Prosa Política (Las Repúblicas Americanas) Obras Completas Vol. XIII
Part 10
En Panamá quedará siempre el nombre del conde Ferdinand de Lesseps, bendecido y venerado. Caridades y beneficios no se siembran sin provecho. No es tan mala la tierra humana, pues si produce muchos cardos ingratos, hace brotar inmortales flores de recuerdo.
Y Lesseps fué bueno y noble.
¿No es cierto que diríais que sí, si viviérais, Bonaparte Wysse, que le visteis más de una vez favorecer a los necesitados?
¿No es verdad, desaparecido Pedro Losa, su amigo y discípulo, que presenciasteis la magnanimidad y la grandeza de corazón de aquel a quien Yankilandia debe una estatua?
Y cuando la Fama y la Fortuna dejaron a Lear abandonado a la tempestad, a los granizos periodísticos y a las rachas de las prostituciones financieras, a los soplos de la difamación, el gran Francés ha quedado moralmente intacto, mientras a su alrededor caían tantos culpables.
Fué grande, fué noble, fué honrado. Francia, que siempre es grandiosa, noble y justa, se acordará de él y le pondrá pronto en su verdadero lugar.
Y en el puesto de Colón, en el que fué istmo de Panamá, en donde hubo de hacerse, por Francia, la unión de los dos océanos, al lado de la estatua del Revelador del Globo--regalada por una emperatriz amiga del egregio trabajador y mártir--hemos de ver, enmienda de humanas injusticias, el monumento de Ferdinand de Lesseps.
ÍNDICE
Págs.
Argentina 1
Venezuela 9
Colombia 21
Cuba 33
Perú 47
Chile 61
Brasil 71
Uruguay 85
Paraguay 97
Bolivia 113
Nicaragua 125
Guatemala 145
Ecuador 159
El Salvador 171
Honduras 183
Costa Rica 195
Santo Domingo 209
Panamá 221
Lesseps y Panamá 229