Reina Valera New Testament of the Bible 1862

Part 27

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31 Y los que usan de este mundo, como los que no usan: porque la apariencia de este mundo se pasa.

32 Quisiera pues que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de las cosas que [son] del Señor, cómo ha de agradar al Señor.

33 Empero el que se casó tiene cuidado de las cosas que son del mundo, cómo ha de agradar á [su] mujer.

34 Hay [asimismo] diferencia entre la casada y la doncella: la doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en el cuerpo como en el espíritu: mas la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, cómo ha de agradar á [su] marido.

35 Esto empero digo para vuestro provecho, no para echaros lazo, sino para lo honesto y decente, y para que sin impedimento os llegueis al Señor.

36 Mas si á alguno parece cosa fea en su vírgen, que pase ya de edad, y que así conviene que se haga, haga lo que quisiere; no peca, cásense.

37 Pero el que está firme en su corazon, y no tiene necesidad, sino que tiene libertad de su voluntad, y determinó en su corazon esto, acerca de guardar su vírgen, bien hace.

38 Así que el que [la] da en casamiento bien hace; y el que no [la] da en casamiento, hace mejor.

39 La mujer [casada] está atada á la ley, mientras vive su marido. mas si su marido muriere, libre es: cásase con quien quisiere, con tal que sea en el Señor.

40 Empero más venturosa será si se quedare así, segun mi consejo; y pienso que tambien yo tengo Espíritu de Dios.

CAPITULO 8.

1 Y POR lo que hace á lo sacrificado á los ídolos, sabemos que todos tenemos ciencia. La ciencia hincha, mas la caridad edifica.

2 Y si alguno se imagina que sabe algo, aun no sabe nada como debe saber.

3 Mas si alguno ama á Dios, el tal es conocido de él.

4 Acerca pues de las viandas que son sacrificadas á los ídolos, sabemos que el ídolo nada es en el mundo, y que no hay más de un Dios.

5 Porque aunque haya algunos que se llamen dioses, ó en el cielo, ó en la tierra, (como hay muchos dioses y muchos señores,)

6 Nosotros empero no tenemos mas de un Dios, el Padre, del cual [son] todas las cosas, y nosotros en él: y un Señor, Jesu-Cristo, por el cual [son] todas las cosas, y nosotros por él.

7 Mas no en todos [hay] esta ciencia: porque algunos con conciencia del ídolo hasta aquí, comen como sacrificado á ídolos; y su conciencia, siendo flaca, es contaminada.

8 Si bien la vianda no nos hace más aceptos á Dios: porque ni que comamos, serémos más ricos; ni que no comamos, serémos más pobres.

9 Mas mirad que esta vuestra libertad no sea tropezadero á los que son flacos.

10 Porque si te ve alguno, á tí que tienes [esta] ciencia, que estás sentado á la mesa en el lugar de los ídolos, ¿la conciencia de aquel que es flaco, no será adelantada á comer de lo sacrificado á los ídolos?

11 Y por tu ciencia se perderá el hermano flaco, por el cual Cristo murió?

12 De esta manera, pues, pecando contra los hermanos, é hiriendo su flaca conciencia, contra Cristo pecais.

13 Por lo cual, si la comida es á mi hermano ocasion de caer, jamás comeré carne por no escandalizar á mi hermano.

CAPITULO 9.

1 ¿NO soy apóstol? ¿no soy libre? ¿no he visto á Jesus el Señor nuestro? ¿no sois vosotros mi obra en el Señor?

2 Si á los otros no soy apóstol, á vosotros ciertamente lo soy; porque el sello de mi apostolado sois vosotros en el Señor.

3 Esta es mi respuesta á los que me preguntan:

4 Qué, ¿no tenemos potestad de comer y de beber?

5 ¿O no tenemos potestad de traer [con nosotros] una hermana mujer tambien como los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cephas?

6 ¿O solo yo y Bernabé no tenemos potestad de no trabajar?

7 ¿Quién jamás peleó á sus expensas? ¿Quién planta viña, y no come de su fruto? ó ¿quién apacienta el ganado, y no come de la leche del ganado?

8 ¿Digo esto [solamente] segun los hombres? ¿No dice esto tambien la ley?

9 Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes?

10 ¿O díce[lo] enteramente por nosotros? Pues por nosotros está escrito: porque con esperanza ha de arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir el fruto.

11 Si nosotros os sembramos lo espiritual, [¿será] gran cosa si segáremos [de] lo vuestro carnal?

12 Si otros tienen en vosotros esta potestad, ¿no más bien nosotros? Mas no hemos usado de esta potestad: ántes lo sufrimos todo por no poner ningun obstáculo al Evangelio de Cristo.

13 ¿No sabeis que los que trabajan en el santuario, comen del santuario, y que los que sirven al altar, del altar participan?

14 Así tambien ordenó el Señor á los que anuncian el Evangelio, que vivan del Evangelio.

15 Mas yo de nada de esto me aproveché: ni tampoco he escrito esto para que se haga así conmigo; porque tengo por mejor morir, ántes que nadie haga vana [esta] mi gloria.

16 Pues bien que anuncio el Evangelio, no tengo por que gloriarme [de eso;] porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el Evangelio!

17 Por lo cual si lo hago de voluntad premio tendré; mas si por fuerza, la dispensacion me ha sido encargada.

18 ¿Cuál pues es mi merced? Que predicando el Evangelio, ponga el Evangelio de Cristo de balde, para no usar mal de mi potestad en el Evangelio.

19 Por lo cual, siendo libre para con todos, me he hecho siervo de todos por ganar á más.

20 Heme hecho á los Judíos como Judío, por ganar á los Judíos: á los que están sujetos á la ley, como sujeto á la ley, por ganar á los que están sujetos á la ley;

21 A los que son sin ley, como si yo fuera sin ley, (no estando yo sin ley de Dios, mas en la ley de Cristo,) por ganar á los que estaban sin ley.

22 Me he hecho á los flacos flaco, por ganar á los flacos: á todos me he hecho todo, para que de todo punto salve á algunos.

23 Y esto hago por causa del Evangelio, por hacerme juntamente participante de él.

24 ¿O no sabeis que los que corren en el estadio, todos á la verdad corren, mas uno lleva el premio? Corred de tal manera que [le] obtengais.

25 Y todo aquel que lucha, de todo se abstiene: y ellos, á la verdad, para recibir una corona corruptible; mas nosotros incorruptible.

26 Así que yo de esta manera corro, no como á cosa incierta; de esta manera peleo, no como quien hiere el aire:

21 Antes hiero mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre; no sea que, habiendo predicado á otros, yo mismo venga á ser reprobado.

CAPITULO 10.

1 PORQUE no quiero, hermanos, que ignoreis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron la mar.

2 Y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en la mar;

3 Y todos comieron la misma vianda espiritual.

4 Y todos bebieron la misma bebida espiritual: (porque bebian de la piedra espiritual que los seguia; y la piedra era Cristo.)

5 Mas de muchos de ellos no se agradó Dios; por lo cual fueron postrados en el desierto.

6 Empero estas cosas fueron en figura de nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.

7 Ni seais honradores de ídolos como algunos de ellos, segun está escrito: Sentóse el pueblo á comer y á beber, y se levantaron á jugar.

8 Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron [muertos] en un dia veinte y tres mil.

9 Ni tentemos á Cristo, como tambien algunos de ellos [lo] tentaron, y perecieron por las serpientes.

10 Ni murmureis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.

11 Y estas cosas les acontecieron en figura, y son escritas para nuestra admonicion, en quienes los fines de los siglos han parado.

12 Así que, el que pienso estar [firme,] mire no caiga.

13 No os ha tomado tentacion, sino humana: mas fiel [es] Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podeis [llevar;] ántes dará tambien juntamente con la tentacion la salida, para que podais aguantar.

14 Por tanto, amados mios, huid de la idolatría.

15 Como á sabios hablo; juzgad vosotros lo que digo.

16 La copa de bendicion que bendecimos, ¿no es la comunion de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunion del cuerpo de Cristo?

17 Porque un pan, [es que] muchos somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel un pan.

18 Mirad á Israel segun la carne: los que comen de los sacrificios ¿no son partícipes con el altar?

19 ¿Qué pues digo? ¿Que el ídolo es algo? ¿ó que sea algo lo que es sacrificado á los ídolos?

20 Antes [digo] que lo que los Gentiles sacrifican, a los demonios [lo] sacrifican, y no á Dios: y no querria que vosotros fueseis participes con los demonios.

21 No podeis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios: no podeis ser participes de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.

22 ¿O provocarémos á celo al Señor? ¿Somos más fuertes que él?

23 Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica.

24 Ninguno busque su propio [bien,] sino el del otro.

25 De todo lo que se vende en la carnicería, comed sin preguntar nada por causa de la conciencia:

26 Porque del Señor es la tierra y lo que la hinche.

27 Y si algun infiel os llama, y quereis ir, de todo lo que se os pone delante comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia.

28 Mas si alguien os dijere: Esto fué sacrificado á los ídolos, no [lo] comais por causa de aquel que lo declaró, y por causa de la conciencia : porque del Señor es la tierra, y lo que la hinche:

29 La conciencia digo, no tuya, sino del otro. Pues ¿por qué ha de ser juzgada mi libertad por otra conciencia?

30 Y si yo con agradecimiento participo, ¿por qué he de ser blasfemado por lo que doy gracias?

31 Si pues comeis, ó bebeis, ó haceis otra cosa, haced[lo] todo á gloria de Dios.

32 Sed sin ofensa á Judíos y á Gentiles, y á la iglesia de Dios.

33 Como tambien yo en todas las cosas complazco á todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.

CAPITULO 11.

1 SED imitadores de mí, así como yo de Cristo.

2 Y os alabo, hermanos que en todo os acordais de mí, y reteneis las instrucciones [mias] de la manera que os enseñé.

3 Mas quiero que sepais, que Cristo es la cabeza de todo varon; y el varon [es] la cabeza de la mujer; y Dios la cabeza de Cristo.

4 Todo varon que ora, ó profetiza, cubierta la cabeza, afrenta á su cabeza.

5 Mas toda mujer que ora, ó profetiza no cubierta su cabeza, afrenta á su cabeza, porque lo mismo es que si se rayese.

6 Porque si la mujer no se cubre, trasquílese tambien: y si es deshonesto á la mujer trasquilarse ó raerse, cúbrase.

7 Porque el varon no ha de cubrir la cabeza, porque es imágen y gloria de Dios; mas la mujer es gloria del varon.

8 Porque el varon no es de la mujer, sino la mujer del varon.

9 Porque tampoco el varon fué criado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varon.

10 Por lo cual la mujer debe tener [señal de] potestad sobre [su] cabeza por causa de los ángeles.

11 Mas ni el varon sin la mujer, ni la mujer sin el varon, en el Señor.

12 Porque como la mujer [es] del varon, así tambien el varon [es] por la mujer; empero todo de Dios.

13 Juzgad vosotros mismos: ¿es honesto orar la mujer á Dios no cubierta?

14 La misma naturaleza ¿no os enseña que al hombre sea deshonesto criar cabello?

15 Por el contrario, á la mujer criar el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello.

16 Con todo eso si alguno parece ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios.

17 Esto empero [os] denuncio, que no alabo, que no por mejor, sino por peor os juntais.

18 Porque lo primero, cuando os juntais en la^ iglesia, oigo que hay entre vosotros disensiones; y en parte lo creo.

19 Porque preciso es que haya entre vosotros aun herejías, para que los que son probados se manifiesten entre vosotros.

20 Cuando pues os juntais en uno, [esto] no es comer la Cena del Señor;

21 Porque cada uno toma ántes para comer su propia cena; y el uno tiene hambre, y el otro está embriagado.

22 Pues qué, ¿no teneis casas en que comais y bebais? ¿O menospreciais la iglesia de Dios, y avergonzais á los que no tienen? ¿Que os diré? ¿Os alabaré? En esto no os alabo.

23 Porque yo recibí del Señor lo que tambien os he enseñado: Que el Señor Jesus, la noche que fué entregado, tomó pan;

24 Y habiendo dado gracias, [lo] partió, y dijo: Tomad, comed: Esto es mi cuerpo que por vosotros es partido: haced esto en memoria de mí.

25 Asimismo [tomó] tambien la copa despues de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre: haced esto todas las veces que bebiereis en memoria de mí.

26 Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciais hasta que venga.

27 De manera que cualquiera que comiere este pan, ó bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.

28 Por tanto pruébese cada uno á sí mismo, y coma así de aquel pan, y beba de aquella copa.

29 Porque el que come y bebe indignamente, juicio come y bebe para sí, no discerniendo el cuerpo del Señor.

30 Por lo cual [hay] muchos enfermos y debilitados entre vosotros; y muchos duermen.

31 Que si nos examinásemos á nosotros mismos, cierto no seríamos juzgados.

32 Mas siendo juzgados, somos castigados del Señor, para que no seamos condenados con el mundo.

33 Así que, hermanos mios, cuando os juntais á comer, esperáos unos á otros.

34 Si alguno tuviere hambre, coma en su casa; porque no os junteis para juicio. Las demás cosas ordenaré cuando llegare.

CAPITULO 12.

1 Y ACERCA de los [dones] espirituales, no quiero, hermanos, que ignoreis.

2 Sabeis que cuando erais Gentiles ibais, como erais llevados, á los ídolos mudos.

3 Por tanto os hago saber, que nadie que hable por Espíritu de Dios, llama anatema á Jesus, y [que] nadie puede llamar á Jesus Señor, sino por Espíritu Santo.

4 Empero hay repartimientos de dones; mas el mismo Espíritu [es.]

5 Y hay repartimientos de ministerios; mas el mismo Señor [es.]

6 Y hay repartimientos de operaciones; mas el mismo Dios es el que obra todas las cosas en todos.

7 Empero á cada uno le es dada manifestacion del Espíritu para provecho.

8 Porque á la verdad á este es dado por el Espíritu palabra de sabiduría; á otro, palabra de ciencia segun el mismo Espíritu;

9 A otro, fé por el mismo Espíritu; y á otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu;

10 A otro, operaciones de milagros; y á otro, profecía; y á otro, discrecion de espíritus; y á otro, géneros de lenguas; y á otro, interpretacion de lenguas.

11 Mas todas estas cosas obra uno y el mismo Espíritu, repartiendo particularmente á cada uno como quiere.

12 Porque de la manera que el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, empero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un cuerpo, así tambien Cristo.

13 Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, ora Judíos ó Griegos, ora siervos ó libres; y todos hemos bebido de un mismo Espíritu.

14 Pues ni tampoco el cuerpo es un miembro, sino muchos.

15 Si dijere el pié: Porque no soy mano, no soy del cuerpo: ¿por eso no será del cuerpo?

16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo: ¿por eso no será del cuerpo?

17 Si todo el cuerpo [fuese] ojo ¿dónde [estaria] el oido? si todo [fuese] oido, ¿dónde [estaria] el olfato?

18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos [por sí] en el cuerpo, como quiso.

19 Que si todos fueran un miembro, ¿donde [estuviera] el cuerpo?

20 Mas ahora muchos miembros [son] á la verdad, empero un cuerpo.

21 Ni el ojo puede decir á la mano: No te he menester: ni asimismo la cabeza á los piés: No tengo necesidad de vosotros.

22 Antes, mucho mas los miembros del cuerpo que parecen más flacos, son necesarios;

23 Y aquellos del cuerpo que estimamos ser más viles, á estos vestimos más honrosamente; y los que en nosotros [son] ménos honestos, tienen más compostura.

24 Porque los que en nosotros [son] más honestos, no tienen necesidad [de eso:] mas Dios ordenó el cuerpo dando mas abundante honor al que le faltaba;

25 Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se interesen los unos por los otros.

26 Por manera que si un miembro padece, todos los miembros á una se duelen; y si un miembro es honrado, todos los miembros á una se gozan.

27 Pues vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros en parte.

28 Y á unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero, doctores: luego facultades; luego dones de sanidades, ayudas, gobernaciones, géneros de lenguas.

29 ¿[Son] todos apóstoles? ¿[son] todos profetas? ¿todos doctores? ¿todos facultades?

30 ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos?

31 Empero procurad los mejores dones: mas aun, yo os muestro un camino más excelente.

CAPITULO 13.

1 SI yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo caridad, vengo á ser [como] metal que resuena, ó címbalo que retiñe.

2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios, y toda ciencia; y si tuviese toda la fé, de tal manera que traspasase los montes, y no tengo caridad, nada soy.

3 Y si repartiese toda mi hacienda para dar de comer [á pobres;] y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo caridad, de nada [me] sirve.

4 La caridad es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no hace sin razon, no se ensancha,

5 No es injuriosa, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal;

6 No se huelga de la injusticia, mas se huelga de la verdad:

7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

8 La caridad nunca deja de ser: mas las profecías se han de acabar, y cesarán las lenguas, y la ciencia ha de ser quitada.

9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos.

10 Mas cuando venga lo que es perfecto, entónces lo que es en parte será quitado.

11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fuí hombre hecho, dejé lo que era de niño.

12 Ahora vemos por espejo, en oscuridad; mas entónces [verémos] cara á cara: ahora conozco en parte; mas entónces conoceré como soy conocido.

13 Y ahora permanecen la fé, la esperanza, y la caridad; estas tres cosas; empero la mayor de ellas [es] la caridad.

CAPITULO 14.

1 SEGUID la caridad; y procurad los [dones] espirituales: mas sobre todo que profeticeis.

2 Porque el que habla en lenguas, no habla á los hombres, sino á Dios; porque nadie le entiende, aunque en espíritu hable misterios.

3 Mas el que profetiza, habla á los hombres, [para] edificacion, y exhortacion, y consolacion.

4 El que habla lengua [extraña,] á sí mismo se edifica; mas el que profetiza, edifica á la iglesia.

5 Así que quisiera que todos vosotros hablaseis lenguas; empero más [quisiera] que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla lenguas, si tambien no interpretare, para que la iglesia tome edificacion.

6 Ahora pues, hermanos, si yo fuere á vosotros hablando lenguas, qué os aprovecharé, si no os hablare ó con revelacion, ó con ciencia, ó con profecía, ó con doctrina?

7 Ciertamente si las cosas inanimadas que hacen sonidos, como la flauta ó la vihuela, si no dieren distincion de voces, ¿cómo se sabrá lo que se tañe con la flauta, ó con la vihuela?

8 Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se apercibirá á la batalla?

9 Así tambien vosotros, si por la lengua no diereis palabra bien significante, ¿cómo se entenderá lo que se dice? porque hablaréis al aire.

10 Tantos géneros de voces, (por ejemplo,) hay en el mundo; y nada hay mudo;

11 Mas si [yo] ignorare el valor de la voz, seré bárbaro al que habla, y el que habla [será] bárbaro para mí.

12 Así tambien vosotros; pues que anhelais espirituales [dones,] procurad ser excelentes para la edificacion de la iglesia.

13 Por lo cual el que habla lengua [extraña,] pida que [la] interprete.

14 Porque si yo orare en lengua [desconocida,] mi espíritu ora; mas mi entendimiento es sin fruto.

15 ¿Qué pues? Oraré con el espíritu, mas oraré tambien con entendimiento: cantaré con el espíritu, mas cantaré tambien con entendimiento.

16 Porque si bendijeres con el espíritu, el que ocupa lugar de un mero particular, ¿cómo dirá Amen á tu accion de gracias? pues no sabe lo que has dicho.

17 Porque tú, á la verdad, bien haces gracias; mas el otro no es edificado.

18 Doy gracias á Dios que hablo lenguas más que todos vosotros:

19 Pero en la iglesia [más] quiero hablar cinco palabras con mi sentido, para que enseñe tambien á los otros, que diez mil palabras en lengua [desconocida.]

20 Hermanos, no seais niños en el sentido, sino sed niños en la malicia; empero perfectos en el sentido.

21 En la ley está escrito: En otras lenguas y en otros labios hablaré á este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor.

22 Así que las lenguas por señal son no á los fieles, sino á los infieles: mas la profecía no [se da] á los infieles, sino á los fieles.

23 De manera que si toda la iglesia se juntare en uno y todos hablan lenguas, y entran indoctos, ó infieles, ¿no dirán que estais locos?

24 Mas si todos profetizan, y entra algun infiel ó indocto, de todos es convencido, de todos es juzgado;

25 Lo oculto de su corazon se hace manifiesto: y así postrándose sobre el rostro, adorará á Dios, declarando que verdaderamente Dios está en vosotros.

26 ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os juntais, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelacion, tiene interpretacion: hágase todo para edificacion.

27 Si hablare alguno en lengua [extraña, sea esto] por dos, ó á lo más tres, y por turno; mas uno interprete.

28 Y si no hubiere intérprete, calle en la iglesia; y hable á sí mismo, y á Dios.

29 Asimismo los profetas hablen dos ó tres, y los demás juzguen.

30 Y si á otro que estuviere sentado, fuere revelado, calle el primero.

31 Porque podeis todos profetizar uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados.

32 Y los espíritus de los que profetizaren, sujétense á los profetas:

33 Porque Dios no es [Dios] de disension, sino de paz; como en todas las iglesias de los santos.

34 Vuestras mujeres callen en las congregaciones: porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como tambien la ley dice.

35 Y si quieren aprender alguna cosa, pregunten en casa á sus maridos; porque deshonesta cosa es hablar una mujer en la congregacion.

36 Qué ¿ha salido de vosotros la palabra de Dios? ó ¿á vosotros solos ha llegado?

37 Si alguno, á su parecer, es profeta, o espiritual, reconozca lo que os escribo, porque son mandamientos del Señor.

38 Mas el que ignora, ignore.

39 Así que, hermanos procurad profetizar; y no impidais el hablar lenguas.

40 Empero hágase todo decentemente y con orden.

CAPITULO 15.

1 ADEMÁS os declaro, hermanos, el Evangelio que os he predicado, el cual tambien recibisteis, en el cual tambien perseverais;

2 Por el cual asimismo, si reteneis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creisteis en vano.

3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo fué muerto por nuestros pecados, conforme á las escrituras;

4 Y que fué sepultado, y que resucitó al tercer dia, conforme á las escrituras;

5 Y que apareció á Cephas, y despues á los doce.

6 Despues apareció a más de quinientos hermanos juntos; de los cuales muchos viven aun, y otros son muertos.

7 Despues apareció á Jacobo; despues á todos los apóstoles.

8 Y el postrero de todos, como á un abortivo, me apareció á mí.

9 Porque yo soy el mas pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí la iglesia de Dios.

10 Empero por la gracia de Dios soy lo que soy: y su gracia no ha sido en vano para conmigo; ántes he trabajado más que todos ellos: pero no yo, sino la gracia de Dios que [fué] conmigo.

11 Porque, ó [sea] yo, ó [sean] ellos, así predicamos, y así habeis creido.

12 Y si Cristo es predicado que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurreccion de muertos?

13 Porque si no hay resurreccion de muertos, Cristo tampoco resucitó.

14 Y si Cristo no resucitó, vana [es] entónces nuestra predicacion, vana [es] tambien vuestra fé.