Sagradas Escrituras Version Antigua
Part 123
4 Y le dijo el SEÑOR: Ponle por nombre Jezreel; porque de aquí a poco yo visitaré la sangre de Jezreel sobre la casa de Jehú, y haré cesar el reino de la Casa de Israel.
5 Y acaecerá que en aquel día quebraré [yo] el arco de Israel en el valle de Jezreel.
6 Y concibió aún, y dio a luz [una] hija. Y le dijo Dios: Ponle por nombre Lo-ruhama, porque nunca más tendré misericordia de la Casa de Israel, sino [que] del todo los olvidaré.
7 Mas de la Casa de Judá tendré misericordia, y los salvaré en el SEÑOR su Dios; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni caballeros.
8 Y después de haber destetado a Lo-ruhama, concibió y dio a luz [un] hijo.
9 Y dijo [Dios]: Ponle por nombre Lo-ammi; porque vosotros no [sois] mi pueblo, ni yo seré vuestro [Dios].
10 Con todo, será el número de los hijos de Israel como la arena del mar, que ni se puede medir ni contar. Y será, que donde se les decía: Vosotros no [sois] mi pueblo, les sea dicho: Hijos del Dios Viviente.
11 Y los hijos de Judá y de Israel serán congregados en uno, y levantarán para sí una cabeza, y subirán de la tierra; porque el día de Jezreel [es] grande.
CAPÍTULO 2
1 Decid a vuestros hermanos, Ammi, y vuestras hermanas, Ruhama:
2 Pleitead con vuestra madre, pleitead; porque ella no [es] mi mujer, ni yo su marido; quite, pues, sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios de entre sus pechos;
3 para que [yo] no la despoje desnuda, y la haga tornar como el día en que nació, y la ponga como [un] desierto, y la deje como tierra seca, y la mate de sed.
4 Ni tendré misericordia de sus hijos, porque [son] hijos de fornicaciones.
5 Porque su madre fornicó; la que los engendró fue avergonzada; porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida.
6 Por tanto, he aquí yo cerco tu camino con espinas, y la cercaré con seto, y no hallará sus caminos.
7 Y seguirá [a] sus amantes, y no los alcanzará; los buscará, y no los hallará. Entonces dirá: Iré, y me volveré a mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora.
8 Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, y el vino, y el aceite, y que les multipliqué la plata y el oro [con que] hicieron a Baal.
9 Por tanto [yo] tornaré, y tomaré mi trigo a su tiempo, y mi vino a su sazón, y quitaré mi lana y mi lino que había dado para cubrir su desnudez.
10 Y ahora descubriré [yo] su locura delante de los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano.
11 Y haré cesar todo su gozo, su fiesta, su nueva luna y su sábado, y todas sus festividades.
12 Y haré talar su vid y su higuera, de la que ha dicho: Mi salario me son, que me han dado mis amantes. Y las reduciré a un matorral, y las comerán las bestias del campo.
13 Y visitaré sobre ella los tiempos de los baales, a los cuales incensaba, y se adornaba de sus zarcillos y de sus joyeles, y se iba tras sus amantes olvidada de mí, dice el SEÑOR.
14 Por tanto he aquí, yo la induciré, y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.
15 Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto.
16 Y será que en aquel tiempo, dice el SEÑOR, [me] llamarás marido mío, y nunca más me llamarás Baali.
17 Porque quitaré de su boca los nombres de los baales, y nunca más serán mentados por su nombre.
18 Y haré por ellos concierto en aquel tiempo con las bestias del campo, y con las aves del cielo, y con las serpientes de la tierra; y quebraré arco, y espada, y batalla de la tierra, y los haré dormir seguros.
19 Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, misericordia, y miseraciones. 20 Y te desposaré conmigo en fe, y conocerás al SEÑOR.
21 Y será que en aquel tiempo responderé, dice el SEÑOR, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra;
22 y la tierra responderá al trigo, al vino, y al aceite, y ellos responderán a Jezreel.
23 Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi: pueblo mío tú; y él dirá: Dios mío.
CAPÍTULO 3
1 Y me dijo otra vez el SEÑOR: Ve, ama una mujer amada de [su] compañero, y adúltera, como el amor del SEÑOR para con los hijos de Israel; los cuales miran a dioses ajenos, y aman frascos de vino.
2 La compré entonces para mí por quince [dineros] de plata, y un homer y medio de cebada;
3 y le dije: Tú estarás para mí muchos días; no fornicarás, ni tomarás otro varón; también [estaré] yo para ti.
4 Porque muchos días estarán los hijos de Israel sin Rey, y sin Señor, y sin sacrificio, y sin estatua, y sin efod, y sin terafín.
5 Después volverán los hijos de Israel, y buscarán al SEÑOR su Dios, y a David su rey; y temerán al SEÑOR y a su bondad en el fin de los días.
CAPÍTULO 4
1 Oíd palabra del SEÑOR, hijos de Israel, porque el SEÑOR pleitea con los moradores de la tierra; porque no [hay] verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra.
2 Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecieron, y sangre se tocó con sangre.
3 Por lo cual, se enlutará la tierra, y será talado todo morador de ella, con las bestias del campo, y las aves del cielo; y aun los peces del mar serán cogidos.
4 Ciertamente hombre no contienda ni reprenda a hombre, porque tu pueblo [es] como los que resisten al sacerdote.
5 Caerás por tanto en el día, y caerá también contigo el profeta de noche; y a tu madre talaré.
6 Mi pueblo fue talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la sabiduría, [yo] te echaré del sacerdocio; y [pues que] olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.
7 Conforme a su grandeza así pecaron contra mí; [yo pues, también] cambiaré su honra en afrenta.
8 Comen del pecado de mi pueblo, y en su maldad levantan su alma.
9 Tal será el pueblo como el sacerdote; y visitaré sobre él sus caminos, y le pagaré conforme a sus obras.
10 Y comerán, mas no se hartarán; fornicarán, mas no se aumentarán, porque dejaron de atender al SEÑOR.
11 Fornicación, vino, y mosto quitan el corazón.
12 Mi pueblo a su madero pregunta, y su palo le responde, porque espíritu de fornicaciones [lo] engañó, y fornicaron debajo de sus dioses.
13 Sobre las cabezas de los montes sacrificaron, e incensaron sobre los collados, debajo de [las] encinas, álamos, y olmos que tuviesen buena sombra; por tanto, vuestras hijas fornicarán, y adulterarán vuestras nueras.
14 No visitaré sobre vuestras hijas cuando fornicaren, ni sobre vuestras nueras cuando adulteraren, porque ellos ofrecen con las rameras, y con las malas mujeres sacrifican; por tanto, el pueblo sin entendimiento caerá.
15 Si fornicares [tú], Israel, [a lo menos] no peque Judá; y no entréis en Gilgal, ni subáis a Bet-avén; ni juréis: Vive el SEÑOR.
16 Porque como becerra cerrera se apartó Israel, ¿los apacentará ahora el SEÑOR como a carneros en anchura?
17 Efraín [es] dado a ídolos; déjalo.
18 Su bebida se corrompió; fornicaron pertinazmente; sus príncipes amaron los dones, vergonzosamente.
19 La ató el viento en sus alas, y de sus sacrificios serán avergonzados.
CAPÍTULO 5
1 Sacerdotes, oíd esto, y estad atentos, Casa de Israel; y Casa del Rey, escuchad: porque para vosotros [es] el juicio, pues habéis sido lazo en Mizpa, y red extendida sobre Tabor.
2 Y matando sacrificios han bajado hasta lo profundo; por tanto, yo [seré] la corrección de todos ellos.
3 Yo conozco a Efraín, e Israel no me es desconocido; porque ahora, oh Efraín, has fornicado, y se ha contaminado Israel.
4 No pondrán sus pensamientos en volverse a su Dios, porque espíritu de fornicación [está] en medio de ellos, y no conocen al SEÑOR.
5 Y la soberbia de Israel le desmentirá en su cara; e Israel y Efraín tropezarán en su pecado; tropezará también Judá con ellos.
6 Con sus ovejas y con sus vacas andarán buscando al SEÑOR, y no le hallarán; se apartó de ellos.
7 Contra el SEÑOR [se] rebelaron, porque engendraron hijos extraños; ahora los devorará [un] mes con sus heredades.
8 Tocad [el] shofar en Gabaa, trompeta en Ramá; sonad tambor en Bet-avén; tras ti, oh Benjamín.
9 Efraín será asolado el día del castigo; en las tribus de Israel hice conocer [mi] verdad.
10 Los príncipes de Judá fueron como los que traspasan mojones; derramaré sobre ellos como agua mi ira.
11 Efraín es vejado, quebrantado en juicio, porque quiso andar en pos de mandamientos.
12 Yo, pues, [seré] como polilla a Efraín, y como carcoma a la Casa de Judá.
13 Y verá Efraín su enfermedad, y Judá su llaga: irá [entonces] Efraín al Assur, y enviará al rey de Jareb; mas él no os podrá sanar, ni os curará la llaga.
14 Porque [yo] seré como león a Efraín, y como cachorro de león a la Casa de Judá; yo, yo arrebataré, y andaré; tomaré, y no habrá quien escape.
15 Andaré, y tornaré a mi lugar, hasta que conozcan su pecado, y busquen mi rostro. En su angustia madrugarán a mí.
CAPÍTULO 6
1 Venid y volvámonos al SEÑOR; que él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará.
2 Nos dará vida después de dos días; al tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él.
3 Y conoceremos, y proseguiremos en conocer al SEÑOR, como el alba está aparejada su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía [y] temprana a la tierra.
4 ¿Qué haré a ti, Efraín? ¿Qué haré a ti, oh Judá? [La] misericordia vuestra [es] como la nube de la mañana, y como el rocío que de madrugada desvanece.
5 Por esta causa [los] corté con los profetas, con las palabras de mi boca los maté; para que tu justicia [sea] como luz que sale.
6 Porque misericordia quise, y no sacrificio; y conocimiento de Dios más que holocaustos.
7 Mas ellos, traspasaron el pacto como de hombre; allí se rebelaron contra mí.
8 Galaad, ciudad de obradores de iniquidad, ensuciada de sangre.
9 Y como ladrones que esperan a [algún] varón, concilio de sacerdotes [que] de [común] acuerdo mata en el camino, porque ponen en efecto la abominación.
10 En la Casa de Israel vi suciedad; allí fornicó Efraín, se contaminó Israel.
11 También, Judá, puso en ti [una] planta, habiendo [yo] vuelto la cautividad de mi pueblo.
CAPÍTULO 7
1 Estando [yo] curando a Israel, se descubrió la iniquidad de Efraín, y las maldades de Samaria; porque obraron engaño; y viene el ladrón, y el salteador despoja de fuera.
2 Y no dicen en su corazón [que] tengo en la memoria toda su maldad; ahora los rodearán sus obras; delante de mi presencia están.
3 Con su maldad alegran al rey, y a los príncipes con sus mentiras.
4 Todos ellos adúlteros; son como horno encendido por el hornero, [el cual] cesará de despertar después que esté hecha la masa, hasta que esté leudada.
5 El día de nuestro Rey los príncipes lo hicieron enfermar con odre de vino; extendió su mano con los escarnecedores.
6 Porque aplicaron su corazón, semejante a un horno, [en sus] asechanzas; toda la noche duerme su hornero; a la mañana [está su horno] encendido como llama de fuego.
7 Todos ellos arden como [un] horno, y devoraron a sus jueces; cayeron todos sus reyes; no hay entre ellos quien clame a mí.
8 Efraín se envolvió con los pueblos; Efraín fue torta no vuelta.
9 Comieron extraños su sustancia, y él no lo supo; y aun vejez se ha esparcido por él, y él no lo entendió.
10 Y la soberbia de Israel testificará contra él en su cara; y no se tornaron al SEÑOR su Dios, ni lo buscaron con todo esto.
11 Y fue Efraín como paloma engañada, sin entendimiento; llamarán a Egipto, acudirán al asirio.
12 Cuando fueren, extenderé sobre ellos mi red; los haré caer como aves del cielo; los castigaré conforme a lo que se ha oído en sus congregaciones.
13 ¡Ay de ellos! Porque se apartaron de mí; destrucción sobre ellos, porque contra mí se rebelaron; yo los redimí, y ellos hablaron contra mí mentiras.
14 Y no clamaron a mí con su corazón cuando aullaron sobre sus camas; para el trigo y el mosto se congregaron; [se] rebelaron contra mí.
15 Y [yo] los ceñí, esforcé sus brazos, y contra mí pensaron mal.
16 Se tornaron, mas no al Altísimo; fueron como arco engañoso; cayeron sus príncipes a cuchillo por la soberbia de su lengua; éste [será] su escarnio en la tierra de Egipto.
CAPÍTULO 8
1 [Pon] a tu boca trompeta. [Vendrá] como águila contra la Casa del SEÑOR, porque traspasaron mi pacto, y se rebelaron contra mi ley.
2 A mí clamará Israel: Dios mío, te hemos conocido.
3 Israel desamparó el bien; [el] enemigo lo perseguirá.
4 Ellos reinaron, mas no por mí; hicieron señorío, mas yo no lo supe; de su plata y de su oro hicieron ídolos para sí, para ser talados.
5 Tu becerro, oh Samaria, te hizo alejar; se encendió mi enojo contra ellos, hasta que no pudieron ser absueltos.
6 Porque de Israel [es], y artífice lo hizo; que no es Dios; porque en pedazos será deshecho el becerro de Samaria.
7 Porque sembraron viento, y torbellino segarán; no tendrán mies, ni el fruto hará harina; si la hiciere, extraños la tragarán.
8 Será tragado Israel; presto serán [tenidos] entre los gentiles como vaso en que no hay contentamiento.
9 Porque ellos subieron a Assur, asno montés para sí solo; Efraín con salario alquiló amantes.
10 Aunque [se] alquilen a los gentiles, ahora los juntaré; y serán un poco afligidos por la carga del rey y de los príncipes.
11 Porque multiplicó Efraín altares para pecar, tuvo altares para pecar.
12 Le escribí las grandezas de mi ley, y fueron tenidas por cosas ajenas.
13 [En] los sacrificios de mis dones sacrificaron carne, y comieron; no los quiso el SEÑOR; ahora se acordará de su iniquidad, y visitará su pecado; ellos [se] tornarán a Egipto.
14 Olvidó, pues, Israel a su Hacedor, y edificó templos, y Judá multiplicó ciudades fuertes: mas [yo] meteré fuego en sus ciudades, el cual devorará sus palacios.
CAPÍTULO 9
1 No te alegres, oh Israel, gozando como los pueblos, pues has fornicado apartándote de tu Dios; amaste salario [de ramera] por todas las eras de trigo.
2 La era y el lagar no los mantendrán; y el mosto les mentirá.
3 No quedarán en la tierra del SEÑOR, sino que volverá Efraín a Egipto, y a Asiria, donde comerán vianda inmunda.
4 No derramarán vino al SEÑOR, ni él tomará contentamiento en sus sacrificios; como pan de enlutados [les serán] a ellos; todos los que coman de él, serán inmundos. Porque su pan por su alma no entrará en la Casa del SEÑOR.
5 ¿Qué haréis [en] el día de la solemnidad, y [en] el día de la fiesta del SEÑOR?
6 Porque, he aquí se fueron ellos a causa de la destrucción; Egipto los recogerá, Menfis los enterrará; espino poseerá por heredad lo deseable de su plata, ortiga [crecerá] en sus moradas.
7 Vinieron los días de la visitación, vinieron los días de la paga; [lo] conocerá Israel: loco [es] el profeta, loco [es] el varón espiritual, a causa de la multitud de tu maldad, y gran odio.
8 El atalaya de Efraín para con mi Dios [es a saber] el profeta, [es] lazo de cazador en todos sus caminos, odio en la Casa de su Dios.
9 Llegaron a lo profundo, se corrompieron, como en los días de Gabaa; ahora se acordará de su iniquidad; visitará su pecado.
10 Como uvas en el desierto hallé a Israel; como la fruta temprana de la higuera en su principio vi a vuestros padres. Ellos entraron a Baal-peor, y se apartaron para vergüenza, y se hicieron abominables como aquello que amaron.
11 Efraín, como ave volará su gloria desde el nacimiento, aun desde el vientre y desde la concepción.
12 Y si llegaren a grandes sus hijos, yo los quitaré de entre los hombres, porque ¡ay de ellos también, cuando de ellos me apartare!
13 Efraín, según veo, [es semejante] a Tiro, asentada en lugar delicioso; mas Efraín sacará sus hijos al matador.
14 Dales, oh SEÑOR, lo que les has de dar; dales matriz que aborte, y enjutos pechos.
15 Toda la maldad de ellos [fue] en Gilgal; allí, pues, les tomé aversión: por la malicia de sus obras los echaré de mi Casa; nunca más los amaré; todos sus príncipes [son] desleales.
16 Efraín fue herido, su cepa se secó, no hará más fruto; aunque engendren, yo mataré lo deseable de su vientre.
17 Mi Dios los desechará, porque ellos no le oyeron; y andarán errantes entre los gentiles.
CAPÍTULO 10
1 Israel parra vacía, ¿ha de hacer fruto para sí? Conforme a la multiplicación de su fruto multiplicó altares, conforme a la bondad de su tierra mejoraron sus estatuas.
2 Se apartó su corazón. Ahora serán convencidos; él quebrantará sus altares, asolará sus estatuas.
3 Porque dirán ahora: No tenemos rey, porque no temimos al SEÑOR: ¿y el rey qué nos hará?
4 Han hablado palabras jurando en vano al hacer alianza; por tanto, el juicio florecerá como ajenjo en los surcos del campo.
5 Por las becerras de Bet-avén serán atemorizados los moradores de Samaria; porque su pueblo lamentará a causa del becerro, y sus sacerdotes que en él se regocijaban por su gloria, la cual será disipada.
6 Y aun será él llevado a Asiria en presente al rey de Jareb; Efraín será avergonzado, [e] Israel será confuso de su consejo.
7 De Samaria fue cortado su rey como la espuma sobre la superficie de las aguas.
8 Y los altares de Avén serán destruidos, el pecado de Israel; crecerá sobre sus altares espino y cardo. Y dirán a los montes: Cubridnos; y a los collados: Caed sobre nosotros.
9 Desde los días de Gabaa has pecado, oh Israel; allí estuvieron; no los tomó la batalla en Gabaa contra los inicuos.
10 Y los castigaré como deseo; y pueblos se juntarán sobre ellos cuando sean atados en sus dos surcos.
11 Efraín es becerra domada, amadora del trillar; mas yo pasaré sobre su lozana cerviz; yo haré halar a Efraín; arará Judá, quebrará sus terrones Jacob.
12 Sembrad vosotros [mismos] para justicia, segad vosotros [mismos] para misericordia; arad vuestro barbecho; porque [es] el tiempo de buscar al SEÑOR, hasta que venga y os enseñe justicia.
13 Habéis arado impiedad, segasteis iniquidad; comeréis fruto de mentira; porque confiaste en tu camino, [y] en la multitud de tus fuertes.
14 Por tanto, en tus pueblos se levantará alboroto, y todas tus fortalezas serán destruidas, como destruyó Salmán a Bet-arbel el día de la batalla; la madre fue arrojada sobre los hijos.
15 Así hará a vosotros Bet-el por la maldad de vuestra maldad; en la mañana será del todo cortado el rey de Israel.
CAPÍTULO 11
1 Cuando Israel [era] muchacho, [yo] lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo.
2 Como los llamaban, así ellos se iban de su presencia; a los baales sacrificaban, y a las esculturas ofrecían sahumerios.
3 Yo con todo eso guiaba en pies al mismo Efraín, tomándolos de sus brazos; y no conocieron que yo los cuidaba.
4 Con cuerdas humanas los traje, con cuerdas de amor; y fui para ellos como los que alzan el yugo de sobre sus mejillas, y allegué hacia él la comida.
5 No tornará a tierra de Egipto, antes el mismo Assur será su rey, porque no se quisieron convertir.
6 Y caerá espada sobre sus ciudades, y consumirá sus aldeas; las consumirá a causa de sus consejos.
7 Entre tanto, está mi pueblo adherido a la rebelión contra mí; aunque me llaman a lo Alto, ninguno absolutamente quiere ensalzarme.
8 ¿Cómo tengo de dejarte, oh Efraín? ¿He de entregarte yo, Israel? ¿Cómo podré yo hacerte como Adma, ni ponerte como a Zeboim? Mi corazón se revuelve dentro de mí, se inflama toda mi compasión.
9 No ejecutaré el furor de mi ira, no volveré para destruir a Efraín; porque Dios soy, y no hombre; [el] Santo en medio de ti; y no entraré en la ciudad.
10 En pos del SEÑOR caminarán; él bramará como león; cual león rugirá él de cierto, y los hijos vendrán temblando del occidente.
11 Como ave se moverán velozmente de Egipto, y de la tierra de Asiria como paloma; y los pondré en sus casas, dice el SEÑOR.
12 Me cercó Efraín con mentira, y la Casa de Israel con engaño; mas Judá aún domina con Dios, y es fiel con los santos.
CAPÍTULO 12
1 Efraín es apacentado del viento, y sigue al solano; mentira y destrucción aumentan [continuamente]; porque hicieron alianza con los asirios, y [el] aceite se lleva a Egipto.
2 Pleito tiene el SEÑOR con Judá para visitar a Jacob conforme a sus caminos; le pagará conforme a sus obras.
3 En el vientre tomó por el calcañar a su hermano, y con su fortaleza venció al ángel.
4 Venció al ángel, y prevaleció; lloró, y le rogó; en Bet-el le halló, y allí habló con nosotros.
5 Mas el SEÑOR es Dios de los ejércitos; el SEÑOR [es] su memorial.
6 Tú, pues, conviértete a tu Dios; guarda misericordia y juicio, y en tu Dios espera siempre.
7 [Es] mercader que tiene en su mano peso falso, amador de opresión.
8 Y dijo Efraín: Ciertamente [yo] he enriquecido, he hallado riquezas para mí; nadie hallará en mí iniquidad, ni pecado en todos mis trabajos.
9 Pero yo [soy] el SEÑOR tu Dios desde la tierra de Egipto; aún te haré morar en tiendas, como en los días de la fiesta.
10 Y hablé por los profetas, y yo aumenté las visiones, y por mano de los profetas puse semejanzas.
11 ¿Es Galaad iniquidad? Ciertamente vanidad son; en Gilgal sacrificaron bueyes; y aún [son] sus altares como montones en los surcos del campo.
12 Mas Jacob huyó a tierra de Aram, y sirvió Israel por [su] mujer, y por [su] mujer fue pastor.
13 Y por profeta hizo subir el SEÑOR a Israel de Egipto, y por profeta fue guardado.
14 Enojó Efraín [a Dios] con amarguras; por tanto, su sangre se derramará sobre él, y su Señor le pagará su oprobio.
CAPÍTULO 13
1 Cuando Efraín hablaba, [todos tenían] temor; fue ensalzado en Israel; mas pecó en Baal, y murió.
2 Y ahora añadieron a su pecado, y de su plata se han hecho según su entendimiento estatuas de fundición, ídolos, toda obra de artífices; acerca de los cuales dicen a los hombres que sacrifican, que besen los becerros.
3 Por tanto, serán como la niebla de la mañana, y como el rocío de la madrugada que se pasa; como el tamo que la tempestad arroja de la era, y como el humo que de la chimenea sale.
4 Mas yo [soy] el SEÑOR tu Dios desde la tierra de Egipto; por tanto no conocerás Dios fuera de mí, ni otro salvador sino a mí.
5 Yo te conocí en el desierto, en tierra seca.
6 En sus pastos se hartaron, se saciaron, y se ensoberbeció su corazón; por esta causa se olvidaron de mí.
7 Por tanto, [yo] seré para ellos como león; como tigre en el camino los espiaré.
8 Como oso que ha perdido los hijos los encontraré, y romperé el velo de su corazón, y allí los devoraré como león; bestia del campo los despedazará.
9 Te perdiste, oh Israel, mas en mí [está] tu ayuda.
10 ¿Dónde está tu rey, para que te guarde con todas tus ciudades? ¿y tus jueces? De los cuales dijiste: Dame rey y príncipes.
11 Te di rey en mi furor, y lo quité en mi ira.
12 Atada [está] la maldad de Efraín; su pecado [está] guardado.
13 Dolores de mujer de parto le vendrán; es un hijo ignorante, porque ya hace tiempo que no debería detenerse al punto mismo de nacer.
14 De la mano del sepulcro los redimiré, de la muerte los libraré. Oh muerte, yo seré tu mortandad; y seré tu destrucción, oh sepulcro; arrepentimiento será escondido de mis ojos.
15 Aunque él fructificará entre los hermanos, vendrá el solano, viento del SEÑOR; subiendo de la parte del desierto, y se secará su vena, y se secará su manadero; él saqueará el tesoro de todas las alhajas de codicia.
16 Samaria será asolada, porque se rebeló contra su Dios; caerán a cuchillo; sus niños serán estrellados, y sus mujeres encintas serán abiertas.
CAPÍTULO 14
1 Conviértete, oh Israel, al SEÑOR tu Dios, porque por tu pecado has caído.
2 Tomad con vosotros palabras, y convertíos al SEÑOR, y decidle: Quita toda iniquidad, y aceptanos con gracia, y daremos los becerros de nuestros labios.
3 No nos librará Assur; no subiremos sobre caballos, ni nunca más diremos a la obra de nuestras manos: Dioses nuestros; porque en ti el huérfano alcanzará misericordia.
4 Yo medicinaré su rebelión, los amaré de voluntad; porque mi furor se apartó de ellos.
5 Yo seré a Israel como rocío; él florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como el Líbano.