# Reina Valera New Testament of the Bible 1862

## Part 29

Book page: https://www.cyberlibrary.org/es/books/reina-valera-new-testament-of-the-bible-1862-5879/index.md

13 Por tanto tomamos consolacion de vuestra consolacion: empero mucho más nos gozamos por el gozo de Tito, que haya sido recreado su espíritu de todos vosotros.

14 Pues si algo me he gloriado para con él de vosotros, no he sido avergonzado; ántes como todo lo que habiamos dicho de vosotros [era] con verdad, así tambien nuestra gloria delante de Tito fué hallada verdadera.

15 Y sus entrañas son más abundantes para con vosotros cuando se acuerda de la obediencia de todos vosotros, [y] de cómo lo recibisteis con temor y temblor.

16 Me gozo de que en todo estoy confiado de vosotros.

CAPITULO 8.

1 ASIMISMO, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios, que ha sido dada á las iglesias de Macedonia:

2 Que en grande prueba de tribulacion la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su bondad.

3 Pues de su grado [han dado] conforme á [sus] fuerzas, yo testifico, y aun sobre [sus] fuerzas;

4 Pidiéndonos con muchos ruegos, que aceptásemos la gracia y la comunicacion del servicio para los santos.

5 Y no como [lo] esperábamos, mas aun á sí mismos se dieron primeramente al Señor, y á nosotros por la voluntad de Dios.

6 De manera que exhortamos á Tito que como comenzó ántes, así tambien acabe esta gracia entre vosotros tambien.

7 Por tanto, como en todo abundais, en fé, y en palabra, y [en] ciencia, y en toda solicitud, y [en] vuestro amor para con nosotros, que tambien abundeis en esta gracia.

8 No hablo como quien manda, sino para poner á prueba por la eficacia de otros, la sinceridad tambien de la caridad vuestra.

9 Porque ya sabeis la gracia de nuestro Señor Jesu-Cristo, que por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico; para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.

10 Y en esto doy [mi] consejo: porque esto os conviene á vosotros, que comenzasteis ántes, no solo á hacerlo, mas aun a querer lo desde el año pasado.

11 Ahora pues, llevad tambien á cabo el hecho: para que como [estuvisteis] prontos á querer, así tambien [lo esteis] en cumplir conforme á lo que teneis.

12 Porque si primero hay la voluntad pronto, será acepta por lo que tiene, no por lo que no tiene.

13 Porque no [se hace esto] para que haya para otros desahogo, y para vosotros apretura;

14 Sino para que en este tiempo, con igualdad, vuestra abundancia supla la falta de ellos, para que tambien la abundancia de ellos supla vuestra falta; porque haya igualdad,

15 Como está escrito: El que [recogió] mucho, no tuvo más; y el que poco, no tuvo ménos.

16 Empero gracias á Dios que dió la misma solicitud por vosotros en el corazon de Tito.

17 Pues á la verdad recibió la exhortacion; mas estando tambien muy solícito, de su voluntad partió para vosotros.

18 Y enviamos juntamente con él al hermano, cuya alabanza en el Evangelio [es] por todas las iglesias.

19 Y no solo [esto,] mas tambien fué ordenado por las iglesias el compañero de nuestra peregrinacion para [llevar] esta gracia, que es administrada de nosotros para gloria del mismo Señor, y [para servir] vuestro pronto ánimo,

20 Evitando que nadie nos vitupere en esta abundancia que ministramos:

21 Procurando las cosas honestas, no solo delante del Señor, mas aun delante de los hombres.

22 Enviamos tambien con ellos á nuestro hermano, al cual muchas veces hemos experimentado diligente; mas ahora mucho más con la mucha confianza que [tenemos] en vosotros.

23 Ora en órden á Tito, mi compañero y coadjutor para con vosotros, ó [acerca de] nuestros hermanos, los mensajeros [son] de las iglesias, [y] la gloria de Cristo.

24 Mostrad pues para con ellos á la faz de las iglesias la prueba de vuestro amor, y de nuestra gloria acerca de vosotros.

CAPITULO 9.

1 PORQUE cuanto á la suministracion para los santos, por demás me es escribiros;

2 Pues conozco vuestro pronto ánimo, del cual me glorío yo entre los de Macedonia, que Achaia está apercibida desde el año pasado; y vuestro ejemplo ha estimulado á muchos.

3 Mas he enviado los hermanos, porque nuestra gloria de vosotros no sea vana en esta parte; para que, como lo he dicho, esteis apercibidos:

4 No sea que, si vinieren conmigo Macedonios, y os hallaren desapercibidos, nos avergoncemos nosotros, por no decir vosotros, de este firme gloriarnos.

5 Por tanto tuve por cosa necesaria exhortar á los hermanos que fuesen primero á vosotros, y apresten primero vuestra bendicion ántes prometida, para que esté aparejada como [de] bendicion, y no como [de] mezquindad.

6 Esto empero [digo:] El que siembra escasamente, tambien segará escasamente; y el que siembra en bendiciones, en bendiciones tambien segará.

7 Cada uno [dé] como propuso en su corazon: no con tristeza, ó por necesidad porque Dios ama al dador alegre.

8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia; á fin que, teniendo siempre en todas [cosas] todo lo que basta, abundeis para toda buena obra:

9 (Como está escrito: Derramó; dió á los pobres: su justicia permanece para siempre.

10 Y el que da simiente al que siembra, tambien dará pan para comer, y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los crecimientos de los frutos de vuestra justicia;)

11 Para que esteis enriquecidos en todo para toda bondad, la cual obra por nosotros hacimiento de gracias á Dios.

12 Porque la suministracion de este servicio no solamente suple lo que á los santos falta, sino tambien abunda en muchos hacimientos de gracias á Dios:

13 Que por la experiencia de esta suministracion glorifican á Dios por la obediencia que profesais al Evangelio de Cristo, y por la bondad de contribuir para ellos y para todos:

14 Asimismo por la oracion de ellos á favor vuestro, los cuales os quieren á causa de la eminente gracia de Dios en vosotros.

15 Gracias [sean dadas] á Dios por su don inefable.

CAPITULO 10.

1 EMPERO, yo Pablo os ruego por la mansedumbre y modestia de Cristo ([yo] que presente ciertamente [soy] bajo entre vosotros; mas ausente soy confiado con vosotros:)

2 Ruego, pues, que cuando estuviere presente, no tenga que ser atrevido con la confianza con que estoy en animo de ser resuelto para con algunos, que nos tienen como si anduviésemos segun la carne.

3 Pues aunque andamos en la carne, no militamos segun la carne:

4 Porque las armas de nuestra milicia no [son] carnales; sino poderosas en Dios para la destruccion de fortalezas;

5 Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento á la obediencia de Cristo;

6 Y estando prestos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia fuere cumplida.

7 ¿Mirais las cosas segun la apariencia? Si alguno está confiado en sí mismo que es de Cristo, esto tambien piense por sí mismo, que como él [es] de Cristo, así tambien nosotros [somos] de Cristo.

8 Porque aunque me gloríe aun un poco de nuestra potestad, (la cual el Señor nos dió para edificacion, y no para vuestra destruccion,) no me avergonzaré.

9 [Dígolo] porque no parezca como que os [quiero] espantar por cartas.

10 Porque á la verdad, dicen, las cartas [son] graves y fuertes; mas la presencia corporal flaca, y la palabra menospreciable.

11 Esto piense el tal, que cuales somos en la palabra por cartas, estando ausentes, tales [serémos] tambien en hechos, estando presentes.

12 Porque no osamos entremeternos ó compararnos con algunos que se alaban á sí mismos: mas [ellos,] midiéndose á sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos.

13 Nosotros empero no nos gloriarémos fuera de [nuestra] medida, sino conforme á la medida de la regla, de la medida que Dios nos repartió, para llegar aun hasta vosotros.

14 Porque no nos extendemos sobre [nuestra medida,] como si no llegásemos hasta vosotros; porque tambien hasta vosotros hemos llegado en el Evangelio de Cristo:

15 No gloriándonos fuera de [nuestra] medida en trabajos ajenos; mas teniendo esperanza del crecimiento de vuestra fé, que serémos muy engrandecidos entre vosotros conforme á nuestra regla,

16 Y que anunciarémos el Evangelio en los [lugares] más allá de vosotros, sin [entrar en] la medida de otro para gloriarnos en lo que [ya] estaba aparejado.

17 Mas el que se gloría, gloríese en el Señor.

18 Porque no el que se alaba á sí mismo, el tal es aprobado; mas aquel á quien Dios alaba.

CAPITULO 11.

1 OJALÁ toleraseis un poco mi locura; empero toleradme.

2 Pues que os celo con celo de Dios; porque os he desposado á un marido, para presentaros [como] una vírgen pura á Cristo.

3 Mas temo que como la serpiente engañó á Eva con su astucia, sean corrompidos así vuestros sentidos en alguna manera, [y caigan] de la simplicidad que es en Cristo.

4 Porque si el que viene, predicare otro Cristo que el que hemos predicado, ó recibiereis otro espíritu del que habeis recibido, ú otro evangelio del que habeis aceptado, [lo] sufrierais bien.

5 [Cuanto á mí,] cierto pienso que en nada he sido inferior á aquellos grandes apóstoles.

6 Porque aunque [soy] basto en palabra, empero no en la ciencia; mas en todo somos ya del todo manifiestos á vosotros.

7 ¿Pequé yo humillándome á mí mismo, para que vosotros fueseis ensalzados, porque os he predicado el Evangelio de Dios de balde?

8 He despojado las otras iglesias, recibiendo salario para ministraros á vosotros.

9 Y estando con vosotros, y teniendo necesidad, á ninguno [de vosotros] fuí carga: porque lo que me faltaba, suplieron los hermanos que vinieron de Macedonia: y en todo me guardé de seros gravoso, y me guardaré.

10 Es la verdad de Cristo en mí, que esta gloria no me será cerrada en las partes de Achaia.

11 ¿Por qué? [es] porque no os amo? Dios lo sabe.

12 Mas lo que hago, haré aun para cortar la ocasion de aquellos que la desean, á fin que en aquello que se glorían, sean hallados semejantes á nosotros.

13 Porque estos [son] falsos apóstoles, obreros fraudulentos, transfigurándose en apóstoles de Cristo.

14 Y no [es] maravilla; porque el mismo Satanás se transfigura en ángel de luz.

15 Así que no [es] mucho, si tambien sus ministros se transfiguran como ministros de justicia; cuyo fin será conforme á sus obras.

16 Otra vez digo: Que nadie me estime ser loco; de otra manera, recibidme como á loco, para que aun me gloríe yo un poquito.

17 Lo que hablo, no lo hablo segun el Señor, sino como en locura, con esta confianza de gloria.

18 Pues que muchos se glorían segun la carne, tambien yo me gloriaré.

19 Porque de buena gana tolerais los necios, siendo vosotros sabios:

20 Porque tolerais si alguno os pone en servidumbre, si alguno [os] devora, si alguno toma, si alguno se ensalza, si alguno os hiere en la cara.

21 Dígolo cuanto á la afrenta, como si nosotros hubiésemos sido flacos. Empero en lo que otro tuviere osadía (hablo con locura) tambien yo tengo osadía.

22 ¿Son Hebréos? yo tambien. ¿Son Israelitas? yo tambien. ¿Son simiente de Abraham? tambien yo.

23 ¿Son ministros de Cristo? (como poco sabio hablo) yo más: en trabajos más abundante; en azotes sin medida; en cárceles, más; en muertes, muchas veces.

24 De los Judíos cinco veces he recibido cuarenta [azotes] ménos uno.

25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un dia he estado en lo profundo [de la mar.]

26 En caminos muchas veces; peligros de rios, peligros de ladrones, peligros de los de [mi] nacion, peligros de los Gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en la mar, peligros entre falsos hermanos;

27 En trabajo y fatiga, en muchas vigilias, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frio y en desnudez;

28 Sin [otras] cosas además, lo que sobre mí se agolpa cada dia, la solicitud de todas las iglesias.

29 ¿Quién enferma, y [yo] no enfermo? ¿Quién se escandaliza, y yo no me quemo?

30 Si es menester gloriarse, me gloriaré yo de lo que es de mi flaqueza.

31 El Dios y Padre del Señor nuestro Jesu-Cristo, que es bendito por siglos, sabe que no miento:

32 En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los Damascenos para prenderme:

33 Y fuí descolgado del muro en un seron por una ventana, y escapé de sus manos.

CAPITULO 12.

1 CIERTO no me es conveniente gloriarme; mas vendré á las visiones y á las revelaciones del Señor.

2 Conozco á un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no [lo] sé; si fuera del cuerpo, no [lo] sé; Dios [lo] sabe) fué arrebatado hasta el tercer cielo.

3 Y conozco tal hombre, (si en el cuerpo, ó fuera del cuerpo, no [lo] sé: Dios [lo] sabe,)

4 Que fué arrebatado al paraiso, donde oyó palabras secretas que el hombre no puede decir.

5 De este tal me gloriaré: mas de mí mismo nada me gloriaré, sino en mis flaquezas.

6 Por lo cual si quisiere gloriarme, no seré insensato; porque diré verdad: empero [lo] dejo, porque nadie piense de mí mas de lo que en mí ve, ú oye de mí.

7 Y porque la grandeza de las revelaciones no me levante descomedidamente, me es dado un aguijon en mi carne, un mensajero de Satanás, que me abofetée, para que no me enaltezca sobremanera.

8 Por lo cual tres veces he rogado al Señor que se quite de mí.

9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo.

10 Por lo cual me gozo en las flaquezas, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias por Cristo: porque cuando soy flaco, entónces soy poderoso.

11 Héme hecho un necio en gloriarme: vosotros me constreñisteis; pues yo habia de ser alabado de vosotros: porque en nada he sido ménos que los sumos apóstoles, aunque soy nada.

12 Con todo esto las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, en señales, y en prodigios, y en maravillas.

13 Porque ¿qué hay en que habeis sido ménos que las otras iglesias, sino en que yo mismo no os he sido carga? Perdonadme esta injuria.

14 Hé aquí estoy aparejado para ir á vosotros la tercera vez, y no os seré gravoso; porque no busco vuestras cosas, sino á vosotros: porque no han de atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos.

15 Empero yo de muy buena gana despenderé y seré despendido por vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado ménos.

16 Mas sea así, yo no os he agravado; sino que, como soy astuto, os he tomado por engaño.

17 ¿Acaso os he engañado por alguno de los que he enviado á vosotros?

18 Rogué á Tito, y envié con [él] al hermano. ¿Os engañó quizá Tito? ¿no hemos procedido con el mismo espíritu, y por las mismas pisadas?

19 ¿Pensais aun que nos excusamos con vosotros? Delante de Dios, en Cristo hablamos: mas todo, muy amados, por vuestra edificacion.

20 Porque temo que cuando llegare, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no quereis; que [haya] entre vosotros contiendas, envidias, iras, disensiones, detracciones, murmuraciones, elaciones, bandos;

21 Que cuando volviere, me humille Dios entre vosotros, y haya de llorar por muchos de los que ántes habrán pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia, y fornicacion, y deshonestidad que han cometido.

CAPITULO 13.

1 ESTA tercera vez voy á vosotros. En la boca de dos ó de tres testigos consistirá todo negocio.

2 He dicho ántes, y ahora digo otra vez como presente; y ahora ausente lo escribo á los que ántes pecaron, y á todos los demás; que si voy otra vez, no perdonaré:

3 Pues buscais una prueba de Cristo que habla en mí, el cual no es flaco para con vosotros, ántes es poderoso en vosotros.

4 Porque aunque fué crucificado por flaqueza, empero vive por potencia de Dios. Pues tambien nosotros somos flacos con él, mas vivirémos con él por la potencia de Dios para con vosotros.

5 Examináos á vosotros mismos si estais en fé; probáos á vosotros mismos. ¿No os conoceis á vosotros mismos, que Jesu-Cristo está en vosotros? si ya no sois reprobados.

6 Mas espero que conoceréis que nosotros no somos reprobados.

7 Y oramos á Dios que ninguna cosa mala hagais; no para que nosotros seamos hallados aprobados, mas para que vosotros hagais lo que es bueno, aunque nosotros seamos como reprobados.

8 Porque ninguna cosa podemos contra la verdad, sino por la verdad.

9 Por lo cual nos gozamos que seamos nosotros flacos, y que vosotros esteis fuertes; y aun deseamos vuestra perfeccion.

10 Por tanto [os] escribo esto ausente por no tratar presente con [más] dureza, conforme á la potestad que el Señor me ha dado para edificacion, y no para destruccion.

11 Resta hermanos, que tengais gozo; seais perfectos, tengais consolacion, sintais una misma cosa, tengais paz; y el Dios de paz y de caridad será con vosotros.

12 Saludáos los unos á los otros con ósculo santo. Todos los santos os saludan.

13 La gracia del Señor Jesu-Cristo y el amor de Dios, y la participacion del Espíritu Santo sea con vosotros todos. Amen.

La segunda [epístola] á los Corintios fué enviada de Filipos de Macedonia con Tito y Lucas.

LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO

Á LOS

GÁLATAS.

CAPITULO 1.

1 PABLO apóstol, no de los hombres, ni por hombre, mas por Jesu-Cristo, y por Dios el Padre, que lo resucitó de los muertos,

2 Y todos los hermanos que están conmigo, á las iglesias de Galacia:

3 Gracia [sea] á vosotros, y paz de Dios el Padre, y de nuestro Señor Jesu- Cristo

4 El cual se dió á sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme á la voluntad de Dios y Padre nuestro;

5 Al cual [es] la gloria por siglos de siglos. Amen.

6 Estoy maravillado de que tan pronto os hayais traspasado del que os llamó á la gracia de Cristo, á otro evangelio;

7 No que hay otro, sino que hay algunos que os inquietan, y quieren pervertir el Evangelio de Cristo.

8 Mas aun si nosotros, ó un ángel del cielo os anunciare otro evangelio del que os hemos anunciado, sea anatema.

9 Como ántes hemos dicho, tambien ahora decimos otra vez: si alguno os anunciare otro evangelio del que habeis recibido, sea anatema.

10 Porque ¿persuado yo ahora á hombres ó á Dios? ¿ó busco de agradar á hombres? Cierto que si todavia agradara á los hombres, no seria siervo de Cristo.

11 Mas os hago saber, hermanos, que el Evangelio que [os] ha sido anunciado por mí, no es segun hombre.

12 Pues ni yo lo recibí, ni [lo] aprendí de hombre, sino por revelacion de Jesu-Cristo.

13 Porque ya habeis oido acerca de mi conducta otro tiempo en el Judaismo: que perseguia sobremanera la iglesia de Dios, y la destruia;

14 Y aprovechaba en el Judaismo sobre muchos de mis iguales en mi nacion, siendo muy más celador [que todos] de las tradiciones de mis padres.

15 Mas cuando plugo á Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y [me] llamó por su gracia,

16 Revelar á su Hijo en mí, para que le predicase entre los Gentiles, luego no conferí con carne y sangre;

17 Ni fuí á Jerusalem á los que eran apóstoles ántes que yo; sino que me fuí á la Arabia, y volví de nuevo á Damasco.

18 Despues, pasados tres años, fuí á Jerusalem á ver á Pedro, y estuve con el quince dias.

19 Mas á ningun otro de los apóstoles ví, sino á Jacobo el hermano del Señor.

20 Y [en] esto que os escribo, hé aquí delante de Dios, no miento.

21 Despues fuí á las partes de Siria y de Cilicia.

22 Y no era conocido de vista á las iglesias de Judéa, que eran en Cristo.

23 Solamente habian oido [acerca de mí:] Aquel que en otro tiempo nos perseguia, ahora anuncia la fe que en otro tiempo destruia.

24 Y glorificaban á Dios en mí.

CAPITULO 2.

1 DESPUES, pasados catorce años, fuí otra vez á Jerusalem juntamente con Bernabé, tomando tambien conmigo á Tito.

2 Empero fuí por revelacion, y comuniquéles el Evangelio que predico entre los Gentiles; mas particularmente á los que parecian ser algo, por no correr en vano, ó haber corrido.

3 Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, siendo Griego, fué compelido á circuncidarse:

4 Y [eso] por causa de los falsos hermanos, que se entraban secretamente para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesus, para ponernos en servidumbre;

5 A los cuales ni aun por una hora cedimos sujetándonos, para que la verdad del Evangelio permaneciese con vosotros.

6 Empero de aquellos que parecian ser algo, (cuales hayan sido algun tiempo, no tengo que ver; Dios no acepta apariencia de hombre;) á mí ciertamente los que parecian [ser] algo, nada me dieron.

7 Antes por el contrario, como vieron que el Evangelio de la incircuncision me era encargado, como á Pedro el de la circuncision,

8 (Porque el que hizo por Pedro para el apostolado de la circuncision, hizo tambien por mí para con los Gentiles.)

9 Y como vieron la gracia que me era dada, Jacobo, y Cephas, y Juan, que parecian ser las columnas, nos dieron las diestras de compañía á mí y á Bernabé, para que nosotros [predicásemos] á los Gentiles, y ellos á la circuncision.

10 Solamente [nos pidieron] que nos acordásemos de los pobres; lo mismo que fuí tambien solícito en hacer.

11 Empero viniendo Pedro á Antioquia, le resistí en la cara, porque era de condenar.

12 Porque ántes que viniesen unos [de parte] de Jacobo, comia con los Gentiles; mas despues que vinieron, se retraia y apartaba teniendo miedo de los que eran de la circuncision.

13 Y á su disimulacion consentian tambien los otros Judíos; de tal manera que aun Bernabé fué tambien llevado [de ellos] en su simulacion.

14 Mas cuando ví que no andaban derechamente conforme á la verdad del Evangelio, dije á Pedro delante de todos: Si tú, siendo Judío, vives como los Gentiles y no como Judío, ¿por qué constriñes á los Gentiles á judaizar?

15 Nosotros Judíos naturales, y no pecadores de los Gentiles,

16 Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fé de Jesu-Cristo, nosotros tambien hemos creido en Jesu-Cristo, para que fuésemos justificados por la fé de Cristo, y no por las obras de la ley; por cuanto por las obras de la ley ninguna carne será justificada.

17 Y si buscando nosotros ser justificados en Cristo, tambien nosotros somos hallados pecadores, ¿[es] por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera.

18 Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo á edificar, transgresor me hago.

19 Porque yo por la ley soy muerto á la ley, para vivir á Dios.

20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo; no ya yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, [lo] vivo en la fé del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entrego á sí mismo por mí.

21 No desecho la gracia de Dios. Porque si por la ley fuese la justicia, entónces por demás murió Cristo.

CAPITULO 3.

1 OH Gálatas insensatos! ¿quién os fascinó, para no obedecer á la verdad, ante cuyos ojos Jesu-Cristo fué ya descrito [como] crucificado entre vosotros?

2 Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, ó por el oir de la fé?

3 ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora os perfeccionais por la carne?

4 ¿Tantas cosas habeis padecido en vano? si empero en vano.

5 Aquel, pues, que os daba el Espíritu; y obraba maravillas entre vosotros, ¿[hacíalo] por las obras de la ley, ó por el oir de la fé?

6 Como Abraham creyó á Dios, y le fué imputado á justicia.

7 Sabeis por tanto que los que son de fé, los tales son hijos de Abraham.

8 Y viendo ántes la escritura, que Dios por la fé habia de justificar los Gentiles, evangelizó ántes á Abraham, [diciendo:] En tí serán benditas todas las naciones.

9 Luego los de la fé son [los] benditos con el creyente Abraham.

10 Porque todos los que son de las obras de la ley, están bajo de maldicion. Porque escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley para hacerlas.

11 Mas por cuanto por la ley ninguno se justifica para con Dios, queda manifiesto: Que el justo por la fé vivirá.

12 La ley tambien no es de la fé, sino: El hombre que los hiciere, vivirá en ellos.

13 Cristo nos redimió de la maldicion de la ley, hecho por nosotros maldicion; (porque está escrito: Maldito cualquiera que es colgado en madero:)

