Tratado metódico y práctico de Materia Médica y de Terapéutica, tomo primero

Part 15

Chapter 153,599 wordsPublic domain

El arsénico, en fin, está especialmente indicado: 1.º en el momento de las flegmasías graves, en que el esceso de inflamacion amenaza aniquilar la vida, siendo, por otra parte, muy digno de notar que siempre los fenómenos iniciales de tales inflamaciones indican la postracion de los capilares locales, ó la accion de un principio deletéreo; que la vida vegetativa es atacada primitivamente, y los fenómenos espasmódicos primordiales denotan un carácter nervioso grave; 2.º en aquel momento de la fiebre grave, en el que los síntomas nerviosos graves se desenvuelven en medio de la postracion, que no atacan los órganos de la vida de relacion sino despues de afectada la plasticidad y en plena tendencia pútrida. En atencion á estos datos, es fácil distinguir la adinamia arsenical de la de _acónito_, _opio_, etc..... porque en el _arsénico_ se une á la ataxia desde el principio ó antes de los fenómenos de reaccion mas graves, y en el _acónito_ es debida á una simple plenitud que detiene esta reaccion, y que en el _opio_ depende de la congestion cerebral.

En vista de lo espuesto, las aplicaciones clínicas del _arsénico_ ofrecen pocas dificultades, y todos los casos de curacion obtenidos por este medio en todas las escuelas proclaman altamente el carácter de su accion. Es sensible que los profesores modernos no hayan tenido todos el buen juicio de servirse de este medicamento en enfermedades mortales con harta frecuencia, como el cólera por ejemplo. Una multitud de trabajos modernos prueban hasta la evidencia la eficacia de este medicamento en esta terrible enfermedad, y abrigamos la creencia, como otros varios autores, que las dósis un poco mayores que las usadas por médicos meticulosos han producido buen efecto.

El envenenamiento por el _arsénico_ ofrece el cuadro mas acabado del cólera en su período ciánico. Esta enfermedad y las flegmasías sobreagudas con dolores quemantes, éstasis venosa, cianosis, manchas, petequias, tumefacciones lustrosas y lívidas, y síntomas generales graves, del mismo modo que la gangrena, que es el resultado con edema elástico, distension por gases, putrefaccion incipiente, angustia, cara térrea, descompuesta, así como tambien las úlceras quemantes, fétidas, costrosas, saniosas, inflamadas, de bordes elevados, dolorosos en el reposo y por el frio, como si la calma acelerase la descomposicion y que el estímulo del movimiento y del calor la detuviese, son propias del _arsénico_.

Siendo el _arsénico_ el medicamento esencial de todos los desórdenes graves de la economía en que la vitalidad está profundamente atacada y los líquidos dispuestos á una funesta alteracion, es necesario no olvidarle en el tifus y gangrenas de hospital, en la fiebre amarilla y la peste, al menos en ciertos períodos de su evolucion.

Despues de lo que acabamos de indicar, creemos conveniente consignar el dato práctico importante, de que no se confundan los síntomas de las fiebres nerviosas graves con ciertos síntomas de la inflamacion de la píamadre y de la sustancia gris del cerebro, tales como delirio continuo, movimientos desordenados, trismus, rechinamiento de los dientes y varias parálisis que se presentan en el último período de las enfermedades febriles y flegmásicas. Estos síntomas constituyen una meningitis que, aunque sintomática, exige medios directos que no siempre son los de la fiebre en cuya finalizacion se les observa, como suele suceder en la fiebre tifoídea, en la exantemática, en la neumonía reumática, etc. El _arsénico_, sin embargo, puede estar indicado en el tratamiento de estas especies de meningitis.

=B.= _Fiebres intermitentes._--La importancia de este medicamento en el tratamiento de las fiebres intermitentes es bien conocida. Se necesitaria un volúmen para discutir los trabajos que se han publicado desde medio siglo, por lo menos, hasta los de Mr. Boudin[29]. Nuestro plan, como se ve por el carácter de esta obra, no es el de citar, discutir y clasificar las memorias y observaciones terapéuticas, porque con este método, si bien se ilustra al lector sobre los casos en que se ha administrado un medicamento dado, y se le puede instruir con la historia del mismo, nada se le enseña respecto de los casos en que no deba usarse; porque estos trabajos carecen de indicaciones precisas, y como estas forman, por el contrario, nuestro principal objeto, bastan algunas páginas que resuman los estudios fisiológicos y terapéuticos para llenar lo primero, y alguna reflexion de los lectores para comprender con certeza lo que de esto pueden prometerse en el estado actual de la ciencia.

El _arsénico_, por su estado prodrómico, corresponde á ciertas fiebres de accesos, cuyos prodromos esten caracterizados por un abatimiento estremado con ansiedad y sed, sin que se puedan referir estos fenómenos de una concentracion que parece debia hacerles graves, ni á la diarrea, ni á los vómitos, ni al estado gástrico, ni á la cefalalgia que acompaña ordinariamente á este estado general. Corresponde á los estadios de frio y calor violento y escesivo, como hemos consignado ya en las páginas precedentes, y con los mismos caractéres generales que les hemos dado, y sobre los que no juzgamos á propósito insistir más.

En las fiebres que se presentan por accesos, es necesario distinguir el fondo de la forma. Esta es la espresion sintomática que varía segun los indivíduos, en las diferentes estaciones, y segun la causa que constituye la naturaleza de la fiebre y su carácter fundamental. La causa, para el _arsénico_, es el miasma palúdico, el cual, independientemente de la forma de reaccion, produce síntomas que son su fondo, y que consisten en una ansiedad con sed, abatimiento grande que conduce al desfallecimiento con angustia precordial, y en gastricismo que termina con vómitos, con diarrea, ó en una simple irritacion de estómago.

Tres medicamentos corresponden á los caractéres fundamentales de las afecciones palúdicas: la _ipecacuana_, la _quina_ y el _arsénico_. Todos tres podrán ser menos aptos en cuanto á la forma de los accesos y de la reaccion que cualquiera otro medicamento, pero ninguna fiebre verdaderamente palúdica se curará sin uno de los tres, porque todos abrazan sus caractéres fundamentales, y porque los tres tienen las mismas tendencias que el miasma palúdico. Estas tendencias caquécticas, deprimentes de la actividad vital y plástica, las espondrémos en el capítulo de la _quina_. Por ahora nos limitamos á indicar la _ipecacuana_ por sus relaciones con el primero y mas débil grado de esta depresion y de esta caquexia, y al _arsénico_ por sus relaciones con el grado mas violento y la espresion mas elevada de la deplastizacion y de la desorganizacion, lo que le hace mas á propósito en general y mas frecuentemente indicado que la _ipecacuana_ y la misma _quina_, en las fiebres intermitentes crónicas tenaces y mal tratadas. Pero los tres tienen el mismo punto de partida en la afeccion del trisplánico con una espresion sintomática poco diferente, ya en la concentracion, ya en la reaccion que se manifiesta por una turgencia sanguínea, cuyo desenvolvimiento sigue las proporciones de la concentracion y marcha por accesos mas variados que para la mayor parte de otros medicamentos.

En _arsénico_, el estado general espresa mas eretismo; pero á esta tension de la fibra y á este orgasmo sucede una astenia mayor y una diminucion de la cohesion de los sólidos y líquidos. Del mismo modo, despues de los espasmos, los desfallecimientos y la escitacion sanguínea erética, sobrevienen á cada acceso sudores mas fuertes, mas prolongados y mas debilitantes. En todas estas circunstancias, en fin, se observa sed, alivio por la aplicacion del calor, aumento del frio al descubrirse, agravacion al beber, y se confirma que el estadio del calor disipa los dolores, y que el sudor disminuye la angustia.

=C.= _Fiebres eruptivas._--En la mayoría de los casos, el _arsénico_ es el medicamento mas apto para conjurar el peligro en las fiebres exantemáticas que tienden á la malignidad y á la metástasis con abatimiento de las fuerzas vitales. Aun está mas indicado en un estado mas avanzado, cuando hay putridez, desaparicion del exantema regular, y presentacion de petequias y ataxia. La _belladona_ calma las fiebres eruptivas con violenta turgencia, congestion en la cabeza, delirio, calor quemante en la piel, sequedad de la boca, y sed ardiente; pero si no aliviase y el delirio se hiciese subagudo, _arsénico_ será eficaz.

En las fiebres eruptivas malignas, importa tener presente la asfixia cutánea de que se ha hablado[30] á propósito de la viruela confluente. La piel cubierta de la erupcion, es impermeable al aire, y no da paso á la materia de la transpiracion, resultando de esto graves desórdenes, la disolucion de la sangre y la muerte. Se concibe bien que en este estado sea refractaria la enfermedad á todo medicamento, y que la _aireacion_ de la piel sea preferible al mismo _arsénico_.

=D.= _Flegmasías. Neurosis._--Un gran patólogo aleman recomienda el _arsénico_ con el _carbon vegetal_, en la angina diftérica maligna, gangrenosa, ya por los síntomas tifoídeos generales, ya por el estado de la garganta y aun de la exudacion plástica. Esta exigiria mas bien el _bromo_, el _sulfuro de cal_ y el _mercurio_; pero proponiéndonos en este momento investigar los agentes que modifican el estado de la sangre de una manera especial, debemos preferir el _arsénico_ á los medicamentos mas relacionados con las exudaciones plásticas.

El _arsénico_ conviene mas en los focos purulentos, en las exudaciones serosas, en las afecciones de las glándulas y en las de los tejidos atacados en profundidad y dispuestos á la gangrena ó afectados ya de ella. Está sin embargo especialmente indicado en la inflamacion erisipelatosa del escroto, particularmente la de los desollinadores, á causa sin duda de su electividad sobre los capilares. Por esta razon es eficaz en la piogenia, y en los derrames serosos con inflamacion crónica, alternado en este caso con el _azufre_.

Hemos dicho ya, que es del recurso de _arsénico_ toda inflamacion grave, cuando ha llegado al punto en que la estancacion de los líquidos acumulados y la distension escesiva alteran los tejidos y tienden á gangrenarlos; como por ejemplo, la enorme dilatacion que sufre la conjuntiva palpebral en la oftalmía erisipelatosa. En general, la oftalmía que corresponde á los efectos de _arsénico_, se presenta con tumefaccion, sensacion de quemazon, ulceracion; y de esta manera se presenta tambien la oftalmía escrofulosa en los niños; otros medicamentos deben preferirse cuando los síntomas son menos intensos, tales como _mercurio_, _azufre_ y _carbonato de cal_.

Puede jugar aun el _arsénico_ en oftalmías sobreagudas dependientes de una causa reumática, de un exantema, de la menstruacion. La mayor parte de los fenómenos graves que se manifiestan en los puntos en que se distribuye el nervio neumo-gástrico durante una enfermedad aguda, son propios de _arsénico_, y lo son tanto más, cuanto que estas afecciones tienen mucha gravedad, como las carditis y las neuroses de los órganos respiratorios.

La carditis aguda con todos los desórdenes orgánicos del corazón y los terribles accesos de sofocacion y ansiedad que produce, puede ceder con _arsénico_ que parece fortifica la accion propia del corazon contra el aflujo é impulsion de la sangre, y que regulariza la contraccion de sus fibras. Despues de _acónito_, segun las indicaciones, es _arsénico_ el que mejor corresponde á la inflamacion aguda ó á las neuroses intensas del corazon.

Entre las neuroses de los órganos respiratorios, indicamos primero la opresion. Se ha recurrido á _arsénico_ cuando el enfermo parece débil para respirar profundamente, y que los esfuerzos de los músculos que concurren á la respiracion son insuficientes. Mas si los esfuerzos para efectuar esta funcion, tienden á cesar por parálisis, no solo de los músculos, sino tambien del pulmon, _tártaro estibiado_ es el medicamento mas racional á que debe dirigirse el práctico. Pero sea de esto lo que quiera, el _arsénico_ es un escelente medio que puede emplearse en los accesos de sofocacion, tanto asmáticos como gastrálgicos, puesto que ataca directamente los orígenes de la inervacion ganglionar. Así pues, el catarro sofocante le reclama en primera línea, especialmente si la _ipecacuana_ ha sido ineficaz. El asma de Millar ó la angina de pecho es mas propia de _arsénico_, despues de _acónito_ algunas veces. El _arsénico_ cura con preferencia el asma en general, cuyos accesos reaparecen por la mañana antes de amanecer. En esta circunstancia obra perfectamente y de un modo análogo á la _nuez vómica_ ó alternándole con esta por dias.

La eficacia del _arsénico_ debe muchas veces unirse á la del _zumaque venenoso_, _tártaro estibiado_, etc...., en la neumonía de los viejos, en las complicadas con fiebres graves y en las flegmasías viscerales adinámicas y pútridas; en estos casos se le administra antes ó despues del _mercurio_, el _carbon vegetal_, el _ácido fosfórico_.....

Una de las afecciones graves con la que los síntomas del _arsénico_ tienen mas analogía, es la gastritis sobreaguda, pues es sabido que la ansiedad y la sensacion de ardor quemante son síntomas característicos de su accion. En algunos casos puede el _fósforo_ ser su auxiliar, así como el _acónito_ que se administra antes.

La disentería pútrida reclama el uso de _arsénico_, lo mismo que la hematémesis, la melena y las hemorragias pasivas ó pútridas con calor quemante general ó local y ansiedad estremada. Estas afecciones requieren tambien á veces los _ácidos fosfórico_ y _clorhídrico_, el _carbon vegetal_, ó la _nuez vómica_.

§ VII.--Estado subagudo.--Efectos fisiológicos y terapéuticos.

El _arsénico_ tiene pocos ó ningun síntoma pura ó simplemente inflamatorios, porque su accion sobre el corazon y el sistema vascular es especial y subordinada á una alteracion profunda de la vida que tiende al aniquilamiento de la inervacion. Sus inflamaciones afectan formas atáxicas, gangrenosas, malignas. En cuanto á los síntomas propios á un estado subagudo, no están aislados de estas formas graves ni de la adinamia. Las afecciones subagudas de _arsénico_ presentan tambien mas ó menos graduados los síntomas que caracterizan su accion, tales como: abatimiento considerable, pérdida rápida de las fuerzas, calor acre, pulso pequeño y frecuente, desfallecimientos, angustias, éstasis sanguíneos, tumefacciones con sensacion de ardor, edemas, dolores quemantes, gran sed, ó adipsia; casi siempre estas afecciones, así como las mas agudas, se agravan por las bebidas frias y acuosas, por estarse sentado ó andar, y por el frio esterior.

=A.= _Afecciones mucosas, catarrales._--Estas afecciones tienen por regla general un carácter de lentitud y astenia que aumenta las secreciones y relaja los esfínteres. Las membranas mucosas abundan en moco, la piel en sudores, pero con alternativa á intérvalos, de ardor y sequedad; cuando esto último existe, que es lo mas frecuente, las orinas suplen á las demás evacuaciones, ó bien se forman colecciones serosas, edemas, y á veces una hinchazon general blanda y blanca del tejido subcutáneo. Hay tambien fiebres lentas, con ó sin lesion orgánica, pleuresías, endocarditis y pericarditis subagudas, estados mucosos, que los antiguos llamaban pituitosos, con fiebre vespertina, sudor matutinal y otros síntomas que pueden exigir la _quina_, el _sílice_.... Mas á pesar de todo, no conocemos mejor medio que el _arsénico_ en fiebres catarrales con ansiedad y debilidad, eretismo violento, coriza fluente con calor quemante en la nariz y que se alivia por la noche y al calor de la cama.

=B.= _Gastropatías._--Este medicamento modifica ventajosamente la gastritis crónica y la gastrose agravadas por los alimentos y las bebidas frias; es tambien el remedio de las indigestiones por abuso del agua fria, de los frutos acuosos y de las dispepsias producidas por dósis exageradas de la _quina_, del _opio_ y de las bebidas alcohólicas tomadas por costumbre.

=C.= _Fiebres lentas. Afecciones subirritativas._--Sabidos son los servicios prestados por el _arsénico_ en las fiebres intermitentes que se hacen irregulares por falta de tratamiento ó por efecto de los febrífugos inconsideradamente empleados, especialmente cuando hay congestion venosa abdominal, infarto del bazo, lientería, caquexia, edemas, flujos colicuativos. Casi siempre la _belladona_, el _azufre_ y la _quina_ son útiles en esos casos. El _arsénico_, en fin, entra en el tratamiento de varias caquexias, de la clorosis, de las colecciones serosas, cuando hay fiebre remitente, eretismo fugaz, flujo colicuativo, sudores matutinales, reabsorciones purulentas.....

En los primeros tiempos de la atrofia por falta de nutricion de un órgano ó de todo el organismo, teniendo el aparato de la quilificacion por punto de partida, con eretismo febril, el _arsénico_ es uno de los principales medios que, con el _carbonato de cal_, se puede emplear, escepto los medicamentos mejor indicados por la causa determinante.

Los síntomas de _arsénico_ le colocan antes del _azufre_, el _hierro_, el _mercurio_ y el _subcarbonato de potasa_ en las leucorreas con sensacion de ardor, fiebre lenta, caquexia y síntomas locales subinflamatorios.

Su indicacion en las afecciones reumáticas está en la subagudeza con mejoría de los dolores, por el calor y sudores, casi siempre nocturnos ó matutinales.

Algunas afecciones, en particular las del sistema nervioso con fiebre, cuando reclaman el uso de _arsénico_, ofrecen síntomas de irregularidad y gravedad propios de esta sustancia; tales son: algunas neuralgias febriles ó fiebres larvadas neurálgicas, el eretismo convulsivo, cierta fiebre urticaria y la mielitis; en esta, la utilidad del _arsénico_ es secundaria. Pero en el ergotismo convulsivo, cualquiera que sea la violencia de la fiebre, este medicamento es un medio escelente; muchas veces el _cornezuelo de centeno_ es específico, cuando no es él mismo la causa de la enfermedad.

§ VIII.--Estado crónico.--Efectos fisiológicos y terapéuticos.

Es fácil formarse una idea exacta de los fenómenos diatésicos del _arsénico_, teniendo en cuenta su modo de obrar, que ya conocemos en parte, y que debemos continuar esponiendo aun, á pesar de algunas repeticiones, consignando al efecto los siguientes fenómenos: debilidad estraordinaria,--agitacion,--ansiedad,--insomnio,--acritud de las secreciones,--calor seco quemante,--sed,--palpitaciones,--dolor sordo en el corazon,--plétora venosa abdominal,--hipocondría,--hemorróides,--colecciones serosas,--dolores quemantes,--alivio por el calor,--agravacion por la ingestion del agua fria,--agravacion por la noche,--sudor por la mañana al dormirse,--ardor de las deposiciones,--estreñimiento ó deposiciones involuntarias, insensibles,--diarrea con ardor pronunciado y con quemazon en el ano.

Todas las causas de astenia que obran lentamente y que á la par que debilitan rechazan al interior la actividad de la piel, como los enfriamientos y la humedad, tienden á producir modificaciones análogas á las del _arsénico_, y afectan el sistema nervioso ganglionar. Son tambien propias de la esfera de accion de _arsénico_ las causas que, aunque con lentitud, aceleran el movimiento de descomposicion, que fatigan las vísceras, ya por irritaciones nerviosas y sanguíneas, ya por una alimentacion muy animalizada, así como las que aumentan la actividad venosa, principalmente en el vientre.

En el estado crónico desarrollado por este medicamento, se observan grupos de síntomas especiales que sobresalen del cuadro de nuestras apreciaciones. Este estado está caracterizado, en general, por una tension y por un eretismo que conduce á la inercia de la fibra y á los flujos colicuativos, al marasmo, á la postracion paralítica. El _arsénico_ corresponde por la multitud de sus síntomas á muchas enfermedades, en las que es un auxiliar útil, y en ocasiones es el único é indispensable medio de curacion.

=A.= _Afecciones del corazon y de los vasos capilares._--Las relaciones especiales del _arsénico_ con el corazon le hacen muy eficaz en la mayor parte de las lesiones de este órgano. La _spigelia_ es mas análoga al _arsénico_ por sus efectos en este órgano, que el _acónito_ y el _azoato de potasa_, porque la primera tiene, como el medicamento que estudiamos, una accion mas profunda y mas crónica sobre el centro de la circulacion. Los dos se adaptan mejor á las pericarditis, á las endocarditis, á las lesiones crónicas seguidas de carditis agudas, de reumatismo ó de artritis. La _brionia_, y á veces el _cólchico_, tienen una indicacion evidente en las afecciones francamente reumáticas y gotosas del corazon, cuando hay eretismo febril, neuralgia, punzadas violentas con síntomas graves como el desfallecimiento.

La _spigelia_, y mas aun el _arsénico_, corresponden á las palpitaciones de corazon tumultuosas y como en tropel, movimientos ondulatorios, ruido como de una cascada, pulsacion de las carótidas, grande dificultad de respirar al cambiar de posicion, espasmo del pecho, ansiedad.... Los dolores quemantes no indican en este caso mas que _arsénico_; pero aun hay otras particularidades, como la existencia habitual de dolores sordos en el corazon, lancinaciones de vez en cuando, especialmente por la impresion del frio en la region precordial, y un pulso mas frecuente por la mañana que por la tarde. Este estado del pulso es tambien el de las lesiones orgánicas del corazon; el sueño parece activarlas, como si concentrase en el centro de la circulacion las fuerzas vitales distraidas de los órganos que reposan.

Los toxicólogos han apreciado muy bien las relaciones del _arsénico_ con el corazon al indicar entre las principales lesiones que produce las manchas de un rojo violado y el reblandecimiento de su membrana interna. Se podria tambien darle análogas lesiones en los capilares, en los que su accion es bien manifiesta por la estancacion de sangre, la cianosis, las manchas grisáceas, las digitaciones, la detencion de la circulacion, las tumefacciones gangrenosas, la gangrena. El hecho es, que el _arsénico_ se ha manifestado como un poderoso medicamento en una multitud de casos acompañados de estos síntomas.

=B.= _Afecciones del sistema nervioso. Manías. Parálisis. Espasmos. Neuralgias._--Es notable que, aun cuando no parece que el _arsénico_ tenga influencia sobre las facultades intelectuales, provoque una monomanía angustiosa, una tendencia al suicidio por preocupaciones inquietas y llenas de angustia, el suicidio lipemaníaco: estos fenómenos están acompañados de ansiedad precordial, de palpitaciones, de sensacion de constriccion en el corazon, de un estado venoso, de estancacion venosa, en fin, en las vísceras, que se propaga al encéfalo. El _arsénico_ en esto es muy semejante al _oro_, al _mercurio_ y al _carbon vegetal_, cuya accion sobre el sistema venoso y los capilares se relaciona igualmente con la de _arsénico_ sobre el moral.

La parálisis que depende de _arsénico_ afecta con particularidad los miembros inferiores; es precedida de temblores, de dolores, de contracturas, de convulsiones. La ciencia no puede aun marcar con exactitud la diferencia de la _parálisis arsenical_ de la de otros metales, como el _estaño_, _bismuto_, _antimonio_, _zinc_, _plomo_ y _mercurio_.

La parálisis de _arsénico_ depende de la afeccion de la parte inferior de la médula espinal, mientras que la producida por el _mercurio_ se estiende á toda ella. En la de _antimonio_ parece que solo se afecta la parte superior, y en el _plomo_ la parte media, dependiendo de esto los síntomas particulares de estas diversas parálisis.

La parálisis arsenical afecta tambien las partes superiores de la médula, en las que pueden presentarse dolores, adormecimiento, hormigueo, contracciones espasmódicas, efectos directos del _arsénico_, lo mismo que los calambres, los edemas, palidez, diminucion de calor, marasmo sin atrofia. En medio de estos desórdenes, la vejiga y el recto funcionan bien.