Orígenes de la novela, Tomo III

Part 67

Chapter 673,057 wordsPublic domain

_And._--Mi amo Zelotipo anda muy lastimado pocos dias ha; muero por saber la causa, y no la puedo entender; solia no encubrirme pensamiento suyo, y aora no sé qué demonio tiene o qué no, que no está para pedirle mercedes. La noche passada no cerró los ojos; vino de fuera quando quería amanecer, y el cuydado de Andrade velar como grulla para abrirle la puerta, porque no le sintiessen en casa, que, mal pecado, esta es siempre la vida que yo tengo con él, y por esso se dize: negra es la cena en la casa agena, y mas negra a quien la cena; y viuir siruiendo es más tristeza que morir, porque no ay señor que no tenga por razon su voluntad, y no sólo la aueis de sufrir, mas alabarsela, si no quereis seruir de valde; y yo tan necio, que perseuero con éste y no me voy aprender oficio, sabiendo muy bien que quien en Palacio enuejece, en hospital muere; pero en fin, quierole bien, que parece que me cortó el ombligo. Mas si por desgracia le huuiessen acuchillado en alguna encrucijada? que son los gages que lleuan los que rondan toda la noche, porque estos estudiantes son desesperados y andan en quadrilla armados como reloges, no sé qué juzgue ni qué haga; él entró sin hablarme palabra fuera de su costumbre; paseose por la sala, suspiraua, daua golpes con las manos, y tirauase los dedos; yo me afligia de verle con tales estremos, imaginando que estaua loco; en fin, despues que se mitigó algo la furia, rendido se acostó por buscar algun consuelo. Quando empeço a ser de dia, durmio sin despertar hasta que le llamaron para la mesa, y no comio dos vocados; alguna cosa le sucedio que le quema la sangre, y no puede ser menos; yo de muy agudo cortéme, preguntéselo, respondiome con darme dos golpes; y tuue por buena suerte no me diesse más, porque por vna paja se pega fuego al molino y poca hiel haze amarga mucha miel. Retiréme luego sacando pies, que a quien has de rogar no deues enojar, y al criado lo que le toca es obedecer a su señor y no darle consejos, que ellos sufren mal y lo reciben peor; lo que importa es mirar cada vno lo que le conuiene, y del mal ageno no tener cuydado. Experiencia tengo desto, aprovechéme della, apartéme como pude de la primera furia, porque de pequeña herida se haze grande llaga; hizeme mudo, consideré que quando el martillo[604] da la yunque sufre y no hay bien ni mal que cien años dure; de colera de señor y de justicia guardar el primer impetu, que despues en quanto la piedra va y viene, Dios dara de sus bienes. Embiame aora con vn recado a Cariofilo, otra tal cabeça como la suya; fue su compañero en la Corte; es hijo de vezino desta ciudad; aurá quinze dias que vinieron a holgarse a su tierra, porque les faltó la moneda que ellos gastan sin dolor, a costa de barba larga y sudor ageno; conuieneme bolar con los pies, porque no cobre lo que ayer perdi; que éstos gustan de quebrar sus pesadumbres en nosotros, y assi arde lo verde por lo seco, paga el justo por el pecador, seruis de noche y de dia, y más aueis de pagar su disgusto, sentir sus dolores como propios. Yo no siruiera a mi amo, mas como ha dias que estoy en su casa, no querria perder lo seruido, porque a piedra mouediza nunca la cubre moho; y como allá dizen, mal amo has de guardar por miedo de no empeorar, yo lo he de sufrir hasta ver dónde llega su ruindad; porque por otra parte passo vida de Rey, y si está contento, es todo buena ventura, su caudal tengo en mi poder y gasto sin cuenta; assi passo, fiandome de sus esperanças; no es segura ganancia, pero voyme por el hilo de las gentes; entendido he, por mis pecados, que no ay para ellos buen proceder ni vida tan ajustada que baste a que nos hagan merced, que assi llaman todos al pagar el seruicio, porque las conciencias son largas y las manos cortas; quanto mayor obligacion nos tienen, tanto más nos aborrecen. Si nos nacen canas siruiendo, dizen ellos que nos criaron y que entonces empeçamos a seruir; con cualquier achaque nos despiden, y si nos bueluen a recebir, publican que es por misericordia, y se ha de merecer de nueuo. Los muy justificados ponen el juyzio de nuestro seruicio, que ellos vieron y saben quál es, en el Confessor, que nunca supo el trabajo que es seruir; luego vienen Letrados liberales del sudor ageno y Harpias de su interes, y rebueluen Bartulos y Baldos, y hallan vna ley que les desobliga hasta de los mandamientos de Dios, que no sufren entendimientos nuevos. Assi que venga el diablo y escoja; y con razon se dize que el bien del amo no es heredad cierta; lo mejor era no seruir a ninguno, mas todos lo dizen y lo desean, y la codicia vence al conocimiento que tenemos de lo que nos conuiene ver. Los pensamientos de mi amo, el mundo es poco para él, dize que ha de traer de la India montes de oro; pues no será tan ruin que lleuandome consigo, no me haga bien, diziendo, como me ha dicho muchas vezes, que hará y acontecera; si no lo cumpliere, no me faltará con qué pasar la vida, Dios me ayudará y con su fauor confio venir con mucho dinero y comprar en mi tierra vn par de buenas casas, y ser más honrado que todos, y comer gallinas y perdizes. Esta es la casa de su padre de Cariofilo: quiero llamar.

NOTAS:

[604] En el original, _martilo_.

SCENA SEXTA ANDRADE, CARIOFILO.

_Car._--Ola, ola, quién está ahi?

_And._--Yo soy, señor.

_Car._--Quién sois?

_And._--Andrade.

_Car._--O señor, V. m. es? suba su bellaqueria, llamais como loco, digo como priuado.

_And._--Yo reniego de tantas honras.

_Car._--Cubrios, señor.

_And._--Bueno estoy assi.

_Car._--Dónde andas, picaro, que no pareces, ni me has venido a ver desde que venimos de la Corte?

_And._--Con más razon me puedo yo quexar, pues V. m. no da lugar que le hable despues que está en su tierra; en tiempo de higos no ay amigos, sea en buen hora: bolueremos á la Corte y mi peral tendra peras, y alguno me aurá menester y querra le lleue recaudos.

_Car._--Pareceme, señor, que me amenazais; pues doyte mi palabra, Andrade, que tengo necesidad de tu fauor aora para cierto negocio de nuestro oficio.

_And._--Ojala, mas V. m. tiene á su Cotrin.

_Car._--Esse villano para nada es bueno; yo no confio mis secretos sino de ti, que fuiste siempre mi priuado, y somos amigos antiguos; demas que ayer se partio para su tierra.

_And._--El me lo dixo y lo bien que V. m. lo vistio; no lo haze dessa manera mi amo con migo, y no porque me falta amor y fidelidad, que en esso bien sé que le lleuo ventaja; son venturas: en dos dias alcança vno lo que se deue a otro por muchos años; tambien yo querria que V. m. le pidiesse de mi parte licencia á mi señor para ir a holgarme a mi tierra quinze dias, y traere churizos para lleuar a la Corte, quando en buen hora boluamos.

_Car._--Y a qué quieres ir?

_And._--A qué, señor? a comerme una gallina solo.

_Car._--Ha picaro, y cómo eres castizo.

_And._--Pues, señor, tambien somos gente, y cada gallo canta en su gallinero.

_Car._--Y con essa cara de Zigarra, y esse mostachillo determinais vos de ir allá, sin más prouision y passaporte?

_And._--Que no sea possible que V. m. dexe essas burlas?

_Car._--Bien será que te engrudemos otras barbas y te rapemos essas a rapazadas.

_And._--Estas creceran, y a fe que tengo para mí que no me han de conocer allá.

_Car._--Podra ser, mas vos estais muy mal azepillado y más ancho que largo.

_And._--Aun he de crecer.

_Car._--No creo yo tal, porque ya estais añudado; ha te nacido el diente cordal?

_And._--No sé, pienso que sí.

_Car._--Veis, no os digo yo? guardate si allá fueres de casarte, porque espero en ti vn gran cornudillo.

_And._--Esso está muy lexos, porque yo he de ir con mi señor á la India.

_Car._--Resolucion me parece de hombre de ánimo; pues yo sé de tu amo que te quiere bien, y lo ha de mostrar con obras.

_And._--Confiança tengo de su voluntad y yo se la merezco.

_Car._--Y pues, qué te parece desta tierra? huelgaste en ella?

_And._--Bien, pero mejor me hallo en Lisboa, que es madre de todos, y en el mar ancho se cria el pez grande.

_Car._--Ya sé que tienes allá vna hermosa vendedera.

_And._--Esso nunca falta, mas en la Corte viue hombre a su plazer, y no siruo más que a mi señor, que le sé su condicion, y aqui su padre manda, la madre manda, la hermana manda, y no me dexan sossegar vn instante, y aunque aya cien moços en casa, a mí solo han de mandar, y muchos componedores echan a perder la nouia, y asno de muchos, lobos se lo comen; demas que en la Corte nunca me faltan dineros, y aquí no ay sino el comer hasta no poder más, y no puedo allegar vn quarto; y como dizen, la tierra que sé por madre la he. Tal es Lisboa, en quien nunca falta el trato y la buena ventura para todos.

_Car._--Lo que yo sé es que no teneis aora qué comprar, porque ya me entendeis; que quien trae las manos en la massa, siempre se le pega della.

_And._--Esso no se puede negar, la verdad Dios la amó de ordinario; se sisa poco o mucho, ay pieças viejas que vender, baratos de juego y otros percances que nunca faltan.

_Car._--Qué te parece, Andrade, de nuestras damas de Palacio, estaran aora muy cuydadosas o tendran otros galanes?

_And._--Es el mal que no: todas son muy prouidas en no estar fiadas en vn ancora, por no ser como el raton, que no sabe más de vn agujero.

_Car._--En esso te afirmas?

_And._--Y se lo daría yo por consejo, porque quando vna puerta se cierra, otra se abre, y vn ruin ido, otro venido, y no estan obligadas a guardar lealtad hasta el dia del juyzio final, y ni Sabado sin Sol, ni moça sin amor.

_Car._--Segun esso, diremosles luego, que a quien Dios se la diere, San Pedro se la vendiga; y tu amiga Eluira de Almeida, tendra ya amigo?

_And._--Menos me fiaré dessa, por mas juramentos que ella hizo, porque costumbre pongas que no quites, y vezerrillo que suele mamar, proueelle el paladar, y sea tuya la higuera y comame yo los higos. Lloraua quando yo fui allá por las camisas de V. m. y estaua con vna toalla rezia y negra por toca, y juróme y tresjuróme que no se auia de poner otra hasta que le viesse delante de sus ojos, ni auia de salir de aquella casa sino los Viernes, quando fuesse a nuestra Señora del Monte a pedirla que durasse poco esta ausencia; mas si ella es la que yo imagino, hará como viere hazer a sus amigas; y no dudo que tendra amparo para no morir de frio; pero yo asseguro que assi como vamos, que ay campo franco, porque le es muy aficionada, y negará por V. m. a todo el mundo.

_Car._--Y la madre reñira aora?

_And._--Essa tuerta par diez que es la más falsa y interessada vieja que vi jamas. Siempre me dezia: No dan morcilla a quien no mata puerco, y no estaua contenta sino quando la lleuaua alguna cosa. Llamauale a V. m. esse vñas de hambre, y a mí ladron bellaco mentiroso; ella no tenia verguença para dezir lo que queria, y yo reiame. O, lo que beue, valame Dios; y yo asseguro que no fuera la hija tan ruin si la madre no la hiziera a sus costumbres. Predicauala siempre que no se fiasse de mí, y mucho menos de V. m., y a la fe no sé si eran ellas el lobo y la bulpeja todos son en la conseja; con todo ambas muy llorosas mostraron sentimiento de su partida de V. m., pero yo voyme por lo que dizen: No cries gallina donde la raposa mora, ni creas lagrimas de muger que llora; y para mí es cierto que nunca nacio ni nacera peor cosa que la mala muger.

_Car._--De mí te sé dezir, Andrade, que no las trato más que para mis horas de plazer; doyles poco, y nunca pago adelantado.

_And._--Esso es lo que importa y no ser como su amigo Galindo, que las da lo que tiene y lo que no tiene, y ellas se burlan dél.

_Car._--Qué me diras de nuestras vezinas las botoneras?

_And._--O señor, qué inquieta traia a la hermana más moça; si no nos vinieramos, antes de muchos dias se la echara en las manos a mi señor, y en buena fe yo soy muy gran necio en no recauar para mí, que ellas todas me quieren, y él nada me agradece, y todo lo atribuye a su bizarria; pero yo me atreuia a negociar mejor por mi buena platica.

_Car._--Y lo alcançaras sin duda, porque tú lo entiendes con ventaja, mas nunca fuiste para hablar para mí la otra hermana.

_And._--Essa tenia cuyo, y era más zahareña, y zelaua tanto a estotra, que no la dexaua a sol ni a sombra, y conmigo dissimulaua por ser mi amiga.

_Car._--Y de la tendera qué me dizes?

_And._--Que es bonita y astuta; ninguna vi tan entremetida y resabida, y es la más segura y disimulada muger que pensé ver, y el cornudillo de su marido me quiso matar, porque me halló vn día hablando con ella dentro en su casa: escapéme con dezirle la señora que me enseñaua vnas camisas que le auia ido a comprar.

_Car_.--Y si te cortara las orejas?

_And._--Si he de hablar la verdad, yo no estaua en cielo ni en tierra, pero tuue siempre la mano en mi daguilla y él temiome; mas yo imaginé que auia hecho la ida sin venida como potros a la feria, y mi señor me ha dicho que si pusiera en mí las manos que lo hiziera tajadas. Bueno está lo hecho, que la vengança es tarda y es mala de tomar de quien se guarda, y el gusto que da es breue; y más vale salto de mata que ruego de buenos; porque quando siruas al Conde, no mates al hombre, que morira el Conde y pagaras el hombre, y el preso y el cautiuo no tiene amigo. Lo cierto es que quando me vi fuera, di gracias a Dios y me acordé que muchos perros lamen en el molino, y todo el mal es para el que cogen; ella me tenia aduertido de lo que auia de hazer, y como la cosa bien negada nunca es bien creyda, valiome la dissimulacion que tuue.

_Car._--Y tu señor qué haze aora?

_And._--Durmiendo quedaua en el regazo de su hermana, que le traia la mano por la cabeça.

_Car._--Es hermosa?

_And._--Al diablo! como mil angeles.

_Car._--Por tu vida que le des vn recaudo de mi parte y me hagas su conocido.

_And._--Guarda, nunca Dios tal mande; auia yo de ser traidor á mi señor? ni V. m. lo querra.

_Car._--Hate hablado en mí en alguna ocasion?

_And._--Muchas vezes ha tratado de V. m. y dize que le parece muy galan y de buen talle.

_Car._--Y tú que le dizes?

_And._--Qué le he de dezir, sino lo que en V. m. ay, y luego me pregunta si tenian V. ms. amores en la Corte y lo que hazian, y assi esto como lo demas que trata es con mucha discrecion: porque en todo tiene mil gracias, y lee y escriue estremadamente, y lo que a mí más me importa es que tiene muy buenas entrañas y me da regalos para comer.

_Car._--Es enamorada?

_And._--No sé, ella anda muy vizarra, y la muger muy lozana dar se quiere a vida vana, y más ésta que está tan regalada de su padre, que la madre no se atreue a hablarla; pero para aqui y para delante de Dios, que me parece moça cuerda y de estimacion y altiua de pensamientos.

_Car._--Pues guardala destos estudiantes, que son sanguijuelas de conuersaciones, y con sus armas daran combate al Cayro.

_And._--Dize V. m. verdad, y a fe que los temo, porque son tantos y tan ociosos, que no ay cosa que se les escape, si bien todo su deseo es comer a lo seguro, y nunca salen de malcocinado; mas ella está mejor con los Cortesanos.

_Car._--Es muy amiga de tu señor?

_And._--Con estremo; su mayor deseo es acertar a regalar a su hermano.

_Car._--Y pues él qué dize aora?

_And._--Ya se me oluidaua, pues bien de prissa me lo mandó.

_Car._--No perderas tus mañas.

_And._--Dize que no salga V. m. de casa hasta que sea muy tarde que vendra a verle; y si ha de salir V. m. que le embie a dezir dónde le hallará para darle á V. m. cuenta de lo que sabe. Ayer por la noche fue V. m. con él?

_Car._--No.

_And._--Yo no puedo entender lo que haze, o en lo que anda estos dias, porque todas las noches va fuera de casa y viene a dormir a la mañana, y con esto anda sin gusto ni juyzio.

_Car._--Mira no le ayan hecho alguna supercheria entre muchos.

_And._--Aunque más fueran, no se la harian, que es muy valiente, y no dexa la capa en el terrero; mas el diablo que sepa esso, por ninguno se puede jurar; deseo saber lo que es, y lo he de alcançar si no me muero. Su hermana anda más curiosa, y le pregunta la causa muchas vezes; él desimula; ella piensa que es cuydado de la Corte, y si lo es no espero remedio tan presto, porque su padre no tiene orden para embiarlo hasta coger los frutos, ni puedo.

_Car._--Vete y dile que yo me echo a dormir la siesta, y le aguardaré hasta que venga; y, amigo mio, veamonos más vezes, que tenemos mucho que hablaren cosas de importancia.

_And._--Dios delante, todo se hará bien.

ACTO SEGVNDO

SCENA PRIMERA ZELOTIPO.