Reina Valera New Testament of the Bible 1858

Part 39

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11 Y tienen sobre sí un rey, que es el ángel del abismo, el cual tenia por nombre en hebráico Abaddon, y en griego Apollyon.

12 El un ay es pasado: y hé aquí, vienen aun dos ayes despues de estas cosas.

13 Y EL sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de los cuatro cuernos del altar de oro, el cual está delante de los ojos de Dios, que decia al sexto ángel que tenia la trompeta:

14 Desata los cuatro ángeles que están atados en el gran rio Eúfrates.

15 Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban aparejados para la hora, y el dia, y el mes, y el año, para matar la tercera parte de los hombres.

16 Y el número del ejército de los de á caballo era doscientos millones. Y oí el número de ellos.

17 Y así ví los caballos en vision: y los que estaban sentados sobre ellos tenian corazas de fuego, de jacinto, y de azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones: y de la boca de ellos salia fuego, humo, y azufre.

18 Y de estas tres [plagas] fué muerta la tercera parte de los hombres, del fuego, y del humo, y del azufre, que salian de la boca de ellos.

19 Porque su potencia esta en su boca, y en sus colas. Porque sus colas eran semejantes á serpientes que tenian cabezas, y por ellas dañan.

20 Y los otros hombres que no fueron muertos de estas plagas, no se enmendaron de las obras de sus manos, para que no adorasen demonios, é imágenes de oro, y de plata, y de metal, y de piedra, y de madera: las cuales no pueden ver, ni oir, ni andar.

21 Y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicacion, ni de sus hurtos.

CAPITULO 10

1 Y VÍ otro ángel fuerte descender del cielo, cercado de una nube, y el íris estaba en su cabeza, y su rostro era como el sol, y sus piés como columnas de fuego.

2 Y tenia en su mano un libro abierto: y puso su pié derecho sobre la mar, y el izquierdo sobre la tierra:

3 y clamó con grande voz, como cuando un leon brama: y cuando hubo clamado, siete truenos hablaron sus voces.

4 Y cuando los siete truenos hubieron hablado sus voces, iba á escribir; y oí una voz del cielo, que me decia: Sella las cosas que los siete truenos han hablado, y no las escribas.

5 Y el ángel que yo ví estar sobre la mar, y sobre la tierra, levantó su mano al cielo,

6 y juró por el que vive para siempre jamás, que ha criado el cielo, y las cosas que en él hay, y la tierra, y las cosas que en ella hay, y la mar, y las cosas que en ella hay, que no habria ya mas tiempo.

7 Pero en los dias de la voz del séptimo ángel, cuando él comenzare á tocar la trompeta, el secreto de Dios será consumado, como él lo evangelizó á sus siervos los profetas.

8 Y oí una voz del cielo que hablaba conmigo otra vez, y me decia: Anda, ve, y toma el libro abierto de la mano del ángel, que está sobre la mar, y sobre la tierra.

9 Y fuí al ángel, diciéndole que me diese el librito; y él me dijo: Toma, y trágalo, y él te hará amargar tu vientre; pero en tu boca será dulce como la miel.

10 Y tomé el librito de la mano del ángel, y le tragué: y era dulce en mi boca como la miel: y despues que le tragué, fué amargo mi vientre.

11 Y él me dice: Necesario es que otra vez profetices delante de muchos pueblos y gentes, y lenguas, y reyes.

CAPITULO 11

1 Y ME fué dada una caña semejante á una vara, y me fué dicho: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y á los que adoran en él:

2 y echa fuera el patio que está fuera del templo, y no le midas, porque es dado á los Gentiles, y pisarán la santa ciudad cuarenta y dos meses.

3 Y daré á mis dos testigos, y ellos profetizarán por mil y doscientos y sesenta dias, vestidos de sacos.

4 Estos son los dos olivos, y los dos candeleros que están delante del Dios de la tierra.

5 Y si alguno les quisiere dañar, sale fuego de la boca de ellos, y traga á sus enemigos; y si alguno les quisiere hacer daño, es necesario que tambien él sea muerto.

6 Estos tienen potestad de cerrar el cielo, que no llueva en los dias de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, todas las veces que quisieren.

7 Y cuando ellos hubieren acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá, y los matará.

8 Y sus cuerpos serán echados en las plazas de la grande ciudad, que espiritualmente es llamada Sodoma, y Egipto; donde tambien nuestro Señor fué crucificado.

9 Y los de los linajes, y de los pueblos, y de las lenguas, y de los Gentiles verán los cuerpos de ellos por tres dias y medio, y no permitirán que sus cuerpos sean puestos en sepulcros.

10 Y los moradores de la tierra se gozarán sobre ellos, y se alegrarán, y se enviarán dones los unos á los otros: porque estos dos profetas han atormentado á los que moran sobre la tierra.

11 Y despues de tres dias y medio el espíritu de vida entró en ellos, [enviado] de Dios, y se enhestaron sobre sus piés, y vino gran temor sobre los que los vieron.

12 Y oyeron una gran voz del cielo que les decia: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube; y sus enemigos los vieron.

13 Y en aquella hora fué hecho gran temblor de tierra: y la décima parte de la ciudad cayó, y fueron muertos en el temblor de tierra los nombres de siete mil hombres: y los demás fueron espantados, y dieron gloria á Dios del cielo.

14 EL segundo ay es pasado: y hé aquí, el tercero ay vendrá presto.

15 Y EL séptimo ángel tocó la trompeta; y fueron hechas grandes voces en el cielo, que decian: los reinos de este mundo son reducidos á nuestro Señor, y á su Cristo, y reinará para siempre jamás.

16 Y los veinte y cuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus sillas, se postraron inclinadas sus caras, y adoraron á Dios,

17 diciendo: Te damos gracias, Señor, Dios Todopoderoso, que eres, y que eras, y que has de venir, porque has tomado tu grande potencia, y has reinado:

18 y los Gentiles se han airado, y tu ira es venida, y el tiempo de los muertos para que sean juzgados, y para que des el galardon á tus siervos los profetas, y á los santos, y á los que temen tu nombre, á los pequeñitos, y á los grandes, y para que destruyas á los que destruyen la tierra.

19 Y el templo de Dios fué abierto en el cielo, y el arca de su testamento fué visto en su templo, y fueron hechos relámpagos, y voces, y truenos, y terremotos, y grande granizo.

CAPITULO 12

1 Y UNA gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, y la luna debajo de sus piés, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas.

2 Y estando en cinta, clama con dolores de parto, y sufre tormento por parir.

3 Y fué vista otra señal en el cielo: y hé aquí, un grande dragon bermejo, que tenia siete cabezas y diez cuernos; y en sus cabezas siete diademas.

4 Y su cola traia con violencia la tercera parte de las estrellas del cielo, y las echó en tierra. Y el dragon se paró delante de la mujer que estaba de parto, para que cuando ella hubiese parido á su hijo se le tragase.

5 Y ella parió un hijo varon, el cual habia de regir todas las gentes con vara de hierro: y su hijo fué arrebatado para Dios, y para su trono.

6 Y la mujer huyó á un desierto, donde tiene lugar aparejado de Dios, para que allí la mantengan mil y doscientos y sesenta dias.

7 Y fué hecha una grande batalla en el cielo: Michaél y sus ángeles batallaban contra el dragon: y el dragon batallaba, y sus ángeles:

8 mas no prevalecieron, ni su lugar fué mas hallado en el cielo.

9 Y fué lanzado fuera aquel gran dragon, que es la antigua serpiente, que es llamada diablo, y Satanás, el cual engaña á todo el mundo: y fué arrojado en tierra, y sus ángeles fueron derribados con él.

10 Y oí una gran voz en el cielo que decia: Ahora es hecha salvacion, y virtud, y reino de nuestro Dios, y potencia de su Cristo: porque el acusador de nuestros hermanos es ya derribado, el cual los acusaba delante de nuestro Dios dia y noche.

11 Y ellos le han vencido por causa de la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio: y no han amado sus vidas hasta la muerte.

12 Por lo cual alegráos, cielos, y los que morais en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra, y de la mar! porque el diablo ha descendido á vosotros, teniendo grande ira, sabiendo que tiene poco tiempo.

13 Y despues que el dragon hubo visto que el habia sido derribado en tierra, persiguió á la mujer, que habia parido el hijo varon.

14 Y fueron dadas á la mujer dos alas de grande águila, para que de la presencia de la serpiente volase al desierto á su lugar, donde es mantenida [por un] tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.

15 Y la serpiente echó de su boca tras la mujer agua como un rio; á fin de hacer que fuese arrebatada del rio.

16 Y la tierra ayudó á la mujer: y la tierra abrió su boca, y sorbió el rio, que habia echado el dragon de su boca.

17 Entonces el dragon fué airado contra la mujer, y se fué á hacer guerra contra los otros de la simiente de ella, los cuales guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesu Cristo.

18 Y yo me paré sobre la arena de la mar.

CAPITULO 13

1 Y VÍ una bestia subir de la mar, que tenia siete cabezas, y diez cuernos; y sobre sus cuernos diez diademas; y sobre las cabezas de ella nombre de blasfemia.

2 Y la bestia que ví, era semejante á un leopardo, y sus piés como piés de oso, y su boca como boca de leon. Y el dragon le dió su virtud, y su trono, y grande potestad,

3 Y ví una de sus cabezas como herida de muerte y su llaga mortal fué curada: y hubo admiracion en toda la tierra detrás de la bestia.

4 Y adoraron al dragon que habia dado la potestad á la bestia; y adoraron á la bestia, diciendo: ¿Quién es semejante á la bestia, y quién podrá batallar contra ella?

5 Y le fué dada boca que hablaba grandes cosas, y blasfemias: y le fué dada potencia de cumplir cuarenta y dos meses.

6 Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar su nombre, y su tabernáculo, y los que moran en el cielo.

7 Y le fué dado hacer guerra contra los santos, y vencerlos. Tambien le fué dada potencia sobre toda tribu, y pueblo, y lengua, y gente:

8 y todos los que moran en la tierra le adoraron, cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida del Cordero; el cual fué muerto desde el principio del mundo.

9 Si alguno tiene oreja, oiga.

10 El que lleva en cautividad, va en cautividad: el que á cuchillo matare, es necesario que á cuchillo sea muerto. Aquí está la paciencia, y la fé de los santos.

11 Despues ví otra bestia que subia de la tierra, y tenia dos cuernos semejantes á los del Cordero, mas hablaba como el dragon.

12 Y hace toda la potencia de la primera bestia en presencia de ella; y hace á la tierra, y á los moradores de ella adorar la primera bestia, cuya llaga de muerte fué curada.

13 Y hace grandes señales, de tal manera que aun tambien hace descender fuego del cielo á la tierra delante de los hombres.

14 Y engaña á los moradores de la tierra por las señales que le han sido dadas para hacer en presencia de la bestia, mandando á los moradores de la tierra, que hagan la imágen de la bestia, que tiene la herida de cuchillo, y vivió.

15 Y le fué dado que diese espíritu á la imágen de la bestia, y que la imágen de la bestia hable, y hará que cualesquiera que no adoraren la imágen de la bestia, sean muertos.

16 Y hace á todos los pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, tomar la señal en su mano derecha, ó en sus frentes;

17 y que ninguno pueda comprar ó vender, sino el que tiene la señal, ó el nombre de la bestia, ó el número de su nombre.

18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia: porque el número es del hombre, y el número de ella es seiscientos sesenta y seis.

CAPITULO 14

1 Y MIRÉ, y hé aquí, el Cordero estaba sobre el monte de Sion, y con él ciento y cuarenta y cuatro mil, que tenian el nombre de su Padre escrito en sus frentes.

2 Y oí una voz del cielo como raido de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno: y oí una voz de tañedores de arpas que tañian con sus arpas:

3 y cantaban como una cancion nueva delante del trono, y delante de los cuatro animales, y de los ancianos: y ninguno podia aprender la cancion, sino aquellos ciento y cuarenta y cuatro mil, los cuales son comprados de entre los de la tierra.

4 Estos son los que con mujeres no son contaminados: porque son vírgenes. Estos siguen al Cordero por donde quiera que fuere. Estos son comprados de entre los hombres por primicias para Dios, y para el Cordero.

5 Y en su boca no ha sido hallado engaño: porque ellos son sin mácula delante del trono de Dios.

6 Y ví otro ángel volar por en medio del cielo, que tenia el Evangelio eterno, para que evangelizase á los que moran en la tierra, y á toda gente, y tribu, y lengua, y pueblo,

7 diciendo en alto voz: Temed á Dios, y dadle honor: porque la hora de su juicio es venida: y adorad al que ha hecho el cielo, y la tierra, la mar, y las fuentes de las aguas.

8 Y otro ángel le siguió, diciendo: Ya ha caido: ya ha caido Babilonia, aquella gran ciudad, porque ella ha dado á beber á todas las gentes del vino de la ira de su fornicacion.

9 Y el tercer ángel los siguió, diciendo en alta voz: Si alguno adora la bestia, y su imágen, y toma la señal en su frente, ó en su mano,

10 este tambien beberá del vino de la ira de Dios, el cual está echado puro en el cáliz de su ira; y será^ atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles, y delante del Cordero.

11 Y el humo del tormento de ellos sube para siempre jamás. Y los que adoran la bestia, y su imágen, no tienen reposo dia y noche, y si alguno tomare la señal^ de su nombre.

12 Aquí [está] la paciencia de los santos: aquí [están] los que guardan los mandamientos de Dios, y la fé de Jesus.

13 Y oí una voz del cielo, que me decia: Escribe: Bienaventurados son los muertos, que de aquí adelante mueren en el Señor: tambien, dice el Espíritu, que descansan de sus trabajos, y sus obras los siguen.

14 Y miré, y hé aquí, una nube blanca, y sobre la nube uno asentado semejante al Hijo del hombre, que tenia en su cabeza una corona de oro, y en su mano una hoz aguda.

15 Y otro ángel salió del templo, clamando con alta voz al que estaba sentado sobre la nube: Echa tu hoz, y siega: porque la hora de segar te es venida, porque la mies de la tierra está madura.

16 Y el que estaba sentado sobre la nube echó su hoz sobre la tierra, y la tierra fué segada.

17 Y salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo tambien una hoz aguda.

18 Y otro ángel salió del altar, el cual tenia poder sobre el fuego, y clamó con gran voz al que tenia la hoz aguda, diciendo: Echa tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra: porque están maduras sus uvas.

19 Y el ángel echó su hoz aguda en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y la envió al grande lagar de la ira de Dios.

20 Y el lagar fué pisado fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos por y seiscientos estadios.

CAPITULO 15

1 Y VÍ otra señal en el cielo, grande y admirable, que era siete ángeles que tenian las siete plagas postreras: porque en ellas es consumada la ira de Dios.

2 Y ví como una mar de vidrio mezclada con fuego: y los que habian alcanzado la victoria de la bestia, y de su imágen, y de su señal, y del número de su nombre, estar sobre la mar semejante al vidrio, teniendo las arpas de Dios.

3 Y cantan la cancion de Moisés siervo de Dios, y la cancion del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; tus caminos son justos y verdaderos, Rey de los santos:

4 ¿quién no te temerá, oh Señor, y engrandecerá tu nombre? porque tú solo eres santo, por lo cual todas las gentes vendrán, y adorarán delante de tí, porque tus juicios son manifestados.

5 Y despues de estas cosas, miré, y hé aquí, el templo del tabernáculo del testimonio fué abierto en el cielo:

6 y salieron del templo siete ángeles, que tenian siete plagas, vestidos de un lino limpio y albo, y ceñidos al rededor de los pechos con cintas de oro.

7 Y uno de los cuatro animales dió á los siete ángeles siete tazones de oro, llenos de la ira de Dios, que vive para siempre jamás.

8 Y fué el templo lleno de humo por la majestad de Dios, y por su potencia: y ninguno podia entrar en el templo, hasta que fuesen consumadas las siete plagas de los siete ángeles.

CAPITULO 16

1 Y OÍ una grande voz del templo que decia á los siete ángeles: Id, derramad los [siete] tazones de la ira de Dios en la tierra.

2 Y el primer [ángel] fué, y derramó su tazon en la tierra, y fué hecha una plaga mala y dañosa sobre los hombres que tenian la señal de la bestia, y sobre los que adoraban su imágen.

3 Y el segundo ángel derramó su tazon en la mar, y fué vuelta en sangre, como de un muerto, y toda alma viviente fué muerta en la mar.

4 Y el tercer ángel derramó su tazon sobre los rios, y sobre las fuentes de las aguas, y fueron vueltas en sangre.

5 Y oí al ángel de las aguas, que decia: Señor, tú eres justo, que eres, y que eras, y santo, porque has juzgado estas cosas:

6 porque ellos derramaron la sangre de los santos, y de los profetas, tú les has dado tambien á beber sangre: porque son dignos.

7 Y oí á otro del santuario que decia: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son

verdaderos y justos.

8 Y el cuarto ángel derramó su tazon contra el sol, y le fué dado que afligiese á los hombres con calor de fuego.

9 Y los hombres se inflamaron con el grande calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene potestad sobre estas plagas, y no se enmendaron para darle gloria.

10 Y el quinto ángel derramó su tazon sobre la silla de la bestia: y su reino fué hecho tenebroso, y se comieron sus lenguas de dolor.

11 Y blasfemaron del Dios del cielo por sus dolores, y por sus plagas: y no se enmendaron de sus obras.

12 Y el sexto ángel derramó su tazon sobre el gran rio de Eufrates, y el agua de él se secó, para que se aparejase camino á los reyes de la parte de donde sale el sol.

13 Y ví salir de la boca del dragon, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta tres espíritus inmundos á manera de ranas.

14 Porque estos son espíritus de demonios, que hacen señales, para ir á los reyes de la tierra, y de todo el mundo, para congregarlos para la batalla de aquel grande dia del Dios Todopoderoso.

15 Hé aquí, yo vengo como ladron. Bienaventurado el que vela, y guarda sus vestiduras, para que no ande desnudo, y vean su fealdad.

16 Y los congregó en el lugar que se llama en Hebréo Armagedon.

17 Y el séptimo ángel derramó su tazon por el aire, y salió una gran voz del templo del cielo de cerca del trono, diciendo: Hecho es.

18 Entonces fueron hechos relámpagos, y voces, y truenos; y fué hecho un gran temblor de tierra, un tal terremoto, tan grande cual no fué jamás despues que los hombres han estado sobre la tierra.

19 Y la grande ciudad fué partida en tres partes, y las ciudades de los Gentiles se cayeron: y la grande Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino de la indignacion de su ira.

20 Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados.

21 Y granizo grande como un talento descendió del cielo sobre los hombres; y los hombres blasfemaron de Dios por la plaga del granizo: porque su plaga fué hecha muy grande.

CAPITULO 17

1 Y VINO uno de los siete ángeles que tenian los siete tazones, y habló conmigo, diciéndome: Ven, y te mostraré la condenacion de la gran ramera, la cual está sentada sobre muchas aguas;

2 con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los que moran en la tierra se han embriagado con el vino de su fornicacion.

3 Y me llevó en espíritu al desierto: y ví una mujer sentada sobre una bestia de color de grana, que estaba llena de nombres de blasfemia, y tenia siete cabezas y diez cuernos.

4 Y la mujer estaba vestida de púrpura, y de grana, y dorada con oro, y adornada de piedras preciosas, y de perlas, teniendo un cáliz de oro en su mano lleno de abominaciones, y de la suciedad de su fornicacion.

5 Y en su frente el nombre escrito: MISTERIO: LA GRANDE BABILONIA, MADRE DE LAS FORNICACIONES, Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.

6 Y ví la mujer embriagada de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesus: y cuando la ví, fuí maravillado con grande admiracion.

7 Y el ángel me dijo: ¿Por qué te maravillas? Yo te diré el secreto de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene siete cabezas y diez cuernos.

8 La bestia que has visto, fué, y ya no es; y ha de subir del abismo, y ha de ir á perdicion: y los moradores de la tierra, (cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida desde la fundacion del mundo,) se maravillarán viendo la bestia la cual era, y ya no es, aunque es.

9 Aquí hay sentido que tiene sabiduría. Las siete cabezas, son siete montes, sobre los cuales se asienta la mujer.

10 Y son siete reyes: los cinco son caidos, el uno es, y el otro aun no es venido: y cuando viniere, es necesario que dure breve tiempo.

11 Y la bestia que era, y no es, es tambien el octavo rey; y es de los siete, y va á perdicion.

12 Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aun no han recibido reino, mas tomarán potencia en un tiempo como reyes con la bestia.

13 Estos tienen un consejo, y darán su potencia y autoridad á la bestia.

14 Ellos batallarán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá: porque es el Señor de los señores, y el Rey de los reyes: y los que están con él, son llamados, y elegidos, y fieles.

15 Y él me dice: las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, y compañías, y gentes, y lenguas.

16 Y los diez cuernos que viste en la bestia, aborrecerán á la ramera, y la harán desolada y desnuda, y comerán sus carnes, y la quemarán con fuego:

17 porque Dios ha puesto en sus corazones, que hagan lo que á él place, que hagan una voluntad, y que den su reino á la bestia, hasta que sean cumplidas las palabras de Dios.

18 Y la mujer que has visto, es la grande ciudad que tiene su reino sobre los reyes de la tierra.

CAPITULO 18

1 Y DESPUES de estas cosas ví otro ángel descender del cielo, teniendo grande potencia: y la tierra fué alumbrada de su gloria.

2 Y clamó con fortaleza en alta voz, diciendo: Caida es, caida es la grande Babilonia, y es hecha habitacion de demonios, y guarda de todo espíritu inmundo, y guarda de todas aves sucias, y aborrecibles:

3 porque todas las gentes han bebido del vino de la ira de su fornicacion, y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites.

4 Y oí otra voz del cielo, que decia: Salid de ella, pueblo mio, porque no seais participantes de sus pecados, y que no recibais de sus plagas.

5 Porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades.

6 Tornadle á dar como ella os ha dado, y pagadle al doble segun sus obras: en el cáliz que ella os dió á beber, dadle á beber doblado.

7 Cuanto ella se ha glorificado, y ha estado en deleites, tanto dadle de tormento y llanto: porque dice en su corazon: Yo estoy sentada reina, y no soy viuda, y no veré llanto.

8 Por lo cual en un dia vendrán sus plagas, muerte, llanto, y hambre, y será quemada con fuego: porque el Señor Dios es fuerte que la juzgará.

9 Y la llorarán, y se plañirán sobre ella los reyes de la tierra, los cuales han fornicado con ella, y han vivido en deleites, cuando ellos vieren el humo de su encendimiento,

10 estando lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de aquella gran ciudad de Babilonia, aquella fuerte ciudad: porque en una hora vino tu juicio!

11 Y los mercaderes de la tierra lloran y se lamentan sobre ella: porque ninguno compra mas sus mercaderías,

12 la mercadería de oro, y de plata, y de piedras preciosas, y de margaritas, y de tela de lino finísimo, y de escarlata, y de seda, y de grana, y de toda madera odorífera, y de todo vaso de marfil, y de todo vaso de madera preciosa, y de metal, y de hierro, y de mármol;