Sagradas Escrituras Version Antigua
Part 17
1 Y cuando [alguna] persona pecare, por haber sido llamado a testificar, y él [fuere] testigo que vio, o supo, si no lo denunciare, él llevará su pecado.
2 Asimismo la persona que hubiere tocado en cualquiera cosa inmunda, sea cuerpo muerto de bestia inmunda, o cuerpo muerto de animal inmundo, o cuerpo muerto de serpiente inmunda, bien que no lo supiere, será inmunda y habrá pecado.
3 O si tocare a hombre inmundo en cualquiera inmundicia suya de que es inmundo, y no lo echare de ver; si después llegare a saberlo, habrá pecado.
4 También la persona que jurare, pronunciando con sus labios hacer mal o bien, en cualesquiera cosas que el hombre profiere con juramento, y él no lo supiere; si [después] lo entiende, será culpado en una de estas [cosas].
5 Y será [que] cuando pecare en alguna de estas cosas, confesará aquello en que pecó:
6 Y traerá su expiación al SEÑOR por su pecado que ha cometido, una hembra de los rebaños, una cordera o una cabra por expiación; y el sacerdote lo reconciliará de su pecado.
7 Y si no le alcanzare para [un] cordero, traerá en expiación por su pecado que cometió, dos tórtolas o dos palominos al SEÑOR; el uno para expiación, y el otro para holocausto.
8 Y los traerá al sacerdote, el cual ofrecerá primero el que es por expiación, y desunirá su cabeza de su cuello, mas no la apartará del todo;
9 y rociará de la sangre de la expiación sobre la pared del altar; y lo que sobrare de la sangre lo exprimirá al cimiento del altar; [y esto será] expiación.
10 Y del otro hará holocausto conforme a la ordenanza; y [así] lo reconciliará el sacerdote de su pecado que cometió, y tendrá perdón.
11 Mas si su posibilidad no alcanzare para dos tórtolas, o dos palominos, [el] que pecó traerá por su ofrenda la décima parte de un efa de flor de harina por expiación. No pondrá sobre ella aceite, ni sobre ella pondrá incienso, porque es expiación.
12 La traerá, [pues], al sacerdote, y el sacerdote tomará de ella su puño lleno, en memoria suya, y hará perfume sobre el altar sobre las [otras] ofrendas encendidas al SEÑOR; [y esto será] expiación.
13 Y [así] lo reconciliará el sacerdote [en] expiación por él de su pecado que cometió en alguna de estas cosas, y tendrá perdón; y [el sobrante] será del sacerdote, como el presente.
14 Habló más el SEÑOR a Moisés, diciendo:
15 Cuando [alguna] persona hiciere prevaricación, y pecare por yerro en las cosas santificadas al SEÑOR, traerá [por] su expiación al SEÑOR, un carnero sin tacha de los rebaños, conforme a tu estimación, de [dos] siclos de plata del siclo del santuario, por el pecado.
16 Y lo que hubiere pecado del santuario, pagará, y añadirá a ello el quinto, y lo dará al sacerdote; y el sacerdote lo reconciliará con el carnero de la expiación, y tendrá perdón.
17 Finalmente, si [una] persona pecare, e hiciere alguna [de todas aquellas cosas] que por mandamiento del SEÑOR no se han de hacer, sin hacerlo a sabiendas, es culpable, y llevará su pecado.
18 Traerá, pues, al sacerdote por expiación, según tú lo estimes, un carnero sin tacha de los rebaños; y el sacerdote lo reconciliará de su yerro que cometió por ignorancia, y tendrá perdón.
19 Pecado es, y ciertamente pecó contra el SEÑOR.
CAPÍTULO 6
1 Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo:
2 Cuando [una] persona pecare, e hiciere prevaricación contra el SEÑOR, y negare a su prójimo lo encomendado o dejado en su mano, o bien robare, o calumniare a su prójimo;
3 o sea que hallando lo perdido, [después] lo negare, y jurare en falso, en alguna de todas aquellas cosas en que suele pecar el hombre;
4 entonces será que cuando se expiare y reconciliare, restituirá aquello que robó, o por el daño de la calumnia, o el depósito que se le encomendó, o lo perdido que halló,
5 o todo aquello sobre que hubiere jurado falsamente; lo restituirá, pues, por entero, y añadirá a ello la quinta parte, para aquel a quien pertenece, y pagará el día de su expiación.
6 Y por su expiación traerá al SEÑOR un carnero sin tacha de los rebaños, conforme a tu estimación, al sacerdote para la expiación.
7 Y el sacerdote lo reconciliará delante del SEÑOR, y tendrá perdón de cualquiera de todas las cosas, en que suele ofender.
8 Habló aún el SEÑOR a Moisés, diciendo:
9 Manda a Aarón y a sus hijos diciendo: Esta [es] la ley del holocausto: (es holocausto, porque se quema sobre el altar toda la noche hasta la mañana, y el fuego del altar ardirá en él:)
10 El sacerdote se pondrá su vestimenta de lino, y se vestirá pañetes de lino sobre su carne; y cuando el fuego hubiere consumido el holocausto, él apartará las cenizas de sobre el altar, y las pondrá junto al altar.
11 Después se desnudará de sus vestimentas, y se pondrá otras vestiduras, y sacará las cenizas fuera del real al lugar limpio.
12 Y el fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino [que] el sacerdote pondrá en él leña cada mañana, y acomodará sobre él el holocausto, y quemará sobre él los sebos de la paz.
13 El fuego ardirá continuamente en el altar; no se apagará.
14 Y ésta es la ley del presente: Lo ofrecerán los hijos de Aarón delante del SEÑOR, delante del altar.
15 Y tomará de él un puñado de la flor de harina del presente, y de su aceite, y todo el incienso que [estará] sobre el presente, y hará perfume sobre el altar en olor de reposo al SEÑOR por memoria.
16 Y el sobrante de ella lo comerán Aarón y sus hijos; sin levadura se comerá en el lugar santo; en el atrio del tabernáculo del testimonio lo comerán.
17 No se cocerá con levadura; lo he dado a ellos por su porción de mis ofrendas encendidas; es cosa santísima, como la expiación del pecado, y como la expiación de la culpa.
18 Todos los varones de los hijos de Aarón comerán de ella. Estatuto perpetuo será para vuestras generaciones tocante a las ofrendas encendidas del SEÑOR; toda cosa que tocare en ellas será santificada.
19 Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo: 20 Esta [será] la ofrenda de Aarón y de sus hijos, que ofrecerán al SEÑOR el día que serán ungidos: la décima parte de un efa de flor de harina, presente perpetuo, la mitad a la mañana y la mitad a la tarde.
21 En sartén se aderezará con aceite; frita la traerás, y los pedazos cocidos del presente ofrecerás al SEÑOR en olor muy aceptable.
22 Y el sacerdote ungido en su lugar, de [entre] sus hijos, hará la [ofrenda]; estatuto perpetuo del SEÑOR: toda se quemará en perfume.
23 Y todo presente de sacerdote será enteramente quemado; no se comerá.
24 Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo:
25 Habla a Aarón y a sus hijos, diciendo: Esta [será] la ley de la expiación [del pecado]; en el lugar donde será degollado el holocausto, será degollada la expiación por el pecado delante del SEÑOR; porque es cosa santísima.
26 El sacerdote que la ofreciere por expiación, la comerá; en el lugar santo será comida, en el atrio del tabernáculo del testimonio.
27 Todo lo que en su carne tocare, será santificado; y si cayere de su sangre sobre el vestido, lavarás aquello sobre que cayere, en el lugar santo.
28 Y el vaso de barro en que fuere cocida, será quebrado; y si fuere cocida en vaso de bronce, será fregado y lavado con agua.
29 Todo varón de [entre] los sacerdotes la comerá: es cosa santísima.
30 Mas no se comerá de expiación alguna, de cuya sangre se metiere en el tabernáculo del testimonio para reconciliar en el santuario: al fuego será quemada.
CAPÍTULO 7
1 Asimismo ésta [será] la ley [de la expiación] de la culpa; [será] cosa santísima.
2 En el lugar donde degollaren el holocausto, degollarán [la expiación de] la culpa; y rociará su sangre en derredor sobre el altar.
3 Y de ella ofrecerá todo su sebo, la cola, y el sebo que cubre los intestinos.
4 Y los dos riñones, y el sebo que [está] sobre ellos, y el que [está] sobre los ijares; y con los riñones quitará el redaño de sobre el hígado.
5 Y el sacerdote hará de ello perfume sobre el altar [en] ofrenda encendida al SEÑOR; [y ésta] será [expiación de la] culpa.
6 Todo varón de [entre] los sacerdotes la comerá; será comida en el lugar santo; porque es cosa santísima.
7 Como [la expiación por] el pecado, así [será la expiación de] la culpa; una misma ley tendrán; será del sacerdote que habrá hecho la reconciliación con ella.
8 Y el sacerdote que ofreciere holocausto de alguno, el cuero del holocausto que ofreciere, será del sacerdote.
9 Asimismo todo presente que se cociere en horno, y todo el que fuere aderezado en sartén, o en cazuela, será del sacerdote que lo ofreciere.
10 Y todo presente amasado con aceite, y seco, será de todos los hijos de Aarón, tanto al uno como al otro.
11 Y ésta [será] la ley del sacrificio de la paz, que se ofrecerá al SEÑOR:
12 Si se ofreciere en hacimiento de gracias, ofrecerá por sacrificio de hacimiento de gracias tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, y flor de harina frita [en] tortas amasadas con aceite.
13 Con tortas de pan leudo ofrecerá su ofrenda en el sacrificio de hacimiento de gracias de sus paz.
14 Y de toda la ofrenda presentará una parte por ofrenda elevada al SEÑOR, y será del sacerdote que rociare la sangre de los sacrificios de paz.
15 Mas la carne de su sacrificio de la paz [para] hacimiento de gracias, se comerá en el día que fuere ofrecida; no dejarán de ella nada para otro día.
16 Mas si el sacrificio de su ofrenda fuere voto, o voluntario, el día que ofreciere su sacrificio será comido; y lo que de él quedare, se comerá al día siguiente;
17 y lo que quedare para el tercer día de la carne del sacrificio, será quemado en el fuego.
18 Y si se comiere de la carne de su sacrificio de paz el tercer día, el que lo ofreciere no será acepto, ni le será imputado; abominación será, y la persona que de él comiere llevará su pecado.
19 Y la carne que tocare alguna cosa inmunda, no se comerá; al fuego será quemada; mas toda persona limpia comerá de esta carne. 20 Y la persona que comiere la carne del sacrificio de paz, el cual es del SEÑOR, estando inmunda, aquella persona será cortada de su pueblo.
21 Además, la persona que tocare alguna cosa inmunda, en inmundicia de hombre, o en animal inmundo, o en cualquiera abominación inmunda, y comiere de la carne del sacrificio de la paz, el cual es del SEÑOR, aquella persona será cortada de su pueblo.
22 Habló aún el SEÑOR a Moisés, diciendo:
23 Habla a los hijos de Israel, diciendo: Ningún sebo de buey, ni de cordero, ni de cabra, comeréis.
24 El sebo de [animal] mortecino, y el sebo del [que fue] arrebatado [de fieras], se aparejará para cualquiera otro uso, mas no lo comeréis.
25 Porque cualquiera que comiere sebo de animal, del cual se ofrece al SEÑOR ofrenda encendida, la persona que lo comiere, será cortada de su pueblo.
26 Además, ninguna sangre comeréis en todas vuestras habitaciones, así de aves como de bestias.
27 Cualquiera persona que comiere alguna sangre, la tal persona será cortada de su pueblo.
28 Habló más el SEÑOR a Moisés, diciendo:
29 Habla a los hijos de Israel, diciendo: El que ofreciere su sacrificio de paz al SEÑOR, traerá su ofrenda del sacrificio de su paz al SEÑOR;
30 sus manos traerán las ofrendas [que se han de quemar] al SEÑOR; traerá el sebo con el pecho; el pecho para mecerlo, como sacrificio de mecedura delante del SEÑOR;
31 y del sebo hará perfume el sacerdote en el altar, mas el pecho será de Aarón y de sus hijos.
32 Y daréis al sacerdote para ser elevada en ofrenda, la espaldilla derecha de los sacrificios de vuestra paz.
33 El que de los hijos de Aarón ofreciere la sangre de la paz, y el sebo, de él será en porción la espaldilla derecha;
34 porque he tomado de los hijos de Israel, de sus sacrificios de paz, el pecho de la mecedura, y la espaldilla de la apartadura, y lo he dado a Aarón el sacerdote y a sus hijos, por estatuto perpetuo de los hijos de Israel.
35 Esta [es] la unción de Aarón y la unción de sus hijos, de las ofrendas encendidas al SEÑOR, desde el día [en] que él los allegó para ser sacerdotes del SEÑOR;
36 las cuales [porciones] mandó El SEÑOR que les diesen, desde el día [en] que él los ungió de entre los hijos de Israel, por estatuto perpetuo por sus generaciones.
37 Esta [es] la ley del holocausto, del presente, de la expiación por el pecado, y [de la expiación] de la culpa, y de las consagraciones, y del sacrificio de la paz;
38 la cual mandó el SEÑOR a Moisés, en el monte de Sinaí, el día que mandó a los hijos de Israel que ofreciesen sus ofrendas al SEÑOR en el desierto de Sinaí.
CAPÍTULO 8
1 Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo:
2 Toma a Aarón y a sus hijos con él, y las vestimentas, y el aceite de la unción, y el novillo de la expiación, y los dos carneros, y el canastillo de los ázimos;
3 y reúne toda la congregación a la puerta del tabernáculo del testimonio.
4 Hizo, pues, Moisés como el SEÑOR le mandó, y se reunió la congregación a la puerta del tabernáculo del testimonio.
5 Y dijo Moisés a la congregación: Esto [es] lo que el SEÑOR ha mandado hacer.
6 Entonces Moisés hizo llegar a Aarón y a sus hijos, y los lavó con agua.
7 Y puso sobre él la túnica, y le ciñó con el cinto; le vistió después el manto, y puso sobre él el efod, y lo ciñó con el cinto del efod, y lo ajustó con él.
8 Luego le puso encima el pectoral, y puso en el pectoral el Urim y [el] Tumim.
9 Después puso la mitra sobre su cabeza; y sobre la mitra delante de su rostro puso la plancha de oro, la corona de la santidad; como El SEÑOR había mandado a Moisés.
10 Y tomó Moisés el aceite de la unción, y ungió el tabernáculo, y todas las cosas que estaban en él, y las santificó.
11 Y roció de él sobre el altar siete veces, y ungió el altar y todos sus vasos, y la fuente y su basa, para santificarlos.
12 Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y lo ungió para santificarlo.
13 Después Moisés hizo llegar los hijos de Aarón, y les vistió las túnicas, y los ciñó con cintos, y les ajustó los chapeos (tiaras), como el SEÑOR lo había mandado a Moisés.
14 Hizo luego llegar el novillo de la expiación, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del novillo de la expiación,
15 y lo degolló; y Moisés tomó la sangre, y puso con su dedo sobre los cuernos del altar alrededor, y expió el altar; y echó la [demás] sangre al cimiento del altar, y lo santificó para reconciliar sobre él.
16 Después tomó todo el sebo que [estaba] sobre los intestinos, y el redaño del hígado, y los dos riñones, y el sebo de ellos, e hizo Moisés perfume sobre el altar.
17 Mas el novillo, y su cuero, y su carne, y su estiércol, [lo] quemó con fuego fuera del real; como el SEÑOR lo había mandado a Moisés.
18 Después hizo llegar el carnero del holocausto, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero;
19 y [lo] degolló; y roció Moisés la sangre sobre el altar en derredor. 20 Y cortó el carnero en sus piezas; y Moisés hizo perfume de la cabeza, y [las] piezas, y [el] sebo.
21 Lavó luego con agua los intestinos y [las] piernas, y quemó Moisés todo el carnero sobre el altar; holocausto en olor muy aceptable, ofrenda encendida al SEÑOR; como el SEÑOR lo había mandado a Moisés.
22 Después hizo llegar el otro carnero, el carnero de las consagraciones, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero;
23 y [lo] degolló; y tomó Moisés de su sangre, y puso sobre la ternilla de la oreja derecha de Aarón, y sobre el dedo pulgar de su mano derecha, y sobre el dedo pulgar de su pie derecho.
24 Hizo llegar luego los hijos de Aarón, y puso Moisés de la sangre sobre la ternilla de sus orejas derechas, y sobre los pulgares de sus manos derechas, y sobre los pulgares de sus pies derechos; y roció Moisés la sangre sobre el altar en derredor;
25 y después tomó el sebo, y la cola, y todo el sebo que [estaba] sobre los intestinos, y el redaño del hígado, y los dos riñones, y el sebo de ellos, y la espaldilla derecha;
26 y del canastillo de los ázimos, que [estaba] delante del SEÑOR, tomó una torta sin levadura, y una torta de pan de aceite, y una lasaña, y lo puso con el sebo y con la espaldilla derecha;
27 y lo puso todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos, y lo hizo mecer [en ofrenda de] mecedura delante del SEÑOR.
28 Después tomó aquellas cosas Moisés de las manos de ellos, e hizo perfume en el altar sobre el holocausto; son las consagraciones en olor muy aceptable, ofrenda encendida al SEÑOR.
29 Y tomó Moisés el pecho, y lo meció, [en ofrenda de] mecedura delante del SEÑOR; del carnero de las consagraciones aquella fue la parte de Moisés; como el SEÑOR lo había mandado a Moisés.
30 Luego tomó Moisés del aceite de la unción, y de la sangre que [estaba] sobre el altar, y roció sobre Aarón, y sobre sus vestiduras, y sobre sus hijos, y sobre las vestiduras de sus hijos con él; y santificó a Aarón, y sus vestiduras, y a sus hijos, y las vestiduras de sus hijos con él.
31 Y dijo Moisés a Aarón y a sus hijos: Comed la carne a la puerta del tabernáculo del testimonio; y comedla allí con el pan que [está] en el canastillo de las consagraciones, según yo he mandado, diciendo: Aarón y sus hijos la comerán.
32 Y lo que sobrare de la carne y del pan, habéis de quemarlo al fuego.
33 De la puerta del tabernáculo del testimonio no saldréis en siete días, hasta el día que se cumplieren los días de vuestras consagraciones; porque por siete días seréis consagrados.
34 De la manera que hoy se ha hecho, mandó hacer el SEÑOR para expiaros.
35 A la puerta, pues, del tabernáculo del testimonio estaréis día y noche por siete días, y guardaréis la ordenanza delante del SEÑOR, para que no muráis; porque así me ha sido mandado.
36 Y Aarón y sus hijos hicieron todas las cosas que mandó el SEÑOR por mano de Moisés.
CAPÍTULO 9
1 Y fue en el día octavo, que Moisés llamó a Aarón y a sus hijos, y a los ancianos de Israel;
2 y dijo a Aarón: Toma un becerro para expiación, y un carnero para holocausto, sin defecto, y ofrécelos delante del SEÑOR.
3 Y a los hijos de Israel hablarás, diciendo: Tomad un macho cabrío para expiación, y un becerro y un cordero de un año, sin tacha, para holocausto;
4 asimismo un buey y un carnero para sacrificio de paz, que inmoléis delante del SEÑOR; y [un] presente amasado en aceite; porque el SEÑOR se aparecerá hoy a vosotros.
5 Y llevaron lo que mandó Moisés delante del tabernáculo del testimonio, y vino toda la congregación, y se pusieron delante del SEÑOR.
6 Entonces Moisés dijo: Esto [es] lo que mandó el SEÑOR [que] hagáis, y la gloria del SEÑOR se os aparecerá.
7 Y dijo Moisés a Aarón: Llégate al altar, y haz tu expiación, y tu holocausto, y haz la reconciliación por ti y por el pueblo; haz [también] la ofrenda del pueblo, y haz la reconciliación por ellos; como ha mandado el SEÑOR.
8 Entonces se acercó Aarón al altar; y degolló su becerro de la expiación que era por él.
9 Y los hijos de Aarón le trajeron la sangre; y él mojó su dedo en la sangre, y puso sobre los cuernos del altar, y derramó la [demás] sangre al cimiento del altar;
10 Y el sebo y riñones y redaño del hígado, de la expiación, hizo perfume, como el SEÑOR lo había mandado a Moisés.
11 Mas la carne y el cuero los quemó en fuego fuera del real.
12 Degolló asimismo el holocausto, y los hijos de Aarón le presentaron la sangre, la cual roció él alrededor sobre el altar.
13 Después le presentaron el holocausto, por sus piezas, y la cabeza; y él hizo perfume sobre el altar.
14 Luego lavó los intestinos y las piernas, y los quemó con el holocausto sobre el altar.
15 Ofreció también la ofrenda del pueblo, y tomó el macho cabrío de la expiación, que [era] del pueblo, y lo degolló, y lo ofreció por expiación como el primero.
16 Y ofreció el holocausto, e hizo según la ordenanza.
17 Ofreció asimismo el presente, y llenó de él su mano, e hizo perfume sobre el altar, además del holocausto de la mañana.
18 Degolló también el buey y el carnero que era del pueblo en sacrificio de paz; y los hijos de Aarón le presentaron la sangre (la cual roció él sobre el altar alrededor),
19 y los sebos del buey; y del carnero, la cola con lo que cubre las entrañas, y los riñones, y el redaño del hígado; 20 y pusieron los sebos sobre los pechos, y él quemó los sebos sobre el altar.
21 Pero los pechos, con la espaldilla derecha, [los] meció Aarón con mecimiento delante del SEÑOR; como el SEÑOR lo había mandado a Moisés.
22 Después alzó Aarón sus manos hacia el pueblo y los bendijo; y descendió de hacer la expiación, y el holocausto, y el sacrificio de la paz.
23 Y entraron Moisés y Aarón en el tabernáculo del testimonio; y salieron, y bendijeron al pueblo; y la gloria del SEÑOR se apareció a todo el pueblo.
24 Y salió [un] fuego de delante del SEÑOR, el cual consumió el holocausto y los sebos sobre el altar; y viéndolo todo el pueblo, alabaron, y cayeron sobre sus rostros.
CAPÍTULO 10
1 Y los hijos de Aarón, Nadab y Abiú, tomaron cada uno su incensario, y pusieron fuego en ellos, sobre el cual pusieron perfume, y ofrecieron delante del SEÑOR fuego extraño, que él nunca les mandó.
2 Y salió [un] fuego de delante del SEÑOR que los quemó, y murieron delante del SEÑOR.
3 Entonces dijo Moisés a Aarón: Esto [es] lo que habló el SEÑOR, diciendo: En mis allegados me santificaré, y en presencia de todo el pueblo seré glorificado. Y Aarón calló.
4 Y llamó Moisés a Misael, y a Elzafán, hijos de Uziel, tío de Aarón, y les dijo; acercaos y sacad a vuestros hermanos de delante del santuario fuera del campamento.
5 Y ellos se acercaron, y los sacaron con sus túnicas fuera del campamento, como dijo Moisés.
6 Entonces Moisés dijo a Aarón, y a Eleazar y a Itamar, sus hijos: No descubráis vuestras cabezas, ni rasguéis vuestros vestidos, para que no muráis, [ni] se levante la ira sobre toda la congregación; pero vuestros hermanos, toda la Casa de Israel, lamentarán el incendio que el SEÑOR ha hecho.
7 Ni saldréis de la puerta del tabernáculo del testimonio, porque moriréis; por cuanto el aceite de la unción del SEÑOR [está] sobre vosotros. Y [ellos] hicieron conforme al dicho de Moisés.
8 Y el SEÑOR habló a Aarón, diciendo:
9 Tú, y tus hijos contigo, no beberéis vino ni sidra, cuando hubiereis de entrar en el tabernáculo del testimonio, para que no muráis; [será] estatuto perpetuo por vuestras generaciones;
10 y [esto] para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio;
11 y para enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos que el SEÑOR les ha dicho por mano de Moisés.
12 Y Moisés dijo a Aarón, y a Eleazar y a Itamar, sus hijos que habían quedado: Tomad el presente que queda de las ofrendas encendidas al SEÑOR, y comedlo sin levadura junto al altar, porque es cosa santísima.
13 Habéis, pues, de comerlo en el lugar santo; porque [esto será] fuero para ti, y fuero para tus hijos, de las ofrendas encendidas al SEÑOR, pues que así me ha sido mandado.
14 Comeréis asimismo en lugar limpio, tú y tus hijos y tus hijas contigo, el pecho de la mecida, y la espaldilla elevada, porque [por] fuero para ti, y fuero para tus hijos, son dados de los sacrificios de la paz de los hijos de Israel.
15 Con las ofrendas de los sebos que se han de encender, traerán la espaldilla que se ha de elevar, y el pecho que será mecido, para que lo mezas [por ofrenda] de mecedura delante del SEÑOR; y será por fuero perpetuo tuyo, y de tus hijos contigo, como el SEÑOR lo ha mandado.
16 Y Moisés demandó el macho cabrío de la expiación, y se halló que era quemado; y se enojó contra Eleazar e Itamar, los hijos de Aarón que habían quedado, diciendo:
17 ¿Por qué no comisteis la expiación en el lugar santo? Porque es santísimo, y la dio él a vosotros para llevar la iniquidad de la congregación, para que sean reconciliados delante del SEÑOR.
18 Veis que su sangre no fue metida en el santuario de adentro; habíais de comerla en el lugar santo, como [yo] mandé.