Reina Valera New Testament of the Bible 1865
Part 8
44 Donde su gusano no muere, y su fuego nunca se apaga.
45 Y si tu pié te fuere ocasion de caer, córtale: mejor te es entrar en la vida cojo, que teniendo dos piés ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado:^
46 Donde su gusano no muere, y su fuego nunca se apaga.
47 Y si tu ojo te fuere ocasion de caer, sácale: mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al fuego del infierno:
48 Donde su gusano no muere, y el fuego nunca se apaga.
49 Porque todo [hombre] será salado con fuego, y todo sacrificio será salado con sal.
50 Buena [es] la sal; mas si la sal perdiere su sabor, )con qué la sazonaréis? Tenéd en vosotros mismos sal; y tenéd paz los unos con los otros.
CAPITULO 10.
Y LEVANTÁNDOSE de allí, vino á los términos de Judea por la otra parte del Jordan; y volvió la multitud á juntarse á él; y volviólos á enseñar, como acostumbraba.
2 Y llegándose los Fariseos, le preguntaron: )Es lícito al marido despedir á [su] mujer? tentándole.
3 Mas él respondiendo, les dijo: )Qué os mandó Moises?
4 Y ellos dijeron: Moises permitió escribir carta de divorcio, y despedir[la].
5 Y respondiendo Jesus, les dijo: Por la dureza de vuestro corazon os escribió este mandamiento.
6 Que al principio de la creacion, macho y hembra los hizo Dios.
7 Por esto dejará el hombre á su padre y á la madre, y se juntará á su mujer.
8 Y los que [eran] dos, serán hechos una carne: así que no son más dos, sino una carne.
9 Pues lo que Dios juntó, no [lo] aparte el hombre.
10 Y en casa volvieron los discípulos á preguntarle de lo mismo.
11 Y les dice: Cualquiera que despidiere á su mujer, y se casare con otra, comete adulterio contra ella.
12 Y si la mujer despidiere á su marido, y se casare con otro, adultera.
13 & Y le presentaban niños para que les tocase; y los discípulos reñian á los que [los] presentaban.
14 Y viéndo[lo] Jesus, se enojó, y les dijo: Dejád los niños venir, y no se lo vedéis; porque de los tales es el reino de Dios.
15 De cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
16 Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecia.
17 & Y saliendo él para ir su camino, llegóse uno corriendo, é hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, )qué haré para poseer la vida eterna?
18 Y Jesus le dijo: )Por qué me dices bueno? Ninguno [hay] bueno, sino uno, Dios.
19 Sabes los mandamientos: No adulteres: No mates: No hurtes: No digas falso testimonio: No defraudes: Honra á tu padre, y á tu madre.
20 El entónces respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto he guardado desde mi mocedad.
21 Entónces Jesus mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: vé, todo lo que tienes vende, y dá á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, toma tu cruz, y sígueme.
22 Mas él, entristecido por esta palabra, se fué triste, porque tenia muchas posesiones.
23 Entónces Jesus mirando al derredor, dice á sus discípulos: (Cuán dificilmente entrarán en el reino dé Dios los que tienen riquezas!
24 Y los discípulos se espantaron de sus palabras mas Jesus respondiendo, les volvió á decir: (Hijos, cuán difícil es entrar en el reino de Dios, los que confian en las riquezas!
25 Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que el rico entrar en el reino de Dios.
26 Y ellos se espantaban más y más, diciendo dentro de sí: )Y quién podrá salvarse?
27 Entónces Jesus mirándolos, dice: Acerca de los hombres, [es] imposible; mas acerca de Dios, no; porque todas cosas son posibles acerca de Dios.
28 & Entónces Pedro comenzó á decirle: He aquí, nosotros hemos dejado todas las cosas, y te hemos seguido.
29 Y respondiendo Jesus, dijo: De cierto os digo, que ninguno hay que haya dejado casa, ó hermanos, ó hermanas, ó padre, ó madre, ó mujer, ó hijos, ó heredades por causa de mí y del evangelio^,
30 Que no reciba cien tantos, ahora en este tiempo, casa, y hermanos, y hermanas, y madres, é hijos y heredades con persecuciones; y en el siglo venidero, vida eterna.
31 Empero muchos primeros serán postreros, y postreros primeros.
32 & Y estaban en el camino subiendo á Jerusalem; y Jesus iba delante de ellos, y se espantaban, y le seguian con miedo: entónces volviendo á tomar á los doce [aparte] les comenzó á decir las cosas que le habian de acontecer:
33 He aquí, subimos á Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado á los príncipes de los sacerdotes, y á los escribas, y le condenarán á muerte, y le entregarán á los Gentiles;
34 [Los cuales] le escarnecerán, y le azotarán, y escupirán en el, y le matarán; mas ál tercero dia resucitará.
35 & Entónces Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, se llegaron á él, diciendo: Maestro, querriamos que nos hagas lo que pidiéremos^.
36 Y él les dijo: )Qué queréis que os haga?
37 Y ellos le dijeron: Dános que en tu gloria nos sentemos el uno á tu diestra, y el otro á tu siniestra.
38 Entónces Jesus les dijo: No sabéis lo que pedís: )Podéis beber la copa que yo bebo, y ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado?
39 Y ellos le dijeron: Podemos. Y Jesus les dijo: A la verdad la copa que yo bebo, beberéis, y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis bautizados;
40 Mas que os sentéis á mi diestra, y á mi siniestra, no es mio darlo, sino á los que está aparejado [por mi Padre.]
41 Y como [lo] oyeron los diez, comenzaron á enojarse de Santiago y de Juan.
42 Mas Jesus llamándolos, les dice: Sabéis que los que se ven ser príncipes en las naciones, se enseñorean de ellas, y los que entre ellas son grandes, tienen sobre ellas potestad.
43 Mas no será así entre vosotros, ántes cualquiera que quisiere hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor.
44 Y cualquiera de vosotros que quisiere hacerse el primero, será siervo de todos.
45 Porque el Hijo del hombre tampoco vino para ser servido, sino para servir, y dar su vida en rescate por muchos.
46 & Entónces vienen á Jericó; y saliendo él de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando.
47 Y oyendo que era Jesus el Nazareno, comenzó á dar voces, y decir: Jesus, Hijo de David, ten misericordia de mí.
48 Y muchos le reñian, para que callase; mas él daba mayores voces: Hijo de David, ten misericordia de mí.
49 Entónces Jesus parándose, mandó llamarle; y llaman al ciego, diciéndole: Ten confianza: levántate, que te llama.
50 El entónces echando á un lado su capa, se levantó, y vino á Jesus.
51 Y respondiendo Jesus, le dice: )Qué quieres que te haga? El ciego le dice: Señor, que vea yo.
52 Y Jesus le dijo: Vé: tu fé te ha sanado. Y luego vió, y seguia á Jesus en el camino.
CAPITULO 11.
Y COMO llegaron cerca de Jerusalem, de Betfage, y de Betania, al monte de las Olivas, envia dos de sus discípulos,
2 Y les dice: Id al lugar que está delante de vosotros, y luego entrados en él, hallaréis un pollino atado, sobre el cual ningun hombre ha subido: desatádle, y traéd[le].
3 Y si alguien os dijere: )Por qué hacéis eso? Decíd que el Señor lo ha menester; y luego le enviará acá.
4 Y fueron, y hallaron el pollino atado á la puerta fuera, entre dos caminos; y le desatan.
5 Y unos de los que estaban allí, les dijeron: )Qué hacéis desatando el pollino?
6 Ellos entónces les dijeron como Jesus habia mandado; y los dejaron.
7 Y trajeron el pollino á Jesus, y echaron sobre él sus vestidos, y [él] se sentó sobre él.
8 Y muchos tendian sus vestidos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y [las] tendian por el camino.
9 Y los que iban delante, y los que iban detras aclamaban, diciendo: (Hosanna! (Bendito el que viene en el nombre del Señor!
10 Bendito [sea] el reino de nuestro padre David, que viene en el nombre del Señor: (Hosanna en las alturas!
11 Y entró Jesus en Jerusalem, y en el templo, y habiendo mirado al derredor todas las cosas, y siendo ya tarde, se salió á Betania con los doce.
12 & Y el dia siguiente, como salieron de Betania, tuvo hambre.
13 Y viendo de léjos una higuera, que tenian hojas, vino [á ver] si quizá hallaria en ella algo, y como vino á ella, nada halló sino hojas, porque [aun] no era tiempo de higos.
14 Entónces Jesus respondiendo, dijo á la higuera: Nunca más nadie coma de tí fruto para siempre. Y [esto lo] oyeron sus discípulos.
15 Vienen pues a Jerusalem; y entrando Jesus en el templo, comenzó á echar fuera á los que vendian y compraban en el templo; y trastornó las mesas de los cambiadores, y las sillas de los que vendian palomas.
16 Y no consentia que alguien llevase vaso por el templo.
17 Y les enseñaba, diciendo: )No está escrito, que mi casa, casa de oracion será llamada de todas las naciones? mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
18 Y oyéron[lo] los escribas y los príncipes de los sacerdotes, y procuraban cómo le matarian; porque le tenian miedo, por cuanto toda la multitud estaba fuera de sí por su doctrina.
19 Mas como fué tarde, Jesus salió de la ciudad.
20 Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se habia secado desde las raices.
21 Entónces Pedro acordándose, le dice: Maestro, he aquí, la higuera que maldijiste se ha secado.
22 Y respondiendo Jesus, les dice: Tenéd fé de Dios.
23 Porque de cierto os digo, que cualquiera que dijere á este monte: Quítate, y échate en la mar; y no dudare en su corazon, mas creyere que será hecho lo que dice, lo que dijere le será hecho.
24 Por tanto os digo, que todo lo que orando pidiereis, creéd que [lo] recibiréis, y os vendrá.
25 Y cuando estuviereis orando, perdonád, si tenéis algo contra alguno, para que vuestro Padre que [está] en los cielos, os perdone á vosotros vuestras ofensas.
26 Porque si vosotros no perdonareis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos, os perdonará vuestras ofensas.
27 & Y volvieron á Jerusalem; y andando él por el templo, vienen á él los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los ancianos,
28 Y le dicen: )Con qué facultad haces estas cosas, y quién te ha dado esta facultad para hacer estas cosas?
29 Y Jesus entónces respondiendo, les dice: Preguntaros he tambien yo una palabra, y respondédme, y os diré con qué facultad hago estas cosas.
30 )El bautismo de Juan, era del cielo, ó de los hombres? Respondédme.
31 Entónces ellos pensaron dentro de sí, diciendo: Si dijéremos: Del cielo, dirá: )Por qué pues no le creisteis?
32 Y si dijéremos: De los hombres, tememos al pueblo; porque todos tenian de Juan, que verdaderamente era profeta.
33 Y respondiendo, dicen á Jesus: No sabemos. Entónces respondiendo Jesus, les dice: tampoco yo os diré con qué facultad hago estas cosas.
CAPITULO 12.
Y COMENZÓ á hablarles por parábolas: Plantó un hombre una viña, y [la] cercó con seto, y le hizo un foso, y edificó una torre, y la arrendó á labradores, y se partió léjos.
2 Y envió un siervo á los labradores, al tiempo, para que tomase de los labradores del fruto de la viña:
3 Mas ellos tomándo[le] le hirieron, y [le] enviaron vacío.
4 Y volvió á enviarles otro siervo; mas ellos apedreándole, [le] hirieron en la cabeza, y volvieron á enviar[le] afrentado.
5 Y volvió á enviar otro, y á aquel mataron; y á otros muchos, hiriendo a unos y matando á otros.
6 Teniendo, pues, aun un hijo suyo muy amado, le envió tambien á ellos el postrero, diciendo: Porque tendrán en reverencia á mi hijo.
7 Mas aquellos labradores dijeron entre sí: Este es el heredero, veníd, matémosle y la heredad será nuestra.
8 Y prendiéndole, [le] mataron, y echaron fuera de la viña.
9 )Qué, pues, hará el señor de la viña? Vendrá, y destruirá á estos labradores, y dará su viña á otros.
10 )Ni aun esta Escritura habéis leido: La piedra que desecharon los que edificaban, esta es puesta por cabeza de la esquina:
11 Por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos?
12 Y procuraban prenderle; mas temian á la multitud, porque entendian que decia contra ellos aquella parábola; y dejándole se fueron.
13 & Y envian á él algunos de los Fariseos y de los Herodianos, para que le tomasen en [alguna] palabra.
14 Y viniendo ellos, le dicen: Maestro, [ya] sabemos que eres hombre de verdad; y no te cuidas de nadie; porque no mires á la apariencia de hombres, ántes con verdad enseñas el camino de Dios. )Es lícito dar tributo á César, ó no?
15 )Daremos, ó no daremos? Entónces él como entendia la hipocresía de ellos, les dijo: )Por qué me tentáis? Traédme un denario para que [lo] vea.
16 Y ellos se [lo] trajeron; y les dice: )Cúya [es] esta imagen, y esta inscripcion? Y ellos le dijeron: De César.
17 Y respondiendo Jesus, les dijo: Pagád lo [que es] de César, á César; y lo [que es] de Dios, á Dios. Y se maravillaron de ello.
18 & Entónces vienen á él los Saduceos, que dicen que no hay resurreccion, y le preguntaron, diciendo:
19 Maestro, Moises nos escribió, que si el hermano de alguno muriese, y dejase mujer, y no dejase hijos, que su hermano tome su mujer, y despierte simiente á su hermano.
20 Fueron, pues, siete hermanos, y el primero tomó mujer; y muriendo, no dejó simiente,
21 Y la tomó el segundo, y murió; y ni aquel tampoco dejó simiente; y el tercero, de la misma manera.
22 Y la tomaron los siete; y tampoco dejaron simiente: á la postre murió tambien la mujer.
23 En la resurreccion, pues cuando resucitaren, )mujer de cuál de ellos será? porque los siete la tuvieron por mujer.
24 Entónces respondiendo Jesus, les dice: )No erráis por eso, porque no sabéis las escrituras, ni el poder de Dios?
25 Porque cuando resucitarán de los muertos, no se casan, ni se dan en matrimonio; mas son como los ángeles que están en los cielos.
26 Y de los muertos que hayan de resucitar, )no habéis leido en el libro de Moises, como le habló Dios en el zarzal, diciendo: Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob?
27 No es Dios de muertos sino Dios de vivos: así que vosotros erráis mucho.
28 & Y llegándose uno de los escribas, que los habia oido disputar, y sabia que les habia respondido bien, le preguntó: )Cuál es el más principal mandamiento de todos?
29 Y Jesus le respondió: El más principal mandamiento de todos [es:] Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor, uno es.
30 Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazon, y de toda tu alma, y de todo tu entendimiento, y de todas tus fuerzas: este [es] el más principal mandamiento.
31 Y el segundo [es] semejante á él: Amarás á tu prójimo, como á tí mismo. No hay otro mandamiento mayor que estos.
32 Entónces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, porque uno es Dios, y no hay otro fuera de él;
33 Y amarle de todo corazon, y de todo entendimiento, y de todo el alma, y de todas las fuerzas, y amar al prójimo como á sí mismo, mas es que todos los holocaustos y sacrificios.
34 Jesus entónces viendo que habia respondido sabiamente, le dijo: No estás léjos del reino de Dios. Y ninguno le osaba ya preguntar.
35 & Y respondiendo Jesus decia, enseñando en el templo: )Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David?
36 Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo: Dijo el Señor á mi Señor: Asiéntate á mi diestra, hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus piés.
37 Luego llamándole el mismo David Señor, )de dónde [pues] es su hijo? Y la grande multitud le oia de buena gana.
38 & Y les decia en su doctrina: Guardáos de los escribas, que quieren andar con ropas largas, y [aman] las salutaciones en las plazas,
39 Y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas:
40 Que devoran las casas de las viudas, y ponen delante que hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor condenacion.
41 & Y estando sentado Jesus delante del arca de las ofrendas, miraba como el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho.
42 Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas que es un maravedí.
43 Entónces llamando á sus discípulos, les dice: De cierto os digo, que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca;
44 Porque todos [ellos] han echado de lo que les sobra; mas esta de su pobreza echó todo lo que tenia, todo su sustento.
CAPITULO 13.
Y SALIENDO del templo le dice uno de sus discípulos: Maestro, mira qué piedras, y qué edificios.
2 Y Jesus respondiendo, le dijo: )Ves estos grandes edificios? no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada.
3 Y sentándose en el monte de las Olivas delante del templo, le preguntaron aparte Pedro, y Santiago, y Juan, y Andres:
4 Dínos, )cuándo serán estas cosas? )y qué señal [habrá] cuando todas las cosas han de ser acabadas?
5 Y Jesus respondiéndoles, comenzó á decir: Mirád que nadie os engañe:
6 Porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: yo soy [el Cristo;] y engañarán á muchos.
7 Mas cuando oyereis de guerras, y de rumores de guerras, no os turbéis; porque es menester que suceda [así], mas aun no [será] el fin.
8 Porque nacion se levantará contra nacion, y reino contra reino, y habrá terremotos por los lugares, y habrá hambres, y alborotos: principios de dolores [serán] estos.
9 Mas vosotros mirád por vosotros; porque os entregarán á los concilios; y en las sinagogas seréis azotados, y delante de presidentes y de reyes seréis llamados por causa de mí, por testimonio contra ellos.
10 Y en todas las naciones es menester que el evangelio sea predicado ántes.
11 Y cuando os llevaren entregándoos, no premeditéis que habéis de decir, ni [lo] penséis; mas lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablád, porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.
12 Y entregará á la muerte el hermano al hermano, y el padre al hijo; y se levantarán los hijos contra los padres, y los harán morir.
13 Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre; mas el que perseverare hasta el fin, este será salvo.
14 Empero cuando viereis la abominacion de asolamiento, de que habló el profeta Daniel, que estará donde no debe, (el que lee, entienda,) entónces los que [estuvieren] en Judea huyan á los montes;
15 Y el que estuviere sobre la casa, no descienda á la casa, ni entre para tomar algo de su casa;
16 Y el que estuviere en el campo, no torne atras, [ni aun] á tomar su capa.
17 Mas (ay de las preñadas, y de las que criaren en aquellos dias!
18 Orád pues que no acontezca vuestra huida en invierno.
19 Porque [en] aquellos dias habrá afliccion, cual nunca fué desde el principio de la creacion [de las cosas] que creó Dios, hasta este tiempo, ni habrá jamas.
20 Y si el Señor no hubiese acortado aquellos dias, ninguna carne se salvaria; mas por causa de los escogidos, que él escogió, acortó aquellos dias.
21 Y entónces si alguno os dijere: He aquí, aquí [está] el Cristo; ó he aquí, allí [está;] no [le] creáis;
22 Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas; y darán señales y prodigios, para engañar, si se pudiese hacer, aun á los escogidos.
23 Mas vosotros mirád: he aquí, os lo he dicho ántes todo.
24 Empero en aquellos dias, despues de aquella afliccion, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor.
25 Y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes que [están] en los cielos serán conmovidas.
26 Y entónces verán al Hijo del hombre, que vendrá en las nubes con grande poder y gloria.
27 Y entónces enviará sus ángeles, y juntará sus escogidos de los cuatro vientos, desde el un cabo de la tierra hasta el cabo del cielo.
28 De la higuera aprendéd la semejanza: Cuando su rama ya se hace tierna, y brota hojas, conocéis que el verano está cerca.
29 Así tambien vosotros cuando viereis hacerse estas cosas, conocéd que está cerca á las puertas.
30 De cierto os digo, que no pasará esta generacion sin que todas estas cosas sean hechas.
31 El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras nunca pasarán.
32 Empero de aquel dia, y de la hora, nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el mismo Hijo, sino el Padre.
33 Mirád, velád, y orád; porque no sabéis cuando será el tiempo.
34 [Porque el Hijo del hombre es] como el hombre que partiéndose léjos, dejó su casa, y dió á sus siervos su hacienda, y á cada uno cargo, y al portero mandó que velase:
35 Velád pues, porque no sabéis cuando el señor de la casa vendrá; á la tarde, ó á la media noche, ó al canto del gallo, ó á la mañana:
36 Porque cuando viniere de repente, no os halle durmiendo.
37 Y las cosas que á vosotros digo, á todos [las] digo: Velád.
CAPITULO 14.
Y ERA la páscua, y [los dias] de los panes sin levadura dos dias despues; y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas como le prenderian por engaño, y [le] matarian.
2 Mas decian: No en [el dia de] la fiesta porque no se haga alboroto del pueblo.
3 Y estando él en Betania en casa de Simon el leproso, y sentado á la mesa, vino una mujer teniendo un vaso de alabastro de ungüento de nardo puro de mucho precio, y quebrando el alabastro, [se lo] derramó sobre su cabeza.
4 Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: )Para qué se ha hecho este desperdicio de ungüento?
5 Porque podia esto ser vendido por más de trescientos denarios, y darse á los pobres. Y bramaban contra ella.
6 Mas Jesus dijo: Dejádla: )por qué la molestais? buena obra me ha hecho.
7 Porque siempre tenéis los pobres con vosotros, y cuando quisiereis, les podéis hacer bien; mas á mí no siempre me tenéis.
8 Esta, lo que pudo, hizo: se ha anticipado á ungir mi cuerpo para la sepultura.
9 De cierto os digo, que donde quiera que fuere predicado este evangelio en todo el mundo, tambien [esto] que ha hecho esta, será dicho para memoria de ella.
10 Entónces Júdas Iscariote, uno de los doce, fué á los príncipes de los sacerdotes, para entregársele.
11 Y ellos oyéndo[lo] se holgaron, y prometieron que le darian dineros. Y buscaba oportunidad cómo le entregaria.
12 & Y el primer dia [de la fiesta] de los panes sin levadura, cuando sacrificaban la páscua, sus discípulos le dicen: )Dónde quieres que vayamos á preparar[te], para que comas la pascua?
13 Y envia dos de sus discípulos, y les dice: Id á la ciudad, y os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua, seguidle;
14 Y donde entrare, decíd al señor de la casa: El Maestro dice: )Dónde está el aposento donde tengo de comer la páscua con mis discípulos?
15 Y él os mostrará un gran cenadero aparejado, aderezád^ para nosotros allí.
16 Y fueron sus discípulos y vinieron á la ciudad, y hallaron como les habia dicho, y aderezaron la páscua.
17 Y llegada la tarde, vino con los doce.
18 Y como se sentaron [á la mesa], y comiesen, dice Jesus: De cierto os digo, que uno de vosotros, que come conmigo, me ha de entregar.
19 Entónces ellos comenzaron á entristecerse, y á decirle cada uno por sí: [)seré] yo? y el otro: [)seré] yo?
20 Y él respondiendo, les dijo: [Es] uno de los doce, que moja conmigo en el plato.
21 A la verdad el Hijo del hombre va, como está de él escrito, mas (ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! Bueno le fuera, si no hubiera nacido el tal hombre.
22 Y estando ellos comiendo tomó Jesus pan, y bendiciendo [lo] rompió, y les dió, y dijo: Tomád, coméd, este es mi cuerpo.
23 Y tomando la copa, habiendo dado gracias, les dió; y bebieron de ella todos.
24 Y les dice: Esta es mi sangre del nuevo testamento que por muchos es derramada.
25 De cierto os digo, que no beberé mas del fruto de la vid hasta aquel dia, cuando lo beberé nuevo en el reino de Dios.
26 & Y como hubieron cantado un himno, se salieron al monte de las Olivas.
27 Jesus entónces les dice: Todos seréis escandalizados en mí esta noche, porque escrito está: Heriré al pastor, y serán dispersas las ovejas.
28 Mas despues que haya resucitado, iré delante de vosotros á Galilea.
29 Entónces Pedro le dijo: Aunque todos sean escandalizados, mas no yo.