# Sagradas Escrituras Version Antigua

## Part 157

Book page: https://www.cyberlibrary.org/es/books/sagradas-escrituras-version-antigua-6528/index.md

2 (porque dice: En tiempo aceptable te he oído, y en día de salud te he socorrido; he aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de la salud).

3 No dando a nadie ningún escándalo, para que el ministerio no sea vituperado;

4 antes teniéndonos en todas [las] cosas como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias;

5 en azotes, en cárceles, en alborotos, en trabajos, en vigilias, en ayunos;

6 en castidad, en ciencia, en mansedumbre, en bondad, en [el] Espíritu Santo, en caridad no fingida;

7 en palabra de verdad, en potencia de Dios, por las armas de justicia a diestra y [a] siniestra;

8 por honra y por deshonra, por infamia y por buena fama; como engañadores, mas hombres de [la] verdad;

9 como ignorados, pero conocidos; como muriendo, mas he aquí vivimos; como castigados, pero no mortificados;

10 como doloridos, mas siempre gozosos; como pobres, pero enriqueciendo a muchos; como los que no tienen nada, mas que lo poseen todo.

11 Nuestra boca está abierta a vosotros, oh corintios, nuestro corazón es ensanchado.

12 No estáis estrechos en nosotros, sino estáis estrechos en vuestras [propias] entrañas.

13 Pues, por la misma recompensa (como a hijos hablo), ensanchaos también vosotros.

14 No os juntéis en yugo con los incrédulos; porque ¿qué compañía tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunicación la luz con las tinieblas?

15 ¿Y qué concordia [tiene] Cristo con Belial? ¿O qué parte el fiel con el infiel?

16 ¿Y qué consentimiento el templo de Dios con los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios Viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo.

17 Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis cosa inmunda; y yo os recibiré,

18 y seré a vosotros Padre, y vosotros me seréis a mí hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.

CAPÍTULO 7

1 Así que, amados, pues teniendo tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de carne y de espíritu, perfeccionando la santificación en temor de Dios.

2 Admitidnos: a nadie hemos injuriado, a nadie hemos corrompido, a nadie hemos engañado.

3 No para condenaros [lo] digo; que ya he dicho antes; estáis en nuestros corazones, para morir y para vivir juntamente [con nosotros].

4 Mucho atrevimiento tengo para con vosotros, mucho me glorío de vosotros; lleno estoy de consolación, sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones.

5 Porque aun cuando vinimos a Macedonia, ningún reposo tuvo nuestra carne; antes, en todo fuimos atribulados; de fuera, cuestiones; de dentro, temores.

6 Pero Dios, que consuela [a] los humildes, nos consoló con la venida de Tito;

7 y no sólo con su venida, sino también con la consolación con que él fue consolado [acerca] de vosotros, haciéndonos saber vuestro deseo (grande), vuestro lloro, vuestro celo por mí, para que así me gozase más.

8 Porque aunque os contristé por la carta, no me arrepiento, aunque me pesó; porque veo que aquella carta, aunque por [algún] tiempo os contristó.

9 Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para enmienda; porque habéis sido contristados según Dios, [de tal manera] que ninguna pérdida padecisteis por nuestra parte.

10 Porque el dolor que es según Dios, hace enmienda saludable, de la cual no hay que arrepentirse; pero el dolor del mundo obra muerte.

11 Porque he aquí esto mismo, que según Dios fuisteis contristados, ¿cuánta solicitud ha obrado en vosotros? ¡[Qué] defensa, [qué] enojo, [qué] temor, [qué] (gran) deseo, [qué] celo, y [qué] vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el asunto.

12 Así que, aunque os escribí, no fue [solamente] por causa del que hizo la injuria, ni por causa del que la padeció, sino también para que os fuese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por vosotros delante de Dios.

13 Por tanto, tomamos consolación de vuestra consolación, pero mucho más nos gozamos por el gozo de Tito, que haya sido recreado su espíritu por todos vosotros.

14 Y si algo me he gloriado para con él de vosotros, no he sido avergonzado; sino que así, como todo lo que habíamos dicho de vosotros [era] con verdad, así también nuestra gloria delante de Tito fue hallada verdadera.

15 Y sus entrañas son más abundantes para con vosotros, cuando se acuerda de la obediencia de todos vosotros, y de cómo lo recibisteis con temor y temblor.

16 Así que me gozo de que en todo estoy confiado de vosotros.

CAPÍTULO 8

1 Así mismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que ha sido dada a las Iglesias de Macedonia;

2 que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo permaneció, y su profunda pobreza abundó en riquezas de su bondad.

3 Porque conforme a [sus] fuerzas, (como yo testifico por ellos), y aun sobre [sus] fuerzas han sido liberales;

4 rogándonos con muchas súplicas, que recibiésemos la gracia y la comunicación del ministerio que se hace para los santos.

5 Y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos [se] dieron primeramente al Señor, y [luego] a nosotros por la voluntad de Dios.

6 De tal manera que exhortamos a Tito, [para] que como comenzó antes, así también acabe esta gracia entre vosotros también.

7 Por tanto, como en todo abundáis, en fe, y en Palabra, y en ciencia, y en toda solicitud, y en vuestra caridad con nosotros, que también abundéis en esta gracia.

8 No hablo como quien manda, sino por experimentar la liberalidad de vuestra caridad por la solicitud de los otros.

9 Porque ya sabéis la gracia del Señor nuestro Jesús, [el] Cristo, que por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico; para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.

10 Y en esto doy [mi] consejo; porque esto os conviene a vosotros, que comenzasteis, no sólo a hacerlo, sino también a ser solícitos desde el año pasado.

11 Ahora pues, llevad también a cabo el hecho, para que como fue pronto el ánimo de la voluntad, así también sea en cumplirlo de lo que tenéis.

12 Porque si primero hay la voluntad pronta, será acepta por lo que tiene, no por lo que no tiene.

13 Porque no digo esto para que haya para otros desahogo, y para vosotros apretura;

14 sino para que en este tiempo, por la equidad, vuestra abundancia supla la falta de los otros, para que también la abundancia de ellos [otra vez] supla vuestra falta, y haya igualdad;

15 como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más; y el que poco, no tuvo menos.

16 Pero gracias a Dios que dio la misma solicitud por vosotros en el corazón de Tito.

17 Pues a la verdad recibió la exhortación; mas estando también muy solícito, de su voluntad partió para [ir a] vosotros.

18 Y enviamos juntamente con él al hermano cuya alabanza es en el Evangelio por todas las Iglesias;

19 y no sólo [esto], sino que también fue ordenado por las Iglesias compañero de nuestra peregrinación para [llevar] esta gracia, que es administrada por nosotros y de vuestro pronto ánimo para gloria del mismo Señor. 20 Evitando que nadie nos vitupere en esta abundancia que ministramos;

21 procurando lo honesto no sólo delante del Señor, sino aun delante de los hombres.

22 Enviamos también con ellos a nuestro hermano, al cual muchas veces hemos experimentado diligente, pero ahora mucho más con la mucha confianza que [tenemos] en vosotros.

23 En cuanto a Tito, es mi compañero y coadjutor para con vosotros; o acerca de nuestros hermanos, que son apóstoles de las Iglesias, y la gloria del Cristo.

24 Mostrad pues, para con ellos en la faz de las Iglesias la prueba de vuestra caridad, y de nuestro gloriarnos acerca de vosotros.

CAPÍTULO 9

1 Porque [en] cuanto a la suministración para los santos, por demás me es escribiros;

2 pues conozco vuestro pronto ánimo, del cual me glorío yo entre los de Macedonia, que Acaya está apercibida desde el año pasado; y vuestro celo ha estimulado a muchos.

3 Mas he enviado los hermanos, para que nuestro gloriarnos de vosotros no sea vano en esta parte; para que, como lo he dicho, estéis apercibidos;

4 no sea que, si vinieren conmigo macedonios, y os hallaren desprevenidos, nos avergoncemos nosotros, por no decir vosotros, de esta nuestra confianza.

5 Por tanto, tuve por cosa necesaria exhortar a los hermanos que fuesen primero a vosotros, y apresten primero vuestra bendición antes prometida para que esté aparejada como de bendición, y no como de mezquindad.

6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra en bendiciones, en bendiciones también segará.

7 Cada uno como propuso en su corazón (haga): no con tristeza, o por necesidad; porque Dios ama al dador alegre.

8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia; a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo que basta, abundéis para toda buena obra;

9 como está escrito: Derramó, dio a los pobres; su justicia permanece para siempre.

10 Y el que da la simiente al que siembra, también dará pan para comer, y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los crecimientos de los frutos de vuestra justicia;

11 para que enriquecidos en todo abundéis en toda bondad, la cual obra por nosotros acción de gracias a Dios.

12 Porque la suministración de este servicio, no solamente suple lo que a los santos falta, sino también abunda en muchas acciones de gracias a Dios;

13 que por la experiencia de esta suministración glorifican a Dios por la obediencia de vuestro consentimiento en el Evangelio del Cristo, y en la bondad de la comunicación para con ellos y para con todos;

14 y en la oración de ellos a favor vuestro, los cuales os quieren a causa de la eminente gracia de Dios en vosotros.

15 Gracias a Dios por su don inefable.

CAPÍTULO 10

1 Os ruego, sin embargo, yo Pablo, por la mansedumbre y modestia del Cristo, (que presente ciertamente soy bajo entre vosotros, mas ausente soy confiado con vosotros);

2 ruego pues, que cuando estuviere presente, no sea [necesario ser] atrevido con la confianza de que soy estimado usar con algunos, que nos tienen como si anduviésemos según la carne.

3 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne.

4 (Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas de parte de Dios para [la] destrucción de fortalezas);

5 destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia del Cristo.

6 Y estando prestos para castigar a toda desobediencia, cuando vuestra obediencia fuere cumplida.

7 ¿Miráis las cosas según la apariencia? El que está confiado en sí mismo que es de Cristo, esto también piense por sí mismo, que como él es de Cristo, así también nosotros somos de Cristo.

8 Porque aunque me glorié aun un poco de nuestra potestad (la cual el Señor nos dio para edificación y no para vuestra destrucción), no me avergonzaré;

9 pero para que no parezca como que os [quiero] espantar por cartas.

10 Porque a la verdad, dicen, las cartas son graves y fuertes; mas la presencia corporal flaca, y la palabra menospreciable.

11 Esto piense el tal, [que] cuales somos en la palabra por cartas [estando] ausentes, tales somos también presentes en la obra.

12 Porque no osamos entremeternos o compararnos con algunos que se encomiendan a sí mismos; mas no entienden que ellos, consigo mismos se miden, y a sí mismos se comparan.

13 Pero nosotros no nos gloriaremos más allá de [nuestra] medida, sino conforme a la medida de la regla, de la medida que Dios nos repartió, para llegar aun hasta vosotros.

14 Porque no nos extendemos demasiado para llegar hasta vosotros; porque también hasta vosotros hemos llegado con el Evangelio del Cristo;

15 no gloriándonos más allá de [nuestra] medida en trabajos ajenos; sino teniendo esperanza del crecimiento de vuestra fe, que seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla.

16 Y que anunciaremos el Evangelio a los que están más allá de vosotros, sin [entrar en] la medida de otro para gloriarnos en lo que ya estaba aparejado.

17 Mas el que se gloría, gloríese en el Señor.

18 Porque no el que se alaba a sí mismo es aprobado; sino aquel a quien Dios alaba.

CAPÍTULO 11

1 Bien que toleraseis un poco mi locura; pero toleradme.

2 Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado a un marido, para presentaros [como] una virgen limpia al Cristo.

3 Mas temo que como la serpiente engañó a Eva con su astucia, sean corrompidos así vuestros sentidos en alguna manera, y caigan de la simplicidad que es en el Cristo.

4 Por lo cual si alguno que viniere predicare otro Cristo diferente al que hemos predicado, o recibiereis otro Espíritu del que habéis recibido, u otro Evangelio del que habéis aceptado, lo sufrierais bien.

5 En verdad pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandiosos apóstoles.

6 Porque aunque [soy] basto en la palabra, empero no en la ciencia; mas en todo somos ya del todo manifiestos a vosotros.

7 ¿Por ventura pequé humillándome a mí mismo, para que vosotros fueseis ensalzados? Porque os he predicado el Evangelio de Dios de balde.

8 He sacado de las otras Iglesias, recibiendo salario para ministraros a vosotros.

9 Y estando con vosotros y teniendo necesidad, a ninguno [de vosotros] fui carga; porque lo que me faltaba, [lo] suplieron los hermanos que vinieron de Macedonia; y en todo me guardé de seros gravoso, y me guardaré.

10 Es la verdad del Cristo en mí, que esta gloria no me será sellado en las partes de Acaya.

11 ¿Por qué? ¿Porque no os amo? Dios lo sabe.

12 Mas lo que hago, [lo] haré aún, para quitar la ocasión de aquellos que la desean para ser hallados semejantes a nosotros en lo que se glorían.

13 Porque estos falsos apóstoles, son obreros fraudulentos, transfigurándose en apóstoles de Cristo.

14 Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se transfigura en ángel de luz.

15 Así que, no es mucho si sus ministros se transfiguran como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.

16 Otra vez digo: Que nadie me estime ser loco; de otra manera, recibidme como a loco, para que aun me gloríe yo un poquito.

17 Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como en locura, con esta confianza de gloria.

18 Puesto que muchos se glorían según la carne, también yo me gloriaré.

19 Porque de buena gana toleráis los locos, siendo vosotros sabios; 20 porque toleráis si alguno os pone en servidumbre, si alguno [os] devora, si alguno toma, si alguno se ensalza, si alguno os hiere en la cara.

21 Lo digo en cuanto a la afrenta, como si nosotros hubiésemos sido flacos (en esta parte). Pero en lo que otro tuviere osadía (hablo con locura), también yo tengo osadía.

22 ¿Son hebreos? Yo también. ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son simiente de Abraham? También yo.

23 ¿Son ministros de Cristo? (Como poco sabio hablo), yo más; en trabajos más [abundante]; en azotes más; en cárceles más; en muertes, muchas veces.

24 De los judíos cinco veces he recibido cuarenta [azotes] menos uno.

25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; noche y día he estado en lo profundo (del mar);

26 en caminos, muchas veces; peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros con falsos hermanos;

27 en trabajo y fatiga, en muchas vigilias, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez;

28 y además de otras cosas, mi combate de cada día [es] la solicitud de todas las Iglesias.

29 ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿Quién se tropieza, y yo no me quemo?

30 Si es necesario gloriarse, me gloriaré yo de lo que es de mi flaqueza.

31 El Dios y Padre del Señor nuestro Jesús, [el] Cristo, que es bendito por [los] siglos, sabe que no miento.

32 En Damasco, el capitán de la gente del rey Aretas guardaba la ciudad de los damascenos para prenderme;

33 y fui descolgado del muro por una ventana, y escapé de sus manos.

CAPÍTULO 12

1 Cierto no me es conveniente gloriarme; mas vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor.

2 Conozco [un] hombre en [el] Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo.

3 Y conozco [al] tal hombre, (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe),

4 que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que el hombre no puede decir.

5 De éste tal me gloriaré, mas de mí mismo [en] nada me gloriaré, sino en mis flaquezas.

6 Por lo cual si quisiere gloriarme (de estas cosas,) no sería loco, porque diré [la] verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye.

7 Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase descomedidamente, me es dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera.

8 Por lo cual tres veces he rogado al Señor, que se quite de mí.

9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque (mi) potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré de mis flaquezas, para que habite en mí la potencia de Cristo.

10 Por lo cual me contento en las flaquezas, en las afrentas, en las necesidades, en las persecuciones, en las angustias por el Cristo; porque cuando soy flaco, entonces soy poderoso.

11 He sido loco (en gloriarme); vosotros me constreñisteis; pues yo había de ser alabado de vosotros, porque en nada he sido menos que los grandiosos apóstoles, aunque nada soy.

12 Con todo esto, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, en señales, y en prodigios, y en potencia.

13 Porque ¿qué hay en que habéis sido menos que las otras Iglesias, sino en que yo mismo no os he sido carga? Perdonadme esta injuria.

14 He aquí estoy aparejado para ir a vosotros la tercera vez, y no os seré gravoso; porque no busco vuestras cosas, sino a vosotros; porque no han de atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos.

15 Pero yo de muy buena gana me desprenderé y seré totalmente desprendido por vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos.

16 Pero sea así, yo no os he agravado; sino que, como soy astuto, os he tomado por engaño.

17 ¿Por ventura os he engañado por alguno de los que he enviado a vosotros?

18 Rogué a Tito, y envié con él al hermano. ¿Os engañó por ventura Tito? ¿No hemos andado con un mismo Espíritu y por las mismas pisadas?

19 ¿O pensáis aún que nos excusamos con vosotros? Delante de Dios en Cristo hablamos; mas todo, muy amados, por vuestra edificación. 20 Porque temo que cuando llegare, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; para que por ventura no haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, disensiones, detracciones, murmuraciones, rumores, bandos;

21 para que cuando volviere, no me humille Dios entre vosotros, y haya de llorar por muchos de los que antes habrán pecado, y no se han enmendado de la inmundicia y fornicación y deshonestidad que han cometido.

CAPÍTULO 13

1 Esta tercera vez voy a vosotros. En la boca de dos o de tres testigos consistirá toda palabra.

2 Ya he dicho antes, y ahora digo otra vez como si fuera presente por segunda vez, y ahora ausente lo escribo a los que antes pecaron, y a todos los demás, que si voy otra vez, no perdonaré;

3 pues buscáis una prueba de Cristo que habla en mí, el cual no es flaco para con vosotros, antes es poderoso en vosotros.

4 Porque aunque fue colgado en un madero por flaqueza, sin embargo vive por potencia de Dios. Por lo cual también nosotros somos flacos en él, sin embargo viviremos con él por la potencia de Dios en vosotros.

5 Examinaos a vosotros mismos si estáis en [la] fe; probaos a vosotros mismos. ¿No os conocéis a vosotros mismos, si Jesús, el Cristo, está en vosotros? Si ya no sois reprobados.

6 Mas espero que conoceréis que nosotros no estamos reprobados.

7 Pero oramos a Dios que ninguna cosa mala hagáis; no para que nosotros seamos hallados aprobados, sino para que vosotros hagáis lo que es bueno, aunque nosotros seamos tenidos por reprobados.

8 Porque ninguna cosa podemos contra la verdad, sino por la verdad.

9 Por lo cual nos gozamos que seamos nosotros flacos, y que vosotros seáis poderosos; y aun oramos por vuestra perfección.

10 Por tanto [os] escribo esto ausente, por no trataros en presencia con más dureza, conforme a la potestad que el Señor me ha dado para edificación, y no para destrucción.

11 Resta, hermanos, que tengáis gozo, seáis perfectos, tengáis consolación, sintáis una misma cosa, tengáis paz; y el Dios de paz y de caridad sea con vosotros.

12 Saludaos los unos a los otros con beso santo.

13 Todos los santos os saludan.

14 La gracia del Señor Jesús, [el] Cristo, y la caridad de Dios, y la comunicación del Espíritu Santo sea con todos vosotros. Amén.

GÁLATAS

CAPÍTULO 1

1 Pablo, apóstol, no de los hombres ni por hombre, sino por Jesús, [el] Cristo, y Dios el Padre, que lo resucitó de los muertos,

2 y todos los hermanos que están conmigo, a las Iglesias de Galacia:

3 Gracia sea a vosotros, y paz de Dios el Padre, y del Señor nuestro Jesús, [el] Cristo,

4 El cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad del Dios y Padre nuestro,

5 al cual es la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

6 Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis traspasado del que os llamó en la gracia de Cristo, a otro evangelio;

7 porque no hay otro, sino que hay algunos que os inquietan, y quieren pervertir el Evangelio del Cristo.

8 Mas [aun] si nosotros o [un] ángel del cielo os anunciare otro Evangelio del que os hemos anunciado, sea anatema.

9 Como antes hemos dicho, también ahora lo decimos otra vez: Si alguno os anunciare otro Evangelio del que habéis recibido, sea anatema.

10 Porque, ¿persuado yo ahora [a] hombres o a Dios? ¿O busco agradar a los hombres? Cierto, que si todavía agradara a [los] hombres, no sería siervo de Cristo.

11 Mas os hago saber, hermanos, que el Evangelio que ha sido anunciado por mí, no es según hombre;

12 ni yo lo recibí, ni aprendí de hombre, sino por revelación de Jesús, [el] Cristo.

13 Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera la Iglesia de Dios, y la destruía;

14 y aprovechaba en el Judaísmo sobre muchos de mis iguales en mi nación, siendo mucho más celoso que todos de las tradiciones de mis padres.

15 Mas cuando quiso Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y [me] llamó por su gracia,

16 revelar a su Hijo en mí, para que le predicase entre los gentiles, luego no consulté con carne y sangre;

17 ni fui a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo; sino que me fui a Arabia, y volví de nuevo a Damasco.

18 Después, pasados tres años, fui a Jerusalén a ver a Pedro, y estuve con él quince días.

19 Mas a ningún otro de los apóstoles vi, sino a Jacobo, el hermano del Señor. 20 Y en esto que os escribo, he aquí delante de Dios, que no miento.

21 Después fui a las partes de Siria y de Cilicia;

22 y no era conocido de vista a las Iglesias de Judea, que eran en el Cristo;

23 solamente habían oído decir: Aquel que en otro tiempo nos perseguía, ahora anuncia la fe que en otro tiempo destruía.

24 Y glorificaban a Dios por mí.

CAPÍTULO 2

1 Después, pasados catorce años, fui otra vez a Jerusalén juntamente con Bernabé, tomando también conmigo a Tito.

2 Pero fui por revelación, y les comuniqué el Evangelio que predico entre los gentiles; mas particularmente a los que parecían ser algo, por no correr en vano, o haber corrido.

3 Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, siendo griego, fue compelido a circuncidarse.

4 Y eso a pesar de los falsos hermanos, que se entraban secretamente para espiar nuestra libertad que tenemos en el Cristo Jesús, para ponernos en servidumbre;

5 a los cuales ni aun por una hora accedimos a someternos, para que la verdad del Evangelio permaneciese con vosotros.

