Tratado metódico y práctico de Materia Médica y de Terapéutica, tomo primero

Part 23

Chapter 233,486 wordsPublic domain

=F.= _Afecciones del sistema linfático._--La simple diátesis escrofulosa en personas bien constituidas, no es del recurso del _carbonato de cal_, pues este medicamento se adapta mejor á la caquexia escrofulosa con agravacion febril, principalmente por la mañana; el _licopodio_ la presenta por la tarde.

El _carbonato de cal_ está indicado en el tratamiento de las afecciones escrofulosas de todas las edades, pero mas especialmente en la infancia y hasta la edad del completo desarrollo orgánico. Sus caractéres principales en los niños son: lentitud en la osificacion, retardo en osificarse las fontanelas, cabeza voluminosa, huesos blandos, flexibles; en los niños, como en los jóvenes, venas abultadas, ojos tristes y con ojeras azuladas, desarrollo exagerado del sistema linfático, apetito voraz, adipsia, grande impresionabilidad al frio, movimientos congestivos en las partes superiores, vértigos frecuentes, debilidad muscular, apatía.

Es uno de los principales medicamentos de la tabes mesentérica, y aun puede ser suficiente para curarla, administrado despues del _azufre_. El _arsénico_, en una afeccion análoga, no tiene los mismos movimientos congestivos en la cabeza y la misma persistencia; pero hay mas calor ácre, mas sequedad en la piel y mayor postracion.

El raquitismo es indudablemente una de las enfermedades en la que es mas eficaz el _carbonato de cal_; es el medicamento mas á propósito para fortificar, enderezar, consolidar el sistema óseo, dirigir su desarrollo normal y regularizar la nutricion, aun cuando se trate de la denticion.

La accion de la _calcarea_ se activa y hace mas eficaz muchas veces con el uso anterior del _azufre_ ó del _ácido azótico_, sobre todo, en las enfermedades de los huesos, en la tabes mesentérica y en los infartos de los gánglios linfáticos. El _carbonato de cal_ no está indicado en el momento de la supuracion de los abscesos, de las ulceraciones, los exantemas, las glándulas y los tumores blancos, pero es casi necesario antes de este momento y cuando la supuracion ha cesado ó se ha hecho crónica por degeneracion.

La oftalmía escrofulosa es la afeccion de este género, en la que este medicamento es indispensable. Primeramente en la de los recien nacidos, cuando su abundante secrecion se ha resistido al _azufre_ y que el _mercurio_ no está indicado; despues, en todas las enfermedades del ojo y sus dependencias, cuando tienen el carácter escrofuloso. Los fenómenos inflamatorios requieren primero _belladona_ y _mercurio_; despues de los cuales, produce escelentes resultados el _carbonato de cal_, especialmente cuando hay una abundante secrecion mucoso-purulenta. Ultimamente el _sílice_ y el _causticum_ juegan en el tratamiento de las afecciones complejas, que ceden á veces al _azufre_ y á la _calcarea carbonica_ alternados y á bajas atenuaciones.

=G.= _Afecciones de la plasticidad._--Tan pronunciada es la accion del _carbonato de cal_, de alterar la cohesion químico-vital de los sólidos y líquidos del organismo, como su tendencia á las aberraciones nutritivas y á la exuberancia vegetativa sobre ciertos puntos, de lo que resulta su propiedad reconstitutiva y su aptitud de volver el _nisus formativus_ y la plasticidad á su tipo normal.

A esta propiedad, pues, debe la _calcarea_ el poder prestar señalados servicios en ciertas atrofias y en algunos casos de obesidad y de hipertrofia. Igualmente se utilizan sus propiedades en las induraciones en que terminan ciertas inflamaciones, y en los infartos abdominales resultado de ciertas fiebres, en las manchas y oscurecimiento de la córnea y del cristalino á consecuencia de oftalmías, y hasta la deformidad de la pupila. El _carbonato de cal_ activa la denticion, consolida y afirma el tejido óseo; es el medicamento principal de las llamadas glándulas de crecimiento, y cuyos accidentes atenúan el _ácido fosfórico_ y el _sílice_. El _carbonato de cal_ corresponde mas al reblandecimiento de los huesos por la insuficiencia de las _sales calcáreas_ en los tejidos, mientras que el _cystus canadensis_, el _sílice_ y el mismo _grafito_ se adaptan mejor á las lesiones supurantes del tejido óseo, así como la _belladona_ y el _mercurio_ se dirigen á su inflamacion.

La _calcarea carbonica_ remedia la falta de elementos nutritivos de la piel, y devolviendo la vitalidad y los jugos nutritivos, cura las fisuras superficiales, secas, escamosas: difiere del _licopodio_, en que este cubre mejor los rágades profundos y callosos; del _sílice_, porque sus fisuras son sangrantes; del _grafito_, porque se dirige con principalidad á los rágades de las pequeñas articulaciones y de los mamelones; de la _ignacia_, de la _sal marina_, del _fósforo_, del _zinc_, porque sus fisuras ocupan con preferencia los labios, el ano, el prepucio. Pero ninguno es mas eficaz que el _carbonato de cal_ para devolver á la piel arrugada su flexibilidad y su suavidad, y al cuero cabelludo los cabellos que se caen. Esto no obstante, la alopecia por pérdida de humores y aniquilamiento de las fuerzas, reclama mas bien la _sepia_, el _mercurio_, la _sal marina_ y la _barita carbónica_, así como la alopecia dependiente del mal estado de los vasos capilares es mas propia del _carbon vegetal_.

Los sudores fétidos de los piés y el oleaginoso de las palmas de las manos son del dominio de _calcarea_, del mismo modo que las orinas sedimentosas que se descomponen fácilmente, y la ozena, considerada como vicio de secrecion.

El _carbonato de cal_, en fin, goza de una accion especial en las verrugas lisas, ayudado algunas veces del _causticum_ y la _dulcamara_; obra tambien en ciertos kistes de los párpados y del cuero cabelludo; en las escrescencias en forma de frambuesa, especie de ficus esponjoso, sanguíneo; en ciertas vegetaciones ficoides, rojas, y aun erectiles de los niños; en los pólipos de la nariz, de los oidos, de la matriz, cuando son mucosos y lisos. Todas estas producciones exuberantes exigen generalmente otros medicamentos, tales como _sílice_, _ácido azótico_, _licopodio_, _causticum_, _fósforo_.

=Dósis.=--Para las sustancias cuya actividad depende de su estremada division, y para el _carbonato de cal_ en particular, las atenuaciones mas altas, son las curativas con mas seguridad. Se prescribe ordinariamente la _calcarea_ á la dósis de una gota ó de algunos glóbulos de la sesta á la trigésima atenuacion; sin embargo, en algunas afecciones locales flegmásicas, así como en ciertos casos de oftalmía escrofulosa, la segunda y tercera trituracion son muy eficaces, ya se de 1 ó 2 decígramos en varias veces al dia, ó ya se use como colirio hecho con la misma cantidad de medicamento para 60 gramos de agua destilada.

CAMPHORA (ALCANFOR).

§ I.--Historia.

Esta sustancia tan conocida, es un aceite esencial, sólido y volátil, que procede del _laurus camphora_, de la familia de los laureles, _Jussieu_.--De la eneandria monoginia, de _Linneo_.

El _alcanfor_ ha sido siempre juzgado con tanta diversidad, que ni aun las esperiencias de Hahnemann posteriores á otras muchas, repetidas igualmente despues de él, han terminado los debates ni resuelto la cuestion.

Los que creen que es un escitante, como los que le consideran como un hipostenizante, han juzgado los efectos del alcanfor bajo un punto de vista diferente: unos y otros tienen razon.

Ya lo hemos dicho, los medicamentos gozan en mas ó menos grado, ya directa, ya indirectamente, de dos acciones distintas, espansiva y concentrante, esténica y asténica, escitante y debilitante: esto es un hecho demostrado, sobre todo en el _alcanfor_. Aun volverémos á tratar este punto á propósito de otros medicamentos, del _opio_ particularmente; esta cuestion es propia de cada sustancia y se resuelve siempre por la esperimentacion y la clínica, en favor de la doble accion; pero además se observan fenómenos sucesivos y no alternantes manifestados por un efecto directo ó indirecto del medicamento.

Mas, en tanto que la mayor parte de los medicamentos que tienen una accion de duracion mas larga, mas fija, mas permanente, mas profunda, desarrollan las dos acciones lentamente, con regularidad y segun el grado de sensibilidad del organismo; el _alcanfor_, sustancia muy volátil, cuya accion es de duracion corta, efémera, las desarrolla rápidamente y con poca regularidad. Sus efectos pueden compararse á los de un acceso de cólera que escita tumultuosamente, pero que abate despues sin medida.

§ II.--Efectos fisiológicos.

La accion del _alcanfor_ se espresa del modo siguiente: sensacion de calor precedida de una sensacion de frescura, ligera escitacion precedida de algun abatimiento, calor como por bocanadas hácia el corazon, el cerebro y la médula espinal (este último síntoma ha sido principalmente observado por nosotros, y con no menos constancia que los demás, en los ensayos que hemos hecho para la obra que publicamos); calor general, pulsaciones en las vísceras y en la cabeza, palpitacion de corazon, ardor y rubicundez en la cara y en toda la superficie cutánea; sobreescitacion de los sentidos, de la vista en particular, sensibilidad exagerada de la piel, congestiones de las mucosas y de las vísceras, de donde resulta ardor al orinar, disuria, romadizo, náuseas, opresion, dolores congestivos, exaltacion de la inteligencia. Estos son los síntomas menos constantes, síntomas que son seguidos de un estado espasmódico y de la astenia que es mas durable, y que conduce á la relajacion, al abatimiento, á la postracion, y que ordinariamente son los siguientes: flujo de orina, diarrea, sudor, vómito, diminucion del pulso y del calor, convulsiones tetánicas y epileptiformes, cefalalgia gravativa, pesadez de los miembros, abatimiento moral, embotamiento de los sentidos, temblor, síncope, parálisis.

Durante este período asténico, el frio que primeramente se presenta, aumenta rápidamente y se hace glacial. La sensacion de frescura sentida desde el principio, y apenas indicada por algunos esperimentadores, es, con algunas ligeras indisposiciones, el indicio de la impresion del medicamento sobre el sistema nervioso; y la escitacion fugaz é intermediaria del sistema sanguíneo que precede al período espasmódico, no puede ser debida mas que á la rápida absorcion del _alcanfor_ y á su accion difusible; pero el estado nervioso recobra el dominio y se atribuye toda la accion de este medicamento, porque el sistema sanguíneo solo la espresa por una debilidad, que la astenia nerviosa y la inercia cérebro-espinal oscurecen.

La accion espasmódica del _alcanfor_ es directa, y, sin embargo, ha sido negada por Giacomini, alegando precisamente la larga cita de la esperiencia de Alexandre, que arriesgó perder la vida por esperimentar los efectos espasmódicos y las convulsiones epileptiformes. Esta accion espasmódica del _alcanfor_ es esencial y no inflamatoria, directa y no consecutiva de la alteracion de los líquidos y sólidos. Lo singular que ofrece la doctrina del profesor de Pádua, es que hace del _alcanfor_ un medicamento hipostenizante cardíaco-vascular y espinal, lo cual es exacto, así como por una de sus peculiares contradicciones afirma indirectamente sus efectos espasmódicos.

Mr. Trousseau se admira de las enormes contradicciones de sus antepasados, y busca un _vínculo natural que les una_. Cree haberle hallado en la esposicion difusa de tres órdenes de fenómenos, en los que la accion química y mecánica juega un gran papel. El lector juzgará, pero es conveniente que lea el largo y erudito artículo del profesor de Paris, y la cuestion entonces quedará reducida á sacar una conclusion práctica.

La tésis que sostenemos está demostrada, no solo por los efectos fisiológicos de este medicamento, sino tambien por sus efectos clínicos, y seria supérfluo pretender establecer otra opinion sobre su electividad, objetando la versatilidad de sus efectos y los casos de envenenamiento producidos en un órden no diferente del que hemos indicado, pero sí mas irregular. Las propiedades del _alcanfor_ manifestadas por las curaciones obtenidas están todas basadas en sus efectos espasmódicos, nerviosos é hipostenizantes, como lo hemos hecho ver.

§ III.--Efectos terapéuticos.

Tan eficaz como es el _alcanfor_ en el frio mas intenso del estado prodrómico de una afeccion nerviosa ó de una fiebre grave, tanto mas impotente es en el frio que resulta de la cesacion de la reaccion, á no ser que la ataxia domine. La agudeza y la rapidez de su accion le hacen generalmente impropio al tratamiento de una enfermedad crónica, y en particular orgánica; su mayor utilidad consiste en su importancia como medio abortivo, á la dósis de 2 á 3 gotas de la tintura (espíritu de _alcanfor_), repetida varias veces, aun cada cinco minutos, hasta que empiece la sedacion ó la reaccion. Su efecto es resolver los espasmos, regularizar la calorificacion, reanimar la periferia, hacer cesar las evacuaciones peligrosas, producir la diaforesis y bienestar general, seguido de un sueño reparador que se le puede considerar como crítico.

Los síntomas que constituyen su indicacion son: invasion brusca, frio violento y glacial, desfallecimiento, calor interior, cólico, náuseas, vómito, diarrea acuosa, supresion de orinas ó frecuente emision de estas muy claras, calosfríos, calambres en los miembros y aun en las vísceras, cefalalgia constrictiva, espasmos y convulsiones distintas, neuralgias terribles, sed, éstasis sanguíneo en los capilares subcutáneos, y azulamiento de los dedos de las manos, que están helados, piel fria y viscosa, relajacion de los esfínteres y deposiciones acuosas involuntarias, sudores frios, postracion paralítica, pulso pequeño y duro, ansiedad moral y orgánica.

El frio es el síntoma constante de las afecciones graves espresadas en el cuadro sintomático que precede. Así, pues, el cólera, desde su principio, cuando no es fulminante, es la principal afeccion que cede con el _alcanfor_; se le emplea tambien con igual resultado desde el principio de un acceso de fiebre álgida, en la fiebre atáxica, tifoídea, pestilencial, cuyos prodromos presentan los principales caractéres de la accion del _alcanfor_. Esta medicacion es tanto mas oportuna; cuanto que se emplean muy pocos medios en estas circunstancias.

Un acceso de neuralgia, una brusca invasion de espasmos, ya muscular, ya del estómago, de la vejiga, del pulmon, un acceso de epilepsia, un ataque de asma, un flujo colicuativo agudo, disentérico por ejemplo, que aparece repentinamente, empezando con una gravedad y cuyos síntomas se hallan en el cuadro que hemos presentado mas arriba, indican indispensablemente el _alcanfor_ á dósis débiles y repetidas.

La esperiencia ha probado que es el antídoto de casi todas las sustancias vegetales, y de la mayor parte de las minerales. Si se agrega á este hecho el de su poder abortivo y no preventivo, de las enfermedades mas graves, de las que atacan profundamente el sistema nervioso, se comprenderá fácilmente el abuso que comete la medicina popular, y la confianza que inspira un medicamento que ha prestado servicios tan positivos, servicios que no se pueden negar.

No aceptamos la propiedad antimiasmática del _alcanfor_, en el sentido que destruya los animalillos, el miasma animado, productores de enfermedades graves; por otra parte, sus efectos en el cuerpo humano, su electividad sobre el corazon, el cerebro y la médula oblongada, nos esplican racionalmente sus propiedades, tales como las hemos indicado. Pero podemos concluir de todo lo espuesto, que quizá los médicos descuidan algo este medicamento. Nosotros mismos nos hemos dirigido esta inculpacion por los estudios especiales á que hemos debido dedicarnos, felicitándonos despues por haber recurrido tantas veces á él, en atencion á los datos que acabamos de esponer.

Pero el _alcanfor_ no solo está indicado en los prodromos nerviosos por su propiedad abortiva, sino que corresponde igualmente á ciertas irritaciones efémeras de la piel, con rubicundez, especialmente en la erisipela, desde el principio, y antes que la congestion y la rubicundez se hayan desarrollado. Despues de este momento no es de utilidad alguna. Es preciso estender su uso á algunas congestiones ó fluxiones internas con predominio del elemento nervioso, y antes de su fijacion y desarrollo completo; así es como el _alcanfor_ disipa incomodidades de cabeza que tienen este orígen, ciertas irritaciones ó sobreescitaciones eréticas de los órganos genitales, inflamaciones de la mejilla, odontalgias incipientes.

Su accion sobre la fibra, que no nos atrevemos á comparar mas que con la del _opio_ y la de la _nuez vómica_, produce una sedacion, una relajacion que le pone en aptitud de combatir, ó por lo menos aliviar, paliando ciertas irritaciones intestinales ó de otro punto, que desarrollan el estreñimiento nervioso, vomituriciones, disuria, dismenorrea. Esta accion sedativa del _alcanfor_ puede prestar servicios reales, á pesar de la corta duracion de su accion, en las fiebres nerviosas graves, cuando se trata de obtener una diminucion de la irritabilidad, al abrigo de la cual el organismo se deja modificar mas fácilmente por los medicamentos curativos.

El _alcanfor_ tiene otra indicacion en las fiebres nerviosas con diminucion del calor, embotamiento de la sensibilidad, abatimiento de las fuerzas: este medicamento á fuertes dósis y el _espíritu de nitro dulce_, son los mejores medios para escitar la inervacion y dar lugar al uso de otros medicamentos. La utilidad del _alcanfor_ es grande bajo este concepto, en algunos casos de erupciones repercutidas, con ataxo-adinamia y en el peligroso hundimiento de la cara en la viruela.

El _alcanfor_, en fin, es útil, á título de medio perturbador, en el elemento natural de las enfermedades nerviosas, en las prolongadas y frecuentes impresiones afectivas que han modificado la inervacion, la sensibilidad; que asimismo han conducido á fiebres lentas nerviosas, á neurosis, á neuralgias con alteracion de la hematosis y de la nutricion general. En estos casos es superior al _opio_.

=Dósis.=--Se emplea el _alcanfor_ en polvo, mezclado con azúcar, á la dósis de algunos centígramos que se pueden repetir, aun cada cinco minutos, hasta ocho y diez veces. Pero es mas cómodo usar dos ó tres gotas de la tintura ó _espíritu de alcanfor_ en un terron de azúcar. Estos modos de administrarle y estas dósis convienen especialmente cuando se le emplea como abortivo y en las fiebres graves, ó como escitante momentáneo y perturbador. Rara vez se ha recurrido á atenuaciones mas altas que la tercera, y precisamente ha sido en casos muy especiales, que no estamos en estado de particularizar, pero que se observan con preferencia en sugetos irritables.

CANTHARIS MELOE VESICATORIA (CANTÁRIDA).

§ I.--Historia.

La cantárida es un insecto coleóptero, conocido de los antiguos, que designaban á muchos escarabajos ó insectos con el nombre de _cantharis_. Aun hoy está siendo este medicamento objeto de muchas divergencias en la apreciacion de sus efectos. No nos proponemos esponer su historia terapéutica, ni estudiarle en su accion mecánica ó como vesicatorio, accion con la que se cubren las indicaciones de los métodos derivativos, revulsivos, y que con mas frecuencia quizá produce efectos especiales por su accion dinámica.

Conveniente es, sin embargo, consignar, tratándose de un medicamento casi universalmente limitado hoy á usos esternos, que muchos médicos le han considerado de un modo muy distinto.

Independientemente de la electividad especial que todos la han reconocido sobre los órganos génito-urinarios, se la dan igualmente en la albuminuria, la cistitis, la nefritis y la metritis, por los señores Bouillaud, Rayer[51], Fabre, Morel-Lavallée, Trousseau y Pidoux, etc., fundados en sus propias observaciones y en las de sus predecesores, que han consignado en sus obras; el catarro vesical, la blenorragia, aun la virulenta, la hematuria y la disuria, han sido tratadas con la cantárida, segun Merat y Delens, y por Werlhoff, Rayer, Valleix. Aparte de estas observaciones, es necesario indicar que en estas afecciones y otras varias se ha usado frecuentemente la cantárida al interior, especialmente por médicos antiguos.

El doctor Fabre considera la accion general ó interna de las _cantáridas_ como idéntica á su accion local. Hipólito Cloquet queria que se distinguiese le preparacion, y preferia, siguiendo á Lange, Maza, Baumès, la tintura á la administracion interior del polvo de la sustancia.

Pero sea la que quiera la propiedad escitante é inflamatoria de la _cantárida_, se ha usado tanto y con tanta frecuencia en afecciones esténicas y flegmásicas, que, ignorando los médicos las ideas hahnemannianas, comprenden poco sus resoluciones. Mr. Trousseau ha salido felizmente en su auxilio con el _descubrimiento_ del método _sustitutivo_; y el doctor Fabre no ha podido disimular su opinion sobre la _sustitucion_, diciendo con sinceridad que la doctrina de la _accion sustitutiva_ se aproxima bastante á la doctrina de los semejantes de Hahnemann.

Quiera Dios, y Mr. Trousseau tambien, que no esté distante el momento en que desaparezcan las singulares denominaciones de homeópatas y alópatas, para quedar tan solo la natural de médico, de hombre instruido en el arte de curar.

§ II.--Generalidades sobre su accion fisiológica.

La primera impresion de la _cantárida_ sobre el sistema nervioso es la de producir, como otros varios medicamentos, una sedacion notable y apreciada por los síntomas siguientes: decaimiento del pulso, abatimiento, frio, incomodidad, orinas abundantes; pero este estado dura poco, y le reemplazan fenómenos de escitacion sanguínea que conservan el carácter nervioso, espasmódico; afecta despues el medicamento al sistema nervioso de un modo mas profundo; su accion se hace hipostenizante, franca, propagándose electivamente al sistema circulatorio, especialmente á los vasos capilares, á los que ataca con preferencia á medida que se prolonga su accion, y que aun se hace crónica hasta el punto de alterar la nutricion y los sistemas exhalantes y absorbentes.

Se comprende bien, y ya lo hemos indicado, que las tres esferas orgánicas no puedan recibir simultáneamente la influencia del medicamento, y que obre primero sobre la nerviosa, despues sobre la sanguínea, y por último sobre la vegetativa, de la que procede su accion consecutiva y sintomática sobre el sistema nervioso. Esta es tambien, segun hemos manifestado, la marcha que siguen las causas morbosas en la economía animal, hasta el desarrollo completo de su accion.

Los autores que, como Giacomini, tan solo han reconocido, la accion hipostenizante en la _cantárida_, sacrifican una parte de las propiedades del medicamento y atribuyen los efectos de escitacion nerviosa y sanguínea, es decir, los efectos dinámicos de la primera impresion, á una accion mecánica y química, que, aunque verdadera en la vesicacion que produce, es impotente para esplicar los efectos de escitacion especial, tales como fiebre, espasmos y flogosis, que tambien se desenvuelven por las dósis débiles de la _cantárida_, tomada al interior, sin acompañamiento de efectos mecánicos.

Solo con el estudio completo de este medicamento se puede reunir en un cuadro sucinto el conjunto de los efectos que comprende toda su esfera de accion: diminucion del pulso y del calor, postracion, melancolía, aumento de las orinas y de la saliva, espasmo de la glotis y del cuello vesical, sequedad de la boca, calor, sudores, gran sed, fiebre ardiente, delirio, incomodidad general, vómito, disentería, hematuria, tenesmo, angustia, lascivia, dolores dislacerantes y quemantes en los miembros, convulsiones, ninfomanía, postracion.

§ III.--Efectos fisiológicos y terapéuticos.