Sagradas Escrituras Version Antigua
Part 119
35 Me llevó luego a la puerta del norte, y midió conforme a estas medidas dichas;
36 sus cámaras, y sus postes, y sus arcos, y sus ventanas alrededor; la longitud era de cincuenta codos, y de veinticinco codos el ancho.
37 Y sus postes [caían] afuera al atrio, con palmas en cada uno de sus postes de una parte y otra; y sus gradas [eran de] ocho peldaños.
38 Y [había allí] una cámara, y su puerta con postes de portales; allí lavarán el holocausto.
39 Y en la entrada de la puerta [había] dos mesas de una parte, y otras dos de la otra, para degollar sobre ellas el holocausto, y la expiación, y el sacrificio por el pecado.
40 Y al lado por fuera de las gradas, a la entrada de la puerta del norte, [había] dos mesas; y al otro lado que estaba a la entrada de la puerta, [otras] dos mesas.
41 Cuatro mesas de una parte, y [otras] cuatro mesas de la otra parte [había a cada] lado de esta puerta; ocho mesas, sobre las cuales degollarán.
42 Y las cuatro mesas para el holocausto [eran] de piedras labradas, de un codo y medio de longitud, y codo y medio de ancho, y de altura de un codo; sobre éstas pondrán las herramientas con que degollarán el holocausto y el sacrificio.
43 Y [dentro], ganchos de un palmo, dispuestos por todo alrededor; y sobre las mesas la carne de la ofrenda.
44 Y fuera de la puerta interior, en el atrio de adentro que estaba al lado de la puerta del norte, [estaban] las cámaras de los cantores, las cuales miraban hacia el mediodía; una [estaba] al lado de la puerta del oriente que miraba hacia el norte.
45 Y me dijo: Esta cámara que mira hacia el mediodía [será] de los sacerdotes que tienen la guarda de la Casa.
46 Y la cámara que mira hacia el norte [será] de los sacerdotes que tienen la guarda del altar; éstos [son] los hijos de Sadoc, los cuales son llamados de los hijos de Leví para ministrarle al Señor.
47 Y midió el atrio, cien codos de longitud, y la anchura de cien codos cuadrados; y el altar delante de la Casa.
48 Y me llevó a la entrada de la Casa, y midió [cada] poste de la entrada, cinco codos de una parte, y cinco codos de [la] otra; y la anchura de la puerta tres codos de una parte, y tres codos de [la] otra.
49 La longitud de la portada, veinte codos, y la anchura once codos, al cual subían por gradas; y [había] columnas junto a los postes, una de un lado, y otra de otro.
CAPÍTULO 41
1 Me metió luego en el Templo, y midió los postes, siendo el ancho seis codos de una parte, y seis codos de otra, la anchura del arco.
2 Y la anchura de [cada] puerta era de diez codos; y los lados de la puerta, de cinco codos de una parte, y cinco de [la] otra. Y midió su longitud de cuarenta codos, y la anchura de veinte codos.
3 Y pasó al interior, y midió [cada] poste de la puerta de dos codos; y la puerta de seis codos; y la anchura de la entrada de siete codos.
4 Midió también su longitud, de veinte codos, y la anchura de veinte codos, delante del Templo; y me dijo: Este [es el lugar] Santísimo.
5 Después midió el muro de la casa, de seis codos; y de cuatro codos la anchura de las cámaras, en torno de la casa alrededor.
6 Y las cámaras [eran] cámara sobre cámara, treinta y tres por orden; y entraban [modillones] en la pared de la Casa alrededor, sobre los que las cámaras estribasen, y no estribasen en la pared de la Casa.
7 Y [había mayor] anchura y vuelta en las cámaras a lo más alto; el caracol de la Casa [subía] muy alto alrededor [por dentro] de la Casa; por tanto, la Casa [tenía más] anchura arriba; y de la cámara baja se subía a la [más] alta por la del medio.
8 Y miré la altura de la Casa alrededor; los cimientos de las cámaras eran una caña entera de seis codos de grandor.
9 Y la anchura de la pared de afuera de las cámaras era de cinco codos, y el espacio que quedaba de las cámaras de la Casa por dentro.
10 Y entre las cámaras [había] anchura de veinte codos por todos lados alrededor de la Casa.
11 Y la puerta de cada cámara [salía] al espacio que quedaba; una puerta hacia el norte, y otra puerta hacia el mediodía; y la anchura del espacio que quedaba [era] de cinco codos por todo alrededor.
12 Y el edificio que estaba delante del apartamiento al lado hacia el occidente [era] de setenta codos; y la pared del edificio, de cinco codos de anchura alrededor, y noventa codos de largo.
13 Y midió la Casa, cien codos de largo; y el apartamiento, y el edificio, y sus paredes, de longitud de cien codos;
14 y la anchura de la delantera de la Casa, y del apartamiento al mediodía, de cien codos.
15 Y midió la longitud del edificio que estaba delante del apartamiento que había detrás de él, y las cámaras de una parte y otra, cien codos; y el Templo de dentro, y los portales del atrio.
16 Los umbrales, y las ventanas estrechas, y las cámaras, tres en derredor a la parte delantera, [todo] cubierto de madera alrededor desde la tierra hasta las ventanas; y las ventanas [también] cubiertas.
17 Encima de sobre la puerta, y hasta la Casa de dentro, y de fuera, y por toda la pared en derredor por dentro y por fuera, tomó medidas.
18 Y [la pared] estaba labrada con querubines y palmas; entre querubín y querubín una palma; y cada querubín tenía dos rostros:
19 Un rostro de hombre hacia la palma de una parte, y el [otro] rostro de león hacia la palma de la otra parte, por toda la Casa alrededor. 20 Desde la tierra hasta encima de la puerta [había] labrados querubines y palmas, y por toda la pared del Templo.
21 Cada poste del Templo era cuadrado, y la delantera del Santuario [era] como la otra delantera.
22 La altura del altar de madera [era] de tres codos, y su longitud de dos codos; y sus esquinas, y su superficie, y sus paredes, [eran] de madera. Y me dijo: Esta [es] la mesa que [está] delante del SEÑOR.
23 Y el Templo y el Santuario tenían dos portadas.
24 Y en cada portada [había] dos hojas, dos hojas que se volvían; dos hojas en una portada, y otras dos en la otra.
25 Y en las puertas del Templo había labrados de querubines y palmas, [así] como estaban hechos en las paredes, y grueso madero sobre la delantera de la entrada por fuera.
26 Y [había] ventanas estrechas, y palmas de una y otra parte por los lados de la entrada, y de la Casa, y por las vigas.
CAPÍTULO 42
1 Me sacó luego al atrio de afuera hacia el norte, y me llevó a la cámara que [estaba] delante del espacio que quedaba enfrente del edificio hacia el norte.
2 Por delante de la puerta del norte su longitud [era] de cien codos, y la anchura de cincuenta codos.
3 Frente a los veinte [codos] que [había] en el atrio de adentro, y enfrente del solado que [había] en el atrio exterior, [estaban] las cámaras, unas enfrente de las otras en tres pisos.
4 Y delante de las cámaras había un corredor de diez codos de ancho a la parte de adentro, con viaje de un codo; y sus puertas hacia el norte.
5 Y las cámaras más altas [eran más] estrechas; porque las galerías quitaban de las otras, de las bajas y de las de en medio;
6 porque [estaban] en tres pisos, y no tenían columnas como las columnas de los atrios; por tanto, eran más estrechas que las de abajo y las del medio desde la tierra.
7 Y el muro que [estaba] afuera enfrente de las cámaras, hacia el atrio exterior delante de las cámaras, [tenía] cincuenta codos de largo.
8 Porque la longitud de las cámaras del atrio de afuera [era] de cincuenta codos; y delante de la fachada del Templo [había] cien codos.
9 Y debajo de las cámaras [estaba] la entrada [del Templo] del oriente, para entrar en él desde el atrio de afuera.
10 A lo largo del muro del atrio hacia el oriente, enfrente de la lonja, y delante del edificio, [había] cámaras.
11 Y el corredor que [había] delante de ellas era semejante al de las cámaras que [estaban] hacia el norte; conforme a su longitud, asimismo su anchura, y todas sus salidas; conforme a sus puertas, y conforme a sus entradas.
12 Y conforme a las puertas de las cámaras que [estaban] hacia el mediodía, a la puerta [que salía] al principio del camino, del camino delante del muro [que está] hacia el oriente a los que entran.
13 Y me dijo: Las cámaras del norte y las del mediodía, que [están] delante de la lonja, son cámaras santas, en las cuales los sacerdotes que se acercan al SEÑOR comerán las santas ofrendas; allí pondrán las ofrendas santas, y el presente, y la expiación, y el [sacrificio por el] pecado; porque el lugar es santo.
14 Cuando los sacerdotes entraren, no saldrán del [lugar] Santo al atrio de afuera, sino que allí dejarán sus vestimentas con que ministrarán, porque son santas; y se vestirán otros vestidos, y así se allegarán a lo que es del pueblo.
15 Y luego que acabó las medidas de la Casa de adentro, me sacó por el camino de la puerta que miraba hacia el oriente, y lo midió todo alrededor.
16 Midió el lado oriental con la caña de medir, quinientas cañas de la caña de medir en derredor.
17 Midió al lado del norte, quinientas cañas de la caña de medir alrededor.
18 Midió al lado del mediodía, quinientas cañas de la caña de medir.
19 Rodeó al lado del occidente, y midió quinientas cañas de la caña de medir. 20 A los cuatro lados lo midió; tuvo el muro todo alrededor quinientas cañas de longitud, y quinientas cañas de anchura, para hacer separación entre el Santuario y el lugar profano.
CAPÍTULO 43
1 Me llevó luego a la puerta, a la puerta que mira hacia el oriente;
2 Y he aquí la Gloria del Dios de Israel, que venía hacia el oriente; y su sonido [era] como el sonido de muchas aguas, y la tierra resplandecía a causa de su gloria.
3 Y la visión que vi [era] como la visión, como aquella visión que vi cuando vine para destruir la ciudad; y las visiones [eran] como la visión que vi junto al río de Quebar; y caí sobre mi rostro.
4 Y la Gloria del SEÑOR entró en la Casa por la vía de la puerta que daba cara al oriente.
5 Y me alzó el Espíritu, y me metió en el atrio de adentro; y he aquí que la Gloria del SEÑOR llenó la Casa.
6 Y oí que él me hablaba desde la Casa; y el varón estaba junto a mí.
7 Y me dijo: Hijo de hombre, [éste es] el lugar de mi asiento, y el lugar de las plantas de mis pies, en el cual habitaré entre los hijos de Israel para siempre; y nunca más contaminará la Casa de Israel mi santo nombre, ni ellos ni sus reyes, con sus fornicaciones, y con los cuerpos muertos de sus reyes en sus altares.
8 Poniendo ellos su umbral junto a mi umbral, y su poste junto a mi poste, y [una] pared entre mí y ellos, contaminaron mi Santo Nombre con sus abominaciones que hicieron, y [yo] los consumí en mi furor.
9 Ahora echarán lejos de mí su fornicación, y los cuerpos muertos de sus reyes, y habitaré en medio de ellos para siempre.
10 Tú, hijo de hombre, muestra a la Casa de Israel esta Casa, y avergüéncense de sus pecados, y entiendan su diseño.
11 Si se avergonzaren de todo lo que han hecho, hazles entender la figura de la Casa, y su diseño, y sus salidas y sus entradas, y todas sus figuras, y todas sus descripciones, y todas sus pinturas, y todas sus leyes; y escríbelo delante de sus ojos, para que guarden toda su forma, y todas sus reglas, y las pongan por obra.
12 Esta es la ley de la Casa: Sobre la cumbre del monte [será edificada], todo su término alrededor será santísimo; he aquí que ésta [es] la ley de la Casa.
13 Y éstas [son] las medidas del altar en codos (el codo de a codo y palmo). El [aro del] medio, de un codo, y de un codo el ancho; y su remate por su borde alrededor, de un palmo. Este será el fondo alto del altar.
14 Y desde el [aro del] medio de la tierra hasta el lugar de abajo, dos codos, y la anchura de un codo; y desde el lugar menor hasta el lugar mayor, cuatro codos, y la anchura de un codo.
15 Y el altar, de cuatro codos, y encima del altar, cuatro cuernos.
16 Y el altar [tenía] doce [codos] de largo, y doce de ancho, cuadrado a sus cuatro lados.
17 Y el patio [era] de catorce codos de longitud y catorce de anchura en sus cuatro lados, y de medio codo el borde alrededor; y el medio que tenía [aro] de un codo por todos lados; y sus gradas estaban al oriente.
18 Y me dijo: Hijo de hombre, así dijo el Señor DIOS: Estas son las leyes del altar el día en que será hecho, para ofrecer sobre él holocausto, y para esparcir sobre él sangre.
19 Darás a los sacerdotes Levitas que son del linaje de Sadoc, que se allegan a mí, dijo el Señor DIOS, para ministrarme, un becerro hijo de vaca para expiación. 20 Y tomarás de su sangre, y pondrás en los cuatro cuernos [del altar], y en las cuatro esquinas del patio, y en el borde alrededor; así lo limpiarás y purificarás.
21 Tomarás luego el becerro de la expiación, y lo quemarás conforme a la ley de la Casa, fuera del Santuario.
22 Y al segundo día ofrecerás un macho cabrío sin defecto, para expiación; y purificarán el altar como [lo] purificaron con el becerro.
23 Cuando acabares de expiar, ofrecerás un becerro hijo de vaca sin defecto, y un carnero sin tacha de la manada;
24 y los ofrecerás delante del SEÑOR, y los sacerdotes echarán sal sobre ellos, y los ofrecerán en holocausto al SEÑOR.
25 Por siete días sacrificarán un macho cabrío cada día en expiación; y el becerro hijo de vaca, y el carnero de la manada enteros los sacrificarán.
26 Por siete días expiarán el altar, y lo limpiarán, y ellos henchirán sus manos.
27 Y acabados estos días, al octavo día, y en adelante, sacrificarán los sacerdotes sobre el altar vuestros holocaustos y vuestros pacíficos; y me seréis aceptos, dijo el Señor DIOS.
CAPÍTULO 44
1 Y me tornó hacia la puerta de afuera del Santuario, la cual mira hacia el oriente; y [estaba] cerrada.
2 Y me dijo el SEÑOR: Esta puerta estará cerrada; no se abrirá, ni entrará por ella hombre, porque el SEÑOR Dios de Israel entró por ella; y será cerrada.
3 Para el príncipe: el príncipe, él se sentará en ella para comer pan delante del SEÑOR; por el camino de la entrada de la puerta entrará, y por el camino de ella saldrá.
4 Y me llevó hacia la puerta del norte por delante de la Casa, y miré, y he aquí, la Gloria del SEÑOR había llenado la Casa del SEÑOR; y caí sobre mi rostro.
5 Y me dijo el SEÑOR: Hijo de hombre, pon tu corazón, y mira con tus ojos, y oye con tus oídos todo lo que yo hablo contigo sobre todas las ordenanzas de la Casa del SEÑOR, y de todas sus leyes; y pon tu corazón a las entradas de la Casa, y a todas las salidas del Santuario.
6 Y dirás a la rebelde, a la Casa de Israel: Así dijo el Señor DIOS: Basta ya de todas vuestras abominaciones, oh Casa de Israel.
7 De haber vosotros traído extranjeros, incircuncisos de corazón e incircuncisos de carne, para estar en mi Santuario, para contaminar mi Casa; de haber ofrecido mi pan, la grosura y la sangre; y quebrantaron mi pacto por todas vuestras abominaciones;
8 y no guardasteis el ordenamiento de mis santificaciones, sino [que] os pusisteis guardas de mi ordenanza en mi Santuario para vosotros mismos.
9 Así dijo el Señor DIOS: Ningún hijo de extranjero, incircunciso de corazón e incircunciso de carne, entrará en mi Santuario, de todos los hijos de extranjeros que están entre los hijos de Israel.
10 Y los levitas que se apartaron lejos de mí cuando Israel erró, el cual se desvió de mí en pos de sus ídolos, llevarán su iniquidad.
11 Y serán ministros en mi Santuario, porteros a las puertas de la Casa, y sirvientes en la Casa; ellos matarán el holocausto y la víctima al pueblo, y ellos estarán delante de ellos para servirles.
12 Por cuanto les sirvieron delante de sus ídolos, y fueron a la Casa de Israel por tropezadero de maldad; por tanto, [yo] alcé mi mano acerca de ellos, dijo el Señor DIOS, que llevarán su iniquidad.
13 No se acercarán a mí para servirme como sacerdotes, ni se llegarán a ninguna de mis santificaciones; a mis cosas santísimas; sino que llevarán su vergüenza, y sus abominaciones que hicieron.
14 Les pondré, pues, por guardas encargados de la custodia de la casa para todo su servicio, y para todo lo que en ella haya de hacerse.
15 Mas los sacerdotes levitas, hijos de Sadoc, que guardaron el ordenamiento de mi Santuario, cuando los hijos de Israel se desviaron de mí, ellos se acercarán a mí para ministrarme, y delante de mí estarán para ofrecerme la grosura y la sangre, dijo el Señor DIOS.
16 Ellos entrarán en mi Santuario, y ellos se acercarán a mi mesa para ministrarme, y guardarán mi ordenamiento.
17 Y será que cuando entraren por las puertas del atrio interior, se vestirán de vestimentas de lino; no asentará sobre ellos lana, cuando ministraren en las puertas del atrio de adentro, y en el interior.
18 Chapeos de lino tendrán en sus cabezas, y pañetes de lino en sus lomos; no se ceñirán para sudar.
19 Y cuando salieren al atrio de afuera, al atrio de afuera al pueblo, se desnudarán de sus vestimentas con que ministraron, y las dejarán en las cámaras del Santuario, y se vestirán de otros vestidos; así no santificarán el pueblo con sus vestimentas. 20 Y no raparán su cabeza, ni dejarán crecer el cabello; sino que lo recortarán solamente.
21 Y ninguno de los sacerdotes beberá vino cuando hubieren de entrar en el atrio interior.
22 Ni viuda, ni repudiada se tomarán por mujeres; sino que tomarán vírgenes del linaje de la Casa de Israel, o viuda que fuere viuda de sacerdote.
23 Y enseñarán a mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano, y les enseñarán a discernir entre lo limpio y lo no limpio.
24 Y en el pleito ellos estarán para juzgar; por mis derechos lo juzgarán; y mis leyes y mis decretos guardarán en todas mis solemnidades, y santificarán mis sábados.
25 Y a hombre muerto no entrará [el sacerdote] para contaminarse; mas sobre padre, o madre, o hijo, o hija, hermano, o hermana que no haya tenido marido, [sí podrán] contaminarse.
26 Y después de su purificación, le contarán siete días.
27 Y el día que entrare al Santuario, al atrio de adentro, para ministrar en el Santuario, ofrecerá su expiación, dijo el Señor DIOS.
28 Y [esto] será a ellos por heredad; yo seré su heredad; y no les daréis posesión en Israel; yo [soy] su posesión.
29 El presente, y [el sacrificio por] la expiación, y por el pecado, comerán; y toda cosa dedicada [a Dios] en Israel, será de ellos.
30 Y las primicias de todos los primeros [frutos] de todo, y toda ofrenda de todo lo que se ofreciere de todas vuestras ofrendas, será de los sacerdotes; daréis asimismo las primicias de todas vuestras masas al sacerdote, para que haga reposar la bendición en vuestras casas.
31 Ninguna cosa mortecina, ni desgarrada, así de aves como de animales, comerán los sacerdotes.
CAPÍTULO 45
1 Y cuando partiereis por suertes la tierra en heredad, apartaréis una suerte para el SEÑOR que le consagraréis de la tierra, de longitud de veinticinco mil [cañas de medir] y diez mil de ancho; [esto] será santificado en todo su término alrededor.
2 De esto serán para el Santuario quinientas [de longitud], y quinientas [de ancho], en cuadro alrededor; y cincuenta codos en derredor para sus ejidos.
3 Y de esta medida medirás en longitud veinticinco mil [cañas], y en anchura diez mil, en lo cual estará el Santuario, el Lugar Santísimo.
4 Lo consagrado de esta tierra será para los sacerdotes ministros del Santuario, que son escogidos para ministrar al SEÑOR; y les será lugar para casas, y Lugar Santo para el Santuario.
5 Y [otras] veinticinco mil de longitud, y diez mil de anchura, lo cual será para los levitas ministros de la Casa, en posesión, con veinte cámaras.
6 Y para la posesión de la ciudad daréis cinco mil de anchura y veinticinco mil de longitud, delante de lo que se apartó para el Santuario; [esto] será para toda la Casa de Israel.
7 Y [la parte] del Príncipe [será] junto al apartamiento del Santuario, de una parte y de la otra, y junto a la posesión de la ciudad, delante del apartamiento del Santuario, y delante de la posesión de la ciudad, desde el rincón occidental [que está] hacia el occidente, hasta el rincón oriental [que está] hacia el oriente; y la longitud será de una parte a la otra, desde el rincón del occidente hasta el rincón del oriente.
8 Esta tierra tendrá por posesión en Israel, y nunca más mis príncipes oprimirán a mi pueblo; mas darán la tierra a la Casa de Israel por sus tribus.
9 Así dijo el Señor DIOS: Basta ya, oh príncipes de Israel; quitad la violencia y la rapiña; haced juicio y justicia; quitad vuestras imposiciones de sobre mi pueblo, dijo el Señor DIOS.
10 Peso de justicia, y efa de justicia, y bato de justicia, tendréis.
11 El efa y el bato serán de una misma medida; que el bato tenga la décima parte del homer, y la décima parte del homer el efa; la medida de ellos será según el homer.
12 Y el siclo [será] de veinte geras: veinte siclos, con veinticinco siclos, y quince siclos, os serán una mina.
13 Esta será la ofrenda que ofreceréis: la sexta parte de un efa de homer del trigo, y la sexta parte de un efa de homer de la cebada.
14 Y la ordenanza del aceite [será] que [ofreceréis] un bato de aceite, [que es] la décima parte de un coro: diez batos [harán] un homer; porque diez batos [son] un homer.
15 Y una cordera de la manada de doscientas, de las gruesas de Israel, para sacrificio, y para holocausto y para pacíficos, para ser expiados, dijo el Señor DIOS.
16 Todo el pueblo de la tierra será [obligado] a esta ofrenda para el príncipe de Israel.
17 Mas del príncipe será [la obligación de dar] el holocausto, y el sacrificio, y la libación, en las solemnidades, y en las lunas nuevas, y en los sábados, y en todas las fiestas de la Casa de Israel; él hará la expiación, y el presente, y el holocausto, y los pacíficos, para expiar la Casa de Israel.
18 Así dijo el Señor DIOS: El [mes] primero, al primero del mes, tomarás un becerro, hijo de vaca, sin defecto, y expiarás el Santuario.
19 Y el sacerdote tomará de la sangre [del becerro] de la expiación, y pondrá sobre los postes de la Casa, y sobre los cuatro ángulos del patio del altar, y sobre los postes de las puertas del atrio de adentro. 20 Así harás [hasta] el séptimo [día] del mes por los errados y engañados; y expiarás la Casa.
21 El [mes] primero, a los catorce días del mes, tendréis la pascua, [que será] fiesta de siete días; se comerá pan sin levadura.
22 Y aquel día el príncipe sacrificará por sí, y por todo el pueblo de la tierra, un becerro por el pecado.
23 Y en [todos] los siete días de solemnidad hará holocausto al SEÑOR, siete becerros y siete carneros sin defecto, cada día de los siete días; y por el pecado un macho cabrío cada día.
24 Y con cada becerro [ofrecerá] Presente de un efa [de flor de harina], y con cada carnero [otro] efa; y por cada efa un hin de aceite.
25 En el [mes] séptimo, a los quince del mes, en la fiesta, hará [otro tanto] como en estos siete días, en cuanto a la expiación, y [en] cuanto al holocausto, y [en] cuanto al presente, y [en] cuanto al aceite.
CAPÍTULO 46
1 Así dijo el Señor DIOS: La puerta del atrio de adentro que mira al oriente, estará cerrada los seis días de trabajo, y el día del sábado se abrirá: y asimismo se abrirá; el día de la nueva luna.
2 Y el príncipe entrará de afuera por el camino del portal de la puerta, y estará al umbral de la puerta, ([mientras] los sacerdotes harán su holocausto y sus pacíficos) y adorará a la entrada de la puerta; después saldrá; mas no se cerrará la puerta hasta la tarde.
3 Asimismo adorará el pueblo de la tierra delante del SEÑOR, a la entrada de la puerta, en los sábados y en las nuevas lunas.
4 Y el holocausto que el príncipe ofrecerá al SEÑOR el día del sábado, [será] seis corderos sin defecto, y un carnero sin tacha;
5 y por presente un efa [de flor de harina] con cada carnero; y con cada cordero un presente, don de su mano, y un hin de aceite con el efa.
6 Mas el día de la nueva luna, un becerro, hijo de vaca, sin tacha, y seis corderos, y un carnero; deberán ser sin defecto.
7 Y hará presente de un efa [de flor de harina] con el becerro, y [otro] efa con cada carnero; mas con los corderos, conforme a su facultad; y un hin de aceite con cada efa.