Reina Valera New Testament of the Bible 1858

Part 21

Chapter 21 4,095 words Public domain Markdown

9 Y saliendo, le seguia; y no sabia que era verdad lo que hacia el ángel: mas pensaba que veía vision.

10 Y como pasaron la primera y la segunda guarda, vinieron á la puerta de hierro, que va á la ciudad, la cual se les abrió de suyo: y salidos, pasaron una calle; y luego el ángel se apartó de el.

11 Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente, que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo el pueblo de los Judíos que me esperaba.

12 Y considerando [esto,] llegó á casa de María la madre de Juan, el que tenia por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban congregados, y orando.

13 Y tocando Pedro á la puerta del patio, salió una muchacha, para escuchar: se llamaba Rhode.

14 La cual como conoció la voz de Pedro, de gozo no abrió la puerta, sino corriendo dentro, dió nueva, que Pedro estaba á la puerta.

16 Y ellos le dijeron: Estás loco: mas ella afirmaba que era así. Entonces ellos decian: Su ángel es.

16 Mas Pedro perseveraba en llamar: y como le abrieron, le vieron, y se espantaron.

17 Y [él] haciéndoles señal con la mano que callasen, les contó como el Señor le habia sacado de la cárcel; y dijo: Haced saber esto á Jacobo y á los hermanos. Y salido, se partió á otro lugar.

18 Siendo pues de dia, habia no poco alboroto entre los soldados, sobre qué se habia hecho de Pedro.

19 Mas Herodes, como le buscó, y no le halló, hecha inquisicion de los guardas, los mandó llevar. Y descendiendo de Judéa á Cesaréa, se quedó [allí.]

20 Y Herodes estaba enojado contra los de Tyro, y los de Sidón: mas ellos vinieron concordes á él; y sobornado Blasto, que era el camarero del rey, pedian paz: porque las tierras de ellos eran mantenidas del rey.

21 Y un dia señalado, Herodes, vestido de ropa real, se sentó en el tribunal, y les habló.

22 Y el pueblo aclamaba: Voz de Dios, y no de hombre.

23 Y luego el ángel del Señor le hirió, por cuanto no dió la gloria á Dios; y comido de gusanos espiró.

24 Mas la palabra del Señor crecia, y era multiplicada.

25 Y Barnabas y Saulo volvieron de Jerusalem, cumplido su servicio, tomando juntamente [consigo] á Juan, el que tenia por sobrenombre Marcos.

CAPITULO 13

1 HABIA entonces en la Iglesia, que estaba en Antioquía, profetas y doctores, Barnabas, y Simon el que se llamaba Niger, y Lucio Cirenéo, y Manahen, que habia sido criado con Herodes el tetrarca, y Saulo.

2 Ministrando pues estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme á Barnabas y á Saulo para la obra para la cual los he llamado.

3 Entonces ayunando y orando, y poniéndoles las manos encima, los enviaron.

4 Y ellos entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron á Seleucia: y de allí navegaron á Cipro.

5 Y llegados á Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los Judíos: y tenian tambien á Juan en el ministerio.

6 Y habiendo atravesado la isla hasta Pafo, hallaron á un varon mago, falso profeta, Judío, llamado Bar-jesus:

7 el cual estaba con el Procónsul Sergio Paulo, varon prudente: este, llamando á Barnabas y á Saulo, deseaba oir la palabra de Dios.

8 Mas les resistia Elimas el encantador, (que así se interpreta su nombre,) procurando de apartar de la fé al Procónsul.

9 Entonces Saulo, que tambien [es] Pablo, lleno del Espíritu Santo, poniendo en él los ojos,

10 dijo: ¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿no cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor?

11 ahora, pues, hé aquí, la mano del Señor [es] contra tí, y serás ciego, que no veas el sol por tiempo. Y luego cayó en él oscuridad y tinieblas: y andando al rededor buscaba quién le diese la mano.

12 Entonces el Procónsul, viendo lo que habia sido hecho, creyó, maravillado de la doctrina del Señor.

13 Y partidos de Pafo, Pablo, y los que estaban con él, vinieron á Perges de Panfilia: entonces Juan, apartándose de ellos, se volvió á Jerusalem.

14 Y ELLOS pasando de Perges, vinieron á Antioquía de Pisidia; y entrando en la sinagoga un dia de sábado, se asentaron.

15 Y despues de la leccion de la ley y de los profetas, los príncipes de la sinagoga enviaron á ellos, diciendo: Varones hermanos, si hay entre vosotros alguna palabra de exhortacion para el pueblo, hablad.

16 Entonces Pablo, levantándose, hecho silencio con la mano, dice: Varones Israelitas, y los que temeis á Dios, oíd.

17 El Dios del pueblo de Israél escogió á nuestros padres, y ensalzó el pueblo, siendo ellos extranjeros en la tierra de Egipto, y con brazo levantado los sacó de ella.

18 Y por tiempo como de cuarenta años soportó sus costumbres en el desierto.

19 Y destruyendo las siete gentes en la tierra de Chanaán, les repartió por suerte la tierra de ellas.

20 Como por cuatrocientos y cincuenta años despues dióles jueces hasta el profeta Samuél.

21 Y entonces demandaron rey: y les dió Dios á Saúl, hijo de Cis, varon de la tribu de Benjamin, por cuarenta años.

22 Y quitado aquel, les levantó el rey David, al cual dió testimonio, diciendo: He hallado á David, [hijo] de Isaí, varon conforme á mi corazon, el cual hará todo lo que yo quiero.

23 De la simiente de este, Dios, conforme á la promesa, levantó á Jesus por Salvador á Israél;

24 predicando Juan delante de la faz de su venida el bautismo de penitencia á todo el pueblo de Israél.

25 Mas como Juan cumpliese su carrera, dijo: ¿Quién pensais que soy? no soy yo: mas, hé aquí, viene tras mí [aquel,] cuyos zapatos de los piés no soy digno de desatar.

26 Varones hermanos, hijos del linaje de Abraham, y los que entre vosotros temen á Dios, á vosotros es enviada esta palabra de salud.

27 Porque los que habitaban en Jerusalem, y sus príncipes, no conociendo á este, y las voces de los profetas que se leen todos los sábados, condenándo[le las] cumplieron.

28 Y sin hallar en él causa de muerte, pidieron á Pilato que le matasen.

29 Y habiendo cumplido todas las cosas que de él eran escritas, quitándole del madero, le pusieron en el sepulcro.

30 Mas Dios le levantó de los muertos.

31 El cual fué visto por muchos dias de los que habian subido juntamente con él de Galiléa á Jerusalem, los cuales son sus testigos al pueblo.

32 Y nosotros tambien os anunciamos el Evangelio de aquella promesa que fué hecha á los Padres, la cual Dios ha cumplido á los hijos de ellos, á nosotros, resucitando á Jesus:

33 como tambien en el Salmo segundo está escrito: Mi hijo eres tú, yo te engendré hoy.

34 Y que le levantó de los muertos para nunca mas volver á corrupcion, así dijo: Que os daré las misericordias fieles [prometidas] á David.

35 Por tanto en otra parte dice: No darás tu Santo que vea corrupcion.

36 Porque á la verdad David, habiendo servido en su edad á la voluntad de Dios, durmió, y fué juntado con sus padres, y vió corrupcion.

37 Mas aquel que Dios levantó, no vió corrupcion.

38 Séaos pues notorio, varones hermanos, que por este os es anunciada remision de pecados:

39 y de todo lo que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en este es justificado todo aquel que creyere.

40 Mirad pues que no venga sobre vosotros lo que está dicho en los profetas:

41 Mirad, oh menospreciadores, y entontecéos, y desvanecéos: porque yo obro obra en vuestros dias, obra que no la creeréis si alguien os la contare.

42 Y SALIDOS de la sinagoga de los Judíos, los Gentiles les rogaron, que el sábado siguiente les hablasen estas palabras.

43 Y enviada la congregacion, muchos de los Judíos, y de los religiosos extranjeros siguieron á Pablo y á Barnabas: los cuales hablándoles, les persuadian que permaneciesen en la gracia de Dios.

44 Y el sábado siguiente se juntó casi toda la ciudad á oir la palabra de Dios.

45 Entonces los Judíos, vista la compañía, fueron llenos de zelo, y contradecian á lo que Pablo decia, contradiciendo y blasfemando.

46 Entonces Pablo y Barnabas, usando de libertad, dijeron: A vosotros á la verdad era menester que se os hablase la palabra de Dios: mas, pues que la desechais, y os juzgais indignos de la vida eterna, hé aquí, [nosotros] nos volvemos á los Gentiles.

47 Porque así nos lo mandó el Señor: Te he puesto para luz de los Gentiles, para que seas por salud hasta lo postrero de la tierra.

48 Y los Gentiles oyendo esto, fueron gozosos, y glorificaban la palabra del Señor; y creyeron todos los que estaban antes ordenados para vida eterna.

49 Y la palabra del Señor era sembrada por toda aquella provincia.

50 Mas los Judíos concitaron mujeres pias y honestas, y á los principales de la ciudad, y levantaron persecucion contra Pablo y Barnabas, á los cuales echaron de sus términos.

51 Ellos entonces sacudiendo en ellos el polvo de sus piés, se vinieron á Iconio.

52 Y los discípulos estaban llenos de gozo, y de Espíritu Santo.

CAPITULO 14

1 Y ACONTECIÓ en Iconio, que entrados juntamente en la sinagoga de los Judíos, hablaron de tal manera que creyó una grande multitud de Judíos, y asimismo de Griegos.

2 Mas los Judíos que fueron incrédulos, incitaron, y corrompieron los ánimos de los Gentiles contra los hermanos.

3 Con todo eso se detuvieron allí mucho tiempo confiados en el Señor, el cual daba testimonio á la palabra de su gracia, dando que señales y milagros fuesen hechos por las manos de ellos.

4 Y el vulgo de la ciudad fué dividido: y unos eran con los Judíos, y otros con los apóstoles.

5 Y haciendo ímpetu los Judíos y los Gentiles, juntamente con sus príncipes, para afrentarlos y apedrearlos,

6 entendiéndolo se huyeron á Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y por toda la tierra al rededor.

7 Y allí predicaban el Evangelio.

8 Y un varon de Listra, impotente de los piés, estaba sentado, cojo desde el vientre de su madre, que jamás habia andado.

9 Este oyó hablar á Pablo: el cual, como puso los ojos en él, y vió que tenia fé para ser sano,

10 dijo á gran voz: Levántate derecho sobre tus piés. Y [él] saltó, y anduvo.

11 Entonces las compañías, visto lo que Pablo habia hecho, alzaron la voz, diciendo en lengua Licaónica: Dioses semejantes á hombres han descendido á nosotros.

12 Y á Barnabas llamaban Júpiter; y á Pablo, Mercurio, porque este era el que hablaba.

13 Y el sacerdote de Júpiter que estaba delante de la ciudad de ellos, trayendo toros y coronas delante de las puertas, queria con el pueblo sacrificar[les.]

14 Lo cual como oyeron los apóstoles Barnabas y Pablo, saltaron á las compañías, rasgadas sus ropas, dando voces,

15 y diciendo: Varones, ¿por qué haceis esto? nosotros tambien somos hombres semejantes á vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtais al Dios vivo, que hizo el cielo, y la tierra, y la mar, y todo lo que está en ellos:

16 el cual en las edades pasadas ha dejado á todas las gentes andar en sus caminos:

17 aunque no se dejó á sí mismo sin testimonio, bien haciendo, dándonos lluvias del cielo, y tiempos fructíferos, llenando de mantenimiento, y de alegría nuestros corazones.

18 Y diciendo estas cosas, apenas apaciguaron las compañías á que no les sacrificasen.

19 Entonces sobre vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron á la multitud: y habiendo apedreado á Pablo, le trajeron arrastrando fuera de la ciudad, pensando que ya estaba muerto.

20 Mas rodeándole los discípulos, se levantó, y se entró en la ciudad: y un dia despues se partió con Barnabas á Derbe.

21 Y como hubieron anunciado el Evangelio á aquella ciudad, y enseñado á muchos, volviéronse á Listra, y á Iconio, y á Antioquía,

22 confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándolos que permaneciesen en la fé; y [enseñándoles] que es menester que por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

23 Y habiéndoles constituido ancianos en cada una de las Iglesias, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en el cual habian creido.

24 Y pasando por Pisidia vinieron á Panfilia.

25 Y habiendo hablado la palabra [del Señor] en Perges, descendieron á Atalia.

26 Y de allí navegaron á Antioquía, donde habian sido encomendados á la gracia de Dios para la obra que ya habian acabado.

27 Y como vinieron, y juntaron la Iglesia, relataron cuán grandes cosas habia hecho Dios por [medio de] ellos; y cómo habia abierto á los Gentiles la puerta de la fé.

28 Y se quedaron allí mucho tiempo con los discípulos.

CAPITULO 15

1 ENTONCES algunos que venian de Judéa enseñaban á los hermanos: Que si no os circuncidais, conforme al rito de Moisés, no podeis ser salvos.

2 Así que hecha una sedicion y contienda no pequeña á Pablo y á Barnabas contra ellos, determinaron que subiesen Pablo y Barnabas, y algunos otros de ellos á los apóstoles y á los ancianos á Jerusalem sobre esta cuestion

3 Ellos pues, acompañados [de algunos] de la Iglesia, pasaron por Phenicia y Samaria, contando la conversion de los Gentiles: y hacian gran gozo á todos los hermanos.

4 Y venidos á Jerusalem, fueron recibidos de la Iglesia, y de los apóstoles, y de los ancianos: y les hicieron saber todas las cosas que Dios habia hecho por [medio de] ellos.

5 Mas algunos de la secta de los Fariséos, que habian creido, se levantaron, diciendo: Que es menester circuncidarlos, y mandar[les] que guarden la ley de Moisés.

6 Y se juntaron los apóstoles y los ancianos para conocer de este negocio.

7 Y habiendo habido grande contienda, levantándose Pedro, les dijo: Varones hermanos, vosotros sabeis como ya ha algun tiempo que Dios escogió, que los Gentiles oyesen por mi boca la palabra del Evangelio, y que creyesen:

8 y Dios, que conoce los corazones, les dió testimonio, dándoles el Espíritu Santo tambien como á nosotros:

9 y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando con la fe sus corazones:

10 ahora pues, ¿por qué tentais á Dios poniendo yugo sobre la cerviz de los discípulos, que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?

11 antes por la gracia del Señor Jesu Cristo creemos que seremos salvos, como tambien ellos.

12 Entonces toda la multitud calló, y oyeron á Barnabas y á Pablo que contaban cuán grandes maravillas y señales Dios habia hecho por [medio de] ellos entre los Gentiles.

13 Y despues que hubieron callado, Jacobo respondió, diciendo: Varones hermanos, oídme.

14 Simon ha contado como primero Dios visitó á los Gentiles, para tomar de ellos pueblo para su nombre.

15 Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito:

16 Despues de esto volveré, é instauraré la cabaña de David que estaba caida: y restauraré sus ruinas, y la volveré á levantar:

17 para que el resto de los hombres busque al Señor, y todos los Gentiles sobre los cuales es llamado mi nombre, dice el Señor, que hace todas estas cosas.

18 Notorias son á Dios desde el siglo todas sus obras.

19 Por lo cual yo juzgo, que los que de los Gentiles se convierten á Dios, no han de ser inquietados:

20 sino escribirles que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, y de fornicacion, y de ahogado, y de sangre.

21 Porque Moisés desde los tiempos antiguos tiene en cada ciudad quien le predique en las sinagogas, donde es leido cada sábado.

22 Entonces pareció bien á los apóstoles, y á los ancianos con toda la Iglesia, elegir varones de ellos, y enviarlos á Antioquía con Pablo y Barnabas, á Judas que tenia por sobrenombre Barsabas, y á Sílas, varones principales entre los hermanos;

23 y escribir por mano de ellos [así:] Los apóstoles, y los ancianos, y los hermanos, á los hermanos de los Gentiles que están en Antioquía, y en Syria, y en Cilicia, salud:

24 Por cuanto hemos oido que algunos, que han salido de nosotros, os han inquietado con palabras, trastornando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley, á los cuales no mandamos:

25 nos ha parecido, congregados en uno, elegir varones, y enviarlos á vosotros con nuestros amados Barnabas y Pablo,

26 hombres que han entregado sus vidas por el nombre de nuestro Señor Jesu Cristo:

27 así que, enviamos á Judas, y á Silas, los cuales tambien por palabra os harán saber lo mismo.

28 Que ha parecido bien al Espíritu Santo, y á nosotros, de ninguna carga poneros mas que estas cosas necesarias:

29 que os aparteis de las cosas sacrificadas á ídolos, y de sangre, y de ahogado, y de fornicacion: de las cuales cosas si os guardáreis, hareis bien. Bien tengais.

30 Ellos entonces enviados, descendieron á Antioquía, y juntando la multitud, dieron la carta.

31 La cual como leyeron, fueron gozosos de la consolacion.

32 Judas y Silas, como ellos tambien eran profetas, consolaron y confirmaron los hermanos con abundancia de palabra.

33 Y pasando allí algun tiempo fueron enviados de los hermanos á los apóstoles en paz.

34 Mas á Silas pareció bien de quedarse allí.

35 Y Pablo y Barnabas se estaban en Antioquía enseñando la palabra del Señor, y anunciando el Evangelio con otros muchos.

36 Y DESPUES de algunos dias Pablo dijo á Barnabas: Volvamos á visitar los hermanos por todas las ciudades en las cuales hemos anunciado la palabra del Señor, cómo están.

37 Y Barnabas queria que tomasen consigo á Juan, el que tenia por sobrenombre Marcos:

38 mas á Pablo, le parecia que no habia de ser tomado el que se habia apartado de ellos desde Panfilia, y no habia ido con ellos á la obra.

39 Y hubo [tal] contencion [entre ellos,] que se apartaron el uno del otro: y Barnabas tomando á Marcos navegó á Cipro.

40 Y Pablo escogiendo á Silas, se partió, encomendado de los hermanos á la gracia de Dios:

41 y anduvo la Syria y la Cilicia confirmando las Iglesias.

CAPITULO 16

l Y VINO hasta Derbe, y Listra: y hé aquí, estaba allí un discípulo, llamado Timotéo, hijo de una mujer Judía fiel, mas de padre Griego.

2 De este daban buen testimonio los hermanos que estaban en Listra y en Iconio.

3 Este quiso Pablo que fuese con él; y tomándole, le circuncidó, por causa de los Judíos que estaban en aquellos lugares: porque todos sabian que su padre era Griego.

4 Y como pasaban por las ciudades, les daban que guardasen los decretos, qué habian sido determinados por los apóstoles y los ancianos que [estaban] en Jerusalem.

5 Así que las Iglesias eran confirmadas en fé, y eran aumentadas en número cada dia.

6 Y pasando á Frigia, y la provincia de Galacia, les fué defendido por el Espíritu Santo de hablar la palabra en Asia.

7 Y como vinieron en Misia, tentaron de ir á Bitinia, mas no los dejó el Espíritu ir.

8 Y pasando á Misia, descendieron á Troas.

9 Y fué mostrada á Pablo de noche una vision: Un varon Macedonio se puso delante, rogándole, y diciendo: Pasa á Macedonia, y ayúdanos.

10 Y como vió la vision, luego procuramos partir á Macedonia, certificados que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el Evangelio.

ll Y partidos de Troas, venimos camino derecho á Samotracia, y el dia siguiente á Nápoles.

12 Y de allí á Filipos, que es la primera ciudad de la parte de Macedonia, [y es] colonia: y estuvimos en aquella ciudad algunos dias.

13 Y un dia de los sábados salimos de la ciudad al rio, donde solia ser la oracion; y sentándonos hablamos á las mujeres que se hablan juntado.

14 Entonces una mujer, llamada Lidia, que vendia púrpura en la ciudad de los Tiatiréos, temerosa de Dios, oyó: el corazon de la cual abrió el Señor, para que estuviese atenta á lo que Pablo decia.

15 Y como fué bautizada, con su casa, [nos] rogó, diciendo: Si habeis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad: y nos constriñió.

16 Y aconteció, que yendo nosotros á la oracion, una muchacha que tenia espíritu Pitónico, nos salió delante: la cual daba grande ganancia á sus amos adivinando.

17 Esta, siguiendo á Pablo, y á nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Alto, los cuales os anuncian el camino de salud.

18 Y esto hacia por muchos dias, mas desagradando [esto] á Pablo, se volvió, y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesu Cristo, que salgas de ella. Y salió en la misma hora.

19 Y viendo sus amos que habia salido la esperanza de su ganancia, prendieron á Pablo y á Silas; y los trajeron á la audiencia, al magistrado.

20 Y presentándolos á los magistrados, dijeron: Estos hombres alborotan nuestra ciudad, siendo Judíos;

21 y predican ritos, los cuales no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos Romanos.

22 Y concurrió el pueblo contra ellos: y los magistrados rasgándoles sus ropas los mandaron azotar con varas.

23 Y despues que los hubieron herido de muchos azotes, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con diligencia.

24 El cual, recibido este mandamiento, los metió en la cárcel de mas adentro, y les apretó los piés en el cepo.

25 Mas á media noche orando Pablo y Silas, cantaban himnos: y los que estaban presos los oian.

26 Entonces fué hecho de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se movian: y luego todas las puertas se abrieron; y las prisiones de todos se soltaron.

27 Y despertado el carcelero, como vió abiertas las puertas de la cárcel, sacando la espada se queria matar, pensando que los presos se habian huido.

28 Entonces Pablo clamó á gran voz, diciendo: No te hagas ningun mal: que todos estamos aquí.

29 El entonces pidiendo lumbre, entró dentro, y temblando se derribó á los piés de Pablo y de Silas.

30 Y sacándolos fuera, les dice: Señores, ¿qué es menester que yo haga para ser salvo?

31 Y ellos le dijeron: Cree en el Señor Jesu Cristo, y serás salvo tú, y tu casa.

32 Y le hablaron la palabra del Señor, y á todos los que estaban en su casa.

33 Y tomándolos [él] en aquella misma hora de la noche, les lavó los azotes; y se bautizó luego él, y todos los suyos.

34 Y llevándolos á su casa, les puso la mesa; y se gozó de que con toda su casa habia creido á Dios.

35 Y como fué de dia, los magistrados enviaron los alguaciles, diciendo: Envia á aquellos hombres.

36 Y el carcelero hizo saber estas palabras á Pablo: Que los magistrados han enviado que seais sueltos: así que ahora salid, é idos en paz.

37 Entonces Pablo les dijo: Azotados públicamente sin habernos oido, [siendo] hombres Romanos, nos echaron en la cárcel, ¿y ahora nos echan encubiertamente? no cierto: sino vengan ellos, y nos saquen.

38 Y los alguaciles volvieron á decir á los magistrados estas palabras: y tuvieron miedo, oido que eran Romanos.

39 Y viniendo les pidieron perdon, y sacándolos, les rogaron que se saliesen de la ciudad.

40 Entonces salidos de la cárcel, entraron en [casa de] Lidia, y visitados los hermanos, los consolaron, y se salieron.

CAPITULO 17

1 Y PASANDO por Amfípolis, y por Apolonia, vinieron á Tesalónica, donde habia sinagoga de Judíos.

2 Y Pablo, como acostumbraba, entró á ellos, y por tres sábados disputó con ellos de las Escrituras,

3 declarando y proponiendo, que convenia que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que este era Jesu Cristo, el cual yo os anuncio.

4 Y algunos de ellos creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los Griegos religiosos grande multitud; y mujeres nobles no pocas.

5 Entonces los Judíos que eran incrédulos zelosos, tomando á algunos ociosos, malos hombres, y juntando compañía, alborotaron la ciudad; y acometiendo la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo.

6 Y no hallándolos trajeron á Jasón y á algunos hermanos á los gobernadores de la ciudad, dando voces: Que estos son los que alborotan el mundo, y han venido acá;

7 á los cuales Jasón ha recibido, y todos estos hacen contra los decretos de César, diciendo que Jesus es otro rey.

8 Y alborotaron el pueblo y á los gobernadores de la ciudad, oyendo estas cosas.

9 Mas recibida satisfaccion de Jasón, y de los demás, los soltaron.

10 Entonces los hermanos luego de noche enviaron á Pablo y á Silas á Beréa, los cuales como llegaron, entraron en la sinagoga de los Judíos.

11 Y fueron estos mas nobles que los [Judíos] que estaban en Tesalónica, que recibieron la palabra con toda codicia, escudriñando cada dia las Escrituras, si estas cosas eran así.

12 Así que creyeron muchos de ellos, y mujeres Griegas honestas, y varones no pocos.