Reina Valera New Testament of the Bible 1858
Part 9
51 Empero un mancebillo le seguia cubierto de una sábana sobre [el cuerpo] desnudo; y los mancebillos le prendieron.
52 Mas él, dejando la sábana, se huyó de ellos desnudo.
53 Y TRAJERON á Jesus al sumo pontífice; y se juntaron á él todos los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos, y los escribas.
54 Empero Pedro le siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo pontífice; y estaba sentado con los servidores, y calentándose al fuego.
55 Y los príncipes de los sacerdotes, y todo el concilio, buscaban [algun] testimonio contra Jesus, para entregarle á la muerte: mas no hallaban.
56 Porque muchos decian falso testimonio contra él: mas sus testimonios no concertaban.
57 Entonces levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo:
58 Nosotros le hemos oido decir: Yo derribaré este templo, que es hecho de manos, y en tres dias edificaré otro hecho sin manos.
59 Mas ni aun así se concertaba el testimonio de ellos.
60 El sumo pontífice entonces, levantándose en medio, preguntó á Jesus, diciendo: ¿No respondes algo? ¿qué atestiguan estos contra tí?
61 Mas él callaba, y nada respondió. El sumo pontífice le volvió á preguntar, y le dice: ¿Eres tú el Cristo, Hijo del Bendito?
62 Y Jesus le dijo: Yo soy; y vereis al Hijo del hombre asentado á la diestra de la potencia [de Dios,] y que viene en las nubes del cielo.
63 Entonces el pontífice, rasgando sus vestidos, dijo: ¿Qué mas tenemos necesidad de testigos?
64 oido habeis la blasfemia: ¿qué os parece? Y ellos todos le condenaron ser culpado de muerte.
65 Y algunos comenzaron á escupir en él, y cubrir su rostro, y á darle bofetadas, y decirle: Profetiza. Y los servidores le herian de bofetadas.
66 Y estando Pedro en el palacio abajo, vino una de las criadas del sumo pontífice;
67 y como vió á Pedro que se calentaba, mirándole, dice: Y tú con Jesus el Nazareno eras.
68 Mas él negó, diciendo: No [le] conozco, ni sé lo que te dices. Y se salió fuera á la entrada, y cantó el gallo.
69 Y la criada viéndole otra vez, comenzó á decir á los que estaban allí: Este es de ellos.
70 Mas él negó otra vez. Y poco despues otra vez los que estaban allí, dijeron á Pedro: Verdaderamente eres de ellos; porque eres Galiléo, y tu habla es semejante.
71 Y él comenzó á anatematizarse y jurar: No conozco á este hombre que decis.
72 Y el gallo cantó la segunda vez; y Pedro se acordó de las palabras que Jesus le habia dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces: y comenzó á llorar.
CAPITULO 15
1 E LUEGO por la mañana, hecho consejo, los sumos sacerdotes con los ancianos, y con los escribas, y con todo el concilio, trajeron á Jesus atado, y le entregaron á Pilato.
2 Y le preguntó Pilato: ¿Eres tú el rey de los Judíos? Y respondiendo él, le dijo: Tú lo dices.
3 Y le acusaban los príncipes de los sacerdotes mucho.
4 Y le preguntó otra vez Pilato, diciendo: ¿No respondes algo? mira cuán muchas cosas atestiguan contra tí.
5 Mas Jesus ni aun con eso respondió, que Pilato se maravillaba.
6 Empero en el dia de la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen.
7 Y habia uno que se llamaba Barrabás, preso con sus compañeros de la revuelta, que en una revuelta habian hecho muerte.
8 Y la multitud, dando voces, comenzó á pedir como siempre les habia hecho.
9 Y Pilato les respondió, diciendo: ¿Quereis que os suelte al rey de los Judíos?
10 Porque conocia que por envidia le habian entregado los príncipes de los sacerdotes.
11 Mas los príncipes de los sacerdotes incitaron á la multitud, que les soltase antes á Barrabás.
12 Y respondiendo Pilato, les dice otra vez: ¿Qué pues quereis que haga de él que llamais rey de los Judíos?
13 Y ellos volvieron á dar voces: Crucifícale.
14 Mas Pilato les decia: ¿Pues, qué mal ha hecho? Y ellos daban mas voces: Crucifícale.
15 Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó á Barrabás, y entregó á Jesus, azotado, para que fuese crucificado.
16 Entonces los soldados le llevaron dentro de la sala, es á saber, á la audiencia; y convocan toda la cuadrilla,
17 y le visten de púrpura, y le ponen una corona tejida de espinas;
18 y comenzaron á saludarle: Tengas gozo, rey de los Judíos.
19 Y le herian su cabeza con una caña, y escupian en él, y le adoraban hincadas las rodillas.
20 Y cuando le hubieron escarnecido, le desnudaron la [ropa de] púrpura, y le vistieron sus propios vestidos; y le sacan para crucificarle.
21 Y cargaron á uno que pasaba, (Simon Cirenéo, padre de Alejandro y de Rufo, que venia del campo,) para que llevase su cruz.
22 Y le llevan al lugar de Gólgotha, que declarado quiere decir, lugar de la Calavera.
23 Y le dieron á beber vino mirrado; mas él no le tomó.
24 Y cuando le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes sobre ellos, qué llevaria cada uno.
25 Y era la hora de las tres cuando le crucificaron.
26 Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDÍOS.
27 Y crucificaron con él dos ladrones, uno á su mano derecha, y otro á su mano izquierda.
28 Y se cumplió la Escritura que dice: Y con los inícuos fué contado.
29 Y los que pasaban le denostaban, meneando sus cabezas, y diciendo: ¡Ah! que derribas el templo de Dios, y en tres dias le edificas:
30 sálvate á tí mismo, y desciende de la cruz.
31 Y de esta manera tambien los príncipes de los sacerdotes escarneciendo, decian unos á otros, con los escribas: A otros salvó, á si mismo no puede salvar:
32 el Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz para que veamos y creamos. Tambien los que estaban crucificados con él, le denostaban.
33 Y cuando vino la hora de las seis, fueron hechas tinieblas sobre toda la tierra, hasta la hora de las nueve.
34 Y á la hora de las nueve exclamó Jesus á gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lamma sabachthani? que declarado, quiere decir: Dios mio, Dios mio, ¿por qué me has desamparado?
35 Y oyéndole unos de los que estaban [allí,] decian: Hé aquí, á Elías llama.
36 Y corrió uno, y llenando de vinagre una esponja, y poniéndola en una caña, le dió de beber, diciendo: Dejad, veamos si vendrá Elías á quitarle.
37 Mas Jesus, dando una grande voz, espiró.
38 Entonces el velo del templo se partió en dos de alto á bajo.
39 Y el centurion, que estaba delante de él, viendo que habia espirado así clamando, dijo: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios.
40 Y tambien estaban [algunas] mujeres mirando de lejos: entre las cuales era María Magdalena, y María de Jacobo el menor, y la madre de Joses, y Salomé;
41 las cuales, estando aun él en Galiléa le habian seguido, y le servian; y otras muchas que juntamente con el habian subido a Jerusalem.
42 Y CUANDO fué la tarde, porque era la preparacion, es saber, la víspera del sábado,
43 Joseph de Arimathéa, senador noble, que tambien esperaba el reino de Dios, vino, y osadamente entró á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesus.
44 Y Pilato se maravilló, si ya fuese muerto; y hacienda venir al centurion, le preguntó, si era ya muerto.
45 Y entendido del centurion, dió el cuerpo á Joseph.
46 El cual compró una sábana, y quitado, le envolvió en la sábana, y le puso en un sepulcro que era cortado de piedra; y revolvió la piedra á la puerta del sepulcro.
47 Y María Magdalena, y María [madre] de Joses, miraban donde era puesto.
CAPITULO 16
1 Y COMO pasó el sábado, María Magdalena, y María [madre] de Jacobo, y Salomé, compraron [drogas] aromáticas, para venir á ungirle.
2 Y muy de mañana, el primer [dia] de los sábados, vienen al sepulcro, ya salido el sol.
3 Y decian entre sí: ¿Quién nos revolverá la piedra de la puerta del sepulcro?
4 Y como miraron, ven la piedra revuelta: porque era grande.
5 Y entradas en el sepulcro, vieron un mancebo sentado á la mano derecha cubierto de una ropa larga blanca; y se espantaron.
6 Mas él les dice: No tengais miedo: buscais á Jesus Nazareno, crucificado: resucitado es, no está aquí: hé aquí, el lugar donde le pusieron:
7 mas id, decid á sus discípulos y á Pedro, que él va antes que vosotros á Galiléa: allí le vereis, como os dijo.
8 Y ellas se fueron huyendo prestamente del sepulcro; porque las habia tomado temblor y espanto: ni decian nada á nadie: porque tenian miedo.
9 MAS como Jesus resucitó por la mañana, el primer [día] de los sábados, primeramente apareció á María Magdalena, de la cual habia echado siete demonios.
10 Yendo ella, lo hizo saber á los que habian estado con él, [que estaban] tristes y llorando.
11 Y ellos como oyeron que vivia, y que habia sido visto de ella, no lo creyeron.
12 Mas despues apareció en otra forma á dos de ellos que iban en camino, yendo á la aldea.
13 Y ellos fueron, y lo hicieron saber á los otros, y ni aun á ellos creyeron.
14 Finalmente se apareció á los once, estando sentados á la mesa: y les zahirió su incredulidad y la dureza de corazon, que no hubiesen creido los que le habian visto resucitado.
15 Y les dijo: Id por todo el mundo, predicad el Evangelio á toda criatura:
16 el que creyere, y fuere bautizado, será salvo: mas el que no creyere será condenado:
17 y estas señales seguirán á los que creyeren: Por mi nombre echarán fuera demonios: hablarán nuevas lenguas:
18 quitarán serpientes: y si bebieren cosa mortífera, no les dañará: sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
19 Y el Señor, despues que les habló, fué recibido arriba al cielo, y se asentó á la diestra de Dios.
20 Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, obrando con ellos el Señor, y confirmando la palabra con las señales que se seguian. Amen.
EL
SANTO EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESU CRISTO
SEGUN
S. LUCAS.
CAPITULO 1
1 HABIENDO muchos tentado á poner en órden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas,
2 como nos [lo] enseñaron los que desde el principio [lo] vieron de sus ojos, y fueron ministros del negocio:
3 me ha parecido tambien [á mí] despues de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribirte[las] por órden, oh muy buen Teófilo,
4 para que conozcas la verdad de las cosas, en las cuales has sido enseñado.
5 HUBO en los dias de Herodes rey de Judéa, un sacerdote llamado Zacharías, de la suerte de Abías; y su mujer, de las hijas de Aarón, llamada Elisabeth.
6 Y eran ambos justos delante de Dios, andando en todos los mandamientos y estatutos del Señor sin reprension.
7 Y no tenian generacion: porque Elisabeth era estéril, y ambos eran venidos en dias.
8 Y aconteció, que administrando Zacharías el sacerdocio delante de Dios por el órden de su vez,
9 conforme á la costumbre del sacerdocio, salió en su vez á poner el perfume, entrando en el templo del Señor.
10 Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando á la hora del perfume.
11 Y le apareció el ángel del Señor que estaba á la mano derecha del altar del perfume.
12 Y se turbó Zacharías viéndole, y cayó temor sobre él.
13 Mas el ángel le dijo: Zacharías, no temas: porque tu oracion ha sido oida; y tu mujer Elisabeth te parirá un hijo, y llamarás su nombre Juan;
14 y tendrás gozo y alegría, y muchos se gozarán de su nacimiento:
15 porque será grande delante de Dios; y no beberá vino ni sidra; y será lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre:
16 y á muchos de los hijos de Israél convertirá al Señor Dios de ellos:
17 porque él irá delante de él con el Espíritu y virtud de Elías, para convertir los corazones de los padres á los hijos, y los rebeldes á la prudencia de los justos, para aparejar al Señor pueblo perfecto.
18 Y dijo Zacharías al ángel: ¿En qué conoceré esto? porque yo soy viejo, y mi mujer venida en dias.
19 Y respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y soy enviado á hablarte, y á darte estas buenas nuevas:
20 y hé aquí, serás mudo, y no podrás hablar, hasta el dia que esto sea hecho: por cuanto no creiste á mis palabras, las cuales se cumplirán á su tiempo.
21 Y el pueblo estaba esperando á Zacharías, y se maravillaban que él se tardaba en el templo.
22 Y saliendo, no les podia hablar; y entendieron que habia visto vision en el templo: y él les hablaba por señas; y quedó mudo.
23 Y fué, que cumplidos los
dias de su oficio, se vino á su casa.
24 Y despues de aquellos dias concibió su mujer Elisabeth, y se encubria por cinco meses, diciendo:
25 Porque el Señor me hizo esto en los dias en que miró para quitar mi afrenta entre los hombres.
26 Y AL sexto mes el ángel Gabriel fué enviado de Dios á [una] ciudad de Galiléa, que se llama Nazaret,
27 á una vírgen desposada con un varon que se llamaba Joseph, de la casa de David; y el nombre de la vírgen [era] María.
28 Y entrando el ángel á ella, dijo: Tengas gozo, amada, el Señor [es] contigo: bendita tú entre las mujeres.
29 Mas ella, como le vió, se turbó de su hablar; y pensaba qué salutacion fuese esta.
30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia acerca de Dios:
31 y hé aquí, que concebirás en el vientre, y parirás hijo, y llamarás su nombre JESUS:
32 este será grande, é Hijo del Altísimo será llamado, y le dará el Señor Dios la silla de David su padre;
33 y reinará en la casa de Jacob eternamente, y de su reino no habrá cabo.
34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? porque no conozco varon.
35 Y respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre tí, y la virtud del Altísimo te cubrirá; por lo cual tambien lo Santo que de tí nacerá, será llamado Hijo de Dios:
36 y hé aquí, Elisabeth tu parienta, tambien ella ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes á ella que es llamada la estéril:
37 porque ninguna cosa es imposible para Dios.
38 Entonces María dijo: Hé aquí la criada del Señor, cúmplase en mí conforme á tu palabra. Y el ángel se partió de ella.
39 En aquellos dias levantándose María, fué á la montaña con priesa á [una] ciudad de Judá.
40 Y entró en casa de Zacharías, y saludó á Elisabeth.
41 Y aconteció, que como oyó Elisabeth la salutacion de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabeth fué llena de Espíritu Santo,
42 y exclamó á gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre:
43 ¿y de dónde esto á mí, que venga la madre de mi Señor á mí?
44 porque hé aquí, que como llegó la voz de tu salutacion á mis oidos, la criatura saltó con alegría en mi vientre:
45 y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirán las cosas que le fueron dichas [de parte] del Señor.
46 Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor:
47 y mi espíritu se alegró en Dios mi Salud.
48 Porque miró á la bajeza de su criada: porque hé aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las edades.
49 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso: y su santo nombre,
50 y su misericordia de generacion á generacion á los que le temen.
51 Hizo valentía con su brazo: esparció los soberbios del pensamiento de su corazon.
52 Quitó los poderosos de los tronos, y levantó á los humildes.
53 A los hambrientos llenó de bienes; y á los ricos envió vacíos.
54 Recibió á Israél su criado, acordándose de la misericordia,
55 como habló á nuestros padres, á Abraham y á su simiente para siempre.
56 Y SE quedó María con ella como tres meses: y se volvió á su casa.
57 Y A Elisabeth se le cumplió el tiempo de parir, y parió un hijo.
58 Y oyeron los vecinos y los parientes que Dios habia hecho grande misericordia con ella, y se alegraron con ella.
59 Y aconteció, que al octavo dia vinieron para circuncidar al niño, y le llamaban del nombre de su padre, Zacharías.
60 Y respondiendo su madre, dijo: No; sino Juan será llamado.
61 Y le dijeron: ¿Por qué? nadie hay en tu parentela que se llama de este nombre.
62 Y hablaron por señas á su padre, como le queria llamar.
63 Y demandando la tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron.
64 Y luego fué abierta su boca, y su lengua, y habló bendiciendo á Dios.
65 Y fué un temor sobre todos los vecinos de ellos: y en todas las montañas de Judéa fueron divulgadas todas estas cosas.
66 Y todos los que [lo] oían, se maravillaban, diciendo: ¿Quién será este niño? Y la mano del Señor era con él.
67 Y Zacharías su padre fué lleno de Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:
68 Bendito el Señor Dios de Israel, que visitó, é hizo redencion á su pueblo.
69 Y nos enhestó el cuerno de salud en la casa de David su siervo.
70 Como habló por boca de los santos que fueron desde el principio, sus profetas:
71 salud de nuestros enemigos, de mano de todos los que nos aborrecieron:
72 haciendo misericordia con nuestros padres, y acordándose de su santo testamento:
73 del juramento que juró á Abraham nuestro padre, que nos habia de dar:
74 que sin temor, libertados de nuestros enemigos, le serviriamos,
75 en santidad y justicia delante de él, todos los dias de nuestra vida.
76 Tú, empero, oh niño, profeta del Altísimo serás llamado: porque irás delante de la faz del Señor, para aparejar sus caminos:
77 dando ciencia de salud á su pueblo para remision de sus pecados:
78 por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó de lo alto el oriente,
79 para dar luz á los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte: para encaminar nuestros piés por camino de paz.
80 Y EL niño crecia, y era confortado del Espíritu, y estuvo en los desiertos hasta el dia que se mostró á Israel.
CAPITULO 2
1 Y ACONTECIÓ en aquellos dias, que salió edicto de parte de Augusto César, que toda la tierra fuese empadronada.
2 Este empadronamiento primero fué hecho, siendo presidente de la Siria Cirenio.
3 E iban todos para ser empadronados cada uno á su ciudad.
4 Y subió Joseph de Galiléa, de la ciudad de Nazaret, á Judéa, á la ciudad de David, que se llama Bethlehem, por cuanto era de la casa y familia de David;
5 para ser empadronado, con María su mujer desposada con él, la cual estaba preñada.
6 Y ACONTECIÓ, que estando [ellos] allí, los dias en que ella habia de parir se cumplieron.
7 Y parió á su hijo primogénito, y le envolvió, y le acostó en el pesebre: porque no habia lugar para ellos en el meson.
8 Y habia pastores en la misma tierra, que velaban, y guardaban las velas de la noche sobre su ganado.
9 Y hé aquí, el ángel^ del Señor vino sobre ellos; y la claridad de Dios los cercó de resplandor de todas partes, y tuvieron gran temor.
10 Mas el ángel les dijo: No temais, porque, hé aquí, os doy nuevas de gran gozo, que será á todo el pueblo:
11 que os es nacido hoy Salvador, que es el Señor, el Cristo, en la ciudad de David:
12 y esto os [será por] señal: hallareis el niño envuelto en pañales, echado en el pesebre.
13 Y repentinamente fué con el ángel multitud de ejércitos celestiales, que alababan á Dios, y decian:
14 Gloria en las alturas á Dios, y en la tierra paz, y á los hombres buena voluntad.
15 Y aconteció, que como los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores dijeron los unos á los otros: Pasemos, pues, hasta Bethlehem, y veamos este negocio que ha hecho Dios, y nos ha mostrado.
16 Y vinieron á priesa, y hallaron á María, y á Joseph, y al niño acostado en el pesebre.
17 Y viéndo[le], hicieron notorio lo que les habia sido dicho del niño.
18 Y todos los que [lo] oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decian.
19 Mas María guardaba todas estas cosas, confiriéndo[las] en su corazon.
20 Y se volvieron los pastores glorificando y alabando á Dios de todas las cosas que habian oido y visto, como les habia sido dicho.
21 Y PASADOS los ocho dias para circuncidar al niño, llamaron su nombre Jesus, el cual [le] fué puesto del ángel antes que él fuese concebido en el vientre.
22 Y como se cumplieron los dias de la purificacion de María conforme á la ley de Moisés, le trajeron á Jerusalem para presentarle al Señor,
23 como está escrito en la ley del Señor: Todo macho que abriere la matriz, será santo al Señor:
24 y para dar la ofrenda, conforme á lo que está dicho en la ley del Señor, un par de tórtolas, ó dos pollos de palomas.
25 Y hé aquí, habia un hombre en Jerusalem llamado Simeon, y este hombre, justo y pio, esperaba la consolacion de Israel; y el Espíritu Santo era sobre él.
26 Y habia recibido respuesta del Espíritu Santo, que no veria la muerte antes que viese al Cristo del Señor.
27 Y vino por Espíritu al templo. Y como metieron al niño Jesus sus padres en el templo, para hacer por él conforme á la costumbre de la ley,
28 entonces él le tomó en sus brazos, y bendijo á Dios, y dijo:
29 Ahora despides, Señor, á tu siervo, conforme á tu palabra, en paz:
30 porque han vista mis ojos tu Salud,
31 la cual has aparejado en presencia de todos los pueblos:
32 luz para ser revelada á los Gentiles, y la gloria de tu pueblo Israel.
33 Y Joseph y su madre estaban maravillados de las cosas que se decian de él.
34 Y los bendijo Simeon, y dijo á su madre María: Hé aquí, que este es dado para caida y para levantamiento de muchos en Israel, y para señal á quien será contradicho;
35 y tu alma de tí misma traspasará cuchillo, para que de muchos corazones sean manifestados los pensamientos.
36 Estaba tambien [allí] Anna, profetisa, hija de Phanuél, de la tribu de Asér, la cual habia venido en grande edad, y habia vivido con su marido siete años desde su virginidad.
37 Y [era] viuda de hasta ochenta y cuatro años, que no se apartaba del templo, en ayunos y oraciones sirviendo de noche y de dia.
38 Y esta sobreviniendo en la misma hora, juntamente confesaba al Señor, y hablaba de él á todos los que esperaban la redencion en Jerusalem.
39 MAS como cumplieron todas las cosas segun la ley del Señor, se volvieron á Galiléa, á su ciudad de Nazaret.
40 Y el niño crecia, y era confortado del Espíritu, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.
41 E iban sus padres todos los años á Jerusalem en la fiesta, de la Pascua.
42 Y como fué de doce años, ellos subieron á Jerusalem conforme á la costumbre del dia de la fiesta.
43 Y acabados los dias, volviendo ellos, se quedó el niño Jesus en Jerusalem, sin saberlo Joseph y su madre.
44 Y pensando que estaba en la compañía, anduvieron camino de [un] dia; y le buscaban entre los parientes, y entre los conocidos.
45 Y como no le hallasen, volvieron á Jerusalem , buscandole.
46 Y aconteció, que tres dias despues le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores, oyéndolos, y preguntándolos.
47 Y todos los que le oian, estaban fuera de sí por su entendimiento y respuestas.
48 Y como le vieron, se espantaron; y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? hé aquí, tu padre y yo te hemos buscado con dolor.
49 Entonces [él] les dice: ¿Qué hay? ¿por qué me buscabais? ¿no sabiais que en los negocios que son de mi Padre me conviene estar?
50 Mas ellos no entendieron las palabras que les habló.
51 Y descendió con ellos, y vino á Nazaret, y estaba sujeto á ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazon.
52 Y Jesus crecia en sabiduría, y en edad, y gracia acerca de Dios y de los hombres.
CAPITULO 3
1 Y EN el año quince del imperio de Tiberio César, siendo presidente de Judéa Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galiléa, y su hermano Felipe tetrarca de Ituréa y de la provincia de Tracónite, y Lisania tetrarca de Abilina;
2 siendo sumos sacerdotes Annás y Caifás, fué palabra del Señor sobre Juan, hijo de Zacharías, en el desierto.
3 Y él vino en toda la tierra al rededor del Jordán, predicando el bautismo de penitencia para remision de pecados;
4 como está escrito en el libro de los sermones del profeta Isaías, que dice: Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor, haced derechas sus sendas:
5 todo valle se llenará, y todo monte y collado se bajará; y los [caminos] torcidos serán enderezados, y los caminos ásperos allanados;
6 y verá toda carne la salud de Dios.
7 Y decia á las compañías que salian para ser bautizadas de él: Generacion de víboras, ¿quién os enseñó á huir de la ira que vendrá?