# Reina Valera New Testament of the Bible 1862

## Part 31

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32 Este misterio grande es: mas yo digo [esto] con respecto á Cristo y á la iglesia.

33 Cada uno empero de vosotros, de por sí, ame tambien á su mujer como á sí mismo; y la mujer reverencie á [su] marido.

CAPITULO 6.

1 HIJOS, obedeced en el Señor á vuestros padres, porque esto es justo.

2 Honra á tu padre, y á tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;

3 Para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.

4 Y vosotros, Padres, no provoqueis á ira á vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y amonestacion del Señor.

5 Siervos, obedeced á [vuestros] amos segun la carne con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazon, como á Cristo;

6 No sirviendo al ojo, como los que agradan á los hombres; sino como siervos de Cristo haciendo de animo la voluntad de Dios;

7 Sirviendo con buena voluntad, como al Señor, y no á los hombres:

8 Sabiendo que el bien que cada uno hiciere, esto recibirá del Señor, sea siervo, ó sea libre.

9 Y vosotros, amos, haced á ellos lo mismo, dejando las amenazas; sabiendo que el Señor de ellos y vuestro esta en los cielos, y [que] no hay acepcion de personas con él.

10 Por lo demás, hermanos mios, confortáos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza.

11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podais estar firmes contra las asechanzas del diablo.

12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires.

13 Por tanto tomad toda la armadura de Dios, para que podais resistir en el dia malo, y estar firmes, habiendo acabado todo.

14 Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia;

15 Y calzados los piés con el apresto del Evangelio de paz;

16 Sobre todo tomando el escudo de la fé, con que podais apagar todos los dardos de fuego del maligno.

17 Y tomad el yelmo de salud, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios:

18 Orando en todo tiempo con toda deprecacion y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicacion por todos los santos:

19 Y por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del Evangelio,

20 Por el cual soy embajador en cadenas; que resueltamente hable de él, como debo hablar.

21 Mas para que tambien vosotros sepais mis negocios, y como lo paso, todo os lo hará saber Tichico, hermano amado, y fiel ministro en el Señor:

22 Al cual os he enviado para esto mismo, para que entendais lo tocante á nosotros, y que consuele vuestros corazones.

23 Paz [sea] á los hermanos, y amor con fé, de Dios Padre, y del Señor Jesu- Cristo.

24 Gracia [sea] con todos los que aman á nuestro Señor Jesu-Cristo en sinceridad. Amen.

Escrita de Roma á los Efesios por Tichico.

LA EPÍSTOLA^ DEL APÓSTOL SAN PABLO

Á LOS

FILIPENSES.

CAPITULO 1.

1 PABLO y Timotéo, siervos de Jesu-Cristo, á todos los santos en Cristo Jesus, que están en Filipos, con los obispos y diáconos:

2 Gracia [sea] á vosotros, y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesu- Cristo.

3 Doy gracias á mi Dios en toda memoria de vosotros,

4 Siempre en todas mis oraciones haciendo oracion por todos vosotros con gozo,

5 Por vuestra comunion en el Evangelio, desde el primer dia hasta ahora;

6 Estando confiado de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el dia de Jesu-Cristo;

7 Como me es justo sentir esto de todos vosotros, por cuanto os tengo en el corazon; y en mis prisiones^, y en la defensa, y confirmacion del Evangelio, sois todos vosotros compañeros de mi gracia.

8 Porque Dios me es testigo de como os amo á todos vosotros en las entrañas de Jesu-Cristo.

9 Y esto ruego, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia, y en todo conocimiento,

10 Para que discernais lo mejor; que seais sinceros y sin ofensa para el dia de Cristo;

11 Llenos de frutos de justicia, que son por Jesu-Cristo, á gloria y loor de Dios.

12 Y quiero, hermanos, que sepais que las cosas que me [han sucedido,] han redundado más en provecho del Evangelio;

13 De manera que mis prisiones han sido célebres en Cristo en todo el Pretorio, y á todos los demás.

14 Y muchos de los hermanos en el Señor, tomando animo con mis prisiones, se atreven mucho mas á hablar la palabra sin temor.

15 Y algunos á la verdad, predican á Cristo por envidia y porfía; mas algunos tambien por buena voluntad.

16 Los unos anuncian á Cristo por contencion, no sinceramente, pensando añadir afliccion á mis prisiones:

17 Pero los otros por amor, sabiendo que soy puesto [en ellas] por la defensa del Evangelio.

18 ¿Qué pues? [Que] no obstante, en todas maneras, ó por pretexto ó por verdad, es anunciado Cristo; y en esto me huelgo, y aun me holgaré.

19 Porque sé que esto se me tornará á salud por vuestra oracion, y por la suministracion del Espíritu de Jesu-Cristo;

20 Conforme á mi mira y esperanza que en nada seré confundido; ántes bien con toda confianza, como siempre, ahora tambien será engrandecido Cristo en mi cuerpo, ó por vida, ó por muerte.

21 Porque para mí el vivir [es] Cristo, y el morir [es] ganancia.

22 Mas si el vivir en la carne, esto me [será para] fruto de la obra, no sé entónces qué escoger;

23 Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de ser desatado, y estar con Cristo; lo cual [es] mucho mejor:

24 Empero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.

25 Y confiado en esto sé que quedaré, que aun permaneceré con todos vosotros, para provecho vuestro, y gozo de la fé;

26 Para que crezca vuestra gloria de mí en Cristo Jesus por mi venida otra vez á vosotros.

27 Solamente que converseis como es digno del Evangelio de Cristo; para que, ó sea que vaya á veros, ó que esté ausente, oiga de vosotros que estais firmes en un mismo espíritu, unánimes combatiendo juntamente por la fé del Evangelio,

28 Y en nada intimidados de los que se oponen: que á ellos ciertamente es indicio de perdicion, mas á vosotros de salud, y esto de Dios.

29 Porque á vosotros es concedido por Cristo, no solo que creais en él, sino tambien que padezcais por él;

30 Teniendo el mismo conflicto que habeis visto en mí, y ahora oís [estar] en mí.

CAPITULO 2.

1 POR tanto, si [hay en vosotros] alguna consolacion en Cristo; si algun refrigerio de amor; si alguna comunion del Espíritu; si algunas entrañas y misericordias;

2 Cumplid mi gozo; que sintais lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.

3 Nada [hagais] por contienda ó por vana gloria; ántes bien en humildad estimándoos inferiores los unos á los otros:

4 No mirando cada uno á lo suyo propio, sino cada cual tambien á lo de los otros.

5 Haya pues en vosotros este sentir que [hubo] tambien en Cristo Jesus;

6 El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpacion ser igual á Dios:

7 Sin embargo se anonadó á sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante á los hombres;

8 Y hallado en la condicion como hombre, se humilló á sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

9 Por lo cual Dios tambien le ensalzó á lo sumo, y dióle un nombre que es sobre todo nombre;

10 Para que en el nombre de Jesus se doble toda rodilla de los [que están] en los cielos, y de los [que] en la tierra, y de los [que] debajo de la tierra;

11 Y toda lengua confiese que Jesu-Cristo es el Señor, á la gloria de Dios Padre.

12 Por tanto, amados mios, como siempre habeis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupáos en vuestra salvacion con temor y temblor.

13 Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer por su buena voluntad.

14 Haced todo sin murmuraciones y contiendas,

15 Para que seais irreprensibles y sencillos, hijos de Dios, sin culpa, en medio de la nacion maligna y perversa, entre los cuales resplandeceis como luminares en el mundo;

16 Reteniendo la palabra de vida, para que yo pueda gloriarme en el dia de Cristo, que no he corrido en vano ni trabajado en vano.

17 Y aun si soy derramado [en libacion] sobre el sacrificio y servicio de vuestra fé, me gozo y congratulo por todos vosotros.

18 Y asimismo gozáos tambien vosotros, y regocijáos conmigo.

19 Mas espero en el Señor Jesus enviaros presto á Timotéo, para que yo tambien esté de buen ánimo, entendido vuestro estado.

20 Porque á ninguno tengo tan unánime, y que con sincera aficion esté solícito por vosotros.

21 Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesus.

22 Pero la experiencia de él habeis conocido, que como hijo á padre ha servido conmigo en el Evangelio.

23 Así que á este espero enviaros, luego que yo viere como van mis negocios.

24 Y confio en el Señor que yo tambien iré presto [á vosotros.]

25 Mas tuve por cosa necesaria enviaros á Epafrodito, mi hermano, y colaborador y compañero de milicia, y vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades.

26 Porque tenia gran deseo de [ver á] todos vosotros; y gravemente se angustió porque habiais oido que habia enfermado.

27 Pues en verdad estuvo enfermo, á la muerte: mas Dios tuvo misericordia de él; y no solamente de él, sino aun de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza.

28 Así que le envio más presto, para que viéndole os volvais á gozar, y yo esté con ménos tristeza.

29 Recibidle pues en el Señor con todo gozo; y tened en estima á los tales:

30 Porque por la obra de Cristo estuvo cercano á la muerte, poniendo su vida para suplir vuestra falta en mi servicio.

CAPITULO 3.

1 RESTA, hermanos, que os goceis en el Señor. A mí, á la verdad, no es molesto el escribiros las mismas cosas, y para vosotros [es] seguro.

2 Guardáos de los perros, guardáos de los malos obreros, guardáos del cortamiento.

3 Porque nosotros somos la circuncision, los que servimos en Espíritu á Dios, y nos gloriamos en Cristo Jesus, no teniendo confianza en la carne.

4 Aunque yo tengo tambien de qué confiar en la carne. Si alguno parece que tiene de qué confiar, en la carne, yo más:

5 Circuncidado al octavo dia, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamin, Hebréo de Hebréos; cuanto á la ley, Fariséo;

6 Cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; cuanto á la justicia que es en la ley, [de vida] irreprensible.

7 Pero las cosas que para mí eran ganancias, helas reputado [como] pérdidas por amor de Cristo.

8 Y ciertamente aun reputo todas las cosas [como] pérdida por el eminente conocimiento de Cristo Jesus, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y téngolo por estiércol, para ganar á Cristo,

9 Y ser hallado en él, no teniendo mi justicia, que es por la ley, sino la que es por la fé de Cristo, la justicia que es de Dios por la fé;

10 A fin de conocerle, y la virtud de su resurreccion, y la participacion de sus padecimientos, en conformidad á su muerte,

11 Si en alguna manera llegase á la resurreccion de los muertos.

12 No que ya haya alcanzado, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si alcanzo [aquello] para lo cual fuí tambien tomado de Cristo Jesus.

13 Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haberlo ya alcanzado; pero [esta] una cosa [hago:] olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome á lo que está delante,

14 Prosigo al blanco, al premio de la soberana vocacion de Dios en Cristo Jesus.

15 Así que todos los que somos perfectos, esto [mismo] sintamos: y si otra cosa sentís, esto tambien os revelará Dios.

16 Empero en aquello á que hemos llegado, vamos por la misma regla, [y] sintamos una misma cosa.

17 Hermanos, sed imitadores de mí; y mirad los que así anduvieren, como nos teneis por ejemplo.

18 Porque muchos andan, de los cuales os dije muchas voces, y aun ahora [lo] digo llorando, [que son] enemigos de la cruz de Cristo:

19 Cuyo fin [será] perdicion, cuyo Dios [es] el vientre, y su gloria [será] en confusion; que sienten lo terreno.

20 Mas nuestra vivienda es en los cielos; de donde tambien esperamos al Salvador, al Señor Jesu-Cristo;

21 El cual trasformará el cuerpo de nuestra bajeza, para ser semejante al cuerpo de su gloria: por la operacion con la cual puede tambien sujetar á sí todas las cosas.

CAPITULO 4.

1 ASÍ que, hermanos mios amados y deseados, gozo y corona mia, estad así firmes en el Señor, [mis] amados.

2 A Euodias ruego, y á Syntyche exhorto, que sientan lo mismo en el Señor.

3 Asimismo te ruego tambien á tí, hermano compañero, ayuda á las que trabajaron juntamente conmigo en el Evangelio, con Clemente tambien, y los demás mis colaboradores, cuyos nombres están en el libro de la vida.

4 Gozáos en el Señor siempre: otra vez digo: Que os goceis.

5 Vuestra modestia sea conocida de todos los hombres. El Señor esta cerca.

6 Por nada esteis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oracion y ruego, con hacimiento de gracias.

7 Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesus.

8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que [es] de buen nombre; si [hay] virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad.

9 Lo que aprendisteis, y recibisteis, y oisteis, y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz será con vosotros.

10 Mas en gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin ha reflorecido vuestro cuidado de mí; de lo cual aun estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad.

11 No lo digo en razon de indigencia, pues he aprendido á contentarme con lo que tengo.

12 Sé estar humillado, y sé tener abundancia: en todo y por todo estoy enseñado así para hartura como para hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.

13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

14 Sin embargo, bien hicisteis que comunicasteis juntamente á mi tribulacion.

15 Y sabeis tambien vosotros, oh Filipenses, que al principio del Evangelio, cuando me partí de Macedonia, ninguna iglesia me comunicó en razon de dar y de recibir, sino vosotros solos.

16 Porque aun á Tesalónica me enviasteis lo necesario una y dos veces.

17 No porque busque dádivas, mas busco fruto que abunde en vuestra cuenta.

18 Empero todo lo he recibido, y tengo abundancia: estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis, olor de suavidad, sacrificio acepto [y] agradable á Dios.

19 Mi Dios pues suplirá todo lo que os falta conforme á sus riquezas en gloria en Cristo Jesus.

20 Al Dios, pues, y Padre nuestro [sea] gloria por siglos de siglos. Amen.

21 Saludad á todos los santos en Cristo Jesus. Los hermanos que están conmigo os saludan.

22 Todos los santos os saludan, y mayormente los que son de casa de César.

23 La gracia de nuestro Señor Jesu-Cristo [sea] con todos vosotros. Amen.

Escrita de Roma con Epafrodito.

LA EPÍSTOLA^ DEL APÓSTOL SAN PABLO

Á LOS

COLOSENSES.

CAPITULO 1.

1 PABLO, apóstol de Jesu-Cristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timotéo,

2 A los santos y hermanos fieles en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz á vosotros de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesu-Cristo.

3 Damos gracias al Dios y Padre del Señor nuestro Jesu-Cristo, siempre orando por vosotros:

4 Habiendo oido vuestra fé en Cristo Jesus, y el amor [que teneis] á todos los santos,

5 A causa de la esperanza que os está guardada en los cielos; de la cual habeis oido ya por la palabra verdadera del Evangelio:

6 El cual ha llegado hasta vosotros, como por todo el mundo; y fructifica, y crece, como tambien en vosotros, desde el dia que oisteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad,

7 Como [la] habeis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, el cual es un fiel ministro de Cristo á favor vuestro;

8 El cual tambien nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu.

9 Por lo cual tambien nosotros, desde el dia que [lo] oimos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seais llenos del conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y espiritual inteligencia;

10 Para que andeis como es digno del Señor, agradándo[le] en todo, fructificando^ en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios:

11 Corroborados de toda fortaleza conforme á la potencia de su gloria para toda tolerancia y largura de ánimo con gozo;

12 Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz:

13 Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo:

14 En el cual tenemos redencion por su sangre, la remision de pecados:

15 El cual es la imágen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura:

16 Porque por él fueron criadas todas las cosas que [están] en los cielos, y que [están] en la tierra, visibles é invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fué criado por él y para él.

17 Y él es ántes de todas las cosas, y por él todas las cosas subsisten:

18 Y el es la cabeza del cuerpo [que es] la iglesia; [él,] que es el principio, el primogénito de los muertos, para que en todo tenga el primado.

19 Por cuanto agradó [al Padre] que en él habitase toda plenitud,

20 Y por él reconciliar todas las cosas á sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que [está] en la tierra como lo que [está] en los cielos.

21 A vosotros tambien, que erais en otro tiempo extraños y enemigos de ánimo en malas obras; empero ahora [os] ha reconciliado

22 En el cuerpo de su carne por medio de [su] muerte, para haceros santos y sin mancha, é irreprensibles delante de él:

23 Si empero permaneceis fundados y firmes en la fé, y sin moveros de la esperanza del Evangelio que habeis oido, el cual es predicado á toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo Pablo soy hecho ministro.

24 Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia:

25 De la cual soy hecho ministro, segun la dispensacion de Dios que me fué dada en orden á vosotros, para que cumpla la palabra de Dios;

26 [A saber,] el misterio que habia estado oculto desde los siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado á sus santos:

27 A los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria:

28 El cual nosotros anunciamos, amonestando á todo hombre, y enseñando en toda sabiduría, para que presentemos á todo hombre perfecto en Cristo Jesus:

29 En lo cual aun trabajo, combatiendo segun la operacion de él, la cual obra en mí poderosamente.

CAPITULO 2.

1 PORQUE quiero que sepais cuan gran solicitud tengo por vosotros, y [por] los [que están] en Laodicéa, y [por] todos los que nunca vieron mi rostro en carne,

2 Para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido entendimiento, para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo;

3 En el cual están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento.

4 Y esto digo, para que nadie os engañe con palabras persuasivas.

5 Porque aunque estoy ausente con el cuerpo, no obstante con el espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro concierto, y la firmeza de vuestra fé en Cristo.

6 Por tanto de la manera que habeis recibido al Señor Jesu-Cristo, andad en él:

7 Arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fé, así como [lo] habeis aprendido, creciendo en ella con hacimiento de gracias.

8 Mirad que ninguno os engañe por filosofías, y vanas sutilezas, segun las tradiciones de los hombres, conforme á los elementos del mundo, y no segun Cristo.

9 Porque en él habita toda la plenitud de la Divinidad corporalmente:

10 Y en él estais cumplidos, el cual es la cabeza de todo principado y potestad:

11 En el cual tambien sois circuncidados de circuncision, no hecha con manos, con el despojamiento del cuerpo de los pecados de la carne en la circuncision de Cristo:

12 Sepultados juntamente con él en el bautismo, en el cual tambien resucitasteis con [él,] por la fe de la operacion de Dios que le levantó de los muertos.

13 Y á vosotros, estando muertos en pecados y [en] la incircuncision de vuestra carne, os vivifico juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,

14 Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz;

15 Y despojando los principados y las potestades, sacólos á la vergüenza en público, triunfando de ellos en sí mismo.

16 Por tanto nadie os juzgue en comida, ó en bebida, ó en parte de dia de fiesta, ó de nueva luna, ó de Sábados:

17 Lo cual es la sombra de lo [que estaba] por venir; mas el cuerpo [es] de Cristo.

18 Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto á los ángeles, metiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado en el sentido de su propia carne,

19 Y no teniendo la Cabeza, de la cual todo el cuerpo, alimentado y conjunto por [sus] ligaduras y conjunturas, crece en aumento de Dios.

20 Pues si sois muertos con Cristo cuanto á los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis al mundo, os someteis á ordenanzas,

21 [Tales como] no manejes, ni gustes, ni aun toques,

22 (Las cuales cosas son todas para destruccion en el uso [mismo,]) en conformidad á mandamientos y doctrinas de hombres?

23 Tales cosas tienen á la verdad cierta reputacion de sabiduría en culto voluntario, y humildad, y en duro trato del cuerpo; no en alguna honra para el saciar de la carne.

CAPITULO 3.

1 SI habeis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado á la diestra de Dios.

2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

3 Porque muertos sois, y vuestra vida esta escondida con Cristo en Dios.

4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifestare, entónces vosotros tambien seréis manifestados con él en gloria.

5 Amortiguad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: fornicacion, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, y avaricia, que es idolatría:

6 Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelion;

7 En las cuales vosotros tambien anduvisteis en otro tiempo viviendo en ellas.

8 Mas ahora dejad tambien vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, torpes palabras de vuestra boca.

9 No mintais los unos á los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,

10 Y revestídoos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme á la imágen del que lo crió:

11 Donde no hay Griego, ni Judío, circuncision ni incircuncision, bárbaro [ni] Scytha, siervo [ni] libre; mas Cristo [es el] todo, y en todos.

12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos, y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;

13 Sufriendoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así tambien [hacedlo] vosotros.

14 Y sobre todas estas cosas [vestíos de] caridad, la cual es el vínculo de la perfeccion.

15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.

16 La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos á los otros con salmos é himnos, y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor.

17 Y todo lo que haceis, sea de palabra, ó de hecho, [hacedlo] todo en el nombre del Señor Jesus, dando gracias al Dios y Padre por él.

18 Casadas, estad sujetas á [vuestros] maridos, como conviene en el Señor.

19 Maridos, amad á [vuestras] mujeres, y no seais desapacibles con ellas.

20 Hijos, obedeced á [vuestros] padres en todo; porque esto agrada al Señor.

21 Padres, no irriteis á vuestros hijos, porque no se hagan de poco ánimo.

22 Siervos, obedeced en todo á [vuestros] amos carnales, no sirviendo al ojo, como los que agradan á los hombres, sino con sencillez de corazon, temiendo á Dios:

23 Y todo lo que hagais hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres:

