Tratado metódico y práctico de Materia Médica y de Terapéutica, tomo primero
Part 11
Debemos consignar un carácter particular que no carece de importancia en las indicaciones del _tártaro estibiado_, el cual consiste en el endolorimiento y sensibilidad exagerada de todo el cuerpo, mas notable en el epigastrio y vientre; se la observa igualmente en el interior: el estómago está sensible y se resiente hasta del contacto de los alimentos que se ingieren: esta sensacion se reproduce en los intestinos como si estuvieran llenos de cuerpos duros; y por otra parte, el adormecimiento y la estrema debilidad muscular, las manchas de color oscuro bastante grandes é indolentes, la insensibilidad de los dedos cuya punta está seca y como muerta, pueden pasar por el último término de la sensibilidad exagerada, y revelar la naturaleza asténica y su orígen en la influencia de los nervios de la vida orgánica.
§ III.--Efectos terapéuticos.
Las afecciones mas comunes que requieren el uso del _tártaro estibiado_, tienen por carácter la integridad, la relajacion de la fibra, las orinas turbias ú oscuras, las secreciones exageradas no suficientemente elaboradas, á lo cual podemos agregar: un estado de gastricismo, laxitud muscular pronunciada, agravacion del malestar y de los padecimientos abdominales estando sentado, las náuseas, deseo de ácidos, irregularidad del apetito y de la sed; y para los casos crónicos, palidez habitual, hinchazon de la cara, postracion, pesadez y embarazo de la cabeza, apatía moral.
Las fiebres intermitentes con somnolencia, conatos á vomitar, saliva filamentosa y aumentada, y sin sed notable, grande sensibilidad al frio antes del acceso, son del dominio del _tártaro estibiado_. La fiebre es con mas frecuencia remitente, con accesos por la tarde hácia la noche. El frio y calor son menos notables que el sudor, el cual es abundante y supera á los otros estadios en duracion. El pulso débil y fácil de deprimir, y que se hace pequeño y apenas sensible en el estadio del frio, es una indicacion esencial para el _tártaro estibiado_. Este medicamento no tiene uso en cualquiera otra fiebre que no tenga carácter catarral, reumática y gástrica. En estas afecciones está indicado por la angustia ó la agitacion y el abatimiento, por la apatía moral y una astenia profunda cuyo punto de partida es el gran simpático.
Las afecciones reumáticas que corresponden al _tártaro estibiado_, no son febriles, ó tiene la fiebre el carácter que dejamos consignado, observándose siempre una afeccion gástrica ó hepática y que los accidentes reumáticos son articulares.--No es raro que esten acompañadas de dolores lancinantes en los músculos, calambres en las piernas y aparezcan ó se agraven por intérvalos. Las punzadas y el dolor profundo, la crepitacion y el edema de la parte, caracterizan al reumatismo articular que corresponde á este medicamento, cuya accion no es menos eficaz cuando la referida afeccion se limita á los tejidos blancos que cubren la articulacion.
La fiebre gástrica del _tártaro estibiado_ es mas biliosa que saburral; en el sistema gastro-hepático hay orgasmo y plenitud; tension, hinchazon, calor, latido, pesadez, pandiculacion, somnolencia, agravacion por el mas ligero alimento, y muchas veces erupciones variadas, entre otras, la miliar roja, vesículas en los labios y aftas en la boca. Su accion parece terminar en las dos superficies cutánea y mucosa con lesion de su tejido, y es raro que las afecciones que restan en su esfera de accion no ofrezcan algunas de las erupciones de que acabamos de hablar, ó cierta lesion de la mucosa gastro-intestinal, tales como aftas, vesículas, inflamacion foliculosa y ulceraciones. Ultimamente, el reblandecimiento producido por este medicamento, es una adquisicion para la ciencia, por lo cual puede empleársele en la gastromalacia de los niños y en casos análogos en los adultos.
No pasarémos en silencio la reciente aplicacion que se ha hecho del _tártaro estibiado_ en el primer período del cólera y contra la colerina. Su accion especial sobre los nervios ganglionares, su tendencia á aniquilar la vitalidad y los fenómenos de la mas íntima nutricion, justifican esta aplicacion, si no de una manera absoluta, en los casos al menos en que ni _ipecacuana_ ni el _eléboro_ están indicados. Sabemos que el _tártaro estibiado_ ha sido para muchos terapeutistas objeto de curiosas investigaciones y de brillantes estudios; pero tambien hemos visto pasar estos trabajos sin producir los óptimos frutos que sus autores se prometian. En opinion de estos autores, el _tártaro estibiado_, el _calomelano_, el _opio_ y la _quina_ curan todas las enfermedades: no deberiamos ocuparnos de materia médica si no se supiese sobre qué fundamentos se han elevado tales pretensiones y con qué facilidad se ha descuidado el estudio de la accion electiva y de las especialidades de cada medicamento.
El _tártaro estibiado_ es un escelente medicamento á las mas débiles dósis para la diarrea y la disentería crónicas, en los flujos de vientre rebeldes, que se reproducen por la menor causa, y sobre todo por la menor falta de fuerza, por el trabajo corporal y por el movimiento; en los cólicos con abatimiento y sensacion de aniquilamiento en el momento de las deposiciones, cuya materia es mucosa, sanguinolenta á veces, y su consistencia es blanda ó líquida.
Para las afecciones del pecho hay en este medicamento otras indicaciones importantes. Corresponde perfectamente al período de ciertas neumonias, en el que la agudeza de los síntomas empieza á ceder, no por efecto de la resolucion, sino porque la persistencia de la hepatizacion produce la exudacion por falta de vitalidad de los tejidos y por el estado edematoso de los pulmones; el dolor ha disminuido ó desaparecido; la tos es húmeda, con espectoracion abundante que alivia; la inervacion de este órgano está entorpecida, la respiracion solo es posible estando sentado, las mucosidades obstruyen los bronquios; la ansiedad y sofocacion inminente anuncian el edema.
Por las razones espuestas el _tártaro estibiado_ es útil en ciertos asmas húmedos, en el catarro sofocante, en todos los casos de parálisis inminente del pulmon, y si el _ácido muriático_, el _arsénico_ y el _fósforo_ no están mejor indicados. Los accidentes de un asma con sensacion de constriccion, amenazada la inervacion del pulmon por un estado pletórico de este órgano, por una congestion humoral, son tambien del recurso del _tártaro estibiado_, así como la hepatizacion ó la astenia nerviosa que resulta á veces del crup. Pero es necesario distinguir bien las propiedades de este medicamento de las del _fósforo_, porque el _tártaro estibiado_ no está indicado por la hepatizacion, sino por la falta de inervacion que sostiene el infarto del tejido pulmonar y determina su lesion. Así, pues, está indicado en las toses, síntomas de este estado del pulmon; las toses son precedidas de espasmos de la glotis, de la laringe y de los bronquios; están acompañadas de estertor mucoso, de salivacion y debilidad de la respiracion. Por los referidos datos puede ser útil en algunos casos de crup, simplificando la dolencia y oponiéndose al infarto pulmonar, resultado del estado espasmódico, de la dificultad de la respiracion, en una palabra, de la lesion nerviosa, de la inminencia de la parálisis del pulmon.
Indicarémos algo acerca del uso de este medicamento en los derrames pleuríticos, asemejando su accion á la de la _scilla_. Si el tártaro estibiado goza de alguna virtud contra esta afeccion, es tan solo devolviendo su energía al pulmon y restableciendo sus movimientos, que pueden dar por resultado el facilitar la reabsorcion del líquido derramado en el saco pleurítico.
Nos falta mencionar la eficacia probable del _tártaro estibiado_ en ciertas amaurosis, precedidas ó acompañadas de chispas delante de los ojos con vértigos. Es preciso en estas circunstancias determinar la influencia ejercida por el estómago y los nervios ganglionares sobre los ojos. Este dato se aplica al _acné juvenilis_, á ciertas producciones sicósicas, á erupciones de granos con auréola roja, y á pústulas seguidas de costras y de una pequeña cicatriz cóncava.
=Dósis.=--Se administra el _tártaro estibiado_ á la dósis de 5 centígramos por litro de agua azucarada, tomada á cucharadas cada hora y media por uno ó dos dias; se le administra tambien en trituracion: algunos centígramos de la primera ó segunda y tercera, en agua, para el dia, repitiendo esta dósis varias veces. El vino emético es una preparacion antimonial que merece usarse en los niños á la dósis de algunas gotas repetidas con frecuencia.
ANTROKOKALI (CARBON POTASEADO).
§ I.--Historia.
Esta sustancia es un compuesto de sosa y antracita. Se ha empleado por primera vez como medicamento por el doctor Polya (de Pesth), quien consignó su utilidad en las afecciones herpéticas en una memoria (1837), siendo esperimentada y aplicada á la clínica por el doctor Klinger, en 1839, y despues por otros varios.
§ II.--Efectos fisiológicos.
Los efectos fisiológicos de este medicamento pueden resumirse del modo siguiente: aumento de la actividad cutánea y de la secrecion urinaria; diarrea, anasarca, erisipela crónica. Pero es necesario notar que el sudor abundante, generalmente nocturno ó en la cama, solo se presenta cuando el sugeto esperimenta irritacion en la garganta, con sequedad, sed y síntomas de angina. Pero este sudor no tiene lugar ínterin subsistan la diarrea ó la afeccion faríngea, sino despues que una y otra han cesado. La orina sigue siendo abundante; el sudor en fin, no se presenta si hay vomituriciones sin diarrea. La accion, pues, especial de este medicamento en la piel cambia de rumbo, dirigiéndose á la mucosa intestinal, y del mismo modo pasa de esta á la piel, resultando que las afecciones cutáneas y mucosas se suplen ó reemplazan.
La escitacion sanguínea, en fin, es siempre la primera que se manifiesta bajo la forma fluxionaria, con calor y prurito en la piel, pulso febril, calor general, opresion y palpitaciones violentas, calosfríos que alternan con ardores, calor y sequedad de la faringe y sed viva; ardor al orinar y prurito en el orificio de la uretra; erecciones frecuentes y menstruaciones anticipadas. La escitacion parece terminar con diuresis, mucosidades, diaforesis: esta relajacion general reviste entonces el carácter asténico por infiltraciones serosas, por flatulencia que se eleva hasta la timpanitis, por un exantema urticario, por pústulas y nudosidades pruritosas que se presentan por la noche y desaparecen por el dia, por una erisipela crónica. El embarazo gástrico no es constante.
§ III.--Efectos terapéuticos.
Es sensible, que los ensayos hechos hasta el dia con el carbon potaseado y que anuncian en él propiedades muy notables y muy especiales, no sean completos. No se debe sin embargo despreciar este medicamento en ciertas diátesis ó caquexias herpéticas, en las afecciones catarrales y gástricas ó intestinales antiguas, con flujos exagerados, sudores, agravacion nocturna, sabañones, fluxiones herpéticas y escrofulosas.
=Dósis.=--Pueden emplearse con éxito las tres primeras atenuaciones, es decir, las trituraciones á la dósis de 1 á 4 ó 5 decígramos al dia. Las otras divisiones posológicas, desde la sesta atenuacion, son útiles en las mismas circunstancias que las hacen preferibles en otros medicamentos.
ARGENTUM METALLICUM (PLATA METÁLICA).
§ I.--Historia.
Este metal parece haber sido empleado por los árabes en el siglo XVII en ciertas afecciones mal apreciadas, pero aun esto se habia dado al olvido, hasta que Hahnemann le sometió á la esperimentacion. Se hallan sin embargo en 1827[22] observaciones de fiebres intermitentes curadas con algunas dósis de limaduras de _plata_. El doctor Muller fué, despues de Hahnemann, el primero que llamó la atencion sobre este nuevo agente, que realmente merece ocupar un lugar importante en la materia médica.
§ II.--Efectos fisiológicos.
La accion prolongada de esta sustancia en el organismo presenta alguna analogía con el estado de las personas en que predomina el elemento nervioso de la vida de relacion, no precisamente por la nerviosidad, ó el temperamento nervioso, sino por el desarrollo de la accion nerviosa cerebral modificada, ó exaltada por la cultura del espíritu y su aplicacion á los trabajos intelectuales.
Su accion especial sobre el sistema nervioso cérebro-espinal no es dudosa; obra además sobre la vida vegetativa en los fenómenos mas íntimos de la nutricion intersticial y sobre los vasos sanguíneos.
=A.= _Apreciacion de sus efectos en los órganos de la vida de relacion._--El moral, por la carencia casi total de síntomas, parece anunciar la influencia de una voluntad firme é ilustrada, sobre el aparato sensitivo; dos son tan solo los síntomas consignados: el uno es presa una idea fija del sugeto, y el otro, mal humor, que es un síntoma comun á la mayor parte de medicamentos de accion profunda. Se puede notar con mas razon el disgusto y el cansancio que hacen preferible el silencio á la tendencia á conversar.
El sueño es estremadamente agitado por ensueños vivos y angustiosos. Lo notable en estos ensueños y que apoya las indicaciones que se sacan del moral, es que versan, en general, sobre los sucesos del dia, que se razona y se convence uno de su realidad mientras dura, para olvidarlos al despertar. El sueño no parece reparador; se podria decir, que sustraido de la influencia del moral, el organismo cae en el abatimiento; así es que se nota grande decaimiento al despertar, sintiéndose despues como molido; por la mañana, hay laxitud y debilidad, sensacion de quebrantamiento, flojedad estando adormecido; al principio del sueño en la primera parte de la noche, dificultad de dormirse, vértigos, estremecimientos convulsivos: estos movimientos convulsivos se presentan durante la siesta, ó desde que se ha dormido, simulando algunas veces á una conmocion eléctrica en los miembros. Unidos estos síntomas á otros varios, tales como: vértigos, aturdimiento completo al reconcentrarse en sí mismo, hacen pensar en la epilepsia, así como tambien, la obnubilacion, los vértigos por accesos, oscurecimiento como si la cabeza estuviese llena, atontamiento, sensacion de vacío en la cabeza, sueño vertiginoso, imposibilidad de reunir las ideas, sensacion como de embriaguez y de conmocion eléctricas en los miembros, accesos de compresión en el cerebro, dolores calambróides en los músculos, calambres con sensacion de acortamiento de los tendones, contraccion de los dedos, debilidad paralítica.
Los dolores afectan principalmente las partes profundas, el periostio y los huesos; revisten casi todas las formas, pues en los músculos son calambróides y como de quebrantamiento; en los huesos y periostio, son dislacerantes, quemantes, osteócopos, y muchas veces calambróides y lancinantes; los dolores superficiales se manifiestan por pequeños puntos y suelen agravarse con el tacto. Pero los dolores que ocupan las superficies internas, las mucosas, ofrecen la sensacion de escoriacion. Se observan dolores que aumentan gradualmente en algunos segundos, y que desaparecen súbitamente en su maximum de agudeza; otros son rápidos como rayos, y pueden considerarse como los precursores del dolor. En general, los dolores desarrollados por la influencia de la _plata_, tienen, por la profundidad, el carácter lancinante, el ardor, la forma de sacudimiento y la agudeza rápida, numerosos puntos de analogía con los dolores osteócopos y los de las lesiones orgánicas.
Una singularidad de este medicamento consiste en que su accion se limita á síntomas insignificantes en los dientes: sensibilidad en una muela cariada; los dientes de la mandíbula inferior se unen á los de la superior como si el esmalte estuviese cubierto de goma. Análoga es su accion en las vísceras y órganos de la vida orgánica, en las que, como vamos á ver, no desarrolla neuralgia ni dolor alguno propiamente dicho. Pero indicarémos antes el carácter de su accion sobre la piel. No induce modificacion en su tejido ni aun en el epidérmis; no hay granos, ni manchas, ni rasgo alguno herpético. Los dos granos forunculosos que se han observado, pertenecen mas bien á las partes subyacentes, al tejido celular. Todos los síntomas de la superficie cutánea, consisten en sensacion de prurito de todas especies y en todas partes, ya con calor ó ardor, ya sin estas sensaciones; el prurito obliga á rascarse y se presenta por la tarde en la cama y otras veces por la mañana; en ciertas circunstancias degenera en un picor muy vivo. Algunos puntos, en fin, producen la sensacion de una escoriacion con dolor quemante, resultando de todo esto que la afeccion de la piel es como la de las membranas mucosas.
=B.= _Apreciacion de los síntomas en los aparatos de la vida orgánica._--Se debe tener presente el predominio del apetito aun cuando el estómago esté lleno. Tambien se hace sentir el hambre y la acompaña á veces alguna incomodidad. Se comprende que en ciertos estados diatésicos desaparezca el hambre; solo dos ó tres síntomas indican la pérdida ó diminucion. La pirosis, los eructos quemantes, algunas regurgitaciones con vértigos, pinchazos y meteorismo, indican la accion de la plata sobre el estómago. Se observan sensaciones de presion sobre el vientre, dolores cólicos, timpanitis, meteorismo, pero ningun dolor, porque los únicos que se han referido para el abdómen, pertenecen á los músculos psoas, á la íngle y anillo inguinal.
Las deposiciones son mas bien normales, ó cuando más un poco líquidas; se manifiesta una sensacion de presion, vómito una sola vez al tiempo de defecar, y un malestar en el vientre seguido de deposicion, por la mañana. El ano es el punto de varias sensaciones de prurito, como si se espulsasen lombrices; las orinas son mas abundantes, y hay un poco de ardor, ó punzadas al orinar. Varios síntomas espresan el dolor como de contusion en los testículos, dolores profundos en su sustancia, dislaceraciones á lo largo de los cordones; poluciones, en fin, nocturnas y pasivas.
Las funciones de los sentidos, inclusa la audicion, no dan indicios de alteracion alguna, y los mismos órganos no ofrecen mas que los fenómenos comunes á las membranas mucosas, como prurito en los ojos, punzadas y tirones en los oidos; y tambien debemos indicar la tumefaccion de algunas glándulas submaxilares, con punzadas vivas, la hinchazon del labio superior, ó una tumefaccion del mismo, con ardor, rubicundez y dolor.
Las membranas mucosas, en general, presentan un estado erético con sequedad, la cual se manifiesta varias veces y con diversas formas en la boca, la lengua y otras partes; pero esto no obsta para que se indique la salivacion, si bien ocurre en un estado de espasmo y de contraccion producido por el reposo. Respecto á las encías hay que agregar, que están doloridas al tacto; que la lengua está seca, y se pega al paladar; que esta sequedad de la lengua solo es á veces una sensacion de desarmonía con su humedad real, y que su punta presenta un ardor quemante, y vesículas algunas veces con dolor de escozor tambien quemante.
La mucosa nasal difiere del estado de sequedad de la boca. ¿Consistirá en que está contigua á la de la garganta mas particularmente afectada por la accion de la plata, ó en que los esperimentadores usaban tabaco?
Ni los oidos ni los ojos ofrecen flujo alguno; pero es preciso tener en cuenta el orígen primitivo: irritacion en la nariz como por un coriza; las dos narices están como tapadas; latido en la fosa nasal; pinchazos, estornudos, cosquilleos, fuertes epistaxis al sonarse: este estado es seguido de un coriza fluente muy pronunciado, cuya duracion supera á la de la sequedad.
La faringe es la parte del sistema mucoso en la que mas se concentran los síntomas: la sensacion de escoriacion es aquí dominante, y para darla mas realidad, se presenta con especialidad en el acto de la deglucion y con la tos; hay tension al bostezar, presion y arañamiento por todo el dia, mucosidades espesas, de color gris, gelatinosas, que se desprenden fácilmente al espectorar por la mañana: esta época debe tenerse presente. Existe en la laringe una sensacion como de taponamiento que ocasiona un dolor contusivo en la faringe, y como una hinchazon que dificulta la deglucion y produce vanos esfuerzos para tragar; arañamiento mas desagradable que doloroso, que se estiende á todo el velo del paladar; dolor grande que se propaga á uno ú otro oido por la trompa de Eustaquio, á veces un hormigueo pruritoso; diferentes sensaciones, arañamiento irritante que obliga á toser; los accesos de tos son provocados al bajarse y riendo, y van seguidos de espectoracion mucosa fácil, lo cual, en union de otros síntomas, indicaria una irritacion crónica debida á una hipertrofia de los folículos mucosos, que efectuan una secrecion abundante y rápida. La espectoracion mitiga la tos, y es blanquecina y muy acuosa; cuando hay tos seca, es provocada por un arañamiento en los bronquios.
Se perciben ciertos ruidos anormales en el acto de la respiracion, entre otros, el chirrido y el zurrido metálico. Las punzadas y otros dolores se limitan á las paredes: hay hipo, opresion como por un gran peso sobre el pecho, ardor presivo en la region del corazon y frecuentes palpitaciones espasmódicas sin dolor ni sensibilidad. El pulmon, el corazon, así como las demás vísceras están sustraidas á la accion directa del sistema nervioso cérebro-espinal, y no esperimentan dolores. Todas las neuralgias de la _plata_ se presentan en los órganos de la vida de relacion. Esto, así como el prurito en la piel y la sensacion de escoriacion en las mucosas, son caractéres sobresalientes. La influencia de la _plata_ en la vida vegetativa procede de su accion especial sobre la estremidad de los vasos capilares, y no por una accion particular sobre los nervios ganglionares: esto es lo que resulta de los caractéres que acabamos de indicar en la mayoría de sus síntomas relativos á la vida vegetativa, de su prurito y de sus efectos terapéuticos.
La calorificacion esperimenta modificaciones que se espresan por calosfríos, por una sensacion como si corriese agua por la piel, horripilaciones, calores repentinos é irregulares que confirman, en efecto, la afeccion particular, el espasmo del sistema capilar, que se estiende á los grandes vasos, como lo prueban las palpitaciones espasmódicas y algunos fenómenos de la respiracion; la fiebre es nula, el sudor insignificante y la reaccion limitada á la aceleracion del pulso, con sed, y á una fuerte pulsacion de las carótidas del lado izquierdo, síntoma que pertenece mas bien al espasmo; todo lo cual es lo menos que puede producir el gran desarrollo de la actividad nerviosa. A pesar de todo, estos ligeros fenómenos de reaccion tienen la significacion práctica de que la _plata_, indicada ya para combatir las lesiones de tejido y las enfermedades de los huesos, por sus dolores característicos y profundos, por su accion sobre las estremidades de los vasos capilares sanguíneos ó linfáticos, así como en la plasticidad, tiene una indicacion mas claramente espresada en estas lesiones, cuando se desenvuelven en un estado de salud dado, que son infebriles, ó con ligera fiebre vespertina, ó que los sugetos no son muy dispuestos al frio, y que la nutricion general está menos afectada en sus atributos vegetativos que en algunos de sus efectos especiales ó locales.
§ III.--Efectos terapéuticos.
Para apreciar las indicaciones reales de la _plata metálica_, basta que el lector recuerde lo que dejamos espuesto en sus efectos fisiológicos.