Part 12
AVELINO (_Fijándose en la calva._)—Yo no quiero imposibles, camarero. De forma que hasta ver si vienen las personas que espero, tráigame usté un sifón de gaseosa, que tengo la boca seca.
CAMARERO.—En seguida. (_Vase, vuelve y sirve en el velador de primer término lo pedido por Avelino, y se retira._)
ESCENA IV
AVELINO, JOVEN 1.º, JOVEN 2.º; _luego el_ CAMARERO
AVELINO.—¡Dios quiera que vengan pronto esas mujeres! ¡Estoy azoradísimo! Aunque yo creo que hago mal, porque si sale algún chulo de esos y ven que me alagarto, me se comen. Sí, yo me hago el fresco, es mejor. Adoztaré un aire de fresco. ¿Qué aire será mejor: este o este? (_Hace dos posturas ridículas._) Ahora, pa lo que yo no tengo agallas es pa entrar al salón y hacer lo que me ha dicho la Benita, que me ha dicho, dice: “Tú, de que llegues, entras donde bailan, y si ves a mi hermana con el Serafín, te vas y le dices:” (_Mirando hacia el salón._) “Muy señor mío: (_Salen del salón los Jóvenes 1.º y 2.º_) ¡dos puntos! (_Por los que salen._) Me alegraré”... (_Por los jóvenes._) Me alegraré que no se fijen en mí. (_Se sienta a lado del velador en su parte izquierda._)
JOVEN 1.º (_Al otro._)—Oye, tú, ¿quién es ese pelanas?
JOVEN 2.º—¡Gachó, pero que no lo he visto en mi vida!
AVELINO.—(¡Ya se han fijao! Aquí del aire.) (_Adopta un aire de despreocupación._)
JOVEN 1.º—Yo voy a ver. (_Se acercan a la mesa de Avelino._) Buenas y refrescantes.
AVELINO.—Gordas y dulces. (Yo no me achico.) (_Al Joven 1.º, que se ha quitado la gorra para saludar._) Cúbrase el joven.
JOVEN 1.º—Gracias; es que no me viene la gorra.
AVELINO.—¿Y qué apetecía el socio?
JOVEN 1.º—Usté perdone mi curiosidaz.
AVELINO.—El aseo es imperdonable; diga el amigo.
JOVEN 1.º—¿A usté le han traído aquí pa rifarlo, pollo?
AVELINO.—(¡Arrea!) Sí, señor; me han traído aquí pa rifarme, pero al que yo le toque, pué que se le hinchen las narices.
JOVEN 1.º—¿Esas? (_Por las de Avelino._)
AVELINO.—O las vecinas. (_Por las del Joven 1.º_)
JOVEN 2.º—Pues las tié usté bastante largas.
AVELINO.—¡Y eso que no las tengo todas conmigo!
JOVEN 1.º—¿Y qué está usté tomando, si no es mal preguntao?
AVELINO.—¡Gaseosa! (_Levantándose._)
JOVEN 1.º—¡Qué embustero!
AVELINO.—Que sí, señor; que es gaseosa.
JOVEN 1.º—A ver. (_Con mucha tranquilidad se sirve un vaso y se lo bebe. Avelino le contempla asombrado._) Oye, (_Al segundo._) pues es verdá.
JOVEN 2.º—¡Pero qué va a ser gaseosa!
JOVEN 1.º—Que sí, hombre; prueba y verás.
JOVEN 2.º—¿De dónde? (_Se sirve otro vaso y se lo bebe._) Oye: pues tié razón. (_Aparte al primero._) (¡Hemos refrescao!)
JOVEN 1.º—¿Lo estás viendo? (_A Avelino._) ¡Que aproveche! (_Inician el mutis hacia el salón._)
AVELINO.—¡Igualmente! (¡Qué sinvergüenzas! No, pues yo no me aguanto.) (_Alto._) Oigan, jovencitos, hagan el osequio; otra curiosidad.
LOS DOS (_Volviendo._)—¿Qué pasa?
AVELINO (_Les hace seña que se acerquen._)—Ustés que tó lo saben; ¿pa sacar el líquido de aquí dentro, de dónde se aprieta, de aquí (_El pitorro._) u de aquí? (_Al dar a la palanca sale el líquido, poniéndoles perdidos._)
JOVEN 2.º—¡Mi madre! (_Retrocediendo._)
JOVEN 1.º (_Agresivo._)—¡Y nos ha mojao! (_Van a acometerle, pero Avelino, que ha dejado el sifón sobre el velador saca una pistola del bolsillo y les apunta._)
AVELINO.—Bueno, pero si no les gusta a ustedes, les dejo secos; cosa de un segundo.
LOS DOS (_Al ver la pistola echan a correr y se meten en el salón._)—¡Rediez!
AVELINO (_Riendo._)—¡Ja, ja, ja! ¡Miá si se dan cuenta que esta pistola es un abanico! (_Tira del cañón y saca un abanico, con el que se hace aire, contoneándose._)
CAMARERO (_Que sale del ambigú con un servicio para el salón._)—Pero, ¿qué hace usté?
AVELINO.—Dándome aires de matón. (_Vase el Camarero._)
ESCENA V
AVELINO, BENITA, PACA LA FIERA; _luego tres_ CHICOS _y dos_ CHICAS, _hermanos, el mayor de doce años y la pequeña de cinco, vestidos pobremente, por el foro izquierda. Los chicos llevan todos en el bolsillo un pliego de papel de barba._
BENITA (_Se asoma y llama._) Avelino. (_El organillo vuelve a sonar._)
AVELINO.—¿Vosotras? (_Guarda la pistola y va a la puerta._) Adelante.
BENITA.—Pase usté, señá Paca.
PACA (_Entrando._)—¿Es aquí?
AVELINO.—Aquí es. (_Benita va a mirar por entre las cortinas de la puerta del salón._)
PACA (_En la misma puerta._)—¡Lástima de edificio! Dentro de un minuto no queda de tóo esto ni el solar.
AVELINO.—¿Y los niños?
PACA.—Ahí los traigo. (_Va a la puerta con ellos._) Pasar, pichones. (_Entran los cinco hasta el proscenio._)
AVELINO.—¡Rediez, qué orfelinato!
PACA.—Aquí los tié usté: ¡cinco pedazos de mi alma!... ¡cinco pedazos! ¿No es esto pa poner el grito en el cielo?
AVELINO.—Pa poner el grito en el cielo y una escuela municipal. Sentarse, pedacitos. (_Los Chicos se sientan en un velador del fondo, colocándolos Avelino._)
PACA.—¡Y que no me rechistéis!
AVELINO.—¿Y son todos de usté?
PACA.—Pa lo que usté guste mandarles; que si fueran patatas, no sabe usté lo que se lo agradecerían. (_A los chicos._) Bueno, ya sabéis, luceros; vosotros lo de siempre: cuando entren los guardias, os escurrís y a casa. Y ahora por lo pronto, sacar los documentos. (_Los chicos sacan del bolsillo los papeles._)
AVELINO.—¿Qué documentos son esos?
PACA.—Las _feses_ de bautismo. ¿No ve usté que cá mes tengo una escaramuza de estas con ese ladrón? ¡Pues ya los presento con el comprobante en la manita! Los llevo catalogaos.
AVELINO.—¡Pues hace precioso! ¡Paecen un lote!
BENITA.—¡Chits!... Callarse... allí están. Ya veo a mi hermana con Serafín; venga usté.
PACA (_Va corriendo a mirar._)—¿Dónde están?
BENITA.—Allí, a la derecha; mire usté. (_Quedan las dos mirando._)
CHICO 1.º (_A Avelino._)—¿Se puede tomar algo?
AVELINO.—¿Qué queréis?
CHICO 1.º—¿Habrá escabeche?
AVELINO.—Dentro de un minuto, pué que no haiga otra cosa.
CHICO 1.º—¿Nos podía usté dar un bocadillo?
AVELINO.—Eso tu mamá, que muerde.
PACA.—¡Ah!... ¡Sí!... ¡Allí!... ¡Ya los veo! ¡Ay, ladrón! ¡Ya te he guilao! ¡Ya eres mío! (_Quiere desliarse el vergajo de la cintura y entrar._)
BENITA (_Deteniéndola y haciéndola, ayudada de Avelino, que vuelva al centro de la escena._)—¡Quieta, por Dios, que lo echa usté a perder!
PACA.—¡Soltarme!... ¡Maldita sea la leña! Sí: baila, baila, ladrón. Bueno; si le pego fuego al local, salven ustés a las criaturas.
BENITA.—¡Señá Paca, por Dios!
AVELINO (¡Qué mujer!... ¡Si lo sé la traigo con _Minimax_!)
BENITA.—Aquí se debe hacer lo convenido: una _leción_ a mi hermana, un escarmiento a ese tío y ¡_Laus Deo_!
PACA.—¿Ha dicho usté que _deo_? ¡Puño cerrao y me va a parecer poco! Vamos a entrar bailando usté y yo.
AVELINO.—Bueno; pero mucho cuidao, que llevo un terno de lana dulce.
PACA (_A Avelino._)—Usté, cuando estemos a tiro de _vergajo_, me suelta; que el resto de la _suaré_, es cosa mía.
AVELINO.—¡Prudencia, por Dios!
BENITA.—Yo aquí me quedo con la _prole_.
PACA.—Adentro. (_Entran bailando._)
BENITA.—¡Ahí va el agua! ¡Dios los coja confesaos! ¡Ya se acercan!... (_Mirando al interior del salón._) ¡Aún no los han visto!... ¡Ya han reparao! (_El organillo toca cada vez más despacio._) ¡El señor Melquiades se mete debajo de un banco!... ¡Serafín no sabe qué hacer!... (_Comienza dentro un murmullo que crece._) Hablan... disputan... todos se arremolinan... ¡Saca el vergajo!... ¡Ay! (_Se oye dentro un grito espantoso._) ¡¡En metá de los sesos!! (_A partir de esta frase, el escándalo de dentro es formidable. Gritos, alaridos, ayes, etc. Voces de “¡Guardias!... ¡Socorro!... ¡Que se matan!...”_)
ESCENA VI
_Salen del salón hombres y mujeres chillando._ TULIQUI, MELQUIADES, VIRUTA, BERNABÉ, _que pasan a la izquierda; detrás_ SERAFÍN, _sin sombrero, cuello, ni corbata, cogido por la solapa de la americana por_ PACA LA FIERA, _que enarbola el vergajo. Detrás_, NIEVES, _llorosa y aterrada, cuatro o cinco concurrentes del baile y_ AVELINO, _con toda la chaqueta rota por un costado y la manga. Todos salen trémulos y demudados._ BENITA _se aparta para que salgan, y los_ CHICOS _se esconden bajo un velador. Otros concurrentes quedan en la misma puerta escuchando._
TULIQUI (_Corriendo._)—¡Un guardia!... ¡Un guardia!
AVELINO (_Queda en el centro._)—¡Un sastre! (_Enseñando el roto._) ¡Un sastre!
MELQUIADES (_Pasando a la izquierda._)—¡Mi media dentadura!... ¡A ver mi media dentadura!
SERAFÍN (_Saliendo furioso._)—¡Suelta!
PACA.—¡Granuja! ¡Golfo! ¡Pelanas!
SERAFÍN.—¡Suelta o te parto el alma!
PACA.—¡Ni muerta! No vendo ni una alcachofa más pa que tú te chulees con nadie; ea: se ha acabao. (_Colocación de derecha a izquierda; Paca, Benita, Avelino, Nieves, Serafín, Melquiades, etc. El coro alrededor._)
NIEVES.—Pero, ¿quién es esta mujer? (_A Serafín._)
PACA.—¿Qué quién soy? Una prima pa el señor; pa usté, puede que una tía; en el fondo, una madre que no se deja avasallar. Ni más ni menos.
NIEVES.—Pero, ¿qué dice esta mujer, Serafín; contesta, por Dios?
BENITA (_A su hermana._)—Pero, ¿estás sorda? Pues dice que es la socia de aquí, del amigo.
PACA.—Hace catorce años cumplidos; catorce, pa que usté lo sepa, joven.
NIEVES (_A Serafín._)—Pero, ¿no decías que estabas libre?
AVELINO.—Estaba libre, pero le han bajao el “Alquila.”
SERAFÍN.—Tóo eso es mentira, Nieves; no lo creas.
PACA (_Amenazadora._)—¿Que no lo crea? (_Hace avanzar a los chicos; Serafín, al verlos, huye hacia la izquierda._) Aquí tié usté las consecuencias. Con sus fés de bautismo; (_Los chicos presentan los papeles._) los cinco reconocidos; deletrée usté si sabe.
AVELINO.—¡La prueba testifical es pa bajarle las orejas al caballo de la Plaza de Oriente! (_Pasa al lado de Serafín._)
NIEVES.—¡Qué infamia! ¡Qué vergüenza! (_Llora abrumada, sentándose en un velador del fondo._)
SERAFÍN (_Ya sin saber qué decir._)—Está bien. ¡Maldita sea! ¡Ponerme en un bochorno como este cada ocho días! ¿A ti te paece bonito lo que me has hecho?
PACA (_Señalando a los niños._)—¡¡Pues y lo que me has hecho tú, ladrón, que no gano pa judías!!
AVELINO.—¡Cinco pedazos! ¡¡Menudo estropicio!!
SERAFÍN.—Te juro que me las pagas, ¡por estas! (_Paca le amenaza, y contenida por todos, se agrupa a la derecha con sus hijos, siempre con el vergajo en la mano._)
BENITA (_Interviniendo._)—No la regañe usté, que no ha sido ella. El que nos ha descubierto esta gatada de usté diciéndonos que era usté un sinvergüenza y un canalla, ¿sabe usté quién ha sido?
SERAFÍN.—¿Quién?
BENITA.—Pues aquí, mi amante. (_Cogiendo a Melquiades y trayéndole a su lado._) Ven aquí, rico.
MELQUIADES (_Asombrado._)—¿Qué dices?
BENITA.—¿Verdá que has sido tú el que nos ha dicho que el señor era un sinvergüenza?
MELQUIADES.—¿Yo?... Oye: a mí no entremezclarme. (_Se aleja hacia la izquierda, pero Serafín, cogiéndole de la americana, le obliga a detenerse._)
SERAFÍN.—¿Que ha sido éste?
MELQUIADES (_A Benita._)—Pero, ¿qué traición me haces?
BENITA.—La que merece la infamia de usté, de brindar mi conquista a esos tres golfos. (_Señalando a Virutas, Tuliqui y Bernabé._) Pero luego, la conquista ha sido que el muy calavera se ha pasado quince días subiéndome la ropa.
AVELINO.—¡¡Del río; acaba los párrafos!!
SERAFÍN (_Encarándose con Melquiades._)—¿De modo que has sido tú? Pues toma, por charrán. (_Le da una bofetada._)
MELQUIADES (_Con asombro._)—¡Mi madre! Pero... ¿me ha pegao?
AVELINO (_A Serafín._)—Dele usté otra, que se ha quedao en la duda.
SERAFÍN.—Y en la calle, ¡te voy a partir el corazón!
MELQUIADES.—¿A mí? Soltarme, que voy a escabechar un bonito. (_Se lían a golpes. La gente grita. Salen todos a la calle. Paca, comienza a repartir vergajazos y hace mutis seguida de sus hijos._)
ESCENA FINAL
BENITA (_Consolando a Nieves._)—¿Lo ves? ¿Lo estás viendo? ¡Pa caer en esta golfería y en esta inmundicia, has querido dejar la honradez de tu casa y te has desapartao de un hombre de bien! ¡Loca!... ¡Más que loca!
NIEVES (_Llorosa y airada._)—¿Y tú quién eres pa hacerme cargos?
AVELINO (_A Benita._)—¡Cállate, que bien castigada está! ¡Menuda lección!
BENITA.—¡Y que ha sido una leción de solfeo! (_Abrazándola para llevársela._) En fin, no llores. Y ahora, vamos a casa, y mañana vuelves con Higinio. ¡Y da gracias a que tiés una hermana tonta!
AVELINO.—Y un cuñao aznegao. (_Mirando el roto de su americana._)
NIEVES (_Dejándose llevar._)—¿Y qué le decimos a padre?
AVELINO.—A padre yo se lo contaré todo que estoy en condiciones de hablar como un descosido (_Mirándose al suyo de la ropa._) Andando. (_Las hermanas, inician el mutis por el foro._)
(_A ellas._)
Y que os sirva el escarmiento pa ser humildes y honradas.
(_Al público._)
Y aquí termina el sainete, perdonad sus muchas faltas.
TELÓN
EL CHICO DE LAS PEÑUELAS O NO HAY MAL COMO EL DE LA ENVIDIA
PERSONAJES
CUADRO PRIMERO
VALENTINA (35 años) LA SOLE (16 ídem) ENCARNA (20 ídem) LA JOSEFA (35 ídem) LA SEÑÁ MAURICIA (50 íd.) LA SINFO (20 ídem) INDALECIA DOMITILA LAVANDERA 1.ª ÍDEM 2.ª ÍDEM 3.ª ÍDEM 4.ª ÍDEM 5.ª ÍDEM 6.ª ÍDEM 7.ª ÍDEM 8.ª ÍDEM 9.ª SEÑOR HILARIO (45 años) SEÑOR BERNABÉ (50 ídem) PACO CEBRIÁN, CHICO DE LAS PEÑUELAS (25 ídem) SEÑOR COSME (60 ídem) AQUILINO (40 ídem) SEÑOR CECILIO (30 ídem) EL TÍO PELELE (65 años) PANOLI (15 ídem) UN CARTERO
_Murguistas, vecinos, vecinas y chicos de la calle._
CUADRO SEGUNDO
SEÑÁ VALENTINA SEÑÁ RITA SEÑOR BERNABÉ PACO SEÑOR TOBÍAS (50 años) TÍO PELELE JUSTO VIDAL (ZIPILÍN) (20 ídem) ANTONIO RIZO (VIGUDÍ) (18 años) EMILIO RINCÓN (TELARAÑA) (22 ídem) AMIGO 1.º ÍDEM 2.º ÍDEM 3.º
_Transeuntes y banda._
CUADRO TERCERO
SEÑÁ VALENTINA LA SOLE ENCARNA LA JOSEFA CHULA 1.ª ÍDEM 2.ª UNA VENDEDORA SEÑOR HILARIO SEÑOR BERNABÉ PACO SEÑOR TOBÍAS ZIPILÍN VIGUDÍ TELARAÑA SEÑOR COSME AQUILINO UN POLICÍA GUARDIA 1.º ÍDEM 2.º HORTERA 1.º ÍDEM 2.º
ACTO ÚNICO
CUADRO PRIMERO
La escena representa el interior de un lavadero cubierto. Es una habitación amplia, cuadrada, de paredes altas. Al foro un gran portalón de dos hojas, ancho, practicable, que da a la carretera de Puerta de Hierro, llena de sol.
En los laterales izquierda, dos puertas de habitaciones de la casa, cubiertas con cortinas de lona.
En los laterales derecha y hacia el último término una puerta de dos hojas que conduce al tendedero.
En la parte superior de las paredes, grandes ventanas de forma apaisada, con cristales polvorientos, por donde se supone que entra la luz que necesita un local tan amplio.
El techo, destartalado, con grandes vigas llenas de telarañas.
En mitad de la escena, y próximos a los laterales, dos lavaderos de piedra, corridos, llenos de agua y en los que puedan lavar ocho mujeres en cada uno.
En el rincón de la izquierda un gran fogón con la caldera para la colada. Tiene tubería moderna.
En los primeros términos una mesa de pino, sillas de anea, un armario, un reloj de pesas, grande, antiguo.
Arrimadas a la pared, sacas de ropa, canastas grandes y muy usadas, barreños, cuerdas, estacas, largueros, etc., etc. Es de día.
ESCENA PRIMERA
_Al levantarse el telón aparecen en el lavadero de la derecha en primer término_ ENCARNA, VALENTINA, _la_ SINFO _y cinco_ LAVANDERAS. _En el de la izquierda, la_ SEÑÁ JOSEFA, SOLE, _la_ SEÑÁ MAURICIA _y más_ LAVANDERAS, _hasta ocho. Todas lavan animadamente riendo y bromeando: restriegan las prendas, dan jabón, golpean con las palas, retuercen la ropa, escurren. Una_ LAVANDERA, _con un barreño de ropa vase por el tendedero. El_ TÍO PELELE _entra con un montón de prendas, ya secas y las va doblando y metiendo en una saca_.
=Música=
TODAS
Lava, lavandera, vaya restregón, dale con la pala, venga más jabón. Que si quiés blanquita la ropa dejar, pala, pala, pala, (_Golpeando._) le tendrás que dar.
RITA (_Asomándose a la puerta del tendedero y a voces._)
Señá Andrea.
VOZ (_De mujer, dentro, muy fuerte._)
¿Qué quiés, chica?
RITA
Cuando tienda avíseme.
SINFO
¡Dí que no tienda en mi cuerda que va a tender Salomé!
JOSEFA (_Furiosa a Sole._)
¿Pero qué haces, criatura?
SOLE (_Con rabia._)
Si me s’acabao el jabón.
JOSEFA
Pos coge el de la Tomasa. ¡Jesús qué condenación! (_Siguen lavando._)
——
SINFO
Échate una copla, Sole.
SOLE
¡Que me van a regañar!
UNA
No te apures.
SINFO
Picantita.
VALENTINA
De las tuyas.
SOLE
Allá va.
——
La soltera del cuarenta dicen que es de las cabales, y ayer me ha echao dos pañales, conque ajuste usté la cuenta.
(_Todas ríen. La señá Josefa golpea enfurecida a la Sole._)
——
JOSEFA
¡Pero ustedes oyen! ¡Te voy a matar! (_La pega._)
SOLE (_Queriendo huir._)
¡Por Dios, sujetarla! (_Avanzando a primer término._)
TODAS
Amos, déjala. (_Se interponen._)
JOSEFA
¡Cantar esas cosas!... ¡Te arranco la piel! (_Pegándola más._) Toma, toma, toma...
TODAS
No la pegue usté.
=Hablado=
SOLE (_Huyendo de su madre y llorando._)—¡Amos, pero están ustés viendo!... Estése usté quieta, hombre... que si no pega usté no vive.
JOSEFA.—¡Cállate o te arranco la lengua, recondená!
SOLE.—¡Pero qué he hecho yo, señora!... ¡Misté que es lo grande, hombre!...
VALENTINA.—Amos, Josefa, déjala, que la tiés el cuerpo a la chica que es un puro cardenal. (_Vuelven a las pilas menos Sole y Josefa._)
SOLE.—¿Que si es un puro cardenal?... Amos, por gusto quiero que me vean usté este muslo, a ver si saben ustés de qué color es. (_Va a levantarse la falda._)
JOSEFA (_Vivamente._)—¡Pero serás capaz, so arrastrá!
SOLE.—Si semos mujeres solas.
JOSEFA.—¿Y el tío Pelele?
SOLE.—Es _nutral_. Al menos eso dice él cuando pellizca.
PELELE.—A los setenta y dos cumplíos, le enseñen a uno lo que le enseñen, desaplicao.
SINFO.—A más, de que en esta ocasión la chica no es culpable.
MAURICIA.—Hemos sío nosotras, que la hemos dicho que cantase a la creatura.
JOSEFA.—¿Y quién la manda cantar esas indecencias de coplas? (_Vuelve a la pila._)
SOLE.—Si me mandase usté a un colegio de pago, cantaría el _tuesten_, u el _guau guau estep_, u cualquier otra cosa extranjera... ¡pero qué quié usté que aprenda en la cae Los Moratines ande la persona más fina se restriega con papel de lija!
JOSEFA.—¿Dónde me he educao yo?
SOLE.—En ninguna parte.
JOSEFA.—Pues ya ves como no canto golferías.
SOLE.—¡Porque tié usté _blonquitis_!
JOSEFA.—¿_Blonquitis_?... Quítate de mi vista si no quiés que te deshaga, so galocha. (_Avanza y la da unos tirones del pelo._)
SOLE.—Sí, señora, que me quito, que no paece usté mi madre, que me tié usté deshecha a golpes... (_Arreglándose el pelo._) que tengo la cabeza que cuando me peino paece que le saco la raya a un montón de grava.
JOSEFA.—¡Fuera de aquí!
SOLE.—Sí, señora, que me voy. Que por no respetar no respeta usté ni a los agüelos que los respeta tóo el mundo. ¡Me ha arrancao uno! ¡Misté que lástima! ¡Maldita sea!... (_Como el que adopta una resolución heroica._) Me voy a tender. (_Coge un barreño con ropa._)
JOSEFA.—A ver si te duermes...
SOLE (_Casi llorando._)—¡Miá si supiese que no me despertaba más!...
JOSEFA.—¡Anda d’ahí, que me tiés la sangre negra! ¡Galocha, más que galocha!
VALENTINA.—Mujer, si es que la pegas por demás a la pobre criatura.
JOSEFA.—Porque quiero que se haga una mujer.
SOLE (_Volviendo desde la puerta del tendedero._)—¿Pero usté cree que con estos golpes me voy a hacer una mujer?... ¡Como no me haga una pandereta! (_Josefa va a pegarla y ella echa a correr por el tendedero. Valentina va a probar con la mano el agua de la colada._)
ESCENA II
DICHOS, _menos_ SOLE. _Luego_ PANOLI _por el tendedero._
VALENTINA.—¡Tío Pelele!
PELELE.—Presente.
VALENTINA.—Dígale usté a Panoli que eche más carbón, que esto está pa servirlo en garrafa.
PELELE (_Llamando._)—Panoli...
VALENTINA.—Cuidao que se lo tengo avertido. Que no me se quede fría la colá, niño. Pos como si lloviznara.
PANOLI (_Un chicuelo con cara de tonto._)—¿Qué pasa? (_Avanza a primer término por la derecha._)
VALENTINA.—Que eches más carbón, vida mía. ¡Camará, que tiés un alma que te se pasea por Recoletos y a lo mejor se sienta!
PANOLI.—Pos antes he echao cinco palás.
VALENTINA.—Pos dobla, rico.
PANOLI.—¡Maldita sea!... Miá que tenerse que pasar uno la vida echando lumbre. (_Simula echar carbón._)
VALENTINA.—Mialo, paece un pasmao. (_Avanza secándose los brazos con el delantal._) Bueno; las nueve y media; la que quiera irse a almorzar que se vaya, que hasta la tarde hacemos fiesta en esta casa. Y tú, Sinfo, y usté, señá Mauricia, si queréis un bollito y un trago, arrimaros. (_Saca del armario bandejas, botellas y vasos que coloca sobre la mesa, que está a la derecha._)
SINFO.—Allá vamos. (_Se acercan y se sientan._)
VALENTINA.—Y lo mismo te digo, Josefa.
JOSEFA (_Secamente._)—Gracias. (_Sigue lavando._)
VALENTINA.—Amos, ven y no seas erizo.
JOSEFA.—No me cumple náa; se agradece.
VALENTINA.—Tu gusto, hija. (_Josefa sigue lavando. Las demás lavanderas, se secan, se quitan los delantales, se ponen los mantones y se marchan por el foro. Alguna, así como Panoli, sale por el tendedero._)
SINFO.—¡Qué señá Josefa!...
MAURICIA.—¡Miá que es agria!
VALENTINA.—¡Eso es un limón pasao! (_A Encarna._) Y tú, Encarna, a ver si dejas de lavar, no sea que venga tu padre.
ENCARNA.—Le estaba ayudando a la Marcelina.
VALENTINA.—Pero ya sabes que no te quié ver en ello.
ENCARNA.—¡Y quién se lo va a decir! A más de que es mi gusto. Si no ando en el agua no vivo. (_Viene secándose los brazos desnudos._)
SINFO.—¡Pa que no te hubieses criao en el río!... (_Beben unas copas de vino y comen de los bollos que ha servido Valentina._)
MAURICIA.—¡De chica se tié dao cáa chapuzón!... ¿Te acuerdas?
ENCARNA.—¡A ver!
MAURICIA.—Paece que la estoy viendo. Se ponía tal que su madre la trajo al mundo. Y, paf... se zampaba en el agua desnudita.
VALENTINA.—Era su costumbre.
PELELE.—Hay costumbres que no debían de perderse. Con permiso. (_Se bebe una copa._) (_Sale Sole del tendedero y se acerca mirando los bollos codiciosamente._)
MAURICIA.—¿Y qué, hoy tengo oído que es el gran día en esta casa, jóvenes?
ENCARNA.—Y que lo diga usté, señá Mauricia.
VALENTINA.—Hoy es el día más feliz de nuestra vida. Vienen a pedir la mano de esta... y el mes que viene las amonestaciones de ella y de Paco y las de su padre y las mías. ¡Los dos matrimonios en un mes!
SINFO.—¡Ole con ole!... Eso sí que se mojará a lo grande.
VALENTINA.—Ni te ocupes. Ya conoces a Hilario que estornuda, le sale bien y convida; conque por una cosa así, que es su felicidad, no digamos.
SINFO.—Sus merecéis el bien que _tenís_, hay que decirlo.
SOLE.—Sí, señora; que han sío ustés mú regüenas páa tóo bicho viviente que las ha arrodeao y eso tié su pago. (_Comiéndose un bollo._)
VALENTINA.—Eso no; la suerte de cáa uno, hija. Que esto ha sío como un sueño. Ya veis; hace dos años, aún vivíamos, yo, tan ajena con mi marido, y mi hermana casá con el padre de ésta; pos en menos que se dice, faltó mi marido, murió mi hermana, quedó mi cuñao solo con la chica, me hizo de venir a cuidarla, las dos nos encargamos de esto, él se fué a su negocio del merendero páa no dar que decir, y pasao el luto lo que estaba de Dios: esta se va a casar con el hombre que quiere y su padre y yo, pues... ¡capicúa!
SOLE.—Y tú estarás contenta, ¿verdá, Encarna?
ENCARNA.—Contenta y más que contenta; contenta y recontenta, Sole. (_Se abrazan con alegría._)
SOLE.—La verdá es que tienes un cacho e novio que no cabe por ese portalón. Es un rato de hombre.
PELELE.—Y una celebridá, que no se os olvide. Que dentro de poco no habrá en España un torero como Paco Cebrián, _Chico de las Peñuelas_, porque tié unas agallas que pa él no hay toros grandes ni cornalones. A ese le echan un pavo y se lo come.
SOLE.—¡En veces, yo también! (_Ríen todos._)
MAURICIA.—¿Y qué, el domingo dicen que alterna en Tetuán?
VALENTINA.—Por primera vez, sí, señora.
ENCARNA.—¡Ay, si queda bien, qué gusto!