Sagradas Escrituras Version Antigua
Part 15
32 que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito.
33 Y el SEÑOR respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a éste raeré [yo] de mi libro.
34 Ve pues ahora, lleva a este pueblo donde te he dicho; he aquí mi ángel irá delante de ti; que en el día de mi visitación [yo] visitaré en ellos su pecado.
35 Y el SEÑOR hirió al pueblo, porque habían hecho el becerro que formó Aarón.
CAPÍTULO 33
1 Y el SEÑOR dijo a Moisés: Ve, sube de aquí, tú y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual juré a Abraham, Isaac, y Jacob, diciendo: A tu simiente la daré.
2 (Y [yo] enviaré delante de ti el ángel, y echaré fuera al cananeo y al amorreo, y al heteo, y al ferezeo, y al heveo y al jebuseo.)
3 A la tierra que fluye leche y miel; porque [yo] no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, para que no te consuma en el camino.
4 Y oyendo el pueblo esta mala palabra, vistieron luto, y ninguno se puso sus atavíos.
5 Y el SEÑOR dijo a Moisés: Di a los hijos de Israel: Vosotros sois pueblo de dura cerviz; en un momento subiré en medio de ti, y te consumiré; quítate pues ahora tus atavíos, [para] que [yo] sepa lo que te he de hacer.
6 Entonces los hijos de Israel se despojaron de sus atavíos desde el monte Horeb.
7 Y Moisés tomó el tabernáculo, y lo extendió fuera del campamento, lejos del campamento, y lo llamó el tabernáculo del testimonio. Y fue, que cualquiera que requería al SEÑOR, salía al tabernáculo del testimonio, que [estaba] fuera del campamento.
8 Y sucedía que, cuando salía Moisés al tabernáculo, todo el pueblo se levantaba, y estaba cada cual en pie a la puerta de su tienda, y miraban en pos de Moisés, hasta que él entraba en el tabernáculo.
9 Y cuando Moisés entraba en el tabernáculo, la columna de nube descendía, y se ponía a la puerta del tabernáculo, y [el SEÑOR] hablaba con Moisés.
10 Y viendo todo el pueblo la columna de nube, que estaba a la puerta del tabernáculo, se levantaba todo el pueblo, cada uno a la puerta de su tienda y adoraba.
11 Y hablaba el SEÑOR a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su amigo. Y se volvía al campamento; mas el joven Josué, su criado, hijo de Nun, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo.
12 Y dijo Moisés al SEÑOR: Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo; y tú no me has declarado a quién has de enviar conmigo; [sin embargo], tú dices: [Yo] te he conocido por [tu] nombre, y has hallado también gracia en mis ojos.
13 Ahora, pues, si he hallado ahora gracia en tus ojos, te ruego que me muestres tu camino, para que te conozca, para que halle gracia en tus ojos; y mira que tu pueblo es esta gente.
14 Y él dijo: Mis fazes irán delante de ti, y te haré descansar.
15 Y él respondió: Si tus fazes no han de ir delante, no nos saques de aquí.
16 ¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en andar tú con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que [están] sobre la faz de la tierra?
17 Y el SEÑOR dijo a Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y [yo] te he conocido por [tu] nombre.
18 El entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria.
19 Y el respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de YO SOY delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente. 20 Dijo más: No podrás ver mi faz; porque no me verá hombre, y vivirá.
21 Y dijo aún el SEÑOR: He aquí lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña;
22 y será que, cuando pasare mi gloria, [yo] te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado.
23 Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas mis fazes no se verán.
CAPÍTULO 34
1 Y el SEÑOR dijo a Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras, y [yo] escribiré sobre esas tablas las palabras que [estaban] en las tablas primeras que quebraste.
2 Prepárate, pues, para mañana, y sube por la mañana al monte de Sinaí, y preséntate ante mí sobre la cumbre del monte.
3 Y no suba hombre contigo, ni aparezca alguno en todo el monte; ni ovejas ni bueyes pazcan delante del monte.
4 Y él alisó dos tablas de piedra como las primeras; y se levantó por la mañana, y subió al monte de Sinaí, como le mandó el SEÑOR, y llevó en su mano las dos tablas de piedra.
5 Y el SEÑOR descendió en [una] nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre de YO SOY.
6 Y pasando el SEÑOR por delante de él, proclamó: [Yo soy] el SEÑOR, YO SOY fuerte, misericordioso, y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad;
7 que guardo la misericordia en millares, que suelto la iniquidad, la rebelión, y el pecado, y que de ningún modo absolveré [al malvado]; que visito la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.
8 Entonces Moisés, apresurándose, bajó la cabeza hacia el suelo y adoró.
9 Y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia en tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros; porque este es pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y poséenos.
10 Y él dijo: He aquí, yo hago pacto delante de todo tu pueblo: haré maravillas que no han sido hechas en toda la tierra, ni en nación alguna; y verá todo el pueblo en medio del cual estás tú, la obra del SEÑOR; porque ha de ser cosa terrible la que yo haré contigo.
11 Guarda lo que [yo] te mando hoy; he aquí que yo echo de delante de tu presencia al amorreo, y al cananeo, y al heteo, y al ferezeo, y al heveo, y al jebuseo.
12 Guárdate que no hagas alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, para que no sean por tropezadero en medio de ti;
13 mas derribaréis sus altares, y quebraréis sus imágenes, y talaréis sus bosques;
14 porque no te inclinarás a dios ajeno; que el SEÑOR, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.
15 Por tanto no harás alianza con los moradores de aquella tierra; porque fornicarán en pos de sus dioses, y sacrificarán a sus dioses, y te llamarán, y comerás de sus sacrificios.
16 O tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus dioses, harán también fornicar a tus hijos en pos de los dioses de ellas.
17 No harás dioses de fundición para ti.
18 La fiesta de los ázimos guardarás: siete días comerás pan sin levadura, según te he mandado, en el tiempo del mes de Abib; porque en el mes de Abib saliste de Egipto.
19 Todo lo que abre matriz, mío es; y de tu ganado todo primerizo de vaca o de oveja que fuere macho. 20 Pero redimirás con cordero el primerizo del asno; y si no lo redimieres, le has de cortar la cabeza. Redimirás todo primogénito de tus hijos, y no serán vistos vacíos delante de mí.
21 Seis días obrarás, mas en el séptimo día cesarás; cesarás [aun] en la arada y en la siega.
22 Y te harás la fiesta de las semanas a los principios de la siega del trigo; y la fiesta de la cosecha a la vuelta del año.
23 Tres veces en el año será visto todo varón tuyo delante del Señoreador DIOS, [El] Dios de Israel.
24 Porque [yo] arrojaré los gentiles de tu presencia, y ensancharé tu término; y ninguno codiciará tu tierra, cuando tú subieres para ser visto delante del SEÑOR tu Dios tres veces en el año.
25 No ofrecerás sobre leudo la sangre de mi sacrificio; ni quedará de la noche para la mañana el sacrificio de la fiesta de la pascua.
26 El principio de los primeros frutos de tu tierra meterás en la Casa del SEÑOR tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.
27 Y el SEÑOR dijo a Moisés: Escribe tú estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho el pacto contigo y con Israel.
28 Y él estuvo allí con el SEÑOR cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos.
29 Y aconteció, que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, mientras descendía del monte, no sabía él que la tez de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con El.
30 Y miró Aarón y todos los hijos de Israel a Moisés, y he aquí la tez de su rostro era resplandeciente; y tuvieron miedo de llegarse a él.
31 Y los llamó Moisés; y Aarón y todos los príncipes de la congregación volvieron a él, y Moisés les habló.
32 Y después se llegaron todos los hijos de Israel, a los cuales mandó todas las cosas que el SEÑOR le había dicho en el monte de Sinaí.
33 Y cuando hubo acabado Moisés de hablar con ellos, puso [un] velo sobre su rostro.
34 Y cuando venía Moisés delante del SEÑOR para hablar con él, se quitaba el velo hasta que salía; y saliendo, hablaba con los hijos de Israel lo que le era mandado;
35 y veían los hijos de Israel el rostro de Moisés, que la tez de su rostro era resplandeciente; y volvía Moisés a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba a hablar con El.
CAPÍTULO 35
1 Y Moisés hizo juntar toda la congregación de los hijos de Israel, y les dijo: Estas [son] las cosas que el SEÑOR ha mandado que hagáis.
2 Seis días se hará obra, mas el día séptimo os será santo, sábado de reposo al SEÑOR; cualquiera que en él hiciere obra, morirá.
3 No encenderéis fuego en todas vuestras moradas en el día del sábado.
4 Y habló Moisés a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: Esto [es] lo que el SEÑOR ha mandado, diciendo:
5 Tomad de entre vosotros ofrenda para el SEÑOR; todo generoso de corazón la traerá al SEÑOR: oro, plata, bronce;
6 cárdeno, púrpura, carmesí, lino fino, [pelo] de cabras;
7 cueros rojos de carneros, cueros de tejones, madera de cedro;
8 aceite para la luminaria, especias aromáticas para el aceite de la unción y para el incienso aromático;
9 y piedras de ónice, y piedras de engaste para el efod, y para el pectoral.
10 Y todo sabio de corazón de entre vosotros, vendrá y hará todas las cosas que el SEÑOR ha mandado:
11 El tabernáculo, su tienda, y su cubierta, y sus anillos, y sus tablas, sus barras, sus columnas, y sus basas;
12 el arca, y sus varas, la cubierta, y el velo de la tienda;
13 la mesa, y sus varas, y todos sus vasos, y el pan de la proposición.
14 El candelero de la luminaria, y sus vasos, y sus candilejas, y el aceite para la luminaria;
15 y el altar del incienso, y sus varas, y el aceite de la unción, y el incienso aromático, y la cortina de la puerta, para la entrada del tabernáculo.
16 El altar del holocausto, y su enrejado de bronce, y sus varas, y todos sus vasos, y la fuente con su basa;
17 las cortinas del atrio, sus columnas, y sus basas, y la cortina de la puerta del atrio;
18 las estacas del tabernáculo, y las estacas del atrio, y sus cuerdas;
19 las vestiduras del servicio para ministrar en el santuario; [es a saber], las santas vestiduras de Aarón el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos para servir en el sacerdocio. 20 Y salió toda la congregación de los hijos de Israel de delante de Moisés.
21 Y vino todo varón a quien su corazón estimuló, y todo aquel a quien su espíritu le dio voluntad, y trajeron ofrenda al SEÑOR para la obra del tabernáculo del testimonio, y para toda su obra, y para las santas vestiduras.
22 Y vinieron así hombres como mujeres, todo voluntario de corazón, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes, y toda joya de oro; y cualquiera ofrecía ofrenda de oro al SEÑOR.
23 Todo hombre que se hallaba con cárdeno, o púrpura, o carmesí, o lino fino, o [pelo] de cabras, o cueros rojos de carneros, o cueros de tejones, lo traía.
24 Cualquiera que ofrecía ofrenda de plata o de bronce, traía al SEÑOR la ofrenda; y todo el que se hallaba con madera de cedro, la traía para toda la obra del servicio.
25 Además todas las mujeres sabias de corazón hilaban con sus manos, y traían lo que habían hilado: cárdeno, o púrpura, o carmesí, o lino fino.
26 Y todas las mujeres cuyo corazón las levantó en sabiduría, hilaron [pelos] de cabras.
27 Y los príncipes trajeron piedras de ónice, y las piedras de los engastes para el efod y el pectoral;
28 y la especia [aromática] y aceite, para la luminaria, y para el aceite de la unción, y para el perfume aromático.
29 De los hijos de Israel, así hombres como mujeres, todos los que tuvieron corazón voluntario para traer para toda la obra, que el SEÑOR había mandado por [medio de] Moisés que hiciesen, trajeron ofrenda voluntaria al SEÑOR.
30 Y dijo Moisés a los hijos de Israel: Mirad, el SEÑOR ha nombrado a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá;
31 y lo ha llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, y en ciencia, y en todo artificio,
32 para proyectar inventos, para obrar en oro, y en plata, y en bronce,
33 y en obra de pedrería para engastar, y en obra de madera, para trabajar en toda invención ingeniosa.
34 Y ha puesto en su corazón para que pueda enseñar, [así] él como Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan.
35 Y los ha llenado de sabiduría de corazón, para que hagan toda obra de artificio, y de invención, y de recamado en cárdeno, y en púrpura, y en carmesí, y en lino fino, y en telar; para que hagan toda labor, e inventen todo diseño.
CAPÍTULO 36
1 Hizo, [pues], Bezaleel y Aholiab, y todo hombre sabio de corazón, a quien el SEÑOR dio sabiduría e inteligencia para que supiesen hacer toda la obra del servicio del santuario, todas las cosas que había mandado el SEÑOR.
2 Y Moisés llamó a Bezaleel y a Aholiab, y a todo varón sabio de corazón, en cuyo corazón había dado el SEÑOR sabiduría, y a todo [hombre] a quien su corazón le movió a llegarse a la obra, para trabajar en ella;
3 y tomaron de delante de Moisés toda la ofrenda que los hijos de Israel habían traído para la obra del servicio del santuario, a fin de hacerla. Y ellos le traían aun ofrenda voluntaria cada mañana.
4 [Tanto que] vinieron, todos los maestros que hacían toda la obra del santuario, cada uno de la obra que hacía.
5 Y hablaron a Moisés, diciendo: El pueblo trae mucho más de lo que se necesita para hacer la obra para el ministerio que el SEÑOR ha mandado que se haga.
6 Entonces Moisés mandó pregonar por el campo, diciendo: Ningún hombre ni mujer haga más obra para ofrecer para el santuario. Y así fue el pueblo detenido de ofrecer;
7 pues tenía material abundante para hacer toda la obra, y sobraba.
8 Y todos los sabios de corazón entre los que hacían la obra, hicieron el tabernáculo de diez cortinas, de lino torcido, y de cárdeno, y de púrpura y carmesí; las cuales hicieron de obra primorosa, [con] querubines.
9 La longitud de una cortina [era] de veintiocho codos, y la anchura de cuatro codos; todas las cortinas tenían una misma medida.
10 Y juntó las cinco cortinas la una con la otra; [asimismo] unió las otras cinco cortinas la una con la otra.
11 E hizo las lazadas [de color] de cárdeno en la orilla de una cortina, en el borde, a la juntura; y así hizo en la orilla al borde de la segunda cortina, en la juntura.
12 Cincuenta lazadas hizo en una cortina, y otras cincuenta en la segunda cortina, en el borde, en la juntura; las lazadas enfrente de las otras.
13 Hizo también cincuenta corchetes de oro, con los cuales juntó las cortinas, la una con la otra; y se hizo un tabernáculo.
14 Hizo asimismo cortinas de [pelo] de cabras para la tienda sobre el tabernáculo; once cortinas hizo.
15 La longitud de una cortina [era] de treinta codos, y la anchura de cuatro codos; las once cortinas tenían una misma medida.
16 Y juntó las cinco cortinas de por sí, y las seis cortinas aparte.
17 Hizo [además] cincuenta lazadas en la orilla de la postrera cortina en la juntura, y otras cincuenta lazadas en la orilla de la otra cortina en la juntura.
18 Hizo también cincuenta corchetes de bronce para juntar la tienda, de modo que fuese una.
19 E hizo una cubierta para la tienda de cueros rojos de carneros, y [otra] cubierta encima de cueros de tejones. 20 E hizo las tablas para el tabernáculo de madera de cedro estantes.
21 La longitud de cada tabla de diez codos, y de codo y medio la anchura.
22 Cada tabla tenía dos quicios enclavijados el uno delante del otro; así hizo todas las tablas del tabernáculo.
23 Hizo, pues, las tablas para el tabernáculo: veinte tablas al lado del austro, al mediodía.
24 Hizo también las cuarenta basas de plata debajo de las veinte tablas: dos basas debajo de una tabla para sus dos quicios, y dos basas debajo de la otra tabla para sus dos quicios.
25 Y para el otro lado del tabernáculo, en el lado del aquilón, hizo veinte tablas,
26 con sus cuarenta basas de plata: dos basas debajo de una tabla, y dos basas debajo de la otra tabla.
27 Y para el lado occidental del tabernáculo hizo seis tablas.
28 Para las esquinas del tabernáculo en los dos lados hizo dos tablas,
29 las cuales se juntaban por abajo, y asimismo por arriba a un gozne; y así hizo a la una y a la otra en las dos esquinas.
30 Eran, pues, ocho tablas, y sus basas de plata dieciséis; dos basas debajo de cada tabla.
31 Hizo también las barras de madera de cedro; cinco para las tablas de un lado del tabernáculo,
32 y cinco barras para las tablas del otro lado del tabernáculo, y cinco barras para las tablas del lado del tabernáculo a la parte occidental.
33 E hizo que la barra del medio pasase por [en] medio de las tablas de un extremo al otro.
34 Y cubrió las tablas de oro, e hizo de oro los anillos de ellas por donde pasasen las barras; cubrió también de oro las barras.
35 Hizo asimismo el velo de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido, el cual hizo con querubines de delicada obra.
36 Y para él hizo cuatro columnas de cedro; y las cubrió de oro, los capiteles de las cuales eran de oro; e hizo para ellas cuatro basas de plata de fundición.
37 Hizo asimismo el velo para la puerta del tabernáculo, de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido, obra de recamador;
38 y sus cinco columnas con sus capiteles; y cubrió las cabezas de ellas y sus molduras de oro; y sus cinco basas [las hizo] de bronce.
CAPÍTULO 37
1 Hizo también Bezaleel el arca de madera de cedro: su longitud [era] de dos codos y medio, y de codo y medio su anchura, y su altura de [otro] codo y medio;
2 y la cubrió de oro puro por dentro y por fuera, y le hizo [una] corona de oro en derredor.
3 Además fundió para ella cuatro anillos de oro a sus cuatro esquinas; en un lado dos anillos y en el [otro] lado dos anillos.
4 Hizo también las varas de madera de cedro, y las cubrió de oro.
5 Y metió las varas por los anillos a los lados del arca, para llevar el arca.
6 Hizo asimismo la cubierta de oro puro: su longitud de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio.
7 Hizo también los dos querubines de oro, los hizo [labrados] a martillo, a los dos extremos de la cubierta:
8 Un querubín de este lado al extremo, y el otro querubín al otro lado al extremo de la cubierta; hizo los querubines a sus dos extremos.
9 Y los querubines extendían sus alas por encima, cubriendo con sus alas la cubierta; y sus rostros el uno enfrente del otro, [hacia] la cubierta los rostros de los querubines.
10 Hizo también la mesa de madera de cedro; su longitud de dos codos, y su anchura de un codo, y de codo y medio su altura;
11 y la cubrió de oro puro, y le hizo [una] corona de oro en derredor.
12 Le hizo también [una] moldura alrededor, [del ancho] de una mano, a la moldura hizo la corona de oro en circunferencia.
13 Le hizo asimismo de fundición cuatro anillos de oro, y los puso a las cuatro esquinas que correspondían a los cuatro pies de ella.
14 Delante de la moldura estaban los anillos, por los cuales se metiesen las varas para llevar la mesa.
15 E hizo las varas de madera de cedro para llevar la mesa, y las cubrió de oro.
16 También hizo los vasos que [habían de estar] sobre la mesa, sus platos, y sus cucharas, y sus cubiertos y sus tazones con que se había de cubrir [el pan], de oro fino.
17 Hizo asimismo el candelero de oro puro, el cual lo hizo [labrado] a martillo: su pie y su caña, sus copas, sus manzanas y sus flores eran de lo mismo.
18 De sus lados salían seis cañas; tres cañas de un lado del candelero, y otras tres cañas del [otro] lado del candelero;
19 en una caña [había], tres copas figura de almendras, [una] manzana y [una] flor; y en la otra caña [había] tres copas figura de almendras, [otra] manzana y otra flor; y así en [todas] las seis cañas que salían del candelero. 20 Y en el [mismo] candelero [había] cuatro copas figura de almendras, sus manzanas y sus flores;
21 y [una] manzana debajo de las dos cañas de lo mismo, y otra manzana debajo de las [otras] dos cañas de lo mismo, y otra manzana debajo de las otras dos cañas de lo mismo, por las seis cañas que salían de él.
22 Sus manzanas y sus cañas eran de lo mismo; todo era una pieza [labrada] a martillo, de oro puro.
23 Hizo asimismo sus siete candilejas, y sus despabiladeras, y sus platillos, de oro puro;
24 de un talento de oro puro lo hizo, con todos sus vasos.
25 Hizo también el altar del incienso de madera de cedro: un codo su longitud, y otro codo su anchura, [era] cuadrado; y su altura de dos codos; y sus cuernos de la misma pieza.
26 Y lo cubrió de oro puro, su mesa y sus paredes alrededor, y sus cuernos; y le hizo [una] corona de oro alrededor.
27 Le hizo también dos anillos de oro debajo de la corona en las dos esquinas a los dos lados, para pasar por ellos las varas con que había de ser llevado.
28 E hizo las varas de madera de cedro, y las cubrió de oro.
29 Hizo asimismo el aceite santo de la unción, y el fino incienso aromático, de obra de perfumador.
CAPÍTULO 38
1 E hizo el altar del holocausto de madera de cedro: su longitud de cinco codos, y su anchura de [otros] cinco codos, cuadrado, y de tres codos de altura.
2 E hizo sus cuernos a sus cuatro esquinas, los cuales eran de la misma pieza, y lo cubrió de bronce.
3 Hizo asimismo todos los vasos del altar: calderos, y tenazas, y tazones, y garfios, y palas; todos sus vasos hizo de bronce.
4 E hizo para el altar el enrejado de bronce, de hechura de red, [que puso] en su cerco por debajo hasta el medio del altar.
5 Hizo [también] cuatro anillos de fundición a los cuatro extremos del enrejado de bronce, para meter las varas.
6 E hizo las varas de madera de cedro, y las cubrió de bronce.
7 Y metió las varas por los anillos a los lados del altar, para llevarlo con ellas; [el altar] lo hizo hueco, de tablas.
8 También hizo la fuente de bronce, con su basa de bronce, de los espejos de las [mujeres] que velaban a la puerta del tabernáculo del testimonio.
9 Hizo asimismo el atrio; del lado austral del mediodía las cortinas del atrio [eran] de cien codos, de lino torcido;
10 sus columnas veinte, con sus veinte basas de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata.
11 Y del lado del aquilón cortinas de cien codos; sus columnas veinte, con sus veinte basas de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata.
12 Al lado del occidente cortinas de cincuenta codos; sus columnas diez, y sus diez basas; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata.
13 Y al lado oriental, al oriente, cortinas de cincuenta codos.
14 A [un] lado cortinas de quince codos, sus tres columnas, y sus tres basas;
15 al otro lado, de una parte y de la otra de la puerta del atrio, cortinas de a quince codos, sus tres columnas, y sus tres basas.
16 Todas las cortinas del atrio alrededor [eran] de lino torcido.
17 Y las basas de las columnas [eran] de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata; y las cubiertas de las cabezas de ellas, de plata; asimismo todas las columnas del atrio tenían molduras de plata.
18 La cortina de la puerta del atrio [fue] de obra de recamado, de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido; la longitud de veinte codos, y la altura en el ancho de cinco codos, conforme a las cortinas del atrio.