# Sagradas Escrituras Version Antigua

## Part 98

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10 Porque la mano del SEÑOR reposará en este monte; y Moab será trillado debajo de él, como es trillada la paja en el muladar.

11 Y extenderá su mano por en medio de él, como la extiende el nadador para nadar; y abatirá su soberbia con los miembros de sus manos;

12 y allanará la fortaleza de tus altos muros; la humillará y la derribará a tierra, hasta el polvo.

CAPÍTULO 26

1 En aquel día cantarán este cantar en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salud puso [Dios] por muros y antemuro.

2 Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades.

3 Tú [le] guardarás en completa paz, [cuyo pensamiento en ti] persevera; porque en ti se ha confiado.

4 Confiad en el SEÑOR perpetuamente, porque en JAH, el SEÑOR [está] la fortaleza de los siglos.

5 Porque [él] derribó [a] los que moraban en lugar sublime; humilló [a] la ciudad ensalzada, la humilló hasta la tierra, la derribó hasta el polvo.

6 La hollará pie, [los] pies del pobre, [los] pasos de [los] menesterosos.

7 El camino del justo es rectitud; tú, recto, pesas el camino del justo.

8 Aun en el camino de tus juicios, oh SEÑOR, te esperamos, a tu nombre y a tu memoria [es] el deseo del alma.

9 Con mi alma te deseo en la noche, y entre tanto que me dure el espíritu en medio de mí, madrugaré a buscarte; porque desde que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia.

10 Alcanzará piedad el impío, [y] no aprenderá justicia; en tierra de rectitud hará iniquidad, y no mirará a la majestad del SEÑOR.

11 SEÑOR, [cuando] se levante tu mano, no verán; verán al cabo, y se avergonzarán con celo del pueblo. Y a tus enemigos fuego los consumirá.

12 SEÑOR, tú nos depararás paz; porque también obraste en nosotros todas nuestras obras.

13 SEÑOR Dios nuestro, señores se han enseñoreado de nosotros sin ti; mas en ti solamente nos acordaremos de tu nombre.

14 Muertos [son], no vivirán; privados de la vida no resucitarán; porque los visitaste, y destruiste, y deshiciste toda su memoria.

15 Añadiste a los gentiles, oh SEÑOR, añadiste a los gentiles; te hiciste glorioso; extendiste [hasta] todos los términos de la tierra.

16 SEÑOR, en la tribulación te buscaron, derramaron oración [cuando] los castigaste.

17 Como la [mujer] encinta [cuando] se acerca el parto, gime, y da gritos con sus dolores, así hemos sido delante de ti, oh SEÑOR.

18 Concebimos, tuvimos dolores de parto, parimos como viento; salud ninguna hicimos en la tierra, ni cayeron los moradores del mundo.

19 Tus muertos vivirán, [y junto con] mi cuerpo resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! Porque tu rocío, [es] cual cubierta de luz; y la tierra echará los muertos. 20 Anda [pues], pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, entre tanto que pasa la ira.

21 Porque he aquí, que el SEÑOR sale de su lugar, para visitar la maldad del morador de la tierra contra él; y la tierra descubrirá su sangre, y no encubrirá más sus muertos.

CAPÍTULO 27

1 En aquel día el SEÑOR visitará con su espada dura, grande y fuerte, sobre el leviatán, serpiente huidora, y sobre el leviatán serpiente retuerta; y matará al dragón que [está] en el mar.

2 En aquel día cantad de la viña del vino rojo.

3 Yo, el SEÑOR, la guardo, cada momento la regaré; la guardaré de noche y de día, para que [el enemigo] no la visite.

4 No hay en mí enojo. ¿Quién pondrá contra mí en batalla espinas y cardos? Yo los hollaré, los quemaré juntamente.

5 ¿O [quién] forzará mi fortaleza? Haga conmigo paz, sí, haga paz conmigo.

6 [Días] vendrán cuando Jacob echará raíces, florecerá y echará renuevos Israel, y la faz del mundo se llenará de fruto.

7 ¿Acaso ha sido herido como quien lo hirió? ¿O ha sido muerto como los que lo mataron?

8 Con medida la castigarás en sus vástagos. El reprime su recio viento en el día del [aire] solano.

9 Por tanto, de esta manera pues, será purgada la iniquidad de Jacob; y éste [será] todo el fruto, la remoción de su pecado; cuando tornare todas las piedras del altar, como piedras de cal desmenuzadas, para que no se levanten los bosques, ni las imágenes del sol.

10 De otra manera la ciudad fortalecida [será] asolada; la morada será desamparada, y dejada como [un] desierto; allí se apacentará el becerro, allí tendrá su majada, y acabará sus ramas.

11 Cuando sus ramas se secaren, serán quebradas, mujeres vendrán a encenderla; porque aquél no es pueblo de entendimiento. Por tanto su Hacedor no tendrá de él misericordia, ni se compadecerá de él el que lo formó.

12 Y acontecerá en aquel día, que herirá el SEÑOR desde el álveo del río [Eufrates] hasta el río de Egipto, y vosotros, hijos de Israel, seréis ayuntados uno a uno.

13 Acontecerá también en aquel día, que habrá tañido con gran [voz] de trompeta; y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido echados en tierra de Egipto, y adorarán al SEÑOR en el Monte santo, en Jerusalén.

CAPÍTULO 28

1 ¡Ay de la corona de soberbia, de los ebrios de Efraín, y de la flor caduca de la hermosura de su gloria, que [está] sobre la cabeza del valle fértil de los aturdidos del vino!

2 He aquí, el SEÑOR tiene uno valiente y fuerte que [viene] como turbión de granizo, y [como] torbellino trastornador; como ímpetu de recias aguas que salen de madre, con fuerza de mano derriba a tierra.

3 Con los pies será hollada la corona de soberbia de los borrachos de Efraín;

4 y será la flor caduca de la hermosura de su gloria, que [está] sobre la cabeza del valle fértil, como la breva temprana, que [viene] primero [que los otros frutos] del verano, la cual, viéndola el que la mira, se la traga [tan luego como] la tiene a mano.

5 En aquel día el SEÑOR de los ejércitos será por corona de gloria y diadema de hermosura al remanente de su pueblo;

6 y por espíritu de juicio al que se sentare sobre [el trono del] juicio, y por fortaleza a los que harán tornar la batalla hasta la puerta.

7 Mas también éstos erraron con el vino; y con la sidra se entontecieron. El sacerdote y el profeta, erraron con la sidra, fueron trastornados del vino, se aturdieron con la sidra, erraron en la visión, tropezaron en el juicio.

8 Porque todas las mesas están llenas de vómito y suciedad, hasta no [haber] lugar.

9 ¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? A los quitados de la leche. A los destetados de los pechos.

10 Porque mandamiento tras mandamiento, mandamiento sobre mandamiento, renglón tras renglón, renglón tras renglón; [un] poquito allí, [otro] poquito allá;

11 porque en lengua de tartamudos, y en lengua extraña hablará a este pueblo,

12 a los cuales él dijo: Este [es] el reposo; con la cual podrán dar reposo al cansado; y éste [es] el refrigerio, mas no quisieron oír.

13 Pues la palabra del SEÑOR les será, mandamiento tras mandamiento, mandamiento tras mandamiento; renglón tras renglón, renglón tras renglón, [un] poquito allí, [otro] poquito allá; que vayan y caigan de espaldas, y se desmenucen, y se enreden, y sean presos.

14 Por tanto, varones burladores, que estáis enseñoreados sobre este pueblo, que está en Jerusalén, oíd la palabra del SEÑOR.

15 Porque habéis dicho: Pacto tenemos hecho con la muerte, y con la sepultura; hicimos acuerdo [que] cuando pasare el turbión del azote, no llegará a nosotros; porque pusimos nuestra acogida en mentira, y en la falsedad nos esconderemos;

16 por tanto, el Señor DIOS dice así: He aquí que yo fundo en Sion [una] piedra, piedra de fortaleza, de esquina, de precio, de cimiento cimentado; el que creyere, no se apresure.

17 Y ajustaré el juicio a cordel, y a nivel la justicia. Y granizo barrerá la acogida de la mentira, y aguas arrollarán el escondrijo.

18 Y será anulado vuestro pacto con la muerte, y vuestro acuerdo con el sepulcro no será firme; cuando pasare el turbión del azote, seréis de él hollados.

19 Luego que comenzare a pasar, él os arrebatará, porque de repente pasará, de día y de noche; y será que el espanto solamente haga entender lo oído. 20 Porque la cama [es tan] angosta que no basta, y la cubierta estrecha para recoger.

21 Porque el SEÑOR se levantará como en el monte Perazim, como en el valle de Gabaón se enojará; para hacer su obra, su extraña obra, y para hacer su operación, su extraña operación.

22 Por tanto, no os burléis ahora, para que no se aprieten [más] vuestras ataduras; porque consumación y destrucción sobre toda la tierra he oído del Señor DIOS de los ejércitos.

23 Estad atentos, y oíd mi voz; estad atentos, y oíd mi dicho.

24 El que ara para sembrar, ¿arará todo el día? ¿romperá y quebrará los terrones de la tierra?

25 Después que hubiere igualado su superficie, ¿no derramará la neguilla, sembrará el comino, pondrá el trigo por su orden, y la cebada en su señal, y la avena en su término?

26 Porque su Dios le enseña para saber juzgar, y le instruye,

27 Que la neguilla no se trillará con trillo, ni sobre el comino rodará rueda de carreta; mas que con [un] palo se sacude la neguilla, y el comino con [una] vara.

28 El pan se trilla; mas no siempre lo trillará, ni [lo] molerá con la rueda de su carreta; ni lo quebrantará con los dientes [de su trillo].

29 Aun [hasta] esto salió del SEÑOR de los ejércitos, para hacer maravilloso el consejo y engrandecer la sabiduría.

CAPÍTULO 29

1 ¡Ay de Ariel, ciudad donde habitó David! Añadid un año a otro, los corderos cesarán.

2 Mas yo pondré a Ariel en apretura, y será desconsolada y triste; y será a mí como Ariel.

3 Porque asentaré campo contra ti en derredor, y te combatiré con ingenios; y levantaré contra ti baluartes.

4 Entonces serás humillada; hablarás desde la tierra, y tu habla saldrá del polvo; y será tu voz de la tierra, como [voz] de pitón; y tu habla susurrará desde el polvo.

5 Mas la multitud de tus enemigos [que vendrán de lejos] será como polvo menudo, y la multitud de los fuertes como tamo que pasa; y será repentinamente, en un momento.

6 Del SEÑOR de los ejércitos serás visitada con truenos, con terremotos y con gran ruido, con torbellino y tempestad, y llama de fuego consumidor.

7 Y será como sueño de visión nocturna la multitud de todos los gentiles que pelearán contra Ariel; y todos los que pelearán contra ella, y sus ingenios; y los que la pondrán en apretura.

8 Y será como el que sueña que tiene hambre, y parece que come; mas cuando se despierta, su alma [está] vacía; y [como] el que sueña que tiene sed, y parece que bebe; mas cuando se despierta, se halla cansado, y su alma [todavía] sedienta; así será la multitud de todos los gentiles que pelearán contra el Monte de Sion.

9 Entonteceos, y entonteced; cegaos, y cegad; embriagaos, y no de vino; titubead, y no de sidra.

10 Porque el SEÑOR extendió sobre vosotros espíritu de sueño, y cerró vuestros ojos; cubrió [de sueño] vuestros profetas, y vuestros principales videntes.

11 Y es a vosotros toda visión como palabras de libro sellado, el cual si dieren al que sabe leer, y le dijeren: Lee ahora esto; él dirá: No puedo, porque está sellado.

12 Y si se diere el libro al que no sabe leer, y le diga: Lee ahora esto; él dirá, No sé leer.

13 Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se me sacrifica, y con sus labios me honra, mas su corazón [se] alejó de mí; y su culto con que me honra fue enseñado por mandamiento de hombres;

14 por tanto, he aquí que yo volveré a hacer [obra] admirable [entre] este pueblo con [un] milagro espantoso; porque la sabiduría de sus sabios se perderá, y la prudencia de sus prudentes se desvanecerá.

15 ¡Ay de los que se esconden del SEÑOR, encubriendo el consejo; y sus obras son en tinieblas, y dicen: ¿Quién nos ve, o quién nos conoce?

16 Vuestra subversión ciertamente será como el barro del alfarero. ¿La obra dirá de su hacedor: No me hizo? y ¿dirá el vaso de aquel que lo obró: No entendió?

17 ¿No será tornado de aquí a muy poco tiempo el Líbano en Carmelo [campo fertil], y el Carmelo no será estimado por bosque?

18 Y en aquel tiempo los sordos oirán las palabras del libro, y los ojos de los ciegos verán en medio de la oscuridad, y de las tinieblas.

19 Entonces los humildes crecerán en alegría en el SEÑOR; y los pobres de los hombres se gozarán en el Santo de Israel. 20 Porque el violento será acabado; y el escarnecedor será consumido; serán talados todos los que madrugaban a la iniquidad.

21 Los que hacían pecar al hombre en palabra; los que armaban lazo al que reprendía en la puerta; y torcieron lo justo en vanidad.

22 Por tanto, el SEÑOR que redimió a Abraham, dice así a la casa de Jacob: No será por ahora confundido Jacob, ni su rostro se pondrá pálido;

23 porque verá a sus hijos, obra de mis manos en medio de sí, que santificarán mi nombre; y santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel;

24 y los errados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.

CAPÍTULO 30

1 ¡Ay de los hijos que se apartan, dice el SEÑOR, para hacer consejo, y no de mí, para cubrirse con cobertura, y no por mi Espíritu, añadiendo pecado a pecado!

2 Parten para descender en Egipto, y no han preguntado [palabra de] mi boca, para fortificarse con la fuerza de Faraón, y poner su esperanza en la sombra de Egipto.

3 Mas la fortaleza de Faraón se os tornará en vergüenza; y la esperanza en la sombra de Egipto en confusión.

4 Cuando estarán sus príncipes en Zoán, y sus embajadores vinieron a Hanes,

5 Todos se avergonzarán con el pueblo [que] no les aprovechará, ni les ayudará, ni les traerá provecho; antes [les será] para vergüenza, y aun para confusión.

6 Carga de las bestias del Mediodía. Por tierra de aflicción y de angustia. Leones y leonas en ella. Basilisco y áspide volador, llevado sobre hombros de bestias sus riquezas, y sus tesoros sobre corcovas de camellos, a pueblo que no les aprovechará.

7 Ciertamente Egipto en vano e inútilmente dará ayuda; por tanto yo le di voces, que su fortaleza sería estarse quietos.

8 Ve, pues, ahora, y escribe esta [visión] en una tabla delante de ellos; y asiéntala en un libro, para que quede hasta el postrero día, para siempre, por todos los siglos.

9 Que este pueblo es rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quisieron oír la ley del SEÑOR;

10 Que dicen a los que ven: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad errores.

11 Dejad el camino, apartaos de la senda, haced apartar de nuestra presencia al Santo de Israel.

12 Por tanto, el Santo de Israel dice así: Porque desechasteis esta palabra, y confiasteis en violencia, y en iniquidad, y sobre éstas edificasteis,

13 por tanto, este pecado os será como [pared] abierta que se va a caer, [y como] corcova en muro alto, cuya caída viene súbita y repentinamente.

14 Y vuestro quebrantamiento, [será] como quebrantamiento de vaso de alfarero, [que] sin misericordia lo hacen pedazos; ni entre los pedazos se halla [un] tiesto para traer fuego del hogar, o para coger agua de [un] pozo.

15 Porque así dijo el Señor DIOS, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza; y no quisisteis,

16 Mas dijisteis: No, antes huiremos en caballos. Por tanto [vosotros] huiréis. Sobre ligeros cabalgaremos; por tanto, serán más ligeros vuestros perseguidores.

17 Un millar [huirá] a la amenaza de uno; a la amenaza de cinco huiréis [vosotros todos]; hasta que quedéis como mástil en la cumbre del monte; y como bandera sobre algún cabezo.

18 Por tanto, el SEÑOR [os] esperará para tener misericordia de vosotros, y por tanto será ensalzado teniendo de vosotros misericordia; porque el SEÑOR [es] Dios de juicio; bienaventurados todos los que a él esperan.

19 Ciertamente el pueblo morará en Sion, en Jerusalén; nunca más llorarás; el que tiene misericordia tendrá misericordia de ti; al oír la voz de tu clamor te responderá. 20 Mas el Señor os dará pan de congoja y agua de angustia; tu lluvia nunca más te será quitada, mas tus ojos verán tu lluvia.

21 Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este [es] el camino, andad por él; para que no echéis a la mano derecha, y para que no echéis a la mano izquierda.

22 Entonces profanarás la cobertura de tus esculturas de plata, y la protección de tu vaciadizo de oro; las apartarás como [trapo de] menstruo; ¡Sal fuera! les dirás.

23 Entonces dará lluvia a tu sementera, cuando sembrares la tierra; y pan del fruto de la tierra; y será fértil y grueso; y tus ganados en aquel tiempo serán apacentados en anchas dehesas.

24 Tus bueyes y tus asnos que labran la tierra, comerán grano limpio, el cual será aventado con pala y zaranda.

25 Y sobre todo monte alto, y sobre todo collado subido, [habrá] ríos, [y] corrientes de aguas, el día de la gran matanza, cuando caerán las torres.

26 Y la luz de la luna será como la luz del Sol; y la luz del Sol siete veces mayor, como la luz de siete días, el día que soldará el SEÑOR la quebradura de su pueblo, y curará la llaga de su herida.

27 He aquí que el nombre del SEÑOR viene de lejos: su rostro encendido, y grave de sufrir; sus labios llenos de ira; y su lengua, como fuego que consume.

28 Y su Espíritu, como arroyo que sale de madre, partirá hasta el cuello, para zarandear [a] los gentiles con criba de vanidad; y [poner] freno que [les] haga errar en las quijadas de los pueblos.

29 Vosotros tendréis canción, como en noche [en la cual] se celebra Pascua; y alegría de corazón, como el que va con flauta, para venir al Monte del SEÑOR, al Fuerte de Israel.

30 Y el SEÑOR hará oír la potencia de su voz; y hará ver el descender de su brazo, con furor de rostro, y llama de fuego consumidor, con dispersión, con avenida, y piedra de granizo.

31 Porque Assur, que hirió con palo, con la voz del SEÑOR será quebrantado.

32 Y en todo [mal] paso habrá báculo, que el SEÑOR hará hincar sobre él con tamboriles y vihuelas; y con fuerza del cielo peleará contra ella.

33 Porque Tofet está diputada desde ayer para el rey [de Babilonia], también está aparejada; la cual ahondó y ensanchó su hoguera de fuego, y mucha leña. [El] soplo del SEÑOR, como arroyo de azufre, que la encienda.

CAPÍTULO 31

1 ¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda; y confían en caballos; y en carros ponen su esperanza, porque son muchos; y en caballeros, porque son valientes; y no miraron al Santo de Israel, ni buscaron al SEÑOR!

2 Mas él también es sabio, para guiar el mal, ni hará mentirosas sus palabras. Se levantará, pues, contra la casa de los malignos, y contra el auxilio de los obradores de iniquidad.

3 Y el egipcio hombre es, no Dios; y sus caballos carne, y no espíritu, de manera que al extender el SEÑOR su mano, caerá el ayudador, y caerá el ayudado, y todos ellos desfallecerán a una.

4 Porque el SEÑOR me dijo a mí de esta manera: Como el león, y el cachorro del león, brama sobre su presa, contra el cual, si se llega cuadrilla de pastores, no temerá por sus voces, ni se acobardará por el tropel de ellos; así el SEÑOR de los ejércitos descenderá a pelear por el Monte de Sion, y por su collado.

5 Como las aves que vuelan, así amparará el SEÑOR de los ejércitos a Jerusalén, amparando, librando, pasando, y salvando.

6 Convertíos a aquel contra quien [os] habéis profundamente rebelado, oh hijos de Israel.

7 Porque en aquel día arrojará el hombre los ídolos de su plata, y los ídolos de su oro, que os hicieron vuestras manos pecadoras.

8 Entonces caerá el Assur por espada no de varón; y cuchillo, no de hombre lo consumirá; y huirá de la presencia de la espada, y sus jóvenes desmayarán.

9 Y de miedo se pasará a su fortaleza; y sus príncipes tendrán pavor de la bandera, dice el SEÑOR, al cual [hay] fuego en Sion, y al cual [hay] horno en Jerusalén.

CAPÍTULO 32

1 He aquí que para justicia reinará [un] rey; y príncipes presidirán para juicio.

2 Y será aquel Varón como escondedero contra el viento, y como acogida contra el turbión; como riberas de aguas en [tierra de] sequedad, como sombra de gran peñasco en tierra calurosa.

3 No se cegarán entonces los ojos de los que ven, y los oídos de los oyentes oirán [atentos].

4 Y el corazón de los tontos entenderá para saber, y la lengua de los tartamudos será desenvuelta para hablar claramente.

5 El mezquino nunca más será llamado liberal, ni será dicho generoso el avariento.

6 Porque el mezquino hablará mezquindades, y su corazón fabricará iniquidad, para hacer la impiedad; y para hablar escarnio contra el SEÑOR; dejando vacía el alma hambrienta, y quitando la bebida al sediento.

7 Cierto los avaros malas medidas [tienen]; él maquina pensamientos para enredar a los simples con palabras cautelosas; y para hablar en juicio [contra] el pobre.

8 Mas el liberal pensará liberalidades; y por liberalidades subirá.

9 Mujeres reposadas, levantaos; oíd mi voz; mujeres confiadas, escuchad mi razón.

10 Días y años tendréis espanto, oh confiadas; porque la vendimia faltará, y la cosecha no acudirá.

11 Temblad, oh reposadas; turbaos, oh confiadas. Despojaos, desnudaos, ceñid los lomos [con cilicio].

12 Sobre los pechos lamentarán por los campos deleitosos, por la vid fértil.

13 Sobre la tierra de mi pueblo subirán espinas y cardos; y aun sobre todas las casas de placer en la ciudad de alegría.

14 Porque los palacios serán desiertos, el estruendo de la ciudad cesará; las torres y fortalezas se tornarán cuevas para siempre, donde descansen asnos monteses, y ganados hagan majada,

15 hasta que sobre nosotros sea derramado espíritu de lo alto, y el desierto se torne en campo labrado; y el campo labrado sea estimado por bosque.

16 Y habitará el juicio en el desierto, y en el campo labrado asentará la justicia.

17 Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de justicia, reposo y seguridad para siempre.

18 Y mi pueblo habitará en morada de paz: y en habitaciones seguras, y en refrigerios de reposo.

19 Y el granizo, cuando descendiere, [será] en los montes; y la ciudad será del todo abatida. 20 Dichosos vosotros los que sembráis sobre todas [las] aguas; los que aréis con buey y con asno.

CAPÍTULO 33

1 ¡Ay de ti, el que saqueas, y nunca fuiste saqueado; el que haces deslealtad, y que nadie la hizo contra ti! Cuando acabares de saquear, serás tú [también] saqueado; y cuando acabares de hacer deslealtad, se hará [también] contra ti.

2 Oh SEÑOR, ten misericordia de nosotros, [a] ti esperamos; [tú que] fuiste fortaleza de su pueblo al principio, sé también nuestra salud en tiempo de la tribulación.

3 [Los] pueblos huyeron de la voz del estruendo; [los] gentiles fueron esparcidos, cuando tú te levantas [contra ellos].

4 Mas vuestra presa será cogida [como] cuando cogen las orugas; correrá sobre ellos como de una a otra parte corren las langostas.

5 Será ensalzado el SEÑOR, el cual mora en las alturas; [porque] llenó a Sion de juicio y de justicia.

6 Y reinarán en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y la fuerza de la salvación; el temor del SEÑOR [será] su tesoro.

7 He aquí, que sus embajadores darán voces afuera, los mensajeros de paz llorarán amargamente.

8 Las calzadas serán deshechas; cesaron los caminantes; anuló la alianza, aborreció las ciudades, tuvo en nada los hombres.

9 Se enlutó, enfermó la tierra; el Líbano se avergonzó, y fue cortado; Sarón fue tornado como desierto. Basán, y [el] Carmelo fueron sacudidos.

10 Ahora me levantaré, dice el SEÑOR; ahora seré ensalzado, ahora seré engrandecido.

11 Concebisteis hojarascas, daréis a luz aristas; el soplo de vuestro fuego os consumirá.

12 Y los pueblos serán [como] cal quemada, [como] espinas cortadas serán quemadas con fuego.

13 Oíd, los que estáis lejos, lo que he hecho; [y vosotros los] cercanos, conoced mi potencia.

14 Los pecadores se asombraron en Sion, espanto sobrecogió a los hipócritas. ¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas?

