Teatro selecto, tomo 3 de 4

Part 10

Chapter 103,998 wordsPublic domain

Escuchad. Ya, Don Alonso, sabeis Cuán rendido prisionero De la coyunda de amor, El carro tiré de Vénus: Tan fácil victoria suya, Que no sé cuál fué primero, Querer vencer ó vencerme; Que un tiempo sobró á otro tiempo. Ya sabeis que la disculpa De tan noble rendimiento Fué la beldad soberana, Fué el soberano sujeto De Doña Leonor Enriquez, Hija del noble Don Pedro Enriquez, de quien mi padre Amigo fué muy estrecho. Este, pues, milagro hermoso, Este, pues, prodigio bello, Es la dicha que conquisto, Es la gloria que deseo. No os digo que venturoso Amante (¡ay de mí!) merezco Favores suyos; que fuera Descortés atrevimiento Que los merezco decir: Que aunque es verdad que los tengo, Tenerlos es una cosa, Y otra cosa merecerlos: Y así, que los tengo, digo, Que los merezco, no puedo; Que es conseguir lo imposible, Dicha, y no merecimiento. Con este engaño, llevado En las alas del deseo, Lisonjeado de la noche, Aplaudido del silencio, Festejado de las sombras, A quien más favores debo Que al sol, que á la luz, que al dia, Vivo de saber que muero, Hasta que más declarado Pueda á rostro descubierto Pedirla á su noble padre, De quien no dudo, ni temo Que me la dé, porque iguales Haciendas y nacimientos, No hay que esperar, donde amor Tiene hechos los conciertos. La causa de no pedirla Y casarme desde luego Con ella, es (aquí entra ahora La pension deste contento, El subsidio desta dicha Y el azar de aqueste encuentro) Tener Leonor una hermana Mayor; y como no es cuerdo Discurso querer que case A la segunda primero, No me declaro con él: Porque si á pedirle llego Alguna de sus dos hijas (Que claro está que no tengo De decir á la que adoro), Por ser la mayor, es cierto Que me ha de dar á Beatriz; Y si digo que no quiero Sino á Leonor, es hacer Sospechoso mi deseo, Despertando la malicia Que hoy yace en profundo sueño, Y quizá perder la entrada Que ahora en su casa tengo... Si no es ya que está perdida Con el más triste suceso De amor, que me pasó anoche; Pues la pena con que vengo Buscándôs... Oidme, que aquí Os he menester atento. Beatriz, de Leonor hermana, Es el más raro sujeto Que vió Madrid, porque en él, Siendo bellísima y siendo Entendida, están echados A perder, por los extremos De una extraña condicion, Belleza y entendimiento. Es Doña Beatriz tan vana De su persona, que creo Que jamás á ningun hombre Miró á la cara, teniendo Por cierto que allí no hay más De verle ella y caerse muerto. De su ingenio es tan amante, Que por galantear su ingenio, Estudió latinidad Y hizo castellanos versos. Tan afectada en vestirse, Que en todos los usos nuevos Entra, y de ninguno sale. Cada dia por lo ménos Se riza dos ó tres veces, Y ninguna á su contento. Los melindres de Belisa, Que fingió con tanto acierto Lope de Vega, con ella Son melindres muy pequeños; Y con ser tan enfadosa En estas cosas, no es esto Lo peor, sino el hablar Con tan estudiado afecto, Que, crítica impertinente, Varios poetas leyendo, No habla palabra jamás Sin frases y sin rodeos, Tanto, que ninguno puede Entenderla sin comento. La lisonja y el aplauso Que la dan algunos necios, Tan soberbia, tan ufana La tienen, que con desprecio De la deidad del Amor, Comunera es de su imperio. Esta tema á todas horas, Este enfado á todos tiempos, Aborrecible la hacen Tanto, que no hay dos opuestos Tan contrarios, como son Las dos hermanas, haciendo Por instantes el estrado La campaña de su duelo. Ha dado pues (yo no sé Si es necia envidia ó si celo) En asistir á Leonor De suerte, que no hay momento Que no ande en alcance suyo Sus acciones inquiriendo, Tanto que al sol de sus ojos Es la sombra de su cuerpo. Anoche pues, en su calle Entré embozado y secreto; Y haciendo al balcon la seña, Donde hablar con Leonor suelo, La ventana abrió Leonor, Y yo á la ocasion atento, Llegué á hablarla; pero apénas La voz explicó el concepto Que estudiado y no sabido No me cabia en el pecho, Cuando tras ella Beatriz Salió, y con notable estruendo La quitó de la ventana, Dos mil locuras diciendo, Que si yo entendí el estilo Con que las dijo, sospecho Que fueron que ella á su padre Diria el atrevimiento. No sé si me conoció; Y así, cuidadoso, temo El saber ó no saber En qué ha parado el suceso, Por cuya causa no voy A visitarla, temiendo Su enojo; pero tampoco A dejar de ir me resuelvo, Porque si acaso ha llegado A su noticia mi intento, La vida del dueño mio No dudo que corra riesgo. Y así, porque en ir ó estarme Hay peligro, elijo un medio, Que es enviar este papel Disimulado y secreto, Que áun no va de letra mia: Para cuyo efecto quiero A Moscatel, que le lleve, Valiéndose de su ingenio, Y se le dé á Inés, criada De Leonor; porque no siendo Conocido por criado Mio, no hay que tener miedo. Y así, que le deis licencia, Don Alonso, es lo que os ruego, Y que conmigo en la calle Os halleis; porque si llego A saber que está Leonor En peligro, estoy resuelto A sacarla de su casa, Aunque todo el mundo entero Lo estorbe; y para esta accion He elegido el valor vuestro. Mi amigo sois, Don Alonso, Y bien conocido tengo Que las burlas del buen gusto Son las véras del acero.

D. ALON.

Moscatel, ese papel Toma; en casa de Don Pedro Enriquez, con la invencion Que te ofreciere tu ingenio, Entra, y dale á esa criada Que dice Don Juan.

D. JUAN.

¿Tan presto Lo disponeis?

D. ALON.

Si ha de ser, ¿Cuánto es mejor que sea luego?— Toma el papel, con nosotros Ven.

MOSCAT.

_(Ap.)_ Aunque temer no puedo El peligro, pues Inés, Que es de mis sentidos dueño, Es la que voy á buscar, Amor me dé atrevimiento.

D. ALON.

Guiad ahora hácia la calle.

D. JUAN.

¡Qué amigo tan verdadero!

D. ALON.

¡Qué amores tan enfadosos! Si me oyeron, no me oyeron... ¡Bien haya yo, que en mi vida He enamorado con riesgo Sino dama á todo trance, Sino moza á todo ruedo, Que á la primera visita Llamo recio y hablo recio! Y el haber en mí ó no haber, Ó temor ó atrevimiento, No consiste en otra cosa Que haber ó no haber dinero.

_(Vanse.)_

* * * * *

Calle.

ESCENA III.

DON ALONSO, DON JUAN, MOSCATEL; _y despues_, DON LUIS Y DON DIEGO.

D. JUAN.

Esta es la calle. Porque No nos vean, estaremos En algun portal metidos.

D. ALON.

Decís bien.

_(Salen Don Luis y Don Diego, y cruzan la calle, quitándose los sombreros.)_

Mas ¿quién son éstos Que parece que á la casa De Leonor miran atentos?

D. JUAN.

Este es un Don Luis Osorio, A quien muy continuo veo En la calle aquestos dias, Y ha dado, viven los cielos, En cansarme.

D. ALON.

Pues ¿hay más De que tambien le cansemos Nosotros á él?

D. JUAN.

Dejadlo, Que no es destas cosas tiempo. Pasemos de largo, y no Demos qué decir.

D. ALON.

Pasemos, Aunque con tantas figuras, Pueda ser hombre.

D. JUAN.

_(A Moscatel.)_ Tú luego Darás la vuelta, y darás El papel á Inés.

MOSCAT.

Me temo...

D. JUAN.

No hay que temer. Aquí estamos A la vista: éntrate presto.

_(Vanse.)_

ESCENA IV.

DON LUIS, DON DIEGO.

D. LUIS.

Esta es la capaz esfera, Este el abreviado cielo De la más bella deidad Y del planeta más bello Que vió el sol desde que nace En jóven golfo de fuego, Hasta que abrasado muere En canas ondas de hielo; Y con ser tal su hermosura En ella ha sido lo ménos, Porque pudiera ser fea, En fe de su entendimiento.

D. DIEGO.

Y en fin, ¿mujer tan discreta Servís para casamiento?

D. LUIS.

Por conveniencia y amor La sirvo y la galanteo, Para cuyo efecto, ya Han de tratarlo mis deudos.

D. DIEGO.

Pues no sé si lo acertais.

D. LUIS.

¿Por qué no, si en ella veo Virtud, nobleza y hacienda, Gran beldad y grande ingenio?

D. DIEGO.

Porque el ingenio la sobra; Que yo no quisiera, es cierto, Que supiera mi mujer Más que yo, sino ántes ménos.

D. LUIS.

Pues ¿cuándo el saber es malo?

D. DIEGO.

Cuando fué el saber sin tiempo. Sepa una mujer hilar, Coser y echar un remiendo; Que no ha menester saber Gramática ni hacer versos.

D. LUIS.

No es ejercicio culpable, Donde es tan noble el exceso, Que no tiene inconveniente.

D. DIEGO.

Ni yo que le tenga creo; Pues ántes sé lo contrario Del rigor y del desprecio Con que os trata.

D. LUIS.

Ese desden Adoro. La vuelta demos A la calle: no otra vez Pasen estos caballeros, Que ya miro con cuidado.

D. DIEGO.

Vamos, pues.

D. LUIS.

¡Hermoso centro De la ingratitud que adoro, Presto á tus umbrales vuelvo!

_(Vanse.)_

* * * * *

Sala en casa de Don Pedro.

ESCENA V.

DOÑA LEONOR, INÉS.

D.ª LEON.

¿Está mi hermana vestida?

INÉS.

Tocándose ahora quedó; Y por no pudrirme yo De ver cuán desvanecida Pide uno y otro consejo A su espejo, la dejé.

D.ª LEON.

Tan necio es como ella fué A todas horas, su espejo.

INÉS.

¿Cómo necio?

D.ª LEON.

¿No lo es Quien á gusto, en un pesar, No sabe un consejo dar A quien se le pide, Inés? Pues si á Beatriz la he pedido Mil consejos cada dia, Y á tan continua porfía Nunca á gusto ha respondido, Muy necia es.

INÉS.

Ahora reparo La causa.

D.ª LEON.

¿Cuál puede ser?

INÉS.

Que no os debeis de entender; Que ella habla culto, tú claro, Y así os estais todo el dia Porfiando las dos.

D.ª LEON.

¡Quién fuera Tan feliz que no tuviera Más cuidado! ¡Ay, Inés mia! ¡Con cuánto temor estoy De que aquesta melindrosa, Esta crítica enfadosa, A mi padre cuente hoy Lo que anoche me escuchó Al balcon hablar!

INÉS.

Supuesto Que haber salido tan presto Mi señor de casa, dió Lugar para prevenir El lance, y que no ha tenido Tiempo de haberlo sabido, Procuremos desmentir Su malicia con alguna Invencion.

D.ª LEON.

Ya he imaginado, Y digo que no he hallado A propósito ninguna; Porque ¿cómo la he de hallar, Si ella misma quien vió, fué, A Don Juan?

INÉS.

Lo que se ve, Es lo que se ha de negar Con brío y con desenfado, Procurando deshacello; Lo que no llegan á vello, Señora, se está negado.

D.ª LEON.

El medio (¡ay de mí!) mejor Que me ofrece el pensamiento, Es, Inés, con rendimiento Dueño hacerla de mi amor, De mi empleo y mi esperanza; Pues es hacer en efeto Puerta de hierro á un secreto El hacer dél confianza. ¿Qué puedo hacer (¡ay de mí!), Inés, si esta industria sola Es la que me queda?

ESCENA VI.

DOÑA BEATRIZ. — DOÑA LEONOR, INÉS.

D.ª BEAT.

_(Dentro.)_ ¡Hola! ¿No hay una fámula aquí?

_(Sale con un espejo en la mano, mirándose en él.)_

INÉS.

¿Qué es lo que mandas?

D.ª BEAT.

Que abstraigas De mi diestra liberal Este hechizo de cristal, Y las quirotecas traigas.

INÉS.

¿Qué son _quirotecas_?

D.ª BEAT.

¿Qué? Los guantes. ¡Que haya de hablar Por fuerza en frase vulgar!

INÉS.

Para otra vez lo sabré. Ya están aquí.

D.ª BEAT.

¡Cuánto lidio Con la ignorancia que hay! Hola, Inés.

INÉS.

Señora.

D.ª BEAT.

Tray De mi biblioteca á Ovidio: No el _Metamorfosis_, no, Ni el _Arte Amandi_ pedí; El _Remedio Amoris_, sí, Que es el que investigo yo.

INÉS.

Pues ¿cómo he de conocer Libro (si es que eso has pedido), Si áun el cartel no he sabido De una comedia leer?

D.ª BEAT.

Oscura, idïota y lega, ¿No te medra cada dia La concomitancia mia?

D.ª LEON.

(_Ap._ Ahora mi papel llega.) Hermana...

D.ª BEAT.

¿Quién me habla así?

D.ª LEON.

Quien á tus piés obediente Viene á arrojarse.

D.ª BEAT.

Detente: No te apropincues á mí; Que empañarás el candor De mi castísimo bulto, Y profanarás el culto De las aras de mi honor. Porque mujer que fió Del caos de la sombra fria, Y en descrédito del dia Nocturno amor aceptó, No mirar consiga atento Mi semblante á voz profana, Pues víbora será humana, Que con su, inficione, aliento.

D.ª LEON.

Beatriz discreta y hermosa, Mi hermana eres.

D.ª BEAT.

Eso no; Que tener no puedo yo Hermana libidinosa.

D.ª LEON.

¿Qué es _libidinosa_, hermana?

D.ª BEAT.

Una hermana, que al farol Trémulo, virey del sol, Osa abrir una ventana, Y susurrando por ella A voz media y labio entero, Da que decir á un lucero, Da que callar á una estrella. Pero yo minoraré El escándalo que has hecho, Diciendo al paterno pecho Sacrilegios de tu fe. Un devoto anoche ví...

D.ª LEON.

¿Y conocístele?

D.ª BEAT.

No, Ni pudo ser, porque yo ¿Qué másculo conocí?

D.ª LEON.

Pues yo te quiero decir Quién era, y con el intento Que me habló.

D.ª BEAT.

¡Qué atrevimiento! ¿Tal insulto habia de oir?

D.ª LEON.

Pues aunque oirlo no quieras, Lo has de oir; porque tambien No está á mi decoro bien Que tú con locas quimeras Te persuadas á que ha sido Liviandad lo que honor fué.

D.ª BEAT.

¿Honor?

D.ª LEON.

Oye.

D.ª BEAT.

No daré Directo á tu voz mi oido.

D.ª LEON.

Pues directo ó no dirêto, Todo has de escucharlo ya.

D.ª BEAT.

Oido por fuerza, será Clandestino tu secreto, Y no puedo error tan mucho Cometer.

D.ª LEON.

Si hablando estoy...

D.ª BEAT.

Aspid al conjuro soy: No lo escucho, no lo escucho.

_(Vase.)_

D.ª LEON.

Oye. Mas ¿quién ahí ha entrado?

INÉS.

A mi señor buscará.

D.ª LEON.

Mira quién es, miéntras va Mi desdicha y mi cuidado Siguiendo una fiera.

_(Vase.)_

ESCENA VII.

MOSCATEL. — INÉS.

MOSCAT.

_(Ap.)_ Amor, ¡Qué cobarde eres conmigo, Pues áun no valen contigo Las leyes de embajador!

INÉS.

¿Es posible que has tenido, Moscatel, atrevimiento De entrar hasta este aposento?

MOSCAT.

Sin saber qué me ha movido A haber entrado hasta aquí, Rigor es anticipado...

INÉS.

Pues ¿no basta haber entrado?

MOSCAT.

Sí y no.

INÉS.

Pues ¿cómo no y sí?

MOSCAT.

No, pues no sabes á qué; Sí, pues enojada estás; No, pues presto lo sabrás; Sí, pues tarde lo diré. Y aunque pude haber venido De tu hermosura llamado, Traido de mi cuidado Y del tuyo distraido; A darte aqueste papel Vengo, que Don Juan envía, Que de mi cuidado fía Lo que á Leonor dice en él. Que por no ser conocido Por criado suyo yo, Con el papel me envió; Si ya la causa no ha sido Conocer de mi dolor, Saber de mi mal severo, Que de amor no es buen tercero El que no sabe de amor.

INÉS.

Pues dí que el papel me diste, Y que á Leonor le daré: Y véte presto, porque Temerosa (¡ay de mí triste!) De que Beatriz...

MOSCAT.

Yo me iré; Que aunque adoro tu presencia, Las leyes de tu obediencia Tan constante observaré, Que á precio de tu rigor Compraré el desprecio mio, Y á costa de tu desvío Mereceré tu favor.

INÉS.

Bien pudiera responderte Que tan ingrata no he sido Como te habré parecido; Pero tiéneme de suerte El temor de verte aquí, Que dejo para despues La respuesta. Véte, pues; Que tiempo... Mas ¡ay de mí! Mi señor por la escalera Sube. Aquí no me ha de hallar, Viéndote contigo hablar.

_(Vase.)_

MOSCAT.

Oye, aguarda, escucha, espera.

ESCENA VIII.

DON PEDRO. — MOSCATEL.

D. PED.

¿Quién ha de esperar y oir? ¿Quién aguardar y escuchar?

MOSCAT.

Quien me tuviere que hablar, O yo tenga que decir.

D. PED.

¿Qué haceis aquí?

MOSCAT.

¿Qué he de hacer? ¿Ya vos no lo estais mirando?

D. PED.

¿No hablais?

MOSCAT.

Estaba pensando Lo que os he de responder.

D. PED.

¿Qué buscais?

MOSCAT.

(_Ap._ ¿Que aquesto pase?) A quien sea mi homicida.

D. PED.

¿Por qué?

MOSCAT.

Porque yo en mi vida Hallé cosa que buscase.

D. PED.

¿Quién sois?

MOSCAT.

Habeis preguntado En propios términos. Soy Un criado honrado, si hoy Hay un honrado criado.

D. PED.

¿A quién servís?

MOSCAT.

No serví, Aunque criado me llamo.

D. PED.

¿Cómo no?

MOSCAT.

Como mi amo Es el que me sirve á mí.

D. PED.

Ya es mucha bellaquería Hablarme desa manera, Y ya más plazo no espera La justa cólera mia.

MOSCAT.

_(Ap.)_ ¡Malo va esto, vive Dios! Si me da con algo aquí, ¡Miren qué se me da á mí Que en la calle estén los dos!

D. PED.

Quién sois me habeis de decir, Qué quereis y qué buscais, Y á qué en esta casa entrais, O en ella habeis de morir A mis manos.

MOSCAT.

Si firmado Habeis la sentencia ciego Con «ejecútese luégo», Yo soy Moscatel, criado De un Don Alonso de Luna...

ESCENA IX.

DON JUAN, DON ALONSO. — DON PEDRO, MOSCATEL.

D. JUAN.

_(Ap. á Don Alonso á la puerta.)_ Pues está aquí Moscatel, Y vimos entrar tras de él A Don Pedro, mi fortuna No espera más.

D. ALON.

Yo dispuesto A cuanto suceda estoy. A tomar la puerta voy.

_(Vase.)_

D. PED.

_(A Moscatel.)_ Proseguid.

_(Llega Don Juan.)_

D. JUAN.

Señor, ¿qué es esto?

MOSCAT.

_(Ap.)_ Eso sí.

D. PED.

(_Ap._ Forzoso es ya Reportarme.) Este hombre hallé Aquí: qué busca, no sé.

D. JUAN.

¿No? Pues él nos lo dirá, O á aqueste acero rendido Morirá. (_Ap. á Moscatel._ Miente algo aquí, Moscatel, que importa así.)

MOSCAT.

(_Ap._ ¡Buen socorro me ha venido!) Un hombre busco; y no hallando Nadie que me respondiera, De escalera en escalera Me fuí poco á poco entrando, Sin ver á quién preguntar. Hasta esta parte llegué, Donde una doncella hallé, (La verdad en su lugar). Pensando que era ladron, Huyó de mí; y á ella era El «escucha, aguarda, espera».

D. JUAN.

Bien puede tener razon.

D. PED.

(_Ap._ Aunque no estoy satisfecho De que me diga verdad, Fuera necia liviandad De mi espada y de mi pecho Saber Don Juan que he tenido Otra sospecha; y así Fingir me conviene aquí Que su disculpa he creido, Porque ménos recatado Le pueda despues seguir, Saber quién es, y salir De una vez deste cuidado.) Pues si venís á buscar Un hombre, ¿por qué os turbais De verme á mí?

MOSCAT.

Porque dais, Y soy fácil de turbar.

D. JUAN.

Id con Dios.

MOSCAT.

Que á los dos guarde.

D. JUAN.

_(Ap. á Moscatel.)_ A Don Alonso le di Se quite luego de ahí.

_(Vase Moscatel.)_

D. PED.

Luégo vuelvo. Adios, que es tarde.

D. JUAN.

¿Dónde vais?

D. PED.

Vuelvo á buscar Unas cartas que perdí.

D. JUAN.

No habeis de salir de aquí, U os tengo de acompañar.

D. PED.

(_Ap._ Algo sin duda ha entendido De mi enojo: fuerza es Deslumbrarle.) Venid, pues.

D. JUAN.

_(Ap.)_ Bien hasta aquí ha sucedido, Pues sin sospechar en mí Asistirle á todo puedo.

_(Vanse.)_

ESCENA X.

INÉS, _y luego_, DOÑA LEONOR.

INÉS.

Confusa de mirar quedo Lo que ha sucedido aquí. Informarse tan severo, Cobrarse tan recatado, Hablar con él tan pesado, Y seguirle tan ligero, Muchos efectos han sido. No sé qué ha de suceder.

_(Sale Doña Leonor.)_

D.ª LEON.

¡Válgate Dios por mujer, Qué temeraria has nacido!

INÉS.

Señora, ¿qué te ha pasado, Que tan colérica vienes?

D.ª LEON.

Que no me escuchó Beatriz, Porque ha estado impertinente, Con más soberbia que nunca, Tan cansada como siempre. Dice que dirá á mi padre El suceso.

INÉS.

Cuando vienen Los pesares, nunca (¡ay triste!) Vienen solos; pues de suerte Se eslabonan unos de otros, Que enredándose crueles, Es víspera del segundo El primero que sucede. Aquel hombre que dejaste Aquí, para que supiese Yo quién era, te buscaba A tí, señora, con este Papel; que Don Juan no quiso, Por el riesgo, que viniese Criado suyo. El papel Me dió apénas, cuando quiere El cielo que éntre tu padre, Y que con el hombre encuentre. Llegó al empeño Don Juan, Y hizo que el hombre le diese No sé qué necias disculpas. Pero aunque quiso prudente Disimular mi señor, No pudo, y tras él se vuelve.

D.ª LEON.

¡Qué bien dicen que los males Son, si hay uno, como el fénix, Pues cuna es en que uno nace, La tumba donde otro muere! Dame el papel, porque quiero Al instante responderle A Don Juan, en el peligro Que estoy.

INÉS.

No le guardes, lêle; Que quizá advertirá algo Que en tu cuidado aproveche.

D.ª LEON.

Dices bien, abrirle quiero; Que nada en ello se pierde. _(Lee.)_ _¡Qué mal podré, hermoso dueño, Decirte ni encarecerte...!_

INÉS.

Tu hermana viene.

D.ª LEON.

¡Ay de mí!

ESCENA XI.

BEATRIZ. — LEONOR, INÉS.

D.ª BEAT.

¿Qué misivo idioma es ese Que, ajado, ocultas?

D.ª LEON.

¿Yo?

D.ª BEAT.

Sí.

D.ª LEON.

No entiendo lo que me quieres Decir.

D.ª BEAT.

Con vulgar disculpa Me has obstinado dos veces. Ese manchado papel En quien cifró líneas breves Cálamo ansarino, dando Cornerino vaso débil El etíope licor, Ver tengo.

D.ª LEON.

En vano pretendes Ver el papel, porque fuera Tambien ser necia dos veces No querer saber de mí, Cuando de oirme te ofendes, Lo que yo quiero decir, Y querer saber aleve Lo que pretendo callarte.

D.ª BEAT.

Mi fraternidad no atiende A tu lengua, sí á tu accion, Porque aquella mentir puede, Y esta ha de decir verdad: Y así, en la ocasion urgente, Si oir lo que quieres no quiero, Saber sí lo que no quieres.

D.ª LEON.

¿De qué suerte, si no quiero, Lo has de saber?

D.ª BEAT.

Desta suerte.

_(Ase del papel, y porfían las dos.)_

Suelta la epístola.

INÉS.

No es Sino evangelio.

D.ª LEON.

Aunque intentes Por fuerza verle, tirana, Poco podré, ó no has de verle.

D.ª BEAT.

Deja el papel.

_(Sale Don Pedro á tiempo que rompen el papel, quedándose con la mitad cada una.)_

ESCENA XII.

DON PEDRO. — DOÑA BEATRIZ, DOÑA LEONOR, INÉS.

D. PED.

¿Qué papel Es? ¿Por qué reñís, aleves?

INÉS.

_(Ap.)_ Cayóse la casa, como Dice el fullero que pierde.

D. PED.

Suelta ese pedazo tú, Y tú suelta esotro.

D.ª LEON.

_(Ap.)_ Déme Ingenio amor.

D.ª BEAT.

El que abstraes Fragmento á mi mano débil, Te referirá baldones Que tu pundonor padece.

D.ª LEON.

El papel, señor, que miras, Yo no sé lo que contiene; Y pues que Beatriz lo sabe, ¿Quién duda que suyo fuese? Leyéndole estaba, cuando Llegué...

D.ª BEAT.

¿Yo?

D. PED.

_(A Doña Beatriz.)_ Calla.

D.ª LEON.

Y al verme, Le ocultó con tal cuidado, Que me le puso de verle. Quise quitársele, y ella Me le defendió. No pienses Que fué atrevimiento en mí, Que despues que sé que tiene Beatriz quien la escriba, y quien La hable de noche por ese Balcon, mi virtud me ha dado Disculpa para atreverme, Aunque soy menor hermana, A tratarla desta suerte.

INÉS.

_(Ap.)_ De mano gana Leonor, Cuando un mismo punto tienen.

D. PED.

¡Por cierto, Beatriz!...

D.ª BEAT.

Ignoro, Atónita, responderte; Que me construyó su acento Estatua de fuego y nieve; Porque cuanto me acumula Delito es suyo _in specie_.

D.ª LEON.

¿Pues aquí no estaba Inés, Que decir la verdad puede?

D.ª BEAT.

¿Pues Inés no estaba aquí, Que dirá lo que sucede?

INÉS.

_(Ap.)_ Yo soy, en fin, la presencia De todo el hecho presente.

D. PED.

(_Ap._ ¡Ay de mí, que combatido De uno y otro mal tan fuerte, Ambos me están mal, pues ambos Armados contra mí vienen! Que al averiguar (¡ay triste!) Cúya es la culpa evidente, No es excusarme la pena; Pues cuando á saberla llegue, Tan sitiado mi dolor, Tan acosado mi suerte, Tan cercado mi desdicha En este lance me tienen, Que habiendo (¡ay de mí!), que habiendo De morir precisamente, Quien me dé muerte sabré, Mas no excusaré la muerte.) Véte tú, Beatriz, de aquí; Y tú, Leonor, de aquí véte.

D.ª BEAT.

Señor, yo...

D. PED.

Nada digais.

D.ª LEON.

_(Ap.)_ Quiera amor que no confiese El papel lo que yo niego.

_(Vase.)_

D.ª BEAT.

Tú, mentil hermana, tienes La culpa de todo.

_(Vase.)_

ESCENA XIII.

DON PEDRO, INÉS.

D. PED.

Inés.

INÉS.

_(Ap.)_ Aquí entro ahora.

D. PED.

Detente.

INÉS.

_(Ap.)_ Honor, con quien vengo, vengo.

D. PED.

Pues sola el testigo eres, ¿Quién leia el papel?

INÉS.