# Sagradas Escrituras Version Antigua

## Part 86

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17 Sea tu mano sobre el varón de tu diestra, sobre el hijo del hombre que corroboraste para ti.

18 Así no nos volveremos de ti; nos darás vida, e invocaremos tu Nombre.

19 Oh SEÑOR, Dios de los ejércitos, haznos tornar; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

CAPÍTULO 81

1 Al Vencedor: sobre Gitit: Salmo de Asaf. Cantad a Dios, fortaleza nuestra; al Dios de Jacob celebrad con júbilo.

2 Tomad la canción, y tañed el adufe, el arpa de alegría con el salterio.

3 Tocad la trompeta en la nueva luna, en el tiempo señalado, en el día de nuestra fiesta solemne.

4 Porque estatuto [es] de Israel, ordenanza del Dios de Jacob.

5 Por testimonio en José lo ha constituido, cuando salió por la tierra de Egipto; [donde] oí lenguaje que no entendía.

6 Aparté su hombro de debajo de la carga; sus manos se quitaron [de hacer obras] de barro.

7 En la calamidad clamaste, y [yo] te libré; te respondí en el secreto del trueno; te probé sobre las aguas de Meriba. (Selah.)

8 Oye, pueblo mío y te protestaré. Israel, si me oyeres,

9 no habrá en ti dios ajeno, ni te encorvarás a dios extraño.

10 Yo [soy] el SEÑOR tu Dios, que te hice subir de la tierra de Egipto; abre tu boca, y [yo] la llenaré.

11 Mas mi pueblo no oyó mi voz, e Israel no me quiso a mí.

12 Los dejé por tanto a la dureza de su corazón; caminaron en sus consejos.

13 ¡Oh, si mi pueblo me oyera, si Israel anduviera en mis caminos!

14 En [una] nada derribara [yo] sus enemigos, y volviera mi mano sobre sus adversarios.

15 Los aborrecedores del SEÑOR se le hubieran sometido; y el tiempo de ellos fuera para siempre.

16 Y [Dios] les hubiera sustentado con lo mejor del trigo; y de miel de la piedra te hubiera saciado.

CAPÍTULO 82

1 Salmo de Asaf. Dios está en la congregación de los poderosos; en medio de los dioses juzga.

2 ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, y aceptaréis las personas de los impíos? (Selah.)

3 Haced derecho al pobre y al huérfano; haced justicia al pobre y al menesteroso.

4 Librad al pobre y al menesteroso; libradlo de mano de los impíos.

5 No saben, no entienden, andan en tinieblas; vacilan todos los cimientos de la tierra.

6 Yo dije: Vosotros [sois] dioses. Y todos vosotros hijos del Altísimo.

7 Pero como hombres moriréis. Y caeréis como cualquiera de los tiranos.

8 Levántate, oh Dios, juzga la tierra; porque tú heredarás todos los gentiles.

CAPÍTULO 83

1 Canción: Salmo de Asaf. Oh Dios, no guardes silencio; no calles, oh Dios, ni te estés quieto.

2 Porque he aquí que braman tus enemigos; y tus aborrecedores han alzado cabeza.

3 Sobre tu pueblo han consultado astuta y secretamente, y han entrado en consejo contra tus escondidos.

4 Han dicho: Venid, y cortémoslos de ser pueblo, y no haya más memoria del nombre de Israel.

5 Por esto han conspirado de corazón a una, contra ti han hecho liga;

6 las tiendas de los idumeos y de los ismaelitas, Moab y los agarenos;

7 Gebal, Amón, y Amalec; Palestina con los habitadores de Tiro.

8 También el assur se ha juntado con ellos; Son por brazo a los hijos de Lot. (Selah.)

9 Hazles como a Madián; Como a Sísara, como a Jabín en el arroyo de Cisón;

10 [que] perecieron en Endor, fueron hechos muladar de la tierra.

11 Pon a ellos [y] a sus capitanes como a Oreb y como a Zeeb; como a Zeba y como a Zalmuna, a todos sus príncipes;

12 que han dicho: Heredemos para nosotros las moradas de Dios.

13 Dios mío, ponlos como a torbellino; como a hojarascas delante del viento.

14 Como fuego que quema el monte, como llama que abrasa las breñas.

15 Persíguelos así con tu tempestad, y asómbralos con tu torbellino.

16 Llena sus rostros de vergüenza; y busquen tu Nombre, oh SEÑOR.

17 Sean afrentados y turbados para siempre; y sean deshonrados, y perezcan.

18 Y conozcan que tu nombre [es] el SEÑOR; [tú] solo Altísimo sobre toda la tierra.

CAPÍTULO 84

1 Al Vencedor: sobre Gitit: A los hijos de Coré. Salmo. ¡Cuán amables son tus moradas, oh SEÑOR de los ejércitos!

2 Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios del SEÑOR; mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.

3 Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos en tus altares, oh SEÑOR de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío.

4 Dichosos los que habitan en tu Casa; perpetuamente te alabarán (Selah.)

5 Dichoso el hombre que tiene su fortaleza en ti; en cuyo corazón [están] tus caminos.

6 Cuando pasaren por el valle de Abaca lo tornarán [en] fuente, la lluvia también llenará las cisternas.

7 Irán en gran multitud y en orden, verán a Dios en Sion.

8 SEÑOR Dios de los ejércitos, oye mi oración; escucha, oh Dios de Jacob (Selah.)

9 Mira, oh Dios, escudo nuestro, y pon los ojos en el rostro de tu Ungido.

10 Porque mejor [es] un día en tus atrios que mil [fuera de ellos]; escogí antes estar a la puerta en la Casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.

11 Porque sol y escudo [nos es] el SEÑOR Dios; gracia y gloria dará el SEÑOR; no quitará el bien a los que andan en integridad.

12 SEÑOR de los ejércitos, dichoso el hombre que confía en ti.

CAPÍTULO 85

1 Al Vencedor: A los hijos de Coré. Salmo. Fuiste propicio a tu tierra, oh SEÑOR; volviste la cautividad de Jacob.

2 Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; cubriste todos los pecados de ellos. (Selah.)

3 Quitaste toda tu saña; te volviste de la ira de tu furor.

4 Vuélvenos, oh Dios, salud nuestra, y haz cesar tu ira de [sobre] nosotros.

5 ¿Estarás enojado contra nosotros para siempre? ¿Extenderás tu ira de generación en generación?

6 ¿No volverás tú a darnos vida, y tu pueblo se alegrará en ti?

7 Muéstranos, oh SEÑOR, tu misericordia, y danos tu salud.

8 Escucharé lo que hablará Dios el SEÑOR; porque hablará paz a su pueblo y a sus santos, para que no se conviertan [otra vez] a la locura.

9 Ciertamente cercana [está] su salud a los que le temen; para que habite la gloria en nuestra tierra.

10 La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron.

11 La verdad reverdecerá de la tierra; y la justicia mirará desde los cielos.

12 El SEÑOR dará también el bien; y nuestra tierra dará su fruto.

13 La justicia irá delante de él; y pondrá sus pasos en camino.

CAPÍTULO 86

1 Oración de David. Inclina, oh SEÑOR, tu oído, y óyeme; porque estoy pobre y menesteroso.

2 Guarda mi alma, porque soy misericordioso; salva tú, oh Dios mío, a tu siervo que en ti confía.

3 Ten misericordia de mí, oh SEÑOR; porque a ti clamo cada día.

4 Alegra el alma de tu siervo; porque a ti, oh Señor, levanto mi alma.

5 Porque tú, Señor, [eres] bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan.

6 Escucha, oh SEÑOR, mi oración, y está atento a la voz de mis ruegos.

7 En el día de mi angustia te llamaré; porque [tú] me respondes.

8 Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses, ni hay otro que haga tus obras.

9 Todos los gentiles que hiciste vendrán y se humillarán delante de ti, Señor; y glorificarán tu Nombre.

10 Porque tú [eres] grande, y hacedor de maravillas; tú solo [eres] Dios.

11 Enséñame, oh SEÑOR, tu camino; caminaré [yo] en tu verdad; afirma mi corazón para que tema tu nombre.

12 Te alabaré, oh SEÑOR Dios mío, con todo mi corazón; y glorificaré tu Nombre para siempre.

13 Porque tu misericordia [es] grande sobre mí; y has librado mi alma del hoyo profundo.

14 Oh Dios, soberbios se levantaron contra mí, y conspiración de fuertes ha buscado mi alma, y no te pusieron delante de sí.

15 Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, lento para la ira, y grande en misericordia y verdad;

16 mira en mi, y ten misericordia de mí; da fortaleza tuya a tu siervo, y guarda al hijo de tu sierva.

17 Haz conmigo señal para bien, y véanla los que me aborrecen, y sean avergonzados; porque tú, SEÑOR, me ayudaste, y me consolaste.

CAPÍTULO 87

1 A los hijos de Coré: Salmo de Canción. Su cimiento [es] en montes de santidad.

2 El SEÑOR ama las puertas de Sion más que todas las moradas de Jacob.

3 Cosas ilustres son dichas de ti, ciudad de Dios. (Selah.)

4 [Yo] me acordaré de Rahab y de Babilonia entre los que me conocen; he aquí Palestina, y Tiro, con Etiopía; éste nació allá.

5 Y de Sion se dirá; este y aquel varón es nacido en ella; y el mismo Altísimo la fortificará.

6 El SEÑOR contará al inscribir a los pueblos: Este nació allí. (Selah.)

7 Y cantores y músicos con flautas [en ella dirán]: Todas mis fuentes [están] en ti.

CAPÍTULO 88

1 Canción de Salmo: a los hijos de Coré: al Vencedor: para cantar sobre Mahalat; Masquil de Hemán [el] ezraíta. [Oh] SEÑOR, Dios de mi salud, día y noche clamo delante de ti.

2 Entre mi oración en tu presencia; inclina tu oído a mi clamor.

3 Porque mi alma está harta de males, y mi vida ha llegado a la sepultura.

4 Soy contado con los que descienden al hoyo, soy como hombre sin fuerza;

5 librado entre los muertos. Como los muertos que duermen en el sepulcro, que no te acuerdas más de ellos, y que son cortados de tu mano.

6 Me has puesto en el hoyo profundo, en tinieblas, en honduras.

7 Sobre mí se ha acostado tu ira, y [me] has afligido con todas tus ondas. (Selah.)

8 Has alejado de mí mis conocidos; me has puesto por abominación a ellos; estoy encerrado, y no saldré.

9 Mis ojos enfermaron a causa de mi aflicción; te he llamado, oh SEÑOR, cada día he extendido a ti mis manos.

10 ¿Harás [tú] milagro a los muertos? ¿Se levantarán los muertos para alabarte? (Selah.)

11 ¿Será contada en el sepulcro tu misericordia, [o] tu verdad en la perdición?

12 ¿Será conocida en las tinieblas tu maravilla, y tu justicia en la tierra del olvido?

13 Mas yo a ti he clamado, oh SEÑOR; y de mañana te previno mi oración.

14 ¿Por qué, oh SEÑOR, desechas mi alma? ¿Por qué escondes tu rostro de mí?

15 Yo [soy] pobre y menesteroso; desde la juventud he llevado tus temores, he estado medroso.

16 Sobre mí han pasado tus iras; tus espantos me han cortado.

17 Me han rodeado como aguas de continuo; me han cercado a una.

18 Has alejado de mí al amigo y al compañero; [y] mis conocidos [has puesto] en la tiniebla.

CAPÍTULO 89

1 Masquil de Etán ezraíta. Las misericordias del SEÑOR cantaré perpetuamente; en generación y generación haré notoria tu verdad con mi boca.

2 Porque dije: Para siempre será edificada misericordia en los cielos; en ellos afirmarás tu verdad.

3 Hice alianza con mi escogido; juré a David mi siervo, [diciendo]:

4 Para siempre confirmaré tu simiente, y edificaré tu trono por todas las generaciones. (Selah.)

5 Y celebrarán los cielos tu maravilla, oh SEÑOR; tu verdad también en la congregación de los santos.

6 Porque ¿quién en los cielos se igualará con el SEÑOR? ¿[Quién] será semejante al SEÑOR entre los hijos de los poderosos?

7 Dios terrible en la grande congregación de los santos, y formidable sobre todos sus alrededores.

8 Oh SEÑOR, Dios de los ejércitos, ¿Quién como tú? FUERTE-JAH, Rodeado de tu verdad.

9 Tú dominas sobre la soberbia del mar; cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas.

10 Tú quebrantaste a Egipto como [a un] muerto; con el brazo de tu fortaleza esparciste a tus enemigos.

11 Tuyos [son] los cielos, tuya también la tierra; el mundo y su plenitud, tú lo fundaste.

12 Al aquilón y al austro tú [los] creaste; [el] Tabor y [el] Hermón en tu Nombre cantarán.

13 Tuyo [es] el brazo con valentía; fuerte es tu mano, ensalzada tu diestra.

14 Justicia y juicio son la compostura de tu trono; misericordia y verdad van delante de tu rostro.

15 Dichoso el pueblo que sabe jubilar; andarán, oh SEÑOR, a la luz de tu rostro.

16 En tu Nombre se alegrarán cada día; y en tu justicia se ensalzarán.

17 Porque tú [eres] la gloria de su fortaleza; y por tu [buena] voluntad ensalzarás nuestro cuerno.

18 Porque el SEÑOR [es] nuestro escudo; y nuestro rey [es] el Santo de Israel.

19 Entonces hablaste en visión a tu santo, y dijiste: [Yo] he puesto el socorro sobre [uno que es] valiente; he ensalzado un escogido de mi pueblo. 20 Hallé a David mi siervo; lo ungí con el aceite de mi santidad.

21 Que mi mano será firme con él, mi brazo también lo fortificará.

22 No lo sujetará enemigo, ni hijo de iniquidad lo quebrantará.

23 Mas [yo] quebrantaré delante de él a sus enemigos, y heriré a sus aborrecedores.

24 Y mi verdad y mi misericordia [serán] con él; y en mi nombre será ensalzado su cuerno.

25 [Asimismo] pondré su mano en el mar, y en los ríos su diestra.

26 El me llamará: Mi padre [eres] tú, mi Dios, y la roca de mi salud.

27 Yo también le pondré [por] primogénito, alto sobre los reyes de la tierra.

28 Para siempre le conservaré mi misericordia; y mi alianza será firme con él.

29 Y pondré su simiente para siempre, y su trono como los días de los cielos.

30 Si dejaren sus hijos mi ley, y no anduvieren en mis juicios;

31 si profanaren mis estatutos, y no guardaren mis mandamientos;

32 entonces visitaré con vara su rebelión, y con azotes sus iniquidades.

33 Mas no quitaré de él mi misericordia, ni falsearé mi verdad.

34 No profanaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios.

35 Una vez he jurado por mi santidad, no mentiré a David.

36 Su simiente será para siempre, y su trono como el sol delante de mí.

37 Como la luna será firme para siempre, y como un testigo fiel en el cielo. (Selah.)

38 Mas tú desechaste y menospreciaste a tu Ungido; y te has airado [con él].

39 Rompiste el pacto de tu siervo; has profanado su corona hasta la tierra.

40 Aportillaste todos sus vallados; has quebrantado sus fortalezas.

41 Lo saquean todos los que pasaron por el camino; es oprobio a sus vecinos.

42 Has ensalzado la diestra de sus enemigos; has alegrado a todos sus adversarios.

43 Embotaste asimismo el filo de su espada, y no lo levantaste en la batalla.

44 Hiciste cesar su claridad, y echaste su trono por tierra.

45 Has acortado los días de su juventud; le has cubierto de afrenta. (Selah.)

46 ¿Hasta cuándo, oh SEÑOR? ¿Te esconderás para siempre? ¿Arderá [para siempre] tu ira como el fuego?

47 Acuérdate de cuán [corto] sea mi tiempo. ¿Por qué creaste [sujetos] a vanidad a todos los hijos del hombre?

48 ¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿Librarás su alma del poder del sepulcro? (Selah.)

49 Señor, ¿dónde [están] tus antiguas misericordias? Has jurado a David por tu verdad.

50 Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; [oprobio que] llevo yo en mi seno de muchos pueblos.

51 Porque tus enemigos, oh SEÑOR, han deshonrado, porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu Ungido.

52 Bendito [sea] el SEÑOR para siempre. Amén, y Amén.

CAPÍTULO 90

1 Oración de Moisés Varón de Dios. Señor, tú nos has sido refugio en generación y en generación.

2 Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, y desde el siglo y hasta el siglo, tú [eres] Dios.

3 Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y dices: Convertíos, hijos de los hombres.

4 Porque mil años delante de tus ojos, [son] como el día de ayer, que pasó, y [como] la vela de la noche.

5 Los haces pasar como avenida de aguas; son [como] sueño; a la mañana está fuerte como la yerba,

6 [que] a la mañana florece, y crece; a la tarde es cortada, y se seca.

7 Porque con tu furor somos consumidos, y con tu ira somos conturbados.

8 Pusiste nuestras maldades delante de ti, nuestros yerros a la lumbre de tu rostro.

9 Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira; acabamos nuestros años según la palabra.

10 Los días de nuestra edad son setenta años; y de los más valientes, ochenta años, y su fortaleza [es] molestia y trabajo; porque es cortado presto, y volamos.

11 ¿Quién conoce la fortaleza de tu ira? Que tu ira no es menor que nuestro temor.

12 Para contar nuestros días haznos saber así, y traeremos al corazón sabiduría.

13 Vuélvete [a nosotros], oh SEÑOR: ¿hasta cuándo? Y aplácate para con tus siervos.

14 Sácianos de mañana de tu misericordia; y cantaremos, y nos alegraremos todos nuestros días.

15 Alégranos conforme a los días que nos afligiste, y los años [en] que vimos [el] mal.

16 Aparezca en tus siervos tu obra, y tu gloria sobre sus hijos.

17 Y sea la hermosura del SEÑOR nuestro Dios sobre nosotros; y enderezca sobre nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos enderezca.

CAPÍTULO 91

1 El que habita en el escondedero del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.

2 Dirá al SEÑOR: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, me aseguraré en él.

3 Y él te librará del lazo del cazador; de la mortandad que todo asuela.

4 Con su ala te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga [es] su verdad.

5 No tendrás temor de espanto nocturno, [ni] de saeta que vuele de día;

6 [ni] de pestilencia que ande en oscuridad, [ni] de mortandad que destruya al mediodía.

7 Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; [pero] a ti no llegará.

8 Ciertamente con tus ojos mirarás, y verás la recompensa de los impíos.

9 Porque tú, oh SEÑOR, [eres] mi esperanza; y al Altísimo has puesto [por] tu habitación,

10 no se ordenará para ti mal, ni plaga tocará tu morada.

11 Porque a sus ángeles mandará [acerca] de ti, que te guarden en todos tus caminos.

12 En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra.

13 Sobre el león y el basilisco pisarás; hollarás al cachorro del león, y al dragón.

14 Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, [yo] también lo libraré; lo pondré en alto, por cuanto ha conocido mi Nombre.

15 Me invocará, y [yo] le responderé; con él [estaré] yo en la angustia; lo libraré, y le glorificaré.

16 Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salud.

CAPÍTULO 92

1 Salmo de Canción para el día del Sábado. Bueno [es] alabar al SEÑOR, y cantar salmos a tu Nombre, oh Altísimo;

2 anunciar por la mañana tu misericordia, y tu fidelidad en las noches,

3 en el decacordio y en el salterio, en tono suave con el arpa.

4 Por cuanto me has alegrado, oh SEÑOR, con tus obras; en las obras de tus manos me gozo.

5 ¡Cuán grandes son tus obras, oh SEÑOR! Muy profundos [son] tus pensamientos.

6 El hombre necio no sabe, y el loco no entiende esto:

7 Florezcan los impíos como la hierba, y reverdezcan todos los que obran iniquidad, para ser destruidos para siempre.

8 Mas tú, SEÑOR, para siempre [eres] Altísimo.

9 Porque he aquí tus enemigos, oh SEÑOR, porque he aquí tus enemigos perecerán; serán disipados todos los que obran maldad.

10 Y [tú] ensalzaste mi cuerno como de unicornio; fue ungido con óleo verde.

11 Y miraron mis ojos [mi deseo] sobre mis enemigos; oyeron mis oídos [mi deseo] de los que se levantaron contra mí, de los malignos.

12 El justo florecerá como la palma; crecerá como cedro en el Líbano.

13 Plantados en la Casa del SEÑOR, en los atrios de nuestro Dios florecerán.

14 Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes;

15 para anunciar que el SEÑOR mi fortaleza [es] recto; y que no hay injusticia en él.

CAPÍTULO 93

1 El SEÑOR reina, se vistió de magnificencia, se vistió el SEÑOR de fortaleza, se ciñó; afirmó también el mundo, [que] no se moverá.

2 Firme [es] tu trono desde entonces; tú [eres] eternalmente.

3 Alzaron los ríos, oh SEÑOR, alzaron los ríos su sonido; alzaron los ríos sus ondas.

4 Más que sonidos de muchas aguas, [más] que [las] fuertes ondas del mar, fuerte es el SEÑOR en lo alto.

5 Tus testimonios son muy firmes; tu Casa, oh SEÑOR, tiene hermosa santidad para largos días.

CAPÍTULO 94

1 SEÑOR, Dios de [las] venganzas, Dios de [las] venganzas, muéstrate.

2 Ensálzate, oh Juez de la tierra; da el pago a los soberbios.

3 ¿Hasta cuándo los impíos, oh SEÑOR, hasta cuándo, se gozarán los impíos?

4 ¿Pronunciarán, hablarán cosas duras, y se vanagloriarán todos los que obran iniquidad?

5 A tu pueblo, oh SEÑOR, quebrantan, y a tu heredad afligen.

6 A la viuda y al extranjero matan, y a los huérfanos quitan la vida.

7 Y dijeron: No verá JAH; y No lo tendrá en cuenta el Dios de Jacob.

8 Entended, necios del pueblo; y locos, ¿cuándo seréis sabios?

9 El que plantó el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá?

10 El que castiga [a] los gentiles, ¿no reprenderá? ¿[No sabrá] el que enseña al hombre la ciencia?

11 El SEÑOR conoce los pensamientos de los hombres, que son vanidad.

12 Bienaventurado el varón a quien tú, JAH, corriges, y en tu ley lo instruyeres;

13 para hacerle descansar en los días de aflicción, entre tanto que se cava el hoyo para el impío.

14 Porque no dejará el SEÑOR su pueblo, ni desamparará a su heredad;

15 sino que el juicio será vuelto a justicia, y en pos de ella irán todos los rectos de corazón.

16 ¿Quién se levanta por mí contra los malignos? ¿Quién está por mí contra los que obran iniquidad?

17 Si no me ayudara el SEÑOR, presto morará mi alma [con] los muertos.

18 Cuando yo decía: Mi pie resbala; tu misericordia, oh SEÑOR, me sustentaba.

19 En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma. 20 ¿Se juntará contigo el trono de iniquidades, que hace agravio bajo [forma de] ley?

21 Se ponen en ejército contra la vida del justo, y condenan la sangre inocente.

22 Mas el SEÑOR me ha sido por refugio; y mi Dios por peña de mi confianza.

23 El cual hizo volver sobre ellos su iniquidad, y con su maldad los talará; los talará el SEÑOR nuestro Dios.

CAPÍTULO 95

1 Venid, alegrémonos al SEÑOR; cantemos con júbilo a la roca de nuestra salud.

2 Lleguemos ante su presencia con alabanza; cantemos a El con júbilo.

3 Porque el SEÑOR [es] Dios grande; y Rey grande sobre todos los dioses.

4 Porque en su mano [están] las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas.

5 Suyo también el mar, pues él lo hizo; y sus manos formaron la [tierra] seca.

6 Venid, postrémonos y adoremos; arrodillémonos delante del SEÑOR nuestro hacedor.

7 Porque él [es] nuestro Dios; y nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano. Si hoy oyereis su voz,

8 no endurezcáis vuestro corazón como en Meriba, como el día de Masá en el desierto;

9 donde me tentaron vuestros padres, me probaron, y vieron mi obra.

10 Cuarenta años combatí con la nación, y dije: Pueblo [es] que yerra de corazón, que no han conocido mis caminos.

11 Por tanto [yo] juré en mi furor: No entrarán en mi reposo.

CAPÍTULO 96

1 Cantad al SEÑOR canción nueva; cantad al SEÑOR, toda la tierra.

2 Cantad al SEÑOR, bendecid su Nombre; anunciad de día en día su salud.

3 Contad entre los gentiles su gloria, en todos los pueblos sus maravillas.

4 Porque grande [es] el SEÑOR, y digno de suprema alabanza; terrible sobre todos los dioses.

5 Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos; mas el SEÑOR hizo los cielos.

6 Alabanza y gloria delante de él; fortaleza y hermosura en su santuario.

7 Dad al SEÑOR, oh familias de los pueblos, dad al SEÑOR la gloria y la fortaleza.

8 Dad al SEÑOR la honra de su Nombre; tomad presentes, y venid a sus atrios.

9 Adorad al SEÑOR en la hermosura de la santidad; temed delante de él, toda la tierra.

10 Decid entre los gentiles: El SEÑOR tomó el reino, también compuso el mundo, no será conmovido; juzgará a los pueblos en justicia.

11 Alégrense los cielos, y gócese la tierra; brame el mar y su plenitud.

12 Regocíjese el campo, y todo lo que en él está; entonces exultarán todos los árboles de la breña,

13 delante del SEÑOR que vino; porque vino a juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con su verdad.

CAPÍTULO 97

1 El SEÑOR reina; regocíjese la tierra, alégrense las muchas islas.

2 Nube y oscuridad alrededor de él; justicia y juicio [son] el asiento de su trono.

3 Fuego irá delante de él, y abrasará en derredor sus enemigos.

4 Sus relámpagos alumbraron el mundo; la tierra vio, y se angustió.

5 Los montes se derritieron como cera delante del SEÑOR, delante del Señor de toda la tierra.

6 Los cielos denunciaron su justicia, y todos los pueblos vieron su gloria.

7 Avergüéncense todos los que sirven a la escultura, los que se alaban de los ídolos; adórenlo todos los dioses.

8 Oyó Sion, y se alegró; y las hijas de Judá se gozaron por tus juicios, oh SEÑOR.

