Reina Valera New Testament of the Bible 1865
Part 9
30 Y le dice Jesus: De cierto te digo, que tú, hoy, en esta [misma] noche, ántes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces.
31 Mas él con más vehemencia decia: Si me fuere menester morir contigo, no te negaré. Tambien todos decian lo mismo.
32 Y vienen al lugar que se llama Getsemaní, y dice á sus discípulos: Sentáos aquí, entre tanto que ore.
33 Y toma consigo á Pedro y á Santiago, y á Juan. Y comenzó á atemorizarse, y á angustiarse en gran manera.
34 Y les dice: Del todo está triste mi alma hasta la muerte: esperád aquí, y velád.
35 Y yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró, que si fuese posible, pasase de él aquella hora;
36 Y dijo: Abba, Padre todas las cosas [son] á tí posibles; aparta de mí esta copa; empero no lo que yo quiero, sino lo que tú.
37 Y vino, y los halló durmiendo, y dice á Pedro: )Simon, duermes? )No has podido velar una hora?
38 Velád, y orád, para que no entréis en tentacion: el espíritu á la verdad [está] presto, mas la carne enferma.
39 Y volviéndose á ir, oró, y dijo las mismas palabras.
40 Y vuelto, los halló otra vez durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados, y no sabian qué responderle.
41 Y vino la tercera vez, y les dice: Dormíd ya, y descansád. Basta: la hora es venida: he aquí, el Hijo del hombre es entregado en manos de pecadores.
42 Levantáos, vamos: he aquí, el que me entrega está cerca.
43 Y luego, aun hablando él, vino Júdas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas, y de los ancianos.
44 Y el que le entregaba les habia dado una señal, diciendo: Al que yo besare, aquel es: prendédle, y llevád[le] seguramente.
45 Y como vino, se llegó luego á él, y le dice: Maestro, Maestro, y le besó.
46 Entónces ellos echaron en él sus manos, y le prendieron.
47 Y uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja.
48 Y respondiendo Jesus les dijo: )Como á ladron, habéis salido con espadas y [con] palos á tomarme?
49 Cada dia estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me tornasteis. Mas [es así] para que se cumplan las Escrituras.
50 Entónces dejándole todos [sus discípulos] huyeron.
51 Empero un mancebo le seguia cubierto de una sábana sobre [el cuerpo] desnudo; y los mancebos le prendieron.
52 Mas él, dejando la sábana, se huyó de ellos desnudo.
53 & Y trajeron á Jesus al sumo sacerdote; y se juntaron á él todos los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos, y los escribas.
54 Pedro empero le siguió de léjos hasta dentro del palacio del sumo sacerdote; y estaba sentado con los criados, y calentándose al fuego.
55 Y los príncipes de los sacerdotes, y todo el concilio, buscaban testimonio contra Jesus, para entregarle a la muerte, mas no hallaban.
56 Porque muchos decian falso testimonio contra él; mas sus testimonios no concertaban.
57 Entónces levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo:
58 Nosotros le hemos oido decir: Yo derribaré este templo, que es hecho de manos, y en tres dias edificaré otro hecho sin manos.
59 Mas ni aun así se concertaba el testimonio de ellos.
60 El sumo sacerdote entónces, levantándose en medio, preguntó á Jesus, diciendo: )No respondes algo? )Qué atestiguan estos contra tí?
61 Mas él callaba, y nada respondió. El sumo sacerdote le volvió á preguntar, y le dice: )Eres tu el Cristo, el Hijo del Bendito?
62 Y Jesus le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del hombre asentado á la diestra del poder [de Dios,] y que viene en las nubes del cielo.
63 Entónces el sumo sacerdote, rompiendo sus vestidos, dijo: )Qué más tenemos necesidad de testigos?
64 Oido habéis la blasfemia: )Qué os parece? Y ellos todos le condenaron ser culpado de muerte.
65 Y algunos comenzaron á escupir en él, y á cubrir su rostro, y á darle bofetadas, y decirle: Profetiza. Y los criados le herian de bofetadas.
66 & Y estando Pedro en el palacio abajo, vino una de las criadas del sumo sacerdote;
67 Y como vió á Pedro que se calentaba, mirándole, dice: Y tú con Jesus el Nazareno estabas.
68 Mas él negó, diciendo: No [le] conozco, ni sé lo que te dices. Y se salió fuera á la entrada, y cantó el gallo.
69 Y la criada viéndole otra vez, comenzó á decir á los que estaban allí: Este es [uno] de ellos.
70 Mas él negó otra vez. Y poco despues otra vez los que estaban allí, dijeron á Pedro: Verdaderamente [tú] eres de ellos; porque eres Galileo, y tu habla es semejante.
71 Y él comenzó á echarse maldiciones y á jurar, [diciendo:] No conozco á ese hombre de que habláis.
72 Y el gallo cantó la segunda vez, y Pedro se acordó de las palabras que Jesus le habia dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces; y comenzó á llorar.
CAPITULO 15.
Y LUEGO por la mañana hecho consejo, los sumos sacerdotes con los ancianos, y con los escribas, y con todo el concilio, trajeron a Jesus atado, y [le] entregaron á Pilato.
2 Y le preguntó Pilato: )Eres tú el Rey de los Judíos? Y respondiendo él, le dijo: Tú lo dices.
3 Y le acusaban los príncipes de los sacerdotes de muchas cosas.
4 Y le preguntó otra vez Pilato, diciendo: )No respondes algo? Mira cuán muchas cosas atestiguan contra tí.
5 Mas Jesus ni aun con eso respondió, de manera que Pilato se maravillaba.
6 Empero en [el dia de] la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen.
7 Y habia [uno] que se llamaba Barrabas, preso con sus compañeros de la revuelta, que en una revuelta habian hecho una muerte.
8 Y la multitud, dando voces, comenzó á pedir [que les hiciese] como siempre les habia hecho.
9 Y Pilato les respondió, diciendo: )Queréis que os suelte al rey de los Judíos?
10 Porque conocia que por envidia le habian entregado los príncipes de los sacerdotes.
11 Mas los príncipes de los sacerdotes incitaron á la multitud, que les soltase antes á Barrabas.
12 Y respondiendo Pilato, les dice otra vez: )Qué pues queréis que haga de él que llamais^ Rey de los Judíos?
13 Y ellos volvieron á dar voces: Crucifícale.
14 Mas Pilato les decia: )Pues, qué mal ha hecho? Y ellos daban mayores voces: Crucifícale.
15 Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó á Barrabas, y entregó á Jesus, azotado, para que fuese crucificado.
16 Entónces los soldados le llevaron dentro de la sala, es á saber, á la audiencia; y convocan toda la cuadrilla,
17 Y le visten de púrpura, y le ponen una corona tejida de espinas;
18 Y comenzaron á saludarle, y decir: Tengas gozo, Rey de los Judíos.
19 Y le herian su cabeza con una caña, y escupian en él, y le hacian reverencia hincadas las rodillas.
20 Y despues que le hubieron escarnecido, le desnudaron de la púrpura, y le vistieron sus propios vestidos; y le sacan para crucificarle.
21 Y cargaron á uno que pasaba, (Simon Cireneo padre de Alejandro y de Rufo, que venia del campo,) para que llevase su cruz.
22 Y le llevan al lugar de Gólgota, que interpretado quiere decir, lugar de la Calavera.
23 Y le dieron á beber vino mezclado con mirra, mas él no [lo] tomó.
24 Y cuando le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes sobre ellos, qué llevaria cada uno.
25 Y era la hora de tercia cuando le crucificaron.
26 Y el título escrito de su causa era, EL REY DE LOS JUDÍOS.
27 Y crucificaron con él dos ladrones, uno á su mano derecha, y otro ó su mano izquierda.
28 Y se cumplió la Escritura que dice: Y con los inícuos fué contado.
29 Y los que pasaban le denostaban, meneando la cabeza, y diciendo: (Ah! que derribas el templo de Dios, y en tres dias [lo] edificas:
30 Sálvate á tí mismo, y desciende de la cruz.
31 Y de esta manera tambien los príncipes de los sacerdotes escarneciendo, decian unos á otros, con los escribas: á otros salvó, á si mismo no puede salvar.
32 El Cristo, Rey de Israel descienda ahora de la cruz para que veamos y creamos. Tambien los que estaban crucificados con él, le denostaban.
33 Y cuando vino la hora de sexta, fueron hechas tinieblas sobre toda la tierra, hasta la hora de nona.
34 Y á la hora de nona exclamó Jesus á gran voz, diciendo: )Eloí, Eloí, lamma sabachthani? que interpretado, quiere decir: Dios mio, Dios mio, )por qué me has desamparado?
35 Y oyéndo[lo] unos de los que estaban allí, decian: He aquí, á Elías^ llama.
36 Y corrió uno, é hinchiendo de vinagre una esponja, y poniéndo[la] en una caña, le dió de beber, diciendo: Dejád, veamos si vendrá Elías^ á quitarle.
37 Mas Jesus, dando una grande voz, espiró.
38 Entónces el velo del templo se partió en dos de alto á bajo.
39 Y el centurion, que estaba delante de él, viendo que habia espirado así clamando, dijo: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios.
40 Y tambien estaban [algunas] mujeres mirando de lejos: entre las cuales era María Magdalena, y María madre de Santiago el menor y de Joses, y Salomé;
41 Las cuales, estando aun él en Galilea la seguian, y le servian; y otras muchas que juntamente con él habian subido á Jerusalem.
42 & Y cuando fué la tarde, porque era la preparacion, esto es, la víspera del sábado,
43 José de Arimatea, senador noble, que tambien él esperaba el reino de Dios, vino, y osadamente entró á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesus.
44 Y Pilato se maravilló, si ya fuese muerto, y haciendo venir al centurion, le preguntó, si era ya muerto.
45 Y como [lo] entendió del centurion, dió el cuerpo á José.
46 El cual compró una sábana, y quitándole, le envolvió en la sábana, y le puso en un sepulcro labrado en una roca; y revolvió una piedra á la puerta del sepulcro.
47 Y María Magdalena, y María [madre] de Joses, miraban dónde le ponian.
CAPITULO 16.
Y COMO pasó el sábado, María Magdalena, y María [madre] de Santiago, y Salomé, compraron drogas aromáticas, para venir á ungirle.
2 Y muy de mañana, el primer [dia] de la semana, vienen al sepulcro, ya salido el sol.
3 Y decian entre sí: )Quién nos revolverá la piedra de la puerta del sepulcro?
4 Y como miraron, ven la piedra revuelta; porque era grande.
5 Y entradas en el sepulcro vieron un mancebo sentado a la mano derecha cubierto de una ropa larga [y] blanca; y se espantaron.
6 Mas él les dice: No tengais miedo: buscáis á Jesus Nazareno, que fué crucificado: resucitado ha; no está aquí: he aquí el lugar donde le pusieron.
7 Mas id, decíd á sus discípulos y á Pedro, que él va ántes que vosotros á Galilea allí le^ veréis, como os dijo.
8 Y ellas se fueron huyendo prestamente del sepulcro; porque las habia tomado temblor y espanto, ni decian nada á nadie; porque tenian miedo.
9 Mas como [Jesus] resucitó por la mañana; el primer [dia] de la semana, apareció primeramente a María Magdalena, de la cual habia echado siete demonios.
10 Y yendo ella lo [hizo] saber á los que habian estado con él, [que estaban] tristes y llorando.
11 Y ellos como oyeron que vivia, y que habia sido visto de ella, no lo creyeron.
12 Mas despues apareció en otra forma á dos de ellos que iban caminando, yendo al campo.
13 Y ellos fueron, y [lo] hicieron saber á los otros; mas ni aun á ellos creyeron.
14 & Posteriormente se apareció á los once, estando sentados á la mesa; y les zahirió su incredulidad y la dureza de corazon, que no hubiesen creido á los que le habian visto resucitado.
15 Y les dijo: Id por todo el mundo, y predicád el evangelio á toda criatura.
16 El que creyere, y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
17 Y estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios: hablarán nuevas lenguas:
18 Alzarán serpientes; y si bebieren cosa mortífera, no les dañará: sobre los enfermos pondrán las manos, y sanarán.
19 Y el Señor, despues que les habló, fué recibido arriba en el cielo, y se asentó á la diestra de Dios.
20 Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, obrando con [ellos] el Señor, y confirmando la palabra las señales que se seguian. Amen.
EL EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESU CRISTO
SEGUN
SAN LUCAS.
CAPITULO 1.
HABIENDO muchos tentado á poner en órden la historia de las cosas que entre nosotros han sido del todo certificadas,
2 Como nos las enseñaron los que desde el principio fueron testigos de vista, y ministros de la palabra:
3 Háme parecido bueno tambien á mí, despues de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribirte[las] por órden, oh muy buen Teófilo^,
4 Para que conozcas la verdad de las cosas, en las cuales has sido enseñado.
5 HUBO en los dias de Heródes rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías, y su mujer [era] de las hijas de Aaron, llamada Elisabet.
6 Y eran ambos justos delante de Dios, andando en todos los mandamientos y estatutos del Señor sin reprension.
7 Y no tenian hijo, porque Elisabet era estéril, y ámbos eran [ya] avanzados en sus dias.
8 Y aconteció, que administrando Zacarías el sacerdocio delante de Dios en el órden de su clase,
9 Conforme á la costumbre del sacerdocio, salió en suerte á quemar incienso, entrando en el templo del Señor.
10 Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando á la hora del incienso.
11 Y le apareció el ángel del Señor que estaba á la mano derecha del altar del incienso.
12 Y se turbó Zacarías viéndo[le], y cayó temor sobre él.
13 Mas el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oracion ha sido oida; y tu mujer Elisabet te parirá un hijo, y llamarás su nombre Juan;
14 Y tendrás gozo y alegría, y muchos se gozarán de su nacimiento;
15 Porque será grande delante de Dios; y no beberá vino ni sidra; y será lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre.
16 Y á muchos de los hijos de Israel convertirá al Señor Dios de ellos;
17 Porque él irá delante de él con el espíritu y virtud de Elías, para convertir los corazones de los padres á los hijos, y los rebeldes á la prudencia de los justos, para aparejar al Señor pueblo perfecto.
18 Y dijo Zacarías al ángel: )En qué conoceré esto? porque yo soy viejo, y mi mujer avanzada en dias.
19 Y respondiendo el ángel le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y soy enviado á hablarte, y á darte estas buenas nuevas.
20 Y he aquí serás mudo, y no podrás hablar, hasta el dia que esto sea hecho; por cuanto no creiste á mis palabras, las cuales se cumplirán á su tiempo.
21 Y el pueblo estaba esperando á Zacarías, y se maravillaban que él se tardase tanto en el templo.
22 Y saliendo, no les podia hablar; y entendieron que había visto vision en el templo; y él les hablaba por señas; y quedó mudo.
23 Y fué, que cumplidos los dias de su ministerio, se vino á su casa.
24 Y despues de aquellos dias concibió su mujer Elisabet, y se escondió por cinco meses, diciendo:
25 Porque el Señor me hizo esto en los dias en que miró para quitar mi afrenta entre los hombres.
26 Y al sexto mes el ángel Gabriel fué enviado de Dios á una ciudad de Galilea, que se llama Nazaret,
27 A una virgen desposada con un varon que se llamaba José,^ de la casa de David; y el nombre de la vírgen era María.
28 Y entrando el ángel á donde [estaba] ella, dijo: Tengas gozo, altamente favorecida, el Señor [es] contigo: bendita tú entre las mujeres.
29 Mas ella, como [le] vió, se turbó de su hablar; y pensaba qué salutacion fuese esta.
30 Entónces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.
31 Y he aquí, que concebirás en el vientre, y darás á luz+ un hijo, y llamarás su nombre Jesus. {+ parirás}
32 Este será grande, é Hijo del Altísimo será llamado, y le dará el Señor Dios el trono de David su padre;
33 Y reinará en la casa de Jacob eternamente, y de su reino no habrá cabo.
34 Entónces María dijo al ángel: )Cómo será esto? porque no conozco varon.
35 Y respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre tí, y la virtud del Altísimo te hará sombra; por lo cual tambien lo Santo que [de tí] nacerá, será llamado Hijo de Dios.
36 Y, he aquí, Elisabet tu parienta, tambien ella ha concebido un hijo en su vejez; y este es el sexto mes á ella que era llamada la estéril;
37 Porque ninguna cosa es imposible para Dios.
38 Entónces María dijo: He aquí la sierva del Señor, hágase en mí conforme á tu palabra. Y el ángel se partió de ella.
39 & En aquellos dias levantándose María, fué á la serranía con priesa á una ciudad de Judá.
40 Y entró en casa de Zacarías, y saludó á Elisabet.
41 Y aconteció, que como oyó Elisabet la salutacion de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fué llena de Espíritu Santo,
42 Y exclamó á gran voz, y dijo: Bendita tu entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.
43 )Y de dónde esto á mí, que venga la madre de mi Señor á mí?
44 Porque he aquí, que como llegó la voz de tu salutacion á mis oidos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.
45 Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirán las cosas que le fueron dichas [de parte] del Señor.
46 Entónces María dijo: Engrandece mi alma al Señor:
47 Y mi espíritu se alegró en Dios mi Salvador.
48 Porque miró á la bajeza de su sierva, porque, he aquí, desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones.
49 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo [es] su nombre,
50 Y su misericordia [es] de generacion á generacion á los que le temen.
51 Hizo valentía con su brazo: esparció los soberbios en el pensamiento de su corazon.
52 Quitó los poderosos de los tronos, y levantó á los humildes.
53 Á los hambrientos hinchió de bienes; y á los ricos envió vacíos.
54 Socorrió á Israel su siervo, acordándose de [su] misericordia
55 Como habló á nuestros padres, á Abraham y á su simiente para siempre.
56 Y se quedó María con ella como tres meses; y se volvió a su casa.
57 & Y á Elisabet se le cumplió el tiempo de dar á luz+, y dió á luz++ un hijo. {+ parir} {++ parió}
58 Y oyeron los vecinos y los parientes que Dios habia hecho grande misericordia con ella, y se alegraron con ella.
59 Y aconteció, que al octavo dia vinieron para circuncidar al niño, y le llamaban del nombre de su padre, Zacarías.
60 Y respondiendo su madre dijo: No; sino Juan será llamado.
61 Y le dijeron: )Porqué? nadie hay en tu parentela que se llama por este nombre.
62 Y hablaron por señas á su padre, cómo le queria llamar.
63 Y demandando la tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron.
64 & Y luego fué abierta su boca, y [suelta] su lengua, y habló bendiciendo á Dios,
65 Y vino un temor sobre todos los vecinos de ellos; y en toda la serranía de Judea fueron divulgadas todas estas cosas.
66 Y todos los que [las] oian, [las] guardaban en su corazon, diciendo: )Quién será este niño? Y la mano del Señor era con él.
67 Y Zacarías su padre fué lleno de Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:
68 Bendito el Señor Dios de Israel, que visitó, é hizo redencion á su pueblo.
69 Y nos enhestó el cuerno de salud en la casa de David su siervo.
70 Como habló por boca de sus santos profetas, que fueron desde el principio:
71 Salvacion de nuestros enemigos, y de mano de todos los que nos aborrecieron:
72 Para hacer misericordia con nuestros padres, y acordarse de su santo concierto:
73 Del juramento que juró á Abraham nuestro padre,
74 Que nos daria él: que libertados de las manos de nuestros enemigos, le serviriamos sin temor,
75 En santidad y justicia delante de él todos los dias de nuestra vida.
76 Tú, empero, oh^ niño, profeta del Altísimo serás llamado; porque irás delante de la faz del Señor, para aparejar sus caminos:
77 Dando ciencia de salvacion á su pueblo para remision de sus pecados:
78 Por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó de lo alto el oriente,
79 Para dar luz á los que habitan en tinieblas y [en] sombra de muerte; para encaminar nuestros piés por camino de paz.
80 Y el niño crecia, y era confortado en espíritu, y estuvo en los desiertos hasta el dia que se mostró á Israel.
CAPITULO 2.
Y ACONTECIÓ en aquellos dias, que salió un edicto de parte de Augusto César, para que toda la tierra fuese empadronada.
2 Este empadronamiento primero fué hecho, siendo presidente de la Siria Cirenio.
3 É iban todos para ser empadronados cada uno á su ciudad.
4 Y subió José de Galilea, de la ciudad de Nazaret, á Judea, á la ciudad de David, que se llama Belen, por cuanto era de la casa y familia de David;
5 Para ser empadronado, con María su mujer desposada con él, la cual estaba preñada.
6 Y aconteció, que estando ellos allí, se le cumplieron los dias en que habia de dar á luz+. {+ los dias en que ella habia de parir se cumplieron}.
7 Y parió á su hijo primogénito, y le envolvió en pañales, y le acostó en el pesebre; porque no habia lugar para ellos en el meson.
8 Y habia pastores en la misma tierra, que velaban, y guardaban las velas de la noche sobre su ganado.
9 Y, he aquí, el ángel del Señor vino sobre ellos; y la claridad de Dios los cercó de resplandor de todas partes, y tuvieron gran temor.
10 Mas el ángel les dijo: No temáis, porque, he aquí, os doy nuevas de gran gozo, que será á todo el pueblo:
11 Que os es nacido hoy Salvador, que es el Señor, el Cristo, en la ciudad de David.
12 Y esto os [será por] señal: hallaréis al niño envuelto en pañales, echado en el pesebre.
13 Y repentinamente apareció con el ángel multitud de ejércitos celestiales, que alababan á Dios, y decian:
14 Gloria en las alturas á Dios, y en la tierra paz, y á los hombres buena voluntad.
15 Y aconteció, que como los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores dijeron los unos á los otros: Pasemos, pues, hasta Belen, y veamos este negocio que ha hecho Dios, y nos ha mostrado.
16 Y vinieron apriesa, y hallaron á María, y á José, y al niño acostado en el pesebre.
17 Y viéndo[lo], hicieron notorio lo que les habia sido dicho del niño.
18 Y todos los que [lo] oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decian.
19 Mas María guardaba todas estas cosas confiriéndo[las] en su corazon.
20 Y se volvieron los pastores glorificando y alabando á Dios por todas las cosas que habian oido y visto, como les habia sido dicho.
21 & Y pasados los ocho dias para circuncidar al niño, llamaron su nombre Jesus, el cual fué así llamado por el ángel ántes que él fuese concebido en el vientre.
22 & Y como se cumplieron los dias de la purificacion de María conforme á la ley de Moises, le trajeron á Jerusalem para presentarle al Señor,
23 (Como está escrito en la ley del Señor: Todo varon que abriere la matriz será llamado santo al Señor;)
24 Y para dar la ofrenda conforme á lo que está dicho en la ley del Señor, un par de tórtolas, ó dos palominos.
25 Y, he aquí, habia un hombre en Jerusalem llamado Simeon, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolacion de Israel; y el Espíritu Santo era sobre él.
26 Y habia recibido respuesta del Espíritu Santo, que no veria la muerte ántes que viese al Cristo del Señor.
27 Y vino por el Espíritu al templo. Y como metieron al niño Jesus sus padres en el templo para hacer por él conforme a la costumbre de la ley,
28 Entónces él le tomó en sus brazos, y bendijo á Dios, y dijo:
29 Ahora despides, Señor, a tu siervo, conforme á tu palabra, en paz:
30 Porque han visto mis ojos tu salud,
31 La cual has aparejado en presencia de todos los pueblos:
32 Luz para ser revelada á los Gentiles, y la gloria de tu pueblo Israel.
33 Y José y su madre estaban maravillados de las cosas que se decian de él.
34 Y los bendijo Simeon, y dijo á su madre María: He aquí, que este [niño] es puesto para caida y para levantamiento de muchos en Israel y para blanco de contradiccion;
35 (Y [á] tu alma de tí misma traspasará espada,) para que de muchos corazones sean manifestados los pensamientos.
36 Estaba tambien [allí] Ana, profetisa, hijo de Fanuel, de la tribu de Aser, la cual era [ya] de grande edad, y habia vivido con su marido siete años de^ su virginidad.