# Sagradas Escrituras Version Antigua

## Part 91

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22 El SEÑOR me poseyó en el principio de su camino, desde entonces, antes de sus obras.

23 Eternalmente tuve el principado, desde el principio, antes de la tierra.

24 Antes de los abismos fui engendrada; antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.

25 Antes que los montes fuesen fundados, antes de los collados, era yo engendrada;

26 no había aún hecho la tierra, ni las campiñas, ni el principio del polvo del mundo.

27 Cuando componía los cielos, allí estaba yo; cuando señalaba por compás la sobrefaz del abismo;

28 cuando afirmaba los cielos arriba, cuando afirmaba las fuentes del abismo;

29 cuando ponía al mar su estatuto, y a las aguas, que no pasasen su mandamiento; cuando señalaba los fundamentos de la tierra;

30 con él estaba yo ordenándolo todo; y fui su delicia todos los días, teniendo solaz delante de él en todo tiempo.

31 Tengo solaz en la redondez de su tierra; y mis solaces son con los hijos de los hombres.

32 Ahora, pues, hijos, oídme; y bienaventurados los que guardaren mis caminos.

33 Escuchad al castigo, y sed sabios; y no lo menospreciéis.

34 Bienaventurado el hombre que me oye, trasnochando a mis puertas cada día, guardando los umbrales de mis entradas.

35 Porque el que me hallare, hallará la vida; y alcanzará la voluntad del SEÑOR.

36 Mas el que peca contra mí, defrauda su alma; todos los que me aborrecen, aman la muerte.

CAPÍTULO 9

1 La sabiduría edificó su casa, labró sus siete columnas;

2 mató su víctima, templó su vino, y puso su mesa.

3 Envió sus criadas; sobre lo más alto de la ciudad clamó:

4 cualquier simple, venga acá. A los faltos de entendimiento ([o de corazón]) dijo:

5 Venid, comed mi pan, y bebed del vino que yo he templado.

6 Dejad las simplezas, y vivid; y andad por el camino de la inteligencia.

7 El que castiga al burlador, afrenta se acarrea; el que reprende al impío, [se atrae] mancha.

8 No castigues al burlador, para que no te aborrezca; castiga al sabio, y te amará.

9 Da al sabio, y será más sabio; enseña al justo, y acrecerá su saber.

10 El temor del SEÑOR [es] el principio de la sabiduría; y la ciencia de lo santo [es] inteligencia.

11 Porque por mí se aumentarán tus días, y años de vida se te añadirán.

12 Si fueres sabio, para ti lo serás; mas si fueres burlador, pagarás tú solo.

13 La mujer loca, alborotadora, simple e ignorante;

14 se sienta en [una] silla a la puerta de su casa, en lo alto de la ciudad,

15 para llamar a los que pasan por el camino; a los que enderecen sus caminos:

16 Cualquier simple, venga acá. A los faltos de entendimiento dijo:

17 Las aguas hurtadas son dulces, y el pan comido en oculto es suave.

18 Y no saben que allí están los muertos; [que] sus convidados están en los profundos de la sepultura.

CAPÍTULO 10

1 (Las parábolas de Salomón.) El hijo sabio alegra al padre; y el hijo loco es tristeza a su madre.

2 Los tesoros de maldad no serán de provecho; mas la justicia libra de la muerte.

3 El SEÑOR no dejará hambrear el alma del justo; mas la iniquidad lanzará a los impíos.

4 La mano negligente hace pobre; mas la mano de los diligentes enriquece.

5 El que recoge en el verano es hijo entendido; el que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.

6 Bendita [es] la cabeza del justo; mas la boca de los impíos cubre [la] iniquidad.

7 La memoria del justo será bendita; mas el nombre de los impíos hederá.

8 El sabio de corazón recibirá los mandamientos; mas el que habla locuras caerá.

9 El que camina en integridad, anda confiado; mas el que pervierte sus caminos, será quebrantado.

10 El que guiña el ojo acarrea tristeza; y el que habla locuras caerá.

11 Vena de vida es la boca del justo; mas la boca de los impíos cubre la iniquidad.

12 El odio despierta las rencillas; mas la caridad cubre todas las maldades.

13 En los labios del prudente se halla sabiduría; y [es] vara a las espaldas del falto de entendimiento.

14 Los sabios guardan la sabiduría; mas la boca del loco [es] calamidad cercana.

15 Las riquezas del rico [son] su ciudad fuerte; y el desmayo de los pobres [es] su pobreza.

16 La obra del justo [es] para vida; mas el fruto del impío es para pecado.

17 Camino a la vida [es] guardar el castigo; mas el que deja la reprensión, yerra.

18 El que encubre el odio [es de] labios mentirosos; y el que echa mala fama [es] loco.

19 En las muchas palabras no falta rebelión; mas el que refrena sus labios es prudente. 20 Plata escogida [es] la lengua del justo; mas el entendimiento ([o corazón]) de los impíos es como nada.

21 Los labios del justo apacientan a muchos; mas los locos con falta de entendimiento mueren.

22 La bendición del SEÑOR es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.

23 Hacer abominación es como risa al loco; mas la sabiduría recrea al varón de entendimiento.

24 Lo que el impío teme, eso le vendrá; mas [Dios] da a los justos lo que desean.

25 Cuando pasare el torbellino, el malo no será; mas el justo, fundado para siempre.

26 Como el vinagre a los dientes, y como el humo a los ojos, así [es] el perezoso a los que lo envían.

27 El temor del SEÑOR aumentará los días; mas los años de los impíos serán acortados.

28 La esperanza de los justos [es] alegría; mas la esperanza de los impíos perecerá.

29 El camino del SEÑOR [es] fortaleza al perfecto; pero [es] espanto a los que obran maldad.

30 El justo eternalmente no será removido; mas los impíos no habitarán la tierra.

31 La boca del justo producirá sabiduría; mas la lengua perversa será cortada.

32 Los labios del justo conocerán la voluntad [de Dios]; mas la boca de los impíos habla perversidades.

CAPÍTULO 11

1 El peso falso abominación [es] al SEÑOR; mas la pesa cabal le agrada.

2 [Cuando] vino la soberbia, vino también la deshonra; mas con los humildes es la sabiduría.

3 La perfección de los rectos los encaminará; mas la perversidad de los pecadores los echará a perder.

4 No aprovecharán las riquezas en el día de la ira; mas la justicia librará de la muerte.

5 La justicia del perfecto enderezará su camino; mas el impío por su impiedad caerá.

6 La justicia de los rectos los librará; mas los pecadores en su pecado serán presos.

7 Cuando muere el hombre impío, perece [su] esperanza; y la esperanza de los malos perecerá.

8 El justo es librado de la tribulación; mas el impío entra en lugar suyo.

9 El hipócrita con la boca daña a su prójimo; mas los justos son librados con la sabiduría.

10 En el bien de los justos la ciudad se alegra; mas cuando los impíos perecen, hay fiestas.

11 Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida; mas por la boca de los impíos ella será trastornada.

12 El que carece de entendimiento, menosprecia a su prójimo; mas el hombre prudente calla.

13 El que anda en chismes, descubre el secreto; mas el de espíritu fiel encubre la cosa.

14 Cuando faltaren la inteligencia, caerá el pueblo; mas en la multitud de consejeros [hay] salud.

15 Con ansiedad será afligido el que fiare al extraño; mas el que aborreciere las fianzas vivirá confiado.

16 La mujer graciosa tendrá honra; y los fuertes tendrán riquezas.

17 A su alma hace bien el hombre misericordioso; mas el cruel atormenta su carne.

18 El impío hace obra falsa; mas el que sembrare justicia, tendrá galardón firme.

19 Como la justicia [es] para vida, así el que sigue el mal [es] para su muerte. 20 Abominación [son] al SEÑOR los perversos de corazón; mas los perfectos de camino le son agradables.

21 Por más pactos que tenga hechos con la muerte, el malo no será absuelto; mas la simiente de los justos escapará.

22 Zarcillo de oro en la nariz del puerco [es] la mujer hermosa y apartada de razón.

23 El deseo de los justos solamente [es] bueno; mas la esperanza de los impíos [es] enojo.

24 Hay [quienes] reparten, y [les] es añadido más; y [hay quienes] retienen más de lo que es justo, mas vienen a pobreza.

25 El alma de bendición [a los demás] será engordada; y el que saciare, él también será saciado.

26 Al que retiene el grano, el pueblo lo maldecirá; mas bendición será sobre la cabeza del que vende.

27 El que madruga al bien, hallará favor; mas al que busca el mal, [éste] le vendrá.

28 El que confía en sus riquezas, caerá; mas los justos reverdecerán como ramos.

29 El que turba su casa heredará viento; y el loco será siervo del sabio de corazón.

30 El fruto del justo [es] árbol de vida; y el que gana almas, es sabio.

31 Ciertamente el justo será recompensado en la tierra; ¡cuánto más el impío y [el] pecador!

CAPÍTULO 12

1 El que ama el castigo ama la sabiduría; mas el que aborrece la reprensión, es carnal.

2 El bueno alcanzará favor del SEÑOR; mas él condenará al hombre de malos pensamientos.

3 El hombre no se afirmará por medio de la impiedad; mas la raíz de los justos no será movida.

4 La mujer virtuosa es corona de su marido; mas la mala, como carcoma en sus huesos.

5 Los pensamientos de los justos son rectitud; mas las astucias de los impíos, engaño.

6 Las palabras de los impíos son para asechar la sangre; mas la boca de los rectos los librará.

7 Dios trastornará a los impíos, y no serán más; pero la casa de los justos permanecerá.

8 Según su sabiduría es alabado el hombre; mas el perverso de corazón será menospreciado.

9 Mejor es el que se menosprecie y se hace siervo, que el que se precia, y carece de pan.

10 El justo tiene misericordia [aun] a su bestia; mas las piedad de los impíos [es] crueldad.

11 El que labra su tierra, se saciará de pan; mas el que sigue [a] los vagabundos [es] falto de entendimiento.

12 Desea el impío la red de los malos; mas la raíz de los justos dará fruto.

13 El impío es enredado en la prevaricación de sus labios; mas el justo saldrá de la tribulación.

14 El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; y la paga de las manos del hombre le será dada.

15 El camino del loco [es] derecho en su opinión; mas el que escucha al consejo [es] sabio.

16 El loco al momento da a conocer su ira; mas el que cubre la injuria [es] cuerdo.

17 El que habla verdad, declara justicia; mas el testigo mentiroso, engaño.

18 Hay [quienes] hablan como dando estocadas de espada; mas la lengua de los sabios [es] medicina.

19 El labio de [la] verdad permanecerá para siempre; mas la lengua de mentira por un momento. 20 Engaño hay en el corazón de los que piensan mal; mas alegría en el de los que piensan bien.

21 Ninguna iniquidad alcanzará al justo; mas los impíos serán llenos de mal.

22 Los labios mentirosos son abominación al SEÑOR; mas los obradores de [la] verdad su contentamiento.

23 El hombre cuerdo encubre su sabiduría; mas el corazón de los locos publica la locura.

24 La mano de los diligentes se enseñoreará; mas la negligencia será tributaria.

25 El cuidado congojoso en el corazón del hombre, lo abate; mas la buena palabra lo alegra.

26 El justo hace reflexionar a su prójimo; mas el camino de los impíos les hace errar.

27 El engañoso ni [aun] asará su caza; mas el haber del hombre diligente [es] precioso.

28 En la vereda de la justicia [está] la vida; y el camino de su vereda no [es] muerte.

CAPÍTULO 13

1 El hijo sabio [toma] el castigo del padre; mas el burlador no escucha la reprensión.

2 Del fruto de [su] boca el hombre comerá bien; mas el alma de los prevaricadores morirá de hambre.

3 El que guarda su boca guarda su alma; mas el que [mucho] abre sus labios tendrá calamidad.

4 El alma del perezoso desea, y nada alcanza; mas el alma de los diligentes será engordada.

5 El justo aborrece la palabra de mentira; mas el impío se hace odioso y abominable.

6 La justicia guarda al de perfecto camino; mas la impiedad trastornará al pecador.

7 Hay [quienes] se hacen ricos, y no [tienen] nada; y [hay quienes] se hacen pobres, y [tienen] muchas riquezas.

8 La redención de la vida del hombre [es] sus riquezas; [pero] el pobre no oye censuras.

9 La luz de los justos se alegrará; mas se apagará la candela de los impíos.

10 Ciertamente la soberbia dará a luz contienda; mas con los avisados [es] la sabiduría.

11 Las riquezas de vanidad disminuirán; pero el que recoje trabajando las se aumentará.

12 La esperanza que se prolonga, es tormento del corazón; mas árbol de vida [es] el deseo cumplido.

13 El que menosprecia la palabra, perecerá por ello; mas el que teme el mandamiento, será recompensado.

14 La ley al sabio [es] manantial de vida, para apartarse de los lazos de la muerte.

15 El buen entendimiento conciliará gracia; mas el camino de los prevaricadores [es] duro.

16 Todo [hombre] cuerdo obra con sabiduría; mas el loco manifestará [su] locura.

17 El mal mensajero caerá en mal; mas el mensajero fiel [es] medicina.

18 Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el castigo; mas el que guarda la corrección, será honrado.

19 El deseo cumplido deleita el alma; pero apartarse del mal [es] abominación a los locos. 20 El que anda con los sabios, sabio será; mas el que se allega a los locos, será destruido.

21 Mal perseguirá a los pecadores; mas a los justos les será bien retribuido.

22 El bueno dejará herencia [a] los hijos de los hijos; y el haber del pecador, para el justo está guardado.

23 En el barbecho de los pobres [hay] mucho pan; mas se pierde por falta de juicio.

24 El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, madruga a castigarlo.

25 El justo come hasta saciar su alma; mas el vientre de los impíos tendrá necesidad.

CAPÍTULO 14

1 La mujer sabia edifica su casa; mas la loca con sus manos la derriba.

2 El que camina en su rectitud teme al SEÑOR; mas el pervertido en sus caminos lo menosprecia.

3 En la boca del loco está la vara de la soberbia; mas los labios de los sabios los guardarán.

4 Sin bueyes el alfolí [está] limpio; mas por la fuerza del buey [hay] abundancia de pan.

5 El testigo verdadero no mentirá; mas el testigo falso hablará mentiras.

6 El burlador buscó la sabiduría, y no [la halló]; mas la sabiduría al hombre entendido [viene] fácil.

7 Vete de delante del hombre loco, [pues] no le conociste labios de ciencia.

8 La sabiduría del cuerdo [es] entender su camino; mas la locura de los locos [es] engaño.

9 Los locos se hablan pecado; mas entre los rectos hay amor.

10 El corazón conoce la amargura de su alma; y extraño no se entremeterá en su alegría.

11 La casa de los impíos será asolada; mas la tienda de los rectos florecerá.

12 Hay camino que al hombre parece derecho; pero su fin [son] caminos de muerte.

13 Aun en la risa [el burlador] tendrá dolor [en] el corazón; y el término de aquella alegría [es] congoja.

14 De sus caminos será harto el desviado de corazón; y el hombre de bien [será apartado] de él.

15 El simple cree a toda palabra; mas el entendido entiende sus pasos.

16 El sabio teme, y se aparta del mal; mas el loco se arrebata, y confía.

17 El que presto se enoja, hará locura; y el hombre malicioso será aborrecido.

18 Los simples heredarán la locura; mas los cuerdos se coronarán de sabiduría.

19 Los malos se inclinarán delante de los buenos, y los impíos a las puertas del justo. 20 El pobre es odioso aun a su amigo; pero muchos son los que aman al rico.

21 El pecador menosprecia a su prójimo; mas el que tiene misericordia de los pobres, es bienaventurado.

22 ¿No yerran los que piensan mal? Pero los que piensan bien alcanzarán misericordia y verdad.

23 En toda labor hay fruto; mas el hablar y no hacer, empobrece.

24 La corona de los sabios es su sabiduría; mas lo que distingue a los locos [es su] locura.

25 El testigo verdadero libra las almas; mas el engañoso hablará mentiras.

26 En el temor del SEÑOR [está] la fuerte confianza; y [allí] sus hijos tendrán esperanza.

27 El temor del SEÑOR [es] manantial de vida, para ser apartado de los lazos de la muerte.

28 En la multitud del pueblo [está] la gloria del rey; y en la falta del pueblo la flaqueza del príncipe.

29 El que tarde se aíra, [es] grande de entendimiento; mas el corto de espíritu engrandece la locura.

30 El corazón apacible [es] vida a la carne; mas la envidia, pudrimiento de huesos.

31 El que oprime al pobre, afrenta a su Hacedor; mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra.

32 Por su maldad será lanzado el impío; mas el justo en su muerte tiene esperanza.

33 En el corazón del cuerdo reposará la sabiduría; y es [dado a] conocer en medio de los locos.

34 La justicia engrandece un pueblo; mas el pecado es afrenta de las naciones.

35 La benevolencia del rey [es] para con el siervo entendido; mas su enojo [contra] el que [lo] avergüenza.

CAPÍTULO 15

1 La respuesta suave quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor.

2 La lengua de los sabios adornará la sabiduría; mas la boca de los locos hablará locura.

3 Los ojos del SEÑOR están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos.

4 La sana lengua [es] árbol de vida; mas la perversidad en ella [es] una brecha en el espíritu.

5 El loco menosprecia el castigo de su padre; mas el que guarda la corrección, saldrá cuerdo.

6 En la casa del justo hay gran provisión; pero turbación en los frutos del impío.

7 Los labios de los sabios esparcen sabiduría; mas no así el corazón de los locos.

8 El sacrificio de los impíos [es] abominación al SEÑOR; mas la oración de los rectos es su gozo.

9 Abominación [es] al SEÑOR el camino del impío; mas él ama al que sigue justicia.

10 El castigo es molesto al que deja el camino; mas el que aborreciere la corrección, morirá.

11 El infierno y la perdición [están] delante del SEÑOR; ¡cuánto más los corazones de los hombres!

12 El burlador no ama al que le corrige; ni se allega a los sabios.

13 El corazón alegre hermosea el rostro; mas por el dolor de corazón el espíritu se abate.

14 El corazón entendido busca la sabiduría; mas la boca de los locos pace locura.

15 Todos los días del pobre son trabajosos; mas el [de] buen corazón [tiene] un convite continuo.

16 Mejor [es] lo poco con el temor del SEÑOR, que el gran tesoro donde hay turbación.

17 Mejor [es] la comida de legumbres donde hay amor, que de buey engordado donde hay odio.

18 El hombre iracundo revolverá contiendas; mas el que tarde se enoja, apaciguará la rencilla.

19 El camino del perezoso [es] como seto de espinos; mas la vereda de los rectos [como una] calzada. 20 El hijo sabio alegra al padre; mas el hombre loco menosprecia a su madre.

21 La locura es alegría al falto de entendimiento; mas el hombre entendido enderezará [su] caminar.

22 Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; mas en la multitud de consejeros se afirman.

23 El hombre se alegra con la respuesta de su boca; y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!

24 El camino de la vida [es] cuesta arriba al entendido, para apartarse del infierno abajo.

25 El SEÑOR asolará la casa de los soberbios; mas él afirmará la heredad de la viuda.

26 Abominación son al SEÑOR los pensamientos del malo; mas el hablar de los limpios es limpio.

27 Alborota su casa el codicioso; mas el que aborrece las dádivas vivirá.

28 El corazón del justo piensa para responder; mas la boca de los impíos derrama malas cosas.

29 Lejos está el SEÑOR de los impíos; mas él oye la oración de los justos.

30 La luz de los ojos alegra el corazón; y la buena fama engorda los huesos.

31 La oreja que escucha la corrección de vida, entre los sabios morará.

32 El que tiene en poco el castigo, menosprecia su alma; mas el que escucha la corrección, tiene corazón [entendido].

33 El temor del SEÑOR [es] enseñanza de sabiduría; y delante de la honra [está] la humildad.

CAPÍTULO 16

1 Del hombre [son] las preparaciones del corazón; mas del SEÑOR la respuesta de la lengua.

2 Todos los caminos del hombre son limpios en su opinión; mas el SEÑOR pesa los espíritus.

3 Encomienda al SEÑOR tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.

4 Todas las cosas ha hecho el SEÑOR por sí mismo, y aun al impío para el día malo.

5 Abominación es al SEÑOR todo altivo de corazón; el pacto [que él haga], no será sin castigo.

6 Por misericordia y verdad será purgado el pecado; y con el temor del SEÑOR se aparta del mal.

7 Cuando los caminos del hombre son agradables al SEÑOR, aun a sus enemigos hacen estar en paz con él.

8 Mejor es lo poco con justicia, que la muchedumbre de frutos con injusticia.

9 El corazón del hombre piensa su camino; mas el SEÑOR endereza sus pasos.

10 Sentencia divina [está] en los labios del rey; en juicio no prevaricará su boca.

11 Peso y balanzas de juicio son del SEÑOR; obra suya [son] todas las pesas de la bolsa.

12 Abominación es a los reyes hacer impiedad; porque con justicia será afirmado el trono.

13 Los labios justos [son] el contentamiento de los reyes; y aman al que habla lo recto.

14 La ira del rey [es] mensajero de muerte; mas el hombre sabio la evitará.

15 En la luz del rostro del rey está la vida; y su benevolencia [es] como nube de lluvia tardía.

16 Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; y adquirir inteligencia vale más que la plata.

17 El camino de los rectos [es] apartarse del mal; el que guarda su camino guarda su alma.

18 Antes del quebrantamiento [es] la soberbia; y antes de la caída la altivez de espíritu.

19 Mejor es humillar el espíritu con los humildes, que partir despojos con los soberbios. 20 El entendido en la palabra, hallará el bien; y bienaventurado el que confía en el SEÑOR.

21 El sabio de corazón es llamado entendido; y la dulzura de labios aumentará la doctrina.

22 Manantial de vida [es] el entendimiento al que lo posee; mas la erudición de los locos es locura.

23 El corazón del sabio hace prudente su boca; y con sus labios aumenta la doctrina.

24 Panal de miel son los dichos suaves; suavidad al alma y medicina a los huesos.

25 Hay camino [que es] derecho al parecer del hombre, mas su salida [son] caminos de muerte.

26 El alma del que trabaja, trabaja para sí; porque su boca le constriñe.

27 El hombre perverso cava [en busca del] mal; y en sus labios [hay] como llama de fuego.

28 El hombre perverso levanta contienda; y el chismoso aparta los príncipes.

29 El hombre malo lisonjea a su prójimo, y le hace andar por el camino no bueno;

30 cierra sus ojos para pensar perversidades; mueve sus labios, efectúa el mal.

31 Corona de honra [es] la vejez, [si] se hallará en el camino de justicia.

32 Mejor es el que tarde se aíra que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.

33 La suerte se echa en el regazo; mas del SEÑOR es el juicio de ella.

CAPÍTULO 17

1 Mejor es un bocado seco, y en paz, que la casa de contienda llena de sacrificios [de fiesta].

2 El siervo prudente se enseñoreará del hijo que deshonra, y entre los hermanos compartirá la herencia.

3 El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; mas el SEÑOR prueba los corazones.

4 El malo está atento al labio inicuo; y el mentiroso escucha a la lengua maldiciente.

5 El que escarnece al pobre, afrenta a su Hacedor; y el que se alegra en la calamidad [ajena], no quedará sin castigo.

6 Corona de los viejos son los hijos de los hijos; y la honra de los hijos, sus padres.

7 No conviene al loco la altilocuencia; ¡cuánto menos al príncipe el labio mentiroso!

8 Piedra preciosa [es] el cohecho en ojos de sus dueños; a donde quiera que se vuelve, da prosperidad.

9 El que cubre la prevaricación, busca [el] amor; mas el que reitera el asunto, aparta los amigos.

10 Aprovecha la reprensión en el entendido, más que cien azotes en el loco.

11 El rebelde no busca sino mal; y mensajero cruel será enviado contra él.

12 [Mejor es que] se encuentre un hombre con una osa a la cual han robado sus cachorros, que con un loco en su locura.

13 El que da mal por bien, no se apartará [el] mal de su casa.

14 Soltar las aguas ([hablar precipitadamente]) [es] el principio de la contienda; pues, antes que se revuelva el pleito, déjalo.

15 El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos por igual son abominación al SEÑOR.

16 ¿De qué sirve el precio en la mano del loco para comprar sabiduría, no teniendo corazón [para entender]?

