Reina Valera New Testament of the Bible 1865

Part 12

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39 Y esta tenia una hermana, que se llamaba María, la cual sentándose á los piés de Jesus oia su palabra.

40 Marta empero se distraia en muchos servicios; y sobreviniendo, dijo: Señor, )no tienes cuidado que mi hermana me deja servir sola? Díle, pues, que me ayude.

41 Respondiendo Jesus entónces, le dijo: Marta, Marta cuidadosa estás, y con las muchas cosas estás turbada:

42 Empero una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le sera quitada.

CAPITULO 11.

Y ACONTECIÓ que estando él orando en cierto lugar, como acabó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos á orar, como tambien Juan enseñó á sus discípulos.

2 Y les dijo: Cuando orareis, decíd: Padre nuestro, que estás en los cielos, sea tu nombre santificado. Venga tu reino: sea hecha tu voluntad como en el cielo así tambien en la tierra.

3 El pan nuestro de cada dia dános[le] hoy.

4 Y perdónanos nuestros pecados, porque tambien nosotros perdonamos á todos los que nos deben. Y no nos metes en tentacion; mas líbranos de mal.

5 Les dijo tambien: )Quién de vosotros tendrá un amigo, é irá á él á media noche, y le dirá: Amigo, préstame tres panes,

6 Porque un mi amigo ha venido a mí de camino, y no tengo que ponerle delante;

7 Y él dentro respondiendo, diga: No me seas molesto: la puerta está ya cerrada, y mis niños están conmigo en la cama: no puedo levantarme, y darte.

8 Dígoos, que aunque no se levante á darle por ser su amigo, cierto por su importunidad se levantará, y le dará todo lo que habrá menester.

9 Y yo os digo: Pedíd, y se os dará: buscád, y hallaréis: tocád, y os será abierto.

10 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca halla; y al que toca, es abierto.

11 )Y cuál padre de vosotros, si su hijo le pidiere pan, le dará una piedra? )ó, si un pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente?

12 )O, si [le] pidiere un huevo, le dará un escorpion?

13 Pues, si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á vuestros hijos, )cuánto más [vuestro] Padre celestial dará el Espíritu Santo á los que le pidieren de él?

14 & Tambien echó fuera un demonio, el cual era mudo; y aconteció, que salido fuera el demonio, el mudo habló, y las gentes se maravillaron.

15 Y algunos de ellos decian: Por Belzebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.

16 Y otros, tentándo[le], pedian de él una señal del cielo.

17 Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo es asolado; y casa [dividida] cae sobre casa.

18 Y si tambien Satanas está dividido contra sí, )cómo estará en pié su reino? porque decis, que por Belzebú echo yo fuera los demonios.

19 Pues si yo echo fuera los demonios por Belzebú, )vuestros hijos, por quién [los] echan fuera? por tanto ellos serán vuestros jueces.

20 Mas si con el dedo de Dios yo echo fuera los demonios cierto el reino de Dios ha llegado á vosotros.

21 Cuando un hombre fuerte armada guarda su palacio, en paz está lo que posee.

22 Mas si otro más fuerte que él sobreviniendo le venciere, [le] toma todas sus armas en que confiaba, y reparte sus despojos.

23 El que no es conmigo, contra mi es; y el que conmigo no coge, derrama.

24 Cuando el espíritu inmundo saliere del hombre anda por lugares secos buscando reposo, y no hallándo[lo], dice: Me volveré á mi casa, de donde salí.

25 Y viniendo, la halla barrida y adornada.

26 Entónces vá, y toma otros siete espíritus peores que él, y entrados habitan allí; y son las postrimerías del tal hombre peores que las primerías.

27 & Y aconteció, que diciendo él estas cosas una mujer de la multitud levantando la voz, le dijo: Bienaventurado el vientre que te trajo, y los pechos que mamaste.

28 Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.

29 & Y juntándose las multitudes á el, comenzó á decir: Esta generacion mala es: señal busca, mas señal no le será dada, sino la señal de Jonas profeta.

30 Porque como Jonas fué señal á los Nínivitas, así tambien será el Hijo del hombre á esta generacion.

31 La reina del austro se levantará en juicio con los hombres de esta generacion, y los condenará; porque vino de los fines de la tierra á oir la sabiduría de Salomon; y, he aquí, [uno] mayor que Salomon en este lugar.

32 Los hombres de Nínive se levantarán en juicio con esta generacion, y la condenarán; porque á la predicacion de Jonas se arrepintieron; y, he aquí, [uno] mayor que Jonas en este lugar.

33 & Nadie pone en oculto una candela encendida, ni debajo de un almud; sino en el candelero, para que los que entran, vean la luz.

34 La luz del cuerpo es el ojo: si pues tu ojo fuere sencillo, tambien todo tu cuerpo será resplandeciente; mas si fuere malo, tambien tu cuerpo [será] tenebroso.

35 Mira pues, que la luz que en tí hay, no sea tinieblas.

36 Así que [siendo] todo tu cuerpo resplandeciente, no teniendo alguna parte de tiniebla, será todo luciente como cuando una luz de resplandor te alumbra.

37 & Y despues que hubo hablado, le rogó un Fariseo que comiese con él; y entrado Jesus, se sentó á la mesa.

38 Y el Fariseo como [lo] vió se maravilló de que no se lavó ántes de comer.

39 Y el Señor le dijo: Ahora vosotros los Fariseos lo de fuera del vaso y del plato limpiais; mas lo que está dentro de vosotros, está lleno de rapiña y de maldad.

40 (Insensatos! )el que hizo lo de fuera, no hizo tambien lo de dentro?

41 Empero de lo que tenéis dad limosna; y, he aquí, todo os será limpio.

42 Mas (ay de vosotros Fariseos! que diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortaliza; mas el juicio y el amor de Dios pasáis de largo. Empero estas cosas era menester hacer, y no dejar las otras.

43 (Ay de vosotros Fariseos! que amáis las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas.

44 (Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! que sois como sepulturas que no parecen, y los hombres que andan encima no [lo] saben.

45 Y respondiendo uno de los doctores de la ley, le dice: Maestro, cuando dices esto, tambien nos afrentas á nosotros.

46 Y él dijo: (Ay de vosotros tambien, doctores de la ley! que cargáis los hombres con cargos que no pueden llevar, mas vosotros, ni aun con un dedo tocáis las cargas.

47 (Ay de vosotros! que edificáis los sepulcros de los profetas, y los mataron vuestros padres.

48 Cierto dais testimonio que consentís en los hechos de vuestros padres, porque á la verdad ellos los mataron; mas vosotros edificais sus sepulcros.

49 Por tanto la sabiduría de Dios tambien dijo: Enviaré á ellos profetas y apóstoles, y de ellos [á unos] matarán, y [á otros] perseguirán.

50 Para que de esta generacion sea demandada la sangre de todos los profetas, que ha sido derramada desde la fundacion del mundo:

51 Desde la sangre de Abel, hasta la sangre de Zacarías que murió entre el altar y el templo: En verdad os digo, será demandada de esta generacion.

52 (Ay de vosotros, doctores de la ley! que [os] alzasteis [con] la llave de la ciencia: vosotros no entrasteis y a los que entraban impedisteis.

53 Y diciéndoles estas cosas, los escribas y los Fariseos comenzaron á apretar[le] en gran manera, y á provocarle á que hablase de muchas cosas,

54 Asechándole, y procurando de cazar algo de su boca para acusarle.

CAPITULO 12.

EN esto habiéndose juntado millares de gentes, de modo que unos á otros se hollaban, comenzó á decir á sus discípulos: Primeramente guardáos de la levadura de los Fariseos, que es hipocresía.

2 Porque nada hay encubierto, que no haya de ser descubierto; ni oculto, que no haya de ser sabido.

3 Por tanto las cosas que dijisteis en tinieblas, en luz serán oidas; y lo que hablasteis al oido en las cámaras, será pregonado desde los tejados.

4 Mas os digo, amigos mios; No tengáis temor de los que matan el cuerpo, y despues no tienen más que hagan;

5 Mas [yo] os enseñaré á quién temáis: Teméd á aquel que despues que hubiere muerto, tiene potestad de echar en el infierno: de cierto os digo: A este teméd.

6 )No se venden cinco pajarillos por dos blancas, y ni uno de ellos está olvidado delante de Dios?

7 Y aun los cabellos de vuestra cabeza, todos están contados. No temáis pues: de más estima sois vosotros que muchos pajarillos.

8 Pero os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, tambien el Hijo del hombre le confesará delante de los ángeles de Dios.

9 Mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.

10 Y todo aquel que dice palabra contra el Hijo del hombre, le será perdonado; mas al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado.

11 Y cuando os trajeren á las sinagogas, y [á los] magistrados y potestades, no esteis solícitos cómo, ó qué hayáis de responder, ó qué hayáis de decir.

12 Porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que será menester decir.

13 & Y le dijo uno de la compañía: Maestro, dí á mi hermano que parta conmigo la herencia.

14 Mas él le dijo: Hombre, )quién me puso por juez, ó partidor sobre vosotros?

15 Y les dijo: Mirád, y guardáos de avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

16 Y les dijo una parábola diciendo: La heredad de un hombre rico habia llevado muchos frutos;

17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: )Qué haré, que no tengo dónde juntar mis frutos?

18 Y dijo: Esto haré: derribaré mis alfolíes, y los edificaré mayores; y allí juntaré todos mis frutos y mis bienes;

19 Y diré á mi alma: Alma, muchos bienes tienes en depósito para muchos años: repósate, come, bebe, huélgate.

20 Y díjole Dios: (Insensato! esta noche vuelven á pedir tu alma; )y lo que has aparejado, cúyo será?

21 Así [es] el que hace para si tesoro, y no es rico para con Dios.

22 Y dijo á sus discípulos: Por tanto os digo: No estéis solícitos de vuestra vida, qué comeréis; ni del cuerpo, qué vestiréis.

23 La vida más es que la comida; y el cuerpo, que el vestido.

24 Considerád los cuervos que ni siembran, ni siegan: que ni tienen almacen, ni alfolí; y Dios los alimenta. )Cuánto de más estima sois vosotros que las aves?

25 )Quién de vosotros podrá con [su] solicitud añadir á su estatura un codo?

26 Pues si no podéis aun lo que es ménos, )para qué estaréis solícitos de lo de más?

27 Considerád los lirios como crecen: no labran, ni hilan; y os digo, que ni Salomon con toda su gloria se vistió como uno de ellos.

28 Y si así viste Dios á la yerba, que hoy está en el campo, y mañana es echada en el horno, )cuánto más á vosotros, [hombres] de poca fé?

29 Vosotros, pues, no procuréis qué hayáis de comer, o qué hayáis de beber, y no seais de ánimo dudoso;

30 Porque todas estas cosas las gentes del mundo las buscan; que vuestro Padre sabe que habéis menester estas cosas.

31 Mas procurád el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.

32 No temáis, oh manada pequeña, porque al Padre ha placido dares el reino.

33 Vended lo que poseeis, y dad limosna: hacéos bolsas que no se envejecen, tesoro en los cielos que nunca falte: donde ladron no llega, ni polilla corrompe.

34 Porque donde está vuestro tesoro, allí tambien estará vuestro corazon.

35 & Estén ceñidos vuestros lomos, y [vuestras] luces encendidas;

36 Y vosotros, semejantes á hombres que esperan cuándo su señor ha de volver de las bodas; para que cuando viniere y tocare, luego le abran.

37 Bienaventurados aquellos siervos, los cuales, cuando el señor viniere, hallare velando: de cierto os digo, que [él] se ceñirá, y hará que se sienten á la mesa, y saliendo les servirá.

38 Y aunque venga á la segunda vela, y aunque venga a la tercera vela, y [los] hallare así, bienaventurados son los tales siervos.

39 Esto empero sabéd, que si supiese el padre de familias á qué hora habia de venir el ladron, velaria ciertamente, y no dejaria minar su casa.

40 Vosotros, pues, tambien estád apercibidos; porque á la hora que no pensáis, el Hijo del hombre vendrá.

41 Entónces Pedro le dijo: Señor, )dices esta parábola á nosotros, ó tambien á todos?

42 Y dijo el Señor: )Quién es el mayordomo fiel y prudente, al cual el señor pondrá sobre su familia, para que en tiempo [les] dé [su] racion?

43 Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando el señor viniere, hallare haciendo así.

44 En verdad os digo, que él le pondrá sobre todos sus bienes.

45 Mas si el tal siervo dijere en su corazon: Mi señor se tarda de venir, y comenzare á herir los siervos y las criadas, y á comer, y a beber, y a embriagarse+, {+ borrachear}

46 Vendrá el señor de aquel siervo el dia que él no espera, y á la hora que él no sabe; y le apartará, y pondrá su suerte con los infieles.

47 Porque el siervo que entendió la voluntad de su señor, y no [se] apercibió, ni hizo conforme á su voluntad, será azotado mucho.

48 Mas el que no entendió, é hizo por qué ser azotado, será azotado poco, porque á cualquiera que fué dado mucho, mucho será vuelto á demandar de él; y al que encomendaron mucho, más será de él pedido.

49 & Fuego vine á meter en la tierra, )y qué quiero, si ya está encendido?

50 Empero, de bautismo me es necesario ser bautizado, y (cómo me angustio hasta que sea cumplido!

51 )Pensáis que he venido á la tierra á dar paz? No, os digo; mas disension.

52 Porque estarán de aquí adelante cinco en una casa divididos, tres contra dos, y dos contra tres.

53 El padre estará dividido contra el hijo, y el hijo contra el padre: la madre contra la hija, y la hija contra la madre: la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra.

54 Y decia tambien al pueblo: Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: Agua viene; y es así.

55 Y cuando sopla el austro, decís: Habrá calor; y lo hay.

56 (Hipócritas! Sabéis examinar la faz del cielo y de la tierra, )y este tiempo, cómo no lo examináis?

57 )Mas por qué aun de vosotros mismos no juzgáis lo que es justo?

58 Pues cuando vas al magistrado con tu adversario, procure en el camino de librarte de él, porque no te traiga al juez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel.

59 Te digo que no saldrás de allá hasta que hayas pagado hasta el postrer cornado.

CAPITULO 13.

Y EN este mismo tiempo estaban allí unos que le contaban de los Galileos, cuya sangre Pilato habia mezclado con sus sacrificios.

2 Y respondiendo Jesus, les dijo: )Pensáis que estos Galileos, porque han padecido tales cosas, hayan sido más pecadores que todos los Galileos?

3 Yo os digo, que no: ántes si no os arrepintiereis, todos pereceréis así.

4 O aquellos diez y ocho, sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, )pensáis que ellos fueron más deudores que todos los hombres que habitan en Jerusalem? 5 [Yo] os digo, que no: ántes si no os arrepintiereis, todos pereceréis así.

6 Y decia esta parábola: Tenia uno una higuera plantada en su viña; y vino á buscar fruto en ella, y no halló.

7 Y dijo al viñero: He aquí, tres años ha que vengo á buscar fruto en esta higuera, y no [lo] hallo: córtala, )por qué hará inútil aun la tierra?

8 El entónces respondiendo, le dijo: Señor, déjala aun este año, hasta que yo la escave, y [la] esterco[le]^.

9 Y si hiciere fruto, bien, y si no, la cortarás despues.

10 & Y enseñaba en una sinagoga en sábados.

11 Y, he aquí, una mujer que tenia espíritu de enfermedad diez y ocho años [habia], y andaba agoviada, así que en ninguna manera podia enhestarse.

12 Y como Jesus la vió, [la] llamó, y le dijo: Mujer, libre eres de tu enfermedad.

13 Y púsole las manos encima, y luego se enderezó, y glorificaba á Dios.

14 Y respondiendo un príncipe de la sinagoga, enojado de que Jesus hubiese curado en sábado, dijo al pueblo: Seis dias hay en que es menester obrar: en estos pues veníd, y sed curados; y no en dia de sábado.

15 Entónces el Señor le respondió, y dijo: Hipócrita, )cada uno de vosotros no desata en sábado su buey, ó [su]^ asno del pesebre, y [le] lleva á beber?

16 Y á esta hija de Abraham, que he aquí, que Satanas la habia ligado diez y ocho años, )no convino desatarla de esta ligadura en dia de sábado?

17 Y diciendo él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; y todo el pueblo se regocijaba de todas las cosas que gloriosamente eran por él hechas.

18 & Y decia: )A qué es semejante el reino de Dios, y á que le compararé?

19 Semejante es al grano de la mostaza, que tomándole un hombre le metió en su huerto; y creció, y fué hecho árbol grande, y las aves del cielo hicieron nidos en sus ramas.

20 Y otra vez dijo: )A qué compararé al reino de Dios?

21 Semejante es á la levadura, que tomándola una mujer, la esconde en tres medidas de harina hasta que todo sea leudado.

22 & Y pasaba por todas las ciudades y aldeas enseñando, y caminando á Jerusalem.

23 Y le dijo uno: )Señor, son pocos los que se salvan? Y el les dijo:

24 Porfiád á entrar por la puerta angosta; porque [yo] os digo, que muchos procurarán de entrar, y no podrán;

25 Despues que el padre de familias se levantare, y cerrare la puerta, y comenzaréis á estar fuera, y tocar á la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, y respondiendo él, os dirá: No os conozco de donde seáis.

26 Entónces comenzaréis á decir: Delante de tí hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste.

27 Y os dirá: Dígoos que no os conozco de dónde seáis: apartáos de mí todos los obreros de iniquidad.

28 Allí será el lloro y el crujir de dientes, cuando viereis a Abraham, y á Isaac, y á Jacob, y á todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros ser echados fuera.

29 Y vendrán del oriente, y del occidente, y del norte, y del mediodía, y se sentarán en el reino de Dios.

30 Y, he aquí, hay postreros, que serán primeros; y hay primeros, que serán postreros.

31 & Aquel mismo dia llegaron unos de los Fariseos, diciéndole: Sal, y véte de aquí; porque Heródes te quiere matar.

32 Y les dijo: Id, y decíd á aquella zorra: He aquí, echo fuera demonios y acabo sanidades hoy y mañana, y trasmañana soy consumado.

33 Empero es menester que hoy, y mañana, y trasmañana camine; porque no es posible que un profeta muera fuera de Jerusalem.

34 (Jerusalem, Jerusalem! que matas los profetas, y apedreas los que son enviados á tí, )cuantas voces quise juntar tus hijos, como la gallina [recoge] su nidada debajo de [sus] alas, y no quisiste?

35 He aquí, os es dejada vuestra casa desierta, y os digo, que no me veréis, hasta que venga [tiempo] cuando digais: Bendito el que viene en nombre del Señor.

CAPITULO 14.

Y ACONTECIÓ que entrando en casa de un príncipe de los Fariseos un sábado á comer pan, ellos le acechaban.

2 Y, he aquí, un hombre hidrópico estaba delante de él.

3 Y respondiendo Jesus, habló á los doctores de la ley y á los Fariseos, diciendo )Es lícito sanar en sábado?

4 Y ellos callaron. Entónces él tomándo[le], le sanó, y le envió.

5 Y respondiendo á ellos dijo: )El asno ó el buey de cuál de vosotros caerá en un, pozo, y [él] no le sacará luego en dia de sábado?

6 Y no le podian replicar á estas cosas.

7 & Y propuso una parábola á los convidados, atento como escogian los primeros asientos á la mesa, diciéndoles:

8 Cuando fueres convidado de alguno á bodas, no te asientes en el primer lugar; porque podrá ser que otro mas honrado que tú sea convidado de él;

9 Y viniendo el que te llamó á tí y á él, te diga: Dá lugar á este; y entónces comiences con vergüenza á tener el postrer lugar.

10 Mas cuando fueres llamado, vé, y asiéntate en el postrer lugar, porque cuando viniere el que te llamó, te diga: Amigo, sube más arriba: entónces tendrás gloria delante de los que juntamente se asientan á la mesa.

11 Porque cualquiera que se ensalza, será humillado, y el que se humilla, será ensalzado.

12 Y decia tambien al que le habia convidado: Cuando haces comida ó cena, no llames á tus amigos, ni á tus hermanos, ni á tus parientes, ni á [tus] vecinos ricos; porque tambien ellos no te vuelvan á convidar, y te sea hecha paga.

13 Mas cuando haces banquete, llama á los pobres, los mancos, los cojos, los ciegos;

14 Y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden pagar; mas te será pagado en la resurreccion de los justos.

15 & Y oyendo esto uno de los que juntamente estaban sentados á la mesa, le dijo: Bienaventurado el que comerá pan en el reino de los cielos.

16 & El entónces le dijo: Un hombre hizo una grande cena, y llamó á muchos.

17 Y á la hora de la cena envió á su siervo á decir á los convidados: Veníd, que ya todo está aparejado.

18 Y comenzaron todos á una á escusarse. El primero le dijo: He comprado un cortijo, y he menester de salir, y verle: te ruego que me tengas por escusado.

19 Y el otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy á probarlos: ruégote que me tengas por escusado.

20 Y el otro dijo: Me he casado; y por tanto no puedo venir.

21 Y vuelto el siervo, hizo saber estas cosas á su señor. Entónces el padre de familias, enojado dijo á su siervo: Vé presto por las plazas, y por las calles de la ciudad, y mete acá los pobres, los mancos, y cojos, y ciegos.

22 Y dijo el siervo: Señor, hecho es como mandaste, y aun hay lugar.

23 Y dijo el señor al siervo: Vé por los caminos, y por los vallados, y fuérza[los] a entrar, para que se llene mi casa.

24 Porque yo os digo, que ninguno de aquellos varones que fueron llamados, gustará mi cena.

25 & Y grandes multitudes iban con él; y volviéndose les dijo:

26 Si alguno viene á mí, y no aborrece á su padre, y madre, y mujer, é hijos, y hermanos, y hermanas, y aun tambien su vida, no puede ser mi discípulo.

27 Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.

28 Porque )cuál de vosotros, queriendo edificar una torre, no cuenta primero sentado los gastos, si tiene [lo que ha menester] para acabar[la]?

29 Porque despues que haya puesto el fundamento, y no pueda acabar[la], todos los que lo vieren, no comiencen á hacer burla de él,

30 Diciendo: Este hombre comenzó á edificar, y no pudo acabar.

31 )O cuál rey, habiendo de ir á hacer guerra contra otro rey, sentándose primero no consulta si puede salir al encuentro con diez mil al que viene contra él con veinte mil?

32 De otra manera, cuando el otro está aun léjos, le ruega por la paz, enviándole embajada.

33 Así pues cualquiera de vosotros que no renuncia á todas las cosas que posee, no puede ser mi discípulo.

34 Buena [es] la sal, mas si la sal perdiere su saber, )con qué será salada?

35 Ni para la tierra, ni aun para el muladar es buena: fuera la echan. Quien tiene oidos para oir, oiga.

CAPITULO 15.

Y SE llegaban á él todos los publicanos, y pecadores á oirle.

2 Y murmuraban los Fariseos y los escribas, diciendo: Este á los pecadores recibe, y con ellos come.

3 Y él les propuso esta parábola, diciendo:

4 )Qué hombre de vosotros teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va á [buscar] la que se perdió, hasta que la halle?

5 Y hallada, [la] pone sobre sus hombros gozoso;

6 Y viniendo á casa junta á [sus] amigos, y a [sus] vecinos, diciéndoles: Dádme el parabien, porque he hallado mi oveja que se habia perdido.

7 Os digo, que así habrá más gozo en el cielo sobre un pecador que se arrepiente que sobre noventa y nueve justos, que no han menester arrepentirse.

8 & )O qué mujer que tiene diez dracmas, si perdiere la una dracma, no enciende luz, y barre la casa, y busca con diligencia, hasta hallar[la]?

9 Y cuando [la] hubiere hallado, junta [sus] amigos, y [sus] vecinas, diciendo: Dádme el parabien; porque he hallado la dracma que habia perdido.

10 Así os digo, que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.

11 & Tambien dijo: Un hombre tenia dos hijos;

12 Y el más mozo de ellos dijo á su padre: Padre, dáme la parte de la hacienda que [me] pertenece. Y él les repartió [su] hacienda.