y eretismo, dolores como los del parto, sensibilidad en el hipogastrio, y mal estado de la nutricion, con derrames serosos.
=C.= _Afecciones nerviosas._--Es muy eficaz este medicamento en la eclampsia con diarrea; convendrá la _ipecacuana_ si hay vómitos; y la _belladona_, en la congestion cerebral; el _estramonio_, en la eclampsia con congestion cerebral de carácter nervioso mas que sanguíneo; el _centeno cornezuelo_, si hay temblor y contorsiones musculares..... Las congestiones cefálicas á consecuencia de un acceso de cólera pertenecen á la _manzanilla_, si dominan los espasmos y la nerviosidad, a la somnolencia.
Calma asimismo de un modo maravilloso las convulsiones de los niños, aun cuando tengan lombrices, en cuyo caso la somnolencia indica la _cina_; la _ignacia_ tiene tambien sus indicaciones en las convulsiones graves de los niños, y cuyo peligro se puede conjurar con igual facilidad con la _manzanilla_. Los gritos de los niños cuya causa se ignora, ceden muy bien á este medicamento, y todo lo mas que puede ocurrir, es el recurrir á veces á la _belladona_; debiéndose comprender que no hablamos aquí del _grito cefálico_.
La grande impresionabilidad nerviosa que molesta y prolonga algunas convalecencias y que es propia de algunas constituciones delicadas, cloróticas, á la menor emocion, á la menor pérdida de humores, presenta una indicacion vital de primer órden la alimentacion; pero para que esta sea fructuosa, debe intervenir la _manzanilla_, sola ó alternada con la _quina_. Si es preciso crear sangre como el moderador natural de los nervios: _sanguis moderator nerviorum_, la _manzanilla_ ayuda á su reparacion, porque modera, calma el sistema nervioso al menos paliativamente, combatiendo la sensibilidad morbosa.
=D.= _Neuralgias._--La accion de la _manzanilla_ sobre el sistema nervioso induce á considerarle como un medicamento precioso en las neuralgias y las afecciones dolorosas. Estos dolores están acompañados de un estado de escitabilidad y sensibilidad superior á todo, sufrimiento, espasmos, debilidad como paralítica, accesos de desvanecimiento; los dolores son dislacerantes, tractivos, pulsativos; se agravan con el calor de la cama, ó durante la noche. Esto no obstante, el calor les alivia en particular por el dia; se esperimenta, en fin, una necesidad de mover constantemente las partes afectas. Desde que el dolor empieza, decaen las fuerzas, sobreviene el abatimiento, y la sensacion de incomodidad y de angustia que inspira, se eleva hasta la desesperacion; se la cree, por lo menos, insoportable. La hemicránea, las incomodidades de la cabeza, las odontalgias, los dolores del ojo y del oido, las gastralgias, los cólicos y los calambres que cura la _manzanilla_, tienen algunos de los caractéres designados.
=E.= _Afecciones reumáticas._--Las que son propias de este medicamento consisten en la alternativa de calosfríos y calor, calores parciales, rubicundez de las mejillas y frio de las estremidades, igual irregularidad del sudor, aumento y generalizacion del calor que á veces es quemante por la noche y en la cama, ansiedad, sed, gemidos. A los dolores dislacerantes acompaña la sensacion de entorpecimiento; no hay hinchazon; este llega hasta la parálisis de las partes afectas, particularmente despues de la sensacion de dolor, como si la inervacion estuviese agotada en estas partes. Estos dolores, además, son ordinariamente profundos, y parecen situarse en el periostio y las partes fibrosas. No es raro que se exacerben mas bien al crepúsculo, se alivian siempre por la mañana y dejan dormir. Este es tambien el carácter de los dolores de la _quina_, del _ledum_, del _mercurio_.
=F.= _Afecciones gástricas._--La eficacia de este medicamento en las afecciones gástricas; gastritis crónicas, gastralgias, gastro-atonías, dispepsias, diarreas, enteralgias, se ha hecho proverbial en la escuela alemana y entre un gran número de prácticos de otros puntos..... Su accion se dirige esencialmente al elemento eretismo con astenia, es decir, á la neuro-astenia. Cuantas veces se administre la _manzanilla_ en afecciones gástricas de esta naturaleza, su efecto curativo es maravilloso. Contiene los vómitos y diarreas ácidas de los niños, si bien alguna vez debe ser secundada con el _ácido sulfúrico_. La _brionia_ es el medicamento mas análogo en las gastralgias procedentes de aflicciones morales, de emociones y de un esceso de sensibilidad. Cuando se administra la _manzanilla_ en una diarrea, obra con particularidad en el estado nervioso de los intestinos, ó en las congestiones y fluxiones eréticas del hígado y sus dependencias. El elemento nervioso es su herencia y hoy dia es el dominante. En la mayor parte de los casos de gastropatía, se puede tener presente, que si la _nuez vómica_ es ineficaz, la _manzanilla_ aliviará, aun cuando sea otro el medicamento indicado para la curacion.
=Dósis.=--Se curará á veces con una ligera infusion de un puñado de la planta seca, que es preciso no confundir con la _manzanilla romana_. Con mas frecuencia podrémos felicitarnos de las dósis minimas, aun mas allá de la trigésima dilucion, especialmente si se quiere rebajar y calmar la grande irritabilidad de los niños. Algunos glóbulos ó una gota en medio vaso de agua tomada á pequeñas cucharadas, es suficiente muchas veces.
La _manzanilla matricaria_ no ha llamado la atencion de los terapeutistas que desdeñan puerilmente los trabajos de Hahnemann, pero colocan la _manzanilla romana_, que tiene mucha analogía con la anterior, entre los medicamentos escitantes.
La _manzanilla parthenium_ es otra planta parecida. La tintura á la dósis de 3 á 5 gotas tomadas en tres ó cuatro veces y durante tres dias, en el intérvalo apirético, en la remitencia, es un escelente febrífugo en los niños, en los sugetos nerviosos, impresionables y para todos los demás, cuando hay fenómenos gástricos y eretismo.
CHINA.--CINCHONA OFFICINALIS (QUINA).
§ I.--Historia.
Vamos á tratar de la corteza de un árbol de la familia de las rubiáceas, _Jussieu_.--De la pentandria monoginia, _Linneo_.--De las varias especies de _quina_ que se conocen, la de _Loja_ ó _quina amarilla real_ es la de que nos vamos á ocupar, por ser la que ha servido para las esperimentaciones fisiológicas, y porque es la que contiene las proporciones mas convenientes y mas fijas de elementos constitutivos, entre otros, la _quinina_[57].
La _quina_ no es tan solo un antiperiódico. Esta denominacion general es impropia para calificar exactamente la accion de este medicamento, y aun capaz de inducir á error sobre el conjunto de sus propiedades y omitir la mayor parte. Al denominar en absoluto antiflogístico al medicamento que disipa la inflamacion; antineurálgico al que cura el dolor, se cae en el mismo inconveniente, porque hay pocos medicamentos que no puedan reclamar uno de estos títulos, curando la fiebre intermitente, la inflamacion y el dolor con los cuales cada uno de ellos está en relacion de semejanza.
Felizmente la _quina_, proclamada por todas las escuelas como tónico y antiperiódico por escelencia, es aun más, es un antineurálgico, un antianémico..... Ya que nos dirijamos á su accion electiva fundamental, ya que recurramos á alguna de sus propiedades especiales, siempre tendrémos en la _quina_ uno de los medicamentos mas útiles en una multitud de enfermedades diferentes. Guardémonos, pues, de limitar la _quina_ á su accion sobre el sistema vascular, á su virtud tónica ó á su propiedad hipostenizante; tanto mas, cuanto que segun la intensidad de su accion y su duracion, es sucesivamente escitante, sedativo, tónico, alterante, etc..... Es preciso estar entusiasmado por una idea sistemática largo tiempo sostenida, para clasificar todos los medicamentos con los nombres de hiperestenizantes ó hipostenizantes de los diversos aparatos orgánicos; clasificacion que se ha ensayado en la dominacion de las escuelas, sin conseguir otra cosa que enumerar con el primer título, esto es, de hiperestenizantes á algunas sustancias que en su accion completa solo habian llegado á deprimir las fuerzas, y conduciendo á la astenia, si bien produciendo alguna escitacion en su primera impresion sobre el organismo. El _amoníaco_, el _opio_, el _alcohol_, la _canela_, ¿no conducen á caquexias profundas, á efectos dinámicos radicalmente asténicos? Y la _menta_, el _acónito_, la _belladona_, la _quina_, ¿no escitan el sistema vascular y el eje cérebro-espinal? Solo se llega á la verdad estudiando la accion de un medicamento en todas sus fases y apreciándola en el conjunto de sus síntomas.
§ II.--Efectos fisiológicos.
La esperimentacion es el único modo mejor de apreciar el justo valor de los efectos del medicamento de cuyas propiedades nos vamos á ocupar. El título de antiperiódico en las fiebres intermitentes, ya regulares, ya irregulares y palúdicas, le ha adquirido legítimamente. Los resultados, generalmente momentáneos, obtenidos con la _quina_ en varias enfermedades en las que la intermitencia solo es un accidente, depende de la exageracion de las dósis.
El valor de la _quina_ como antiséptico, está limitado á las úlceras atónicas, á las escaras en el sacro y en casos de abundante supuracion. Pero no es comparable con el _arsénico_, _ácidos minerales_, _centeno cornezuelo_, _carbon vegetal_ en las lesiones gangrenosas y en las afecciones pútridas, propiamente dichas.
Cualquiera que sea su potencia tónica y restaurante, está contraindicado en las convalecencias de toda enfermedad grave, en la que no ha habido pérdidas humorales debilitantes. Conveniente es indicar, aunque de paso, que la debilidad en estos casos está siempre caracterizada por cierto eretismo, que parece ser la causa de los colores de las diversas secreciones. La _quina_ no es útil en toda debilidad y atonía, sino tan solo en la ocasionada por la inercia nerviosa ganglionar, y por la falta de plasticidad, por la carencia de reparacion nutritiva.
La accion antineurálgica y antireumática de la _quina_ no es menos patente que su accion febrífuga. Por una parte, exalta la accion cérebro-espinal, y por otra disminuye la vitalidad de la fibra; los tejidos pierden de su tonicidad y adquieren mas sensibilidad. Pero en su primera impresion adormece la una y la otra por la influencia de la congestion cerebral. Estos estados se suceden y caracterizan su accion. Es el remedio especial de la diátesis reumática y de la artritis subaguda, no solamente por su accion sobre la sensibilidad, sino porque afecta particularmente los tejidos sero-fibrosos. Sus dolores se distinguen por la agravacion nocturna y por la exacerbacion al tocar la parte afecta; son seguidos, no de hormigueo y espasmos, sino de debilidad pura.
Fenómenos constantes indican su accion sobre el cerebro, tales como tintineo en los oidos, disecea, la misma sordera, obnubilaciones; chispas; debilidad de la vista; somnolencia; alteracion de las ideas, cefalalgia congestiva, latidos en la cabeza, delirio, alucinaciones; estos fenómenos se aproximan á los de la _belladona_.
Agréguese á esto los dolores variados; los calosfríos por todo el cuerpo, y á lo largo de la columna vertebral, los dolores al empezar á andar, los movimientos convulsivos de los miembros, el adormecimiento de las partes sobre las que se está echado, la debilidad general con temblor, la escitabilidad de todo el sistema nervioso, los dolores pulsativos y dislacerantes en los huesos, las incomodidades en los riñones, los infartos articulares, la estremada sensibilidad á la impresion del aire esterior y de las corrientes de aire, ¿quién no creerá que dibujamos el cuadro de las afecciones reumáticas y artríticas?
Los fenómenos morales son: la alegría y la escitacion moral en el período nervioso y sanguíneo de su accion. A este período pertenece tambien la mayor agudeza ó exaltacion de los sentidos. Pero en el curso de su influencia sobre la nutricion, ó, mejor aun, en su accion pura sobre el sistema nervioso ganglionar, el moral está apático y desanimado, la inteligencia parece participar del estado de disolucion de los elementos orgánicos. A este período pertenece el insomnio, el sueño agitado, interrumpido, no reparador, así como la somnolencia es la compañera de la congestion cerebral, de la fiebre ardiente, de su accion inicial.
El estado crónico de la _quina_ está caracterizado por una profunda astenia que afecta al moral lo mismo que al físico. Los líquidos se empobrecen, los sólidos pierden de su consistencia, la piel se arruga, concluye por distenderse por el esfuerzo de la serosidad que baña las láminas del tejido celular. Los sudores y las orinas se aumentan y arrastran materiales que deberian servir á la nutricion; se declaran flujos colicuativos y sobre todo diarreas.
El conjunto de estos fenómenos espresa una accion constante en los sistemas nervioso, raquidiano y ganglionar, tales son; calosfríos, turgencia y edema, que constituyen la afeccion de los vasos capilares; la flogosis y la hipersecrecion de la piel y de las mucosas; la lesion de los órganos de la hematosis; el empobrecimiento de la sangre y la abolicion de la nutricion, que forman la afeccion de la vida vegetativa; el esceso de irritabilidad y la atonía de la fibra; las neuralgias y los espasmos, que constituyen la alteracion de los tejidos y una lesion especial de los nervios de relacion; la hiperemia sanguínea y la escitacion del sistema circulatorio; la hidrohemia, que constituye una lesion especial de la sangre.
Todos los síntomas flegmásicos de la _quina_ son congestivos, remitentes ó intermitentes. El número de pulsaciones disminuye fuera del estado pirético, y en su accion pura y simple sobre el corazon. En el mismo estado pirético, este medicamento tiene algo de especial que no emana del estado inflamatorio. Está perfectamente contraindicado en todas las enfermedades en que domina este elemento, y especialmente en las afecciones agudas de la vías aéreas.
El _hierro_, el _arsénico_, el _mercurio_, corresponden principalmente á ese grupo de síntomas químicos; el _mercurio_, sin embargo, exige mas disgusto y temblores musculares, que no son efectos constantes de la _quina_. El _hierro_ es generalmente su antídoto, y casi siempre en este caso, la astenia nerviosa determina una sensibilidad escesiva por la accion de los estimulantes esteriores, y de los latidos, de las bocanadas de calor en las partes superiores. Así pues, los edemas y los derrames serosos son por dos partes un elemento esencial de la caquexia; si domina la diarrea, ó, mejor aun, si hay sudor rebelde, el _ácido fosfórico_ será el mejor antídoto de la _quina_; el _mercurio_ lo será en los infartos del hígado; la _ipecacuana_ y el _arsénico_ se adaptan mejor á los efectos de la _quina_, complicados con afecciones palúdicas.
§ III.--Efectos fisiológicos de las sales de quina.
Las observaciones de Wittmann, de Boelher, de Otton, primeros esperimentadores del _sulfato de quinina_, le atribuyen los mismos síntomas que á la _quina_ y en el mismo órden de desarrollo: escitacion del sistema sanguíneo, congestion é irritacion cerebrales, afeccion gástrica y de todos los órganos digestivos, orina mas abundante, turbia y sedimentosa, afeccion de la laringe y estado anginoso, y otros síntomas mas especiales que las fuertes dósis empleadas en un principio no favorecieron su libre desarrollo: sobreescitacion de la sensibilidad y de los sentidos, disecea, ronquera, dispepsia, diarrea, timpanitis, apatía moral, dolores dislacerantes, chasquido en las articulaciones, accesos tercenarios y cotidianos, reproduccion de los accesos á los ocho dias.
El _sulfato de quinina_ es mucho mas apropiado al tipo intermitente de las enfermedades que se presentan por accesos, aun en aquellas en que la _quina_ no está indicada. Al _sulfato de quinina_ solo se deben los síntomas de crup y de angina membranosa, y para los que se le ha empleado recientemente. Se debe al parecer recurrir á esta sal en los casos en que los tejidos y el sistema nervioso están mas profundamente atacados.
Se han observado en la _cinconina_ y _sulfato de cinconina_ fenómenos análogos á los producidos por la _quina_ y el _sulfato de quinina_, pero menos intensos, como lo prueba el escelente trabajo de Noack sobre la _cinconina_ y sus diversos compuestos. Esta no llega á la escitacion violenta del sistema nervioso que produce el _sulfato de quinina_, y, menos aun, á los efectos narcóticos, que son el último término. La grande analogía de estos alcaloides de la _quina_ consiste en sus efectos sobre los órganos digestivos y la esfera nutritiva, por lo que, en definitiva, armoniza con la accion de los ácidos minerales, y solo difiere de la del _causticum_, por las hipersecreciones y derrames serosos.
Los muchos autores que han tratado por esperiencias repetidas de introducir la _cinconina_ en la materia médica, para sustituir al _sulfato de quinina_[58], son dignos de elogio; pero no han podido conseguir que la primera sal cure mejor las dispepsias y las acedías que el _sulfato de quinina_....., y las moderadas dósis que la exacta apropiacion del medicamento exige en la mayor parte de los casos, no permiten dar á la cuestion de economía la misma importancia.
Resulta de observaciones multiplicadas que la _quina_ goza de mayor eficacia en las estaciones cálidas y templadas, en lugares bajos ó pantanosos, en personas debilitadas por fuertes sudores durante sus trabajos ó en los grandes calores; en los que han sufrido pérdidas considerables por evacuaciones sanguíneas, por purgantes, por supuraciones; en los que abusan de bebidas acuosas ó gaseosas y cargadas de ácido carbónico; en los temperamentos linfáticos, linfático-sanguíneos, y en los casos de debilidad general con flojedad. Sus contraindicaciones, por el contrario, se hallan con frecuencia en las personas nerviosas, en hombres de una actividad intelectual incesante y tambien física.
Se habla mucho de febrífugos, de sucedáneos de la _quina_; se observa con cierta admiracion que, cuanto mas febrífugos son, mas gozan de propiedades antineurálgicas; hay afan de clasificar las fiebres intermitentes sin consideracion á los síntomas esenciales y característicos, y no le hay para clasificar los febrífugos, cuyos caractéres y síntomas diferenciales se desconocen; no se ha comprendido la razon de la preeminencia de la _quina_, y sobre todo del _sulfato de quinina_; es decir, su accion especial sobre el sistema nervioso raquidiano en sus relaciones con el sistema nervioso ganglionar.
Jamás se reemplazará al _sulfato de quinina_ en el tratamiento de afecciones periódicas nacidas bajo la dependencia de los nervios raquidianos, ya directamente, ya por la reaccion de los nervios de la vida orgánica sobre la médula espinal; en neuralgias periódicas, fiebres larvadas de todo género, accesos de fiebres intermitentes paludianas, fiebres remitentes de los países cálidos y pantanosos, fiebres tifoídeas con accesos intermitentes y remitentes irregulares, con tal que estas afecciones tiendan mediata ó inmediatamente á la raquialgia, ó alguna otra afeccion, aun imperfectamente apreciada de los nervios espinales, que reaccionan sobre los ganglionares, ó recibiendo su influencia.
Es digno de notar que la _quina_, y especialmente el _sulfato de quinina_, sean indispensables en el tratamiento de la mayor parte de las fiebres graves, que se pueden llamar climatéricas, y que afectan al hombre en ciertas épocas de su existencia, hácia los 7, 14, 21, 28, 35 años próximamente, segun las constituciones ó en una ú otra de estas edades. En estas épocas de la vida sufre el organismo cambios constitucionales importantes; las moléculas de la economía están, por decirlo así, en estado de reconstitucion, y como en estas afecciones, climatéricas tambien, es decir, de una aclimatacion como la que los habitantes de un país muy septentrional sufren generalmente al poco tiempo de instalarse en otro muy meridional; afecciones intertropicales, fiebres graves, fiebres siempre largas, siempre de tipos nerviosos y mas ó menos intermitentes ó remitentes, durante las que cada parte del cuerpo, cada aparato es afectado y modificado, y que en el curso de las mismas sufre la nutricion los mas profundos ataques, y cuyo objeto evidente es volver la constitucion de la persona enferma á un estado orgánico mas en relacion con las nuevas influencias del sol y del clima, y mas análogo á la constitucion de los naturales del país ó de los que ya le habitan hace mucho tiempo.
§ IV.--Efectos terapéuticos.
=A.= _Afecciones flegmásicas. Fiebres intermitentes. Diátesis palúdica._--La _quina_ no cuenta entre sus efectos, ni la fiebre inflamatoria, ni las inflamaciones locales simples; la oftalmía que registra su patogenesia, es subaguda, venosa ó linfática. Todos los síntomas de la laringe y del pecho indican, ya el elemento nervioso, ya la astenia, ya un molimen hemorrágico. El _sulfato de quinina_ solo produce un conjunto de síntomas locales y generales que se adaptan al crup y á la angina diftérica, afecciones que no se puede decir que sean simplemente inflamatorias, y para las cuales se la ha empleado ventajosamente en nuestros dias. Sobre este asunto debe leerse el erudito trabajo del doctor Tessier[59].
Aprovecharémos esta ocasion para espresar al menos una vez, que si nuestras rápidas indicaciones pueden ser suficientes para los que conozcan la materia médica, y que tengan la plena inteligencia de nuestros resúmenes, pueden no bastar á otros que hallarán en las monografías y en los tratados y memorias especiales, como en el trabajo citado sobre el crup, todos los detalles necesarios. La literatura médica es muy estensa, muy rica si se quiere, para poderse detener á hacer todas las citas necesarias. Hubiéramos necesitado duplicar la obra y redactar un trabajo de erudicion, y no una obra directamente útil, una esposicion completa, y no una síntesis, es decir, un cuadro general de estudios y de aplicaciones prácticas.