Tratado metódico y práctico de Materia Médica y de Terapéutica, tomo primero
Part 25
En la angina gangrenosa, ó mas bien que amenaza ser tal, por la astenia y congestion sanguínea negruzca, el _carbon_ está tan indicado como el _ácido clorhídrico_; ambos son preferibles á la _quina_ en la afeccion profunda de la garganta, cuando el _arsénico_ no está indicado ó que ha sido ineficaz. El _carbon_ es conveniente en las laringitis con la sensacion de arañamiento, de escoriacion ó de ardor quemante en la laringe, con la ronquera mas pronunciada por la tarde, y por una especie de hormigueo que provoca una tos calambroidea seca ó con espectoracion verdosa.
Es el principal medicamento de la ronquera agravada por hablar, pero casi únicamente en los adultos y en la edad madura, cuando el sistema venoso abdominal goza de toda su actividad.
El carácter venoso y de congestion se halla en las afecciones torácicas propias del _carbon_. Este es, despues del _arsénico_, el principal remedio de la bronquitis crónica, del catarro sofocante y del de los viejos. Es un recurso poderoso en las personas debilitadas, enervadas y que esperimentan dificultad para espectorar. Con el _carbon_ se ayuda á fortificar las mucosas relajadas. El _tártaro estibiado_ tiene sus indicaciones diferenciales, tales como abundancia estraordinaria y asfixiante de las mucosidades, alteracion directa de la inervacion, parálisis inminente del pulmon.
La espectoracion no es un efecto característico entre los del _carbon_, pues es variable y aun nula. La respiracion es muy difícil; los accesos de sofocacion son debidos á calambres ó á gases; hay necesidad de respirar profundamente, y se observa siempre opresion, sensacion de plenitud, de ansiedad, de escoriacion, de calor quemante. Los movimientos congestivos en el corazon se espresan con las mismas sensaciones y con palpitaciones que reflejan en la vena cava.
Se ha dado el _carbon_ como un medio de impedir el que la coqueluche pase al período convulsivo; pero su accion es mas eficaz despues del _semen contra_ y de la _drosera_, y cuando la tos parece perpetuarse, con ronquera, angustia, congestiones á la cabeza y azulamiento de la cara.
La accion electiva del _carbon_ sobre el estómago y los intestinos es un hecho generalmente conocido, que emana de su electividad sobre los mismos capilares venosos y sobre el sistema nervioso ganglionar. Esta accion se dirige mas especialmente á los órganos digestivos, porque están mas dispuestos á entorpecerse, en atencion á que su actividad vital es inferior ó susceptible de ser disminuida y alterada por mayor número de causas. Así pues, el _carbon_ es, despues del _arsénico_, el medio mejor de escitar esta vitalidad, cuando la ingestion de alimentos frios, de agua fria y aun el hielo, la han rebajado hasta el punto que la reaccion local no puede reanimarla con el calor; los calambres, los dolores quemantes y la ansiedad, son la consecuencia de este estado, á menos que no revista una marcha menos aguda, pero que no por eso es menos eficazmente combatida por el _carbon_.
Los calambres, los dolores quemantes, el meteorismo, la sensibilidad de los tegumentos del vientre, la sensacion de contusion, de pesadez, de plenitud; los cólicos calambroídeos; la agravacion de estos síntomas por la menor ingestion de alimentos, por el frio, por la noche, caracterizan la accion del _carbon_ en las vías gastro-intestinales, y hacen de él un medicamento escelente en los calambres de estómago; en la gastralgia y la pirosis con eructos ácidos; en ciertas disenterías pútridas, despues del período de congestion activa; en la inercia de los vasos abdominales con estancacion del sistema de la vena-porta, tension de los hipocondrios y de la region hepática, dolores en los riñones y el sacro, hemorróides pasivas con ó sin hemorragia, estreñimiento ó irregularidad de las deposiciones.
El _carbon animal_ no presenta en las neuralgias y neuropatías el dolor quemante tan marcado como el _carbon vegetal_. Estas afecciones, en su principio, tienen pocos caractéres dominantes, y el estado general de los enfermos está poco modificado; pero ya crónicas, con mayor ó menor debilitacion, suponen, en general, sugetos irascibles, susceptibles, y alterándose mas con los cambios del tiempo, del bueno y apacible al húmedo y frio; son hipocondríacos, caquécticos, debilitados por los escesos de la mesa; de aspecto amarillo pálido, que se resfrian con facilidad y carecen de energía vital.
=E.= _Afecciones de los sistemas cutáneo y linfático._--Aunque el _carbon_ altera la piel de diversos modos, domina siempre el carácter pasivo y asténico, la estancacion en los capilares, el prurito, la sensacion quemante, como se observa en la alopecia que cura ó detiene cuando procede de congestiones, de irritaciones repetidas del cuero cabelludo, como el eritema, la erisipela. Lo mismo sucede en las erupciones psóricas ó escamosas, en el eczema, en las erupciones vesiculosas de la urticaria y de la miliar crónica, que se reproducen con ardor y prurito; en todos estos casos, si no es el medicamento curativo, es por lo menos muy importante en el tratamiento, que exige tambien el _mercurio_, el _arsénico_, la _sal marina_; y para la miliar, la _clemátida_, la _zarzaparrilla_ y la _stafisagria_.
El _carbon vegetal_, y mejor aun el _animal_, está indicado en el acné rosáceo y granular de la cara, particularmente de la nariz, y una especie de acné con ardor quemante. Estas afecciones, cuando son propias de _arsénico_, presentan un aspecto menos venoso; las del _ácido azótico_ tienen menos granos; las del _fósforo_ se limitan á las mejillas.....
El _carbon_, despues del _azufre_, es el mas eficaz en ciertas erupciones psóricas, en sarnas inveteradas ó degeneradas, cuyas vesículas aparecen en todos los miembros, se suceden y se reproducen aquí y acullá, cambiando de aspecto, pero persistiendo en ser pruritosas.
Las úlceras dolorosas, que sangran fácilmente, con sensacion de quemadura, en personas debilitadas, apáticas, se combaten bien con el _carbon_; tambien es útil en las lesiones cutáneas y mucosas, como las aftas y úlceras, cuya atonía da lugar á una hinchazon pútrida, próxima á la gangrena. La _quina_ y el _ácido clorhídrico_ están muchas veces indicados en estos casos. Si el _carbon_ es eficaz en estas afecciones, no es como desinfectante, aun cuando se espolvoree la superficie, sino por su accion dinámica, administrándole al efecto á diversos grados de atenuacion y division, hasta en las placas gangrenosas ocasionadas por el decúbito prolongado en las fiebres graves. La _quina_, el _arsénico_ y el _sílice_, segun los casos, están indicados cuando se ha alterado el hueso subyacente, dados siempre al interior; su aplicacion tópica, como la del _carbon_, no es esencial al tratamiento.
El _carbon_ reemplaza al _azufre_ en la medicacion y cura de las úlceras varicosas, y al _arsénico_ en las fagedénicas y de mal carácter situadas en las piernas, y ordinariamente con caquexia serosa.
Los abscesos tuberculosos, hemorroidales ó profundos en la márgen del ano, y en las fisuras de esta region, se combaten bien con el _carbon animal_ cuando el calomelano ha sido ineficaz ó no está indicado; no es menos útil el _cyclamen_ y aun preferible á _causticum_, si en lugar de disiparse la induracion, tiende á formar senos y trazar un trayecto fistuloso; la _nuez vómica_, en fin, y otros varios medicamentos forman á veces el tratamiento de estos abscesos ó de algunos de sus accidentes.
El doctor Gaspari ha sido el primero en preconizar el _carbon animal_ en el bubon indurado. Este mismo medicamento ha evitado muchas veces la supuracion y su abertura, ó el orígen purulento de los bordes endurecidos, en circunstancias en que el _mercurio_ habia concluido su indicacion ó se le habia dado con esceso. El _clematis_ tiene propiedades análogas que puede ser conveniente utilizar. Ya se ha empleado el _carbon_, especialmente el _animal_, en el infarto de las glándulas mamarias, en toda induracion glandular, aun la reputada por escirrosa; como paliativo en el cáncer uterino para calmar los grandes dolores, ya antes, ya despues de otros medicamentos, tales como, la _clemátida_, el _oro_, la _thuya_.
=Dósis.=--Las afecciones que corresponden al _carbon_ exigen dósis tanto mas fuertes, si bien estremadamente divididas, cuanto mayor es la inercia. La segunda atenuacion por fracciones de un decígramo cada media hora, es preferible en la adinamia y el período ciánico del cólera. En los casos de postracion profunda, se puede depositar la dósis sobre la lengua. El tratamiento de las afecciones combatidas por el _carbon_, requieren el uso de todas las atenuaciones hasta la trigésima, que es la que mejor se adapta á los casos mas especiales de caquexia ó de lesiones de la sensibilidad y de la circulacion. La dósis es siempre de una ó varias gotas ó de algunos glóbulos en agua para uno ó mas dias.
CAUSTICUM.
§ I.--Historia.
La preparacion obtenida destilando una masa de cal viva, de _bisulfato de potasa_ y de agua, se la ha designado con el nombre de _principio cáustico de la cal viva_, y el de _causticum_ por Hahnemann, que es el que ha enriquecido la materia médica con esta sustancia. Hé aquí, pues, otro medicamento nuevo, cuyas propiedades, por notables que sean, no es de estrañar hayan pasado desapercibidas de los terapeutistas.
§ II.--Generalidades sobre su accion fisiológica.
El _causticum_ es quizá el único medicamento que, teniendo una esfera de accion muy estensa, solo posee efectos deprimentes y asténicos, y no juega en el tratamiento de las afecciones agudas. Los ensayos repetidos no han variado lo mas mínimo esta opinion, primer resultado del estudio y comparacion que hemos hecho de sus efectos patogenéticos. La escitacion sanguínea no es propia de este medicamento. De mas de treinta síntomas que espresan de la manera mas variada el frio y el calosfrío, solo dos ó tres manifiestan calor en la frente ó en la cara, y uno solo, un calor general sin sed, que se estingue sin sudor y le reemplaza una sensacion de frescura. Además, algunos síntomas indican el sudor sin calor, y sudores que se presentan por la noche, sin otro accidente. El frio se siente en las estremidades, con calor interior algunas veces; es raro que sea interno y esterno simultáneamente; afecta con particularidad el lado izquierdo, mientras que el calosfrío suele afectar el derecho. Este estado denota la astenia nerviosa especial del _causticum_ confirmada por el carácter de los calosfríos que empezando en el dorso, se estienden á lo largo de la espina dorsal, irradiando despues á los miembros superiores ó inferiores, hasta que al fin se fijan entre las escápulas con la sensacion como si un viento frio soplase desde este último espacio.
El conjunto de los efectos del _causticum_ fija el punto de partida en los nervios ganglionares, opinion emitida hace mucho tiempo por el doctor Kalbenback[52].
Obra electivamente sobre la hematosis, la plasticidad y la piel. Es análogo al _subcarbonato de cal_ y las sustancias alcalinas. Pero debe reconocérsele, aparte de la accion descomponente, otra alterante en la pulpa nerviosa, análoga quizá á la del _fósforo_, ó una propiedad antiherpética, que ataca el herpes hasta la profundidad de los tejidos, como el _azufre_.
Es preciso notar en efecto, que el carácter de sus incomodidades en la cabeza indica una accion profunda en el cerebro, accion que se reproduce en la columna vertebral, en la médula oblongada, que su patogenesia abunda en dolores que conducen al temblor, á las sacudidas, á los movimientos convulsivos, á las contracturas, á los padecimientos semi-laterales, á la debilidad paralítica.
Sus dolores, bastante semejantes por el ritmo y su cualidad, á los de la _nuez vómica_, se distinguen por la rigidez muscular, por el acortamiento de los tendones, en que se agravan por la tarde, por el movimiento y la menor impresion de frio; circunstancias que anuncian el padecimiento del sistema nutritivo y la astenia. Se cree fundado atribuir las neuropatías del _causticum_ á la atrofia nerviosa, y la clínica corrobora esta opinion: estas neuropatías son distintas de las del _subcarbonato de cal_ que proceden de una atrofia plástica. Es preciso, en fin, no confundir el acortamiento fibroso y las contracturas del _causticum_, con las de la _coloquíntida_ que son simplemente espasmódicas sin insidiosidad, mientras que la accion del _causticum_ es esencialmente lenta, crónica y profunda. No siempre es fácil distinguir su accion sobre la plasticidad, de la del _subcarbonato de cal_, del _carbon_, del _sílice_..... porque la diátesis serosa, los derrames, y las seudo-membranas son tambien propias del _causticum_. Sus síntomas denotan una falta de jugos nutritivos y el predominio del sistema absorbente sobre el exhalante. Su accion, por último, sobre la piel es de las mas notables y especiales, pues indica mas bien la inercia vegetativa que la exuberancia plástica, y es análogo al _mercurio_, la _sepia_ y el _grafito_, por sus grandes relaciones de accion antipsórica, si bien lo es mas con el _fósforo_ y el _sílice_.
§ III.--Efectos fisiológicos y terapéuticos sobre el sistema nervioso.
Los efectos generales de los padecimientos nerviosos del _causticum_ son: dolores dislacerantes, tirones dolorosos articulares; sacudidas, contracciones y movimientos convulsivos; convulsiones epileptiformes, con orinas involuntarias ó frecuentes; rigideces, presiones, inquietudes y agitaciones musculares; abatimientos, temblores é irregularidad de los movimientos; entorpecimiento y debilidad paralítica. Estos padecimientos se alivian considerablemente en la cama y con el calor; se agravan con el agua fria, el aire libre, con el frio y por la tarde; están en fin acompañados de adormecimientos y rigideces musculares; los sugetos son muy impresionables al frio.
El _causticum_ está muy indicado en ciertas rigideces tetánicas, en convulsiones generales y parciales de los miembros, cuando hay frio habitual y temblor. Con estas condiciones es como puede combatir el lumbago despues de la _quina_ y la _coca de Levante_, mientras que otros remedios de esta afeccion se adaptan mejor á un estado mas agudo ó mas reciente.
Las afecciones de la cabeza propias del _causticum_ están caracterizadas por el peso y un vértigo como por embriaguez; hay sensacion de debilidad en la cabeza, de contusion interior; á las punzadas acompañan rigidez, y muchas veces movimientos congestivos y agravacion por la noche ó por la mañana al levantarse. La odontalgia de este medicamento, como la de la _sepia_, reconoce por causa la impresion del aire esterior en la boca, que el dolor es tirante, y depende frecuentemente del mal estado de las encías que están sensibles, ulceradas, y sangran con facilidad.
El _causticum_ es muy recomendable en las neuralgias reumáticas y artríticas crónicas. Bœninghausen[53] le atribuye una accion especial en los dolores y parálisis de los músculos flexores; el _hidroclorato de sosa_ tiene, respecto á esto, analogía con _causticum_. Se puede indicar que es el opuesto del _cobre_ y el _plomo_, puesto que estos afectan con preferencia los músculos estensores.
Los dolores reumáticos del _causticum_ están relacionados con un mal estado de la nutricion; se distinguen por un adormecimiento de la parte y por un temblor del miembro; tambien hay con frecuencia retraccion de los tendones y rigidez de las fibras musculares. Los dolores se sitúan generalmente en las articulaciones, aun cuando haya nudosidades artríticas. Alternado con el _subcarbonato de cal_ ó el _lachesis_, es muchas veces mas eficaz. Se le puede emplear de esta manera con medicamentos de accion aguda y pirética. Los dolores reumáticos ocasionados por el frio, y que se hacen crónicos, son mas análogos á _causticum_. En general, los dolores reumáticos que reclaman su uso, son los que se presentan en personas de movimiento vacilante, que tienen habitualmente frio y padecen incontinencia de orina. El temblor paralítico y el de los viejos son propios de _causticum_. Hay mas pasibilidad que en el temblor de la _cicuta_, el cual es espasmódico; el de _causticum_ depende mas bien de la debilidad del influjo nervioso y de una especie de sequedad de la fibra, de una atrofia muscular; conviene tambien en las parálisis parciales, cuando el temblor se presenta especialmente en el momento en que el enfermo se levanta ó empieza á moverse. Es igualmente útil en parálisis procedentes de neuralgias y de un esceso de sensibilidad de las partes afectas; está sobre todo indicado en las parálisis de la cara, precedidas de neurosis antiguas, notándose en este caso una falta particular de armonía entre las contracciones y las retracciones musculares de la cara. No se le debe desatender en las hemiplejias por apoplejía, ni en las parálisis reumáticas. Es esencial en las de la lengua, en cuya afeccion es muy útil la _barita carbónica_.
§ IV.--Efectos fisiológicos y terapéuticos sobre los órganos de los sentidos y aparatos gastro-pulmonales.
Las afecciones de los ojos, en las que se observa una sensacion de presion y como de arena entre los párpados y el globo del ojo, una inflamacion crónica de la conjuntiva, con inyeccion venosa, aglutinacion de los párpados por la mañana, se curan bien y pronto con _causticum_ y el _oro_. La tumefaccion del pabellon de la oreja con calor quemante, zumbido y ruido batiente, con otorrea fétida, exigen tambien el _causticum_. La _sepia_ no es tan eficaz como aquel en la otorrea escrofulosa complicada con dartros. La epistaxis ligera, la pérdida del olfato, el flujo de mucosidades fétidas por la nariz y el coriza fluente con bronquitis, son propios de _causticum_.
Corresponde á las fluxiones de la cara en personas venosas, varicosas, melancólicas y en las que la piel está amarillenta y seca; que esperimentan movimientos congestivos en la cabeza, con dolores lancinantes y sensacion de ardor en la cara, y se observa tambien granos rojos, negruzcos y escoriacion de los labios. En general, las tumefacciones inflamatorias del _causticum_ son subagudas, no despiertan simpatías del corazon, y tienen el carácter venoso de estancacion y la sensacion caliente y quemante. Las fluxiones que se manifiestan en las membranas mucosas de la boca y de los sentidos tienen aquella sensacion ó la de escoriacion; son mas crónicas y presentan ulceraciones, aftas dolorosas y aun sangrantes. Las escrescencias rebeldes de las encías requieren tambien el _causticum_.
Las afecciones de la garganta, y en particular la laringitis, están caracterizadas para el _causticum_, por el estertor mucoso, por el dolor de escoriacion y aun quemante, por la ronquera y la afonía paralítica algunas veces; hay necesidad frecuente de deglutir, y dolor lancinante, con sensacion de hinchazon y de estrechez del istmo de la garganta. La sensacion de ardor quemante no escluye una especie de escalofrío y de frio, que asciende hasta la garganta. La tos se reproduce por la palabra, por el frio, por el cosquilleo en la faringe; es corta, conmovente, seca, con sensacion de escoriacion en el pecho.
Esta cavidad es el sitio de una opresion nerviosa, como por aniquilamiento de las fuerzas. La respiracion es corta; hay accesos de asma y espasmos, movimientos congestivos que oprimen y producen palpitaciones, sensaciones de constriccion y punzadas en el pulmon y el corazon.
Los padecimientos gástricos que reclaman el _causticum_ son numerosos: gastro-atonía, dispepsia nerviosa, cólicos gaseosos, vómitos ácidos ó de alimentos, indisposiciones gástricas aliviadas por el decúbito y el calor; congestiones pasivas en los hipocondrios y en las hemorróides, con prurito en el ano. Está indicado, como la _ignacia_ y la _nuez vómica_, en las afecciones del bajo vientre con fenómenos nerviosos, que tienen su orígen en el plexo solar, con la sola diferencia de que hay mas astenia y palidez de los tejidos para el _causticum_. El estreñimiento rebelde por atonía nerviosa y nutritiva, con palidez de la cara, dolores y ansiedad, asimismo que la diarrea crónica, son propios de _causticum_: esta es mas pronunciada por la noche y la forman sustancias viscosas, grasientas, pálidas. En el estreñimiento y la diarrea hay prurito en el ano, palpitaciones y angustias; el primero, además, se trasforma en diarrea, y esta se agrava por la impresion de frio en el vientre.
El molimen hemorroidal que es propio de _causticum_, produce mucha irritacion y aflujo de humores, con exudacion serosa, pareciéndose en cierto modo al molimen menstrual; los dos escitan simpatías dolorosas hácia las partes superiores. En la menstruacion hay incomodidad renal, calambres uterinos y debilidad.
La accion de _causticum_ en los órganos génito-urinarios es asténica y nerviosa; las orinas, frecuentes y abundantes, se aumentan hasta la incontinencia por el dia y por la noche; la irritacion pasiva de las mucosas despierta deseos venéreos sin ereccion, la eyaculacion de un esperma no elaborado, pérdidas seminales, y en la mujer repugnancia al cóito. Se observa en el hombre un flujo de licor prostático despues de las deposiciones, sensacion de ardor quemante al orinar, úlceras y prurito en el prepucio y en el glande, y una secrecion abundante sebácea alrededor de este.
En atencion á lo espuesto, se le ha prescrito con ventaja en la incontinencia de orina de los viejos y de personas debilitadas, en la dismenorrea y en las menstruaciones retardadas, en las irritaciones de los órganos genitales con impotencia ó debilidad, en el prurito de la vagina, del glande, del ano, con ó sin exudacion; en el histerismo asociado á síntomas paralíticos ó á una astenia nerviosa de las membranas sinoviales articulares, y en algunos infartos glandulares indolentes.
§ VI.--Efectos fisiológicos y terapéuticos en el sistema cutáneo.
Los hechos clínicos dan cada dia mas importancia al hecho general de los vírus hereditarios ó adquiridos con sus variadas formas en los diversos tejidos y en las distintas épocas de su evolucion. Que el herpe en su forma primitiva, ó mas bien en su período primario, afecte la superficie cutánea, lo general es que los individuos que le padecen gozan de buena salud; pero que abandone el herpe esta superficie, que se estienda á las membranas mucosas, que se fije sobre cualquier punto de su estensa superficie, y se verá que inmediatamente se altera la salud y sufre ataques de una gravedad relativa, ó por lo menos de grande tenacidad y rebeldía. ¿No puede el herpe, en ciertos indivíduos dotados de disposiciones dadas, atacar la profundidad del organismo, fijarse en las membranas serosas, en el neurilema, en las meninges, en el periostio? ¿No puede atacar las vísceras, el parénquima de los huesos, la médula espinal, etc?
Há ya medio siglo que muchos médicos lo han observado, y de cuantos en nuestros dias se han dedicado á su estudio con mas entusiasmo, preciso es reconocer que el profesor Trousseau merece la preferencia. Al hablar de este asunto, nos hemos propuesto determinar mejor la esfera de accion del _causticum_ en las enfermedades de la piel, y esplicar cómo este medicamento, que es uno de los principales antipsóricos, tiene el privilegio de estender su accion terapéutica hasta los tejidos afectados por el herpe en sus períodos secundario y terciario.