Tratado metódico y práctico de Materia Médica y de Terapéutica, tomo primero

Part 26

Chapter 263,551 wordsPublic domain

Así pues, cuando el _causticum_ ni alivia ni cura, ignoramos si existe un desórden funcional ú orgánico, procedente del retroceso de una erupcion crónica de la piel con neuro-astenia. Es, por lo tanto, una de sus especialidades en el tratamiento de los reumatismos crónicos, de las convulsiones y de la corea, de las parálisis de un lado del cuerpo y de la cara, de los tics dolorosos, de las hemicráneas, de las oftalmías antiguas, de los corizas, de las laringitis, de las vaginitis, de las otitis, de las estomatitis, de las gastralgias, de los estreñimientos y diarreas interminables, del asma y de las afecciones del corazon, el que estas enfermedades procedan de uno de esos vicios que no indicamos, de un herpe si se quiere, que ha llegado al período secundario ó terciario; es decir, que habiendo abandonado total ó parcialmente su sitio original, la piel, se ha fijado en los tejidos mucosos, serosos, musculares, fibrosos, óseos.

Es, pues, en personas herpéticas y afectadas profundamente y por mucho tiempo de esta diátesis, en las que obra con preferencia el _causticum_ por su accion electiva sobre la piel. La afeccion de esta superficie, sumamente modificada, alterada en su vitalidad, en su tejido, en sus funciones, basta para esplicar una multitud de afecciones internas, ya se presenten bajo la forma de neuralgias, de neurosis, de irritaciones mucosas, ó ya se desarrollen con estremada lentitud, empobreciendo la sangre ó disminuyendo la energía vital y la actividad nutritiva. Un violento prurito, parcial ó general, que no se limita á la piel, sino que ataca á las mucosas que están en contacto con ella; la piel amarilla y arrugada; las erupciones miliares y urticarias; las aftas, las ulceraciones, las erosiones en las mucosas y la piel; los dartros pruritosos, que generalmente son húmedos, exudantes, las vesículas ó el prurito, que se trasforma en dolor de escozor ó corrosion; los dolores escoriantes y quemantes en las mucosas, hé aquí los efectos del _causticum_, á los que es necesario agregar el endolorimiento de los callos y clavos, y de las várices, el desarrollo de verrugas y de inflamaciones limitadas á las estremidades de los dedos de los piés y de las manos.

La clínica ha estendido el valor de estos síntomas, porque se ha curado con el _causticum_, así como con la _sal marina_ y el _subcarbonato de potasa_, afecciones liquenoides, y porque se le ha usado con éxito en el pénfigo y los efélides, como el _arsénico_ y el _petróleo_. Con el _causticum_, y algunas veces con el _oro_, la _staphisagria_, el _azufre_ y el _ácido fosfórico_, se han curado chancros corrosivos, de carácter sifilítico ó mercurial, cuando el mercurio no ha podido triunfar ó que habia contribuido á cambiar la forma primitiva.

No se han tratado afecciones procedentes de una sarna mal curada ó degenerada sin que se haya empleado el _causticum_, no obstante el uso del _azufre_, la _sepia_, la _clematida_ y otros medicamentos. Estas afecciones entran naturalmente, ya por sí mismas, ya por los efectos generales que determinan, en la esfera de accion del _causticum_.

El intertrigo, ó sea una especie de eritema que se sitúa en las articulaciones, cede al _causticum_ ó á _grafito_..... Los casos mas simples y que no se refieren tan particularmente á una afeccion antigua, tienen suficiente con la _manzanilla_, la _ignacia_ y el _mercurio_. El _causticum_ con el _subcarbonato de potasa_, el _carbon vegetal_ y el _centeno cornezuelo_, es el mejor medicamento en los sabañones, las tumefacciones lívidas, y las hinchazones venosas asténicas de los dedos de los piés y de las manos.

Se usa el _causticum_ con preferencia á la _sepia_, y antes y despues de este medicamento, en las costras espesas, pruriginosas, situadas en las partes laterales é inferiores de la cara. Se le usa tambien en el acné despues de _nuez vómica_, cuando el _arsénico_ y el _subcarbonato de cal_ no están mejor indicados. Despues del _arsénico_, es _causticum_ el primer medicamento que se debe elegir en el tratamiento de la zona. El _grafito_, el _zumaque_ y el _mercurio_ tienen la misma indicacion en esta afeccion.

Los dartros en general, y las erupciones vesiculosas en particular, son propias del _causticum_. Es sabido que las dificultades que suscita el tratamiento de las afecciones cutáneas, conducen á poner en juego otros medicamentos como el _mercurio_, la _sal marina_, el _zumaque_, que afectan tener en estos casos una accion análoga á la del _causticum_. Este es tambien útil en la frambuesa, especie de _ficus_ esponjoso sanguíneo, y para el que puede usarse el _carbonato de cal_. Las verrugas ceden mejor al _causticum_, y el prúrigo reclama este mismo ó el _mercurio_.

Debemos indicar la utilidad del _causticum_ en la viruela en union con el _mercurio corrosivo_. Esta medicacion, recomendada por el doctor Teste[54], que aconseja administrar el primero por la mañana y el segundo por la tarde, desde las primeras pústulas, está ya indicada en parte por Hahnemann y autorizada por los ensayos hechos con el _causticum_ por el doctor Dufresne en 1833, como se ve por los síntomas siguientes: «en las manos: granos trasparentes, cristalinos, redondos en su vértice, pruritosos, sin auréola; al dia siguiente están rodeados de una auréola roja y llenos de una agua lechosa; al tercer dia se llenan de pus, algunos se ulceran; en el cuarto, los que están aislados, se secan[55].»

El doctor Teste ignora probablemente estos síntomas que no se han insertado en la patogenesia del _causticum_ publicada posteriormente.

Nos resta indicar su eficacia en las fístulas del ano y en los abscesos de la márgen del mismo. Para este último caso, el _mercurio dulce_, el _cyclamen_ y el _carbon animal_ son medicamentos de una utilidad superior á _causticum_. Hé aquí algunas afecciones en las que la esperiencia hablará quizá en favor de _causticum_: ambliopia amaurótica, catarata y la misma blefaroftalmía. El _causticum_ ha sido eficaz algunas veces en ciertos casos de escoriaciones de los niños y de los pezones de las nodrizas; pero en el primer caso se debe preferir el _azufre_, la _stafisagria_ y la _manzanilla_; en el segundo, están mejor indicados el _azufre_ y el _árnica_, y aun el _grafito_.

=Dósis.=--Quizá no se cite un caso en que este medicamento haya sido útil á mas dósis que la de una gota de la sustancia pura tomada en varias veces al dia, mientras que la clínica registra en sus anales multitud de hechos curados con dósis de una gota ó de algunos glóbulos de la sesta hasta la trigésima atenuacion, administradas á largos intérvalos, por ejemplo una dósis por semana, ó ya con insistencia á dósis diarias por quince ó mas dias.

CHAMOMILLA.--MATRICARIA CHAMOMILLA (MANZANILLA).

§ I.--Historia.

La _manzanilla_ comun ó _chamomilla matricaria_ es hoy uno de los medicamentos mas importantes; es hasta indispensable en un gran número de enfermedades de los niños[56]. Esta planta es de la familia de las corimbíferas, _Jussieu_.--De la singenesia poliandria, _Linneo_.

Al leer este capítulo sobre la _manzanilla_, los lectores no acostumbrados á los trabajos de Hahnemann y á estudios del género de los que nos ocupamos, se admirarán quizá de la importancia terapéutica tan auténticamente reconocida en esta pequeña planta, que se la puede denominar, con un célebre profesor de terapéutica de Viena, la panacea de los niños y de las personas nerviosas. Hahnemann tiene títulos incontestables al reconocimiento de todos los médicos, preciso es confesarlo con franqueza, sea cual quiera la escuela á que pertenezcan. Al hablar de la _manzanilla_, importa recordar que la mayoría de plantas usadas en la antigüedad han sido separadas poco á poco de nuestras materias médicas, hasta el punto de caer en el mas completo olvido, ó cuando mas, relegadas á las recetas populares y á las madres de familia que las emplean en tisana é infusiones, guiadas por los groseros datos del empirismo; viéndose la medicina privada de las propiedades de los simples que el Creador ha esparcido con profusion alrededor nuestro, con sus variadas y especiales virtudes. Esta es la razon del por qué hallamos remedios activos y útiles, medios terapéuticos de una potencia incomparable muchas veces, en las plantas vulgares, en vegetales que por su abundancia y pequeñez parecen despreciables, cuando es una verdad demostrada que la naturaleza es mas especialmente admirable en las cosas pequeñas: _maxime miranda in minimis_; siendo generosa hasta un punto que afecta desconocer la ciencia moderna, demasiado orgullosa con sus descubrimientos químicos.

§ II.--Generalidades sobre la accion fisiológica y terapéutica.

La manzanilla es el primer medicamento de la infancia; corresponde al predominio nervioso de esta época de la vida y á todas sus instabilidades, á su sensibilidad exagerada, á sus congestiones fugaces ó incompletas, á sus alteraciones gástricas, á sus fiebres en lo que tienen de nervioso, á sus acedías, á sus vómitos ácidos, á sus diarreas biliosas ó ácidas, á sus cólicos, á sus insomnios, á sus ansiedades ó agitaciones. La _manzanilla_ hace inútiles en esta tierna edad multitud de medios indirectos, y reemplaza en union de _acónito_, _mercurio_ y la _belladona_, los vejigatorios comunes, los emolientes, los absorbentes, los narcóticos.

En los adultos y aun en los viejos, corresponde la _manzanilla_ á la nerviosidad, al eretismo de las personas delicadas, en los muchos padecimientos ocasionados por una sensibilidad exagerada y por la disposicion á fluxionarse los órganos debilitados. Disminuye la sensibilidad en las neuralgias, calma la impresionabilidad general y hace menos graves los inconvenientes que resultan del abuso del _café_ y de los paliativos narcóticos; disipa la fiebre, el calor, la cefalalgia, los movimientos espasmódicos, las odontalgias, la opresion de estómago y las diarreas, cuando estos padecimientos son debidos á grande incomodidad moral, y particularmente si proceden de afectos tristes y contrariantes, y cuando el despecho que resulta ha podido desahogarse por la cólera, ó un arranque de impetuosidad.

Es importante indicar que los efectos de la _manzanilla_ son nulos en los casos en que la impetuosidad ó la cólera ha sido comprimida y no ha podido estallar; en esta circunstancia, está mejor indicada la _staphisagria_. Otro signo de gran valor práctico es que la _manzanilla_ es inútil en las personas que soportan los dolores con calma y paciencia. Los prácticos que mas han empleado este medicamento están acordes sobre el carácter de la _manzanilla_, y en que difiere esencialmente de la _pulsatila_, de _staphisagria_, del _cólchico_, del _zumaque_, de la _quina_, etc.

Bajo el imperio de la _manzanilla_, el humor es desapacible, terco, y la persona sensible é irritable. La _nuez vómica_ le produce irascible y violento; la _coca de Levante_ tiende á la grosería y á una concentracion taciturna en sí mismo; la _pulsatila_, por el contrario, le produce dulce, tímido, sensible hasta hacer llorar, etc.... Por otra parte, los caractéres del moral tienen tal importancia en la eleccion del medicamento, que á veces inclinan por sí solos la balanza en pró ó en contra de uno ó de otro, cuando los síntomas físicos son iguales para todos, ó, por el contrario, indican que debe recurrirse á otro.

La accion electiva de la _manzanilla_ sobre los nervios ganglionares reconocida por Hartmann, es innegable cuando se estudia la larga série de sus fenómenos nerviosos prodrómicos, y sus efectos secundarios sobre el sistema sanguíneo: estos efectos no carecen de toda influencia nerviosa, y conducen seguramente á la astenia y á la disminucion de la actividad nutritiva. La manzanilla, en fin, altera la nutricion á consecuencia de las lesiones funcionales que determina por su accion nerviosa; sus efectos en las vísceras y las glándulas no tienen otro orígen. Su accion sobre el cerebro y médula espinal tambien es indirecta.

Se podria hacer de la _manzanilla_ un hipostenizante nervioso y gástrico en el espíritu de la doctrina rasoriana, y un escitante nervioso y gástrico segun las ideas del vitalismo hipocrático. Para nosotros, es un medicamento que obra electivamente sobre el sistema nervioso ganglionar, y por este, en el nervioso cérebro-espinal; en su accion sucesiva en uno y otro sistema nervioso, consiste el que sea nervioso, neurálgico, espasmódico, gástrico, sanguíneo, y finalmente asténico. Esta astenia aumenta al principio la sensibilidad, pero lo hace de una manera muy distinta de como lo verificaria si su accion fuese directa sobre el cerebro, puesto que siempre imprime su sello especial en la esfera nutritiva y linfática, es decir, allí donde produce su primera impresion en los nervios ganglionares.

Las afecciones neurálgicas de la _manzanilla_ no tienen gravedad á pesar de su agudeza, ni en el momento, como en las de _arsénico_, ni por sus consecuencias como en el _causticum_ y la _nuez vómica_..... Sus espasmos, su nerviosidad, no tienen el punto de partida en los centros nerviosos, como el _café_ y la _belladona_, sino que se dirigen á aquellos directamente, como el _semen-contra_, la _gratiola_.

Los fenómenos nerviosos que se pueden referir á los prodromos de un estado febril, denotan en la _manzanilla_ alguna analogía con la _ipecacuana_, y sobre todo con el _acónito_; y cuando se trata de inflamaciones locales, la _manzanilla_ es superior en eficacia al último, antes que la flogosis se desarrolle francamente y cuando se trata de órganos dotados de una grande sensibilidad, como el ojo por ejemplo. Sus síntomas, que recuerdan la accion nerviosa grave del _arsénico_, no son el efecto directo de una accion especial sobre el sistema nervioso, sino de una perturbacion funcional, debida á un esceso de sensibilidad, de tal manera, que se podria atribuir á la _manzanilla_ una ataxia benigna, mientras que la maligna es propia de _arsénico_.

La _manzanilla_ presenta inflamaciones que terminan por resolucion, y nunca por metástasis, como sucede en la _pulsatila_; ó por supuracion, como en la _belladona_; ó por diaforesis, tialismo y aumento de mucosidades, como en la _dulcamara_, el _saúco_, la _ipecacuana_; ó por derrames serosos, exudaciones de linfa plástica, como en el _arsénico_, _brionia_, _mercurio_; las inflamaciones de la _manzanilla_ tienen un carácter nervioso, que no se eleva á la altura de las inflamaciones reumáticas. El elemento reumático en la _manzanilla_ está exento de tumefaccion real, pero no de tension, y sus dolores son vivos; á veces son escesivos, y parecen ocupar los órganos profundos, los neurilemas, las membranas fibrosas, el periostio. Los fenómenos generales se manifiestan mas por la noche, y la fiebre es mas nerviosa que sanguínea, en lo cual es análoga á _ipecacuana_, como se ve por los síntomas siguientes: dolores cólicos, vómitos, diarrea, molimen hemorrágico, hemorragias, opresiones, tenesmo uterino y anal, eretismo, congestiones tumultuosas. Se ha preconizado infundadamente este medicamento en una multitud de afecciones graves, no solo febriles, sino orgánicas, y hasta en el cáncer. ¿Seria menester, á propósito de un carcinoma, enumerar todos los agentes capaces de modificar ó disipar los síntomas puramente accesorios? Obrar de esta manera, seria estender el uso de la _manzanilla_, haciéndola salir de su esfera de accion. No queremos decir con esto que no se pueda emplearla en casos graves, para obrar sobre el sistema nervioso y calmar el esceso de sensibilidad que complica á la enfermedad. Por otra parte, rara vez es suficiente por sí sola para curar una afeccion, porque corresponde á la recrudescencia de una dolencia crónica, al eretismo, á la nerviosidad, á la fluxion, pero no puede abrazar en su esfera de accion los diversos elementos de una enfermedad aguda fija y de alguna duracion.

Se usa la _manzanilla_, lo mismo que el _café_, para calmar la irritabilidad que exacerba la receptividad medicinal. Es opuesto en esto al _azufre_, que escita la impresionabilidad del organismo. La _manzanilla_ solo es el antídoto del _café_, en cuanto que corresponde á la irritabilidad que este último ocasiona. Esta es tambien la razon del por qué es igualmente el antídoto de la _nuez vómica_, pero con la diferencia, respecto al _café_, que la _manzanilla_ aumenta la irritabilidad nerviosa general y la cefalalgia, y la accion de la _nuez vómica_ se manifiesta por el eretismo gástrico é intestinal.

Debemos manifestar que no se trata aquí de antídotos químicos, de los que no nos ocupamos. Ya se ha podido conocer que solo indicamos incidentalmente los dinámicos: la razon es bien óbvia, puesto que el antídoto dinámico es simplemente el medicamento que por sus efectos se aproxima mas á los producidos por otro, como acabamos de manifestar en la _manzanilla_, respecto al _café_ y la _nuez vómica_. La importancia que en ciertos manuales se da á los antídotos nos parece pueril, puesto que no mencionan los síntomas medicamentosos que indiquen tal ó cual medicamento. Obrar de esta manera es introducir en el cuadro nosográfico los padecimientos medicinales, lo cual es por lo menos, supérfluo, porque esta especie de enfermedad medicamentosa es del dominio de la materia médica, y lleva consigo la idea del medicamento que la ha producido y del que mejor cubre los síntomas; estos, además, son aislados é incapaces de constituir una enfermedad, solo son epifenómenos, accidentes, que el médico llamado á combatirles trata con los medicamentos apropiados al caso presente. Así, pues, la _pulsatila_, que es uno de los medicamentos mas opuestos á la _manzanilla_, puede, no obstante, llegar á ser su antídoto, especialmente en las afecciones gástricas y en las neuralgias.

§ III.--Efectos fisiológicos y terapéuticos.

Para hablar con propiedad, la _manzanilla_ no tiene mas que una accion aguda, porque aun en las afecciones crónicas en que está indicada, solo las constituye en realidad una lesion funcional debida á un esceso de irritabilidad. Al espresarnos así, no es nuestro ánimo decir que las lesiones nutritivas y de los tejidos sean estrañas á la _manzanilla_, sino manifestar tan solo el hecho demostrado por la clínica, que las lesiones son consecutivas á la irritabilidad exagerada de los tejidos, á una sensibilidad morbosa de los órganos digestivos y quilíferos, de donde resulta una diminucion de la actividad nutritiva, una falta de reparacion orgánica y las lesiones de los tejidos.

Se puede decir en verdad que hay pocas enfermedades agudas ó crónicas, y en todas las edades, en las que la _manzanilla_ no tenga una indicacion que llenar; pocas enfermedades que no pueda simplificar ó regularizar; pocos padecimientos que no alivie, ya que no los cure. Es un medicamento de uso habitual, y tanto mas útil hoy dia, cuanto que el elemento nervioso se une más y más á las fiebres, y que la astenia nerviosa produce la irritabilidad anémica en un gran número de enfermedades crónicas.

=A.= _Fiebres._--En toda afeccion febril las consideraciones etiológicas tienen la mayor importancia. La irritabilidad, el estado nervioso, el eretismo, que caracterizan la accion de la _manzanilla_, la hacen propia naturalmente en las fiebres con síntomas versátiles, tales como ansiedad, frio, calor intenso, escitacion sensorial, abatimiento, etc. Pero remontándose á la causa, se observa casi siempre, que cuando es moral la que preside en una afeccion dada, y consiste en una contrariedad viva con acaloramiento ó en un acceso de cólera manifiesto, las afecciones que resultan son del dominio de la _manzanilla_. Con mas irregularidad y espasmos, reclama desde luego la _ignacia_, y si la gravedad fuese mayor, el _eleboro blanco_, la _coca de Levante_, el _arsénico_, medicamentos que estarian mas indicados, el _arsénico_ solo con principalidad, si el despecho y la cólera no fuesen las causas de la fiebre.

Cuando la alternativa de los calosfríos y del calor es mas regular, y la fiebre ha avanzado más, es preferible la _brionia_, aun cuando las causas sean las mismas y el principio de la dolencia igualmente nervioso. Si se declara un foco inflamatorio, cada órgano, cerebro, hígado, pulmon, reclamará el medicamento pirético mas conveniente, la _belladona_, el _mercurio_, sin renunciar, no obstante, á la _manzanilla_ ó la _brionia_, que son aun los mas indicados, si los primeros efectos de la cólera ó de la indignacion indican una hepatitis ó cualquiera otra flegmasía, porque esta inflamacion estará caracterizada por la nerviosidad y el eretismo del mismo modo que la fiebre.

La fiebre catarral, en su principio, que reconoce por causa un enfriamiento, exige la _manzanilla_ por los síntomas nerviosos, así como por la gastricidad. Esta puede ser ardiente, y el calor desigualmente repartido, el abatimiento grande, como la ansiedad ó la susceptibilidad; hay calosfríos frecuentes y aumento de algunas secreciones, á espensas de otras, como, por ejemplo, mucosidades intestinales, vómitos, diarrea, sequedad de la piel, coriza fluente, lagrimeo y escasez de las orinas; porque la irregularidad de la accion de la _manzanilla_ se estiende á las funciones é induce en las secreciones una alteracion eminentemente nerviosa, que es la natural de este medicamento.

La _manzanilla_ tiene por lo mismo la propiedad de restablecer el sudor, suprimido por un enfriamiento ó una emocion fuerte, cuando esta supresion provoca una grande irritabilidad y agravacion de la fiebre. Pero esta propiedad no se estiende á volver el sudor suprimido en el curso de una fiebre exantemática y que agrava el estado del enfermo, porque la lesion deja de ser simplemente funcional por las circunstancias de la erupcion y las modificaciones que este accidente no tarda en producir, si el _acónito_ ó el _arsénico_ no lo remedian.

=B.= _Afecciones locales; flegmasías._--Si la _manzanilla_ está mas frecuentemente indicada en los niños y las personas nerviosas y delicadas, es porque su organismo es mas impresionable, sus enfermedades mas eréticas é irregulares, y mas subordinadas á la accion nerviosa. Tambien las circunstancias de heridas, de pérdidas de sangre, de emocion violenta, de dolores fuertes y vivamente sentidos, disponen favorablemente á la accion benéfica de la _manzanilla_. Una de las principales circunstancias de este género, es el parto y el estado de las recien paridas. Su impresionabilidad exige muchas veces el uso de este medicamento, aun cuando se presenten fluxiones uterinas y peritoneales: en estos casos, la versatilidad de los síntomas, los espasmos, la estremada sensibilidad, el carácter nervioso de la fiebre, el dolor y tension locales, están acompañados de abundantes loquios, mientras que las demás secreciones se suprimen. No debe admirar que la _manzanilla_ haya sido tan usada mas bien como medio accesorio en las fiebres puerperales, en las metritis, en las metrorragias, aun en las ocurridas despues del parto, en los fenómenos nerviosos que preceden y siguen al aborto, en las convulsiones y en los espasmos abdominales de las mujeres embarazadas ó paridas, en la fiebre láctea y en la supresion de esta secrecion, en los cólicos menstruales en fin, y en los dolores violentos que suceden al parto.

La _manzanilla_ solo juega en el tratamiento de las afecciones de los órganos torácicos, á título de paliativo, de una irritabilidad y de una astenia nerviosa característica; por ejemplo en ciertas coqueluches y toses por irritacion. El catarro sofocante y la bronquitis de los niños exigen con frecuencia su uso, particularmente si la causa es un enfriamiento, ó se la alterna con la _ipecacuana_ ó la _belladona_. Los casos mas graves reclaman el _arsénico_. Ultimamente, tambien pertenecen á la _manzanilla_ la respiracion sibilante y anhelosa de ciertas bronquitis, la tos con sensacion de contusion en la region umbilical, la que es seca y mas violenta por la noche, la producida, en fin, por una sensacion de arañamiento en la laringe.