Prosa Política (Las Repúblicas Americanas) Obras Completas Vol. XIII

Part 7

Chapter 73,730 wordsPublic domain

Las instituciones de beneficiencia cuentan actualmente en Guatemala con toda la protección del gobierno. Asilos para niños, hospitales, lazaretos, casas de salud, reciben constante apoyo, como lo prueba el siguiente estado de fondos: Producido del año para beneficencia... 2.635.206,70 de pesos, suma de la cual se invirtieron pesos 2.553.705,72, quedando un saldo a favor de las instituciones, ascendente a... 81.500,98 de pesos. Con la suma invertida fueron atendidos en los establecimientos 15.974 enfermos, y recibieron cuidados 800 niños desvalidos. El día 21 de Agosto del año pasado se inauguró en Guatemala un importante edificio, la Casa de Maternidad, y comenzó a funcionar el 21 de Noviembre siguiente.

No he de terminar este artículo, que es un saludo a Guatemala en paz, en trabajo, y por consiguiente en progreso, sin aludir de modo especial a esa falange de poetas y pensadores que, en la historia intelectual del país, exaltan el nombre nacional y son lucida parte de la intelectualidad de nuestra América. Si en lo antiguo cuenta Guatemala con Landivar, con Fray Matías Córdova, en lo moderno puede gloriarse con los peregrinos ingenios de José Milla y Batres Montufar, con Isisarri, Agustín Gómez Carrillo, Fernando Cruz, los Diéguez, Montufar, Saravia, el malogrado Domingo Estrada y otros. Y en la actualidad con el eminente doctor Ortega, con D. Antonio Batres Jauregui, con Salazar, con Falla, con los insignes salvadoreños, a quienes Guatemala adoptara, Joaquín Méndez y Francisco Castañeda, con Enrique Gómez Carrillo y Tible Machado, cuyos nombres, célebre el uno en la literatura, brillante el otro en la diplomacia y en el periodismo, figuran en la prensa de Europa; con una juventud, en fin, que es florida corona de su renacimiento intelectual.

ECUADOR

[Ilustración]

Quien estas líneas escribe ha conocido personalmente a dos de los prohombres ecuatorianos que han tenido recientemente gran resonancia: el general Eloy Alfaro, que ha sucumbido tan trágicamente, y el general Leónidas Plaza. Tiene la idea de que ambos, conforme con sus pensares y decires, han tenido espíritus de patriotas. Han hablado del bien de su patria; han expuesto plataformas de libertad y de progreso. Han llegado al poder, y la revolución ha aparecido, latente o estallante. ¿Es la enfermedad endémica continental, apenas curada en los países grandes del Sur a fuerza de inmigración y de trabajo? El caso es que, ahora mismo, el cable comunica las noticias lamentables de ese país merecedor de situación más brillante.

Sabido es que el Ecuador, en su primitiva época independiente, formó parte del inmenso imperio que el conquistador Huaynacapac legó a sus hijos Huáscar y Atahualpa. Dejó al primero el Perú con las tierras meridionales hasta Chile, y a Atahualpa el Reino de Quito, como lo habían poseído sus abuelos, los Shiris. Pero la rivalidad entre los dos príncipes abrió una guerra desastrosa, en la cual estaban envueltos aquellos reinos cuando llegaron los conquistadores Francisco Pizarro, Diego de Almagro y Sebastián de Benalcázar. Con la toma de Quito, el 6 de Diciembre de 1534, el antiguo reino de Quito pasó a poder de la Corona española. Hasta 1717 fué regido por un solo Virrey que residía en Lima; su virreinato comprendía las Audiencias de Panamá, Caracas, Santa Fe, Quito, Lima, Cuzco, Charcas, Santiago y Buenos Aires. Lo que hoy forma la República del Ecuador, fué constituído en 1564 con el nombre de Presidencia de Quito, siendo su primer Presidente D. Fernando de Santillán. El Virreinato del Nuevo Reino de Panamá fué fundado en 1717, y a éste perteneció desde entonces aquella Presidencia, hasta el 24 de Mayo de 1822 en que Sucre, vencedor en Pichincha, desposeyó al último Presidente, D. Melchor Aymerich. El Ecuador fué el país de la América española que dió primero el grito de independencia, y el 10 de Agosto de 1809 organizó la primera Junta Revolucionaria, bajo la presidencia del Marqués de Selva Alegre.

Hasta 1830, el Ecuador formó con la Nueva Granada y Venezuela, bajo el gobierno de Bolívar, la República de la gran Colombia. Poco antes de la muerte del Libertador y de la disolución de esta nacionalidad, tropas peruanas invadieron el territorio ecuatoriano, pero fueron vencidas por las colombianas, comandadas por Sucre, en la llanura de Tarqui. Sin embargo, la gran República no pudo consolidarse; apenas duró ocho años. Venezuela se separó en 1829 y el Ecuador en 1830, el mismo año de la muerte de Bolívar. Entonces se constituyó el Ecuador en República independiente, siendo proclamado primer Presidente constitucional, por la Convención de Riobamba, en Agosto de 1830, el general Juan José Flores.

Del régimen conservador militarista de Flores--dice un historiador--, pasó la República al liberal moderado de Rocafuerte, que protegió la instrucción pública y mejoró la hacienda nacional. Volvió Flores al poder y permaneció en él, hasta que en 1845 le derrocó la revolución del 6 de Marzo, que hizo surgir a la Presidencia a un civil, Roca, cuyo gobierno fué respetuoso de la ley y las libertades públicas, económico, honrado y magnánimo. Empatadas las votaciones para Presidente de la República en el Congreso de 1849, entre los candidatos general Antonio Elizalde y Diego Noboa, se elevó este político a la Presidencia en 1851, y fué depuesto por Urbina, que subió al poder apoyado por el liberalismo. Urbina expulsó a los jesuítas. Libertó a los esclavos. A pesar de sus buenos hechos, su gobierno ha sido acusado de desorganizador y militarista. Se levanta después la figura de García Moreno, notable por sus grandes virtudes como por su crueldad. El fanatismo religioso fué ley en su gobierno y le ha hecho célebre en Europa. Su busto está en el Vaticano. Construyó la gran carretera de Quito, inició el ferrocarril de Guayaquil a esa capital, y dió gran impulso a las obras públicas. Le sucedieron Carrión y Espinosa, hombres buenos, pero no políticos de grandes energías. Vuelto a la Presidencia García Moreno, en 1869, gobernó por el terror del patíbulo, que no escatimó, pero administró con pureza e inteligencia los caudales públicos. Asesinado García Moreno en 1875, ocupó Borrego la Presidencia, elegido por gran popularidad; pero antes de que pudiera desarrollar su programa de gobierno, un teniente suyo, Veintemilla, se levanta, y después de sangrientas batallas se hace nombrar Presidente. Al expirar su período quiso reelegirse, dió un golpe de Estado, pero una coalición conservadora liberal dió con él en tierra el 9 de Julio de 1883. La Convención de 1884 nombró a Caamaño, Presidente. En su administración se estableció el telégrafo en toda la República, y se constituyó el ferrocarril de Durán a Yaguachi. Su época fué de lucha contra la revolución liberal encabezada por Alfaro. Pero alcanzó a cumplir su período y a hacer elegir a Antonio Flores (hijo del primer presidente), cuyo gobierno, liberal moderado, se distinguió por su paz, su cultura, su respeto a la ley y a las libertades. Flores eligió a Cordero, que gobernó el país hasta 1895. Dimitió Cordero y sucedióle Alfaro. Bajo este gobierno, la nación reformó sus instituciones desde el punto de vista ampliamente liberal, y se llevó a cabo la construcción del ferrocarril de Chimbo a Quito. Sucedió a Alfaro el general Plaza, cuyo acentuado liberalismo continuó la gran reforma iniciada por aquél. Para el período siguiente fué designado García, hombre de negocios, de honorables antecedentes. Su gobierno fué como los anteriores, de filiación liberal, pero no tuvo tiempo para implantar sus ideales de administración, porque el descontento de algunos elementos del partido liberal derrocó su gobierno, y llevó de nuevo a Alfaro a la Presidencia de la República, desde 1906. Luego ascendió al poder D. Emilio Andrade. Y a su gobierno han sucedido los acontecimientos que, hasta estos momentos mantienen el país en agitación.

Desde el punto de vista legislativo, el Ecuador es uno de los países más adelantados del mundo. Tiene las leyes de Registro y Matrimonio civil, con divorcio por causales que garantizan los derechos del hombre, la mujer y la descendencia; el Fisco administra los bienes de las comunidades católicas, con cuyo producto paga el culto, invirtiendo el saldo en obras de beneficencia. La Constitución garantiza la vida, la honra y la propiedad; en consecuencia, no hay pena de muerte, esclavitud, recluta forzosa, impuestos ni servicios no establecidos por la ley, fueros ni privilegios, juzgamientos por comisiones especiales ni por leyes posteriores, prisión por deudas, incomunicación por más de veinticuatro horas, ni tormentos; hay libertad de conciencia o de cultos, de prensa, de asociación, de enseñanza, de industria, de tránsito, de defensa y petición; es inviolable el domicilio y la correspondencia epistolar y telegráfica; existe la igualdad ante la ley, el derecho que uno sea considerado inocente mientras no se le declare culpado, en debida forma, y de que no se le exija testimonio en juicio criminal contra sí mismo o contra sus parientes, dentro del cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad.

La extensión territorial de la República es de 700.000 kilómetros cuadrados, incluyendo las islas Galápagos, archipiélago que, al ser abierto el Canal de Panamá, será de los más ricos centros comerciales del Pacífico. Aunque la población es apenas de dos millones de habitantes, la agricultura y la minería están en un estado floreciente. Los metales que más se exportan son el oro de las minas y lavaderos de la provincia de Esmeraldas; plata, de la provincia de Cañar; cobre, carbón de piedra, lignita, azufre, mármoles, alabastros, piedra pómez y para construcción de edificios, y petróleo. El sombrero de paja toquilla o de Jipi-japa, llamado equivocadamente Panamá, es objeto de un activo comercio con el exterior. Y como esta industria, otras muchas han adquirido gran incremento en el país. Hay ingenios de azúcar que tienen actualmente una capacidad productora de siete mil toneladas anuales, y que puede decuplicarse sin más que apropiar nuevos terrenos al cultivo de la caña, y establecer más maquinaria. Existen también grandes fábricas de cerveza, de lienzos y bayetas, de velas, jabón, fósforos, embarcaciones de madera y hierro, a la vela y a vapor, de cigarros y cigarrillos, de perfumes, de calzado, de chocolates, fundiciones, aserríos de madera, tenerías, etc., etc. Las entradas fiscales se calculan en 15.500.000 sucres, y las constituyen: los derechos de importación a las mercaderías extranjeras, cobrados al peso; los derechos de exportación a los productos nacionales; los estancos de sal y pólvora; contribución general; impuestos de timbres, alcabalas, aguardientes, marcas de fábrica, minas y utilidades de bancos. El total de la deuda pública, al 30 de Junio de 1909, era de 43.142.392 sucres. La antigua deuda externa se convirtió en los llamados _Bonos cóndores_ del ferrocarril de Guayaquil a Quito, que ganan 4 por 100 de interés y 1 por 100 de amortización, y está reducida ahora a 722.000 sucres. La deuda interna asciende a 11.000.000 de sucres, de modo que las obligaciones del país con el exterior son una mera garantía por la diferencia, 32 millones, y esto en forma de garantía subsidiaria por el 6 por 100 de interés y 1 por 100 de amortización de los bonos ferrocarrileros.

La intelectualidad de ese bello país ha tenido príncipes en el continente. Baste con nombrar a Olmedo y a Montalvo. Otros han ilustrado también la mentalidad de la República, entre ellos, los Mera, el tan ingenioso Federico Proaño, el ilustre Numa Pompilio Llona, Marieta Veintemilla y Eudófilo Alvarez.

EL SALVADOR

[Ilustración]

A no dudarlo, es el Salvador uno de los países más interesantes, más laboriosos y más bellos de la América española. Sus pobladores, dedicados en su mayoría a la agricultura y al comercio, le han hecho alcanzar un gran desarrollo, no obstante su espíritu revolucionario, por desgracia propio de casi todo el continente.

Fué El Salvador la primera tierra centro-americana que dió el grito de libertad, el 5 de Noviembre de 1811, siendo gobernador español de la provincia D. Antonio Gutiérrez de Ulloa, y capitán general del Reino de Guatemala D. José de Bustamante y Guerra. Las ciudades de Metapán, Zacatecoluca, Usulután y Chalatenango, unidas a la de San Salvador, quisieron rebelarse contra el dominio de España y apoderarse de armas y tesoros reales. Los iniciadores del movimiento fueron los presbíteros D. Nicolás Aguilar y don Matías Delgado, D. Vicente Aguilar, D. Juan Manuel Rodríguez, D. Manuel Aguilar y D. Manuel José Arce, quienes, deponiendo al gobernador Ulloa, realizaron algo del plan libertador; pero no fueron ayudados por las otras ciudades provinciales y se desalentaron. El ayuntamiento de Guatemala envió en Diciembre del mismo año a los regidores D. José M. Peinado y D. José de Aycinena, y ellos pacificaron la capital, quedando el primero al mando de la provincia. Más tarde, en 1814, Rodríguez y Arce quisieron rebelarse de nuevo, pero fracasaron en este segundo intento, siendo encarcelados y permaneciendo presos hasta un año antes de que los demás patriotas coronaran su empeño y quedara hecha la Independencia nacional, el 15 de Septiembre de 1821. El centenario de ese primer movimiento acaba de celebrarse con toda brillantez.

En los últimos tiempos, la nación se ha encaminado por una vía de progresos y de reformas. El doctor Zaldívar, a pesar de sus errores políticos, fué un gobernante civilizador. El general Menéndez ha dejado el recuerdo de su labor patriótica y de su actividad proba; y hoy, el doctor Manuel E. Araujo ha iniciado su gestión gubernativa, inspirado en los mejores propósitos y dando un ejemplo único de desinterés, de voluntad, de concordia y de verdadera comprensión del destino a que está llamado su pueblo valiente y trabajador. No hace mucho emitió, en un mensaje a la Cámara Legislativa de la República, conceptos como los siguientes, en que pueden apreciarse sus bien orientadas miras, siendo El Salvador tierra esencialmente productiva, cuyo continuo desarrollo agrícola se impone como primera condición de grandeza en el porvenir. Decía el presidente Araujo, después de varias consideraciones:

«Estas máximas fecundas de la ciencia agronómica, que he tenido ocasión de meditar y comprobar en las experiencias de mi vida de agricultor, me hicieron pensar que, en un país esencialmente agrícola como el nuestro, uno de los mayores bienes que el poder público puede hacer a la sociedad, es la protección decidida y eficaz y la dirección inteligente y científica de la agricultura nacional. La conservación y el desarrollo de la riqueza pública, y base de la prosperidad general, están a ese precio.

»Por eso fué que al organizar el Gabinete, el día mismo que tomé posesión de la Jefatura suprema del Estado, mi primer cuidado fué la creación del Ministerio de Agricultura, como órgano del Gobierno en sus relaciones con esa industria importantísima, y llamé para su desempeño a un ciudadano distinguido y agricultor muy prestigioso.

»El primer cuidado que se tuvo para la institución de este nuevo centro orgánico del Estado, fué la fijación de su esfera de acción, por el deslinde de sus atribuciones, conforme a los altos fines que, por medio de él, intentó realizar en beneficio del país. A este propósito obedeció el Decreto legislativo de 30 de Marzo del año anterior, atribuyendo las funciones propias de su índole al Ministerio de Agricultura.

»Para procurar mayores fondos aplicables a los servicios agrícolas estaduales, se dictó, con fecha 8 del propio mes de Marzo, el acuerdo que suprime el 6 por 100 que inmotivadamente devengaban los tesoreros municipales por la recaudación de los fondos de agricultura, se suprimieron algunos empleos innecesarios y se rebajaron sueldos desproporcionados.

»Comprendiendo que un país que goza de un suelo tan fértil y apropiado a múltiples cultivos remuneradores no debía limitarse a los ramos de producción ya conocidos, se hizo al Poder Legislativo una iniciativa para que dictara el decreto de 6 de Abril, que declara libre la introducción al país de semillas para el cultivo del algodón, y de maquinaria para la fabricación de tejidos y de otras industrias que se relacionan con ese importante producto agrícola, debiendo celebrarse cada cinco años exhibiciones de tejidos y otros productos extraídos del algodón, y señalando premios a los mejor calificados en los concursos respectivos.

»Por su parte, el Ejecutivo impulsará y acogerá todas aquellas iniciativas tendientes al ensanche y perfeccionamiento de la industria agrícola, que exige, especialmente, abandonar las rutinas y el empirismo que la estacionan y comprimen.

»Para estimular la mejora de ciertas industrias agrícolas, se han dictado disposiciones pertinentes. Para la selección de las razas bovinas se prometió a un particular ayudarle con 50 pesos, por cabeza de ganado de las razas llamadas Holstein o Durban, que introduzca al país; y se ordenó la concesión de otras primas pecuniarias a los introductores de ganado fino, vacuno o caballar.»

Como se ve, el actual gobernante salvadoreño presta lo mejor de su atención al problema agrario, que es la más firme base de engrandecimiento y de fortuna en nuestros países. Seguramente, la paz de que goza el país, a pesar de incomprensibles tentativas de desorden, da campo abierto a las iniciativas y trabajos del presidente. El pueblo salvadoreño tiene razones para estar fatigado de vanas guerras civiles, y es época de que lo dirijan hombres tan sanos y tan bien orientados como el doctor Araujo, conocedores inmediatos de sus necesidades, y que sepan expresar y realizar patrióticamente ideas para el bien colectivo y nacional. Un país cuyo mandatario se funda «en las experiencias de su vida de agricultor» para aconsejar, dirigir y obrar, marcha, desde luego, con decisión, por vías de prosperidad.

En un esbozo de la reciente administración salvadoreña, dice una autorizada pluma: «El doctor Araujo ha empezado una evolución lenta, moderada, sin grandes sacudimientos, pero eficaz. Él, como los ingleses, cree que el ejemplo y la costumbre nos llevarán al orden y a la prosperidad; se desprende de las muchas facultades y prerrogativas concedidas por el uso, aunque negadas por la ley, y uno de sus propósitos más firmes ha sido el de seleccionar, como en efecto lo ha hecho, el alto personal del gobierno, buscando el mérito en todas las clases sociales, hasta encontrarlo tal vez en el apartado y modesto gabinete de trabajo».

En cuanto a instrucción pública, los gobiernos recientes del Salvador han puesto firme empeño en la propaganda de la cultura general, y puede decirse que en este país no hay analfabetos. Con planteles escolares de primera enseñanza para ambos sexos--montados según los métodos de pedagogía más modernos--cuenta la República, y el actual gobierno les presta todo el apoyo necesario, tanto como a la enseñanza secundaria y a la facultativa, y los institutos, los colegios y la Universidad han adquirido nuevos elementos y profesorado selecto, que atiende, sobre todo, a la dignificación de los alumnos. Ultimamente, el gobierno ha pedido a la república del Uruguay profesores, para el establecimiento de una Escuela Normal.

El importante ramo de Obras públicas recibe asimismo en la actualidad el laudable impulso del gobierno, y se trata de formar una asociación de capitalistas del país para que tome a su cargo las obras nacionales. Ello redundará en provecho propio, ejercitando y acreciendo las energías domésticas.

La República del Salvador es el país más rico y más densamente poblado de toda nuestra América, dada la poca extensión de su territorio que mide a lo largo, de Este a Oeste, 160 millas geográficas, y a lo ancho, de Norte a Sur, 60 millas, y lo habitan 1.100.000 almas. Las finanzas de la nación, a pesar de las revueltas civiles que la han envuelto con lamentable frecuencia, demuestran la prodigalidad del suelo y el espíritu de laboriosidad de sus pobladores, puesto que la exportación sobrepuja a la importación, como lo demuestra el cuadro siguiente, que llega hasta hace seis años:

Importación. Exportación. AÑOS Pesos plata. Pesos plata. ---- ------------ ------------- 1902 6.181.816,43 10.278.315,98 1903 6.949.073,47 14.173.865,11 1904 8.123.348,18 16.588.611,77 1905 9.778.628,22 14.098.833,15 1906 9.368.299,35 16.308.554,32

Del progreso alcanzado por las rentas nacionales dan una idea concisa los siguientes datos: la renta de importación produjo en 1911, 6.909.109,61 de pesos, contra 5.333.600,59 pesos en 1910, lo que acusa un alza de más de un millón y medio de pesos. La renta de exportación en 1911 rindió 989.678,23 pesos, y en 1910, 886.649,55 pesos, lo que demuestra un aumento de cien mil y pico de pesos. La renta de licores montó en 1911 a pesos 2.683.568,89, y en 1910, a 2.602.958,33 pesos, dando un aumento de ochenta mil y pico de pesos. La renta de papel sellado y timbres ascendió en 1911 a 335.575,28 pesos, y en 1910 a 397.912,24 pesos, dando un margen de treinta y siete mil y tantos pesos.

Los aumentos en el producto total de los impuestos, que equivalen al 16,29 por 100 alcanzado en sólo un año, son un guarismo que pone de relieve la potencia productora del país. Mientras Francia en épocas florecientes aumenta sus contribuciones indirectas en 2.30 por 100, Inglaterra en 1,85 por 100, Alemania en 5,50 por 100, y Austria en 5,86 por 100, el Salvador da la alta proporción de 16,29 por 100.

En lo que respecta al ramo de telégrafos y teléfonos, la República salvadoreña está muy bien servida. La red telegráfica, que contaba con 2.386 millas, tiene hoy 187 más, y la telefónica, que tenía 1.783, tiene 329 más. Han sido instaladas estaciones de inalámbrico, con fuerza suficiente para comunicarse a una distancia de 16 a 20 millas, alcanzando en tiempo favorable hasta 80. Por medio de estas instalaciones modernas, el Salvador estará en comunicación directa con las repúblicas de Honduras, Nicaragua y Costa Rica, que cuentan también con torres potentes. Pronto habrá estaciones, asimismo, en las costas al Pacífico, de Guatemala y de Méjico, siendo todas ellas de gran significación para el comercio internacional de los países centrales.

El sistema monetario salvadoreño también ha sido objeto de modificaciones ventajosas. Ha aparecido recientemente un proyecto de decreto, que regula y establece el talón de oro, teniendo por base la unidad _colón_.

HONDURAS

[Ilustración]

Honduras es el país centro-americano más sujeto a su tradición. Lo que pudiérase llamar su índole nacional, es inconfundible con la de los otros países del centro de América, que han estado siempre en más frecuente contacto con corrientes y elementos extraños.