Reina Valera New Testament of the Bible 1602, Book of Matthew
Part 4
17 Y šino oyere a ellos, di [lo] á la Congregacion: Y ši no oyere à la Congregacion, tenlo por un ethnico, y un publicano.
18 De cierto os digo que todo loque ligardes en la tierra, šerá ligado en el cielo: y todo loque dešatardes en la tierra šerá dešatado en el cielo.
19 Item digo os, que ši dos de vošotros conšintieren en la tierra, de toda coša que pidieren, šerleshá hecho por mi Padre ÿ eštá en los cielos.
20 Porque donde eštan dos o tres congregados en mi nombre, alli eštoy en medio deellos.
21 Entõces Pedro llegandoše à el, dixo, Señor, quantas vezes perdonaré à mi hermano que peccáre contra mi? Hašta šiete?
22 Iešus le dize, No te digo hašta šiete, mas aun hašta šetenta vezes šiete.
23 Por loqual el Reyno de los cielos es šemejante à un hombre Rey, que quišo hazer cuentas con šus šiervos.
24 Y començando à hazer cuentas, fuele prešentado uno que le devia diez mil talentos.
25 Mas à ešte, no pudiendo pagar, mandó šu šeñor vender, à el y à šu muger y hijos, con todo loque tenia, y pagar.
26 Entonces aquel šiervo proštrado adoravalo, diziendo, Señor, deten la ira para conmigo, y todo te lo pagaré.
27 El šeñor movido à mišericordia de aquel šiervo šoltólo, y perdonóle la deuda,
28 Y šaliendo aquel šiervo, halló uno de šus compañeros que le devia cien dineros: y travando deel ahogavalo, diziendo, Paga loque deves.
29 Entonces šu compañero, proštrandoše à šus pies, rogavale diziendo, Deten la ira para conmigo, y todo te lo pagarè.
30 Mas el no quišo, šino fue, y echólo en la carcel hašta que pagašše la deuda.
31 Y viendo šus compañeros loque paššava entrištecieronše mucho, y viniendo declararon à šu šeñor todo lo que avia paššado.
32 Entõces llamãdolo šu šeñor, dizele, Mal šiervo, toda aquella deuda te perdon`, porÿ me rogašte:
33^ No te convenia tambien, à ti tener mišericordia de tu compañero, como tambien yo tuve mišericordia de ti?
34 Entonces šu šeñor enojado, entrególo à los verdugos hašta que pagašše todo lo que le devia.
35 Anši tambien hará con vošotros mi Padre celeštial, ši no perdonardes de vueštros coraçones cada uno à vueštros hermanos šus offenšas.
CAPIT. XIX.
Y Aconteciò que acabando Iešus eštas palabras, paššòše de Galilea, y vino en los terminos de Iudea, paššado el Iordan.
2 Y šiguieronle muchas compañas, y šanólos alli.
3 Entonces llegaronše à el los Pharišeos tentandolo, y diziendole, Es licito àl hombre embiar à šu muger por qualquiera cauša.
4 Y el rešpondiendo, dixoles, No aveys leydo que el que [los] hizo àl principo, macho y hembra los hizo?
5 Y dixo, Portanto el hombre dexarà padre y madre, y llegaršeha à šu muger: y šerán dos en una carne:
6 Anši que no šon ya mas dos, šino una carne. Portanto lo que Dios jûtó, no lo aparte el hõbre.
7 Dizenle: Porqué pues Moyšen mandó dar carta de divorcio, y embiarla?
8 Dixoles, Por la dureza de vueštro coraçon Moyšen os permitió embiar vueštras mugeres: mas àl principio no fue anši.
9 Y [yo] os digo ÿ qualquiera^ ÿ embiàre šu muger, šino fuere por fornicaciõ, y še cašáre cõ otra, adultéra: y el ÿ še cašáre cõ la embiada, adultéra.
10 Dizële šus Dišcipulos: Si anši es el negocio del hombre con šu muger, no conviene cašarše.
11 Entonces el les dixo, No todos šon capazes dešte negocio: šino [aquellos] à quien es dado.
12 Porque ay caštrados, que nacieron anši del vientre de šu madre: y ay caštrados, que šon hechos por los hombres: y ay caštrados, que še caštraron à ši mišmos por cauša del Reyno de los cielos. El que puede tomar, tome.
13 Entonces fueronle prešentados [algunos] niños, paraque pušiešše las manos šobre ellos, y orašše: y los Dišcipulos les riñeron.
14 Y Iešus dize, Dexad los niños, y no les impidays de venir á mi: porque de tales es el Reyno de los cielos.
15 Y aviendo puešto šobre ellos las manos, partióše de alli.
16 Y heaqui uno llegandoše, dixole, maeštro bueno, que bien haré para aver la vida eterna?
17 Y el le dixo, Porÿ me dizes bueno? Ninguno es bueno šino uno, [es á šaber,] Dios. Y ši quieres entrar à la vida, guarda los mandamientos.
18 Dizele, Quales? Y Iešus dixo, No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falšo teštimonio.
19 Honrra àl padre y à la madre. Item, Amarás à tu proximo, como à ti mišmo.
20 Dizele el mancebo, Todo ešto guardé dešde mi mocedad. Que mas me falta?
21 Dizele Iešus, Si quieres šer perfeckto, Anda, vende lo que tienes, y da [lo] à los pobres: y tendrás thešoro en el cielo: y ven, šigueme.
22 Y oyendo el mancebo ešta palabra, fueše trište: porque tenia muchas poššeššiones.
23 Entonces Iešus dixo à šus dišcipulos; De cierto os digo, que el rico difficilmente entrará en el Reyno de los cielos.
24 Mas os digo, que mas liviano trabajo es paššar un cable# por el ojo de una aguja, que el rico entrar en el Reyno de Dios.
25 Sus Dišcipulos oyendo eštas cošas ešpantaronše en gran manera, diziendo, Quien pues podrá šer šalvo?
26 Y mirando [los] Iešus, dixoles, Acerca de los hombres impoššible es ešto: mas acerca de Dios todo es poššible.
27 Entonces rešpondiendo Pedro, dixole, Heaqui, nošotros hemos dexado todo, y te avemos ‘seguido, que pues avremos?
28 Y Iešus les dixo, De cierto os digo, ÿ vošotros ÿ me aveys šeguido, quando en la regeneracion še aššentarà el Hijo del hombre en el throno de šu gloria, vošotros tambien os šëtareys šobre doze thronos para juzgar à los doze tribus de Išrael.
29 Y qualquiera que dexâre cašas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o muger, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá ciento tanto, y la vida eterna avrá por heredad.
30 Mas muchos primeros, šerán poštreros: y poštreros, primeros.
CAPIT. XX.
Porque el Reyno de los cielos es šemejante à un hombre, padre de familia, que šalió por la mañana à coger peones para šu viña.
2 Y concertado con los peones por un dinero àl dia, embiólos à šu viña.
3 Y šaliendo cerca de la hora de las tres, vido otros que eštavan en la plaça ociošos:
4 Y dixoles, Id tambien vošotros à mi viña, y daroshé loque fuere jušto.
5 Y ellos fueron. Salió otra vez cerca de las šeys, y de las nueve horas, y hizo lo mišmo.
6 Y šaliendo cerca de las onze horas, halló otros que eštavan ociošos, y dixoles, Porÿ eštays aqui todo el dia ociošos?
7 Dizenle [ellos,] Porque nadie nos ha cogido#. Dizeles, Id tambien vošotros à la viña, y recibireys loque fuere jušto.
8 Y quando fue la tarde del dia, el šeñor de la viña dixo à šu procurador, Llama los peones, y pagales el jornal començando dešde los poštreros hašta los primeros.
9 Y viniendo los que [avian venido] cerca de las onze horas, recibieron cada uno un dinero.
10 Y viniendo tambien los primeros, penšaron que avian de recebir mas: pero^ tambien ellos recibieron cada uno un dinero.
11 Y tomando [lo] murmuravan conta el padre de la familia,
12 Diziendo, Eštos poštreros han hecho una hora, y has los hecho iguales à nošotros, que avemos llevado la carga y el calor del dia.
13 Y el rešpondiendo dixo à uno de ellos, Amigo, no te hago agravio. No te concertašte conmigo por un dinero?
14 Toma lo que es tuyo, y vete: y quiero dar à ešte poštrero como á ti.
15 No me es licito à mi hazer loÿ quiero en mis [cošas]? O es malo tu ojo, porÿ yo šoy bueno?
16 Anši los primeros šerán poštreros: y los poštreros primeros: porque muchos šon llamados, mas pocos ešcogidos.
17 Y šubiendo Iešus à Ierušalem, tomó šus doze Dišcipulos à parte en el camino, y dixoles,
18 Heaqui šubimos à Ierušalë: y el Hijo del hõbre šerá entregado à los principes de los šacerdotes, y à los Ešcribas: y condenarlohan à muerte,
19 Y entregarlo han à las Gentes paraque [lo] ešcarnezcan, y açoten, y crucifiquen: mas àl tercero dia rešušcitará.
20 Entõces llegóše à el la madre de los hijos de Zebedeo cõ šus hijos, adorando, y pidiëdole algo.
21 Y el le dixo, Que quieres? {Ella} le dixo, Di que še aššienten eštos dos hijos mios el uno à tu mãderecha, y el otro à tu yzquierda en tu Reyno,
22 Entonces Iešus rešpondiendo, dixo,^ No šabeys lo que pedis, Podeys bever el vašo que yo tengo de bever? y šer baptizados del baptišmo de que yo šoy baptizado? Dizen [ellos]: Podemos.
23 El les dize, A la verdad mi vašo bevereys: y del baptišmo de que yo šoy baptizado, šereys baptizados: mas šentaros à mi manderecha y à mi yzquierda, no es mio darlo, šino à losque eštá aparejado de mi Padre.
24 Y como los diez oyeron [ešto], enojaronše de los dos hermanos.
25 Entonces Iešus llamandolos, dixo^, [Ya] šabeys que los principes de las Gentes še enšeñorean šobre ellas: y losque šon Grandes eššecutan šobre ellas poteštad.
26 Mas entre vošotros no šerá anši: šino el que quišiere entre vošotros hazerše grande, šerá vueštro šervidor;
27 Y elque quišiere entre vošotros šer el primero, šerà vueštro šiervo.
28 Como el Hijo del hombre no vino para šer šervido, šino para šervir, y para dar šu vida en rešcate por muchos.
29 Entonces šaliendo ellos de Iericho, šeguiale gran compaña.
30 Y heaqui dos ciegos šentados junto al camino, como oyeron que Iešus paššava clamaron, diziendo, Señor, Hijo de David, ten mišericordia de nošotros.
31 Y la compaña les reñia que callaššen mas ellos clamavan mas, diziendo, Señor, Hijo de David, ten mišericordia de nošotros.
32 Y parandoše Iešus, llamolos, y dixo: Que quereys [que] haga por vošotros?
33 Dizenle [ellos], Señor que šean abiertos mueštros ojos.
34 Entonces Iešus aviendo mišericordia de ellos tocò los ojos deellos, y luego šus ojos recibieron la višta, y šiguieronlo.
CAPIT. XXI.
Y Como še acercaron de Ierušalem, y vinieron à Beth-phage, al monte de las Olivas entonces Iešus embiò dos Dišcipulos.
2 Diziendoles, Id al aldea que eštá delante de vošotros, y luego hallareys una ašna atada, y un pollino con ella: dešatalda y traedme [los].
3 Y ši alguno os dixere algo, dezid, El Señor los ha menešter: y luego los dexará.
4 Y todo ešto fue hecho paraÿ še cumpliešše loque fue dicho por el Propheta, que dixo,
5 Dezid à la hija de Sion, Heaqui, tu Rey te viene, Manšo, šentado šobre una ašna, y un pollino hijo de [animal de] yugo.#
6 Y los Dišcipulos fueron, y hizieron como Iešus les mandó.
7 Y truxeron el ašna y el pollino, y pušieron šobre ellos šus mantos y šentoše šobre ellos.
8 Y muy mucha compaña tendian šus mantos en el camino: y otros cortavan ramos de los arboles, y tendian por el camino.
9 Y las compañas que yvan delante, y lasque yvan detras acclamavan diziendo, Hošanna, al Hijo de David, Bendito elque viene en el nombre del Señor: Hošanna en las alturas.
10 Y entrando el en Ierušalë, toda la ciudad še alborotó diziendo, Quien es ešte?
11 Y las compañas dezian, Ešte es Iešus el Propheta de Nazareth^ de Galilea.
12 Y entrò Iešus en el Templo de Dios, y echó fuera todos losque vendian y compravan en el Templo, y traštornò las mešas de los cambiadóres, y las šillas de los que vendian palomas.
13 Y dizeles, Ešcripto eštà, Mi Caša, Caša de oracion šerá llamada: mas vošotros cueva de ladrones la aveys hecho.
14 Entonces vinieron à el ciegos y coxos en el Templo, y šanòlos,
15 Mas los principes de los Sacerdotes y los Ešcribas, viendo las maravillas que hazia, y los mochachos acclamãdo en el Templo, y diziendo, Hošanna al Hijo de David, enojaronše,
16 Y dixeronle, Oyes loque eštos^ dizen? Y Iešus les dize, Si, Nunca leyštes, De la boca de los niños, y de losque maman perficionašte el alabança.
17 Y dexandolos, šalioše fuera de la Ciudad à Bethania: y pošó alli.
18 Y por la mañana bolviendo à la Ciudad, tuvo hambre.
19 Y viendo una higuera cerca del camino, vino à ella, y no halló nada en ella, šino hojas šolamente, y dixole, Nunca mas nazca de ti fruto para šiempre, Y luego la higuera še šecó,
20 Entonces viendo ešto los Dišcipulos, maravillados dezian, Como še šecò luego la higuera?
21 Y rešpondiendo Iešus dixoles, De cierto os digo, que ši tuvierdes fe, y no dudardes, no šolo hareys ešto à la higuera, mas ši à ešte monte dixerdes, Quitate y echate en la mar, šerà hecho.
22 Y todo loque pidierdes con oracion creyendo [lo] recibereys,
23 Y como vino al templo, los principes de los Sacerdotes, y los Ancianos del Pueblo, enšeñando el, llegaron à el diziendo,^ Conque autoridad hazes ešto? y quien te diô ešta autoridad?
24 Y rešpondiendo Iešus, dixoles, Yo tambien os preguntaré una palabra: la qual ši me dixerdes, tambien yo os diré con que autoridad haga ešto.
25 El baptišmo de Ioan de donde era? del cielo, ô de los hombres? Ellos entonces penšaron entre ši, diziendo, Si dixeremos Del cielo, dezir nos há, Porqué pues no le creyftes?
26 Y ši dixeremos, De los hõbres, tememos el vulgo: porque todos tienen à Ioan por propheta.
27 Y rešpondiendo à Iešus dixeron, No šabemos. Y el tambien les dixo, Ni yo os diré conÿ autoridad hago ešto.
28 Mas que os parece? un hombre tenia dos hijos, y llegando la primero, dixole, Hijo ve oy à trabajar en mi viña.
29 Y rešpondiendo el, dixo, No quiero. mas dešpues arrepentido, fue.^
30 Y llegãdo al otro dixole de la mišma manera: y rešpondiendo el, dixo, Yo šeñor [voy]. Y no fue.
31 Qual de los dos hizo la voluntad del padre? Dizen ellos, El primero. Dizeles Iešus, De cierto os digo que los publicanos y las rameras os van delante al Reyno de Dios.
32 Porque vino à vošotros Ioan por via de jušticia, y no le creyštes: y los publicanos y las rameras le creyeron: y vošotros viendo [ešto] nûca os arrepentištes para creerle.
33 Oyd otra parabola, Fue un hombre padre de familia, el qual plantó una viña: y cercóla de vallado, y fundó en ella lagar, y edificó torre; y diola à renta à labradores, y partióše lexos.
34 Y quando še acercó el tiempo delos frutos, embió šus šiervos à los labradores, paraque recibieššen šus frutos.
35 Mas los labradores, tomãdo los šiervos, àl uno hirierõ, y àl otro matarõ, y àl otro apedrearõ.
36 Embiò otra vez otros šiervos mas que los primeros: y hizierõ cõ ellos de la mišma manera.
37 Y à la poštre embióles šu hijo diziendo, Tendran rešpeckto à mi hijo.
38 Mas lo labradores, viendo ál hijo, dixeron entre ši, Ešte es el heredero: venid, matemoslo, y tomemos šu heredad.
39 Y tomado, echaronlo fuera de la viña, y mataronlo.
40 Pues quando viniere el šeñor de la viña, ÿ hará à aquellos labradores?
41 Dizenle [ellos]: A los malos deštruyrá malamente, y šu viña dará á renta à otros labradores ÿ le paguen el fruto à šus tiempos.
42 Dizeles Iešus, Nunca leyštes en las Ešcripturas, la piedra, que dešecharon los que edificavan, ešta fue hecha por cabeça de ešquina? Por el Señor es hecho ešto, y es coša maravilloša en nueštros ojos,
43 Portanto os digo, que el Reyno de Dios šerá quitado de vošotros: y šerá dado à gente que haga el fruto del.
44 Y elÿ cayere šobre ešta piedra, šerá ÿbrantado: y šobre quien [ella] cayere, dešmenuzarloha.
45 Y oyendo los principes de los Sacerdodotes, y los Pharišeos, šus parabolas entendieron que hablava de ellos.
46 Y bušcando como echarle mano temieron al pueblo: porque lo tenian por Propheta.
CAPIT. XXII.
Y Rešpondiendo Iešus, bolvióles à hablar en parabolas, diziendo,
2 El Reyno de los cielos es šemejante à un hombre Rey, que hizo bodas à šu hijo.
3 Y embió šus šiervos paraÿ llamaššen los llamados à las bodas: mas no quiššieron venir.
4 Bolvió à embiar otros šiervos, diziendo, Dezid à los llamados, Heaqui, mi comida he aparejado, mis toros y [animales] engordados šõ muertos, y todo eštá aparejado: venid à las bodas.
5 Mas ellos no curaron#, y fueronše uno à šu labrança, y otro à šus negocios:
6 Y otros, tomando šus šiervos affrentaronlos, y mataronlos.
7 Y el Rey, oyendo [ešto], enojóše: y embiando šus exercitos, deštruyó à aquellos homicidas, y pušo à fuego šu ciudad.
8 Entonces dize à šus šiervos, las bodas à la verdad eštan aparejadas; mas los que eran llamados, no eran dignos.
9 Id pues à las šalidas de los caminos, y llamad à las bodas à quantos hallardes.
10 Y šaliendo los šiervos por los caminos, juntaron todos los ÿ hallaron juntamente malos y buenos: y las bodas fuerõ llenas de cõbidados.
11 Y entró el Rey para ver los cõbidados, y vido alli un hõbre no veštido de veštido de boda.
12 y dixole, Amigo, como entrašte acà no teniendo veštido de boda? Y à el še le cerró la boca.
13 Entonces el Rey dixo à los que šervian, Atado de pies y de manos tomaldo y echaldo en las tinieblas de à fuera: alli šerá el lloro y el batimiento de dientes.^
14 Porÿ muchos šõ llamados; y pocos Ešcogidos.
15 Entonces ydos los Pharišeos, conšultaron, como lo tomarian en [alguna] palabra.
16 Y embian à el šu Dišcipulos con los de Herodes, diziendo, Maeštro, šabemos que eres amador de verdad, y que enšeñas con verdad el camino de Dios: y que no te curas# de nadie: porÿ no tienes accepcion de peršona de hombres.
17 Di nos pues, que te parece? Es licito dar tributo à Cešar, o no?
18 Mas Iešus entendida šu malicia, dize [les], Porqué me tentays hypocritas?
19 Moštrad me la moneda del tributo. Y ellos le moštraron un dinero.
20 Entonces dizeles, Cuya es ešta figura, y loque eštá encima ešcripto?
21 [Ellos] le dizë, De Cešar, y dizeles, Pagad pues à Cešar lo ÿ es de Cešar: y à Dios, loÿ es de Dios.
22 Y oyendo [ešto], maravillaronše: y dexaronlo, y fueronše.
23 Aquel dia llegaron à el los Sadduceos, que dizen no aver rešurrecion, y preguntaronle,
24 Diziendo: Maeštro, Moyšen dixo, Si alguno muriere šin hijos, šu hermano še caše con šu muger, y dešpertarà šimiente à šu hermano.
25 Fueron pues entre nošotros šiete hermanos: y el primero tomó muger, y murió, y no teniendo generacion, dexó šu muger à šu hermano.
26 De la mišma manera tambien el šegundo, y el tercero, hašta los šiete.
27 Y dešpues de todos murió tãbien la muger.
28 En la rešurrecion pues, cuya de los šiete šerá la muger? porque todos la tuvieron.
29 Entõces rešpondiëdo Iešus, dixoles, Errays ignorando las ešcripturas, y la potencia de Dios.
30 Porque en la rešurrecion ni maridos tomarán mugeres, ni mugeres maridos; mas šon como los Angeles de Dios en el cielo.
31 Y de la rešurrecion de los muertos, no aveys leydo lo ÿ es dicho de Dios à vošotros, que dize,
32 Yo šoy el Dios de Abraham, y el Dios de Išaac, y el Dios de Iacob? Dios, no es Dios de los muertos, mas de los que biven.
33 Y oyendo [ešto] las compañas eštavan fuera de ši de šu docktrina.
34 Entonces los Pharišeos, oyendo ÿ avia cerrado la boca à los Sadduceos, jûtaronše a una:
35 Y preguntó uno dellos, interprete de la Ley, tentandolo, y diziendo,
36 Maeštro, qual es el mandamiento Grande en la Ley?
37 Y Iešus le dixo, Amarás àl Señor tu Dios de todo tu coraçon, y de toda tu alma, y de toda tu mente.
38 Ešte es el Primero y el Grande mãdamiëto.
39 Y el Segundo es šemejante a ešte: Amarás à tu proximo, como â ti mišmo.
40 De eštos dos mandamientos depende toda la Ley y los prophetas.
41 Y eštando juntos los Pharišeos, Iešus les preguntó,
42 Diziendo, Que os parece del Chrišto? Cuyo hijo es? Dizenle [ellos], De David.
43 El les dize, Pues como David en Ešpiritu lo llama Señor, diziendo,
44 Dixo el Señor à mi Señor, aššientate à mis dieštras, entretanto que ponto tus enemigos por eštrado de tus pies?
45 Pues ši David lo llama Señor, como es šu hijo?
46 Y nadie le podia rešponder palabra: ni ošó alguno dešde aquel dia preguntarle mas.
CAPIT. XXIII.
Entonces^ IESVS habló à las compañas y à šus Dišcipulos,
2 Diziendo, Sobre la cathedra de Moyšen še aššentaron los Ešcribas y los Pharišeos:
3 Anšique todo loque os dixeren, que guardeys, guardaldo y hazeldo: mas no hagays conforme à šus obras: porque dizen y no hazen.
4 Porque atan cargas pešadas, y difficiles de llevar, y ponen [las] šobre los ombros de los hombres: mas ni aun con šu dedo las quieren mover.
5 Antes todas šus obras hazen para šer mirados de los hombres: porÿ enšanchan šus philackterias, y eštienden los fluecos de šus mantos:
6 Y aman los primeros aššientos en las cenas, y las primeras šillas en las šynogas:
7 Y las šalutaciones en las plaças, y šer llamados de los hombres, Rabbi, Rabbi.
8 Mas vošotros, no querays šer llamados Rabbies, porque uno es vueštro Maeštro, el Chrišto: y todos vošotros šoys hermanos.
9 Y vueštro Padre no llameys à nadie en la tierra: porÿ uno es vueštro Padre, el qual eštá en los cielos.
10 Ni os llameys docktores: porÿ^ uno es vueštro Docktor, el Chrišto.
11 El que es el mayor de vošotros, šea vueštro šiervo.
12 Porque el que še enalteciere, šerá humillado: Y el que še humilláre, šerá enaltecido.
13 Mas ay de vošotros Ešcribas y Pharišeos, hypocritas: porque cerrays el Reyno de los cielos delante de los hombres: que ni vošotros entrays, ni à los que entran dexays entrar.
14 Ay de vošotros Ešcribas y Pharišeos, hypocritas: porque comeys las cašas de la biudas con color de luenga oracion: por ešto llevareys mas grave juyzio.
15 Ay de vošotros Ešcribas y Pharišeos, hypocritas: porÿ rodeays la mar y la šeca por hazer un convertido: y quando fuere hecho, hazeyslo hijo del quemadero doblado mas ÿ vošotros.
16 Ay de vošotros guias ciegas, ÿ dezis, Qualquiera ÿ juráre por el Templo, es nada: mas qualquiera ÿ juráre por el oro del Tëplo, deudor es.
17 Locos, y ciegos, qual es mayor, el oro, ò el Templo que šancktifica àl oro?
18 Item. Qualquiera que juráre por el altar, es nada: mas qualquiera que juráre por el Prešente que eštá šobre el, deudor es.
19 Locos y ciegos: porque qual es mayor, el Prešente, ò el altar que šancktifica àl Prešente?
20 Pues elque juráre por el altar, jura por el, y por todo loque eštá šobre el.
21 Y elque juráre por el Templo, jura por el, y por el que habita en el.
22 Y elque juráre por el cielo, jura por el throno de Dios, y por el que eštá šentado šobre el.
23 Ay de vošotros Ešcribas y Pharišeos, hypocritas: porque dezmays la menta, y el eneldo, y el comino, y dexaštes loÿ es lo mas grave de la ley, [es á šaber], el juyzio, y la mišericordia y la fe. Ešto era menešter hazer, y no dexar lo otro.
24 Guias ciegas, que colays el moxquito, mas tragays el camello.
25 Ay de vošotros Ešcribas y Pharišeos, hypocritas: porque limpiays loque eštá de fuera del vašo, ò del plato, mas de dentro eštá [todo] lleno de robo y de injušticia.
26 Pharišeo ciego, limpia primero loque eštá dentro del vašo y del plato, paraque tambien lo que eštá fuera še haga limpio.
27 Ay de vošotros Ešcribas y Pharišeos, hypocritas: porque šoys šemejantes, à šepulchros blanqueados: que de fuera, à la verdad, še mueštran hermošos: mas de dentro eštan llenos de hueššos de muertos, y de toda šuziedad.
28 Anši tambien vošotros, de fuera, à la verdad os moštrays juštos à los hombres: mas de dentro, llenos eštays de falšedad y iniquidad.
29 Ay de vošotros Ešcribas y Pharišeos, hypocritas: porÿ edificays los šepulchros de los prophetas, y adornays los monumentos de los juštos.
30 Y dezis, Si fueramos en los dias de nueštros padres, no ovieramos šido šus compañeros en la šangre de los prophetas.
31 Anšique teštimonio days à vošotros mišmos que šoys hijos de aquellos que mataron à los prophetas.
32 Vošotros tambien henchid la medida de vueštros padres.
33 Serpientes, generacion de bivoras, como evitareys el juyzio del quemadero?
34 Portãto heaqui, yo embio à vošotros prophetas, y šabios, y ešcribas, y de ellos [unos] matareys y crucificareys: y [otros] deellos açotareys en vueštras šynogas, y peršeguireys de ciudad en ciudad:
35 Paraque venga šobre vošotros toda la šangre jušta que še ha derramado šobre la tierra, dešde la šangre de Abel el jušto hašta la šangre de Zacharias hijo de Barachias, àlqual mataštes entre el Templo y el altar.
36 De cierto os digo, que todo ešto vendrá šobre ešta generacion.
37 Ierušalem, Ierušalë, ÿ matas los prophetas, y apedreas à los que šon embiados à ti, quantas vezes quiše juntar tus hijos, como la gallina jûta šus pollos debaxo de las alas, y no quišištes.
38 Heaqui, vueštra Caša os es dexada dešierta.
39 Porque [yo] os digo que dešde aora no me vereys, hašta que digays, Bendito el que viene en el nombre del Señor.
CAPIT. XXIIII.
Y Salido Iešus del Templo, yvaše: y llegaronše šus Dišcipulos para moštrarle^ los edificios del Templo.