# Reina Valera New Testament of the Bible 1858

## Part 40

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13 y canela, y olores, y ungüentos, é incienso, y vino, y aceite, y flor de harina, y trigo, y bestias, y de ovejas, y de caballos, y de carros, y de siervos, y de almas de hombres.

14 Y los frutos del deseo de tu alma se apartaron de tí, y todas las cosas gruesas y excelentes te han faltado; y de aquí adelante ya no hallarás mas estas cosas.

15 Los mercaderes de estas cosas que se han enriquecido, se pondrán lejos de ella, por el temor de su tormento, llorando, y lamentando,

16 y diciendo: ¡Ay, ay, de aquella gran ciudad, que estaba vestida de lino finísimo, y de escarlata, y de grana, y estaba dorada con oro, y adornada de piedras preciosas, y de perlas: porque en una hora han sido desoladas tantas riquezas!

17 Y todo gobernador, y toda compañía que conversa en los navíos, y marineros, y todos los que trabajan en la mar, se estuvieron de lejos:

18 y viendo el humo de su encendimiento, dieron voces, diciendo: ¿Cuál era semejante á esta gran ciudad?

19 Y echaron polvo sobre sus cabezas, y dieron voces, llorando, y lamentando, diciendo: ¡Ay, ay, de aquella gran ciudad, en la cual todos los que tenian navíos en la mar, se habian enriquecido de sus riquezas: que en una hora ha sido asolada!

20 Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos apóstoles, y profetas: porque Dios ha juzgado vuestra causa contra ella.

21 Y un ángel fuerte tomó una piedra como una grande muela de molino, y la echó en la mar, diciendo: Con tanto ímpetu será echada Babilonia, aquella gran ciudad: y no será jamás hallada.

22 Y voz de tañedores de arpas, y de músicos, y tañedores de flautas, y de trompeta, no será mas oida en tí: y todo artífice de cualquier oficio, no será mas hallado en tí: y ruido de muela no será mas oido en tí:

23 y luz de candil no alumbrará mas en ti: voz de esposo, y de esposa no será mas oida en tí: cuyos mercaderes eran príncipes de la tierra: en cuyas hechicerías todas las gentes han errado.

24 Y en ella ha sido hallada la sangre de los profetas, y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra.

CAPITULO 19

1 DESPUES de estas cosas, oí una gran voz de gran compañía en el cielo, que decia: Aleluya: Salvacion, y honra, y gloria, y potencia sea al Señor Dios nuestro:

2 porque sus juicios son verdaderos y justos, porque él ha juzgado á la grande ramera que ha corrompido la tierra con su fornicacion, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella.

3 Y otra vez dijeron: Aleluya. Y su humo subió para siempre jamás.

4 Y los veinte y cuatro ancianos, y los cuatro animales se postraron en tierra, y adoraron á Dios, que estaba sentado sobre el trono, diciendo: Amen: Aleluya.

5 Y salió una voz del trono, que decia: Load á nuestro Dios todos sus siervos, y los que le temeis, así pequeños, como grandes.

6 Y oí como la voz de una gran compañía, y como ruido de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decian: Aleluya: Porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso ha reinado:

7 gocémonos, y alegrémonos, y démosle gloria: porque son venidas las bodas del Cordero, y su mujer se ha aparejado:

8 y le ha sido dado que se vista de tela de lino finísimo, limpio, y resplandeciente: porque el lino finísimo son las justificaciones de los santos.

9 Y él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados á la cena del Cordero. Y me dice: Estas palabras de Dios son verdaderas.

10 Y yo me eché á sus piés para adorarle. Y él me dijo: Mira, que no lo hagas: yo soy siervo contigo, y con tus hermanos, que tienen el testimonio de Jesus: adora á Dios: porque el testimonio de Jesus es espíritu de profecía.

11 Y ví el cielo abierto, y hé aquí, un caballo blanco, y el que estaba sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero, el cual con justicia juzga y pelea.

12 Y sus ojos eran como llama de fuego, y habia en su cabeza muchas diademas, y tenia un nombre escrito que ninguno ha conocido, sino él mismo:

13 y estaba vestido de una ropa teñida en sangre, y su nombre es llamado LA PALABRA DE DIOS.

14 Y los ejércitos que están en el cielo le seguian en caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco, y limpio.

15 Y de su boca sale una espada aguda para herir con ella las gentes, y él los regirá con vara de hierro: y él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira de Dios Todopoderoso.

16 Y en su vestidura, y en su muslo, tiene escrito este nombre: REY DE REYES, Y SEÑOR DE SEÑORES.

17 Y ví un ángel que estaba dentro del sol, y clamó con gran voz, diciendo á todas las aves que volaban por medio del cielo: Venid, y congregáos á la cena del gran Dios;

18 para que comais carnes de reyes, y de capitanes, y carnes de fuertes, y carnes de caballos, y de los que están sentados sobre ellos: y carnes de todos, libres y siervos, de pequeños, y de grandes.

19 Y vi la bestia, y los reyes de la tierra, y sus ejércitos^ congregados para hacer guerra contra el que estaba sentado sobre el caballo, y contra su ejército.

20 Y la bestia fué presa, y con ella el falso profeta, que habia hecho las señales delante de ella, con las cuales habia engañado á los que tomaron la señal de la bestia, y habian adorado su imágen.

21 Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego ardiendo en azufre.

22 Y los otros fueron muertos con la espada que salia de la boca del que estaba sentado sobre el caballo, y todas las aves fueron hartas de las carnes de ellos.

CAPITULO 20

1 Y VÍ un ángel descender del cielo, que tenia la llave del abismo, y una gran cadena en su mano.

2 Y prendió al dragon, antigua serpiente, que es el diablo, y Satanás, y le ató por mil años.

3 Y le envió al abismo, y le encerró, y selló sobre él: porque no engañe mas á las gentes hasta que mil años sean cumplidos, y despues de esto, es necesario que sea desatado un poco de tiempo.

4 Y ví sillas, y se sentaron sobre ellas, y les fué dado el juicio: y las almas de los degollados por el testimonio de Jesus, y por la palabra de Dios, que no adoraron la bestia, ni su imágen, y que no recibieron su señal en sus frentes, ni en sus manos; y vivirán, y reinarán con Cristo mil años.

5 Mas los otros muertos no tornaron á vivir, hasta que sean cumplidos mil años: esta es la primera resurreccion.

6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurreccion: la segunda muerte no tiene potestad en estos: antes serán sacerdotes de Dios, y de Cristo, y reinarán con él mil años.

7 Y cuando mil años fueren cumplidos, Satanás^ será suelto de su prision;

8 y saldrá para engañar las gentes que están sobre las cuatro esquinas de la tierra, Gog y Magog, para congregarlos para la batalla, el número de los cuales es como la arena de la mar.

9 Y subieron sobre la anchura de la tierra, y anduvieron al rededor de los ejércitos de los santos, y de la ciudad amada. Y de Dios descendió fuego del cielo, y los tragó.

10 Y el diablo que los engañaba fué lanzado en el lago de fuego y azufre, donde está la bestia, y el falso profeta, y serán atormentados dia y noche para siempre jamás.

11 Y ví un gran trono blanco, y al que estaba sentado sobre él, de delante del cual huyó la tierra, y el cielo: y no se ha hallado el lugar de ellos.

12 Y ví los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios: y los libros fueron abiertos: y otro libro fué abierto, el cual es de la vida: y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, segun sus obras.

13 Y la mar dió los muertos que estaban en ella: y la muerte, y el infierno dieron los muertos que estaban en ellos: y fué hecho juicio de cada uno segun sus obras.

14 Y el infierno, y la muerte fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es la muerte segunda.

15 Y el que no fué hallado escrito en el libro de la vida, fué lanzado en el lago de fuego.

CAPITULO 21

1 Y VÍ un cielo nuevo, y una tierra nueva: porque el primer cielo, y la primera tierra se fué, y la mar ya no es.

2 Y yo Juan ví la santa ciudad, la Jerusalem nueva, que descendia del cielo, aderezada de Dios, como la esposa ataviada para su marido.

3 Y oí una gran voz del cielo, que decia: Hé aquí, la morada de Dios con los hombres, y morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será su Dios con ellos.

4 Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será mas; y no habrá mas llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.

5 Y el que estaba sentado en el trono, dijo: Hé aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe: porque estas palabras son fieles y verdaderas.

6 Y me dijo: Hecho es. Yo soy Alpha y Omega, principio y fin. Al que tuviere sed yo le daré de balde de la fuente del agua viva.

7 El que venciere, poseerá todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.

8 Mas á los temerosos, é incrédulos; á los malditos, y homicidas; á los fornicarios, y hechiceros; á los idólatras, y á todos los mentirosos, su parte será en el lago ardiendo de fuego y de azufre, que es la muerte segunda.

9 Y VINO á mí uno de los siete ángeles, que tenian los siete tazones llenos de las siete postreras plagas, y habló conmigo, diciendo: Ven, yo te mostraré la esposa, mujer del Cordero.

10 Y me llevó en espíritu á un gran monte y alto, y me mostró la grande ciudad santa de Jerusalem que descendia del cielo de Dios,

11 teniendo la claridad de Dios: y su lumbre era semejante á piedra preciosísima, como piedra de jaspe, que tira á cristal resplandeciente.

12 Y tenia un grande muro y alto que tenia doce puertas; y en las puertas, doce ángeles: y los nombres escritos, que son los nombres de las doce tribus de los hijos de Israél:

13 al oriente tres puertas: al aquilon tres puertas: al mediodía tres puertas: al poniente tres puertas.

14 Y el muro de la ciudad tenia doce fundamentos: y en ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.

15 Y el que hablaba conmigo, tenia una medida de una caña de oro, para medir la ciudad, y sus puertas, y su muro.

16 Y la ciudad está situada y puesta en cuadro, y su longitud es tanta como su anchura. Y él midió la ciudad con la caña de oro por doce mil estadios: y la longitud, y la altura, y la anchura de ella son iguales.

17 Y midió su muro de ciento y cuarenta y cuatro codos, de medida de hombre, la cual es de ángel.

18 Y el material de su muro era de jaspe: mas la ciudad era oro puro, semejante al vidrio limpio.

19 Y los fundamentos del muro de la ciudad estaban adornados de toda piedra preciosa. El primer fundamento era jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, calcedonia; el cuarto, esmeralda;

20 el quinto, sardónica; el sexto, sárdio; el séptimo, crisólito; el octavo, beril; el nono, topacio; el décimo, crisopraso; el undécimo, jacinto; el duodécimo^, ametisto.

21 Y las doce puertas son doce perlas, en cada una, una; y cada puerta era de una perla. Y la plaza de la ciudad era oro puro, como vidrio muy resplandeciente.

22 Y no ví en ella templo: porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero.

23 Y la ciudad no tiene necesidad de sol, ni de luna para que resplandezcan en ella: porque la claridad de Dios la ha alumbrado, y el Cordero es su candil.

24 Y las gentes que hubieren sido salvas andarán en la lumbre de ella: y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor á ella.

25 Y sus puertas no serán cerradas de dia, porque allí no habrá noche:

26 y llevarán la gloria, y la honra de los Gentiles á ella.

27 No entrará en ella ninguna cosa sucia, ó que hace abominacion y mentira; sino solamente los que están escritos en el libro de la vida del Cordero.

CAPITULO 22

1 DESPUES me mostró un rio limpio de agua viva, resplandeciente como cristal, que salia del trono de Dios, y del Cordero.

2 En el medio de la plaza de ella, y de la una parte y de la otra del rio, el árbol de vida, que lleva doce frutos, dando cada mes su fruto: y las hojas del árbol son para la sanidad de las gentes.

3 Y toda cosa maldita no será mas; sino el trono de Dios, y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán.

4 Y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes.

5 Y allí no habrá mas noche, y no tienen necesidad de lumbre de candil, ni de lumbre de sol: porque el Señor Dios los alumbrará, y reinarán para siempre jamás.

6 Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor Dios de los santos profetas ha enviado su ángel, para mostrar á sus siervos las cosas que es necesario que sean hechas presto.

7 Y hé aquí, vengo presto: Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.

8 Yo Juan soy el que ha oido, y visto estas cosas. Y despues que hube oido y visto, me postré para adorar delante de los piés del ángel que me mostraba estas cosas.

9 Y él me dijo: Mira que no lo hagas: porque yo soy siervo contigo, y con tus hermanos los profetas, y con los que guardan las palabras de la profecía de este libro. Adora á Dios.

10 Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro: porque el tiempo está cerca.

11 El que es injusto, sea todavía injusto: y el que es sucio, ensúciese todavía: y el que es justo, sea todavía justificado: y el santo, sea santificado todavía.

12 Y hé aquí, yo vengo presto, y mi galardon está conmigo, para recompensar á cada uno segun fuere su obra.

13 Yo soy Alpha y Omega, principio y fin, primero y postrero.

14 Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad.

15 Mas los perros estarán de fuera, y los hechiceros, los disolutos, y los homicidas, y los idólatras, y cualquiera que ama y hace mentira.

16 YO Jesus he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las Iglesias: yo soy la raiz y generacion de David, la estrella resplandeciente, y de la mañana.

17 Y el Espíritu, y la esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven: el que tiene sed, venga. Y el que quiere, tome del agua de la vida de balde.

18 Porque [yo] protesto á cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere á estas cosas, Dios pondrá sobre él las plagas escritas en este libro:

19 y si alguno disminuyere de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro.

20 El que da testimonio de estas cosas, dice: Ciertamente vengo en breve. Amen: así sea Ven, Señor Jesus.

LA gracia de nuestro Señor Jesu Cristo sea con todos vosotros. Amen.

FIN DEL NUEVO TESTAMENTO DE NUESTRO REDENTOR Y SEÑOR JESU CRISTO. AMEN.

