Sagradas Escrituras Version Antigua
Part 27
38 y un macho cabrío por expiación; además del holocausto continuo, con su presente y su libación.
39 Estas cosas ofreceréis al SEÑOR en vuestras solemnidades, además de vuestros votos, y de vuestras ofrendas libres, en vuestros holocaustos, y en vuestros presentes, y en vuestras libaciones y en vuestras [ofrendas de] paz.
40 Y Moisés dijo a los hijos de Israel, conforme a todo lo que el SEÑOR le había mandado.
CAPÍTULO 30
1 Y habló Moisés a los príncipes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esto [es] lo que el SEÑOR ha mandado.
2 Cuando alguno hiciere voto al SEÑOR, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no contaminará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca.
3 Mas la mujer, cuando hiciere voto al SEÑOR, y se ligare con obligación en casa de su padre, en su juventud;
4 si su padre oyere su promesa, y la obligación con que ligó su alma, y su padre callare a ello, todas las promesas de ella serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, será firme.
5 Mas si su padre le vedare el día que oyere todos sus votos y sus ataduras, con que ella hubiere ligado su alma, no serán firmes; y el SEÑOR la perdonará, por cuanto su padre la vedó.
6 Pero si fuere casada, e hiciere votos, o pronunciare de sus labios cosa con que obligue su alma;
7 si su marido lo oyere, y cuando lo oyere callare a ello, los votos de ella serán firmes, y la atadura con que ligó su alma, será firme.
8 Mas si cuando su marido lo oyó, la vedó, entonces el voto que ella hizo, y lo que pronunció de sus labios con que ligó su alma, será nulo; y el SEÑOR la perdonará.
9 Pero todo voto de viuda, o repudiada, con que ligare su alma, será firme.
10 Mas si lo hubiere hecho [en] casa de su marido, y hubiere ligado su alma con obligación de juramento,
11 si su marido oyó, y calló a ello, y no le vedó; entonces todos sus votos serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, será firme.
12 Mas si su marido los anuló el día que [los] oyó; todo lo que salió de sus labios [en] cuanto a sus votos, y [en] cuanto a la obligación de su alma, será nulo; su marido los anuló, y el SEÑOR la perdonará.
13 Todo voto, o todo juramento de obligación a abstinencia, su marido lo confirmará, o su marido lo anulará.
14 Pero si su marido callare a ello de día en día, entonces confirmó todos sus votos, y todas las obligaciones que están sobre ella; las confirmó por cuanto calló a ello el día que [lo] oyó.
15 Mas si los anulare después de haberlos oído, entonces él llevará el pecado de ella.
16 Estas son las ordenanzas que el SEÑOR mandó a Moisés entre el varón y su mujer, entre el padre y su hija, durante su juventud en casa de su padre.
CAPÍTULO 31
1 Y el SEÑOR habló a Moisés, diciendo:
2 Haz la venganza de los hijos de Israel sobre los madianitas; después serás recogido a tus pueblos.
3 Entonces Moisés habló al pueblo, diciendo: Armaos algunos de vosotros para la guerra, e irán contra Madián, y harán la venganza del SEÑOR en Madián.
4 Mil de cada tribu de todas las tribus de los hijos de Israel, enviaréis a la guerra.
5 Así fueron dados de los millares de Israel, mil por cada tribu, doce mil a punto de guerra.
6 Y Moisés los envió a la guerra; mil por cada tribu envió; y Finees, hijo de Eleazar sacerdote, [fue] a la guerra con los santos instrumentos, con las trompetas del júbilo en su mano.
7 Y pelearon contra Madián, como el SEÑOR lo mandó a Moisés, y mataron a todo varón.
8 Mataron también, entre los muertos de ellos, a los reyes de Madián: Evi, y Requem, y Zur, y Hur, y Reba, cinco reyes de Madián; también a Balaam, hijo de Beor, mataron a cuchillo.
9 Y llevaron cautivas los hijos de Israel las mujeres de los madianitas, y sus chiquitos y todas sus bestias, y todos sus ganados; y arrebataron toda su hacienda.
10 Y todas sus ciudades por sus habitaciones, y todos sus palacios quemaron a fuego.
11 Y tomaron todo el despojo, y toda la presa, así de hombres como de bestias.
12 Y lo trajeron a Moisés, y a Eleazar el sacerdote, y a la congregación de los hijos de Israel, los cautivos y la presa y los despojos, al campamento en los llanos de Moab, que [estaba] junto al Jordán de Jericó.
13 Y salieron Moisés y Eleazar el sacerdote, y todos los príncipes de la congregación, a recibirlos fuera del campamento.
14 Y se enojó Moisés contra los capitanes del ejército, contra los tribunos y centuriones que volvían de la guerra;
15 y les dijo Moisés: ¿Todas las mujeres habéis reservado?
16 He aquí, ellas fueron a los hijos de Israel, por consejo de Balaam, para causar prevaricación contra el SEÑOR en el negocio de Peor; por lo que hubo mortandad en la congregación del SEÑOR.
17 Matad, pues, ahora todos los machos entre los niños; matad también toda mujer que haya conocido varón carnalmente.
18 Pero a todas las niñas entre las mujeres, que no hayan conocido ayuntamiento de varón, os guardaréis vivas.
19 Y vosotros quedaos fuera del campamento siete días; y todos los que hubieren matado persona, y cualquiera que hubiere tocado muerto, os expiaréis al tercero y al séptimo día, vosotros y vuestros cautivos. 20 [Asimismo] expiaréis todo vestido, y toda prenda de pieles, y toda obra de pelos de cabra, y todo vaso de madera.
21 Y Eleazar el sacerdote dijo a los hombres de guerra que venían de la guerra: Esta es la ordenanza de la ley que el SEÑOR ha mandado a Moisés:
22 Ciertamente el oro, y la plata, [el] bronce, hierro, estaño, y plomo,
23 todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis pasar, y será limpio, bien que en las aguas de expiación habrá de purificarse; mas haréis pasar por agua todo lo que no aguanta el fuego.
24 Además lavaréis vuestros vestidos el séptimo día, y [así] seréis limpios; y después entraréis en el campamento.
25 Y el SEÑOR habló a Moisés, diciendo:
26 Toma la cuenta de la presa que se ha capturado, así de las personas como de las bestias, tú y el sacerdote Eleazar, y las cabezas de los padres de la congregación;
27 y partirás por mitad la presa entre los que pelearon, los que salieron a la guerra, y toda la congregación.
28 Y apartarás para el SEÑOR el tributo de los hombres de guerra, que salieron a la guerra; de quinientos uno, así de las personas como de los bueyes, de los asnos, y de las ovejas.
29 De la mitad de ellos lo tomarás; y darás a Eleazar el sacerdote la ofrenda del SEÑOR.
30 Y de la mitad perteneciente a los hijos de Israel tomarás uno de cincuenta, de las personas, de los bueyes, de los asnos, y de las ovejas, de todo animal; y los darás a los levitas, que tienen la guarda del tabernáculo del SEÑOR.
31 E hicieron Moisés y Eleazar el sacerdote como el SEÑOR mandó a Moisés.
32 Y fue la presa, el resto de la presa que tomaron los hombres de guerra, seiscientas setenta y cinco mil ovejas,
33 y setenta y dos mil bueyes,
34 y setenta y un mil asnos;
35 y en cuanto a personas, de mujeres que no habían conocido ayuntamiento de varón, en todas treinta y dos mil.
36 Y la mitad, la parte de los que habían salido a la guerra, fue el número de trescientas treinta y siete mil quinientas ovejas.
37 Y el tributo para el SEÑOR de la ovejas, fue seiscientas setenta y cinco.
38 Y de los bueyes, treinta y seis mil; y de ellos el tributo para el SEÑOR, setenta y dos.
39 Y de los asnos, treinta mil quinientos; y de ellos el tributo para el SEÑOR, setenta y uno.
40 Y de las personas, dieciséis mil; y de ellas el tributo para el SEÑOR, treinta y dos personas.
41 Y dio Moisés el tributo, por [elevada] ofrenda al SEÑOR, a Eleazar el sacerdote, como el SEÑOR lo mandó a Moisés.
42 Y de la mitad para los hijos de Israel, que apartó Moisés de los hombres que habían ido a la guerra;
43 (la mitad para la congregación fue: de las ovejas, trescientas treinta y siete mil quinientas;
44 y de los bueyes, treinta y seis mil;
45 y de los asnos, treinta mil quinientos;
46 y de las personas, dieciséis mil.)
47 De la mitad, pues, para los hijos de Israel, Moisés tomó uno de [cada] cincuenta, así de las personas como de los animales, y los dio a los levitas, que tenían la guarda del tabernáculo del SEÑOR; como el SEÑOR lo había mandado a Moisés.
48 Y llegaron a Moisés los capitanes de los millares de aquel ejército, los tribunos y centuriones;
49 y dijeron a Moisés: Tus siervos han tomado razón de los hombres de guerra que [están] en nuestro poder, y ninguno ha faltado de nosotros.
50 Por lo cual hemos ofrecido al SEÑOR ofrenda, cada uno de lo que ha hallado, vasos de oro, brazaletes, manillas, anillos, zarcillos, y cadenas, para reconciliar nuestras personas delante del SEÑOR.
51 Y Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron el oro de ellos, todos vasos obrados.
52 Y todo el oro de la ofrenda que ofrecieron al SEÑOR de los tribunos y centuriones, [fue] dieciséis mil setecientos cincuenta siclos.
53 ([Porque] los varones del ejército habían tomado botín cada uno para sí.)
54 Recibieron, pues, Moisés y el sacerdote Eleazar, el oro de los tribunos y centuriones, y lo trajeron al tabernáculo del testimonio, por memoria de los hijos de Israel delante del SEÑOR.
CAPÍTULO 32
1 Y los hijos de Rubén y los hijos de Gad tenían muchísimo ganado; los cuales viendo la tierra de Jazer y de Galaad, les pareció el lugar, lugar de ganado.
2 Y vinieron los hijos de Gad y los hijos de Rubén, y hablaron a Moisés, y a Eleazar el sacerdote, y a los príncipes de la congregación, diciendo:
3 Atarot, y Dibón, y Jazer, y Nimra, y Hesbón, y Eleale, y Sebam, y Nebo, y Beón,
4 la tierra que el SEÑOR hirió delante de la congregación de Israel, es tierra de ganado, y tus siervos tienen ganado.
5 [Por tanto], dijeron, si hallamos gracia en tus ojos, dése esta tierra a tus siervos en heredad, [y] no nos hagas pasar el Jordán.
6 Y respondió Moisés a los hijos de Gad y a los hijos de Rubén: ¿Vendrán vuestros hermanos a la guerra, y vosotros os quedaréis aquí?
7 ¿Y por qué desanimáis el corazón de los hijos de Israel, para que no pasen a la tierra que les ha dado el SEÑOR?
8 Así hicieron vuestros padres, cuando los envié desde Cades-barnea para que viesen la tierra.
9 Cuando subieron hasta la arroyada de Escol, y vieron la tierra desanimaron el corazón de los hijos de Israel, para no venir a la tierra que el SEÑOR les había dado.
10 Y el furor del SEÑOR se encendió entonces, y juró diciendo:
11 Que no verán los varones que subieron de Egipto de veinte años arriba, la tierra por la cual juré a Abraham, Isaac, y Jacob, por cuanto no fueron perfectos en pos de mí;
12 excepto Caleb, hijo de Jefone cenezeo, y Josué hijo de Nun, que fueron perfectos en pos del SEÑOR.
13 Y el furor del SEÑOR se encendió en Israel, y los hizo andar errantes cuarenta años por el desierto, hasta que fue acabada toda aquella generación, que había hecho mal delante del SEÑOR.
14 Y he aquí, vosotros habéis levantado en lugar de vuestros padres, prole de hombres pecadores, para añadir aún a la ira del SEÑOR contra Israel.
15 Si os volviereis de en pos de él, él volverá otra vez a dejaros en el desierto, y echaréis a perder a todo este pueblo.
16 Entonces ellos vinieron a él y dijeron: Edificaremos aquí majadas para nuestro ganado, y ciudades para nuestros niños;
17 y nosotros nos armaremos, e iremos con diligencia delante de los hijos de Israel, hasta que los metamos en su lugar; y nuestros niños quedarán en ciudades fuertes a causa de los moradores de la tierra.
18 No volveremos a nuestras casas hasta que los hijos de Israel posean cada uno su heredad.
19 Porque no tomaremos heredad con ellos al otro lado del Jordán ni adelante, por cuanto tendremos ya nuestra heredad de este lado del Jordán al oriente. 20 Entonces les respondió Moisés: Si lo hiciereis así, si os apercibiereis para ir delante del SEÑOR a la guerra,
21 y pasaréis todos vosotros armados el Jordán delante del SEÑOR, hasta que haya echado a sus enemigos de delante de sí,
22 y que la tierra sea sojuzgada delante del SEÑOR; luego volveréis, y seréis libres de culpa para con el SEÑOR, y para con Israel; y esta tierra será vuestra en heredad delante del SEÑOR.
23 Mas si así no lo hiciereis, he aquí habréis pecado al SEÑOR; y sabed que vuestro pecado os alcanzará.
24 Edificaos ciudades para vuestros niños, y majadas para vuestras ovejas, y haced lo que ha salido de vuestra boca.
25 Y hablaron los hijos de Gad y los hijos de Rubén a Moisés, diciendo: Tus siervos harán como mi señor ha mandado.
26 Nuestros niños, nuestras mujeres, nuestros ganados, y todas nuestras bestias, estarán ahí en las ciudades de Galaad;
27 y tus siervos, armados todos de guerra, pasarán delante del SEÑOR a la guerra, de la manera que nuestro señor dice.
28 Entonces los encomendó Moisés a Eleazar el sacerdote, y a Josué hijo de Nun, y a los príncipes de los padres de las tribus de los hijos de Israel.
29 Y les dijo Moisés: Si los hijos de Gad y los hijos de Rubén, pasaren con vosotros el Jordán, armados todos de guerra delante del SEÑOR, luego que la tierra fuere sojuzgada delante de vosotros, les daréis la tierra de Galaad en posesión.
30 Mas si no pasaren armados con vosotros, entonces tendrán posesión entre vosotros en la tierra de Canaán.
31 Y los hijos de Gad y los hijos de Rubén respondieron, diciendo: Haremos lo que el SEÑOR ha dicho a tus siervos.
32 Nosotros pasaremos armados delante del SEÑOR a la tierra de Canaán, y la posesión de nuestra heredad será de este lado del Jordán.
33 Así les dio Moisés a los hijos de Gad y a los hijos de Rubén, y a la media tribu de Manasés hijo de José, el reino de Sehón rey amorreo, y el reino de Og rey de Basán, la tierra con sus ciudades y términos, las ciudades de la tierra alrededor.
34 Y los hijos de Gad edificaron a Dibón, y a Atarot, y a Aroer,
35 y a Atarot-sofán, y a Jazer, y a Jogbeha,
36 y a Bet-nimra, y a Bet-arán, ciudades fuertes, y también majadas para ovejas.
37 Y los hijos de Rubén edificaron a Hesbón, y a Eleale, y a Quiriataim,
38 y a Nebo, y a Baal-meón, (mudados los nombres), y a Sibma, y pusieron nombres a las ciudades que edificaron.
39 Y los hijos de Maquir hijo de Manasés fueron a Galaad, y la tomaron, y echaron al amorreo que [estaba] en ella.
40 Y Moisés dio Galaad a Maquir hijo de Manasés, el cual habitó en ella.
41 También Jair hijo de Manasés fue y tomó sus aldeas, y les puso por nombre Havot-jair.
42 Asimismo Noba fue y tomó a Kenat y sus aldeas, y lo llamó Noba, conforme a su nombre.
CAPÍTULO 33
1 Estas son las partidas de los hijos de Israel, los cuales salieron de la tierra de Egipto por sus escuadrones, por mano de Moisés y Aarón.
2 Y Moisés escribió sus salidas por sus partidas por dicho del SEÑOR. Estas, pues, [son] sus partidas por sus salidas.
3 De Rameses partieron en el mes primero, a los quince días del mes primero; el segundo día de la pascua salieron los hijos de Israel con mano alta, a ojos de todo Egipto.
4 [Estaban] enterrando los egipcios [a] los que el SEÑOR había muerto de ellos, a todo primogénito; habiendo el SEÑOR hecho también juicios en sus dioses.
5 Partieron, pues, los hijos de Israel de Ramesés, y asentaron campamento en Sucot.
6 Y partiendo de Sucot, asentaron en Etam, que está al principio del desierto.
7 Y partiendo de Etam, volvieron sobre Pi-hahirot, que [está] delante de Baal-zefón, y asentaron delante de Migdol.
8 Y partiendo de Pi-hahirot, pasaron por [en] medio del mar al desierto, y anduvieron camino de tres días por el desierto de Etam, y asentaron en Mara.
9 Y partiendo de Mara, vinieron a Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta palmeras; y asentaron allí.
10 Y partidos de Elim, asentaron junto al mar Bermejo.
11 Y partidos del mar Bermejo, asentaron en el desierto de Sin.
12 Y partidos del desierto de Sin, asentaron en Dofca.
13 Y partidos de Dofca, asentaron en Alús.
14 Y partidos de Alús, asentaron en Refidim, donde el pueblo no tuvo aguas para beber.
15 Y partidos de Refidim, asentaron en el desierto de Sinaí.
16 Y partidos del desierto de Sinaí, asentaron en Kibrot-hataava.
17 Y partidos de Kibrot-hataava, asentaron en Hazerot.
18 Y partidos de Hazerot, asentaron en Ritma.
19 Y partidos de Ritma, asentaron en Rimón-peres. 20 Y partidos de Rimón-peres, asentaron en Libna.
21 Y partidos de Libna, asentaron en Rissa.
22 Y partidos de Rissa, asentaron en Ceelata,
23 Y partidos de Ceelata, asentaron en el monte de Sefer.
24 Y partidos del monte de Sefer, asentaron en Harada.
25 Y partidos de Harada, asentaron en Macelot.
26 Y partidos de Macelot, asentaron en Tahat.
27 Y partidos de Tahat, asentaron en Tara.
28 Y partidos de Tara, asentaron en Mitca.
29 Y partidos de Mitca, asentaron en Hasmona.
30 Y partidos de Hasmona, asentaron en Moserot.
31 Y partidos de Moserot, asentaron en Bene-jaacán.
32 Y partidos de Bene-jaacán, asentaron en el monte de Gidgad.
33 Y partidos del monte de Gidgad, asentaron en Jotbata.
34 Y partidos de Jotbata, asentaron en Abrona.
35 Y partidos de Abrona, asentaron en Ezión-geber.
36 Y partidos de Ezión-geber, asentaron en el desierto de Zin, que es Cades.
37 Y partidos de Cades, asentaron en el monte de Hor, en la extremidad de la tierra de Edom.
38 Y subió Aarón el sacerdote al monte de Hor, conforme al dicho del SEÑOR, y allí murió a los cuarenta años de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en el mes quinto, en el primero del mes.
39 Y era Aarón de edad de ciento veintitrés años, cuando murió en el monte de Hor.
40 Y el cananeo, rey de Arad, que habitaba al mediodía en la tierra de Canaán, oyó como habían entrado los hijos de Israel.
41 Y partidos del monte de Hor, asentaron en Zalmona.
42 Y partidos de Zalmona, asentaron en Punón.
43 Y partidos de Punón, asentaron en Obot.
44 Y partidos de Obot, asentaron en Ije-abarim; en el término de Moab.
45 Y partidos de Ije-abarim, asentaron en Dibón-gad.
46 Y partidos de Dibón-gad, asentaron en Almón-diblataim.
47 Y partidos de Almón-diblataim, asentaron en los montes de Abarim, delante de Nebo.
48 Y partidos de los montes de Abarim, asentaron en los campos de Moab, junto al Jordán de Jericó.
49 Finalmente asentaron junto al Jordán, desde Bet-jesimot hasta Abel-sitim, en los campos de Moab.
50 Y habló el SEÑOR a Moisés en los campos de Moab junto al Jordán de Jericó, diciendo:
51 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hubiereis pasado el Jordán a la tierra de Canaán,
52 echaréis a todos los moradores de la tierra de delante de vosotros, y destruiréis todas sus pinturas, y todas sus imágenes de fundición destruiréis, y destruiréis todos sus altos;
53 y echaréis [a los moradores de] la tierra, y habitaréis en ella; porque [yo] os la he dado para que la heredéis.
54 Y heredaréis la tierra por suertes por vuestras familias; al mucho daréis mucho por su heredad, y al poco daréis poco por su heredad; donde le saliere la suerte, allí la tendrá; por las tribus de vuestros padres heredaréis.
55 Y si no echareis [a] los moradores de la tierra de delante de vosotros, sucederá que los que dejareis de ellos [serán] por aguijones en vuestros ojos, y por espinas en vuestros costados, y os afligirán sobre la tierra en que vosotros habitareis.
56 Y será, como yo pensé hacerles a ellos, haré a vosotros.
CAPÍTULO 34
1 Y el SEÑOR habló a Moisés, diciendo:
2 Manda a los hijos de Israel, y diles: Cuando hubiereis entrado en la tierra de Canaán, es a saber, la tierra que os ha de caer en heredad, la tierra de Canaán según sus términos;
3 tendréis el lado del mediodía desde el desierto de Zin hasta los términos de Edom; y os será el término del mediodía al extremo del Mar Salado hacia el oriente.
4 Y este término os irá rodeando desde el mediodía hasta la subida de Acrabim, y pasará hasta Zin; y sus salidas serán del mediodía a Cades-barnea; y saldrá a Hasar-adar, y pasará hasta Asmón;
5 y rodeará este término, desde Asmón hasta el arroyo de Egipto, y sus remates serán al occidente.
6 Y el término occidental os será el Gran Mar; este término os será el término occidental.
7 Y el término del norte será éste: desde el Gran Mar os señalaréis al monte de Hor.
8 Del monte de Hor señalaréis a la entrada de Hamat, y serán las salidas de aquel término a Zedad;
9 y saldrá este término a Zifrón, y serán sus salidas a Hazar-enán; éste os será el término del norte.
10 Y por término al oriente os señalaréis desde Hazar-enán hasta Sefam;
11 y descenderá este término desde Sefam a Ribla, al oriente de Aín; y descenderá este término, y llegará a la costa del mar de Cineret al oriente.
12 [Después] descenderá este término al Jordán, y serán sus salidas al mar Salado; ésta será vuestra tierra por sus términos alrededor.
13 Y mandó Moisés a los hijos de Israel, diciendo: Esta es la tierra que heredaréis por suerte, la cual mandó el SEÑOR que diese a las nueve tribus, y a la media tribu;
14 porque la tribu de los hijos de Rubén según las casas de sus padres, y la tribu de los hijos de Gad según las casas de sus padres, y la media tribu de Manasés, han tomado su herencia.
15 Dos tribus y media tomaron su heredad del otro lado del Jordán de Jericó al oriente, al nacimiento [del sol].
16 Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo:
17 Estos [son] los nombres de los varones que os tomarán la posesión de la tierra para vosotros: Eleazar el sacerdote, y Josué hijo de Nun.
18 Y tomaréis de cada tribu un príncipe, para tomar la posesión de la tierra.
19 Y éstos [son] los nombres de los varones: De la tribu de Judá, Caleb hijo de Jefone. 20 Y de la tribu de los hijos de Simeón, Semuel hijo de Amiud.
21 De la tribu de Benjamín, Elidad hijo de Quislón.
22 Y de la tribu de los hijos de Dan, el príncipe Buqui hijo de Jogli.
23 De los hijos de José: de la tribu de los hijos de Manasés, el príncipe Haniel hijo de Efod.
24 Y de la tribu de los hijos de Efraín, el príncipe Kemuel hijo de Siftán.
25 Y de la tribu de los hijos de Zabulón, el príncipe Elizafán hijo de Parnac.
26 Y de la tribu de los hijos de Isacar, el príncipe Paltiel hijo de Azán.
27 Y de la tribu de los hijos de Aser, el príncipe Ahiud hijo de Selomi.
28 Y de la tribu de los hijos de Neftalí, el príncipe Pedael hijo de Amiud.
29 Estos [son] a los que mandó el SEÑOR que hiciesen heredar la tierra a los hijos de Israel en la tierra de Canaán.
CAPÍTULO 35
1 Y habló el SEÑOR a Moisés en los campos de Moab, junto al Jordán de Jericó, diciendo:
2 Manda a los hijos de Israel, que den a los levitas de la posesión de su heredad ciudades en que habiten. [También] daréis a los levitas los ejidos de esas ciudades alrededor de ellas.
3 Y tendrán ellos las ciudades para habitar, y los ejidos de ellas serán para sus animales, y para sus ganados, y para todas sus bestias.
4 Y los ejidos de las ciudades que daréis a los levitas, serán mil codos alrededor, desde el muro de la ciudad para afuera.
5 Luego mediréis fuera de la ciudad a la parte del oriente dos mil codos, y a la parte del mediodía dos mil codos, y a la parte del occidente dos mil codos, y a la parte del norte dos mil codos, y la ciudad en medio: esto tendrán por los ejidos de las ciudades.
6 Y de las ciudades que daréis a los levitas, seis ciudades [serán] de acogimiento, las cuales daréis para que el homicida se acoja allá; y además de éstas daréis cuarenta y dos ciudades.
7 Todas las ciudades que daréis a los levitas serán cuarenta y ocho ciudades; ellas con sus ejidos.
8 Y las ciudades que diereis de la heredad de los hijos de Israel, del [que] mucho tomaréis mucho, y del [que] poco tomaréis poco; cada uno dará de sus ciudades a los levitas según la posesión que heredará.
9 Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo:
10 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hubiereis pasado el Jordán a la tierra de Canaán,
11 os señalaréis ciudades, ciudades de acogimiento tendréis, donde huya el homicida que hiriere a alguno por yerro.
12 Y os serán aquellas ciudades por acogimiento del pariente, y no morirá el homicida hasta que esté a juicio delante de la congregación.